10
Las vacaciones de verano seguían avanzando para delicia de todos los niños, en la casa del doctor Snape el final de Julio trajo consigo la fiesta de cumpleaños de Sam.
-¡Shhhhhh, silencio Boron!
Sev se levantó de un salto de la cama, el reloj despertador con forma de rana (tenía que ser verde esmeralda, claro) que Sam le había regalado por su cumpleaños once estaba en la mesita de noche a la izquierda de su cama justo junto al escritorio de madera donde estaba la jaula de Boron.
Habían decidido llamar Boron a la lechuza de Sev, Boron como el Rey del Gran Árbol de los Guardianes de Ga'hoole. Dicha colección de libros (heredados de tía Adeline) se habían vuelto unos de los libros favoritos de Sev.
Boron parecía entender cada palabra de Sev porque aunque visiblemente molesto se quedó callado mientras Sev apagaba la rana despertador y recogía del suelo el libro de Beedle el bardo, se había quedado dormido con el libro debajo de la almohada. Su cuento favorito era el de los Tres Hermanos y las Reliquias de la Muerte… pero no había tiempo que perder pensando en la varita de sauco, en la capa de invisibilidad ó en la piedra de resurrección, ahora lo más importante era salir rápido de la habitación, no despertar a Sam y preparar todo…
…
Lumus- musitó Sev a la nada.
Tal vez había sido demasiado temprano poner la alarma de la rana despertador a las cinco de la mañana pero necesitaba tiempo por si el hechizo no funcionaba a la primera oportunidad, había leído al respecto en uno de los libros de la escuela y parecía sencillo pero, nunca se sabía, la vez que había cambiado de color los elefantes de porcelana de la mesa de centro de la sala había terminado completamente exhausto y tuvo que guardar cama por dos días pero finalmente había logrado que ahora fueran elefantitos rosas de porcelana.
Boron le mordió amistosamente la oreja, como si le animara a continuar. Sev en calcetines (no se había puesto zapatos para no hacer ruido) bajó las escaleras de dos en dos escalones.
¡Sam no podrá creerlo, Boron!- se animó a hablar un poquito más alto solo llegar a la base de las escaleras- ¡Imagina lo que dirán sus amiguitas! ¡Lo que dirá papá! ¡Lo que dirán todos!
Sí, Sev estaba muy emocionado con su pequeño experimento, además le serviría de práctica para Hogwarts, ¡Hogwarts! Contaba los días para ir al Colegio, el calendario que tía Adeline le había regalado con imágenes de Batman tenía marcado con plumón verde los días que faltaban para Septiembre.
Todo iba de maravilla, la revisión de Julio en el hospital había arrojado muy buenos resultados sobre la salud de Sev, después de la crisis de Mayo su corazón se había fortalecido un poco y aunque debía seguir con la terapia y con todo el medicamento ni el doctor Coleman ni el resto de doctores habían manifestado algún "pero" para que él no pudiera ir a la escuela, aunque claro, ni el doctor Snape ni él dijeron a qué clase de escuela iría…
¡A trabajar!- se sonrió mientras apuntaba su varita provisional.
Le gustaba llamarla varita provisional, como si SU varita estuviera de vacaciones y llegando a Hogwarts le estuviera esperando.
…
El reloj despertador sonó, Mathew gruñó por lo bajo, tenía graves problemas para levantarse temprano ¡Ja, y era médico! Pero al menos ahora no era por alguna emergencia sino por algo más importante… El cumpleaños de su hija Samantha.
