Gracias por sus comentarios ;)

Descargo responsabilidades, Glee no me pertenece, su dueño es el Sr. Ryan Murphy.


R: Ya tengo todo listo, pero no puedo evitar estar nerviosa - caminaba de un lado para el otro dentro de su habitación.

S: Bueno solo la vas a llevar a cenar, no es nada del otro mundo – no entendía el nerviosismo de su amiga.

R: ¿Cómo que no es nada del otro mundo? ¡Le voy a pedir que sea mi novia!–se ponía dramática.

S: Ya cálmate, todo va a salir bien ¿y tus padres?, no los he visto – se le hacía raro no ver a los Berry merodeando por la casa.

R: Se fueron a una cena a Chicago, ya sabes sobre la nueva sucursal de restaurantes que van a abrir allá – explico.

S: ¿Saben de tus planes con Quinn? – le gustaba cotillear todo.

R: Hiram no, todavía no he tenido tiempo de decirle nada – tenía un poco de temor – Leroy si sabe, es más, me ayudo para que mi cena con Quinn sea más perfecta – sonrió enamorada.

S: Ya… - miro su reloj - ¿A qué hora vas a pasar por Quinn? – le pregunto curiosa.

R: A las ocho, demonios falta una hora – se agarraba la cabeza.

S: ¿La vas a ir a ver a su casa? – le pregunto preocupada.

R: Si ¿por qué? – la miro confundida.

S: Por Russell ¿Ya pensaste como es que le vas a explicar que haces yendo a buscar a su hija para ir a una cita? –el hombre le preocupaba mucho.

R: Quinn me dijo que no habría problema con él, aunque la note media rara cuando le pregunte si la pasaba a buscar a su casa, prácticamente me dijo que no, no se estaba como nerviosa, sentí que me estaba ocultando algo – arrugaba un poco la nariz – Pero le dije que si queríamos hacer las cosas bien, tendría que ir a buscarla – termino de explicar.

S: Bueno si ella dijo que no había problema, así ha de ser – volvió a mirar su reloj – Me tengo que ir mi madre me está esperando – se paró de la cama.

R: Gracias por todo San – le daba una sonrisa a su amiga.

S: No es nada y más vale que esa rubia te diga que si – dijo divertida y camino rumbo a la puerta – Ah por cierto antes de que me olvide – la morena le presto toda la atención del mundo – Lleva un par de condones, por favor –la molesto.

R: Odiosa – le saco la lengua, la latina le devolvió el gesto y termino por salir de la habitación.

Varios minutos después…

R: Bien Rachel es la hora – se miraba en el espejo – A por tu chica – cogió su teléfono, las llaves de su auto y salió rápidamente de su habitación para ir a buscar a su rubia, le gustaba la puntualidad y esta vez no se iba a permitir llegar tarde.

Minutos después… Mansión Fabray…

La morena se estaciono frente a la casa de los Fabray, empezó a ponerse nerviosa, cogió el ramo de flores que había comprado para la rubia y se bajó, las piernas le empezaban a temblar aun con eso cogió aire y comenzó a caminar a la puerta de entrada, cuando llego toco el timbre y espero que le abrieran, vio como una mujer rubia algo mayor le abría la puerta.

R: Buenas noches Sra. Fabray –las manos le temblaban, no sabia si estirarle la mano o no.

Ju: Hola Rachel, pero pasa no te quedes ahí, Quinn no tarda en bajar – se hizo a un lado y la morena torpemente entro.

-Pero si es la Srta. Berry – escucho la morena que alguien hablaba apenas entro, se tenso era el padre de la rubia.

R: Buenas noches Sr. Fabray – lo miraba nerviosamente.

Ru: Dime Russell querida – puso su mejor sonrisa fingida y le estiro una de sus manos a la morena que educadamente acepto.

R: Claro Russell – se sentía un poco incomoda por como el hombre la estaba mirando, pero aun así se sentía tranquila ya que el hombre no le estaba gritando ni nada.

Ru: Quinn no tarda en bajar –la morena asintió y no pudo evitar sentir algo extraño, no podía explicar que era, pero se sentía fuera de lugar – Ahí está mi hermosa hija – señalo a las escaleras de donde venía bajando la rubia, que al ver a la morena puso una gran sonrisa en su rostro. La morena no pudo evitar sonreír como idiota, Quinn estaba tan hermosa, todavía no podía creer que alguien como la rubia hubiera aceptado salir con alguien como ella.

