Ok mis mortales esto tendra LEMON... o se asi que si son religiosos gatos o alienigenas salgan de aqui xD


Mientras tanto en una cabaña ubicada en las montañas nevadas una conversación entre un melancólico mago de hielo y una bella maga de agua tiene lugar desde hace unos minutos.

-Juvia no es que no quiera corresponder a tus sentimientos, es que sencillamente no puedo- decía un azabache de hielo con la mirada perdida a la fogata.

-¿Qué quiere decir con eso Gray-sama?- decía la maga de agua que apartaba un momento su mirada de la fogata para mirar al chico.

-lo que ocurres es que…

Sabes acerca de lo que paso con mi maestra UI no es así, cuando ella murió no pude evitar sentirme completamente culpable, un ser querido murió por mi culpa y no pude hacer nada.

Sabes me recuerdas mucho a mi maestra UI, eres decidida y vas por lo que quieres, siempre estas segura de lo que haces y eres firme en tus decisiones, además eres bonita y delicada, es cierto que considero a todos los del gremio como mi familia, pero si alguien se volviera más cercano a mí y yo no lograra protegerlo estoy seguro de que yo…- el mago de hielo no pudo proseguir, bajo la cabeza evitando llorar y cerrando fuertemente su puño.

La chica se inclinó un poco para mirarlo a la cara y toco suavemente su mano, a lo que el mago volteo su mirada y la vio de frente.

-lo entiendes Juvia, no tengo el valor para acercarme a ti de esa manera, ni a nadie más, día a día viviría con la incertidumbre de que en cualquier momento te podría perder- dijo Gray poniendo una mirada muy poco usual para un mago tan frio.-Por eso…- ya no pudo continuar por que la maga de agua lo interrumpió.

-Juvia lo entiende Gray-sama, Juvia sabe que usted no le puede corresponder ya lo sabía, no se preocupe Gray-sama Juvia es fuerte y puede lidiar con eso, ha lidiado con muchas más cosas, sin embargo,- la maga bajo su cabeza escondiendo la mirada con las puntas de su pelo - No le pida a Juvia que lo deje de querer porque no puede, puede pedirle que lo deje de molestar, incluso que jamás le vuelva a hablar- en ese momento la maga comenzó a llorar –Pero no le pida a Juvia que lo deje de querer por favor-

El chico se abalanzo de inmediato para abrazarla mientras la chica seguía llorando y añadió.

-Juvia jamás había visto el cielo, Juvia creía que estaba sola, pero Gray-sama le dio a Juvia esperanza, le dio a Juvia la oportunidad de empezar de nuevo… por eso- la chica se ahogaba en sus palabras y fue incapaz de continuar.

-Lo se Juvia soy un cobarde, la verdad es que nunca había conocido a alguien como tú, yo no sabía por todo lo que habías pasado y no te tomaba en serio, pero siempre fuiste especial para mí, no solo como compañera, nunca me di cuenta de la razón por la que me molestaba que Lyon fuera atento contigo… O más bien no quería darme cuenta- el chico soltó un poco a la maga quien había parado un poco de llorar y tomo sus manos.

-Estos seis meses me han dado la oportunidad de conocerte mejor y en especial estas dos semanas que estuviste dormida lo confirme… - el mago se encontraba con la cara completamente roja pero se esforzaba por mirar a la chica de frente- Juvia te quiero- lo dijo casi gritando.

-No quisiera aceptarlo pero me enamore de ti, me cautivaron tu soledad y melancolía, y aun así la alegría que despides y tus sonrisas son sinceras, la manera en la que te esfuerzas y sigues adelante, en el fondo somos iguales- el mago de hielo estaba completamente rojo miraba al suelo ocultando sus ojos ante la chica que aún lo miraba perpleja pero su expresión poco a poco hasta dejar ver a una Juvia completamente enternecida.

- Gray-sama, Juvia se lo agradece mucho, desde que comenzó a ser así con Juvia, Juvia pensó que solo lo hacía porque éramos compañeros, Juvia no quería ilusionarse mas, pero si usted siente lo mismo que Juvia, entonces…- Gray la abrazo fuerte y no la dejo continuar.