Desde que Adele, su esposa, le había dicho que sería padre, Math se había vuelto loco de felicidad, el primer cumpleaños le compró la lámpara en forma de carrusel que su hija aun tenía en su habitación; para su segundo cumpleaños se había levantado antes del alba y sin despertar a Adele había tomado a la bebé en su frazada rosa, ambos habían subido al techo de la casa y su regalo fue ver el amanecer, aunque dudaba que Sam hubiera estado despierta… Para el tercer año de Sammy, Math había llevado a las dos mujeres de su vida a dar un paseo en bote al lago, Sam gateando en la cubierta y él con Adele planeando en hacer crecer la familia… El cumpleaños número cuatro estuvo a punto de no ser celebrado por la pérdida de Adele si no hubiera sido por Adeline quien se encargo de llevar a padre e hija a una presentación de ballet en Londres y desde ese momento Sam quedó enamorada del ballet… El año anterior el ballet seguía siendo el mayor amor de Sam y el regalo perfecto fue empezar las clases de ballet… Ahora ¿cuál sería la sorpresa para este año?
Math salió descalzo de la habitación, aun adormilado.
¿Qué demonios…?- fue lo único que se le ocurrió decir.
¡La sala había sido completamente redecorada! Finas y hermosas siluetas de bailarinas de brillante material metálico danzaban sobre su cabeza, figuras de plata de unicornios en las ventanas levantándose en dos patas, brillo como si la misma Campanita o alguna otra hada hubiera vaciado su bolso de polvos flotando por todo el lugar, justo lo que amaría una niña pequeña ¿Quién? ¿Cómo?
El chillido de Boron le dio la respuesta, Sev estaba sentado en el suelo con la pijama puesta con la espalda apoyada en el sillón con Boron en el descansabrazos.
¡Hasta la sala había cambiado de color, de crema a rosa haciendo una combinación perfecta para una niña! ¡Su sala se había convertido en la sala de la muñeca Barbie!
Mathew se acercó en silencio hasta llegar junto al niño, Sev se veía cansado, Math se arrodilló frente a él levantando la manita que aun sujetaba la varita de madera color chocolate para revisar su pulso, se había preocupado por Sev, siempre le preocupaba que por hacer "magia" el corazón de su hijo pudiera decaer pero afortunadamente, el pequeño estaba bien, cansado pero bien.
¿Bonito, verdad?- musitó Sev con orgullo
Hermoso, hijo- asintió Math ayudándolo a levantarse.
Boron levantó el vuelo del sillón siguiendo al doctor Snape, Sev se había cansado bastante decorando la sala, no podía creer que lo hubiera logrado en tan poco tiempo. Math lo tomó en brazos para subirlo a su habitación, ya iría por la sorpresa para los niños después.
…
-¿Cómo lo hiciste?
Mathew acostó de nuevo a Sev en su cama arropándolo, aun era muy temprano para que estuviera despierto.
Venía en el libro- explicó Sev con una sonrisa- ¿Te gusto?
Me fascino- le sonrió Math- me ahorraste una fortuna en decoración, aunque después de esto, tú y yo debemos ir a las luchas ó los bolos ó donde sea que no me recuerde la casa de la felicidad de Barbie.
Sev no pudo evitarlo y comenzó a reír con esa risa infantil que es tan hermosa de escuchar. Math también sonreía, amaba a este niño, amaba verlo así de feliz, así de vivo.
El doctor Snape paso revista por la habitación, la rana despertador en la mesa de noche, las paredes con posters de Batman y varios equipos de Quidditch con movimiento (Math no entendía cómo tenían movimiento esas cosas), las estanterías con todos los libros del niño, el escritorio llenó de plumas, tinteros, lápices, libretas, la jaula de Boron ¿Cómo se había metido solo de nuevo a la jaula?, juguetes en el suelo, sí, esa era la habitación de su hijo.
¿Van a venir muchas niñas?- preguntó Sev.
Math sacudió la cabeza, se había perdido en sus propios pensamientos.
Toda la clase de ballet- le alborotó el cabello- ¿Qué dices si huimos después del pastel?
Podríamos huir antes- Sev se acomodó en la cama- ¿Antes de que empiecen a hablar de princesas?
