Capítulo 11. La alianza

Sesshoumaru había estado un tanto ocupado averiguando algo acerca de esos monstruos agresores. Sin embargo, Kagome no salía de sus pensamientos. Rondaba los alrededores pues el rastro de su amada se había perdido en ese pozo y tenía que averiguar los motivos. Estaba reflexionando sobre su conducta: "¿Qué es lo que me sucede? ¿Por qué no puedo sacarme de la cabeza a esa humana? Le dije que me había enamorado de ella, pero apenas ahora me doy cuenta del significado de lo que le dije." En eso percibió su olor, pero no estaba sola. Llegó al lugar ¡Y LA ENCONTRÓ AGARRADA DE LAS MANOS CON UN LOBO QUE ESTABA MUY CARIÑOSO CON ELLA!

¡¡¡¡¡DIJISTE QUE REGRESARÍAS CONMIGO!!!!! –se oyó desde los arbustos y apareció Sesshoumaru quien inmediatamente golpeó al lobo mandándolo muy lejos de Kagome- ¿Se puede saber qué estabas haciendo con ese lobo? –le dijo en un tono amenazador que le heló la sangre, al tiempo que la asía fuertemente del brazo, parecía que iba a arrancárselo.

Kagome: ¡Ay, suéltame! ¡Me lastimas! ¿Y se puede saber por qué llegas golpeando a las personas en lugar de preguntar primero?

Sesshoumaru: ¡EL ÚNICO QUE PUEDE TOCARTE SOY YO! ¿Por qué te estaba agarrando las manos ese lobo? ¡Contesta!

Kagome: ¿Qué te pasa? ¡No soy un trapo para que me zarandees de esa manera y suéltame ya!

Miroku: La Señorita Kagome ya te dijo que la sueltes. Hablando se entiende la gente, no hay necesidad de que golpees a nadie y menos de que la trates de ese modo –dijo interviniendo en una situación que ya estaba muy mal.

Sesshoumaru: ¡TÚ NO TE METAS! –estaba a punto de lanzarle sus garras venenosas cuando Kagome comprendió rápidamente que lo mejor por el momento era volver a darle por su lado a ese youkai que resultó ser más celoso que Inuyasha, antes de permitir que le hiciera daño a sus amigos, pues él no se iba a andar por las ramas y lo más seguro es que los matara, le tomó el brazo antes de que dañara a Miroku y dijo- ¡Tienes razón Sesshoumaru! ¡Por favor perdóname! ¡No volverá a suceder, pero por favor no les hagas nada!

Sesshoumaru: Está bien, pero vámonos ya de este lugar –reaccionó al ver la preocupación reflejada en el rostro de Kagome. Lo que menos quería era que ella sufriera y no quería ser él la causa de ese sufrimiento- "Debí haberla matado antes de que esto sucediera, así ni ella ni yo pasaríamos por esto, pero no puedo hacerle daño, ¡maldición!"

Kagome: Por favor Sesshoumaru, te suplico que nos quedemos un poco más. Mis amigos me acaban de decir que ha habido monstruos que atacan la región y que lo más seguro es que se desate una guerra. Si ese es el caso, entonces yo quiero ayudarles, mis poderes de sacerdotisa servirán de algo.

Sesshoumaru: ¿A qué clase de monstruos te refieres? –la mención de los monstruos extraños hizo un llamado en el alma del guerreo youkai, haciendo que se olvidara de que vio a Kagome con Kouga y le soltó el brazo.

Miroku: Unos muy extraños, no parecen de los alrededores y tampoco pertenecían a Naraku, tal parece que sus ataques tenían la finalidad de medir las fuerzas del enemigo para después atacar con todo. Por eso nos estamos preparando.

Kouga: ¿Cómo, aquí también atacaron esos infelices? –preguntó apenas reponiéndose del golpe, se había quedado desmayado del tremendo golpe que le asestó Sesshoumaru.

Sango: Han atacado toda la región y no fueron pocos, si esos monstruos que enviaron eran solo la punta de lanza, sus fuerzas reales son muy numerosas y más poderosas.

En ese instante, el cielo volvió a oscurecerse y se pobló de una densa nube, Miles de monstruos, iguales a los ya habían atacado antes aparecieron. Eran muchos más que los que habían atacando con anterioridad. Todos se quedaron sorprendidos y los monstruos comenzaron a atacarlos.

Sango: Kohaku, permanece con los aprendices y muéstrales que no hay que temer en la batalla. ¡HIRAIKOTSU!

Miroku: ¡Todos a sus posiciones! –dirigiéndose a los jóvenes mónacos- antes de empezar a luchar hay que crear un campo de protección para proteger las vidas de los aldeanos.

Kouga: ¡Cuidado! –lanzó una patada y despedazó a un monstruo que estaba a punto de atacar a Kagome, Sesshoumaru la había dejado sola por que se había percatado de quién era el que comandaba a esos monstruos y fue tras él.

