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Peligro Enmascarado

La velocidad de las ruedas de su bicicleta aumentaba conforme su odio y ganas de alejarse de esa casa crecían. ¿Cómo describir todo ese odio que guardaba dentro? ¿Cómo poder evitarlo? Si hubiera una forma, Lynn no duraría en encontrarla. En aceptarla para ponerla en práctica. Lo único que pasó por su cabeza antes de gritarles a todas sus hermanas que eran un asco (incluyéndose claro) era salir de esa casa para tomar un poco de aire. Era tanto el tiempo que estuvo dentro que sentía que las paredes se achicaban lentamente con la intención de aplastarla mientras se hundía más en su dolor.

Ya ni siquiera podía salir a la esquina de la manzana por órdenes de Lori. Lo sabía perfectamente, sabía porque le evitaba salir, pero eso no evitaba que el odio que sentía por Lori se calmara. Necesitaba espacio, algo de aire, algo de paz; de seguro la encontraría aquí afuera. No tenía muy clara la idea de darle varias vueltas al barrio ya que debería recuperar el tiempo perdido para ponerse en forma. Si quitaba el tiempo en el que no fue a clases por la cancelación de estas, y toda la jornada que hacía en las tardes, resultaba mucho tiempo perdido en sus ejercicios y deportes.

Le era difícil no notar la desolación de las calles. Tan calladas, tan frías. Solo notó la presencia de muy pocas personas en todo Royal Woods. Lo más seguro es que hayan evacuado la ciudad por temor a todo lo que estaba pasando.

Vio en las noticias sobre un refugio para millones de personas al norte de los Estados Unidos, proporcionado por el gobierno. Ya hasta la organización de las naciones unidas planeaba hacer más refugios por la extensión que estaba tomando todo esto. Seguramente la mayoría no esperaría a que sucediera otro temblor o la aparición de alguna criatura. Era tan difícil saber que todo esto era provocado por la máquina de Lisa, y fingir como si no sucediera nada no le ayudaba en lo absoluto.

Continuó pedaleando sin parar. Pero en un descuido, una piedra que se encontraba en el camino provocó que la bicicleta se saliera de control. Lynn trató torpemente de tomar el control de nuevo pero fue inútil, ya que terminó chocando contra el mural de una esquina de un edificio abandonado.

Al levantarse solo pudo notar como la rueda de su bicicleta terminó pinchada por la piedra, cosa que la dejó sin aire. No demoró mucho antes de levantarla y dejarla cerca de un árbol, mientras sobaba su cabeza por el golpe y miraba a los alrededores tratando de buscar ayuda.

Ni siquiera pasaron 10 segundos antes de que esta se alejara de su bicicleta para pedir ayuda, cuando notó con temor que los edificios, viviendas y tiendas de los alrededores empezaban a tambalear producto de la agitación del suelo.

-¡No puede ser! –Corrió al centro de la calle, mientras escuchaba el inicio de los gritos de miedo de las pocas personas que quedaban en Royal Woods. Varios postes de luz comenzaron a venirse contra el suelo; Lynn difícilmente pudo esquivar uno con velocidad. Cuando se levantó, volteó su mirada en dirección a unos gritos cercanos. Se dio cuenta que eran de una mujer que trataba de entrar a su casa, mientras el que parecía ser su esposo la agarraba de la cintura evitándoselo por temor a lo que pudiera pasar.

Muy poco fue el tiempo en el que se dio cuenta porque la mujer trataba de entrar a la casa con desesperación, al escucharla gritar. –¡Mi hija!

-¡Yo iré por ella, cálmate! –Cuando el hombre le dio la espada a la mujer al dejarla cerca de un auto, trató de entrar a la casa pero solo pudo ver como una grieta empezaba a formarse alrededor de esta. En poco tiempo, una gran cantidad de tierra se desplomó para abajo producto del temblor, dejando un gran espacio por el que se debía saltar. Los gritos de la mujer incrementaron desesperadamente mientras el hombre retrocedía con cuidado. Y en una fracción de segundos, sintió que algo pasó a su lado con velocidad. Lynn pudo llegar al otro lado de la grieta con algo de dificultad, entrando por la puerta y siendo brevemente detenida por un grito del hombre. –¡¿Niña, qué haces?!

-¿Pues qué cree? –Se agarró de la pared mientras la magnitud del temblor incrementaba. –¡Iré por su hija! –Le dio la espalda y se adentró más en la casa. Dio unja rápida mirada en la sala y en la cocina; no había señales de vida. Una gran parte del techo se derrumbó cerca de Lynn, lo que ocasionó que al impactar contra el suelo abriera un gran agujero. Claro que esto no fue problema para Lynn al evitar el golpe, pero lo que no pudo evitar es que más adelante al subir las escaleras y llegar al segundo piso, una pared se derrumbara justo delante de ella. Fue tanto el peso y el golpe que recibió en el hombro izquierdo, que sentía que la pared terminaría de caerle encima si no hubiera empujado hacia adelante. El suelo detrás de la pared colapsó, ocasionando que la pared y gran parte de una habitación se derrumbaran mientras la casa comenzaba a volcarse hacía un lado. Ahora con un gran golpe y el equilibrio en su contra, Lynn se encontraba en un gran problema.

Se arrimó contra una pared en frente con el gran temor de que esta también se derrumbara. A lo lejos, del lado izquierdo poco más de donde se derrumbó la pared, una niña pequeña daba gritos de desesperación y temor. Lynn la vio tan indefensa y asustada, deseaba con todo su ser poder apresurar su paso, pero con un hombro lastimado y la agitación del suelo por el temblor, le era muy difícil y peligroso. Sus ojos se concentraron en las pequeñas grietas que empezaban a recorrer lentamente la pared en la que se apoyaba, haciendo que el polvo y madera del techo siguieran cayendo.

Cuando llegó donde se encontraba la niña, Lynn vio como el suelo comenzaba a caer. –¡Apresúrate! –Se acercó más a ella. Llegando al límite, no podía llegar a la niña ya que la pequeña se sostenía de un lado de la entrada a su habitación con todo el peso en su contra, Lynn solo deseaba que la niña viniera a sus brazos. –¡No tengas miedo trato de ayudarte!

-¡Quiero a mi mamá! –Cerca de las dos, un gran parte del suelo se derrumbó ocasionando que la niña gritara más y para que la calma de Lynn bajara lentamente, donde el miedo reemplazaba ese espacio. –¡Quiero a mi mamá!

-¡Oye escúchame! –Trató de acercarse más a ella. –¡Iremos con tu mamá! ¡Solo confía en mi…!

-¡Mamá!... ¡Tengo miedo!... ¡mamá!.. –Detrás a lo lejos, en la cama de la niña observó una silueta de espaldas que estaba sentada como si nada. Tranquilamente. Se le hacía tan conocida. Toda su atención fue directo a esa silueta casi visible, porque la sombra en esa parte de la habitación era demasiada. Y por un gran momento no podía escuchar nada, ni siquiera la voz desesperante de la niña. Sentía que todo el tiempo se hizo más lento pero poca importancia le dio a esto.

–¿Lincoln…? –Se preguntó con incredulidad y bajamente. Y ante esas minúsculas palabras, la silueta movió lentamente la cabeza como si tratara de ver a Lynn, pero fue ahí cuando toda la habitación se derrumbó, provocando un sonido estremecedor y lo que causó que Lynn volviera en sí.

La niña incrementó su grito y llanto.

-¡NO HIJA! –Gritó la pobre madre con lágrimas en sus ojos mientras que la cara del hombre mostraba rabia y dolor desde fuera de la casa.

-¡VAMOS SALTA! –La niña saltó hacia Lynn rápidamente. Lynn extendió su brazo y atrapo a la niña con todas sus fuerzas. Trataba de abrazarla y tranquilizarla. Ahora necesitaba salir de ahí. Le dijo a la niña que avanzará, mientras notaba como varios escombros comenzaban a elevarse en el aire. Su respiración comenzaba a aselarse mientras rogaba no perder la calma. El temblor no había parado en todo ese tiempo por lo que aún continuaba. Cuando se encontraban bajando las escaleras, todo el segundo piso comenzó a derrumbarse. Lynn hizo que la niña se acercara más a ella, para cargarla en su brazo. No podía mover el otro por el golpe que tuvo su hombro, y si la suerte de esta no podía ser más caótica, todo lo que caía del techo impactaba a Lynn, mientras esta trataba de cubrir a la pequeña de cualquier golpe.

Cuando por fin llegaron a la puerta, vio como la niña le gritaba a su madre a que fuera por ella mientras su madre se acercaba lo más rápido que podía. Lynn vio como la grieta en la entrada había crecido y todo el miedo la invadía al ver como detrás de sí la casa comenzaba a desplomarse. Y supo que cuando todo su cuerpo comenzó a temblar, se vio indefensa. Le dio una rápida mirada a la niña antes de agacharse rápidamente, tomar mucha fuerza y lanzarla al otro extremo de la grita, cayendo con dificultad en los brazos de la mujer. Cuando se acercó el hombre, pidió a su esposa y a su hija alejarse para esperar a que la niña que salvó a su hija soltara.

Y, tomando las pocas fuerzas que el quedaban, Lynn saltó llegando solo a la punta del otro lado, sosteniéndose de los bordes del suelo. Al girar su mirada hacia atrás, vio con horror la casa colapsarse, ocasionando una gran cantidad de humo, polvo y siendo tragada por un la formación de un gran agujero. El hombre que se encontraba cerca, ayudó a Lynn a subir. Esta ni siquiera trató de levantarse al tirarse contra el suelo.

Como antes, parecía que el tiempo pasaba más lento para ella. Dejó de escuchar todo sonido, incluso la voz del hombre que se encontraba viendo su estado. Giró la cabeza y vio a la mujer y a la niña juntas, abrazándose, y sobre todo sanas. –Gracias a Dios… –La madre besaba a su hija. Luego regresó su mirada hacia arriba, mientras otras pocas personas se acercaban al lugar. Y lentamente Lynn cerró los ojos…

-Mala suerte… –Sus ojos se abrían con torpeza, ya hasta deseaba no hacerlo por lo pesado que se sentía. Sintió un poco de frio en todo su cuerpo, razón por la que agitó sus manos contra sus piernas levemente. Ahora que miraba a los alrededores veía todo más oscuro con una sensación extraña que recorría todo su cuerpo.

