Enero 23, 2008.
Hola de nuevo a todos los y las lectoras Cómo han estado?
Porque yo un poco triste ya que sólo recibí dos reviews, sé que quizá se les esté haciendo un poco aburrida y tediosa la historia ya que no saben si Hermione aparecerá o no en un futuro pero no quisiera arruinar las sorpresas que les tengo aclarándoles el dilema. Aunque ustedes qué piensan ¿Devuelvo a Hermione o le conseguimos a alguien nuevo a Draco?
karyta34: ya sabes no quiero adelantar nada pero ten por seguro que no te defraudaré.
daniiblack: si a veces cuando publico, se me pasa dejar mensajes a quienes se toman la molestia de leer. Sé que tu como muchas otras no les gusta ver a Draco tan deprimido y melancólico pero tiene que vivir el duelo por la pérdida de Hermione, pero es un Malfoy y va a soportar varios retos más que le depara el destino, o por lo menos eso espero.
Capítulo 10 Error a través del corazón. Una mirada oculta
Ron se había dirigido hacia el área de investigación. No tenía idea de que podría estar haciendo Lisle ahí a esas horas. Caminó por el pasillo que estaba desierto, sólo unas cuantas luces iluminaban uno que otro cubículo en uno vio a una mujer, estaba de espaldas guardando o buscando unos papeles, no le tomó importancia y siguió. Casi al fondo había una puerta cerrada que rezaba el nombre de Draco Malfoy y de donde provenían ciertos murmullos que no alcanzaba a distinguir. No sabía si tocar o simplemente entrar, sin embargo se asustó al oír que algo dentro se quebraba. Abrió con cuidado la puerta y vio a Draco recostado sobre el pequeño sofá y a Lisle debajo de él...
–¿Así trabajas cuando te quedas hasta tarde? –preguntó con furia.
–Ron –dijo Lisle haciendo a un lado a Draco y poniéndose en pié– No es nada de lo que estás pensando –argumentó acercándose a muchacho.
–No lo pienso, lo estoy viendo con mis propios ojos –contradijo con dolor reflejado en su mirada–, nunca creí que fueras capaz de algo así.
Draco había permanecido de espaldas mientras se enjugaba las lágrimas, volteó y tranquilamente dijo:
–Lis ya te dijo que no es lo que piensas –su tono era un poco torpe por la bebida– o lo que ves –se tambaleó.
–¿A no? Además ahora le dices Lis... de verdad no creí que fueras una...
–¡No te atrevas ni siquiera a pensarlo, Weasley! –interrumpió Draco con voz amenazante– Te puedes arrepentir.
–De acuerdo¡quédate con tu amante! –miró a Lisle– ¡Y váyanse al diablo los dos! –dio media vuelta y se fue hecho una furia.
Lisle lo miró marcharse con resignación. Draco la miraba incrédulo.
–¿No vas a hacer nada? –preguntó.
–¿Para qué? En este momento no va a escuchar nada de lo que yo le pueda decir, no va a entender razones. Además nos descubrió en una situación bastante comprometedora que malinterpretó –dijo observando el desorden que había en la oficina y refiriéndose a lo que minutos antes había pasado.
–¿Alguna vez te han dicho que tomas las cosas muy a la ligera?
–Sí, es herencia de familia, mi hermano era igual o más pasivo que yo en cualquier tipo de circunstancias.
–Entonces ¿qué vas a hacer?
–Pues irme a mi casa, pensaba ir a la madriguera pero creo que hoy no voy a poder, ya es tarde. Deberías irte a tu casa también, para que descanses.
–Sí, pero antes... –fue a un estante y sacó un frasco con una poción que bebió– Perfecto, sin resaca– Lisle sonrió. Después movió su varita para que todo quedara impecable dentro de la oficina–. Ahora sí, vámonos.
Ambos chicos salieron de ahí para cada uno dirigirse a su casa, ya habría tiempo para aclarar los malos entendidos que habían surgido aquella noche. Ninguno de los dos se percató, pero la mujer que Ron había visto salió sigilosamente tras ellos.
–Con que Lisle Binder engaña a su adorado Ron con Malfoy¿quién lo diría? Las oportunidades se presentan y sólo hay que abrirles la puerta...
La mujer desapareció después que Draco y Lisle lo hicieran.
