Los tres volvieron a América , el día del funeral Albert y Archie tocaron la gaita una vez más como solo los Andley se despedían , había sido un día soleado y triste , de pronto todo el árbol genealógico de la familia que la rubia no se había podido aprender cuando era apenas una jovencita ,estaba ahí y al igual que ella para Archie y Albert había mucha gente que no podían recordar pero toda esa gente había venido a desearle el ultimo adiós a Elroy Andley.
Dos días pasaron para que se leyera el testamento , la primera en llegar a la mansión después de muchos años fue Eliza Leagan con sus ropas más que glamurosas y un escandaloso sombrero rojo que no pasaba desapercibido , acompañada de su hermano Neil , aquel joven molesto y pedante que ahora parecía atento y educado y si, algo avergonzado del nunca cambiante carácter de su hermana que creía que podía hacer y deshacer lo que le viniera en gana porque para ella el mundo era lo que Sarah Leagan le había descrito como el lugar donde ella tenía que tener todo y todos debían ser inferiores a ella excepto ciertas personas que a su juicio no merecían tanto .
pero para que complicarse pensando en ello si en cuestión de minutos se leería la última voluntad de la anciana donde la declararía heredera universal de su fortuna, pobre vieja tonta siempre hablando de la moral y cosas las cual a ella sinceramente le importaban un bledo , esta vez se le había terminado su tiempo a Elroy quien no había sabido disfrutar de la riqueza , pero aquí estaba ella para darle buen uso y a que buen uso le iba a dar , ¡por fin!-pensó para si misma con una sonrisa torcida- tantos años de seguirle la corriente a la seria matrona, tantos años de adularla cuando realmente lo que quería hacer era pararse y gritarle lo aburrida y estúpida que era ,tantos años que había invertido en ella … pero esta vez todo lo de Elroy seria suyo , sus joyas , sus propiedades.. ya no tendría que molestarse por casarse para seguir siendo la dama de sociedad de la cual todos tenían ya sus dudas , ya había fracasado una vez y vaya que lo había intentado pero con esta recompensa que le daría la vida por sus actos de "atención" para con la anciana , con esa cuantiosa fortuna que desde niña siempre codicio , solo con eso podría seguir viviendo su vida de ensueño y mejor aún, callarle la boca a todos ,incluso a su estúpido hermano que había decidido "irse por el buen camino" hace algunos años atrás.
sinceramente no lo entendía y no deseaba hacerlo, ella solo podía pensar en todo lo que le pertenecería , es decir ; tenía que ser de ella puesto que Archie dudaba que heredara algo, él ya era rico y aún más : heredaría toda la fortuna de los Cornwell puesto que el iluso de Stear había muerto en una guerra que ni siquiera le pertenecía . por otro lado el "abuelo William" o mejor dicho el misterioso tío William que no podía tener que , unos años más que ellos tampoco lo haría, puesto que ese hombre podía mantener a un país entero y su hermano bueno , su hermano el heredaría los pocos bienes que su padre tenía, el muy torpe se había endeudado.
y después estaba ella que para su desgracia era la segunda , era mujer y tras algunos escándalos en los que la pelirroja se había visto envuelta sería muy difícil conseguir una buena presa para marido y el mero tema le provocaba nauseas , stress y no, Eliza Leagan no estaba para aguantar caprichos de viejos casi ancianos, que creían los muy engreídos que ya por tener una gran fortuna y una gran reputación o simplemente haber trabajado por ello la dama debía ser "modosita" y obedecer , aberración , eso era lo que le producían, eso y el ligero pensamiento de la palabra "trabajar" . Una vez más Eliza Leagan irrumpió en el salón con aquella mirada llena de prepotencia que no combinaba ahora y no había combinado nunca , todos parecían en realidad afectados por la partida de la anciana: su tío, Archie, George , Candy , un momento…¡Candy! ¿Pero? ¿¡Que hacia la recogida ahí? La pelirroja no pensó mucho solo la miro con desprecio sin dirigirle la palabra , volvió a Archie , Albert ,incluso a George el "mayordomo" como solía llamarlo despectivamente , a los que solo hizo un asentimiento , Eliza no había cambiado nada, tal vez nunca lo haría, tal vez quien sabe.