Trato hecho, señor Snape- Math le besó en la frente- Duerme un poco más…
…
El grito de emoción de Sam se escuchó por toda la casa ¡PRINCESAS, BAILARINAS Y UNICORNIOS! ¡La fiesta perfecta!
Sev estaba sentado en la sala entre los cojines lilas cuando los invitados comenzaron a llegar. Llevaba puesto un pantalón de mezclilla azul marino y un sweater negro dejando ver solo el cuello blanco de su camisa blanca, veía orgulloso como las niñas y niños que llegaban acompañados de sus padres miraban con los ojos muy abiertos la "exquisita" decoración, Math recibía a los amigos, compañeros del hospital y las familias de las amigas de la escuela de ballet de Sam en la puerta. Tía Adeline había llegado, su vestido de fiesta era negro con unas franjas rojas como si fueran sablazos, a Sev le gustaba ese vestido, tenía el cabello suelto, su perfume olor chicle llenaba todo el lugar, solo verlo sentado en el sillón la doctora fue a sentarse junto a él.
Te quedo hermoso, amor- le dio un beso en la frente.
Sev no podía ocultar su orgullo, tía Adeline lo había descubierto mucho más rápido que su padre.
Las niñas corrían de un lado para otro, los bocadillos volaban de las bandejas, las bebidas y la música no podían estar mejor. Toda la casa estaba llena de vida, hasta Boron pudo salir de su jaula y ver todo desde la percha de los abrigos.
¿Eres el hermano de Sam?- preguntó una niña de coletas y pecas de pronto.
Sev había salido al patio donde debajo del árbol del fondo mordía su sándwich, asintió sin hablar.
Sam dice que eres un mago- continuó la niña vestida de rosa.
A Sev ya no le sorprendía que ese día todas las niñas hubieran ido vestidas de rosa, asintió de nuevo.
¡Jenny!- gritó Sam llegando de pronto.
Sam parecía una princesita, tía Deline le había regalado una tiara que brillaba como si fuera de plata en la negra cabellera de la niña.
¡Vamos a juga!- le gritó Sam a su amiga.
Ambas niñas dejaron a Sev donde estaba para irse a jugar con las demás a lo que sea que fuera que juegan las "princesas"
Sev no perdía de vista a Sam ahora que las niñas jugaban en el patio con la nueva casa de muñecas que alguna de ellas le había regalado.
Hola,kiddie- lo saludaron de pronto.
Sev levantó la vista, no había visto en qué momento un adulto había llegado a su lado, fue extraño, fue como si simplemente hubiera aparecido junto a él, Sev la reconoció al momento por las fotos de Sam, Anabelle Moore abuela materna de Samantha había llegado.
Al igual que sus hijas, la señora Anabelle tenía los ojos verdes como las hojas de los árboles en primavera, su cabello era igual de castaño pero con un lunar de canas que le daban un aspecto distinguido y elegante, vestía un sweater verde esmeralda de cuello de tortuga con una cadena de oro con un guardapelo colgando a la altura de su pecho, su falda era larga de color café larga que apenas y dejaba ver sus botas también de color café.
Fue una sensación muy extraña, fue como estar junto a alguien que se conoce de toda la vida aunque fuera la primera vez que ambos –estaba seguro el niño- se veían, alguien a quien quieres con todo el corazón y solo verlo te sientes infinitamente feliz.
Soy la abuela de Samantha- le sonrió Anabelle, su rostro parecía el de las actrices de la televisión- me llamo Anabelle, mucho gusto en conocerte Sev. Estoy muy feliz de conocerte, kiddie
Mucho gusto- apenas y pudo contestar Sev sintiendo una extraña sensación en el pecho, como cuando tía Adeline lo abrazaba.
Anabelle se sentó junto a él en el pasto, era extraño, era como si Sev quisiera a esa señora de muchos muchos años, como si sintiera unas ganas locas de abrazarla y decirle "Te quiero abuela" La señora Moore le sonreía no solo con su sonrisa sino con el brillo de sus ojos, como si quisiera decirle "¡Mi cielo, cómo has crecido!"
