Capítulo 5

11: Una cena desastrosa

*¡Esto es una pesadilla!

Zygarde debe estar metido en esto… ¡Hola Celebi, viejo amigo…!

¿Qué acaso no puedo llamarte sin necesitar algo a cambio? Me ofendes.

Espera, espera, por favor.

Tienes razón, se trata del elegido.

¡No fue mi culpa!

No, no, no. Te aseguro que no será como la última vez. Solo será un mensaje…

¿Hola?

Muy bien. Plan B.

Si el elegido no arruina esto, no destruyo este universo.*


Brock se encontraba agotado, encontrarle una cita para la fiesta de navidad a su amigo era todo un reto, sobre todo después de la explicación de Cilan acerca que preferiría salir con una muchacha de su edad o más joven. El estudiante a Medico Pokémon regresaba de cancelar el compromiso debido al mal entendido por parte de una muchacha llamada Burgundy, quien creía estar siendo extorsionada por él para asistir a la cita o de lo contrario revelaría que ella se disfrazo de reno sexy por gusto. Cuando por fin encontró al conocedor Pokémon, se llevo un gran susto cuando él, Iris y otros muchachos gritaron con sorpresa.

— ¿Qué está ocurriendo?— la pregunta de Brock fue ignorada, pero al verlo Cilan recordó a la científica de cabello color azul que conoció durante su viaje, y quien amablemente le comunicó que acepto asistir a la fiesta en una cita a ciegas. Además de la cita doble que se consiguió a sí mismo con Burgundy y Georgia, quienes casualmente paseaban por Kanto.

Sin embargo, dejo eso para otro momento y se concentro en el problema actual que se trataba de la actitud dominante Misty sobre Ash, logro divisar a Gary y Serena caminando en dirección opuesta al Gimnasio, eso le permitió dar un suspiro de alivio.

Comenzaron las explicaciones, relatando que todos acompañaron a Ash durante su viaje en diferentes regiones, Iris aclaró que el aspirante a maestro Pokémon le parecía muy infantil para fijarse en él, lo cual alegro a Clemont y enfado a Bonnie, y finalmente, la noticia que dejo a Brock con la boca abierta, todo lo relacionado con Serena y su desaparición con el investigador de cabello castaño.

— Saben que Gary tiene un auto propio ¿Verdad?— puntualizo Brock alarmando a todos los que ya conocían la actitud agresiva de Misty— Debemos regresar ahora antes… que algo malo suceda— expreso la preocupación que sentían. Sin embargo, Iris se mostraba insegura de dejar el centro comercial y la calefacción que reinaba en el lugar debido a la ligera nevada en el exterior, y ante la insistencia de Clemont la entrenadora dragón tuvo que revelar su disgusto y el de Axew por el frio y la nieve, ganándose un comentario burlón de Bonnie y Dedenne e iniciando una pelea, pero Clemont detuvo la pelea y le prometió a Iris que la ayudaría con su problema.

Sin decir más el inventor desapareció unos instantes y regreso con unos guantes rosa, una bufanda color crema, y unas orejeras blancas. Poniéndose a trabajar bajo la mirada entusiasmada y curiosa de Iris, en unos minutos le entrego los artículos a la entrenadoras asegurándole que no sentiría frio de nuevo.

Iris las acepto y se las puso con algo de recelo, confiaba plenamente en la mirada determinada de Clemont, pero la sonrisa malévola y sombría de la pequeña hermana de aquel fabuloso hombre la mortificaba. Nada se sentía diferente, pero al salir al exterior fue como si el frio hubiera desaparecido, ella y Axew sentían el calor del verano mientras las personas a su alrededor tiritaban por la brisa invernal, sin pensarlo se lanzo a una pila de nieve y comprobó que ya no le afectaba el frio. Se encontraba tan emocionada que abrazo a Clemont para agradecerle ese maravilloso regalo adelantado, y solo la voz irritada de Bonnie le hizo notar lo cerca que estaba del inventor, y de pronto hacía demasiado calor.

Todos comenzaron a correr para llegar al gimnasio y tratar de evitar una pelea.

