Ningún personaje me pertenece, todos son de JK Rowling
Capitulo 11: Azul zafiro.
Viernes 11:00 a.m.
Draco estaba en su habitación acostado en su casa cuando una duda matadora afloro en su cerebro a tal punto de no dejar que pensara en otra cosa, tomó el teléfono y llamó a Blaise. Timbró dos veces hasta que la adormilada voz del morocho respondió.
-¿Eh?
-¿Sabes de qué color son los ojos de Ginny?
Oyó a Blaise carraspear al otro lado del teléfono.
-¿Me llamas a las once de la mañana a pregúntame eso?
-Exactamente, necesito que me respondas… ¿de qué color son, maldita sea?
-¿No son azules?
-Me eres inservible, Blaise. Eso ya lo sabía…
-Muérete Draco, muérete y déjame dormir en paz.
Colgó
Viernes 11:27 a.m.
Draco bajó corriendo las escaleras y entró alocado a la cocina.
-¡Berthaaaaa! Estoy en un dilema. Ginny me pidió que le comprara unos aretes que hicieran juego con sus ojos pero no recuerdo de qué color son.- "Oh por dios, pero que fácil es mentir en esta casa"
Bertha lo miró intrigada, dejo la escoba junto a la nevera y tomó el rostro de Draco entre sus viejas manos.
-Joven Malfoy, los ojos de su hermana son azules, creo que no es un color muy difícil, es primario y el cielo y el mar son del mismo color.
"¡MALDICIÓN!"
Viernes 12:43 p.m.
"Ginny, una pregunta, se que estas en clase pero… ¿de qué color son tus ojos?" Mandó en mensaje de texto y aguardo unos cuantos instantes hasta que su hermana le respondiera. No esperó mucho.
"Idiota, casi me sacan de clase por tu mensaje… ¡No puedo creer que no sepas de qué color son mis ojos! Estoy decepcionada de ti… Son AZULES, A-ZU-LES."
-¡Rayos!
Viernes 15:10 p.m.
Ginny vio a Draco a lo lejos con un pantalón oscuro y un suéter verde oliva por el que sobresalía el cuello de la camisa y se preguntó por qué estaría tan bien vestido. Caminó hacia él y lo saludó con un beso en la mejilla.
-¿Por qué tan elegante?- A modo de respuesta Draco le tiró un maletín.- Cierto, almuerzo con los Zabinni. Por cierto, me debes una explicación ¿Cómo es posible que me mandaras ese mensaje?
Ginny caminó dos pasos hacia el colegio para ir al baño a cambiarse, pero Draco le agarró el codo.
-Vas a tener que cambiarte en el coche si no, no llegaremos a tiempo.
-¿Planeas que me cambie en el auto contigo dentro?
-No te queda de otra, así que entra y cámbiate ¡ya!
-No voy a entrar, Malfoy.
Ginny se paró al costado del automóvil y se cruzó de brazos. Maldita Agatha, con razón había salido 10 minutos antes de clase, para alistarse y no tener que pasar por esta incómoda situación. Eso era ser una mala amiga.
-No sé por qué creo que realmente quieres que me cambie dentro de tu coche.
-¿Acaso estas llamándome pervertido?
Ginny se rió con ganas y le dijo que no entendía por qué no la dejaba cambiarse en el baño tranquilamente. Draco levantó una ceja y la miró con cara de pocos amigos.
-Sera porqué… ¿Es así y punto? O tal vez porqué… ¿Si no, no llegaremos a tiempo al almuerzo? Ya estamos igual tarde, entra de una vez.
Ginny entró a regañadientes a la parte trasera del automóvil de Draco, esto realmente le parecía algo innecesario. Draco se sentó en el asiento del piloto y emprendió la marcha hacia el restaurante a unos 100 kilómetros por hora. Tardó cerca de 5 minutos en asimilar la ropa que Draco le había traído. Una falda tubo, negra a la cintura que le llegaba hasta un poco más arriba de la rodilla, una blusa blanca con unos pequeños bobos y detalles en plateado, unos tacones negros y unas pantimedias de color piel. Aparte había tirado unos cuantos maquillajes y ganchos para el cabello.
-¿En serio esperas que me arregle en 20 minutos con todo esto? - Draco no le respondió si no que le tiró su celular en donde había un mensaje de texto de Narcisa que decía que esperaba que ambos llegaran temprano y hermosamente arreglados.- Lo que digas. No prometo quedar hermosa.
-Cosa, tú siempre te ves linda.
Ginny se sonrojó pero no dejó pasar por alto el hecho de que a llamara Cosa.