Una sensación que su cuerpo jamás sintió.

Y ahí se veía ella, dentro de la casa Loud. Lugar de donde hace un rato había salido tan enfada, y entonces se le vino la pregunta más obvia a la cabeza, la cual la hizo pensar por un gran rato por las infinitas explicaciones que la llevarían a una respuesta… ¿Cómo llegó ahí?

¿Hay cosas que no entendemos? Claro que las hay.

Esas cosas que no logramos comprender, se nos presentan cada día de nuestras vidas. Sin ellas, ¿Qué nos preguntaríamos? ¿Nos esforzaríamos por conseguir respuestas? ¿Darle un sentido a esas cosas? Forman parte de nuestras etapas. De nuestros propios esfuerzos para tratar de conseguir una respuesta y darle un significado a esas incógnitas que siempre se nos presentaran.

Claro que Lincoln se hacía un montón de preguntas al flotar en ese túnel interdimensional. ¿Y si toca una de esas paredes? La curiosidad pudo más y terminó tocándolas, cosa que le provocó una leve quemadura en el dedo y que diera un pequeño grito de dolor.

Después observó cada agujero que se le cruzaba en frente. Seguía un rumbo desconocido. Solo podía ver todas esas formas de color verde, como si no hubiera una explicación para todo eso. Esos túneles por donde Lincoln cruzaba o flotaba, solo eran caminos a otras dimensiones o Universos. Había instantes en los que Lincoln se preguntaba ¿Esto es una completa locura? ¿Acaso no asimilaba todo lo que estaba ocurriendo? Era algo tan loco. ¿Qué más podía pensar en esos momentos?

-Veo que tiene una pequeña quemadura en el meñique señor. –Lincoln escuchó la inconfundible voz de Jarvis.

-Gracias por notarlo Jarvis. –Lincoln levantó su pulgar. –¿Entonces esto es lo que ocurre si toco las paredes de estos túneles? –Miró las paredes verdes y revoltosas del túnel en donde flotaba con curiosidad y algo de temor. –Ya veo porque estoy flotando y agradezco por eso sin dudas.

-Y pensé que no podía deducirlo usted solo. –Dijo de manera casi graciosa.

Lincoln lo miró por varios segundos con algo de sospecha. ¿Jarvis podía sentir emociones? Hasta donde tenía claro, Jarvis era una voz robótica que provenía de su reloj, y era una creación de su hermana Lisa. Jarvis estaba para el en caso de que necesitara ayuda, no comprendiera algo, información sobre su viaje, entre otras cosas. Parecía que era todo lo que necesitaba saber, pero de todas formas no lo pensó dos veces antes de preguntarle. –¿Eres un robot, cierto?

-Soy un programa con una pizca de inteligencia artificial creado por su hermana Lisa Loud. –Respondió casi de inmediato.

-Eso ya lo tengo claro, pero… ¿Cuál es tu propósito? ¿Con qué fines te creó Lisa? –Lincoln analizó un poco lo que dijo Jarvis. Si era una inteligencia artificial, era obvio que podría sentir "emociones". Lincoln ya sabía mucho de eso con grandes cantidades de comics y películas que veía en su tiempo libre.

-Pues, mi principal objetivo es ayudar en lo que más pueda a su hermana y a usted señor. Puedo serle de mucha ayuda.

-"Ayudar". –Pensó. –Ok… ¿Hace cuánto te creó mi hermana?

-Mi fecha de creación fue antes de los sucesosprefghou- PSI DENEGADO. –El fondo donde se mostraba la hora en el reloj, cambió a unas luces color rojo, y en el centro apareció la palabra denegado, como si lo que dijo Jarvis no fuera suficiente.

Lincoln lo miró con extrañeza. ¿Por qué Jarvis se puso de ese modo? Quizás fuera una falla, pero fue lo último que se le vino a la mente cuando volvió a preguntar. –Disculpa, ¿Qué dijiste? ¿Cuándo te creó?

-Mi fecha de creación fue antes de los sucesosprefghou- PSI DENEGADO. –Obtuvo la misma respuesta. Permaneció en silencio por unos segundos antes de tratar de comprender que sucedía con Jarvis.

-¿Por qué dices eso? ¿Estas roto?

-Mi sistema de seguridad me impide tocar temas como ese o liberar información. –No dijo nada más, y al oír esto, Lincoln solo se hizo más preguntas. ¿Por qué el sistema de seguridad de Jarvis no le permitía decirle a Lincoln su fecha de creación? ¿Qué había de malo en decirle? ¿Qué significaban las siglas PSI?

-¿Quien puso ese sistema de seguridad?

-Su hermana Lisa, señor. –¿Por qué lo haría? ¿Por qué trataba de ocultarlo o que alguien más lo sepa? ¿Acaso no creó a Jarvis después de que todo esto empezara? Así creía Lincoln.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un agudo sonido que se repetía una y otra vez, el cual provenía de Jarvis como una especie de alarma.

-Su hermana Lisa está llamando.

-Oh… Está bien. –Analizó algo. –No le digas nada de lo que te pregunte, ¿Ok?

-Como usted diga. –Dicho esto, Lincoln se acomodó y vio el reflejo de una pequeña parte de la habitación de Lisa que el reloj empezó a proyectar como un holograma. Pero no la vio a ella. Esperó unos segundos antes de preguntar.

-¿Lisa…?

-¡HUH!

-¡WOW! –Lincoln se empujó para atrás, antes de tratar de no tocar las paredes del túnel interdimensional con desesperación. Lisa le provocó un gran susto al haber salido repentinamente con una cara que solo parecía mostrar locura y en la que se notaban grandes ojeras. –¿Pero qué?

-¡Lincoln! ¡¿Lincoln?!

-¡Tranquila Lisa, aquí estoy! –Se acercó un poco más al holograma. Lisa se notaba muy cansada y algo asustada, cosa que provoco una leve preocupación en Lincoln. Lisa dio un pequeño suspiro antes de ver a Lincoln y tomar una taza de café. –¿Por qué te ves alterada?

-¡PSSS! –Escupió una gran parte del café a los lados. –¿Yo? ¿Alterada? Vamos hermano mayor, es un 99,9 % de que sea probable. ¿Alterada? No creo que suceda algo malo y de gran magnitud que esté afectando mi cordura de maneras casi insoportables y dañinas jeje. –Dejó de hablar y clavó su mirada en Lincoln quien solo puso una cara de total extrañeza.

-¿Ok…? –Lisa se sentó en la silla de su escritorio mientras seguía tomando el café. –¿Qué hora es allá Lisa?

-Las cuatro de la mañana. –Respondió sin preocupación.

-¡¿Cuatro de la mañana?! –Preguntó sorprendido.

-Em, sí. Cuatro de la mañana.

-Lisa, ¿Qué haces despierta a esa hora? No te ves bien. Creo que eso explica porque llevas esa cara de lunática. –Le dijo con seriedad.

-Neh. Nada importante, solo diseñando algunas cosas y como siempre, tratando de hacer que regreses. –Después de decir eso, tomó un cuadernillo que se encontraba a los lados y comenzó a interrogar a Lincoln. –¿Alguna novedad contigo Lincoln?

-¿Con novedad te refieres a…?

-Obviamente todo lo que has visto desde que te fuiste de la dimensión 450. –Tomó un lápiz.

Lincoln tardó un momento en recordar todo lo que le había tocado pasar en lo que iba de su viaje. Fue en ese momento que recordó algo totalmente extraño que olvidó contarle a su hermana Lisa.

-Muy bien Lisa. –Se preparó para hablar. –Antes de dejar la dimensión en donde se presentaron los Apex… Sucedió algo extraño. –Lisa subió la mirada con total interés, pero Lincoln pudo notar una pisca de inquietud en ella, como si se esperara que dijera algo malo o algo que le causaría temor. –Fuimos atacados por un oso.

-¡¿Qué?!... ¿Cómo? –Demoró en creerlo.

-Bueno, resulta que un oso me atacó a mí, a mis hermanas y a los Apex antes de que el portal apareciera en el bosque Oregón. –Quedó en silencio un largo tiempo, antes de que Lisa tomara las palabras.

-¡Imposible! Te contacté antes de que abandonaras esa dimensión y estabas en buen estado junto a los demás.

-Por suerte. –Se rascó la cabeza. –Seguí algunas indicaciones de tu otra versión y, pues… A pocos metros de que el oso me atacara, el hermano mayor de los Apex, Alan, me ayudó. –Su ánimo cambió mucho al decirlo. ¿Y si no hubiera sido así? Pudieron pasar muchas cosas en ese minúsculo momento. ¿Y si Alan hubiera resultado herido? ¿O algo mucho peor? Lincoln jamás se lo hubiera perdonado.

No debía meter a nadie en este asunto, y sin embargo los Apex y sus hermanas lo acompañaron a Oregón a esas horas de la noche, sabiendo lo peligroso que podía ser.

-Casi resulta herido Lisa… Bueno, resultó herido. –Le dijo con pesadez, mientras Lisa tenía baja la mirada con algo de confusión, contemplando el cuadernillo de su escritorio. –Por suerte pudimos evadirlo, y ahí es donde entra lo extraño. –Sacó lentamente de su bolsillo un tubito que llevaba dentro de sí, un poco de líquido de color azul. Lo levantó y se lo mostró a Lisa, esta se acercó un poco más mientras ponía una cara de sospecha. –Esto, fue lo que curó a Alan.

-¿Qué es ese extraño líquido y quien te lo dio? –Colocó su mano en su barbilla.

-No se lo conté a nadie, Alan no supo que sucedió, ni tampoco te lo conté a ti en ese momento porque te noté muy preocupada. –Suspiró. –Y no quería preocupar más a los demás.

Lisa comenzó a anotar varias cosas antes de que Lincoln le dijera que fue lo que sucedió. Cuando finalmente terminó, tomó pose de total atención y Lincoln comenzó a relatar lo sucedido.

