POV Elena
La luz pasaba por las rendija de las persianas y daba de pleno en mi cara. Eso hizo que me despertara con gran pesadez. Sin reconocer el sitio donde me encontraba, descubro que estoy al borde del colchón, boca abajo y desnuda. Una sabana de seda burdeos me cubría y un brazo rodeaba mi cintura. Al volverme, Damon yacía dormido plácidamente a mi lado. Lo contemplé por un segundo antes de que un dolor horroroso martilleara mi cabeza.
Mis pensamientos hacen un retroceso e intenta averiguar que ha pasado y lo primero que me viene a la mente es la noche en el club. Alzo la vista por encima de él y al otro lado de la cama mis miedos se hacen realidad. Katherine dormía como un tronco dándonos la espalda. También estaba desnuda, los tres estábamos desnudos!. Por el amor de Dios, Elena que has hecho!?
Con cuidado salgo de la cama y recojo la ropa que puedo encontrarme por el suelo de la habitación. Estábamos en el dormitorio principal. Habíamos llegado a casa y yo ni lo recordaba. Tan perjudicada iba?. Por el inminente malestar de mi estomago eso parecía. Pero de ahí a atreverme hacer un trío?. Joder, pero que me pasa?.
Bajo para mi estudio y me doy una ducha rápida. Por los nervios o por la misma negación que sentía no alcanzaba a recordar nada de la noche anterior. Se que me besó, se que extrañamente me gustó y se que por lo visto me dejé llevar otra vez por la puñetera curiosidad.
Esa mañana Enzo daba una clase en la comunidad temprano y decidí asistir para evadirme de la realidad. Seguramente allí podré encontrarme con Caroline, necesitaba con urgencia de su compañía.
Entrando en la clase, saludo a Enzo sin mucho afán y me siento en mi sitio. Mi amiga hace acto de presencia unos minutos después, cuando ya iba a dar comienzo.
- Siempre llegas tarde.- le recrimina Enzo.
- Oh, perdone usted.- se disculpa sarcástica- No era mi intención molestarlo.- concluye y se dirige a su asiento sonriente.- Hola, perdida.- me saluda sentándose a mi lado.
- Hola, Car.-
Enzo resopló ofuscado, pero empezó una vez que estábamos todas. Abrí mi libreta y como pretendía, viajo al momento en el que se desbocó todo.
FlashBack
Mi cuerpo en vez de responder ante su beso con un empujón, la corresponde cuando introduce suavemente su lengua. La sensación de excitación por lo truculento del asunto consigue que atrape mi rostro con sus manos y haga cada vez mas presión entre nuestras bocas. Tal vez no pasaron mas de diez segundos, pero para mi fueron los diez segundos mas chocantes de mi vida. Besar a una tía?. No entraba en mis planes...
- Vaya...- pronuncia satisfecha - Damon tenia razón. Besas de maravilla.-
Voy abrir mi boca para contestarle que esto no significa nada y que mis gustos tiran más para otro lado, pero un hombre nos interrumpe a nuestra espalda.
- Perdonar, lindezas. Os hemos estado observando- señala al amigo que lo acompaña- Y me preguntaba si queríais bailar, tomar unas copas y después... bueno... podíamos subir a uno de los reservados.- propuso sin cortarse un pelo.
- Ahm...- Kat los mira de arriba abajo y tuerce el labio.- No gracias. Nos volvemos a nuestra mesa. Vamos Elena.-
- Esperad- nos coge a ambas por los brazos.- Por qué tanta prisa?. Podemos pasárnoslo bien los cuatro en vez de vosotras dos solas.-
- No lo creo.- Kat lo rechaza de nuevo y me coge la mano para volver a la mesa.
- Seréis putas. Calentáis el ambiente y ahora os vais?.-
Nos detenemos a medio camino y se vuelve para encararse con ese capullo. Oh, oh... se va liar una buena.
- Perdona?. Que has dicho?.-
- Pu-tas!.- repite el desgraciado.
- Kat, déjalo.- le pido para amansar a la fiera, pero me suelta y no escucha a nadie.
Se de una persona que si puede detenerla y voy a por Damon. Al girarme para ir en su busca tropiezo con algo duro y ahí estaba. Serio, tensando su mandíbula y con la mirada puesta en ese tío que no paraba de molestar. Pasa por mi lado y se entromete en la disputa colocando sus manos a la espalda en una pose relajada.