Una vez ya todos reunidos pasaron a la biblioteca donde tomaron asiento y para sorpresa de Eliza la muy desvergonzada de Candy también estaba ahí alado de Archie y Albert ¿pero que esperaba esa tonta? Y aquellos dos eran los hombres más idiotas que conocía ¿Qué le veían a la tonta de Candy White?, bueno tenía que reconocer que no era nada fea pero no por eso dejaba de ser una vulgar y oportunista , Eliza miro a los tres con hastío esto no le daba buena espina.
Después tomó asiento a lado de su hermano quien la miraba con cara de advertencia , entonces el notario comenzó a leer, Elisa apretó la mano de su hermano tenia demasiados nervios y esperaba una cuantiosa cantidad, pero que va… ¡esperaba todo! La pelirroja hizo la más grande y codiciosa sonrisa de todos los tiempos y escucho atenta los deseos de la anciana
Yo Elroy Andley en pleno uso de mis facultades mentales le dejo a mi querida Candice White Andley todo lo que una vez me perteneció lo cual es…-pero el notario ya no pudo continuar . en ese instante Eliza casi se desmayaba se había quedado atónita se le había ido el color , estaba pálida,, si ,se sentía más enferma que nunca ¡la anciana le había dejado todo a la huérfana!.
-¡eso no puede ser! tiene que haber un error ahí-grito fuera de control – ¡ella no es nadie!- decía la pelirroja iracunda
Todos la miraron sin sorprenderse , Elisa tan ambiciosa como siempre, Neil más que apenado trato de calmar a su hermana, nadie en la habitación tenia ánimo para lidiar con sus caprichos , el joven Leagan la arrastro fuera de la habitación y trato de hablar con ella antes de hacer más el ridículo.
-tranquilízate Eliza, ¡por dios ya estas grande!, la tía Elroy murió, ten respeto…
-¡no! ¡Tú cállate Neil!- exclamo fuera de si- ¿no lo ves? ¡La tía abuela le dejo todo!
-eso ya no tiene sentido ahora-contesto el mayor de los Leagan tranquilamente, Eliza enarco una ceja más malhumorada ahora al ver la reacción relajada de su hermano
-ja! Como de que no lo tiene, si no lo tuviera no estaría aquí- Eliza entro de nuevo a la biblioteca - ¡tú! Eres una arribista – apunto a Candy – has manipulado a todos con tu falso encanto, pero esto no se quedara así Candice! ¡Impugnare este absurdo testamento!
-señorita Leagan , me temo que los deseos de madame Elroy no se pueden cambiar , madame Andley me dejo bien especificado que no habría cambios y sabiendo que usted intentaría algo , me dejo esto para usted-hablo el notario mientras le entregaba una caja con un contenido que no podía ser más que una pieza de joyería, Eliza se lo arrebato enojada sin dejar de maldecir a la rubia quien no sabía que decir , todo había sido tan sorpresivo.
Una vez más Neil saco a su hermana de la habitación pero esta vez para marcharse , ya ahí Candy se sentó en otro sillón , se había quedado pensativa , Archie y Albert la miraron sin decir nada, podían comprender como se sentía, después Archie fue el primero en hablar
-no te preocupes gatita ,las herencias siempre sacan lo peor de la gente , pero en este caso no era de sorprenderse-dijo Archie reclinado sobre la puerta de la biblioteca con los brazos cruzados
Candy lo miro sin decir nada
-señorita Candice, señor Andley, señor Cornwell, la señora Elroy quería entregarles esto-dijo el notario dándoles una carta a cada quien
-muchas gracias
-me despido
-yo lo acompañare a la salida-ofreció Archie amablemente
-muchas gracias
-no sé porque me ha dejado todo a mí-dijo la chica confundida-yo en realidad no quería nada….yo , yo …,¡ jamás quise nada Albert-volteo la rubia a mirar a su amigo que yacía sentado alado de ella
-¿de verdad Candy?- la expresión del rubio parecía tan real ,tan seria y después le sonrió embromándola ,no era un buen momento ,especialmente por la triste partida de la tía, pero ambos sabían que una broma de mal gusto aligeraría el ambiente lúgubre
Candy lo empujo mientras este se dejaba- ¡eres un tonto Albert Andley!