-Un hombre que apareció de la nada, comenzó a batallar con el oso. –Ya hasta pensaba que era una completa locura, pero con todo lo que estaba pasando, podría creer cualquier cosa.

-¿Un hombre? –Preguntó. –¿Cómo? ¿Qué características tenía?

-Bueno, al principio llevaba una capucha y estuve en la duda si se trataba de un hombre o de otra cosa que no lo era, porque la forma en la que combatía contra el oso era… simplemente, imposible. Creo que hasta mejor que los movimientos de combate de Ace savy. Después, bajó la guardia y el oso estaba por atacarlo, pero tomó la maleta donde llevaba la pistola que tú me diste para congelar. La sacó y apunto hacia el oso, congelándolo por completo. –Lisa tenía muchas interrogantes. ¿Cómo un humano podía hacerle frente a un oso? Era imposible. ¿Cómo supo usar la pistola para criogenizar? Misma pregunta que Lincoln se hizo en ese momento. –Luego se acercó a mí, me entregó este tubito el cual contenía ese líquido color azul y me dijo que se lo diera a Alan; que con esto se pondría bien. ¿Y sabes qué pasó? ¡Se recuperó Lisa! ¡Volvió a la normalidad! –Lisa lo miró con incredulidad. –No lo podía creer, pero así pasó. No podía ver su rostro porque llevaba esa capucha, pero más adelante, se acercó al oso y vertió otro líquido que contenía otro tubito que llevaba en su vestimenta.

-¿Cómo era su vestimenta? –Lo interrumpió antes de seguir anotando.

-Usaba botas color negro, una especie de ropa tipo ¿Armadura color plomo? La capucha, varias cosas que portaba en la cintura y… No recuerdo nada más. –Lisa le dijo que continuara después de que Lincoln dijera eso. –Como te decía, regó ese líquido en el oso el cual aún seguía congelado lo que causó que el hielo se derritiera y fuera libre alejándose asustado. –Tomó aire. –Fue ahí donde comprobé que se trataba de un ser humano. Se quitó la capucha y vi su rostro. Cabello blanco… algo de pecas, barba y se notaba algo joven. Le pondría unos 40 años.

-Mmm, Ok. Entendido. –No dejaba de escribir en su cuaderno. –¿Qué aconteció después de eso?

-Nada más, simplemente me miró a los ojos antes de que los Apex y mis hermanas llegaran donde nos encontrábamos… Descuide la vista un poco y ya no estaba. Había desaparecido.

-¿No te dijo algo? ¿Nada?

-De hecho sí. Cuando me entregó el líquido, examinó a Alan y dijo que se pondría bien. No estaba seguro la verdad, pero para que confiara en él, me entregó la pistola para congelar y me dijo: "Adelante niño, dispara" "Hazlo si crees que te haré daño".

-No lo hiciste.

-Exacto. Y lo último que me dijo antes de que desapareciera fue… "Cuídate Lincoln Loud" –Ambos niños quedaron en silencio, hasta que Lincoln decidió continuar. –Fue lo más extraño.

Lisa dejó de anotar en su cuaderno, para después dar otro sorbo de café a esa tasa que ya se encontraba casi vacía. Tardó un momento antes de comenzar a hablar y dar su opinión respecto a todo lo que había escuchado.

-Viendo todo lo que te aconteció, parece que quizás era algún otro viajero interdimensional que te está siguiendo los pasos Lincoln.

-¿Qué? ¿Por qué lo haría?

-Pues… Tu viaje está causando muchas fallas en el orden Multiversal, cosa que podría estar molestando significativamente y lo que me está empezando a inquietar es que puedes ser el objetivo de muchos.

-¿Objetivo de muchos?... ¿Qué quieres decir?

Lisa miró lentamente un papel que se encontraba fuera de la vista de Lincoln, y una gota de sudor empezó a bajar por su cara al ver en el un dibujo del triángulo de un solo ojo.

-Te están persiguiendo. –Dijo directamente.

-¿Persiguiéndome?

-Quizás tratan de eliminarte por los problemas que le causas al orden multiversal. –Se levantó de su silla y caminó hasta una pequeña cafetera que se encontraba en su habitación, sirviéndose un poco de café y volviendo a su silla.

-Eliminarme… ¿Y lo dices como si nada?

-No entiendo.

-¿De dónde sacaste esa hipótesis?

-De lo que tú me contaste. "Un extraño hombre siguiendo tus pasos". ¿De quién crees que se trata? –Tomó un poco de café.

-Si fuera uno de los que "trataba" de eliminarme, lo hubiera hecho en el bosque Oregón.

Lisa se quedó callada por unos segundos. Lo que dijo Lincoln tenía razón, y Lisa se dio cuenta que se apresuró a sacar conclusiones. Pero no podía decirle que se encontraba en peligro. Afirmárselo al 100 % y por eso hizo pasar su explicación por una hipótesis. Bill Cipher quería a su hermano. Aun recordaba todo lo que le dijo en esa pesadilla. ¿Pero podría creerle? ¿Todo lo que vio… fue real? ¿Se cumpliría? Lisa esperaba otro movimiento del triángulo flotante, si es que en verdad existía y no era producto de un mal sueño.

-¿Por qué soy exclusivamente yo al que quieren eliminar? ¿Qué no hay otros dos Lincoln´s perdidos en el multiverso?

-Hay cosas que no puedo explicarte ahora hermano por cuestiones de tiempo y falta de información. Solo te pido que tengas cuidado y guardes la calma.

-Empiezo a considerar que no debería estar cerca de mi familia alterna.

-¿Qué quieres decir?

-Que ya cause muchos problemas. –Dijo firmemente. –Me entrometí en cosas que no debía. Vi a Luna saliendo con un hermano Apex y traté de sabotear su salida. Hice que los Apex me acompañaran al bosque Oregón y corrieron un gran peligro allí sin que este fuera su problema. Luego de eso fui a otra dimensión donde… Ah, no lo sé. Duré poco tiempo allí. Yo y toda nuestra familia se veían más adultos… También decidí irme a la marina, y vaya que cause todo un escándalo.

-¿No hiciste notar tu presencia verdad?

-Duré poco tiempo allí, por eso mi otra versión no fue a parar a mi dimensión.

-Yo de ti no me fio mucho en eso.

-¿Por qué? –Pregunto al instante.

-Neh, fallas en el multiverso, así que tus otras versiones vendrán acá dependiendo de tu suerte.

-Ahora así son las cosas. –Se cruzó de brazos. –¿Me dirás que todo irá cambiando en la realidad y que poco a poco todo perderá sentido?

-Eh… algo así.

-¿Cómo están todos allá?

No esperaba que hiciera esa pregunta. ¿O sí? Después de todo, Lincoln siempre se preocupaba por ellas. Debió pensar más a fondo en ello antes de hacer contacto con Lincoln. Pero, tenía que pensar en otras cosas, como ¿Lincoln estará bien? ¿Cómo le irá? ¿Qué le ha tocado pasar? Y nunca pensó que Lincoln le preguntaría aquello. Tuvo muy poco tiempo para pensar en una respuesta que beneficiara a los dos de alguna manera. ¿Una mentira? Decirle a Lincoln una mentira era demasiado fácil, pero últimamente las mentiras estaban metiendo a Lisa en grandes problemas, que claro, la perjudicaban a ella y a toda su familia.

¿Decirle la verdad? Podría hacerlo, si fuera demasiado fácil. No todo era color de rosa en la casa Loud en estos días, eso ya era algo muy sabido. Tantos problemas y tanto dolor acumulado en Ese lugar, en el sentimiento de todas.

-Lincoln… la verdad, es que todo ha estado… –Pensar, era tan difícil. ¿Qué le diría? Si tan solo pudiera cortar la transmisión que ya se estaba haciendo más larga de lo habitual. Solo le quedaba la expresión de Lincoln, expresión que solo mostraba confusión y sospecha. –Ni siquiera trataré de mentirte, todas están mal.

-¿Quieres decir que han estado actuando extraño?

-Si… Lynn está… desaparecida. –Lo dijo lentamente y cerrando los ojos.

-… ¿Cómo…? –Preguntó sin creer aquello. –¿Desaparecida?

-Una larga historia.

Los minutos se hacían eternos para Lisa, muy eternos. Con cada cosa que decía, podía notar la preocupación de Lincoln. Podía notar como su angustia poco a poco hacía presencia en él. Y cuando finalmente estaba acabando, Lincoln no demoró en hablar. Obviamente iba a hacerlo, no se quedaría callado con todo lo que le dijo, y conociendo la actitud de Lincoln, una actitud tan preocupada y se podría decir madura, ya se esperaba todo lo que diría.

-No puede ser. –Dijo mirando a la nada. –¡Tengo que regresar Lisa! Ten-go…

-Lincoln tranquilízate. –Trató de calmarlo de una manera tan inútil, pero debía intentarlo. –Aún quedan unos cuantos días para la formación del agujero negro. Para ese tiempo estarás de regreso. Estarás con todas nosotras. No necesitas alterarte.

-¿Y qué me dices de Lynn? –Elevó un poco su tono de voz. –¡Esta desaparecida! ¡¿Cómo Lori dejó que saliera de casa con lo peligroso que podía ser?!

-Hey, baja un poco la voz vaquero. –Dijo de manera tranquila. –Te dije que las cosas estaban complicadas aquí.

-SI, muy complicadas. Temblores, criaturas, portales. No tenías que decírmelo Lisa.

-Hay una probabilidad muy alta de que Lynn se encuentre en buen estado. Y otra muy alta de que no quiera regresar a casa por el odio que nos tiene a todas. Ahora puedes estar relajado.

-No. –No transcurrió ni medio segundo antes de dijera eso. De una manera tan firme y decidida. ¡Tengo que hablar con ellas!

-¿Con las demás?

-¡Sí!

-Lincoln, no me creerías si te dijera que no quieren hacerlo. –Lincoln demoró un poco en entender eso. ¿Sus hermanas no querían hablar con él? ¿Acaso no estaban preocupadas? ¿Por qué?

-¿Comó?