Ash se encontraba durmiendo plácidamente como una roca, ese era el motivo por el cual los ataques eléctricos de Pikachu no le afectaban en lo más mínimo, a pesar que casi era mediodía el entrenador continuaba fatigado debido a que no pudo dormir en toda la noche. El día anterior una montaña rusa de emociones lo invadieron desde la angustia cuando se imagino a Misty besándose con Gary, luego los celos cuando abrazo a su sirena para protegerla, y finalmente el beso que se dieron el cual lo dejo aturdidamente feliz, en realidad fue un ligero roce de labios, antes que las hermanas de Misty llegaran a interrumpirlos. Todas esas emociones continuaban haciendo que su corazón rebotara en su pecho toda la noche de la misma forma en la que él deseaba hacerlo por toda la habitación gritando de felicidad, pero debía controlarse o de lo contario Daisy lo echaría del gimnasio.

Al principio fue la felicidad lo que no lo dejo dormir en la habitación que compartía con Brock, Drew, Gary, Cilan, Max, y ahora Kenny, pero luego fue la culpa cuando recordó a Serena y su beso de despedida; realmente no quiso evadir a la Performer tanto tiempo, pero apenas hace unos meses que su viaje por Alola culmino y no pudo encontrarla para explicarle que sus sentimientos, claro que la vergüenza y el miedo fueron un factor importante en su tardanza. El sol comenzaba a alzarse en el horizonte y Ash no lograba conciliar el sueño, entonces decidió levantarse e ir a esperar a Misty para declararle, de una vez por todas, sus sentimientos a su sirena, estaba seguro de poder soportar una noche sin dormir si se trataba de la mujer de quien estaba enamorado.

Darse ánimos mentales a sí mismo era lo último que Ash recordaba antes despertar sobresaltado tras recibir una descarga eléctrica de Pikachu. Todavía cansado y somnoliento se arreglo para bajar a desayunar y le resultaba extraño que el sol brillara tanto al amanecer al igual que la actitud de su compañero Pokémon para que bajara rápidamente.

— Que hambre tengo… ¿Qué hay para desayunar?— pregunto Ash luchando por mantener los ojos abiertos concentrado únicamente en acallar el rugido de su estomago.

— ¿…Ash…?— Serena no podía creer que el muchacho que la tenía tan afligida se encontrara frente a ella, quizás fuera la vergüenza del recuerdo o la confusión de los acontecimientos, pero al ver a Ash luego de un par de años no le producía la misma alegría y alivio que le provoco reencontrarse con Gary luego de apenas un mes. Las palabras de May y Dawn hacían eco en su mente confundiéndola más todavía.

Al escuchar su nombre ser pronunciado por aquella voz femenina, que reconoció de inmediato, fue suficiente para que el entrenador de Pueblo Paleta sintiera una cubeta llena de cubos de hielo cayéndole sobre la cabeza. Ash sostuvo la mirada observando a Serena un par de segundos, pero enseguida busco los ojos de Misty para pedirle que le dejara explicar lo que sucedía.

Misty logró ver lo sucedido como si hubiera estado presente, Ash y Serena despidiéndose y en el último momento la muchacha se aprovecho de la confusión y le robó un beso a su Ash. También entendía la preocupación de sus amigos, en otras circunstancias habría iniciado una pelea de proporciones épicas, pero el recuerdo de cómo Ash la abrazo para protegerla, el enfado del entrenador cuando Kenny los separo, y el roce de labios el día anterior; todo eso la convenció de que Ash sentía lo mismo que ella.

Por ese motivo Misty decidió actuar de inmediato y dirigirse a su habitación con prisa, ignorando los balbuceos de Ash le entrego a Pikachu y subió por las escaleras.

Serena observaba devastada como sus preocupaciones y temores se volvían realidad mientras Ash se alejaba siguiendo a Misty e intentaba que escuchara sus explicaciones. Aquella sensación de vacío era la misma que sintió cada vez que Miette llegaba para intentar acercarse al entrenador, debido a todo eso el golpe de ser rechazada fue más leve, pero de todas formas comenzó a derramar algunas lágrimas. Sintió como Gary la sujetaba por los hombros y la llevaba contra su voluntad a otra habitación para alejarla de las miradas del grupo.

El silencio en el Gimnasio era de ultratumba, todos observaban el lugar por donde las parejas de muchachos desaparecieron intentando entender lo que acababa de ocurrir. En el caso de las madres de Ash y Serena, solo suspiraron deseando que sus hijos encontraran la fuerza para sobreponerse a las decepciones amorosas. Una sonrisa de complicidad se formo en el rostro de Delia y Grace, mientras las mujeres recordaban sus propias rivalidades románticas.