Al día siguiente tanto Harry como Ron tenían el día libre así que se pusieron a discutir lo que habían hecho en los respectivos lugares donde habían ido a trabajar mientras desayunaban tranquilamente.
–Pues en la reunión hablaron que el libro de Moire era de suma importancia y además estaba fuertemente protegido por lo que no se explican cómo se lo robaron.
–¿Qué contenía el libro que era tan importante? –preguntó Ron.
–Según ellos contiene hechizos prohibidos para conseguir cosas inimaginables, pero ni siquiera ellos mismos saben exactamente qué tipo de hechizos, pociones o no sé qué contenga, pero viene en un lenguaje antiquísimo que data del año 3500 a.C. ¿Te imaginas? Puede que ni sepan descifrarlo –no hubo respuesta– ¿Ron, me estás escuchando?
–¿Eh? Ah sí, muy antiguo –comió un bocado.
–¿Qué te pasa? –preguntó Harry.
–Nada –dijo tratando de disimular que algo le molestaba. Por supuesto no lo consiguió –De acuerdo, –se resignó– es Lisle.
–Se pelearon de seguro –opinó el ojiverde bebiendo un poco de café para después continuar con su platillo.
–No. Ojalá fuera sólo eso –Harry lo miró expectante –. Ella me engaña.
–No conmigo –bromeó. Ron lo miró con mala cara– Lo siento. Pero ya en serio ¿qué ocurrió? –pidió, sin poder creer lo que escuchaba.
–Es en serio, me engaña y con la peor persona que pudo encontrar.
–Lisle no te engaña, es como un libro abierto.
–Ayer cuando fui a dejar el informe al Ministerio la descubrí... ella y... Malfoy.
Harry casi se ahogó con la tostada que estaba comiendo.
–Debe ser un error, no puede ser posible.
–Lo es, los vi con mis propios ojos.
–De Malfoy te creo cualquier cosa, pero ¿Lisle? Ella te quiere, créeme. Yo lo sé, es más, te ama, la conozco tanto como tú.
–Yo también creí conocerla pero... esto es... no sé ni cómo decirlo. Y además con el estúpido y engreído de Malfoy.
–Muchas veces me pregunté y dije lo mismo.
–No es igual, Harry. Hermione y tu ya no eran novios cuando pasó eso –el aludido bajó la mirada al recordar lo que había pasado en su último año en Hogwarts–. Lo siento –se disculpó–, no debí haber dicho eso.
–No tienes porqué disculparte, después de todo tienes razón –hubo un silencio– ¿Hablaste con ella¿La dejaste que se explicara?
–¿Qué me iba a decir? Que cuando salgo de viaje ella sale a divertirse con Malfoy y no sé qué más.
–Aunque me duela decirlo ¿no crees que Lis es la única persona que se ha preocupado por ver lo que le está pasando a Draco? (N/A: momento ¿lo llamó Draco?)
–¿A qué te refieres?
–A que sé por lo que está pasando, aunque no me guste. Él decía amar a Herm y si es verdad, le lastima tanto como a mí que ya no esté.
–¿Cómo puedes compadecerte de él después de lo que te hizo?
–Él no hizo nada, en verdad. Tuvieron que pasar seis años para que pudiera comprender que lo que surgió entre él y Hermione pasó sin que ninguno de los dos lo planeara... y tuve que perderla para siempre para que todo se aclarara ¿Sabes? te aconsejo una cosa: escúchala y si no es lo que te estoy diciendo, te debo una cena.
–Lo tomaré en cuenta.
Terminaron de desayunar tranquilamente y cada uno se puso a hacer sus respectivas actividades. De hecho Ron se la estaba pensando en buscar o no a Lisle.
Después de la hora de comida, sonó el timbre en casa de Harry, quien estaba por irse. Abrió, era Draco Malfoy parado en el umbral con unos lentes oscuros cubriendo sus ojos. Harry lo miró con cara de fastidio.
–¿Cómo estás? –preguntó el rubio. Harry lo miró incrédulo y no contestó– Vengo a ver a Weasley ¿está?
–¿Por qué tanta amabilidad?
–¿Por qué nunca puedo estar en paz contigo¿Prefieres que te trate como lo hacía en la escuela, o qué?
