Hola hace tiempo que no publicaba y lo siento, así que las escusas me las ahorro y les dejo algo.
Este es un capítulo corto, sí, pero no por eso menos significativo. Por lo menos en lo que respecta a Ino y Sai, el resto es meramente transitorio, las cosas comenzaran a moverse con mayor velocidad en los próximos capítulos.
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En el lenguaje de las flores, el jazmín simboliza la gracia y la elegancia.
El jazmín blanco significa: nuestro amor será dulce.
El jazmín blanco y amarillo: comienza a quererme y seré todo tuyo.
El jazmín es: Yo te lleno de besos, tú embriagas mis sentidos.
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Capítulo XI
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Karin suspiro frustrada y se reacomodo a un inconsciente Sasuke sobre su hombro derecho mientras que con su otro brazo lo sostenía de la cintura. Entonces, dirigió su rostro al cielo nublado respirando la humedad del ambiente y las ligeras gotitas de una llovizna que pronto cesaría sobre su rostro cansado. La oscuridad de la noche pronto los alcanzaría, miró nerviosa a su improvisada compañera a su lado casi arrastrando el cuerpo mientras cubría las huellas en lodo dejadas por el grupo —hace tiempo que habían dejado de saltar de árbol en árbol para ahorrar energía—.
Cerró los párpados y se concentro en rastrear el chakra de su enemigo, deseaba asegurarse de que lo habían perdido. No lo sentía desde hace un par de kilómetros atrás y dejo salir el aire contenido en sus pulmones demostrando el gran alivio que sentía.
La situación era bastante precaria para el trio de ninjas. Karin estaba desesperada por encontrar algún escondite antes del anochecer, atender las heridas de Sasuke y de su nueva… ¿Aliada? —Eso aun no lo sabía con seguridad—.
De momento suponía que podía contar con ella, puesto que también estaba huyendo —creía— y les había salvado la vida al darles tiempo para escapar.
Con la sospecha clavada como un molesto grano en el culo, no se encontraba muy insegura de que hacer al respecto, puesto que no tenía en claro de lo pasaba con ella. Sus instintos le gritaban que algo estaba muy mal con ella y se alejara lo más lejos posible. Era peligrosa e inestable le dictaba esa pequeña vocecita en su cerebro.
Lo poco que vio hace un par de horas atrás justificaban lo que su sentido de supervivencia y común indicaban; y eso era: dejarla a su suerte y poner una "gran" distancia de por medio.
Luego observo a Sasuke y cogió con mayor firmeza entre sus brazos recapacitando. Era imposible, que el Uchiha le perdonara alguna vez perder a la chica que posiblemente tenía pistas sobre el paradero de su hermano.
Un nudo en el pecho se le formo al pensar siquiera en la posibilidad de que él la repudiara, y se lamento en silencio negando con los labios fruncidos ser débil ante él.
Podía soportar el hecho de que Sasuke la rechazara abiertamente, que no fuera un chico fácil de tratar, antisocial, obsesivo y en plan vengador. Sí podía con ese paquete, le gustaban los retos y estaba muy segura de belleza y habilidades, las cuales Sasuke sabía apreciar ¡¿Por qué sino para qué demonios la había reclutado en primer lugar?!
El saber eso le producía una placentera sensación de seguridad, ella quería seguir a su lado. Su chakra aun era cálido, justo como el día en que lo conoció hace tanto ya. Ni la tragedia de su clan, ni las depravaciones de Orochimaru había llegado apagar del todo su agradable energía. Él aun tenía una chispa y esa chispa le daba esperanza a Karin de que Sasuke aun tenía salvación; y si todavía quedaba salvación para él, puede que para ella también.
El amor y devoción que sentía por el chico contrarresto los argumentos que surgían de su cabeza para abandonar a Sakura, seguiría a su corazón. Sin embargo no le quitaría la vista de encima.
"A cualquier signo de traición la mato" pensó violenta viendo a Sakura con gesto de sospecha que venía cubriendo las huellas que dejaban con una rama de pino.
Tenía muchas cosas en las cuales ocuparse puesto que sus compañeros, no estaban en condiciones de hacer mucho. Así que puso su cerebro a trabajar poniendo los problemas y las prioridades en orden para salir de esta lo mejor parada posible.
