Hola niñas espero que el cap anterior haya sido de su agrado, no he recibido muchos reviews y eso me desanima un poco, pero aquí seguimos…espero que se diviertan leyendo este cap tanto como yo escribiéndolo…Edward va a sufrir un poquito! ;)
A todas las lectoras gracias por sus follows y favorites alerts…sinceramente hacen mis días!
Nos leemos pronto.
OLA DE EMOCIONES.POV EDWARD
Por supuesto que se había ido! No había estado yo tras ella después de cada beso? pero por qué demonios le costaba tanto decir… dame un momento, o ahora vuelvo, o…adiós? No, adiós no, solo nos vemos luego.
Me levante de la cama, sintiéndome bastante molesto, no entendía cómo funcionaba ella, generalmente lo que me daba problemas era el sacar a las mujeres de mi casa, no el que ellas me dejaran sin decir palabra!
Pero si soy sincero lo que realmente me molestaba era que precisamente ella me hubiera dejado así, sobre todo porque yo había sido su primera vez, esperaba incluso el momento incomodo que hay después del sexo entre dos personas que son un poco menos que extraños, pero lo que más esperaba era oír su voz al despertar.
Quería saber cuáles habían sido sus motivos. Anoche cuando me di cuenta, trate de parar, de entender que sucedía pero ella solo me pidió que lo dejara pasar, y así lo hice porque pensé que tendríamos todo el tiempo del mundo luego para aclarar las cosas. Y que me encuentro? Una cama vacía, y la cabeza a punto de estallar por tantas dudas.
Que era lo que tenía Isabella Swan para trastornar así mi cabeza en solo 24 horas?
Salí de mi habitación y me dirigí hacia la cocina, en busca de un poco de agua, o tal vez un café sería mejor, me ayudaría a despejarme un poco. Estaba a punto de entrar en el área de la cocina, cuando vi una nota sostenida por el marco de madera del espejo antiguo que estaba sobre la repisa de la entrada. Camine hasta ella y la tome, era de ella
Edward:
Gracias por una noche magnifica, fue por mucho la mejor noche de mi vida, jamás voy a olvidarla.
Siento irme así, pero estabas profundamente dormido y no quise despertarte, tampoco podía esperar hasta que despertaras, ya que como salí con Mike y me fui del pub sin avisarle debe estar preocupado y no quiero que le diga nada a mis padres que pueda angustiarlos.
Discúlpame por no decirte que no tenia experiencia alguna, no quiero que malinterpretes esto, fue solo algo que se dio por sí solo, y por primera vez en mi vida no quise calcular las consecuencias de todo… solo me deje llevar y no me arrepiento. Me hace feliz el haber compartido esta experiencia con alguien como tú.
Te deseo la mejor de las suertes y gracias de nuevo…fuiste maravilloso.
Te quedas en mi corazón por siempre.
Isabella.
-Que significaba esto? No quería volver a verme? O me estaba volviendo estúpido o esta era una nota de "gracias por sus servicios, pero no los voy a necesitar de ahora en más".
Pero quién demonios se creía esta mujer? Como podía entregarse a un hombre de esa manera y luego escribir algo así?
-Aaaaarrrgghhh!- grite sin poder contener la ira que sentía. Supongo que esto es lo que ella interpreta como un cierre limpio, sin daños colaterales y todos los implicados satisfechos!
- Ah! Pero no, Isabella Swan, como que me llamo Edward Anthony Cullen que vas a explicarlo todo!- iba yo diciendo a voz en cuello como todo un loco mientras recorría mi habitación buscando ropa, dispuesto a salir tras ella de nuevo, a perseguirla para que me dijera de frente, lo que había dejado en esa nota, y de paso respondiera unas cuantas preguntas que yo iba a hacerle, sí, iría hasta su casa, y ella iba a hablar conmigo.
Y pensando en esto, me detuve en medio de mi habitación en seco, paralizado por la realidad que me golpeaba tan fuerte como un bloque de concreto ¡no tenía ni idea donde encontrar a Isabella! no tenía ni su número de teléfono, ni sabía donde vivía, no sabía absolutamente nada de ella!
Pero qué demonios me pasaba? No era esto lo que siempre quería? Disfrutar de la compañía de las mujeres, pasar gratos momentos sin complicaciones, sexo sin compromisos? Entonces, por qué ahora que ella se comportaba como yo siempre he querido que sean las mujeres, siento este hueco en el pecho, esta sensación lacerante que me quemaba, y que intuía solo iba a calmarse si la veía de nuevo.
Deje mi cuerpo caer sobre mi cama pesadamente, no había pasado ni siquiera una hora de haberme despertado, y ya había tenido emociones suficientes para una semana. Necesitaba parar un momento y despejar mi mente para poder pensar.
No se cuanto tiempo estuve en mi cama, solamente recordando lo sucedido el día de ayer, paseando por las imágenes, el verla entrar en el auditorio y deslumbrarme, los celos que despertó Demetri al planear tenerla, la frustración al confundir a su primo con su novio, su cara de diversión al ver las chicas peleándose por la atención de Michael, su cuerpo moviéndose cerca al mío al bailar… y de pronto algo cayó en su lugar! Tanya estaba con Michael…y él lo sabía todo de ella! Iba ir de inmediato a hablar con Nía.
Solo esperaba, por el bien de mi salud mental, que Nía tuviera un poco más de información sobre Michael, de la que yo tenía de su prima.