- Discúlpate ante las señoras.- le pide con toda la educación del mundo.
- Y tu quien eres?. Su chulo?.- se reina apoyado por el amigo.
- Discúlpate.- le repite ahora con mas dureza.
- Dime cuanto cobran y te pagaremos el doble.-
- No merece la pena, mi amor. Vayámonos de aquí, ya te dije que esto se había llenado de gentuza.- intenta tranquilizarlo tirando de él.
- Oh, venga tío. No te las guardes para ti. Me encantaría probarlas. Sobre todo a esa jovencita. Menudo culo que tiene.- se refiere a mi.
De repente y sin mediar palabra le basto un golpe seco con el puño para tumbarlo. El tío cayó al suelo dolorido y Damon se agachó para agarrarlo por el cuello de la camisa. Pronto los de seguridad hicieron acto de presencia, pero para mi sorpresa solo agarraron al amigo que pretendía defenderlo.
- Ahora mismo...- lo arrastra ante nosotras- Vas a disculparte.-
El hombre solo lloraba y sangraba mucho por la nariz.
- Discúlpate!- le gritó zarandeándolo para que hablaba.
- Perdón, perdón...-
- Así me gusta.- lo soltó de mala manera.
Los de seguridad lo recogieron y se lo llevaron para salida entre protestas y lamentaciones. Damon se puso delante de nosotras y como si no hubiese pasado nada, sacude su chaqueta arrugada y se abrocha los botones.
- Oh, mi amor. Te has hecho daño?.- Kat le inspecciona si se ha roto los dedos de la mano.
- Estoy bien...-
- Te has arriesgado mucho y no merecía la pena. Solo es un retrasado amargado de la vida.-
- No pienso permitir que nadie toque lo que es mio.- dirige su perversa mirada hacia mi y me paralizo.
Acaba de decir que soy suya?. Y yo en vez de cabrearme porque se tome esas confianzas, me encanta que me trate como su pertenencia...
FIN FB
Una bola de papel impacta en mi cara y me hace volver a la realidad. Enzo seguía con las explicaciones sobre la segunda guerra mundial y la pesada de mi amiga reclamaba mi atencion.
- Ábrelo.- dice solo con el movimiento de sus labios.
Hago lo que me pide y leo la nota que me ha dejado.
`` Donde te metes?. Llevo días sin saber de ti?. Tu misterioso novio te tiene muy ocupada? XDD´´
Revolví mis ojos y le contesto:`` SI, toda la culpa la tenia él.´´
Devuelvo el papel con sumo cuidado para que Enzo no nos pille. Aun no le había dicho nada de la perdida de mi virginidad y necesitaba desahogarme. Caroline se queda boquiabierta con mi afirmación y casi pega un salto de la alegría. Vuelve a escribir y me pasa lo pasa de nuevo.
`` Me tienes que contar quien es el afortunado que ha desvirgado a Elena Gilbert, POR FAVOOOOOOR! :`( ´´
Me ruega juntando sus manos y hace pucheros. Río por sus ansias y le indico que lo dejemos para luego.
- Me contáis el chiste?- irrumpió Enzo deteniendo la clase y plantándose en frente nuestra.
- Lo siento. Solo para entendidos.- saltó rápido la rubia con una sonrisa fingida.
- He visto como os pasáis papelitos. Os creéis que estamos en el instituto?. Seguro os estáis metiendo conmigo- espetó enfadado.
Sin previo aviso le quita a Caroline la nota que sostenía débilmente entre sus dedos y se pone a leerla.
- No, por favor!- le supliqué.
Por la expresión de su cara llegué demasiado tarde.
- Estas cosas las tratáis en la calle cuando os toméis un café. - se le subieron los colores- Aquí no estáis para pasar el tiempo. Que las clases sean gratuitas no significa que tengáis que abusar.- deja el papel en mi mesa y se retira.
Que vergüenza por dios!. Jamas me habían regañado de esa manera y para empeorar la situación ahora estaba al tanto de mi vida sexual.
Concluye la horrorosa hora y Caroline, sospechosamente muy callada desde que nos cogieron, me obliga a esperar a que terminen de salir todas las chicas y quedarnos a solas con Enzo.