Ella era una jodida superviviente e iba a sacar su trasero y el de Sasuke de esta, aun que con el dolor de su corazón tuviera que patearle el hermoso y delicioso culo a cierto Uchiha para ello. No por nada había sobrevivido sola al nido de serpientes de Orochimaru por tanto tiempo.
Como pudo, maniobro para sacar un mapa y una brújula de su bolsa sin tirar a su compañero –más muerto que vivo– en el proceso. Se ubico al instante y en su mente barajo las posibilidades, era una verdadera gracia que fuera tan buena leyendo mapas, y se alegro enseguida por haber tomado la genial decisión de haber "tomado prestado" esos mapas cuando tuvo la oportunidad.
Sonrió de lado con expresión gatuna que indicaba un brillante plan.
Le indico a Sakura el camino a seguir, el cual se encontraba a escasos treinta metros al este, donde estaba uno de los escondites de Orochimaru. Era demasiado pequeño para que alguno de su ex-subalternos estuviera vigilando, básicamente era un lugar de paso.
Era como venido del cielo poder encontrar un lugar así.
Llegaron pronto a su destino con cierta alegría e ilusión de poder parar por fin.
A primera vista era enorme roble, de tronco tan grueso que tranquilamente media metro y medio se circunferencia. Estaba cubierto de musgo espeso y oscuro, la parte del bosque donde se encontraban era realmente espesa, ni siquiera se podía ver a través de las copas de los altos arboles, dándole un aire tenebroso como de esos cuentos donde vive la bruja malvada y no sales vivo de ahí.
"Hola bruja de Blair"* pensó Karin buscando majanos y figuras de palitos en forma de humanos colgados en las ramas.
Karin dejo a Sasuke al cuidado de Sakura para buscar el mecanismo de la puerta en el tronco. Fue rodeando con las manos la superficie áspera hasta hallar un punto ligeramente menos hosco que el resto y lo apretó dando paso a la entrada secreta.
En el interior pudo ser que se hallaba una escalera de caracol echa de roca que iban desendiendo poco a poco. Estaba oscuro, húmedo y frio, se notaba que hace años nadie ocupada el sitio. Saco una linterna y fue al frente del grupo pisando con cuidado, escudriñando con sus astutos ojos carmín alguna trampa de las que era tan aficionado el difunto dueño del lugar.
—Pisa solo donde yo piso —advirtió severa a Sakura que cargaba a Sasuke con el semblante en alto, para luego agacharse y tomar unas cuantas piedras para lanzar un par sobre los escalones. Por desgracia conocía demasiado bien a Kabuto y Orochimaru para saber la clase de cosas maquinaban en su retorcido cerebro.
Los primeros diez escalones parecían estar en orden, precisamente era para tomar confianza, así que con sumo cuidado descendió cinco y volvió a lanzar unas rocas más, estaba buscando la forma de desactivar la embocada que estaba segura que había.
En el doceavo escalón al contacto con el pedrusco activo un lanzallamas iluminando todo por unos segundos, momento en que aprovecho Karin para ver donde estaba el dichoso dispositivo de apagado.
Saco un kunai y lo lanzo al otro lado de las escaleras dando en un botón que hizo que las luces se encendieran y apago la trampa mortal de fuego.
Karin agradeció internamente que fuera solo lumbre y no serpientes, ni insectos ponzoñosos. Los cuales con gran franqueza le daban mucho asco.
—Ahora si podemos pasar tranquilos —aviso bajando con toda seguridad.
En cuanto estuvieron instalados con Sasuke en cama y Sakura otro tanto pudo respirar más tranquila y espero que el idiota de Suigetsu pudiera encontrarlos lo más pronto posible. Porque después de todo, los mapas que la llevaron hacia su salvación se los había quitado a él.
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Las consecuencias de lo ocurrido pasaban ante los atónitos ojos de Sai, que fue el primero en llegar a la dantesca escena.
Levaba un rato sin aliento, parado, con la tez tan pálida con la de un muerto, con las manos sobre la cabeza revolviéndose los cabellos frenético, negando una y otra vez con la cabeza, en tanto su cuerpo templaba impotente, sin saber qué demonios hacer. Al encontrar a Ino lo primero que hizo fue ir a su lado y llamarla, sacudiéndola primero suave verificando sus signos vitales y al notar la ausencia de latidos, respiración, lo frío y rígido de su cuerpo, comenzó a repetir su nombre desesperado.