-Lo entiendo muy bien Juvia, solo lamento no haberlo dicho antes- le dijo el chico aun con un tono frio pero que transmitía muy bien sus sentimiento.

En ese momento Gray la tomo del mentón y llevo su cara hacia la de ella dándole un largo y muy tierno beso, noto que ambos estaban de rodillas en el piso y se paró cargando a la maga de agua hasta su habitación y la recostó en la cama que aún estaba destendida debido a que hasta hace unos minutos la maga se encontraba dormida.

Sus labios se encontraron de nuevo, Gray acariciaba la cara de Juvia sin apartar sus labios de ella, Juvia revolvía suavemente el cabello de Gray atrayendo su cabeza hacia ella, de un segundo a otro Gray ya estaba recostado a lado de ella y sus besos no cesaban, eran lentos y tiernos pero lo suficientemente placenteros como para que el mago de hielo comenzara a llevar sus manos a la cintura de la chica, mientras ella paseaba sus manos por la espalda de él quien sorprendentemente aún tenía la camisa puesta. En ese momento parecía que las cosas subirían un poco de tono cuando Gray comenzó a besar el cuello de la chica y está lo detuvo.

-¿Que ocurre Juvia?- le pregunto preocupado el mago de hielo quien noto que la chica apartaba su mirada con unas cuantas lágrimas en sus ojos – Disculpa no quería…- añadió pero la chica lo interrumpió.

-No es eso Gray-sama, Juvia está muy feliz, esto es lo que Juvia siempre deseo pero Juvia no puede hacer esto ahora- le dijo la chica levantándose rápidamente de la cama.

-Y eso ¿Por qué?- pregunto el Fullbuster sentándose al filo de la cama.

-Si Juvia no está usando los anillos cuando Juvia este por primera vez con un chico entonces sus poderes podrían salirse de control- dijo la chica completamente apenada evitando hacer contacto con el mago de hielo. –Pero para usarlos primero Juvia debe hacer un juramento, es decir debe casarse primero-

-Si comprendo eso no es ningún problema- dijo el mago de hielo quien misteriosamente ya no tenía la camisa puesta, se levantó de la cama y se arrodillo frente a la chica quien no pudo asimilar rápidamente lo que el chico trataba de hacer.

-Juvia Loxar. ¿Te gustaría casarte conmigo?- le dijo el mago de hielo que aun que estaba apenado mantuvo la postura y hablo de manera completamente galante.

-Ju, Ju, Juvia acepta- dijo la chica completamente ruborizada.

Y ahí estaban de frente, un mago de hielo sin camisa y una maga de agua quien se puso la sabana de la cama a manera de velo de novia mirándose tiernamente, y ya con los anillos en la mano.

-Yo Gray Fullbuster te prometo a ti Juvia Loxar, con este anillo amarte y respetarte, en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, prometo amarte y cuidarte todos los días por el resto de mi vida, hasta que la muerte nos separe- y con esto procedió a ponerle el anillo a Juvia.

-Yo Juvia Loxar te prometo a ti Gray Fullbuster, amarlo y respetarlo, en lo próspero y en lo adverso en la salud y en la enfermedad, amarlo y cuidarlo todos los días por el resto de la vida, hasta que la muerte nos separe- Juvia tenía las mejillas rojas y puso el anillo en la mano del Fullbuster.

-Y ahora Juvia eres mi mujer- dijo el mago de hielo, quito el pelo de Juvia de su rostro y procedió a besarla, en ese momento los diamantes que poseían los anillos comenzaron a rodar en el anillo formando una fuerte ventisca que llamo la atención de ambos chicos, quienes miraron sus anillos, armando en ambos la misma figura, un copo de nieve con una gota de agua en el centro.

Ambos chicos se miraron con una gran sonrisa.

