Una Pintura, un secreto

Capítulo XI "Una no muy agradable sorpresa"

Hyuga avanza con el balón, atravesando la defensa de equipo suplente del Meiwa, mientras corre, el alumno nuevo lo sigue por el sector derecho, Hyuga le manda un pase, pero es demasiado para el novato, que se le va el balón

-¿Qué piensas, no sabes recibir un pase tan simple- increpa Hyuga al nuevo alumno

-Lo... lo siento- responde Sawada tímidamente

Nuevamente siguen con el mismo ritmo, el chico nuevo no está capacitado para recibir los pases de manera correcta. Durante todo el juego el alumno nuevo no ha sido capaz de recibir ninguno de los duros pases, ni tampoco seguir el ritmo de sus compañeros, esto es observado detenidamente por el portero Wakashimazu, que recuerda el exigente entrenamiento que ha recibido para ser un portero digno de confianza del Meiwa

"-¡¡¡Lánzate al balón sin miedo!- le instruye Kira, que está con su típico don de mando y esa extraña espada de madera con la que suele dar más de una reprimenda a sus dirigidos- no te estoy pidiendo que le des un beso, no es tu novia para que trates el balón con tanta dulzura- le vuelve a repetir mientras Kojiro entrena junto a él, lanzando disparos con mucha energía- y tú también, Hyuga, esos tiros, mi abuelita tira con más ánimos que tú- vuelve a repetir mientras agita esa espada"

El entrenamiento finaliza, Sawada queda exhausto mientras es observado por los otros niños que se burlan de él, Sora comienza a repartir la toallas a cada uno y le entrega al niño una y algo para que beba y recupere las fuerzas, el trato preferencial que le dio es cuestionado por Hyuga, con quien, nuevamente se colocan a discutir. Wakashimazu, observa a los dos superiores con cara de "¿hasta cuándo se siguen comportando así?". Cuando todos se retiran, Ken se le acerca al nuevo elemento del Meiwa y le ofrece ayudarlo a entrenar, ya que todos se habían ido

-Supongo que no conoces a nuestro entrenador- le comenta el portero

-No- dice el pequeño integrante tratando de recuperar el aliento

-Pues entonces, pónganse a entrenar, no sirve de nada si se quedan conversando de la vida- interviene Sora- que tal si tú le ayudas enseñándole como debe ser la recepción de los pases de acuerdo al estilo del Meiwa- lanzándole la toalla

Ambos chicos se ponen a trabajar, mientras ella los observa sin decirles nada. El niño cae una y otra vez, pero se levanta, Wakashimazu le grita las instrucciones de cómo debe recibir un pase y no morir en el intento, hasta que al fin puede recibir uno y controlar al fin el balón, después de ese entrenamiento Ken se sienta en el suelo cansado, bajo la risa de Tekeshi y de Sora que estuvo observándolo desde fuera del campo de juego, en eso llega Hyuga y los otros jugadores que felicitan al nuevo integrante que ya se encuentra capacitado para formar parte de las filas de su equipo

-Me debes la apuesta- le increpa Sora que pasa por el lado de Hyuga- con un buen plato de ramen me conformo, lo cobraré hoy en tu trabajo- remata la chica de manera burlesca, mientras se va a arreglar sus cosas para volver a su casa. Toma su bolso y se retira, lo mismo hacen casi todos los jugadores del equipo, mientras los otros miembros se dedican a felicitar a Sawada que ya se puede considerar parte del plantel del Meiwa.

Tokio, años antes

A la salida de los entrenamientos, Sayaka y Shinichi esperan a Kira para luego ir a cualquier sitio lejos del campus, para descansar después de una larga y agotadora semana, seguramente en la cafetería se encontrarían con Mayu, que los estaría esperando para celebrar el paso de Kira a la final del campeonato universitario y su convocación a la selección juvenil. Cuando los jugadores salen, Kira sale al último con una cara de pocos amigos, los dos muchachos que lo esperan tratan de saber que es lo que sucedió ya que Shinichi, al minuto que se separó de él antes de ir a la biblioteca, lo había dejado de buen humor. Kira les comenta que tuvo un encontrón con el entrenador del equipo, que le dijo que no había sido buena estrategia el haber disminuido un delantero y que seguramente habrían ganado sin dificultad el encuentro, pero que por su mala táctica y "cobardía" estuvieron a punto de perder.

-¿Cómo se te ocurre criticar de esa manera al entrenador?- protesta Shinichi mientras van caminando los tres- ¿estás tonto, o te comieron las neuronas los ratones?- dice un poco alterado- eso puede poner en peligro tu participación en la selección, para la otra ten un poco de cuidado, sabes bien que ellos pueden hacer ejercer su "autoridad" en todo esto.

-Pues yo encuentro que Kozo-kun hizo muy bien, el entrenador fue un cobarde al intentar una treta tan poco "acorde" con el estilo de juego que están llevando en el torneo- empieza a discutirle a Shinichi- si la idea y la esencia del fútbol es anotar, entonces ¿para qué diablos disminuyó el ataque, ese entrenador debería considerar su estrategia para la final, y ¿con qué equipo se enfrentarían?- le pregunta a un distraído Kira

-¿Qué me preguntaste?- le pregunta algo desconectado de la conversación

-¿Cuál es el siguiente cliente del súper equipo de Tokio?- Shinichi le replantea la pregunta

-Creo que Nihón, no estoy seguro- dice Kira avanzando después que deja a sus amigos con cara de confusión por la respuesta tan poco segura que dio en un tema que le apasiona tanto como el fútbol, Kira se da media vuelta y le lanza el balón a Shinichi y le dice que ya no quiere hablar de fútbol por todo del día viernes, ya que al día siguiente tiene el último entrenamiento y el domingo jugaría la final contra el equipo de Nihón y que esperaba que todos fueran a verlo, ya que es la primera final que disputan y que no está dispuesto a perder, ya que de seguro vendrían su padre y su hermano a apoyarlo desde Hokkaido. Sayaka se alegra al ver que recupera su entusiasmo y lo acompaña muy sonriente. Shinichi no se queda atrás, alcanzándolos.