-Gracias, pero habíamos quedado en que debíamos dejar de ser infantiles y tu apodo es infantil.
-Lo que digas.
Después de unas cuantas patadas en el asiento y gritos, llegaron al Tonny Romans con 2 minutos de adelanto. Draco se bajó primero del automóvil y ayudó a Ginny a bajar, pero, al verla tan mal vestida decidió intervenir.
-Mira, no suelo arreglar gente, prefiero burlarme de ella.- Ginny lo miró molesta. Draco Le acomodó la falda y el cuello de la blusa, le acomodo el moño del cabello y le quito un poco de rímel de su mejilla provocando que estas se incendiaran y que la pelirroja sonriera tiernamente.
-Gracias.- Draco sonrió
-No hay que de, pecosa. No puedo dejar que mi hermanita se vea desaliñada.
"Hermanita." Esa palabra de 9 palabras y 4 silabas retumbó en la mente de Ginny desatando una nueva batalla en su cerebro, Trayéndole recuerdos que deseaba febrilmente borrar.
FLASHBACK
Draco no había entendido del todo la reacción de Ginny, pero lo había puesto nervioso ¿Cómo debía tomar que se anonadara, se sonrojara, no respondiera y después dijera que estaba bien? Ginny era un caso. Cuando estaba dispuesto a soltar el rostro de la pelirroja, esta le acarició una mano delicadamente, más que una caricia parecía un susurro, un débil susurro que intentaba decir algo.
Se miraron a los ojos y ambos se dieron cuenta de que aquí había algo que estaba mal, no era un comportamiento de hermanos. Pero por unos instantes olvidaron ese pensamiento y comenzaron a acercase lentamente sin dejar de mirarse a los ojos. Pero de pronto Draco soltó el rostro de Ginny y se levantó de la silla.
-Espero que no nos peleemos de nuevo, es bastante infantil.- Y diciendo eso, le plantó un beso en la frente a Ginny y se fue a su habitación dejando a Ginny sentada con la mano en la mejilla y un tazón de cereal a medio comer.
FINFLASHBACK
"El no es mi hermano, no tiene derecho para usar ese detestable adjetivo conmigo"
"Pues, la verdad es que tu eres Ginebra Malfoy y el es Draco Malfoy… ¿Bastante parecido en sus apellidos no?" Le contestó una quisquillosa voz dentro de ella.
-¡Cállate!- Draco volteo a mirarla y arqueó una ceja.
-¿Disculpa?
"Yo no soy tu hermana, Draco, así que te pediré que no me llames de ese modo"
-Nada, nada. Hablaba conmigo misma. – Draco la miró intrigado.
Había decidido mirarla más, notar cada pequeño detalle de su rostro, saber cuando estaba molesta y cuando no, entender porqué arrugaba la nariz de forma tan bella cuando comía el cereal de frutos silvestres y no lo hacía con el de malvaviscos, deseaba encontrarle un color adecuado a sus ojos, un color adecuando a su cabello "rojo". Pero lo que Draco más ansiaba era merecer de alguna forma cada una de las sonrisas de aquella pequeña pecosa, de su pequeña hermanita.
-Vamos que de seguro ya nos están esperando.- Dijo Ginny rompiendo el hilo de los pensamientos de Draco.
Empezaron a caminar rumbo a la puerta de entrada por el estacionamiento, cuando Draco preguntó;
-¿Por qué te has callado a ti misma?
Ginny lo miró a los ojos, esperando que los suyos hablaran por si solos y le expresaran la joven Malfoy que no quería ser su hermanita.
-Pensaba en lo que me dijiste anteayer, lo de no ser tan infantiles y dejar de pelearnos, y pues… bueno.- Ginny se quedó callada y miró el piso, no se le hacía fácil mentir mirando los ojos de alguien, necesitaba pensar que decir a continuación y necesitaba hacerlo sin esa mirada de acero que siempre la observaba como si la escrutara de pies a cabeza.
-Prosigue.- Insistió Draco, levantándole el mentón suavemente con el pulgar.
Se habían quedado detenidos en la puerta del restaurante mirándose a los ojos, recientes situaciones les habían demostrado que, quedarse callados mirándose a los ojos con demasiada intensidad y en un ambiente, relativamente apartado, no era bueno para su condición física y psicológica. Era como si sus rostros tuvieran un imán, cada uno con el polo que necesitaba el otro para completarse. Ginny no podía articular la gran mentira que se le había ocurrido y Draco por fin había descubierto de qué color eran los ojos de la pelirroja.
-¡Chicos!- Grito Agatha abriendo la puerta del restaurante.- Justamente estaba yendo a llamarlos… ¿sucede algo?- Detrás de Agatha se encontraba Blaise.