-Mira, resulta que se sienten un poco culpables por todo lo que ha pasado. Al principio se mostraban impacientes por verte, pero en estos momentos hablar contigo significaría… No lo sé, ¿Tristeza? ¿Vergüenza? ¿Arrepentirse por no haber hecho nada?

-¿Ni siquiera las menores? ¿Lucy, Lana, Lola, Lily…? –Esperaba una rápida respuesta.

-Ahora que lo dices, Lola y Lucy no creo que quieran hacerlo. Lana posiblemente, y Lily también. Solo que hasta ahora, creo que no lo saben.

-No, no, no… No deben sentirse culpables… No… –Nuevamente, no pudo decir nada por un largo tiempo. Quizás debía estar pensando. ¿Qué seguiría? Cosas peores seguramente, es lo que él más pensaba. –¡Todo por ese estúpido proyecto! –Dijo agarrándose la cabeza.

Y ahí fue cuando recordó algo.

-¿Dejaste a Bryan libre?

-¿Esto responde tu pregunta? –La cámara de la máquina enfocó a Bryan tal y como siempre estaba. Inconsciente y atado a una camilla.

-Oh no… –Sobó su cabeza con pesadez.

-Lincoln ya te lo dije. No lo dejaré ir hasta que diga toda la verdad.

-La verdad aquí Lisa… –La miró directamente a los ojos. –Es que tienes a ese idiota aún contigo, y eso te traerá más problemas.

-Ya tengo suficientes problemas ahora, y no preocuparía que aumentaran un poco más solo por esta molestia. ¿Qué es lo peor que puede hacer?

-¿Qué?... Ja ja ja. –Su risa se hizo un poco molesta para ella. –Oh mi pequeña hermana. –Hizo un gesto dulce y fingido. –¿Sabes lo que podría pasar si las demás se enteran que él pudo ser el causante de esto? –Era obvio lo que trataba de decirle.

Si las demás hermanas se enteraban, ¿Cuál sería la reacción de todas? Lo único que le quedó claro a Lisa cuando Lincoln le hizo entender aquello, es que no sería nada bonita.

-¿Y qué me dices de sus padres? –Regresó su mismo tono, serio. –Yo estudio con el Lisa, y se perfectamente que, en especial su papá, no es muy agradable. Deben estar preocupados, buscándolo.

-Por eso planeo borrarle a él y a todos los que se impliquen la memoria. –Presionó un botón que se encontraba en su escritorio, provocando que una pequeña puerta se abriera, revelando una pequeña arma con extrañas luces que se encontraba dentro de un envase.

-Wow. –Vio la pistola. –No lo harás.

-Oh, ¿No puedo hacerlo Lincoln? –Tomó la pistola y empezó a moverla de un lado a otro de manera provocativa y desafiante.

-Lisa, no lo hagas.

-¿Por qué? Tú no eres el que hace los cálculos aquí, yo sí.

-Tú no sabes lo que puedes provocar.

-Aviso: Señor, mis lecturas captan algo acercándose con velocidad a 600 metros de aquí.

-Ahora no Jarvis. –Dijo Lincoln; seguían discutiendo mientras advirtió aquello.

-Hermano mayor no deberías molestarte. Es muy fácil para mí hacer esto.

-Sí, como lo es también que sufra efectos secundarios tal y como siempre nos pasa a todos cuando pruebas tus estúpidos experimentos en nosotros.

-Oh por supuesto. –Dejo el arma a un lado. –Déjame recordarte que tuuú acudiste a mí para que te ayudara en un estúpido invento o experimento como le quieras decir, tan desesperado. No pensaste en los "efectos secundarios" en esos momentos, ¿Verdad?

-Sí, tienes razón, y ahora mira… –Extendió sus brazos para que viera el túnel interdimensional en el que se encontraba flotando. –Qué gran resultado Lisa, enserio, "tranquilo Lincoln, no ocurrirá nada malo, la máquina funcionará a la perfección". Y vaya que lo hizo.

Golpeó el escritorio con fuerza. –¡Todo hubiera salido a la perfección de no ser por ese desperdicio humano y su estúpido hermano! . –Señaló a Bryan.

-300 Metros.

-Solo quiero que lo dejes, no es un animal para que permanezca encerrado.

-Pero si actuó como un pobre animal cuando nos atacó a mí, a ti y a Clyde en ese desastre. –Se detuvo un momento antes de seguir. –Aún no puedo creer que sacrificara tanto solo para que te succionara el portal.

-Mira, sé que él ha hecho muchas atrocidades pero necesito que lo dejes ir, no lo digo por mi o por él, lo digo por ti y las demás, por el trato que le da a las demás personas. Sé cómo las hace sentir y como las sumerge más en la depresión cuando algo va mal. –Lo dijo con mucha calma y comprensión para que Lisa entendiera.

-¿Y cómo lo sabes, eh?

-Porque yo fui el que lo soportó todo este tiempo. –Y así, fue como una minúscula pisca de razón entro en Lisa, al escuchar esas palabras. Lo que estuvo pensando en estos últimos días, el mismo Lincoln lo dijo. Un trato tan desgraciado e insoportable que él debía sufrir cada día de la escuela por Bryan.

Pero aun así, se segó…

-No…

-Lisa…

-¡Que no-

Justo delante de sí, Lincoln observó cruzar a gran velocidad una especie de rayo color azul que impactó con mucha fuerza contra las paredes del túnel interdimensional causando una gran explosión.

-¡¿Pero qué fue eso?!

-¿Qué? –Lisa también lo notó. –¿Li-Lincoln?... ¡Lin - co- -!

-¡Lisa! –La señal empezaba a cortarse. –¡No Lisa ahora no!

-¡Lincoln!... ¡LINCOLN MALDICIÓN RESPONDE!

Señal perdida…

Eran las palabras que decían en la pantalla de la máquina.

-Oh no…

-¡Lisa! ¡Lisa!

-La transmisión ha sido cortada señor por el agoto de energía.

-¡¿Qué?!-

Otros rayos cruzaron al lado de este, pero un último esta vez le había rosado ligeramente el brazo derecho, donde le dejó una considerable quemadura.

-AHHH, ¡Maldición! –Apretó su brazo lastimado levemente. –Ah… Ok, ok… todo estará bien… está bien… –Giró rápidamente la cabeza. –¡¿Jarvis qué fue eso?!

-Energía disparada con la intención de herirlo señor.

-¡Dirección!

-Delante de usted a 150 metros. –Vio al frente lo más rápido que pudo tratando de buscar la causa del disparo.

Y vio cómo se originaba un destello de luz a lo lejos, y se dio cuenta que era otro disparo por el rayo que se acercaba rápidamente. Esta vez, Lincoln lo esquivó con algo de dificultad por el tipo de gravedad del túnel. Su miedo aumentaba cada vez, cuando notaba como los rayos impactaban contra las paredes del túnel provocando grandes explosiones.

-¡Dime que está causando esto! ¡¿Quién me está atacando?!

-Mis sensores me indican que es un cuerpo que está acercándose más y más a usted señor.

-¿Eh? –Volvió su mirada al frente.

El sujeto miraba desde lejos al niño gracias al zoom del casco que otorgaba. Lentamente río al ver al niño tan desesperado y asustado, cosa que le provocaba más y más la intención de herirlo, de lastimarlo, de hacerlo sufrir. Escuchar sus gritos como música para sus oídos.

Pero no podía hacerlo. Lamentablemente para él. Maldijo internamente su suerte al darse cuenta, al recordar que no podía hasta cumplir su objetivo principal. Extendió su brazo, donde tenía envuelto en sí, una especie de cañón con el que le apunto a Lincoln con precisión.

Se quitó la mochila de la espalda lo más rápido que pudo, pero la herida en su brazo derecho ocasionaba que demorara en hacerlo. Lincoln la abrió con tal desesperación que por poco y la mochila se soltaba de su mano izquierda.

-¡Maldición!, ¡Maldición!... –Le era muy difícil tomar sus cosas con una sola mano.

El arma del sujeto comenzaba a vibrar por la carga que ocasionaría el disparo, mientras tenía su objetivo tan fijo. Parecía que olvidó completamente que no debía…

Y aunque demoró un poco, para fortuna de él consiguió sacar la pistola para congelar de su mochila. Pero sabía perfectamente que no haría mucho con ella si la suerte no estaba de su lado, y con estar herido le iría mucho peor.

-Te tengo en la mira… –El arma comenzó a vibrar con intensidad. –Y esta vez no fallaré…

-¿Señor que tiene planeado hacer?

-¡¿Tu… qué crees Jarvis?!

-Se está desangrando, no es apropiado que enfrenté al enemigo estando lastimado.

-¡No tengo más opción! –Recargó la pistola.

-Debería hacerse a un lado… un poco más a la derecha estaría bien. Traté de impulsarse como hizo hace rato.

-Boom. –Dijo el sujeto antes de dar el potente disparo, ocasionando que su cuerpo y una especie de nave súper avanzada en la que iba montado como un skateboard fueran empujados hacía atrás.

Lincoln escuchó el potente disparo. Notó como por un momento todo a lo lejos cambió a un gran destello azul brillante, mientras el humo se dispersaba y desaparecía por el potente rayo que se acercaba con velocidad hacía él.

-¿JARVIS?

-¡Impúlsese a su derecha!

Reaccionó lo más rápido que su mente y miedo le permitieron. Trató de empujarse hacia la derecha del túnel sin tocar sus paredes, y lo hizo. Pero al hacerlo, se dio cuenta que el rayo al impactar con gran intensidad contra la pared izquierda del túnel, había abierto un gran agujero. En este, que empezaba a succionar con potencia toda materia, se vio reflejado lo que parecía ser el cielo y las nubes.

-¡Wow, wow, wow! –Para Lincoln era inútil tratar de alejarse. El agujero lo succionó con mucha fuerza, jalándolo hacia fuera del túnel.

Y mientras salía de este, directamente comenzó a caer con velocidad. Lincoln abrió los ojos por tanto miedo e impotencia. Se sentía muy desesperado, y el ver hacia abajo no le ayudaba en lo absoluto, porque podía ver perfectamente una gran ciudad.

Comenzó a gritar.