Ahora habían apagado todas las luces y el débil resplandor de una lámpara dejaba ver por la ventana una fuerte ventisca que estaba afuera, sin embargo a los dos magos parecía no importarles, ya estaban ambos en la cama.

La chica estaba acostada sobre la cama boca arriba, y el alquimista de hielo se encontraba sobre ella besándola con mucha ternura y delicadeza casi como si se fuera a romper.

Lentamente el mago de hielo bajo sus manos a la cintura de la chica quien abrazaba al Fullbuster sin fuerza, comenzó a acariciarla lentamente y poco a poco la fue desprendiendo de sus prendas, bajo su cabeza hasta el cuello de la chica y comenzó a besarla lentamente, Juvia mantenía sus ojos cerrados disfrutando el momento.

El mago de hielo procedió a quitarle su camisón de dormir y bajo la cabeza paseando sus labios por todo el torso de la chica haciendo énfasis en sus senos lo que hizo que la joven soltara un pequeño quejido de placer, el chico seguía deleitándose con el cuerpo de ella y cada vez bajaba más llegando a su vientre tomo delicadamente su cintura y la alzo un poco para quitarle cómodamente tanto el pantalón de dormir como la ropa interior que llevaba.

-No Gray-sama por favor- dijo la chica sin verdaderas intenciones de que él se detuviera.

-Y porque no…- menciono galantemente el Fullbuster mientras ella tapaba lo que podía de su cuerpo con las manos.

-A Juvia le da mucha vergüenza- dijo la chica ruborizándose por completo.

-No tienes por qué, eres muy hermosa- dijo este levantando suavemente el muslo de la chica mientras lo besaba con delicadeza.

-Gray-sama- menciono la chica completamente enternecida y dejándose llevar por la sensación que causaba en ella los besos fríos de su amante.

El azabache de hielo continúo explorando el cuerpo de la chica hasta que llego de nuevo a sus labios. La chica pensaba que no era justo que solo ella estuviera completamente expuesta, así que de manera muy sutil bajo el cierre del pantalón del mago de hielo y desabrocho el botón, Gray le ayudo a bajarle el pantalón sin apartar sus labios de ella y después su ropa interior, en ese momento quedaron los dos como dios los había echado al mundo. Juvia noto que el chico ya no se aguantaba las ganas y suavemente le resonó al oído.

-Gray-sama sea amable con Juvia, es su primera vez- dicho esto el joven obtuvo el permiso que con los ojos le estaba pidiendo para continuar con lo que seguía.

Abrió las piernas de la chica lentamente y comenzó a darle un pequeño masaje para lubricarla un poco, a lo que la chica gemía cada vez más alto y mencionaba una y otra vez el nombre del azabache de hielo.

Lentamente tomo posición entre las piernas de ella y comenzó a entrar muy sutilmente, al principio la chica guardo silencio pero cuando Gray atravesó esa pequeña barrera que confirmaba que la chica había sido virgen hasta ese momento ella dio un pequeño gemido de dolor.

-Lo siento mucho te lastime- le dijo tiernamente el mago de hielo a la chica dejando un poco el movimiento para que el cuerpo de ella se fuera acostumbrando al intruso.

-Está bien Gray-sama, Juvia está feliz- el chico se sonrojo con su respuesta y se acercó a sus labios donde le dio un beso largo.

Lentamente el chico comenzó a moverse, provocando en ella pequeños gemidos cada vez más prolongados, ambos magos mencionaban sus nombres sin cesar en medio de ese vaivén de caderas que ninguno de los dos quería dejar, los dos magos estaban a punto de llegar al clímax dándose apasionados besos y disfrutando cada segundo que ahí pasaban.

Cuando ambos llegaron al clímax estaban completamente agotados, Gray se acostó a un lado de la maga de agua y esta se volteo para abrazarlo utilizando su bien formado torso como almohada, el mago de hielo pasó su bazo por el cuello de ella abrazándola suavemente y le dio un beso en la frente. Ambos se quedaron dormidos en esa posición como si por un momento todas sus vivencias y tristezas del corazón se hubieran esfumado por completo.