Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son de Masami Kurumada y en algunos casos de Toei Animation.
Desesperado, Kanon encendió otro cigarro. Saga se molestó, no tenía problemas con el humo, pero sabía que su gemelo sólo hacía eso cuando estaba desesperado, y en esas situaciones él también se desesperaba.
- ¿Quieres calmarte?
- No puedo. Ya debió haber llegado. Estoy preocupado, Saga - Kanon miró a su gemelo.
- Sólo tiene diez minutos tarde. No hay que apresurarnos. Hablemos de otra cosa.
- Bien, hablemos de otra cosa... ¿De verdad nos uniremos con Minos?
- Es un hecho. Lo invité a nuestras próximas fiestas.
- Creí que no serias capaz.
- Tengo un plan. Nos unimos, matamos a Shion y lo culpamos a él. La policía se deshará de él y nosotros nos quedamos con la isla.
- ¿Y si no funciona?
- Con la libreta de Death Mask sabremos quienes son policías y a quienes debemos de confiar la información - Saga miró a su hermano asentir y continuo - por eso es importante que no arruines este trato.
- Eres un imbécil - susurró Kanon antes de voltear a ver a la ventana.
Saga no contestó, sólo realizó la misma acción de su hermano. Su desesperación desapareció en cuanto vio el auto de Helena llegar al estacionamiento.
- Llegó la hora - dijo Saga antes de salir del auto.
Kanon hizo lo mismo; Misty también salió del auto, justo detrás de los gemelos. Movió su chamarra suavemente para mostrar que estaba armado. En el auto de enfrente, Shun salió del lado del conductor y caminó alrededor del auto para abrirle la puerta a Helena.
- Helena, es un privilegio verte de nuevo - Saga se adelantó y saludó a la mujer.
- Saga - dijo Helena sin emoción en la voz.
- Llegas tarde - Kanon caminó hacia donde estaban los demás.
- ¿Tienen lo que les pedí? - preguntó Helena ignorando el comentario de Kanon.
Saga se volteó para ver a Misty, el rubio regresó al auto y abrió el maletero. De ahí salió Ikki; Helena sólo hizo una mueca cuando vio en donde había estado el chico mientras, sin que nadie lo notara, Shun apretaba los puños.
- Ahí está. Sano y salvo, como te dije que estaría- Kanon miraba a Ikki.
- ¿Qué hacía en el maletero?
- No cabía con nosotros en la parte delantera - Kanon alzó los hombros restándole importancia al asunto.
- Y debíamos de evitar ante cualquier cosa que tratara de hacer algo sumamente estúpido - Saga continuó el comentario de su hermano.
Helena no dijo nada, esperó a que Ikki estuviera cerca para poder verlo mejor.
Ikki y Misty sólo dieron un par de pasos, ambos estaban lejos de la reunión, por órdenes de Saga en caso de que algo pasara.
- ¿Por qué no se acerca? - preguntó Shun entre dientes.
- No hablo con niños, mocoso - Kanon miró levemente al chico.
- ¿Por qué no se acerca? - preguntó ahora Helena.
- ¿Tienes la libreta? - Saga miró a la mujer.
- No somos idiotas, cariño - Kanon sonrió - no entregaremos al mocoso hasta que nos des la libreta.
Helena miró a Shun y asintió. El chico regresó al auto y del asiento del copiloto sacó un portafolio; en cuanto estuvo frente a los adultos de nuevo se lo dio a Helena.
- Aquí está lo que acordamos.
Saga estiró la mano pero Helena alejó el portafolio de él.
- ¿Y la otra parte del trato? - la mujer miró a los gemelos.
- Kanon - del interior de su chaqueta Kanon sacó una hoja de papel doblada en cuatro, mientras se la entregaba a Helena, Saga hablaba - en lugar de los nombres decidí ser generoso y darte también direcciones.
- ¿Como sé que no me estas engañando?
- Estoy igual que tú - Saga miró el portafolio - nada me asegura que la libreta esté ahí y, sin embargo, decidí arriesgarme.
Helena sonrió, al notarlo ambos hermanos se miraron por breves segundos, lo habían logrado. La mujer estiró la mano y le entregó el portafolio a Kanon.
- Helena, hay que reunirnos más seguido - Saga le sonrió de forna amistosa a la mujer - ya sé, para la próxima trae a tu bebé a una de nuestra pequeñas reuniones. Nada grande, sólo mi gente y un par de amigos importantes, te aseguro que el pequeño no correrá ningún peligro.
- Lo pensaré. Tengo un par de asuntos pendientes que atender primero - Helena miraba el papel que le había entregado Kanon.
- Genial - dijeron los gemelos.
- Si nos disculpas, tenemos asuntos que atender. Fue un placer hacer negocios contigo - Kanon hizo una breve reverencia y se dio la vuelta.