-sabes…..-dijo el rubio con un tono pensativo- cuando era niño , pensaba que tía Elroy era una mujer sin escrúpulos , tanto Pauna como yo nos preguntábamos porque era tan estricta , a nadie le regalaba una sonrisa que fuera sincera , pero a un así sabíamos que nos quería, siempre solía guardarse su dolor para ella, el día en que mi hermana murió ,tía Elroy fue la primera en limpiar las motas de su vestido y mirar como si nada hubiera pasado , y siendo un niño yo me sentía casi ajeno a este mundo ¿Cómo no sentirlo? Mi hermana era lo más cercano que yo tenía y si un chico no tenía madre ella parecía serlo conmigo, yo era un niño solitario que dependía del cariño de su hermana. Recuerdo que me encerré por más de un mes en mi habitación solo dejaba entrar a George, mis únicos amigos eran los animales.
las institutrices le decían a la tía que yo no era un niño normal , ella ya no sabía qué hacer, también estaba Anthony de por medio que en ese entonces era casi un bebe , hasta que llego a la resolución de mandarme a un internado-dijo el rubio mirando a la chica con una sonrisa torcida-pensaras "la típica solución de los Andley"
Ella también sonrió y el siguió hablando – me he agarrado a hablar demasiado lo que quiero decir es ….tía Elroy nunca tuvo hijos, nunca se casó y tratar de cuidarnos como tal había sido un reto enorme para una dama sola como lo era ella y aun así lo hizo y así fue con todos nosotros "dura", pero estoy seguro que ella nos amaba , un día le pregunte por que era tan cruel y ella me respondió que era para no crear "débiles mentales" , la tía Elroy era una mujer difícil, pero tarde o temprano se daba cuenta de los verdaderos sentimientos de la gente , ella te quiso Candy….- para ese entonces ambos ya tenían los ojos vidriosos
Archie llego de nuevo a la biblioteca esta vez acompañado de George, nadie sonreía, solo comentarios sin importancia, los dos rubios se limpiaron los ojos rápidamente ,nadie se dio cuenta , cada quien lucía metido en sus propias cavilaciones ,momentos después George se marchaba
-mis más sentido pésame-dijo el francés – señor William, señor Cornwell, señorita Candy…
Los tres asintieron- por cierto, creo que no habría problema si se dan un pequeño tiempo yo me ofrezco para manejar los bancos y las demás empresas mientras tanto
-gracias- dijo el rubio mirándolo sin expresión
-esta familia está desapareciendo ante nuestros propios ojos…. – dijo archiebald mientras se aflojaba la corbata, nadie dijo nada, pero el rubio lo miro triste, su sobrino había hablado por él, nadie se sentía de ánimos , si fueran jovencitas los dos hubieran llorado como magdalenas, pero eran hombres, los hombres no lloran , había dicho un día la misma Elroy.
-¡basta!-exclamo Candy mientras la volteaban a ver sorprendidos, para eso los ojos de la chica se comenzaban a llenar de lágrimas- tía Elroy no hubiera querido que nos pusiéramos así- se limpió los ojos y normalizo su semblante- ya es tarde y el servicio tiene el día libre , ¿George quisiera quedarse a cenar con nosotros? , no será una gran banquete pero intentare…
- no quisiera incomodarlos señorita Candy
-que va …. Mejor diga que si
El hombre maduro volteo a mirar a los otros dos que parecían no decir nada, los días habían sido funestos para los tres jóvenes que habían estado con la anciana en sus últimos días, el que se quedara tal vez podría evitar la íntima soledad con la que todos parecían lidiar - de acuerdo
-y ahora todos vayan al comedor yo preparare algo-ordeno y ellos obedecieron como los niños a su mama , la pequeña rubiecilla salió de la biblioteca y se dirigió a la cocina tratando de ignorar la tristeza que se respiraba , una vez llego tomo algunas zanahorias y comenzó a partirlas que en un momento de descuido se había cortado un dedo, rápidamente tomo un trapo con el que paro la sangre y volvió a empezar , furiosa consigo misma de no poder ser capaz de realizar una tarea tan sencilla, al fin termino de cocinar un sencillo estofado que eran de las pocas cosas que le quedaban bien , llego al comedor y comenzó a servir , no faltaba decir que los tres habían ayudado a poner la mesa y entre otras cosas , comían en silencio mientras la llama de las velas danzaba por un viento travieso que se filtraba por la gran ventana del comedor que Archie había dejado abierta
-señorita Candy, le ha quedado excelente- admiro George mientras la chica le agradecía tímidamente
-si Candy te quedo muy bien-dijo un apreciativo Archie mientras se limpiaba con una servilleta
-estoy verdaderamente sorprendido – comento también el rubio- ¿Dónde aprendiste la receta?