–¡Ron! –gritó hacia las escaleras– ¡Te buscan, voy con Natalie, vuelvo al rato!
–¡Sí, ahora bajo!
–Espéralo en la sala –invitó–. Ah, y no vayan a romper nada –se despidió Harry antes de salir.
Draco se quitó los lentes y observó el lugar, en verdad había cambiado desde la última y única vez que había estado en la casa recién que había salido de Hogwarts. No había notado que existían fotos de todo ese tiempo que adornaban ahora la chimenea, había estado tan preocupado por Hermione que no se había detenido a observar nada de lo que lo rodeaba cuando fue a buscarla a aquel lugar semanas atrás. Las fotos lo miraban sonriendo y ahí estaba ella, la chica con la que había compartido pocos pero significativos momentos.
–Cómo te extraño, pero como dijo Lisle, tengo que continuar...
–¿Qué haces aquí, Malfoy? –preguntó el pelirrojo al encontrarse con que aquel chico era la persona que lo buscaba.
–Vine a verte –contestó mientras se giraba a verlo– Quiero decirte porqué Lisle y yo estábamos...
–¿Solos en tu oficina y en una situación bastante comprometedora?
–Pues, sí –contestó sin mayor importancia.
–Y ¿piensas que te voy a creer después de haberlos encontrado a punto de...?
–Eso ya es cosa tuya, no mía, y no nos encontraste a punto de nada –sentenció.
Ron le hizo una seña para que se sentara y luego se sentó él, guardándose las ganas que tenía de golpearlo.
–Sé que quizá a ti no te importen mis problemas y lo que me pase o deje de pasarme...
–Al grano, Malfoy –lo cortó Ron.
–Pero a Lisle sí le interesó –Ron lo miró interrogante– A ella le importó la situación por la que estoy atravesando con respecto a la muerte de... de Hermione –terminó.
El pelirrojo no dijo nada. Entonces continuó hablando y explicando lo que había pasado la noche anterior en su oficina, pasando por lo que ocurrió en su casa semanas atrás y su reciente afición al alcohol...
Ron trató de ponerse en su lugar, de hecho pensó en Harry y recordó que había sido Lisle la que lo había ayudado a no derrumbarse y a Natalie, la psiquiatra que frecuentaba desde lo de Hermione. Pero tenía razón Harry y conociendo como conocía a Lisle sabía que no se iba a quedar con los brazos cruzados viendo como Draco se hundía en una depresión, además que Hermione no le habría gustado ver ni a Draco ni a Harry completamente desolados por su muerte.
Definitivamente esa era Lisle, siempre buscaba el bienestar de los demás sin importar nada... y él lo sabía, después de todo llevaban casi siete años de novios e incluso estaba pensando en formalizar su relación y pedirle matrimonio.
–Dijo que podría seguir poco a poco, un día a la vez y que podía contar con ella.
–Dumbledore –dijo Ron. Draco lo miró extrañado–. Dumbledore lo dijo ¿recuerdas? Antes de morir, cuando murió Luke, el hermano de Lis... y ahora ella tomó su consejo y te lo dio a ti.
–Creo recordarlo.
–Voy a hablar con ella. No sé porqué pero te creo, necesito disculparme.
–No hay nada de qué disculparse –se oyó una voz femenina– yo sé que no sentías lo que dijiste, estabas enfadado.
–Lisle –dijo el pelirrojo parándose y caminando hacia ella–, lo lamento tato, lamento no haberte escuchado, es que los celos...
–Lo sé, te conozco.
–Te amo...
–Yo también te amo –contestó dándole un beso y abrazándolo.
Draco se sintió fuera de lugar así que discretamente salió de la habitación hacia la cocina ya que la salida principal estaba bloqueada por la pareja.
Después de unos minutos de estar ahí abrazados, la chica se dio cuenta de la ausencia del rubio.
–¿Qué sucede? –preguntó Ron.
–Draco, debe estar allá atrás.
Lisle tomada de la mano de Ron fueron a buscar a Draco. La mujer tomó un ramo de flores que había dejado sobre una mesa y en cuanto estuvo frente a Draco se las dio.
–No tenías que darme flores por venir a hablar con Weasley.
–No son para ti –replicó–, son para Hermione. Acaba de ser su aniversario.