El sonido de la puerta cerrándose atrajo la atención de Max, y observo cómo un par de nuevos invitados de cabellera rubia forcejeaban en una lucha de hermanos. El hermano mayor solo sujetaba la mano de la hermana menor, negando con la cabeza ante la petición de la pequeña de ir al lado de la muchacha de cabello color miel que se retiro llorando.

Con una patada dirigida a la canilla de Clemont, Bonnie pudo liberarse para ir a consolar a su amiga, pero su camino se vio bloqueado por Max.

— Lo mejor será que no te entrometas, deja que Gary se encargue— le advirtió Max a la muchacha rubia desconocida, intentando no reír por la expresión de furia infantil con los cachetes inflados que adoptaba.

— ¿Y tú que sabes?— pregunto Bonnie indignada por la intromisión de ese niño desconocido para ella.

— Tengo experiencia— explico Max— Mi hermana termina con un novio cada mes y siempre es la misma historia…— comenzó a relatar, pero un fuerte golpe en la cabeza seguido de un grito de "¡Cállate, Max!" le hizo imposible continuar además que el golpe le hizo caer sus anteojos que se rompieron un poco tras la caída.

— Bonnie, ten cuidado— Clemont, en su estado sobreprotector, alejo a su hermanita de aquella violencia y el peligro de los cristales rotos.

La pelea de los hermanos Balance se vio interrumpida cuando Misty, quien llevaba un regalo envuelto en una mano, comenzó a bajar las escaleras sujetando la mano de Ash para que la siguiera. La líder del gimnasio dejo a un aturdido Ash en la sala, mientras ella entraba en la cocina y sacaba el plato de galletas que hizo especialmente para el entrenador. Con todo listo se acerco de nuevo a Ash y le tomo la mano para ir juntos a uno de los jardines traseros, y con una sola mirada amenazante acallo las protestas que sus hermanas intentaron expresar, Pikachu sintió el peligro y salto del hombro de su entrenador a los brazos de Daisy para dejarlos solos.

Nuevamente el silencio antinatural se apodero del lugar, pero esta vez fue el sonido de cristales siendo levantados lo que regreso la calma al lugar. Bonnie, con ayuda de Dedenne y Blandito, recogían los lentes estropeados de Max, y luego de agregarle un pegamento especial que traía en su bolso quedaron como nuevos.

— Aquí tienes, Max— la pequeña rubia le entrego los anteojos reparados al muchacho mientras observaba molesta el lugar donde Ash desaparecía.

— Gracias, Bonnie— agradeció Max aceptando sus anteojos y colocándoselos, y se quedo fascinado observando el Pokémon de color verde que saltaba al bolso de la rubia.

Misty sujetaba la mano de Ash disfrutando de la calidez del muchacho, llenándose de valor y determinación para declarar sus sentimientos. Asegurándose que no hubiera nadie espiando, detuvo su avance y encaro al despistado entrenador de Pueblo Paleta.

— Las hice especialmente para ti…— declaro Misty al tiempo que le entregaba el plato con galletas a Ash, quien las recibió bastante sorprendido—…Y también soy tu santa secreto, toma tu regalo— sonrojada le entrego el paquete al entrenador quien no pudo ocultar su felicidad e intriga— Me… ¡Me gustas, Ash!— lo dijo casi gritando debido a los nervios, podía sentir su cara ardiendo por la vergüenza y se quedo observando divertida el rostro boquiabierto de Ash.

— M-Misty. Yo… tú… — Ash apenas lograba balbucear dos palabras juntas debido a la sorpresiva declaración de su sirena que casi le hizo soltar los preciados regalos que recibió. Estaba feliz, tan feliz que no noto el cambio dramático en la expresión de la líder— T-Tu… Misty, también me…— se quedo callado y sintió que se hundía en un lago congelado, al ver la mano de Misty pidiéndole que se detuviera y al notar luego la mirada seria de su sirena.