Candy sonrió triste- Marie la que nos ayudaba en la casa que tía Elroy rento en parís me enseño… - dijo agachando un poco la cabeza con los ojos acuosos
-¿saben algo? Creo que es la mejor comida que he comido en mucho tiempo-alentó Archie
-también para mí- secundo Albert
-y para mí - se sumó George, todos emitieron una débil sonrisa
Entonces la amena charla comenzó, Candy tenía razón, Elroy andley no querría que estuvieran todos tristes , en vez de eso, esta vez decidieron recordar a la tía abuela con cariño y recordar una vez más sus anécdotas con la anciana, incluso George conto las suyas, la cena se alargó más de lo esperado y una vez se dieron cuenta , la alargaron un poco más , al final se marchó el fiel George y los tres se fueron a sus respectivas habitaciones.
Una vez Candy llego a la suya abrió el sobre de la tía Elroy y leyó despacio con la noción de que esas en realidad eran sus últimas palabras
Para mi muy querida Candy
Mi querida Candy seguramente recibirás esta carta cuando yo ya no este ,pero, ¿Cómo empezar una carta como esta?, es irónico, cuando era joven era casi una poeta escribiendo este tipo de cosas, pero después me volví más experta en las cartas formales , supongo que fueron los años ,no importa , lo hare de todas formas porque sé que te lo debo y por qué quiero hacerlo ,empezare agradeciéndote por haberte aparecido en Lakewood un día cualquiera en el que yo creí seria cualquier aburrido y rutinario como el resto, aunque sabía venias a ver a William y Archie, me atreví a robarte esa tarde , confesare que mi orgullo siempre fue mayor que mi humildad y mis prejuicios eran a un peores..
Y te confesare otra cosa más que nunca te dije a ti ni a nadie : siempre quise conocer a esa niña revoltosa con coletas que llego un día a alborotar Lakewood y que hizo feliz a mis sobrinos y así mismo a curar ausencias .
Recuerdo en aquellos tiempos me contaban lo maravillosa que era Candy White, me daba curiosidad , me daban ganas de salir y comprobar si no mentían, pero me amargue la mitad de mi vida por sucesos que no les incumbían a ustedes y dichas circunstancias no me permitían cambiar, después entendí que culpar los acontecimientos del pasado no era excusa para ser lo que fui, para dejar de sonreír.
Un día desperté y no era más que una anciana con muchos lamentos, con dolor repase mi vida una y otra vez, en el camino había dejado muchas cosas y personas queridas, también me ensañe con otras , tal vez era envidia de ver como los demás eran felices .
Como una vieja melancólica quise volver al pasado a enmendar mis errores y abofetear a esa Elroy dolida con la vida por no haber salido como esperaba, pero el pasado no vuelve, el tiempo nunca vuelve.
Entonces pensé hacer algo con mi vida, o lo que quedaba de esta, algo que en muchos años había evitado y eso era: disfrutarla. Porque a pesar de todo, fue muy buena conmigo, pero fui tan terca y tonta, que nunca lo quise ver, entonces tu apareciste de nuevo y decidí tomar la oportunidad, estos días con ustedes tres han sido los mejores, cuídalos mucho cuando yo no este.
Mi querida niña te has convertido en una auténtica dama sin necesidad de nadie, pero no te alabare porque no quiero que se te suban los humos, es broma, o al menos trate, tampoco se me dan muy bien.
Esta es solo una carta de agradecimiento por todo lo que me diste , por todo lo que le has dado a esta familia , fuiste la mejor enfermera, la mejor amiga y De haber tenido hijos me hubiera gustado que fueras tú , nunca cambies mi querida Candy White porque si lo haces esta ogra anciana vendrá a jalarte los pies por las noches.
p.d en realidad soy muy vieja como para tener una hija tan joven como tú, por eso últimamente me gustaba pensar en ti como una nieta , que seas muy feliz mi querida Candy, cuando quieras algo ver por ello porque tal vez después sea demasiado tarde.