Ru: Estoy tan feliz de que estén juntas - la rubia miro a su padre, vio su sínica sonrisa y sintió una gran repulsión hacia él.

Q: se paró frente a la morena, quería alejarla cuanto antes de su padre - ¿Nos podemos ir? – la miro nerviosamente.

R: Estas hermosa, son para ti – le entrego el rosas.

Q: Gracias – se sonrojo lo suficiente, no quería que su padre se diera cuenta de nada - ¿Nos podemos ir? – le volvió a decir, pero esta vez la miro suplicante.

R: Claro – estaba un poco confundida por la actitud de la rubia.

Q: Me voy – miro a su padre yle dio una mirada no muy agradable – Podrías ponerlas en agua por favor – le entrego el ramo de rosas a su madre y esta asintió – No tardare – volvió a mirar a su padre.

Ru: Pierde cuidado hija, puedes venir a la hora que quieras – se acercó a su hija y la abrazo – No me decepciones… – susurro sobre su oído para que la morena no escuchara nada – Hacen una linda pareja ¿no crees mi amor? – miro a su mujer y esta simplemente asintió.

Q: Nos tenemos que ir – miro a la morena.

R: Fue un placer conocerlos Sres. Fabray – se acercó y le estiro su mano a cada uno.

Ru: El placer fue nuestro querida, puedes venir cuando quieras, las puertas de esta casa estarán siempre abiertas para ti y olvida lo de señores dinos Judy y Russell – fingió su mejor sonrisa.

R: Gracias Sr. Fabray, digo Russell – estaba feliz las cosas no pudieron salir mejor, solo la rubia estaba incomoda con toda la situación, solo ella podía ver la falsedad con la que su padre se dirigía a la morena, podía ver el odio con el cual la miraba y lo disfrazaba con una falsa amabilidad, estaba asqueada de eso.

Q: Se nos hace tarde – quería sacar a la morena de su casa cuanto antes.

R: Adiós… – termino por despedirse y prácticamente fue arrastrada por la rubia a la salida que ni siquiera se despidió de sus padres - ¿Estás bien? – le pregunto cuando se dirigían al auto.

Q: Si… si no es nada – mintió, no quería arruinar la noche.

R: Suba a su carruaje mi princesa – le abrió la puerta del copiloto.

Q: Gracias – se subió tratando de no arrugar su vestido y la morena cerró la puerta.

R: Ahora si nos vamos, una cita nos espera – le sonrió tiernamente y corrió a subirse al auto ella también, el trayecto fue silencioso, lleno de miradas cómplices, de coqueteos y de caricias "involuntarias".

R: Hemos llegado Señorita – estaciono su auto frente a un lugar que la rubia conocía muy bien.

Q: ¿Unos de los restaurantes de tu padre? – la miro con una de sus cejas levantadas.

R: Nuestro restaurante esta noche – se sacó el cinturón de seguridad.

Q: ¿Qué? – no había entendido bien.

R: Espera y veraz – se bajó del auto y giro rápidamente para ayudar a bajar a su chica, le abrió la puerta – Me permite – le estiro una de sus manos, la rubia agarro la mano de la morena y se bajó del auto – Estas hermosa nunca me cansaría de repetirlo – unió sus labios a los de la rubia en un beso tierno, había querido hacerlo desde que la vio bajar las escaleras de su casa, pero con los padres de esta no había podido hacerlo.

Q: Tu también los estas – unió sus frente a la de la morena.

R: No más que tú, será mejor que entremos – la rubia asintió y comenzaron a caminar a la entrada del lugar.

Q: Dios Rachel – abrió sus ojos de la sorpresa apenas entraron al lugar.

R: ¿Te gusta? – sonreía feliz, las luces artificiales estaban apagadas y todo el lugar estaba alumbrado por velas aromáticas, habían muchos pétalos de rosas rojas esparcidos por todo el lugar y en el centro había una mesa adornada muy elegantemente.

Q: ¿Qué si me gusta?, ¿Lo alquilaste solo para nosotras? – se giró para mirar a la morena.

R: Alquilarlo… alquilarlo no, ya sabes que es de propiedad de mis padres, le pedí a mi papá Leroy que me ayudara, me ofreció el lugar no pude decirle que no y Santana me ayudo con la decoración – explico.