Al llegar al departamento de Nía, me lleve otro disgusto, y gracias a nadie más y nadie menos que a su querido nuevo capricho Michael. Si, el muy cretino se negó a darme cualquier información acerca de Isabella, según él, que porque si ella no había dejado ni su número ni su dirección, el mensaje estaba más que claro.
Intente explicarle que era yo quien necesitaba hablar con ella, solo una vez más, pero el muy desgraciado me dijo que él no podía intervenir con el destino! Por DIOS!… todavía tenía las agallas para burlarse de mí!
Nía por su parte me dijo que no podía hacer nada por mí, por lo menos en lo que duraba su "relación con Mickey" , ya después me daría todo lo que yo necesitara si es que todavía lo quería!...y se hace llamar mi amiga?! No se puede confiar en absolutamente nadie!
Sin embargo no soy un hombre fácil de convencer, así que me dispuse a esperar a Michael fuera de la casa de Nía, en algún momento tendría que a ver a Isabella, sobretodo porque aún se encontraba molesto por haberse ido conmigo sin decirle nada, y la verdadera razón de que no hubiera querido decirme nadar acerca de ella.
Luego de tres horas salió, por fin! No sé qué demonios se quedó haciendo hasta casi el medio día en casa de Nía,…ok tal vez tenga una idea.
Comencé a seguirlo desde mi auto, tratando de ser lo más discreto posible, pero el sujeto tenía ganas de dar un tour por toda la maldita cuidad antes de llegar a su casa. Primero pasó por un café, comió y compro algo para llevar, en eso demoro casi 45 minutos, luego entro al centro comercial y compro zapatillas de deporte, cosa que llevo casi dos horas más, lo peor es que para este momento yo estaba famélico, ya que gracias al disgusto de la mañana no desayune, ya eran casi las tres de tarde y tampoco había tomado nada para el almuerzo, así justo cuando me disponía a comprar algo de comer, el salió hacia la autopista a tomar un taxi.
Tuve que suspender mi orden y salir tras él de nuevo, lo seguí durante más de hora y media, pero de pronto el taxi dio vuelta en U y regreso por el camino por el que habíamos conducido. Llevaba casi una hora más de viaje cuando se detuvo de nuevo en una zona comercial, bajo del taxi y entro en un restaurante de comida tailandesa…pero qué demonios le pasaba a este tipo? Qué clase de rutina era esta luego de una noche de fiesta y sexo?
Decidí esperarlo fuera del restaurante, mientras el salía compre un par de jugos en caja y algunas frituras. Al cabo de otra hora salió del restaurante y comenzó a caminar por la acera. Espere que se alejara lo suficiente para encender mi auto y seguirlo de nuevo, camino casi durante 35 minutos, y se detuvo en frente de una casa de jardines amplios y muy floridos…y justo cuando estaba a punto de abrir la puerta de la verja, se giro hacia mí y estallo en carcajadas!
Oh maldito idiota!…sabía que lo estaba siguiendo y me llevo de aquí para allá todo el maldito día!
-hola Cullen, me siento alagado por tu compañía, pero creo que tengo que decirte que no eres para nada mi tipo…y creo que el de Izzy tampoco! Jajaja!- se burló el cretino.
- Muy gracioso Michael…pero no me voy a dar por vencido, entérate, voy a encontrar a Isabella y voy a aclarar una par de cosas!- espete iracundo por caer en su maldito juego.
-Pues me alegra saber que eres persistente, porque yo no te voy a facilitar nada en lo absoluto!- respondió con su expresión burlona intacta.
- A ti que más te da, si yo hablo o no con Isabella? ¡¿ Por qué no puedes ayudarme? O es que acaso existe algún motivo en especial, para quererla solo para ti?- escupí las palabras, apenas si podía mantenerme dentro del auto para no partirle la cara.
- No seas imbécil Cullen, ella y yo somos como hermanos, el único motivo para no decirte nada, es que seas quien eres, y no te parto la cara por lo que hiciste, solo porque Izzy se fue contigo sabiendo la fama que te precede. Sin embargo debes entender que ella ve mucho más allá que cualquier chica con la que la quieras comparar, primero están su carrera y su familia, es más en un par de días ella se va de la cuidad por cuestión de trabajo, se podría decir que tu fuiste algo así como su fiesta de despedida!- idiota, estaba disfrutando demasiado de mi posición, pero la verdad era que me carcomían sus palabras.
-Claro, claro…si tu lo dices, solo comprueba tus especulaciones, y dile que la he estado buscando durante todo el día y que tu amablemente aceptaste llevarle este mensaje, haber que tanta razón tienes Michael- me despedí haciéndole un gesto con la mano y salí rumbo a mi apartamento, consumido por la ira y la frustración.
Al llegar a casa, me tire encima de mi cama, aun podía sentir el aroma de su cuerpo, y los recuerdos de la noche anterior comenzaron a bailar en mi mente.
Acaso estaría ella pensando ahora mismo en mí? Por qué demonios no pudo despertarme? Por qué se entregó así?
…y si Michael tiene razón y yo fui solo su entretención de despedida? Dios! que era lo que tenía esta mujer para perturbarme así? Y a donde diantres se mudaría? Acaso no existían oportunidades de trabajo aquí mismo¡?
-OOOOOh!
-Que estúpido tan grande soy!- grite de nuevo solo para mí, mientras una nueva oportunidad de encontrarla llegaba a mi memoria.