–Es cierto –corroboró Ron– lo había olvidado, y Harry no me dijo nada.
–Él y yo fuimos ayer después de la comida, de ahí vino para acá y yo regresé a la oficina.
–Vamos a verla –invitó Draco observando las flores.
Con un plop los tres desaparecieron y aparecieron casi frente a la tumba de Hermione.
–Mione, lo siento, pero sé que lo entiendes –comenzó por hablar Ron– olvidé por completo que día era pero aquí estoy y quiero que seas la primera en enterarte –y bajó la voz para decirlo, ni Draco ni Lisle supieron qué fue lo que dijo. Luego fue donde Draco y del ramo que llevaba tomó una flor– Con permiso –y la colocó en la lápida– Nos vemos luego –se despidió.
Ron tomó de la mano a Lisle y ambos miraron a Draco, la chica le sonrió y haló a su novio para dejar solo al chico.
–A leguas se ve que se aman –dijo ya que los enamorados se habían alejado lo suficiente –Hermione, no sé qué decir... te juro que nunca hubiera vuelto a poner un pie aquí porque de haberlo hecho, hubiera tenido que aceptar que ya no estás conmigo... y aunque lo sabía, no lo quería aceptar de no ser por Lisle que... –se le quebró la voz– que me hizo comprender que ninguno de los dos tuvo la culpa de lo que pasó, pero no pude evitar enfadarme y tratar de evitarlo y evadirlo sin tomar en cuenta a quien pudiera dañar... me comporté como un egoísta y no soy así (bueno, ya no)–sonrió– tu me cambiaste y te lo agradezco. Hubiera deseado pasar más tiempo juntos pero nuestros sueños no nos lo permitieron, sin embargo, para todo hay un porqué, después de todo dicen que las cosas no pasan porque sí, todo tiene un fin sea bueno o malo... –besó las flores y las colocó en el sitio que estaba destinado para eso.– Te extraño y nunca dejaré de hacerlo, siempre te llevaré en mi memoria y en mi corazón... fuiste lo mejor que me pudo pasar, me enseñaste cosas que nunca había conocido... te amo –finalizó mientras una lágrima recorría su mejilla.
Ron y Lisle lo miraban desde lejos, sabían que a todos les había dolido la muerte de Mione pero añadiendo la historia personal de Draco quizá lo sentía más profundamente.
Draco se enjugó las lágrimas y buscó con la mirada a sus dos acompañantes, cuando los vio se dirigió hacia ellos.
–¿Listo? –preguntó la trigueña.
–Sí, ahora sí... estoy más tranquilo.
–Ahora ya no tienes nada pendiente, Malfoy –opinó Ron.
–Te equivocas, Weasley, tengo un pendiente con un viejo amigo y con tu hermana –Ron lo miró amenazadoramente– Le debo una entrevista, no seas mal pensado –rió con sorna.
–Bueno, vámonos porque ya es tarde –apuntó Lisle mirando su reloj.
Los hombres asintieron y al instante desaparecieron con un estallido sin percatarse, nuevamente que unos metros más allá entre las sombras de unos árboles, una figura los observaba y además había escuchado atentamente todo lo que se había dicho en el cementerio.
La figura se acercó a la tumba que habían visitado y la miró con arrogancia.
–"Hermione Jane Granger. Amada hija y amiga, estará siempre en nuestros corazones" –bufó– Eso ya lo veremos, después de todo estás muerta y a los muertos los olvidan, –sonrió maliciosamente– mientras que ustedes –dijo tomando una flor– ya veré que les hago, para eso tengo mucha imaginación y una idea en puerta que sólo necesita que la abran.
–¿Nos vamos? –preguntó otra voz.
Ambas figuras se alejaron del sitio para después desaparecer con un pequeño estallido.
Que tal? Qué les pareció? Espero que les haya gustado y me dejen su opinión.
Por cierto, se me olvidaba decirles que hoy el fic cumple un año de publicado y bueno les dejo un pequeño adelanto del próximo capítulo.
¿De cuál chica estamos hablando?
Draco visita a su amigo del internado y descubre varias cosas que lo unen a él. Al parecer han vivido más circunstancias similares de las que imaginaron. Y esa chica de la foto? se parece tanto a ella pero... ¿embarazada?
Nos vemos en el siguiente capítulo
Besos
Mariana