¿Cómo está?- preguntó Sev solamente por el gusto de volver a escuchar su voz.
Anabelle levantó su mano para acariciar la mejilla de Sev, sus manos eran muy suaves.
Feliz- le contestó la señora Moore- Y tú, kiddie ¿Cómo estás, mi vida?
Sin contestar Sev se abrazó a la abuela Moore como si realmente fuera su abuela de toda la vida…
-Te quiero, abuela…
…
Sam gritó como loquita solo ver a su abuela, y todavía fue más feliz al ver que Sev quería a la abuela. Ese había sido el regalo de Mathew ¡Ir por la abuela para celebrar el cumpleaños de su hija!
Mathew y Adeline no parecieron tan sorprendidos cuando Sev les dijo que la abuela simplemente había aparecido a su lado, al parecer la señora Moore siempre llegaba de esa manera.
¡Apareció de pronto!- le comentaba sorprendido Sev a su padre.
Sev ayudaba a su padre en la cocina para preparar todo para el pastel.
Sí, es desconcertante al principio ¿verdad?- le decía mientras buscaba más platos pasteleros- también a mí me asustaba al principio. ¡Ahora imagina cuando lo hace en el bosque!
¿Bosque?- Sev ayudaba con los platos.
Sí, en el bosque. Anabelle vive en Hampshire, tiene una cabaña en el bosque- Math terminó de sacar los platos- siempre pasamos Navidad con ella, sé que te encantará, además el aire puro del bosque y jugar entre los pinos le hará mucho bien a tu corazón.
¿Cabaña en el bosque? Sev no pudo evitar pensar que la abuela parecía ser la abuela de los cuentos de hadas.
En el comedor todos los invitados estaban reunidos a la mesa cuando el pastel de cumpleaños llegó, Mathew había comprado un hermoso pastel para una hermosa princesa.
Adeline abrazó de pronto a Sev por la espalda sorprendiéndolo.
¿Estás contento, amor?- le preguntó dulcemente.
Sev asintió con la cabecita. Era muy afortunado de tener una familia, de pertenecer a una familia…
…
La fiesta de Sam había sido perfecta, al final todos los invitados se retiraron. La abuela les había dado dos paquetitos envueltos en papel dorado a los niños antes de irse y tía Adeline había prometido verlos el miércoles para ir al cine aprovechando que ella tendría la tarde libre.
Fue una buena fiesta ¿no Sam?- decía el papá de los niños literalmente tirado en la cama sin calcetínes y la camiseta desabotonada.
Sam aun estaba peleando con su último regalo para liberarlo del papel dorado de la abuela sentada en la cama de su padre junto a sus pies.
Chip- contestó la niña sin girarse a verlo aun con la tiara en la cabeza.
¿Y tú Sev, qué tal?- le preguntó el doctor Snape acomodando sus brazos detrás de su cabeza.
Fue una buena fiesta- contestó el niño.
También tenía problemas para desenvolver el regalo pero Boron le ayudaba con el pico.
-¡No puede ser!
¿Qué sucede, Sev?- preguntó el doctor Snape incorporándose en la cama
Sev finalmente había abierto su regalo, la cajita dorada estaba siendo picoteada por Boron mientras Sev no dejaba de ver la palma de su mano.
¡Es… es… es una Snitch!- gritó emocionado- ¡La abuela me regaló una Snitch!
Sam dejó un momento su cajita.
¿Nich?- preguntó- ¿Qué es eso?
¿Cómo podía saber la abuela sobre las Snitch? ¿Dónde había conseguido la abuela una Snitch? ¿Cómo sabía la abuela que Sev sabría sobre las Snitch?
El corazón de Sev latía con fuerza, podría ser… tan solo… podría ser que la abuela… ¿Podría ser la abuela una bruja?
Continuara…