- Car, no le digas nada. Es normal que se pusiera así, le hemos faltado al respeto.-
- Que respeto ni que ocho cuartos. Él nos lo ha faltado porque ha leído conversaciones privadas y seguro que lo ha hecho queriendo. Se va enterar.-
Se levanta y va flechada hacia él. Yo la sigo y rezo porque Enzo empiece a correr.
- Tú!- le espeta sin ningún miramiento.- Te parece bonito enterarte de cosas que no te incumben?-
- Mira barbie, no fue mi intención. De verdad creía que hablabais de mi precioso culo. Y lo siento Elena, pero me alegro por ti, espero que haya sido una buena experiencia.-
- Gracias...- murmuré bajito.
- No le des las gracias. Nos debe una disculpa.- me regaña.
- A Elena si y ya se la he dado. A ti no te debo nada.-
Resoplo para que la corten ya, pero ni por esas. Se meten en su mundo de peleas y destrucción y cualquiera los saca de ahí. Decido dejarlo solos para que se maten si quieren y salgo para el pasillo. Queria evadirme, pero esto era demasiado castigo. Voy al baño y a mitad de camino me encuentro con Rose que salia de su consulta. Contenta por verme, me saluda con un abrazo.
- Vienes a verme?.-
- Ahm... iba al baño, pero me alegro de verte.-
- Yo también. Oye, me podías decir donde se mete el sin vergüenza de mi amigo?. No me coge el teléfono.-
Yo no lo podría haber llamado mejor.
- Esta muy ocupado. Se pasa el día metido en ese agujero.- por no decirle que en otros dos mas.
- Se de lo que hablas.-
No lo creo...
- Damon se pasa la vida obsesionado con su trabajo. - prosigue- Desde un tiempo para acá solo se centra en eso y en Katherine.-
Definitivamente Rose no tenia ni idea de la doble vida que llevaba su amigo.
- Cuando lo vea le diré que te llame.-
- Gracias. Te apetece tomar un café?. No quiero llegar a la soledad de mi casa tan temprano.-
- Vale.- me dio penilla y acepté.
Es psicóloga, no me vendría nada mal algún consejo profesional y podría ayudarme a intentar sacar algo en claro de lo que me está pasando. Eso sí, no puedo olvidarme de quien es y lo cuidadosa que tengo que ser para que no se percate a quien me estoy refiriendo.
Sentadas en la terraza de la cafetería de enfrente, Rose se relajaba en su asiento disfrutando de los rayos del sol que le daban en la cara.
- Que buen día hace.-
- Supongo que ya mismo se acabaran.-
- Si, un asco porque odio la lluvia, pero bueno... Y tu qué? Como te van en la casa de Los Salvatore- Pretrova?-
Pufffff, si yo le contara...
- Son buenos jefes y me tratan bien.-
Demasiado bien...
- Has tenido suerte. Damon es un encanto con sus empleados. Aunque no entiendo porque le duran tan poco. Tú eres la que llevas mas tiempo con ellos. Un récord.-
Ahora entiendo el porqué...
- Es un buen trabajo.- en eso no mentía- Me dan libertad y lo mejor es que me consideran una mas en la casa.-
Literalmente...
- Si. Ten cuidado con eso. A veces te llegas a confundir.-
- No se a que te refieres.-
- No hace mucho yo estuve en tu situación. Era la asistenta de Los Salvatore. Entré mas o menos con tu edad e imagínate trabajar para personas que en su día fueron eso. Me trataban como una hija mas y sus hijos como una hermana.-
- Que bien.-
- Si, bueno hasta que ese cariño se convirtió en algo mas entre Stefan y yo. Ahí comenzó a complicarse todo.-
Parecía que también tenia ganas de desahogarse. Pobre, la entiendo perfectamente.
- Vaya, no tenia idea de que tú y el hermano de Damon estuvisteis juntos.-
- Nos enamoramos.- prosiguió con su pena- Pero se acabó - suspira y se obliga a sonreír- porque era lo mejor para los dos.- no quiso entrar en mas detalles.