Te querrá siempre tu tía abuela Elroy
-gracias tía Elroy…
La residencia Leagan estaba algo vacía como solía estarlo los últimos años, solamente la habitaban ella y una mucama que había traído consigo de la mansión de Boston , su hermano se había marchado por motivos laborales y ella bueno….. nada había salido como había planeado , su vida era un fiasco y no quería regresar a Boston con sus padres para que su madre con esfuerzos sobrehumanos tratara de hacer los últimos intentos para casarla con el primer estúpido que le hablara de su cuantiosa cuenta bancaria y sus "amigas " todas ya casadas y algunas con barrigas que le daban terror la compadecieran , aunque probablemente se estarían burlando de ella internamente.
Después de varias semanas la rencorosa pelirroja se había calmado un poco aunque no había podido entender porque la anciana le había dejado todo a la mustia de Candy ,puesto que ella siempre se había encargado de meter cizaña para que esta no le tuviera consideraciones , pero por lo visto había fallado.. era cierto , no había visitado a la vieja en años , pero ella estaba muy ocupada viendo por su futuro , un futuro que ahora parecía incierto ,incluso la misma mansión de los Leagan jamás le pertenecería y el que pudo ser su flamante esposo la había dejado plantada en el altar, no era que no se lo mereciera ,incluso en eso le agradecía su caballerosidad al no haber divulgado el ultimo rumor que hubiera acabado con ella . Eliza , se quedó mirando al cielo ,esa tarde ella estaba sentada en una banca del jardín , tenía dos días que no se daba una ducha pero no le importaba , su cabello era un desastre y aun llevaba la pijama eso sí, en una mano había una botella para "los traguitos" y en la otra un cigarrillo que se fumaba con amargura.
entonces escucho unos pasos que parecían llegar hacia ella, el muchacho se había acercado con sigilo , que guapo se había puesto-pensó con lujuria dándole una calada a su cigarrillo en un gesto casi vulgar- tan alto y esas facciones que ya no eran las del niño que a su criterio no era más que un ridículo vanidoso puesto que ella siempre tuvo su primo favorito y no era el, pero ese cabello rubio oscuro , bueno lo dejaría en "café" sujetado en una banda lo hacía ver….. mmm mejor siguió examinando antes de que este notara algo raro, vestía con desenfado pero con esa elegancia que tenía que admitir siempre venía con él , no se tenía que ser tan ciega para saber que debajo de esas ropas había un cuerpo atlético que se conservaba así por mera vanidad y bueno era su primo, pero Eliza Leagan sabia apreciar la belleza masculina cuando la veía .
Archie caminaba con pasos firmes y un portafolio de piel que contenía un montón de papeles ,cuando al fin llego con su irritante prima tomo asiento alado de ella y puso el maletín en el césped , la pelirroja que ya había dejado de estudiarlo ,por un momento quiso correrlo a gritos, le habían quitado lo que debería ser de ella y de repente esa extraña era dueña de todo ,pero la amarga mirada que Archie recibió de Eliza Leagan no lo detuvo ,Eliza podía jurar que por un momento el hombre había sonreído, pero no , solo se había removido un mechón del rostro, mientras sus seductores labios seguían cerrados , o si , porque en ese rostro de rasgos perfectos había unos labios…. ¡por dios era su primo! –Pensó reprimiéndose –¡oh que suerte tenía la huérfana! Estaba rodeada de hombres apuestos y la muy tonta no se daba cuenta, pero ella sí, en su ida al testamento había corroborado con echar un vistazo lo que decían las mujeres a su alrededor, el tío William también era muy guapo, que terrible seria su vida si no dejaba de envidiar a Candy, uno de estos días tenía que dejar ese deporte tan agotador y sí que lo era, había visto a mucha gente rendirse y unirse al enemigo.
-¿Qué haces aquí?- pregunto la pelirroja con su tan común comportamiento a la defensiva-¿has venido a reírte de mí? , no recuerdo haberte invitado a una tarde de té….