Q: Esto es lo más lindo y romántico que han hecho por mí – prácticamente se lanzó a los brazos de la morena.

R: Te mereces esto y mucho más – beso su nariz, la rubia miro a la morena a los ojos y vio amor en ellos un amor que ella no se merecía y empezó a sentirse mal, la morena no merecía que le estuviera mintiendo, no merecía tener a alguien como ella a su lado - ¿Estás bien? – se dio cuenta de la mirada triste que había puesto la rubia.

Q: Yo no merezco esto Rachel, no lo merezco –sus ojos se empezaban a poner llorosos.

R: Hey tranquila, claro que te mereces esto, eres mi chica especial ¿no?, soy muy afortunada de que tú la chica más hermosa del colegio quiera salir conmigo, la más perdedora de todos – sonrió.

Q: Tú no eres ninguna perdedora – acaricio su rostro.

R: sonrió – Mejor vamos a la mesa, la cena se enfría –le señalo la mesa donde ya todo estaba servido, la rubia asintió, la morena le abrió una de la sillas para que la rubia se sentara después ella hizo lo mismo.

Q: ¿La comida se sirvió sola? – miraba todos los platos.

R: No, antes de llegar le pedí a uno de los trabajadores de mi padre que lo hiciera, pero ya se ha de ver ido – explico - ¿Vino? – señalo la botella, la rubia asintió.

Q: Yo soy la afortunada de que tu estés aquí conmigo – la morena sirvió dos copas después dejo la botella a un lado para mirar a la rubia - Tu que a pesar de todo el daño que te hice me quieres y me preparaste todo esto – miraba todo el lugar – Yo no soy quien tú crees Rachel – quería contarle todo a la morena, ya no podía más.

R: Yo sé que quien eres Quinn – agarro una de las manos de la rubia – Olvidémonos del pasado si, vivamos el presente – se mordió el labio inferior y la rubia no pudo evitar sonreír - ¿Cenamos? – le pregunto y la rubia asintió un poco resignada.

Q: Así que Santana te ayudo a preparar todo – se llevaba un bocado de comida a la boca.

R: Si, pero antes de eso se burló un buen rato de mi – dijo divertida.

Q: ¿La quieres mucho? – sabía que la morena y la latina siempre habían sido muy unidas.

R: Si, es como la hermana que nunca tuve, esta algo loca, pero igual la quiero – recordaba todos los momentos que había vivido con su amiga.

Q: Me imagino – sonrió - ¿Tus padres saben de esto? – pregunto curiosa.

R: Mi papá Leroy sí, pero mi papá Hiram no – tomaba un poco de agua.

Q: Me odian – dijo triste, aunque ella sabía que bien merecido se lo tenía.

R: No te odian, es solo que tú familia y la mía nunca se han llevado bien – fruncía un poco la boca - Además a mi papá Leroy ya sabe de ti y no lo ha tomado mal y cuando mi papá Hiram te conozca mejor de seguro quedara encantado contigo – sonrió.

Q: Claro –y cuando supieran la verdad definitivamente la odiarían pensó.

R: ¿Y tus padres? – ahora ella pregunto.

Q: ¿Qué pasa con mis padres? – se puso nerviosa.

R: Es que bueno hasta donde yo sé, ellos me odiaban, bueno odiaban a toda mi familia y me sorprendió mucho que me trataran tan bien – su rostro reflejaba, un poco de confusión.

Q: Ellos han cambiado – mintió – Podríamos dejar de hablar de mis padres, por favor – le dio una mirada suplicante.

R: Esta bien – noto el cambio de actitud de la rubia, nuevamente sintió que algo le ocultaba, pero decidió pasarlo por alto, de seguro no era nada y se estaba haciendo ideas estúpidas.

Siguieron hablando de cosas triviales, hasta que llego el momento del postre, después de que terminaron con este siguieron conversando, dándose miradas cómplices, uno que otro toqueteo.

R: ¿Quieres bailar? – le pregunto.

Q: ¿Ahora? – le devolvió la pregunta.

R: Si – le sonrió.

Q: Porque no – acepto, la morena rápidamente se levantó para ayudar a la rubia a pararse – Gracias – definitivamente la morena no se comparaba con nadie.