- Lo siento.-
- Gracias. Y a ti que te ha traído hasta aquí?. Un mal de amores?.-
- No exactamente.-
- Entonces que te hizo salir de tu pueblo?.-
- Unos padres controladores tienen la culpa y sobre todo las enormes ganas de descubrir mundo.-
- Pues has venido a la mejor cuidad para eso. Esto en New York, puedes conseguir cualquier cosas que te propongas. Y te aseguro que la comunidad es una buena plataforma para alcanzar tu meta. Fíjate en mi. De asistenta a psicóloga. Guiseppe me prometió un puesto en su empresa si me sacaba la carrera.-
Wow! Todo lo bien que se habla de este lugar va resultar que es verdad.
- Les estaré eternamente agradecida por la oportunidad que me han dado. Por siempre.- comenta nostálgica.- Así que aprovecha y no dejes escapar la tuya.- recomienda dando un sorbo a su café.
Ya la desperdicié cuando acepte acostarme con Damon. Ahora se ha complicado todo. Tal y como le pasó a ella.
- Como superaste a Stefan?-
- Aun estoy en ello. Pero olvidarle con otros tíos ayuda con el dolor. Aunque como psicóloga no te lo recomiendo.-
- Por qué?-
- Porque ese alivio solo dura un tiempo limitado. Después te vuelves a sentir mal.- pone morritos pensativa.- Es que acaso estas enamorada?.-
- Ahm, no...-
- Elena...- me agarra la mano.- Puedes contarme lo que quieras. No va salir de aquí. Tanto si quieres hablar con una amiga, como si lo quieres hacer a una profesional.-
Ok...respiro hondo y mido mis palabras.
- Tal vez haya un chico que me guste mucho. Pero no me conviene y se que me va hacer daño.-
- Y por que no te alejas. Si lo conoces de hace poco te resultará mas fácil.-
- Ese es el problema, que no puedo. Siento que me ahogo si lo dejo de ver.-
- El te corresponde?.-
- No creo...Me da miedo preguntarlo y que estalle la burbuja.-
- A tu edad es normal no saber lo que quieres.-
- Yo si se lo que quiero. Lo quiero a él.- se me escapó.
- Pues ve a por él.-
- Es que... existe una tercera persona.-
Se inclino hacia delante y apoyó sus codos en la mesa.
- Esta casado?-
- No!.- mentí para que ni por asombro se imaginara que hablaba de Damon- Es un chico de la comunidad que tiene novia.-
- Vale...- se relajó.
Seguro que el primero que se le pasó por la mente fue su amigo.
- El caso es que no se lo que hacer. Si avanzo e intento luchar por él empeoraría la situación y si al final de todo me rechaza, yo..., yo...- no podía llegar a imaginármelo.
- Como amiga te diría que eres muy joven para que te jodas la vida enamorándote de un tío que está con otra. Pero como psicóloga te digo que no sirve de nada todos los consejos que te den porque solo harás caso a tu corazón. Si luchas por él, la pregunta es...¿ Hasta donde estarías dispuesta a llegar para conquistarlo?.-
Creo que ya he superado ese limite...
FB
Después de la fatídica pelea regresamos a la casa, pero no para descansar. En el salón continuamos bebiendo y riendo, todo ello ambientado con música de fondo. Comentando la jugada, abrimos una botella de champan para celebrar la victoria de nuestro héroe. Se nos notaba bastante perjudicados, pero lo estábamos pasando tan bien que ninguno pretendía cortar con el momento.
Extrañamente, y culparé al alcohol por ello, no le di la mas mínima importancia al beso de Kat. Incluso se me había olvidado por completo. O eso creía, porque cuando quiero darme cuenta estoy de nuevo bailando con ella. Temerosamente cerca, Damon se queda aparte observándonos con autentica lujuria. Dios, como me pone esa mirada...
- Nos desea.- me dice Kat en un susurro y acaricia mi brazo.
Esto es una locura Elena. Ni te atrevas!
Pero por que no?. Sin duda le daría todo lo que me pidiese y estoy en modo experimental. Soy joven y no me vendrá nada mal probar cosas nuevas.
Estas tonta?. Es UNA mujer y es SU mujer. Te vas acostar con ella también?.
Estos debates internos no me servían para nada. Solo para liarme mas. Me dejo guiar por mis instintos y beso a Katherine con toda la sensualidad del mundo. Tal y como ella lo hizo en el club.
Escucho acercarse a Damon y nos separa para mirarnos a ambas. Lamentablemente su siguiente movimiento me dolió muchísimo. Él la agarra a ella por la melena y pegan sus bocas con desenfreno. Cohibida por la escena, doy un paso para atrás y agacho mi cabeza. Una punzada en el pecho me hace contener el aire y girarme para irme.