Golpeo el suelo a puño limpio causando que sus nudillos sangrasen, cuando para su terror vio el hueco en su pecho a la altura de su corazón.
La toco otra vez, acariciando su rostro helado y manchado de sangre. No había vida en ese cuerpo y lo sabía. Pero…Ino estaba sucia y desarreglada, ciertamente estaría molesta ante tal situación. No era propio de ella estar en esas fachas, tenía que limpiarla.
La vanidad de Ino haría que se enojara mucho si alguien la viera así.
Con un pañuelo de algodón blanco que saco del bolsillo de su pantalón, comenzó a retirar de forma trémula la suciedad del pálido rostro de la joven. La delicadeza de su suave toque era tal cual para un hermoso y pálido jazmín.
Había caído la flor que hermosa fue, la flor de la belleza y amor.
Negó con la cabeza inquieto, comenzó a peinar su desordenado pelo blondo con sus manos y a limpiar su rostro con una ternura que no sabía que poseía.
Se quito la capa café que traía como imperdible para cubrir su cuerpo, se negaba a permitir que la lluvia siguiera mojándola, a que le daría frío y después estaría quejándose por tener gripe en una situación como esta.
Casi podía escuchar su dulce voz decir su nombre con cariño.
Sai.
Sai decía el murmullo del viento, mientras las gotitas de lluvia eran las caricias provenientes de las manos de Ino, cuando miraba alguno de sus dibujos sobre sus hombros y le preguntaba qué era lo que hacía y porque.
Lo cuestionaba y dudaba de él para poder conocerlo, quería quitar cada capa de su bien construida coraza resultado de ser un anbu, sin poner en duda cada orden que se le daba y ejecútala sin preguntar.
Con Naruto e Ino había aprendido que no se debe ir con los ojos cerrado, y hacer todo lo que tus superiores te digan con fe ciega. Después de todo vivirás con las consecuencias de tus acciones el resto de tú vida, tener ciertos códigos de ética y moral para tener la conciencia tranquila era lo correcto en un ninja.
Perder a Ino mataba una parte de su ser que no sabía que poseía, hasta que la perdió.
Cerró los párpados con fuerza dejando escapar un lágrima que pronto se perdió entre las gotas de lluvia, era algo tan triste. No quería dejarla ir, no quería soltarla, aferraba ambas manos con fuerza entre las de ella imaginando lo que le diría.
"Quería decirte y enseñarte tantas cosas Sai. Creo que ya no podre hacerlo"
—Yo también quería decirte…no, quiero decirte que… —dejo al aire la frase, tenía el presentimiento que ella siempre lo supo— ¿Recuerdas el cuadro de jazmín que te di?
"Claro que si, te dije que era hermoso"
—Te informe que en el idioma de las flores expresaba todo lo que siento por ti —dijo con voz entre cortada, la sensación de pesar y tristeza lo destrozaba, haciendo que su garganta se cerrara y las palabras salieran con torpeza.
"Lo sé, siempre lo supe. Eres un gran chico Sai, cualquier persona que te llegue a conocer tan solo un poco como yo lo hice te querrá tanto como yo lo hice.
Hay heridas que son demasiado profundas para que el tiempo pueda curar, esas son las que echan raíces tan profundas que son imposibles de quitar. Aprende a vivir con ellas, pero no te cierres a las posibilidades Sai, sigue adelante."
Sai le contesto con su sonrisa más sincera y se acerco lentamente a su rostro. Con sumo cuidado coloco sus ásperos, rosados y cálidos labios sobre los suaves azules y fríos de ella compartiendo así su primer y último beso. Aquel que jamás olvidaría, que significaba todo y nada para él.
"Sai prométeme salvar a Sakura, por favor sálvala de él. No dejes que la tenga, has que regrese a casa."
—Si Ino, te lo prometo —contesto Sai mirándola, y tocando con suavidad su mejilla derecha con una mano mientras la otra se ocupada de terminar de acomodar su largo copete de la forma que a ella más le gustaba.
La voz de Ino cayó una vez que le prometió salvar a Sakura y se quedo un rato más contemplándola, tratando de asimilar de alguna forma lo que había ocurrido.
Sentía un hueco casi tan grande como el que dejo su hermano. No, este era mucho peor, quería gritar hasta que la voz se le fuera y sus plumones quedaran destrozados, deseaba hacerlo, sin embargo la voz no le salía, se negaba.