Agatha se veía impresionantemente hermosa, se había puesto una falda alta y tableada hasta la mitad del muslo con un estampado de flores muy sutil, una blusa de tirantes gruesos de color hueso y un bolerito de color palo de rosa que combinaba perfectamente con la falda.
Ginny miró sobresaltada a Agatha y Draco dijo un tímido "Hola" antes de entrar rápidamente al restaurante, jalando a Blaise de la manga de la camisa, y ubicar a su familia.
-Es una pena que no hayan podido venir ni Leo, ni Anneleise.- Decía Narcisa antes de ver a su hijo llegar y que su rostro se iluminara por la alegría. -¡Por fin han llegado! ¿Dónde está Ginny, Draco?
Narcisa era muy buena mintiendo, Draco sabía muy bien que estaba bastante alegre de que Anne no hubiera venido, realmente nadie en su casa soportaba a su nueva adquisición, como la llamaba en son de burla Blaise, y ya había llegado a la conclusión de que él tampoco la soportaba. Anneleise no había podido acompañarlo a la comida por que su madre había tenido un accidente y debía quedarse con ella en el hospital, Leo por asuntos de trabajo que no había forma de dejar pasar.
-Está en el tocador con Agatha, mamá. – Draco procedió a saludar a todos con suma elegancia y se sentó en su puesto en la gran mesa, al costado de Narcisa y de Ginny, frente al señor Zabinni. Blaise se sentó un momento en el sitio que le correspondía a Ginny y le preguntó a Draco que le había sucedido allá afuera.
- He encontrado el color. – Blaise frunció el ceño.- No es azul como todos creen, sus ojos son de color zafiro claro, son como un cielo totalmente despejado cuando ya comienza a anochecer.
-¿Qué es lo que te está sucediendo, Draco? ¿Por qué tanto interés? – Blaise estaba muy confundido, Draco nunca se había comportado así con nadie.
En ese momento llegaron las chicas y Blaise desocupó el lugar de Ginny, esta misma saludó a todos y se sentó en su lugar, en ese momento aparecieron mozos, quienes les entregaron una carta a cada uno.
-Nunca me dijiste lo que te callabas.
Ginny se tensó, había olvidado ese asunto al perderse en unos hermosos ojos grises.
-Lo que sucede es que… la verdad, siento que en cualquier momento nos pelearemos de nuevo y no será una convivencia agradable.
Draco estaba a punto de replicar algo molesto cuando la estridente voz de la madre de Blaise lo detuvo.
-Chicos, ¿Qué van a pedir?- Cada uno abrió su carta correspondiente y pidió lo que quería.
Draco pidió un plato llamado "Bountiful Beef", Narcisa y la madre de Blaise ensaladas, Agatha un pastel de acelga, Blaise y su padre costillas y Lucius camarones y costillas a lo pobre. Ginny optó por algo que ella categorizó como fresco y tropical.
-Ginny, presiento que una ensalada asiática, tenga algo de tropical. – Criticó Draco, algo risueño.
-Claro, una ensalada asiática no tiene nada de mí. – Dijo Blaise riéndose. Agatha lo miró avergonzada, ese era su prospecto de novio.
-Draco, deja que Ginny le diga a su plato como quiera. – Dijo Narcisa cansadamente. Realmente las peleas entre Draco y Ginny la estaban haciendo llegar a su límite, pero aún así los amaba demasiado.
-No fue una crítica, fue una observación. Si ella quiere algo fresco y tropical no creo que una ensalada asiática se lo de…- Dijo Draco medio indignado, su madre nunca le había reprochado delante de sus amigos su actitud. Narcisa lo miró pidiéndole que se callara de una vez.
El almuerzo transcurrió tranquilo hasta que, en el postre, la madre de Blaise comenzó a interesarse por la vida de Agatha.
-Mamá, por favor…
-Nada de mamá, por favor, ni nada de eso Blaise Zabinni. Creo que merezco información.
Blaise rodó los ojos y miró a Agatha a modo de disculpa. Ella le sonrió tranquilamente infundiéndole un poco de valor para afrontar a sus padres juntos como falsos novios que eran.
-Blaise me contó que vives con tu abuela, querida… - Empezó la madre de Blaise.
-Sí, mis padres murieron cuando yo tenía 9.- Narcisa y la madre de Blaise la miraron con tristeza. – Estaban regresando de París, de una muestra de arte de mi mamá y el avión se cayó.