- Donde vas?- Damon me detiene a medio camino cogiéndome la mano.
- Os dejaré solos...-
- No, por favor. Quiero que te quedes.-
Abandona a Katherine y viene directamente a por mis labios. Tan solo necesito eso para convencerme. No tenia idea de lo que vendría continuación ni tampoco de lo que estaba haciendo. De lo único que estoy segura es de que no voy renunciar a Damon.
FIN FB
POV Damon
Hace un precioso día y, la esplendida noche que había pasado con ese par de bombones añadiéndole también una mañana muy fructífera en mis investigaciones, me tenia rebosante de felicidad. Preparo el almuerzo esperando a que se presente Elena. Por una nota en la entrada supe que se había marchado a la comunidad para asistir a su clase. Muy temprano, ya que no la escuché irse del dormitorio. Tengo muchísimas ganas de verla, de hablar con ella, de abrazarla...
Mi móvil suena sobre la encimera y lo coge para mirar quien es. Enzo, que querrá?. Descuelgo.
- Que pasa, tío?-
- Tu y yo tenemos que hablar muy seriamente .-
- De qué?-
- No quiero contártelo por teléfono. Voy para tu casa.-
- No!.- Elena estaría a punto de llegar y quería pasar la tarde con ella- Tengo mucho trabajo, Enzo. Ya mañana mejor.-
- Mucha trabajo?. Me imagino que clases de trabajitos serán esos...-
No estoy para sus ironías y me despido cuantito que suena el timbre del ascensor. Ya esta aquí.
- Ya me cuentas Enzo. Te dejo, adiós.-
- Pero...!-
Cuelgo antes de que termine y me concentro en aliñar la ensalada. Sus pasos aproximadamente por el pasillo son como una melodía y un pellizco en el estomago me coge desprevenido. Me sorprendo por la alta expectación que crea en mi.
- Hola.- me saluda a mi espalda y rapidamente me doy la vuelta.
- Hola...-
Dios, esta tan guapa... Solo han pasado unas horas desde la ultima vez que la vi, pero como si fuese pasado una eternidad...
- Que haces?-
- Estoy preparando el almuerzo. Como desapareciste esta mañana y aun habías vuelto he aprovechado para hacerlo yo. Cocino bien, eh?- la aviso.
- Lo siento, pensaba que te tirarías el día en ese sótano. Por eso he llegado mas tarde.- deja su bolso y viene ayudarme.
- Hoy me ha ido muy, pero que muy bien.- le cuento orgulloso mientras pongo los platos en la mesa- Es posible incluso que tenga que ir este fin de semana a un congreso para presentar mis progresos.-
- Me alegro mucho Damon. Felicidades!-
Tropiezo con ella voluntariamente metiéndome en su camino. Casi tira la ensalada que portaba en las manos, pero la cogí antes de que pasara.
- No vas a saludarme como Dios manda?- le pido ansioso por degustar sus carnosos labios.
Da un paso y se pone de puntillas para darme un tierno, pero a la vez breve pico. Al pasar por mi lado, yo no me quedo del todo conforme y suelto la ensaladera para rodearla por la cintura.
- No te me escapas.- atrapo con fervor su boca y por fin la abre para dejar entrar a mi lengua.
Me es prácticamente imposible no besadla cuando la tengo frente a mi. La obsesión que tengo por esta chica es insana, lo sé, pero no pienso ponerle frenos.
- Damon...- jadea separándonos.
- Elena, lo de anoche fue... No tengo palabras para explicarlo.- la agarro por sus rosadas mejillas- Me tienes fascinado. Nunca había conocido a nadie como tú. De donde has salido?-
Ella no responde, pero no hace falta. Vuelve a mi y nos fundimos de nuevo. No me canso de tenerla entre mis brazos. Por mi podíamos estar así para siempre...
- Crees que ya estoy preparada?-
- Para qué?-
- Ya sabes para que.-
Su insinuación mejora aun mas mi día. Por fin voy a desatarme. La miro a los ojos y estos me dicen exactamente lo que quiere.
- Estas mas que preparada, Elena.- sonrío maliciosamente.
Inmediatamente me abalanzo a su cuello y clavo mis dientes con rudeza. Por que no me la puedo comer, que sino...
