Este es un nuevo fic k estoi planeando, denle una leida i komentenme k les parece la idea, n_n, comenten si les gusta o no
SUCESOS INESPERADOS
Definitivamente su vida apestaba…
Apestaba y mucho, pero de nada le serviría simplemente renunciar a todo y largarse, sencillamente no era su estilo, tampoco era de las personas que decidían terminar con sus vidas en cuanto el mundo pareciere que se les venia encima, pero había ocasiones en las que pensaba que su situación no podía ser normal, simplemente no encajaba en ese lugar, ni en la universidad, ni con sus compañeros, vaya, parecía que ni en su propia casa encajaba, los pleitos eran constantes, en cierta forma y en alguna parte de su mente estaba convencido que la basura que tenía por vida era en cierto sentido solo una ilusión, solo un sueño del que debía despertar en cualquier momento…
Después de maldecir su existencia por un rato más el chico de cabello y ojos negros tuvo que levantarse de su cómoda cama para prepararse, pues como siempre le sucedía después de divagar por las mañanas se le hizo un poco tarde para ir a la universidad, detestaba ir, pero sabía que debía hacerlo, después de todo para conseguir un buen trabajo tenía que tener un titulo, las cosas no se encontraban como para esperar conseguir un trabajo decente con una buena paga sin pasar años de su vida invertidos en el estudio…
Después de pasar la tercera parte de su día escuchando a medias las palabras de sus maestros, dibujando tonterías en sus libretas y realizar unas cuantas exposiciones sobre algunos músculos de la espalda queda al fin libre para poder hacer lo que esperaba desde hacía unos días… Verla.
Después de una hora completa el chico ya se encontraba caminando tranquilamente tomando de la mano a una bella joven de cabello largo, ondulado y de un color negro y ojos color café claro, ella era lo único bello que había pasado en su vida según su opinión, realmente la quería mucho, y daría cualquier cosa por verla sonreír como siempre lo hacía, solo que en esta ocasión la chica a pesar de sostener una conversación amena con el joven no parecía muy atenta a lo que sucediese a su alrededor…
-¿Te sucede algo Keila? Te noto un poco extraña.
-Pues…
-Sabes que puedes decirme lo que sea, no afectará en lo más mínimo lo que siento por ti amor. –decía el chico mientras acariciaba la mejilla de la chica.
-Por favor… no me digas amor Joseph. –Dijo la chica mientras quitaba la mano del joven de su mejilla.
-¿Por qué Keila?
-Me hace sentir culpable…
-¿Culpable? ¿Acaso…?
-Si Joseph… yo no te amo.
-¿Qué?
-Que yo no te amo. –Decía la chica caminando tranquilamente en la dirección contraria a la que hasta hace poco caminaban juntos.
-¿En realidad nunca me amaste verdad?
-No, solo estuve contigo para no perder tu amistad, ¿Sabes? Ahora que lo pienso solo fue una perdida de tiempo el andar contigo. Para los dos…
-Solo espero que el lo valga.
-¿El?
-El chico al que amas realmente, espero que el te ame al menos la mitad le lo que yo lo hago a… Keila, supongo que esto es un adiós, espero que puedas ser muy feliz.
-¿Y tu?
-¿Yo? Yo realmente no importo mucho, ya veré yo que puedo hacer de la basura de vida que tengo.
-Joseph… yo… lo siento mucho…
-No te preocupes por mi Keila, ni te disculpes por buscar tu felicidad, tu tomaste una decisión y lo peor que puedes hacer es disculparte, pues eso significa que te arrepientes de esa decisión, y créeme eso me hiere más que cualquier otra cosa. –Dijo el chico mientras su mirada vacilaba unos instantes. –Pero tal vez en el futuro nuestros caminos se crucen de nuevo, y lo que aquí se perdió pueda ser recuperado, así que no te preocupes por mi ¿Si?
-Está bien…
-Entonces nos vemos después Keila.
La chica continuó caminando alejándose lentamente del chico de cabello negro, que continuaba de pie despidiéndose de ella tranquilamente con una pequeña sonrisa en el rostro, en cuanto ella se alejó un poco el hizo lo mismo en la dirección contraria, a cada paso que daba su vista se nublaba un poco más mientras que en el suelo se marcaba un pequeño rastro de gotas de agua, que corrían de los ojos del chico, dejó su caminata tranquila para correr hacia cualquier lado, no importaba hacia donde lo llevaran sus pies, solo quería alejarse de todo para poder llorar su dolor.
Terminó en un pequeño parque cercano a su casa, que en su centro tenía un estanque con diversos tipos de peces, el muchas veces pasaba su tiempo mirando el pequeño estanque, que parecía tener un gran efecto positivo en sus emociones, sin embargo en este momento no era suficiente ahora que todo lo que sustentaba su vida se había ido.
-¡¿Por que? ¡¿Por que simplemente no encajo aquí? ¡Mi vida es una basura!
¡Yo…! –Sus ojos comenzaron a arderle hasta un punto insoportable, tanto que se olvidó por unos instantes de lo que pensaba, trató de ver su reflejo en el pequeño estanque, entonces recordó que era de noche y que no podría ver su reflejo en el agua, pero aun así no perdía nada con intentarlo, al abrir los ojos descubrió un par de reflejos rojos en el agua, tardó un poco en descubrir que lo que veía eran sus propios ojos, normalmente negros, ahora eran de un profundo color rojo sangre, con tres aspas en forma de comilla.
-¿Q… que demonios le paso a mis ojos? ¡Me arden demasiado!
El chico se tomaba fuertemente la cabeza, mientras en su mente volvía a recordar lo sucedido con Keila, le dolía y mucho el saber que ella no lo amaba, en su mente el la había perdido… Perder a alguien muy cercano a el… los extraños ojos volvieron a cambiar, formando una especie de estrella de tres puntas, con una figura parecida en su interior, todo se volvió oscuro a su alrededor, sentía como si cayera al vacío, y luego nada…
Una gran cantidad de luz solar en su cara y la sensación de que algo no estaba bien lo regresaron a la realidad de golpe, aun le ardían los ojos y se sentía cansado, demasiado para lo que hizo durante el día, al abrir los ojos se encontró frente a un lago de respetables dimensiones, ubicado en un prado bastante grande, solo por curiosidad miró hacia atrás y vio un cerro con cinco rostros tallados en el, rostros que jamás en la vida había visto, bajo los rostros se encontraba un pueblo lleno de casas y pequeños edificios de madera.
"Donde diablos estoy"