Parecía que se acercaba poco a poco, pero aún con toda la desesperación encima sabía que bajaba a una gran velocidad. El viento impactaba contra sus ojos por la rapidez con la que bajaba, cosa que Lincoln trataba de evitar al girarse de espaldas y mirar hacia arriba. El agujero aún estaba abierto, pero mientras más se alejaba de él, se dio cuenta de se cerraba lentamente.

Su miedo incrementó más cuando vio a su extraño atacante salir de este, volando encima de algo que no alcanzaba a ver con claridad, pero por su forma, rápidamente se le vino a la cabeza un Skateboard volador.

-¡Jarvis dame opciones rápido! –Gritó mientras veía como el sujeto se acercaba hacía el en forma de ataque.

-Creo que es el momento oportuno para que use su arma.

Apuntó hacia el cuerpo, pero le era un poco difícil por el movimiento que provocaba el viento en toda su ropa y pelo. Creía que caer de espaldas a una gran altura le ayudaría a ver mejor, pero parece que la suerte una vez más no estaba de su lado.

La potencia de las turbinas en el skateboard aumentó en el aire, haciendo que el sujeto estuviera más cerca de Lincoln.

-Vamos, vamos… –Cerró uno de sus ojos para tener una mejor puntería… –No me falles…

-10 metros para el impacto…

-¡ERES MIO! –El sujeto extendió su mano con el fin de agarrar a Lincoln.

-¡Ahhhh vamos!

-5 Metros…

-…

-2 metros…

-¡JA JA JA JA JA!

-¡Ahora!

Cerró los ojos disparándole al sujeto.

Esto liberó el rayo criogenizador que, por sorpresa para Lincoln al mirar hacia arriba, había congelado desde la cintura para arriba a su atacante.

Comenzó a respirar agitadamente y con una rápida mirada examinó toda su vestidura y forma. Llevaba una especie de uniforme color negro, algunas cosas en su cintura y armas en ambos brazos y un casco con forma futurista que cubría toda su cabeza. La vestidura era muy avanzada; algo que le recordó al hombre que se encontró en el bosque Oregón. ¿Podía ser el mismo? No podía ser, este sujeto se veía un poco más pequeño y delgado. Además este quería dañar a Lincoln, no ayudarlo.

Rápidamente se dio cuenta de sus pies, llevaba botas y el skateboard que llevaba más armas consigo. Lincoln se dio cuenta que esta paró su avance por haber congelado al sujeto, porque dedujo obviamente que el la controlaba.

Al ver hacia abajo nuevamente, volvió en sí el recuerdo de que estaba cayendo. Ya comenzaba a sentirse caliente por lo rápido que su cuerpo bajaba, producto de la gravedad, tal como pasa en las películas, tal vez empezaría a incendiarse. Y el dolor de su herida empezó a aumentar por si no fuera poco.

-¡¿Ahora qué hago?!-

Escuchó un ruido detrás de sí, y vio los ojos de las mascara del sujeto. Dos puntos brillantes color rojizo fue lo que vio con temor.

El hielo que envolvía gran parte de su cuerpo, fue derritiéndose poco a poco por un extraño motivo. Lincoln abrió completamente los ojos al ver eso. –No volverá a funcionar… –Estaba liberándose y cuando quedaba un poco de hielo, este empezó a agrietarse terminando por romperse potentemente.

Ante esto Lincoln se cubrió, y al terminar de hacerlo, vio al sujeto libre, poniéndose en posición de ataque otra vez y clavando su mirada en él que era su objetivo.

-Hola conejo…

Lincoln se quedó sin habla al escuchar esa voz algo distorsionada detrás de esa mascara en forma de caso. Su atacante extendió su mano, agarrándolo de la camisa. Lincoln no podía hacer nada, se quedó inmóvil. Su herida no se lo permitía, y su arma necesitaba cargarse por el gran disparo que dio. No podía dejar de verlo. No sabía quién era, ¿Qué es lo que quería? ¿Por qué hacía todo esto? No era tiempo de preguntas. Al tomarlo, el skateboard redujo significativamente la velocidad con la que caían.

Apretó su puño, aunque fuera inútil el intento, Lincoln trató de golpearlo o de librarse de su ataque, aunque fuera algo difícil por el viento. El sujeto no hizo gran esfuerzo antes de detener el golpe de Lincoln con su mano libre.

-"¡Vamos Jarvis dame algo!" –Pensaba desesperado.

-Oh, tan insignificante y débil. –Lo acercó más a su cara. –Vendrás conmigo.

-Modo de combate activado.

-¿Modo de combate?- Recibió sorpresivamente una fuerte patada de Lincoln que lo hizo retroceder y librando así a Lincoln de su mano, para luego recibir otro golpe en el estómago.

-¡¿Qué demonios?! –Quedó atónito. –¡¿Jarvis como hice eso?!

-Solo puse en uso la nueva actualización del reloj. –Miró como su atacante se sobaba el estómago antes de regresarle la mirada tan furioso.

-Qué suerte tienes. –Extendió su brazo izquierdo, del cual sacó un cuchillo muy afilado a modo de espada. –Veamos si puedes esquivar esto niño. –Se empujó hacia él y Lincoln lo único que hizo para evadir su ataque fue inclinar todo su cuerpo para abajo.

-¡Oh Maldición! –Volvió a su posición de defensa, aunque estaba completamente seguro que no tenía control sobre su cuerpo. –¡Explica esta nueva actualización!

-¡AHHHH! –Volvió a acercársele con velocidad para atacarlo. Extendió el cuchillo en dirección a Lincoln y este nuevamente volvió a esquivarlo, solo que esta vez pareció dar un salto sobre el aire.

-Todo su cuerpo recibe ondas de energía que se transmiten desde el reloj- Se hizo hacia un lado mientras esquivaba otro ataque del sujeto. –por todo el impulso nervioso de su cuerpo, además de darle más fuerza de lo esperado.

-¡AH! –Agarró el brazo del sujeto con su mano buena antes de que su cuchilla llegara hacia él.

-Con que era eso. –Bajó la mirada al reloj. –¿Crees tú maldito reloj te protegerá? –Sacó otro cuchillo de su brazo libre mientras Lincoln lo miró por unos segundos con temor.

Nuevamente había lanzado otro ataque hacia Lincoln esta vez en dirección al reloj, pero Lincoln como hizo hace rato, esquivó su ataque poniéndose de lado.

-¡Oye te das cuenta que estamos- Bajó la cabeza esquivando otro ataque. –cayendo desde una gran altura!

-Ja ja ja ja jaRío de forma tétrica y un poco baja mientras se soltaba del agarre de Lincoln y presionando un de unos pocos botones que tenía su brazo derecho. –¿Realmente importa? –Apuntó con el skateboard a Lincoln poniéndose de lado, y como era de esperarse este esquivó el sorpresivo rayo que salió de un pequeño agujero de este. Lo que Lincoln no esperaba es que ese rayo no había sido lanzado con la intención de herirlo y lo supo cuando vio como este al ir de lejos abrió un portal antes de impactar contra el suelo a unos 800 metros.

Al darse la vuelta, no pudo esquivar otro agarre de ese extraño sujeto pero esta vez apretándole el cuello y empujándose a él y a Lincoln al portal.

Cerró fuertemente los ojos y después de atravesarlo con gran rapidez, no dudo ni un segundo del lugar donde estaba. Un túnel interdimensional.

Toda su suerte se estaba acabando, si no podía librarse de ese sujeto, ¿qué podía hacer? Aún no lograba comprender que era lo que quería de él con exactitud. Sí, quizás era unos de los muchos viajeros que trataban de deshacerse de él ¿Y cómo no pensarlo cuando ves su tecnología avanzada y un skateboard que puede abrir un portal?

Por una minúscula suerte para él, se encontraba algo lejos del atacante por la magnitud del empuje del portal. Lo último que le quedaba era una idea que pasó sobre su cabeza, no sabía si funcionaria la verdad, pero no perdía nada intentándolo.

-¡Esto se termina ahora! –Se le estaba acercando.

-Jarvis, dime si esto va a funcionar. –Sacó la pistola interdimensional.

-¿No estará pensando en abrir un portal dentro del túnel?

-¡Ya no tengo más opciones! –La examinó, dándose cuenta que el foco de la pistola no estaba verde, obviamente estaba desactivada. Miró hacia delante y su atacante volvió a sacar las cuchillas.

Extendió su mano hacia delante, esperando salir desesperadamente de esta situación.

-Jarvis dime, ¡¿qué pasará si abro un portal dentro del túnel?!

-Pues…- No dejó que Jarvis terminara al disparar con la pistola hacia delante, donde se formó un portal. Pero esta vez sucedió algo diferente a lo esperado, o tal vez… a lo que él hubiera esperado.

-¿Qué demonios? –Podía ver a través del portal una carretera, con varios autos cruzando como si nada. Estaba completamente seguro de lo que sus ojos estaban viendo, y aun así le era difícil creer esto.

Dejó las preguntas para después y sin pensarlo cruzó el portal.

-¡No lo harás maldita sea! –Para cuando trató de cruzar el portal para atrapar a Lincoln ya era demasiado tarde. El portal se había cerrado segundos antes de cruzar. –Maldición. –Acercó su brazo a la cara y empezó a hablar por el transmisor con odio. –Soldado 004 con noticias, acabo de perder al viajero interdimensional 452, repito… –Guardó las cuchillas con odio. –Acabó de perderlo…

-¿Lo perdiste? –Una voz ronca habló desde el otro lado de la transmisión. –Oh mi querido amigo, estas en grandes problemas… Al jefe no le gustará saber esto.

-No lo sabrá. –Sacó de nuevo las cuchillas y cargo el skateboard listo para crear otro portal. –No dejaré que ese infeliz se me escape.

-Permiso, cuidado, disculpen. –Lincoln corría en medio de la gente, intentando escapar de su atacante. Aunque no lo tuviera detrás de él, es difícil pensar que el pobre niño no sufrirá trastornos después de lo ocurrido. Por el momento lo único en lo que pensaba era en ponerse a salva. –¿Dónde estoy? –Decía algo adolorido por la herida de su brazo derecho.

-Se encuentra en la ciudad de Royal Woods, avenida charles entre la 24 y el parque estatal.