Se desabrocha su blusa poco a poco, pero esto era cosa mía. Ayudándola, soy mas rápido y la rompo en dos haciendo que saltase los botones por toda la cocina. La obligo a caminar hacia atrás hasta que topa con el filo de la mesa y una vez ahí tiro del mantel para apartar cualquier estorbo y la aupó encima. La primera fantasía que tuve con ella fue en esta mesa y ahora voy hacerla realidad.
Sin ningún tipo de delicadeza le coloco los brazos a su espalda y la apreso cuando me tumbo sobre ella. Entre sus piernas, sin posibilidad de movimiento y totalmente a mi merced, meto mis dedos juguetones por el borde de su pantalón.
- Has sido una niña mala, y voy a castigarte.- bromeo entre dientes mientras palpo con fuerza su pecho.
Se remueve para liberarse, pero no puede con mi peso.
- Resistente, eso pone mas..-
Me dispongo a bajarle el pantalón y la noto que se tensa.
- Para!. Para!. Para!-
Patalea y es cuando me levanto de inmediato. Como una loca me lanza un rodillazo en mis partes nobles y me empuja cayendo al suelo.
A partir de aquí mi visión se nublo por unos segundos y tampoco sabia donde me encontraba. Un dolor indescriptible se apoderó de mi y de mis llantos.
- Oh Dios mio!. Damon lo siento.- escucho a lo lejos una voz de alguien.
Con el paso de los minutos logré recuperar la respiración y la razón volvía a mi cabeza. ¿ Pero que le ha pasado?
- Damon, háblame por favor.- se agacha - Lo siento muchísimo, no era mi intención...- se tapa el rostro.
- E...stoy b...ien.- pronuncié a duras penas.
Me reincorporo y le retiro las manos.
- Mírame, Elena.-
Levantó su mirada y las lagrimas amenazaban por salir.
- Lo siento, de verdad.-
- Para de disculparte y dime que te pasa.-
- No es nada.- se pasa el flequillo detrás de la oreja y se que oculta algo- Solo me he asustado.-
- Por qué?. Sabes que no voy hacerte daño.-
- Lo se.- se pone en pie y me ayuda.- Es que tal vez esto sea demasiado par mi y no esté preparada.- se excusa nerviosa y yo no me creo nada.
Amoldo mis mas preciados y magullados tesoros y aguanto el dolor. La conversación lo requería.
- Sabes?. Anoche me di cuenta de algo.-
- De qué?- se puso roja como un tomate.
- De hecho no le di importancia hasta ahora, pero no soportas que te cojan de las muñecas.-
- Que tonterías dices...- se ríe y revuelve sus ojos.
Rápidamente se las agarro fuertemente y, a riesgo de llevarme otro rodillazo, la arrincono contra la pared.
- Que haces?. Suéltame.-
Le llevo los brazos a la altura de la cabeza y hago algo fuerza, no tanta para no llegar a lastimarla.
- Mierda, Damon!- grita- Que me sueltes!- implora histérica.
- Ves como te pones?. Eres una fierecilla enjaulada.- la suelto y tomo distancia por si las moscas.
- Que intentas demostrar?- me recrimina mientras se duele de las muñecas.
- Pues que a ti te pasa algo.-
- Déjalo estar, Damon.- recoge su blusa de la mesa y se encamina a su estudio.
- Señorita Gilbert. No me vas a dejar con la palabra en la boca.- la seguí enfadado por su falta de educación.- Elena!- la llamé en voz alta.
Se detuvo, pero no se giró y prefirió darme la espalda.
- No son asuntos tuyos.-
- Eso díselo a mis huevos.-
La escucho reírse y al fin se vuelve. Pero su hermosa sonrisa pronto desaparece y comienza a llorar. No aguanto verla así y recorro la poca distancia que nos separa para abrazarla. La bombilla se me enciende y temeroso, hago la pregunta que mas me inquieta.
- Es que acaso alguien te ha hecho algo?-
No contesta y su silencio me confirma lo que mas temía...
Supongo que tendréis preguntas XD, teorías, amenazas :( , felicitaciones :P , etc, etc... Intentaré contestarlas todas en el siguiente capi. Espero que os haya gustado.
PD: Angelito, la pov de Kat es el capi mas interesante de la historia, asi que te toca esperar, jajajaja. ;)