El rostro sereno de Archie no denotaba nada solo calma – es un bonito día ¿no lo crees Eliza?
-por dios ¡qué quieres aquí!
-nada- y el silencio siguió
-si claro-pronuncio con ironía, Eliza encendió un nuevo cigarrillo y comenzó a fumar tratando de que todo el humo llegara a el chico quien sabía que probablemente odiaba que su costosa ropa se arruinara por olores como el tabaco
-no hace falta que sientas odio –dijo por fin el
La mujer soltó un bufido y le miro insultada, se arrancó el collar de perlas del cuello y lo tiro al suelo con agresividad- ¡eso fue lo único que me dejo!
-tía Elroy quería mucho ese collar…..-el levanto la joya y trato de devolvérsela
-¡qué diablos quieres Archie!, no me la devuelvas, dásela a tu magnifica Candy y dile que se la quede, dile que se puede quedar con lo que quiera ya no me importa, siempre fui a visitar a la maldita anciana y la muy ingrata no me dejo nada….
- y veo que no has cambiado nada…
-ja! Lo mismo digo primo, sigues siendo el mismo estu…- pero la chica se contuvo y se sintió aún más amarga, otra calada le haría bien, últimamente el cigarro era el único que la podía calmar de hacer o decir cosas impensables.
-anda Eliza, la palabra, di la palabra, estúpido ¿esa era no?- pregunto el castaño con una sonrisa de medio lado – mi querida Eliza solo vengo a dejarte esto – el hombre tomo el portafolio para dárselo
-¿qué es esto?-pregunto confundida
-lo que tú quieres
-lo que yo quiero lo tienes la estúpida huérfana
Archie hizo una mueca de desagrado, no había nada peor que una mujer maldiciendo -y está ahí
-no entiendo-contesto más irritada que nunca
-vamos Eliza, son todos los bienes de la tía Elroy
-si claro ¿es una burla verdad? , todo eso ahora es de Candy
-hasta que la llamas por su nombre-dijo el mirándola simpático- Candy me pidió que te entregara todos los documentos de los bienes, ahora todo está a tu nombre
-¿Por qué está haciendo esto? ¡Ya se! Es otra de sus estrategias, quiere conmoverme y que yo no acepte nada porque me ha demostrado lo noble que es…
-¡basta! ,¿ Quieres dejar el teatro a un lado ? , ella quería venir a darte todo personalmente
-¿y por qué no ha venido?- pregunto altanera la pelirroja con mil ganas de abrazar el portafolio y verificar si era cierto
-creo que ambos sabemos la respuesta, en fin, yo me marcho, un placer señorita Leagan -dijo mientras dejaba el portafolio que Eliza muy digna trataba de pretender que no iba a tocar
-¡Archie espera!
-¿sí?
-dile a Candy que….. que….- pero la intención de agradecer murió tan pronto como las ganas de cambiar - no importa , no le digas nada- y abrió el portafolio leyendo rápidamente el contenido de los papeles
El castaño rio un poco ante el descaro de la chica –lo sabía, adiós Eliza
Notitas:
Andreagalariel: amiguita no me brinque lo de Terry , si salio, pero en la pantalla de cine (no pensaba reencontrarlos , al menos , no en ese capitulo) y obiamente vio su nombre en la marquesina porque antes los nombres de los actores los ponían en la marquesina junto con el nombre de la película , la candy simplemente se emociono , en fin muchas gracias por leer.
Elsy82 : muchas gracias por tu comentario, lo tendre en mente.
Klaudys Andrew: gracias por leer amiguita
Mari:: muchas gracias nena
Lucy de Andrew: muchas gracias amiguita me gusto mucho tu review , lo lei como 3 veces :p es muy animoso
Paulau2: gracias nena por seguir leyendo que bueno que te gusto el cap
Yerybritter: otro review muy bonito, te prometo terminar la historia
Crazzy76: gracias por leer y no todavía no se acaba ya se yo tambien ya la quiero acabar y asi ya terminar , no se porque se me alarga esto , paciencia, paciencia
Janet: gracias , aquí esta la actualizacio
A cualquier lectora silenciosa que aya x ahí tmb se le agradece , en cuanto a si la dejo con albert o archie , bueno hay que esperar , espero les guste espero sus comentarios ,cuídense chao.