-Ya se me hacía conocido. –Se detuvo a examinar su brazo.

-Es una gran herida, si no recibe atención medica pronto perderá mucha más sangre y podría sufrir una hemorragia.

-Maldición no puedo ir a un hospital así, además se harán muchas preguntas… –Luego pensó. –Debo ir con mis hermanas. ¿Qué dimensión es esta? ¿Hay alguna diferencia con la mía?

-Noto un 100 % de similitud, no habrá problemas.

-¿Y qué me dices de mi otro yo? ¿Irá a mi dimensión?

-Eso habrá que verlo. –Dijo dudando.

Antes de ir a su casa, se detuvo en una tienda cercana a comprar algo de vendas. Por suerte tenía algo de dinero que tomó "prestado" de la primera dimensión antes de ir al bosque Oregón. Notó con precaución que había un sujeto que estaba siendo atendido por el vendedor por lo que intentaba evitar su mirada para que no viera la herida que tenía.

-Muchas gracias por su compra.

-Bien que tenga un buen-

El sujeto se quedó viendo a Lincoln antes de marcharse, mientras Lincoln trataba de evitar su mirada.

-¿Li- Lincoln? –Reconoció al chico.

-¿Qué? –Se giró con algo de nerviosismo. –¿Te conozco?

-¿Conocerme? ¿Es una broma verdad? –Se cruzó de brazos.

-Jarvis ¿Quién es este sujeto? –Le susurró a Jarvis sin quitarle la mirada.

-Analizando….

-¿Le acabas de hablar a ese extraño… reloj? –El sujeto miró el reloj de Lincoln con curiosidad. –¿Es obra de Lisa verdad?

-"Como me conoce a mí y a Lisa" –Lincoln se juraba con gran seguridad que nunca había visto a la persona que tenía en frente. Tenía un extraño cabello blanco – plateados, algo pálido y delgado, pero lo que más llamo la atención de Lincoln fue ver sus ojos color rojizo, llevando unas ropas negras, una gorra que tenía plasmada una calavera negra y arriba de sí un águila Nazi.

-Análisis completado, su nombre es Alexander Vladimir proviene de Europa, tiene relación con tu familia y por lo visto es alguien… especial.

-Como lo sospeché, Lisa tiene que ver en esto y además esa descripción se escuchó algo básica. ¿Qué está pasando Lincoln? –Se le acercó más con algo de sospecha. Cuando Lincoln retrocedió por lo intimidado que se sentía, Alexander pudo notar una mancha de sangre en la camisa de Lincoln. –¿Oye, eso es sangre? –Se le acercó.

Lincoln dio un suspiro antes de mirar a Alexander con algo de desconfianza. –Mira, esto es muy complicado. –Le mostró su brazo.

-Oh diablos… –Dijo con sorpresa reflejada en sus ojos al ver la cortada de Lincoln. –¿Qué fue lo que te pasó?

-¿Somos conocidos verdad?

-¿A qué viene esa pregunta? ¡Claro que me conoces! Soy yo Alexander, llevo viviendo con tu familia por un tiempo.

-Ah, es complicado. Necesito ir a casa, haya te explicaré todo, por el momento necesito unas vendas para la herida.

Con todo lo que sucedía, no debían perder nada de tiempo. En unos minutos tratando de evadir cualquier encuentro en la calle, llegaron a la casa de Loud. Obviamente Lincoln siempre miraba su casa con algo de ¿nostalgia? ¿Sería esa la sensación que siempre siente cuando entra en ella? O tal vez es el saber en el fondo que ese no es su verdadero hogar.

Antes de entrar junto con Alexander, Lincoln lo tomó del brazo deteniendo su avance. Alexander lo miró con extrañeza antes de que Lincoln le advirtiera. –No es seguro que el resto de mis hermanas me vea así.

-Con ese brazo herido, lógicamente no deberían verte.

-Si… por eso, y algo más. ¿No tenía ningún plan para hoy verdad?

-Extraña pregunta, y estoy seguro que te vi salir con Clyde a la tienda de comics cuando estaba entrenando en el patio.

-Bien, te explicaré todo más tarde solo quiero que me ayudes a llegar a mi habitación. –Eso era un reto, lógicamente. La casa Loud, al menos esta no estaba cayéndose a pedazos por el dolor y la pérdida como sucedía en el Universo original de Lincoln, y si este lo supiera, no sabía ni siquiera como sería su reacción.

Al entrar a la casa lo primero que vieron fue a Lynn bajar por las escaleras con rapidez. En un movimiento rápido, Lincoln se ocultó detrás de la pared de las escaleras.

-Oye Alex ¿Podrías partir estas 12 tablas de madera en dos? Mañana tendré entrenamiento de Karate y mi record es de 5 tablas rotas, deseo ver a un profesional en acción.

Alexander escuchó el favor de Lynn y no dudó en cumplírselo. Una vez las tablas delante de él, tomó posición de ataque antes de poder romperlas. Lynn esperaba con ansias el momento y Lincoln, lo único que hacía era ver todo desde cierta distancia esperando a que Lynn se fuera.

Alexander se tardó unos segundos con la mano derecha en frente de si, con sus ojos cerrados reflejando concentración. Lincoln no pudo ver el momento cuando Alexander bajó la mano rápidamente rompiendo todas las tablas de Lynn como si fueran de simple papel. –Oh diablos… –Se giró rápidamente por el susto. –"Destrozó las tablas como si nada"… Jarvis creí que habías dicho que esta dimensión era totalmente igual a la nuestra.

-Exactamente.

-¿Qué? En mi dimensión no conozco a este extraño sujeto, nunca lo he visto.

-Eso es verdad, pero la única diferencia es que en su dimensión nunca lo conocieron, como a Paul Siderakis o la familia Apex o porque la vida de ellos es muy diferente. –Eso nunca lo supo, pero debía ser tan obvio.

-¡Wow eso fue impresionante! –La emoción e impresión de Lynn no podían ser más obvias. –Gracias por la demostración Alex, te debo una. –Dijo, una vez que recogió las tablas rotas del suelo para después ir al patio.

-Ya puedes salir.

Lincoln salió de donde estaba oculto a paso lento, cuidando de que ninguna otra de sus hermanas estuviera presente.

-¿Esto pasa a menudo?

-…¿Te golpeaste en la cabeza Lincoln? ¿Qué clase de preguntas son esas? Enserio actúas como si no me conocieras.

-¡Te dije que te lo explicaría luego! Solo…. Vamos a mi habitación. –No demoraron en llegar a la habitación de Lincoln. El único obstáculo por suerte para ellos, fue encontrarse a Lynn.

Una vez dentro, Alexander prosiguió a desinfectar el brazo de Lincoln y a vendarlo con cuidado.

-Ahora explica que está pasando.

Y una vez más, Lincoln se vio acorralado por el estrés y por los problemas. No deseaba intervenir con esta realidad, no deseaba que nadie más se involucrara ¿Y de qué serviría mentir? No era bueno en ello. Alexander simplemente esperaba una respuesta, y Lincoln se la daría.

-Ah… veras, yo no soy el Lincoln que conoces.

-¿Qué quieres decir?

-Que yo… –Escúpelo, pensaba una y otra vez. La decisión final estaba en su poder, tal vez las cosas saldrían bien si Alexander era el único que se enteraba, esperaba con esperanza aquello. –No soy de esta… Dimensión, soy un Lincoln que proviene de otra. –Podía leer todo en la mirada de Alexander, aunque lo que más notaba era una expresión pensativa.

-Entonces tú no eres de esta… ¿Dimensión?

-Te dije que era complicado. –Subió a su cama y se acostó con algo de cuidado mientras se alistaba para contar el resto. –Han pasado muchas cosas, para resumírtelo, la Lisa de mi dimensión creo una máquina que crea portales interdimensionales que te llevan a otras dimensiones.

-Y déjame adivinar, fuiste absorbido por un portal. –Respondió de inmediato.

-¿Cómo lo supiste?

-Era tan obvio.

-Si… Estoy tratando de regresar a mi verdadero hogar, si no lo hago, todo el multiverso colapsara, poco a poco, todas las dimensiones de mi Universo desaparecerán, luego las de otros Universos, expandiéndose a todo el Multiverso y destruyendo toda la realidad de lo que conocemos.

-¿No te parece eso una explicación un poco… cliché?

-¿Cliché… a qué te refieres? –Preguntó confundido.

-Solo digo, un problema muy grande siempre tiene una historia o trasfondo muy complejo.

-No… todo esto me lo dijo Lisa. Confió en ella. –Pensó por un largo tiempo lo que Alexander dijo, ¿Pero por qué lo hacía? Confiaba en Lisa, confiaba en sus palabras. Lisa n podía estar guardando secretos en una situación como esta. No podía pensar en otra cosa.

-Solo doy mi punto de vista, he visto muchas cintas que tratan de este tema y siempre es lo mismo: La máquina se destruye, crea un caos total, el personaje principal es el encargado de solucionar todo.

-Alexander, esta no es una tonta película, todo esto va enserio y esto… –Le mostró su brazo vendado. –Esto lo demuestra. –Miró hacia los lados. –Me atacaron por irrumpir el orden en el orden Universal, es lo más probable.

-¿Quién te atacó?

-Un sujeto que llevaba un traje avanzado con una máscara y skateboard volador. –Dejó la mochila a un lado de la cama. –Te dije que todo esto era complicado.

-Un momento ¿Por qué te atacaría a ti?

-No lo sé, Lisa me dijo que era porque estoy irrumpiendo el orden multiversal… Lo que me sigue pareciendo extraño es que sea a mi exclusivamente, digo, hay dos yo haya en los cosmos irrumpiendo con esto y yo soy el que está pagando como esto.

-Oye, eso es algo extraño. ¿Dos versiones de ti? No creo, debe a ver más en la infinidad y te atacan exclusivamente a ti. Creo que Lisa no te está contando algo.

Lincoln no deseaba que eso fuera verdad, pero siendo sincero con el mismo, Lisa oculta muchas cosas. Alexander podría tener razón, pero se lo negaba completamente. Aún está el asunto del atacante enmascarado, el otro sujeto que le salvó la vida en el bosque Oregón, la extraña información o palabras que Jarvis no puede revelarle a Lincoln "PSI", como abrió un portal dentro del túnel.