R: Espera – se alejó un poco de la rubia que la miro un poco confundida, pero al mismo tiempo se dio cuenta que la morena había ido a poner música – Mejor si es con música – puso el disco y nuevamente se acercó a la rubia.

You've been on my mind,

I grow fonder every day,

Lose myself in time,

R: Me concedería este baile mi hermosa dama – hizo una reverencia que le pareció adorable a la rubia.

Q: Por supuesto mi hermosa "caballera" – la morena puso su mano derecha en la cintura de la rubia y con la izquierda agarro su mano.

Just thinking of your face,

God only knows why it's taken me so long to let my doubts go,

You're the only one that I want,

R: Sabes, ahora estoy muy segura de que los sueños si se hacen realidad–pegaba su rostro al de la rubia.

Q: ¿Por qué lo dices? – comenzaba a embriagarse con el perfume de la morena.

R: Porque muchas veces soñé estar así contigo y mira se me cumplió, no tú me lo cumpliste - sonreía feliz.

I don't know why I'm scared,

I've been here before,

Every feeling, every word,

Q: Yo estoy más segura, de que eres tú quien logra que los sueños se hagan realidad, ¿Y ese mueble? – no se había dado cuenta de que estaba en lugar.

R: Es para que aquellos clientes que solo vienen a leer un libro o una revista, ya sabes para que sientan más cómodos – explico.

I've imagined it all,

You'll never know if you never try,

To forget your past and simply be mine,

R: ¿Qué pasa? – sintió como la rubia paro y se la quedó mirando.

Q: Te amo Rachel - no dijo nada más, termino por cerrar el poco espacio que quedaba entre las dos, beso los labios de la morena de una manera desesperada, apasionada y lentamente comenzó a llevar a la morena al mueble.

I dare you to let me be your, your one and only,

Promise I'm worth it,

To hold in your arms,

R: Quinn espera – entendió lo que estaba haciendo la rubia.

Q: ¿No quieres? – tiro a la morena sobre el mueble y se colocó encima de ella.

R: No es eso es que yo… yo antes quiero saber si tu…

Q: Si quiero – interrumpió a la morena y se agacho un poco más para capturar sus labios – Si quiero ser tu novia, quiero eso y mucho más contigo Rachel - mordió su labio inferior.

So come on and give me a chance,

To prove I am the one who can walk that mile,

Until the end starts.

R: Pero… pero no creo que este sea el lugar para… - se sonrojo.

Q: Claro que lo es, no te das cuenta, hay velas, pétalos de rosas, música romántica, es el momento perfecto mi amor, quiero hacer el amor contigo, quiero no… no quiero necesito que me hagas tuya – la morena no dijo nada, se había quedado sin aliento, así que solo sonrió y jalo a la rubia acercándola más a su cuerpo y ataco su boca, sus lenguas entraron en una batalla para ver quien tenía el control, la morena deslizo su mano por la espalda de su ahora novia y despacio comenzó a bajarle el cierre, con la ayuda de la rubia le quito el vestido, dejándola solo con ropa interior y ataco su cuello.

Q: Rach… - comenzaba a gemir sintiendo la lengua de la morena en su cuello y una que otra mordida.

R: Te amo… te amo – su respiración se comenzaba a acelerar y tener a la rubia semidesnuda encima suyo no le ayudaba mucho, Berrycito ya empezaba a ponerse erecto.

Q: Tienes mucha ropa – se separó un poco de la morena y salvajemente le saco el vestido dejándola en ropa interior, una vez que logro su cometido se sentó encima de ella y empezó a moverse de manera insinuante - ¿Te gusta? – susurro sensualmente sobre su oído.

R: Me…. me encanta… –comenzaba a gemir, sentía los movimientos de la rubia sobre su miembro, eso le gustaba y se excitaba más, comenzó a besar los senos de la rubia por encima del sostén, torpemente le saco esa prenda a la rubia y sonrió cuando tuvo los senos desnudos de su novia frente a su cara – Eres tan hermosa – no aguanto más y comenzó a pasarles las legua delicadamente, los succionaba y mordía a los dos por igual

Q: Dios… Rachel… - hacia su cabeza para atrás, en eso un teléfono comenzó a sonar – Es mi teléfono – miro a la morena.

R: No hagas caso de seguro no es nadie – seguía trabajando en los pechos de su novia.