Saga hizo lo mismo. Ambos gemelos empezaron a caminar hacia su auto; Saga miró a Misty, este comprendió la señal y soltó a Ikki.
En cuanto vio a su hermano acercarse, Shun dio un par de pasos hacia enfrente quedando adelante de Helena,que sólo sonrió al ver lo feliz que se veía el chico. Ikki caminaba despacio, después de todo por lo que había pasado le era difícil hacerlo de otra forma.
Mientras la reunión de los hermanos sucedía, los gemelos y Misty ya habían entrado al auto, ambos estaban por abrir el portafolio, en caso de que este no tuviera nada estaban dispuestos a dispararle a Helena y los chicos justo en esos momentos, razón por la cual Misty preparaba su escopeta.
Sin que nadie pudiera predecirlo, sin pensarlo siquiera, justo cuando Ikki llegó a la mitad del camino el sonido de un disparo hizo eco en todo el lugar. Los gemelos miraron hacia enfrente, olvidando completamente lo que hacían, al igual que Misty; Helena sólo se agachó por instinto mientras veía como Shun se quedaba inmóvil al ver a su hermano caer al piso.
- ¡Hermano!
Shun sintió como regresaba la movilidad a sus piernas. Dio un paso hacia enfrente y cuando estuvo a punto de empezar a correr se escuchó otro disparo.
En el auto, Saga, a igual que Helena, por instinto, protegió a su hermano con su cuerpo mientras este y Misty se agachaban.
- ¡Maldición! - gritó Kanon cuando se escuchó un tercer disparo - ¿quién dispara?
Misty abrió la boca para decir que las balas provenían del edificio que se encontraba en el lado derecho del estacionamiento donde estaban cuando un cuarto disparo se escuchó; y es que Ikki, a pesar de haber recibido dos disparos en la pierna, uno en el brazo y ahora uno en el pecho, seguía tratando de llegar con su hermano, que había caído al suelo cuando la quinta bala se dirigió hacia donde estaba.
- ¡Vámonos Misty! - gritó Saga.
El rubio no esperó dos veces para hacer marchar el auto en reversa y desaparecer en la desolada carretera.
- Cobardes - susurró Helena al ver al auto marcharse, aún seguía en el suelo.
La sorpresa desapareció rápido de Shun, en su lugar un profundo sentimiento de enojo hizo presencia cuando vio que su hermano ya no luchaba por avanzar. El chico se levantó del suelo y corrió hacia Ikki; un charco de sangre comenzaba a formarse, cuando Shun vio eso, levantó suavemente el cuerpo de su hermano esperando que este abriera los ojos.
Las lágrimas resbalaban por sus ojos cuando recordó que el tirador podría seguir en el edificio. Se levantó y desenfundo su arma; apuntó hacia la parte alta del edificio sin saber correctamente de donde habían disparado. Se quedó un par de segundos viendo hacia arriba, Helena se acercó hacia donde estaba para asegurarse de que Ikki realmente estuviera muerto.
El sonido de las llantas de un auto los puso alerta. Del lado derecho del edificio salió un auto color blanco; Shun corrió hacia él mientras comenzaba a disparar pero sus esfuerzos fueron en vano, el auto había desaparecido justo por el mismo lugar donde también se fue el auto de Saga.
Shun se dejó caer derrotado, aventó el arma lejos y puso sus manos en el suelo, estaban manchadas de sangre. Las lágrimas rodaban por sus mejillas, no quería voltear ya que albergaba cierta esperanza de que todo lo que había sucedido fuera un sueño.
Helena se levantó y caminó hacia el chico. En cuanto estuvo cerca lo abrazó por la espalda, pequeñas lágrimas también rodaban por sus mejillas. Después de la muerte de su esposo todos la habían abandonado, no sólo los hombre que trabajaban para Death Mask, también la abandonó su familia y amigos. Fue duro para ella darse cuenta que todos los que la rodeaban lo hacían por miedo a su esposo o por lo provechoso que resultaba estar a lado de uno de los hombres más ricos de la isla; a pesar de todo, existió una persona que se había quedado con ella. Todo lo que Helena quería era mostrar lo agradecida que estaba con Shun y justo en ese momento esa parecía una mala idea.
Mientras trataba de consolar a Shun, Helena repasaba todo lo sucedido, al recordar el auto blanco sus ojos se abrieron. Al principio había pensado en la posibilidad de que los gemelos planearan el asesinato, pero sólo existía una persona que gustaba de tener autos blancos.
COMENTARIOS:
Gracias por leer y comentar. Siento la demora, he tenido poco tiempo para escribir, pero debido a eso subiré el siguiente capítulo mañana.
Buen día!