Lo extraño de eso, fue que ese portal no lo llevó a otro túnel ni nada, sino a una dimensión. Simplemente debía traspasarla y ya estaba en otra, no era necesario el viaje por el túnel ni nada y la historia de Alexander.

-Ah, ya no se en que creer la verdad. –Se quedó viendo al techo por un gran rato, pero de repente el reloj comenzó a vibrar. Lincoln se le acercó y luego notó que sería otro llamado de Jarvis.

-Señor, le traigo información, el tiempo que estará aquí es de ocho horas, para cuando el tiempo terminé, debe ir al parque abandonado que está al otro lado de la ciudad donde abrirá otro portal con la pistola para retirarse.

-¿Por qué siempre tiene que ser en lugares escalofriantes? –Suspiró antes de volver a acostarse. Miró el reloj por segunda vez para ver la hora.

4:16 PM

-Ah, aquí vamos de nuevo.

-¿Te irás por la noche?

-Si. Si no me voy "aceleraré el flujo de la aparición de los portales porque no puede haber dos mismos individuos en una dimensión" teoría de Lisa.

-Ok… ¿Y si tu otro yo regresa? ¿O si alguna de tus hermanas te ve?

-Siempre regreso tarde de mis salidas con Clyde y ninguna de mis hermanas me verá porque le pondré seguro a la puerta. –Dijo con algo de amargura.

-Bien, ¿no quieres que te traiga algo de comer? Debes tener hambre.

-Gracias, lo apreciaría mucho. –Fue lo último para que Alexander saliera de la habitación.

-¿Entonces estas seguro que no quieres venir con nosotros Alexander? –Pregunta hecha por Leni hacia Alexander.

-Está bien amor, me siento algo cansado. Me quedaré aquí hasta que Lincoln regrese, tú puedes ir con los demás al cine sin preocupaciones. –Lo dijo con calma mientras tomaba una de las manos de la rubia.

-Si tú lo dices. –Alexander tomó a Leni de la cintura y la acercó más a su cuerpo de manera apasionada. Tomando la otra mano de Leni, la miró directamente a los ojos. Esos dulces y hermosos ojos.

-Divierte, te ves más hermosa cuando estás feliz. –Leni se sonrojó un poco ante esas palabras, y acariciando una de las mejillas de Alexander, se dieron un beso de despedida.

Lincoln miró todo desde arriba y no pudo evitar hacer un gesto nauseabundo, típico de un niño de su edad.

-Debo decir que te envidio Alexander, prefiero quedarme en casa que a ir a ver una cinta cinematográfica que ni siquiera se basa en hechos reales o de gran importancia.

Antes de que Lisa diera un paso para salir de casa, notó algo que le llamó la atención en el suelo.

-¡Lisa apresúrate! Llegaremos tarde a la función de las ocho. –Le gritó el señor Loud desde la Van.

-Un momento. –Se acercó más al suelo mientras Alexander la miraba con algo de curiosidad y luego el temor empezó a crecer en él. –¿Esa mancha roja qué es?

-Eh… de seguro es sangre falsa que Lucy regó por accidente. –Se acercó más al suelo y así permaneció por unos instantes con duda cosa que asustaba más y más a Alexander.

-Neh, tienes mucha razón. Deberían prohibirle a Lucy manipular esos líquidos. –Fue lo último que dijo antes de salir de casa. Alexander notó como la Van se alejaba de casa, y cuando giró la esquina, fue el momento para dar la señal.

-¡Ya se fueron! –Ante el llamado, Lincoln bajó a la planta baja con seguridad. –Oye, me sorprende que no te moleste el beso… que le di a tu hermana. Ya sabes, eres de otro Mundo y esto debe ser… ¿Sorpresivo para ti?

-Ah, créeme, ya me topé con una situación igual en otra dimensión y he decidido no interponerme en ese tipo de cosas.

-¿Y llevas lo necesario?

-Tomé un poco de ropa de mi otro yo y algo de comida que guardé en mi maleta.

-Ok… –Alexander se alejó hacia la cocina.

-Bueno Alexander, creo que esto ha sido todo. –Se colocó encima un suéter. –Te agradezco por ayudarme y por guardar este secreto, pero es el momento-

-De irnos. –Lo interrumpió mientras tomaba un vaso de jugo.

-¿Qué?

-No dejaré que vayas solo a un parque abandonado a las ocho de la noche Lincoln.

-Wow wow wow, no vendrás conmigo, ¿Y si mi otro yo regresa y no te encuentra en casa?

-Siempre dejas una llave debajo del tapete. –Señaló el tapete.

-Tengo una pistola que congela cualquier cosa como arma para defenderme.

-¿Es una broma verdad? Y se nota que te fue de mucha ayuda cuando peleaste con el sujeto que volaba en el skateboard. –Le señaló su brazo.

-Ahhh, tengo mis razones para no involucrar a nadie en esto. Podrías salir herido, ¡no puedo alterar el orden de esta realidad!

-Oye, solo irás haya y abrirás el portal. No te hará nada de malo un poco de compañía. –Se le estaba acercando pero lo que no esperaba era que Lincoln le apuntara con la pistola para congelar.

-Dije que iré solo. –Habló con seriedad.

-¿No estás hablando enserio cierto? –Y después de decir aquello, recibió un fuerte disparo en los pies que provocó que estos se congelaran por completo en un instante. –No estas bromeando.

-Exacto. –Empezó a caminar hacia atrás sin dejar de quitarle la mirada de encima a Alexander.

-Es muy fácil para mí librarme de todo este hielo.

-Pero no será sencillo si te congelo por completo. –Le disparó a todo su cuerpo congelándolo por completo solo hasta una parte del pecho. Alexander suspiró ante lo que dijo, pero después de escuchar las palabras de Lincoln, algo llamó su atención. –Ahora si me disculpa… –Su mirada se perdió por un instante pero no su mente ni su concentración en lo que escuchaba. –Me retiro de aquí-

-Shhhh cállate. –Ante eso, Lincoln lo miró por unos segundos con confusión mientras sus oídos empezaron a captar un extraño sonido. Subió la mirada al techo al mismo tiempo que Alexander lo hizo, y notaron ruidos extraños provenientes de arriba, como pisadas.

-¿Estás seguro que todas mis hermanas se fueron?

-Completamente… –Examinaba con inquietud y sospecha el techo.

-Debe ser alguna mascota.

-Estaban en la cocina…

-Detecto movimiento en el segundo piso señor, un cuerpo lo provoca. –Advirtió Jarvis.

-¡Diablos hay alguien en la casa! –Notó como Lincoln se alejaba hacia afuera. –¿Qué? No Lincoln ¡¿Qué haces?!

Cuando terminó de bajar las escaleras, no pudo evitar dejar de apuntarle al techo de su casa. Solo notaba las dos ventanas de dos habitaciones de sus hermanas completamente a oscuras.

-¡Es peligroso regresa! –El hielo que cubría gran parte del cuerpo de Alexander comenzaba a agrietarse. –¡Regresa!

Lincoln apuntó más a la nada por el miedo que comenzaba a apoderarse de él en medio de la noche, sudor comenzaba a bajar por su cara y su cuerpo comenzó a temblar de gran manera. Después de unos segundos, bajó el arma y suspiró con algo de alivio regresándole la mirada a Alexander.

-Ves, no hay nada. Te dije que se cuidarme solo.

Alexander aún trataba de liberarse.

-REVISA DE NUEVO.

-¿EH? –Subió la mirada con una rapidez impresionante mientras al escuchar esa tétrica voz mientras notaba como su atacante lo miraba con esa masacra que reflejaba unos grandes ojos rojizos. –NO-

-¡AHHHH!

-¡NOOOO! –Saltó hacia delante al ver como su atacante se lanzó hacia él con el fin de atraparlo y por error la pistola terminó cayéndose a los lados por lo que no tendría con que defenderse. Alexander observó todo con temor mientras trataba de salir del hielo que a cada segundo se agrietaba.

-¡Lincoln corre! –Le gritó.

Después de levantarse lo más rápido que pudo, Lincoln trató de entrar a la casa pero el atacante lo agarró del pie evitándoselo. –¡Jarvis activa el modo de combate!

-No tengo suficiente energía.

-¡¿Qué?!-

El sujeto empezó a jalar con fuerza su pie mientras Lincoln trataba de quedarse en el suelo, al notar que la skateboard empezaba a elevarse. Lincoln vio que sus esfuerzos eran inútiles cuando ya estaba a cuatro metros en el aire y con un brazo vendado le era difícil

-¡Ahhhh! –Alexander cerró los ojos y se concentró en salir de allí. En un momento, sus ojos se hicieron más rojizos de los que ya eran, y en una milésima de momento, todo el hielo explotó por la presión de Alexander.

-¡Maldición suéltame! –Empezaron a elevarse en el aire y a alejarse del lugar.

Alexander apretó fuertemente los puños mientras toda su energía recorría su cuerpo y en un segundo de su espalda aparecieron unas alas como si de una gran ave se tratase. Corrió rápidamente a la salida y al ver al cielo notó como ese extraño sujeto se llevaba a Lincoln colgando de un pie. Con todas sus fuerzas y furia, comenzó a volar para tratar de alcanzarlos y rescatar a Lincoln mientras emanaba una gran cantidad de energía.

El atacante se percató de que Alexander estaba persiguiéndolos y de un objeto como bolsa que llevaba en la cintura, sacó unos artefactos pequeños que tenían forma circular y que lanzó en dirección a Alexander.

Alexander se dio cuenta de esto y al darle un ligero golpe a uno, este explotó potentemente. Alexander se cubrió de la explosión pero eso no evitó que las ondas de estas lo empujaran hacia abajo. Al impactar contra el suelo, vio una gran cantidad de humo en el cielo que casi tapaba la radiante luz de la luna. Al volar nuevamente, para su mala suerte no vio por ninguna parte al sujeto que se llevó a Lincoln. Habían desaparecido y lo último que pudo escuchar eran los gritos de Lincoln tratando de liberarse.