— Me gustas, Ash— repitió Misty dudando de lo que debía hacer al sentir esa cálida sensación en su corazón— Pero… Pero no creí que aún fueras tan infantil…— la decepción en su rostro solo duro un segundo antes de ser reemplazado por la furia característica que indicaba que su Gyarados interno tomaba el control de sus acciones— Creí que después de tantos años al fin serias un hombre… y no un niño…— una corta risa sarcástica la alegro al recordar a Iris— ¿Cómo pudiste lastimar de esa forma a Serena?— replico enfadada y alzo la mano una vez más antes que Ash tuviera la oportunidad de contestar— Ella te besó y la estuviste evitando desde entonces sin aclararle nada ¿Omití algo?— pregunto con creciente enfado, al no recibir respuesta confirmo sus sospechas— Si así manejas estas situaciones… ¿Cómo reaccionaras a nuestras peleas si fuéramos novios?— observo como el rostro del entrenador pasaba de la sorpresa al enfado, pero no dijo nada cuando le pidió que la dejara hablar— Admítelo Ash, soy difícil de tratar. A veces ni siquiera yo me soporto…— explico dando un suspiro de fastidio— Quiero estar contigo y ser tu novia… Pero eso no sucederá hasta que aclares las cosas con Serena y me demuestres que has madurado— terminó de hablar sintiendo una gran frustración por sus propias condiciones. Luego comenzó a caminar al gimnasio con los puños apretados.

Ash se quedo congelado repitiéndose todo lo que Misty acababa de decir, la alegría de escucharla decir que quería ser su novia era eclipsado por el enfado de los obstáculos que la propia sirena imponía en su camino y la forma como ella se criticaba a sí misma.

— Misty… Misty, hablare ahora mismo con Serena— Ash trataba de conservar la calma e idear una solución a su problema mientras se interponía en el camino de su sirena para que lo escuchara— Y solo dime que es lo que quieres que haga para demostrarte que soy alguien maduro— un nuevo escalofrío le recorrió la espalda al ver que Misty mantenía su mirada seria.

— En primer lugar, Ash. No quiero que hables con Serena, quiero que aclares las cosas con ella. Estuvo esperando tu respuesta por mucho tiempo y debes valorar su esfuerzo— Misty temblaba ligeramente debido a que intentaba mantener controlada su furia— Y en segundo lugar, no tengo idea de lo que debes hacer para demostrarme que has madurado— confeso abochornada.

— ¿Y que se supone que haga entonces?— pregunto Ash con exasperación, los problemas que tenía en frente para que Misty fuera su novia no hacían otra cosa que evolucionar para ser más difíciles.

— ¡No lo sé, Ash!— grito Misty con enfado y frustración— Es como te dije ¡Ni siquiera yo sé lo que quiero!— reafirmo con enfado— Soy una tonta. Un desastre. Quizás todo esto sea un capricho mío y ni siquiera me gustes realmente…— no pudo continuar hablando debido al beso repentino que le dio Ash. A pesar que deseaba alejarlo otra parte de su ser deseaba acercarlo más.

— Tú también me gustas, Misty. Te quiero de la forma que eres, no cambiaría nada de ti, así que deja de criticarte— dijo Ash luego de hacer un esfuerzo sobrehumano para separarse de ese beso adictivo y tomar valor para regañar a su sirena— Te prometo que solucionare esto— con esas palabras llenas de determinación se alejo para ir a hablar con Serena.

— Más te vale, Ash— Misty se quedo paralizada y sonrojada, tocándose los labios para asegurarse que no fue un sueño.

Mientras tanto en otra habitación, Serena y Gary tenían su propia discusión. La Performer todavía se encontraba deprimida por lo sucedido con Ash, pero encontró la manera de aliviar su frustración enfadándose con el investigador Pokémon.

— ¿Por qué no me dijiste que Ash estaba aquí?— Serena no pretendía gritar, pero sus emociones estaban fuera de control y no la dejaban tranquilizarse ni sentarse, por lo que daba vueltas en la habitación bajo la atenta mirada del investigador.

— Porque no me preguntaste— fue la simple respuesta de Gary sentado en una silla— Y no quería arruinar nuestro agradable reencuentro hablando de ese tarado…— comento sin mucha importancia.

Serena admiraba la sinceridad de Gary y en anteriores ocasiones le soportó esos comentarios ofensivos, pero en ese momento esa actitud solo le provocaba una inmensa furia.