Q: Ahora me toca a mí – separo a la morena y la recostó nuevamente contra mueble, ataco su cuello, después su labios – Déjame quitártelo – intentaba quitarle el sostén, la morena entendió alzo un poco su espalda para ayudar a la rubia, una vez echo eso, la rubia ante la atenta mirada de la morena que empezó a relamerse los labios, se comenzó a sacar la parte de abajo de su ropa interior.

Q: ¿Te gusta lo que ves? – le pregunto seductoramente.

R: Eres tan sexi – llevaba sus manos a las piernas de la rubia y las acariciaba, ya no podía aguantar más, Berrycito estaba más que duro, quería estar dentro de la rubia, la rubia sonrió pícaramente y comenzó a tirar del bóxer de la morena, lentamente lo bajaba y aprovechaba para acariciar las piernas de las morena – Me encantas tu piernas, son tan suaves – comenzaba a jugar con ella, podía ver la desesperación de la morena y más cuando "involuntariamente" rozo a Berrycito – Quinn… - se mordía el labio inferior y echaba su cabeza para atrás.

Q: termino por sacarle el bóxer a la morena y nuevamente se sentó encima de ella – Mierda… – gimió cuando su centro choco contra el miembro de la morena.

R: Estas tan húmeda – ponía sus manos en la cintura de la rubia.

Q: Solo para ti, te amo mi amor – miro profundamente a la morena, vio el deseo en sus ojos y nuevamente el bendito teléfono empezó a sonar – Es mi teléfono – miro el aparato que estaba encima de la mesa.

R: No le hagas caso – ya no aguantaba más quería sentir a la rubia, y el teléfono seguía sonando.

Q: Mejor lo cojo, ¿Y si es algo importante? – se separaba de la morena y como podía bajaba del mueble.

R: Pero… - suspiro frustrada la rubia ya había cogido el teléfono.

Q: Diga ¿Brittany?, ¿Qué pasa? – Frunció el ceño – Espéranos ahí que ya vamos – cerro la llamada – Vístete – le dijo y empezó a buscar su ropa.

R: ¿Qué? – no lo podía creer.

Q: Si vístete, Brittany nos necesita, no sé qué le pasa, está llorando y nos necesita – terminaba de ponerse la ropa interior.

R: Esto no puede ser – su frustración se hacía más grande y se agarraba la cabeza.

Q: Ya mi amor – se terminaba de colocar el vestido y se sentaba junto a la morena – Prometo que te lo compensare, pero en este momento Britt nos necesita – besaba su cuello.

R: No me estas ayudando – seguía excitada.

Q: Bueno ya, vístete si – le dio un beso en la mejilla y se paró del mueble para ponerse los zapatos.

R: Espero que sea un asunto de vida o muerte – molesta se paraba del mueble y empezaba a vestirse, la rubia solo sonreía por la actitud de la morena, ella estaba igual pero su amiga la necesitaba.

Minutos después llegaban a la casa de Brittany, pero se sorprendieron un poco al encontrar a Britt y a Santana afuera de la casa de la rubia señalando un árbol.

Q: ¿Qué es lo que pasa? – se acercó preocupada mientras la morena simplemente se cruzó de brazos, seguía frustrada.

B: Q – se lanzó a los brazos de la rubia – Tubbi está encima del árbol y no podemos bajarlo – tanto la morena como la rubia miraron incrédulas a Santana, que solo se encogió de hombros.

Q: Eh… vamos yo te ayudo a bajarlo – Britt sonrió feliz y se fueron al árbol a ver si podían bajar al gato.

R: ¿En serio? – miro muy molesta a la latina.

S: ¿Qué?, no me mires así, le dije a Britt que no las llamara pero ella insistió – se hizo la desentendida.

R: ¿No pudiste bajarlo tú?–le parecía el colmo que las hubieran llamado solo para bajar al gato.

S: Ni loca, ese gato, que más que gato parece vaca, me odia y de seguro si me subía me rasguñaba la cara – se defendió.

R: Esto es increíble – comenzaba a negar y la latina empezaba a reírse - ¡De que te ríes! – se enojaba más.

S: De tu cara de frustrada sexual – se burlaba.

R: ¡Cállate!, esto es increíble – seguía negando – El universo tiene algo en mi contra – ahora se lamentaba y la latina no paraba de reír…


Les deseo un Feliz Año Nuevo a todas, pórtense bien, no hagan cosas malas ;)

Un beso para mí prometida ;)