Con cada paso que daba, esa sensación extraña que sentía por todo el cuerpo aumentaba de sobremanera. Algo estaba pasando, algo extraño, no sabía que era con exactitud o la razón de ponerse a pensar en ello. ¿La razón? La razón la estaba viviendo. ¿Cómo llegó a la casa?

Lo último que Lynn recordó fue que había rescatado a una niña del derrumbe de una casa y haber escapado para luego quedar inconsciente.

Al subir al segundo piso, la atmosfera bajó significativamente. Empezaba a sentirse más irritada de lo que ya se sentía y eso era algo muy malo parea Lynn. Estar enojada no le ayudaba en lo absoluto. Solo perdía el control, y al perderlo todas sus acciones se derrumbaban como si un niño hiciera caer un castillo de cartas con uno de sus dedos.

Aún no podía creer lo tétrica que se veía toda la casa, y lo decía obviamente por toda la oscuridad y por una leve inquietud en su ser que crecía lentamente. Esa sensación de que algo malo va a pasar o de que te están vigilando.

Escuchó un sonido desde atrás.

Se giró para ver que era y notó que la puerta de la habitación de Lincoln estaba semiabierta. Cuando subió estaba segura que estaba cerrada. Ta vez era Lincoln, no, una idea tan estúpida que pasó por su cabeza y que al mismo tiempo se esfumó de manera dolorosa. Al acercársele, comenzó a escuchar ruidos de la habitación de este. Ahí fue cuando un poco de miedo empezó a crecer en ella. ¿Quién estaba ahí? Posiblemente una de sus hermanas, sus malditas hermanas. Diablos, ni siquiera quería pensar en ellas porque sentía que iba a explotar por la furia. Tratas de escapar de una casa llena de dolor y regresas misteriosamente.

Al abrirla se dio que la habitación estaba vacía. Producto de su imaginación, lo primero que pensó.

-Lynn…

Todos los pelos de su piel se erizaron al escuchar esa voz que la llamaba desde atrás. Giró lentamente la cabeza con preocupación.

-Lynn…

Se encontró con el mismo pasillo, oscuro y sin vida. Y de la nada, la puerta que llevaba al ático se abrió ocasionando un chillido casi imperceptible para los oídos.

-Acércate…

Todo su cuerpo comenzó a temblar nuevamente mientras se negaba con la cabeza lo que estaba viendo y cerrando los ojos con fuerzas.

-Vamos… acércate…

Apretó sus oídos con fuerza para no escuchar esa voz que la estaba obligando a subir al ático. Comenzó a sentir un gran peso en sus espaldas y se arrodilló apretando más sus oídos.

-No temas… hermana…

-¡CALLATE! –Se levantó de manera inesperada. Cerró la puerta de la habitación de Lincoln y cuando estaba a punto de bajar las escaleras, el sonido de unas pisadas hizo que frenara. Las pisadas se hacían más fuertes a cada paso en el ático, y por un momento se detuvo produciendo un silencio tenebroso. Pero este silencio duró poco cuando Lynn vio aterrorizada un cuerpo que cayó del ático al suelo del segundo piso.

Al ver de una mejor manera el cuerpo con sus ojos tan abiertos como dos grandes naranjas y bañada en un sudor frio, se dio cuenta que por lo poco que veía era un cuerpo efectivamente; no había duda.

-Lynn… –Cuando ese extraño cuerpo empezó a levantarse, parecía ser más una sombra que un cuerpo, quizás era la gran cantidad de oscuridad que daba este efecto.

Su respiración comenzó a cortarse por el miedo. Si, estaba asustada. Y pensar que una vez Lynn se dijo a si misma que nada podía asustarla. Sus labios trataban de decir algo, pero como se encontraba temblando, le era difícil decir algo o le era difícil decir el nombre que estaba por pronunciar por no creer de quien se trataba la sombra que estaba delante de ella. –Li- Lin- ¿Lincoln…?

La sombra de su hermano no dijo nada al oír esas palabras. Lo único que hacía era estar ahí, inmóvil, como un espantapájaros. Para sorpresa de Lynn, la sombra que se asemejaba a Lincoln comenzó a mover uno de sus brazos para luego apuntarle con su dedo. A Lynn le confundió esto, luego se dio cuenta que señalaba a la habitación que estaba detrás suyo. La puerta comenzó a abrirse lentamente mientras Lynn se concentraba totalmente en aquello.

Giró la cabeza para volver su vista a la sombra, y seguía igual, apuntando a la habitación misteriosamente.

Cuando la puerta dejó de estar cerrada, revelando la habitación de Lincoln por segunda vez para Lynn, está aún no comprendía el sentido de todo esto.

-¿Qué quieres… que vea…? –Preguntó con confusión mientras una lágrima bajaba por su mejilla. –Lincoln… ¿Qué- Qué quieres, que vea…? –La sombra seguía sin contestar, señalando la habitación sin hacer otra cosa.

-Una habitación… vacía… –Dijo la sombra de manera baja y ronca. Lynn comenzó a dudar, esa no era la voz de su hermano, ¿Qué es lo que estaba viendo? –Mi habitación… –Lynn observó aterrorizada como unos grandes ojos comenzaban a abrirse de la cara de la sombra de Lincoln, unos ojos que emanaban una gran luz rojiza.

-¿…Qué? –Comenzó a retroceder. –Tu- Tus ojos… -Lo dijo al ver como estos comenzaban a liberar un líquido del mismo color de sus ojos… obviamente Lynn sabia de que se trataba.

-No hiciste nada por mi Lynn…

-Lin… Lincoln-

-¡NADA!... –Bajó lentamente su brazo y los extendió haciendo entender que viera el entorno. –Lo único que me traías era… Dolor… –Lynn se vio reflejada a sí misma en la habitación mientras golpeaba a Lincoln y unas cuantas versiones de sí misma tomándolo como saco de boxeo. –Vergüenza… –Por todo el pasillo y la habitación aparecieron más versiones de Lynn y Lincoln del pasado, presente y futuro mientras esta se burlaba de el por cualquier motivo o lo tomaba como burla ante las demás. Para ese momento Lynn ya no deseaba ver más. Sus ojos comenzaban a desprender lágrimas mientras veía el reflejo de todos los malos actos que cometió contra su hermano. –Su… frimiento… –Aparecieron más versiones de Lincoln llorando, o que lo reflejaban en un mal estado por culpa de Lynn.

-No Lincoln… yo… –Sus piernas empezaron a tambalear, casi perdiendo el control de sus propias acciones. –Perdóname…

La sombra giró la cabeza un poco y lentamente de manera vertical sin dejar de verla. ¿Perdonarte…? –Lynn sintió como el miedo se la tragaba cuando la sombra de su hermano después de decir aquello, mostró una sonrisa horripilante en donde se podía ver notablemente unos dientes afilados como si de una bestia se tratase.

Comenzó a retroceder y a ponerse en defensa. –¡¿Eh…?!.. No…

-Tú me hiciste esto… –La sombra comenzó a avanzar en dirección a Lynn sin dejar de repetir esas palabras. –Tú me hiciste esto…

Lo tonto fue que sin darse cuenta Lynn retrocedió hasta la habitación de Lincoln cuando pudo haber bajado las escaleras y escapar. –No...

-Tú me hiciste esto… TU ME HICISTE ESTO… –La voz de la sombra se hizo más fuerte, incluso llegando a hacer temblar la casa. –¡TU ME HICISTE ESTO! –Cuando cruzó la puerta de la habitación, las paredes comenzaron a agrietarse y Lynn no sabía qué hacer en esos momentos.

-¡No Lincoln! –Comenzó a gritar.

-¡TU ME HICISTE ESTO!

-¡PERDONAME! ¡POR FAVOR!

-¡TUUU MEEE HICISTE ESTOOOO! –Ese gritó liberó una gran cantidad de energía que ocasionó lo que parecía ser una explosión.

-¡NOOOOO!

-¡¿Pero qué le pasa?!

-¡NOOOOO POR FAVOR!

-¡Niña! –El hombre la agitaba de un lado a otro para que Lynn volviera en sí. –¡Niña todo está bien reacciona!

-¡¿Qué?! –Movía la cabeza de un lado a otro mientras veía algunos médicos y ambulancias atendiendo a las personas después de sucedido el temblor. –….

-Todo está bien… de seguro tuviste una pesadilla… Después de que te desmayaste, te dimos atención médica mientras esperábamos que despertaras. –Le dijo un médico para que se tranquilizase, mientras veía a los lados y dándose cuenta que a unos pocos metros se encontraba la familia y a la niña que salvó.

¿Qué había pasado? ¿Una pesadilla? Se aseguraba a si misma desesperadamente que todo lo que vivió en esos momentos fue tan real.

Se quedó viendo a la nada por un largo tiempo, pensando…

-¿Disculpe nadie más se encontraba en la casa cuando sucedió la catástrofe? –Pregunta hecha por un oficial que Lynn escuchó desde lejos hacia el papá y la mamá de la niña a la que salvó.

-No, no había nadie más.

-Puede darme su nombre y apellido por favor. –Sacó una libreta de su bolsillo y una pluma.

-Mi nombre es Karl Ross, mi esposa es Diana Ross y mi hija se llama Tina Ross.

-Un momento, ¿Usted es hermano del padre de dos hijos desaparecidos?

-Así es señor, Brent su hijo mayor y el segundo de 12 años, Bryan Ross.

Algo había llamado la atención de Lynn en esa conversación.

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Bueno, me he tardado un montón, y como regalo de navidad les traigo el capítulo 11 del fic. No diré mucho esta vez, solo quiero agradecerle a todos por el apoyo que le dan a la historia y un agradecimiento especial a MontanaHatsun92 por prestarme su Universo y a su Oc más popular Alexander que tendrá una mejor participación en el siguiente capítulo.

Si estuvieron esperando demasiado, dije que publicaría imágenes referentes a este cap en mi cuenta de tumblr donde estoy como JohnaxDrake.

Y como siempre, gracias por el apoyo que me dan, enserio, y les deseo a todos una ¡Feliz Navidad y un próspero año nuevo! Me despido de ustedes deseándoles suerte, bendiciones, paz y bien.