En la Cafeto, Mayu está muy concentrada mirando las fotos que reveló en la semana, las mira detenidamente, pero es una la que capta mayor su atención, y es una donde aparecen los tres juntos muy sonrientes, es en la primera vez en mucho tiempo que Sayaka aparece riendo en una foto con tanta naturalidad, después de la muerte tan trágica de su mamá en Inglaterra hace seis años, al mirarla le viene una extraña sensación de vacío, como si esa unión de amistad se fuese a romper como un hilo fino. Luego mira otra, que le tomó a Kozo solamente, y en ella toma un halo de tristeza, como si todos los proyectos que tiene y que está dispuesto a realizar no se fuesen a cumplir. "Voy mañana mismo a un psiquiatra, necesito uno" piensa ella al dejar las fotos a un lado.

-¡¡¡Sorpresa!- llegan los tres gritando

-Ahhh!- Mayu da un grito de asombro- es que ustedes no tienen consideración con las demás personas que simplemente vienen y asustan como si nada... trío de tarados

-Ya cálmate- empieza a disculparse Shinichi- cualquiera diría que haz visto a un fantasma- termina sentándose a su lado y sonriendo- a ver, cambia esa cara de pocos amigos, amiga londinense

-Es cierto, Mayu- ahora es Kozo- no empieces a amargarnos la tarde, que queremos descansar- se estira para luego apoyar sus manos en la mesa y colocar su cabeza sobre ellos

-Oye, Kozo-kun, no te duerma, vinimos a divertirnos- empieza a reclamarle Sayaka

-Si, recuerda que debes comentarnos la estrategia para el partido contra Nihón- Secunda Shinichi mientras llama a quien siempre los atiende en el local

-Ah eso no- dicen Mayu y Sayaka a dueto, lo que provoca que Kira y Shinichi las queden observando.

Ambas chicas comienzan a decirles que no hablaran ni de fútbol ni de estudios un día viernes en la tarde después de una agotadora semana y menos aún si se acerca la final de campeonato de Universidades. La tarde se les fue volando, unas buenas cervezas, una conversación y hasta baile, cerró una de las últimas semanas de universidad de Shinichi y Kozo, los cuales ya se encuentran a dos pasos de licenciarse.

Al día siguiente, Kira se presenta en los entrenamientos, seguramente el entrenador se encuentra aún molesto con él por haberle reclamado su táctica de juego en el partido de la semifinal, pero a Kira eso le importaba un soberano sopapo, pues él sabe que debía entrenar y que seguramente sería considerado en la nómina del equipo que disputaría la final al día siguiente, y por eso no tenía de que preocuparse, pero eso no era sinónimo de que llegaría tarde al entrenamiento y que subestimaría al rival, sólo le interesaba ganar, ya que después de la final del campeonato, inmediatamente vendría la concentración con el equipo de la selección japonesa lo que ya es motivo suficiente de entusiasmo.

El entrenador comienza a dar las últimas instrucciones a los jóvenes, no sabían si al final el entrenador sería humilde y admitiría que lo que dijo Kira tenía sentido y que mantendría la cuota de delanteros de siempre. Después de nombrar a todo el plantel, desde el portero aún no llegando a los atacantes, el entrenado hace una pausa algo inquietante para todo el plantel

-Bien señores, como hay quienes se creen directores técnicos y juzgan las decisiones que toma sus superiores- dice estas palabras algo extrañas antes de nombrar a los delanteros- los delanteros serán Sakuma y Furuoka- después que los nombra, silencio sepulcral. No nombró a Kira, que ha sido un jugado decisivo en casi todos los partidos- Debido a que el señor Kozo Kira juega a ser DT, entonces le daré el gusto de quedarse en la banca conmigo en esta final- todos comienzan a protestar- Eso le ocurre por desafiar mi autoridad- Kira pierde la paciencia y comienza a hablarle golpeado al entrenador, algunos jugadores intentan sacarlo del campo y al final dos de ellos se lo llevan a los vestidores para calmarlo un poco.

Ya terminada la práctica, antes de la final, Kira se queda sentado en una banca con un balón al lado, en la puerta que da al campo se encuentran Sayaka y Shinichi, que se lo esperan para irse con él, pero Sakuma que se había quedado acompañándolo, los ve y habla con ellos, les dice que el entrenador lo excluyó de jugar la final y que seguramente, esta decisión haría que no pueda estar presente en la selección de Japón y eso lo desincentivó mucho... sus amigos se le acercan y tratan de animarlo, pero Sayaka se dedica a apoyarlo, Shinichi solamente mira, y Kozo se encuentra sentado con la cabeza gacha, por la tan injusta decisión

Fin del capítulo undécimo

Santiago, 01 de julio de 2005

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by Hotaru Kinomoto