En cambio comenzó a ver todo color rojo y un nuevo sentimiento completamente desconocido surgió. Le hervía la sangre de deseos irrefrenables de arremeter contra lo primero que se le atravesara.
El ser que había hecho esto con Ino, pagaría con algo mucho peor que la muerte misma. Después de todo, siempre que se esté vivo se puede sufrir más.
Una sabia lección que Danzo le enseño hace mucho y que jamás olvidaría.
Con este pensamiento en mente sonrió y comenzó acomodar a Ino entre sus brazos de forma protectora, para llevarla de vuelta a casa.
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Sasori había perdido el rastro hace tiempo de su ex alumna, compañera y algo más…
Repetía en su cabeza una y otra vez lo que pasó, el momento justo en que su Sora se fue y Sakura regreso.
Murmuro su nombre perdiéndose en el viento, mientras observaba al suelo desde la conveniente altura de la firme y gruesa rama de un frondoso árbol. No estaba seguro de todas la consecuencias que acarreaban jutsu, el hecho de de tener sus mentes entrelazadas no era garantía de poder encontrar a Sakura.
Ella lo había expulsado y le había cerrado la puerta en la cara, la única forma de poder entrar de nuevo era una de dos: O ella lo invitaba a pasar –la cual era muy poco probable– o, que ella estuviera demasiado débil psicológicamente y bajaran su defensas.
Con la segunda y más viable opción podría forzar la entrada y volver a influenciarla para que volviera a él.
Sakura tenía las mismas oportunidades en su mente, así que él dejo su portón de par en par solo para ella e instigándola a pasar. Deseaba, necesitaba tanto volverla a sentir, era como un adicto buscando su droga con desesperación.
Las marcas que ambos se dejaron el uno el otro era profundas, e imborrables, No podían simplemente ignorarse, de una u otra forma tenía que aceptarlo.
Para bien o para mal, las cosas eran así. Por mucho que Sakura huyera de él y tratara de ignorarlo tarde o temprano esta innegable verdad la alcanzaría y Sasori, se contraría ahí con los brazos abiertos para recibirla.
Por el momento tenía que seguir insistiendo en forzar la entrada a su mente y rastrearla, con los viejos pero comprobados métodos de búsqueda ninja.
Sabía que se quedaría con Sasuke Uchiha pues, era lo más familiar y cercano que tenía. Con él se sentiría a salvo y menos confundía entre los recuerdos de Sora y Sakura mezclándose sin saber cual era verdad y cual no. Y por supuesto el pequeño bastado Uchiha, la quería a su lado para que le diga todo lo que sabía sobre Akatsuki y eso lo llevaría directamente a su muy "querido" hermano mayor.
La reunión que había comenzado a preparar para su encuentro familiar tendría que adelantarse, contaba con que Deidara hubiera hecho su parte para este momento.
Pronto tendría la carnada puesta y Sakura estaría a su lado de nuevo.
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*La frase de Karin hace referencia a la famosa película del Proyecto de la bruja de Blair, créanme he ido acampar y hacer excursiones en el bosque. Este impone cuando quiere y cuando era adolescente y la película acababa de salir, fui a una excursión por parte del club de alpinismo de mi padre y para nuestro terror, algún gracioso con mucho tiempo libre colgó un montón de figuritas humanas de palo iguales a la de la peli. A mí me dio mucho miedo o.o
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N/A: Bueno no tengo mucho que comentar en este cap.
Metí más a Karin ¡hurra! y me gusto el beso de Ino y Sai, el círculo entre ellos dos está completo y pude meter de alguna forma la escena que quería de despedida. La pregunta ahora es ¿Sai seguira escuchando la voz de Ino para guiarlo o no?
Gracias por sus comentarios en este fic, ya paso lo fabulosos 100 XD, me alegra que aun sigan está loca historia y cometí un par de errores en el capitulo anterior los cuales corregiré próximamente, gracias a Me Late El Lemon que me los hizo notar.
Créanme atesoro y leo cada comentario que me dejan, a la gente que tiene cuenta ya le conteste y si no lo hice, es que se me paso por completo y lo siento. Eh estado muy distraída y cansada en estos últimos días. A los que no tienen cuenta, pero desean una contestación pueden dejarme su correo y les mandare respuesta tan pronto pueda.
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¿Alguna flor o tomate para este episodio?
Gracias por leer.