— ¿Te divierte? ¿Planeaste hacerme una de tus bromas por rechazar tu invitación?— la ira de Serena estaba fuera de control, que no se dio cuenta de lo hiriente y reprochable de sus palabras hasta que fue tarde— Lo siento, yo no quise…— intento disculparse arrepintiéndose de haber ofendido de esa manera a su amigo.

— Por supuesto que quisiste acusarme— Gary se puso de pie intimidando a Serena, su rostro ensombrecido denotaba más tristeza que furia— Se trata de Ash después de todo, yo solo soy tu amigo... Y tienes razón, planee su reencuentro— no le tomo importancia a mirada de reproche de la Performer— Ash estuvo evitándote todo este tiempo, pero tú también lo evitabas por temor a que te rechazara. Pero así nunca resolverían nada, entonces tome la decisión por ti— terminó de hablar cruzándose de brazos y sentándose nuevamente.

— ¿Entonces… sabías de Ash y Misty…?— cuestiono Serena incrédula, sintiéndose traicionada por su amigo de la infancia al haberle ocultado esa información.

— Claro que lo sabía— relato Gary con amargura— Ese par era el uno para el otro. Era obvio para cualquiera, menos para ellos mismos. Y te recuerdo que me ocultaste su identidad hasta que termino su viaje, de lo contrario te habría dicho todo esto antes de que te hicieras ilusiones— explico con más amargura en la voz, odiándose con cada palabra por no haber evitado que Ash la lastimara.

Serena quedo pensativa, ahí frente a ella, su amigo de la infancia confesaba haber confabulado en su contra, pero por su propio bien como siempre lo hacía. Su mente le mostro los recuerdos de las veces que el investigador la ayudo y aconsejo, y el eco del malentendido que May y Dawn armaron resonaba en su cabeza. La Performer se sonrojo al creer que todo indicaba que Gary estaba enamorado de ella, de repente sintió que le faltaba el aliento y un nerviosismo sin igual, aún más grande que el que sintió al besar a Ash, se apoderaba de su cuerpo. Agito la cabeza para quitarse aquella idea absurda de la cabeza, antes que pudiera continuar con la discusión escucho a Ash llamándola, y a pesar de comprender que no podrían ser buenas noticias, no pudo evitar sonreír con esperanza comenzando a caminar para encontrarse con él.

— Serena… por fin te encuentro… Esto… ¿Podemos… podemos hablar?— pregunto Ash ansioso observando perplejo a Gary por la mirada desafiante que le daba.

— C-Claro, Ash…— anuncio Serena sintiéndose deprimida por la expresión de tristeza en el rostro de Ash, entendiendo que estaban por rechazarla formalmente— ¿Gary, podrías dejarnos solos?— la voz de la Performer se quebró un poco mientras clavaba la mirada en el suelo.

— NO— fue la respuesta simple que dio Gary, la cual dejo perplejos a Ash y Serena— Solo ignoren que estoy aquí— declaro con enfado.

— Gary, por favor… Necesito hablar con Serena, a solas…— la tristeza de Ash era evidente y comenzaba a impacientarse, no es que quisiera lastimar a Serena, pero deseaba que la barrera entre él y Misty desapareciera rápidamente.

— Se trata de Misty ¿No es así?— pregunto Serena forzándose a mirar a Ash a los ojos e ignorando la presencia de Gary— Creo que lo supe desde que nos despedimos, tu mirada parecía perdida en otra persona. Y hoy la conocí— logro decir aquellas palabras antes que las lágrimas resbalaran pos sus mejillas. Sin embargo, no se sentía triste, estaba feliz por Ash y le deseaba lo mejor, y sobre todo estaba orgullosa de no haberse rendido hasta el final— Lo único que quiero es que seas feliz, Ash— la Performer no tuvo problemas en sonreír, ya que esos eran sus verdaderos sentimientos.

— Serena… gracias y… realmente lo sient-…— Ash no pudo decir nada más debido al golpe que Gary le dio en todo rostro e hizo que cayera al suelo.

— ¡GARY! ¡DETENTE!— el grito de susto de Serena resonó en todo el lugar.