-¿Tu madre es Mary Anne Dupont? – Preguntó Narcisa exaltada. Agatha asintió débilmente algo asustada.- Ella era muy amiga nuestra. Nos conocíamos desde que éramos pequeñas. Pero después nos distanciamos cuando nos casamos cada una, yo retome contacto con Juliete por los chicos, pero nunca más con tu madre. Volví a saber de ella cuando tu abuela nos invitó al funeral.
Agatha sonrió, su abuela no le había mentido, su madre había sido una persona reconocida en la sociedad y querida.
Lucius y Zacarías conversaban animadamente, muy aparte, sobre sus próximas compas, como yates. Narcisa, Juliete y Agatha conversaban sobre Mary Anne. Dejando a Blaise, Draco y Ginny listos y preparados para creas planes para la noche.
-Hay un nuevo bar en el boulevard. – Dijo Draco animado.
-No hay forma humana que pueda meterme a tus bares de mala muerte. – Replicó Ginny cruzándose de brazos.
-No es un bar de mala muerte. Es muy limpio y tiene baños decentes.
-Draco, acéptalo. Ningún bar al que tú vas es decente, y mucho menos en el boulevard. – agregó Blaise, pendiente de Agatha. Draco se cruzó de brazo y entorno los ojos. – Lo que debemos hacer es decirles a nuestros padres que iremos a un recital o algo así para que no se pongan pesados. Total, ellos se irán a la opera a las 9 y seguramente después se quedaran en mi casa tomando vino.
-Realmente me sorprende tu brillantez, querido Zabinni. – Dijo Ginny entre risas casi susurrantes.
-Lo sé, a veces hasta yo me sorprendo de lo brillante que soy.
Draco bufó, sus bares no eran de mala muerte.
-Solo no hay que mencionarle a Agatha ningún tipo de plan alterno al recital, es muy mala mentirosa y es capaz de destruir todo nuestro plan. Se lo comentamos en el auto.
-¿Planean que los lleve en mi auto? – Inquirió Draco aún resentido.
Ginny lo miró sorprendida, no había calculado que Draco se había molestado.
-Draco no seas nena, vamos a un lugar más tranquilo, los bares no me gustan. – Respondió Ginny tratando de no molestarlo más, no quería desatar la tercera guerra mundial en el restaurante frente a sus padres. Draco tranquilizó un poco su mirada y asintió.
-He pensado en el Chillis, venden unos tragos que a Ginny le van a encantar. – Comentó Blaise algo emocionado.
-¿Por qué lo dices?
"Blaise está intentando emborrachar a Ginny." Pensó Draco y rápidamente una vocecita le respondió. "Draco no seas estúpido, es tu amigo y ella es tu hermana, es jamás de los jamases haría esa clase de cosas, o por lo menos jamás te lo haría a ti."
-Son frescos y Tropicales.
La cena terminó tranquila a las 7 p. m., con algunas emotivas lagrimas de Narcisa, Juliete y Agatha y decisiones sobre compra de yates. Cuando ya estaban saliendo, Draco les comunicó a todos sus planes.
-Mamá, Ginny leyó en el periódico de la mañana que habrá un recital de clarinetes en el teatro y estamos planeando ir ¿nos das permiso?
-¿Eso me incluye? – Preguntó Agatha acomodándose el bolerito.
-Evidentemente. – Le respondió sonriente Ginny.
Narcisa habló un momento con los demás adultos y juntos llegaron a la conclusión de que no había ningún engaño y que tenían todo el permiso de universo.
-Nosotros iremos a la opera y estaremos regresando a casa muy tarde.- Comunicó Narcisa. – ¿Se quedan a dormir ambos?
Blaise y Agatha se miraron y ambos asintieron.
Después de las respectivas despedidas los cuatro se metieron en el automóvil de Draco, Ginny se sentó en el asiento del copiloto y Blaise y Agatha juntos atrás.
-¿Cómo se enteraron del recital? Ginny, yo se que tu nunca lees los periódicos por la mañana, los detestas.
Los tres sonrieron pícaramente.
-No estamos yendo a ningún recital, mi querida novia falsa.- Agatha entornó los ojos, Blaise sabía que odiaba que la llamara de esa forma tan vulgar. – Vamos por unos tragos ¿Te parece?
HOLAAAAAAAAA! Por fin actualizo
Perdón por la demora, la verdad es que no tengo excusa, me han llegado notificaciones de que quieren actualización por todos lados y lamento mucho no haberles hecho caso antes. Estoy muy arrepentida de haberlos dejado con las dudas…
Bueno, este capitulo es un previo a lo que se viene! Que es realmente una bomba, espero que les haya gustado…
YA MEJOR NO PROMETO NO TARDARME, soy muy malaaaaaaaa