— ¡Ahora escúchame idiota!— Gary estaba fuera de control, observar a Serena llorando de aquella manera y tener al culpable de ello justo frente a él lo enceguecía de furia— ¡Serena se merece mucho más un simple "lo siento" después de todo el tiempo que estuviste jugando con ella!— golpeo por segunda vez a su amigo de la infancia en el rostro cuando este intentaba levantarse. Observo como Serena se interpuso para que dejara de golpearlo, pero eso solo aumentaba su furia— ¡Siento lástima de Misty y todo lo que sufrirá por culpa de la pobre imitación de hombre que eligió como novio!— escupió en palabras el veneno que le impedían transmitir con sus puños— ¡Y ahora que lo pienso no sé quién es más idiota, si ella o tú!— dijo lo último con una sonrisa petulante.

Serena se encontraba asustada y sorprendida por la actitud de Gary, nunca lo había visto perder la compostura de aquella manera, pero no era la primera vez que ocurría un pleito que envolvía a los tres. La memoria de la Performer la llevo años atrás a una situación similar en el campamento de verano de Pueblo Paleta, luego que Ash la ayudara a regresar tras haberse perdido, Gary apareció bastante preocupado para ver si se encontraba bien, al ver la herida en su rodilla el nieto del Profesor Oak culpo de todo a Ash y lo empujo listo para pelear, y en esa ocasión Serena de pequeña se interpuso logrando aclarar todo el asunto. Ahora todo parecía indicar que esa pelea solo fue pospuesta mientras Gary la apartaba de manera brusca, pero gentil, del camino de Ash que se abalanzo sobre el investigador y comenzaron un intercambio de golpes.

Ash no entendía porque su buen amigo acababa de golpearlo, pero sentía que lo merecía por estar haciendo sufrir a Serena. Solo por eso no respondió o intento detener a Gary Oak, pero cuando este grito aquel comentario insultante sobre Misty, una furia ciega se apodero del aspirante a Maestro Pokémon.

Ninguno de los muchachos originarios de Pueblo Paleta tenía intención de dejar al otro ileso después de haber insultado el honor de la mujer que amaba cada uno. Al final fueron Norman y Brock, quienes ya tenían el presentimiento que esto sucedería, los que detuvieron la pelea y se llevaron a cada uno a un lugar diferente para que se calmaran.

— Pensé que Gary era más maduro que Ash— comento Max desilusionado mientras observaba el alboroto que causaban los mayores. Tras un último vistazo regreso su atención a Blandito, o mejor dicho célula Zygarde 1, para observarlo detenidamente en el hombro de Bonnie.

— Los hombres siempre actúan de esa forma— sentencio Bonnie distraídamente mientras observaba el alboroto sin perderse detalles.

— Yo no actuó de esa manera— la indignación en la voz de Max atrajo la atención de la pequeña rubia.

— Todavía— con su sonrisa picara, Bonnie logro que el pequeño de pelo negro se ruborizara.

— Supongo que tienes razón— dijo Max derrotado— Por cierto, gracias de nuevo por arreglar mis anteojos. No puedo creer que estén mejor que nuevos— intento cambiar de tema desesperadamente.

— Mi hermano no es el único inventor en la familia— dijo Bonnie con orgullo— No te preocupes, pareces tener esperanza— comento con una risa nerviosa ganándose una mirada confundida de Max— No importa, cuéntame más sobre Manaphy y Jirachi, por cierto, yo también conozco a un Pokémon que concede deseos, se llama Hoopa— aquel dato hizo que Max comenzara una serie de preguntas, las cuales Bonnie respondía alegremente.

Clemont observaba con desaprobación la cercanía de su hermanita con el hermano de aquella coordinadora violenta, pero el alboroto del lugar junto a la cercanía de Iris absorbían toda su atención.

Los ánimos en el Gimnasio de Ciudad Celeste continuaron elevados hasta la cena, donde se formaron tres grupos diferente que cenaron separados para evitar problemas. En el comedor cenaban todas las parejas formadas y las que se encontraban a punto de formar, además de Misty, Pikachu, Norman y Caroline; en la cocina se encontraban cenando Ash, Delia, Johanna y Brock; en la sala comiendo en un absoluto silencio estaban Gary, Grace, Serena y Cilan. Nada desastroso ocurrió de nuevo a no ser otra pelea que comenzó entre los rivales de Pueblo Paleta, cuando ambos muchachos tuvieron la genial idea de ir al baño al mismo tiempo.