Sesshoumaru: ¡Kaze no kizu! –lanzó el viento cortante directo hacia ese personaje, pero se interpusieron varios en su camino y crearon una barrera de protección con sus armas.

Tetsuya: Bien hecho comandantes, han protegido efectivamente al general Takeshi. Ahora yo me encargaré de este sujeto ¡KAJI! –y una enorme llamarda de fuego salió dirigiéndose a Sesshoumaru. Pero antes de que lo cubriera volvió a lanzar el viento cortante e hirió al jefe de los comandantes.

Takeshi: Tetsuya, házte a un lado, yo me encargaré personalmente. Este ser inferior no podrá contra mí ¡¡¡¡ KŌRI !!! –gritó y una enorme lanza de hielo salió disparada a toda velocidad contra nuestro joven y apuesto youkai.

Sesshoumaru: Insignificante basura, lamentarás haber desafiado al gran Sesshohumaru: ¡Bakuryuha! (Recordemos que ahora Sesshoumaru puede utilizar todos los ataques que Inuyasha tenía con colmillo de acero, pues ambas espadas están fusionadas y por otra parte, Sesshoumaru tiene grandes habilidades para manejar un arma, con solo mirarla, puede llegar a comprenderla, como ocurrió con toukijin)

Los remolinos destructores iban a dar justo en el blanco, pero otra vez se interpusieron con gran rapidez los comandantes y aunque crearon nuevamente una barrera, ésta quedó totalmente destrozada en pocos segundos y los pulverizó por completo. Pero al mismo tiempo que Sesshoumaru había lanzado su ataque, Tetsuya ordenó a otros comandantes que rodearan a Sesshoumaru y lanzaran un ataque en conjunto, él logró esquivar a algunos, pero eran muchos y muy fuertes, por lo que no pudo salir ileso, además de que lograron romperle su armadura.

Kagome: ¡Sesshoumaru! "¿Por qué no traje mi arco y mis flechas?"

Tetsuya: ¡No puede ser! ¡Este sujeto es muy poderoso, se deshizo de muchos comandantes con gran facilidad! ¡¡¡RETIRADAAAAAAAA!!!

Sesshoumaru: ¡Cobardes! ¿Acaso creen que pueden escapar de mí tan fácilmente? –los ojos se le pusieron rojos y su voz se hizo más grave.

Takeshi: ¡NO CREAS QUE ME HAS DERROTADO! ¡DEJAREMOS ESTA BATALLA PENDIENTE! ¡PERO TEN PRESENTE QUE YO TE MATARÉ! ¡Ésto es sólo una muestra de mi poder!

Sesshoumaru se disponía a seguirlos para darles fin, pero Miroku se puso frente a él.

Miroku: Sesshoumaru, debes esperar un poco, son demasiados para ti solo, no sabemos a ciencia cierta cuántos sean, si los sigues es probable que te ataquen a traición igual que hace unos momentos. Lo mejor que podemos hacer es prepararnos para una gran batalla.

En esos momentos llegan volando Rin y Jaken en el dragón de dos cabezas.

Jaken: ¡Amo Sesshoumaru! Traigo noticias. ¡¿Pero qué le pasó?! –gritó al darse cuenta de que su amo estaba herido y que habían roto parte de su armadura.

Sesshoumaru: No es nada importante, dime qué averiguaste.

Jaken: Que existe un demonio proveniente de otro continente llamado Takeshi, el cual tiene intenciones de expandir su territorio. Ha conquistado gran parte de China y ahora quiere apoderarse de este lugar. Tiene un jefe de comandantes llamado Tetsuya, el cual es sumamente astuto. Él es quien diseña todas las estrategias de ataque para Takeshi, es su pieza clave. Me han dicho que su forma de operar consiste en mandar monstruos a explorar el territorio para informarse sobre el número de seres que habitan una zona, así como su localización exacta; si son simples humanos o monstruos que valgan la pena de vencer; si luchan por su cuenta o están organizados y de ser así, posibles flancos débiles. Una vez que saben toda la información disponible, Takeshi dirige sus ejércitos, siempre superando en número al lugar que van a atacar y por el punto más vulnerable. Ya que la batalla termina, captura a los sobrevivientes, si es que hay y los obliga a unirse a él o los mata.

Miroku: Ya veo, así que como la primera vez que vinieron, no estábamos organizados, pensaron que seríamos un blanco fácil y no vinieron con todo, además de que no contaban con que Sesshoumaru estuviera aquí y fuera tan poderoso.

Sango: Eso quiere decir que regresarán y esta vez serán más.

Sesshoumaru: Eso no importa, yo acabaré con ese tal Takeshi.

Kagome: No podrás tú solo Sesshoumaru, ¡yo te ayudaré!

Miroku: Aunque no me agrade del todo la idea, creo que todos deberíamos unir fuerzas con Sesshoumaru para derrotar a este enemigo –dijo todavía acordándose de cómo Sesshoumaru había abierto el Meidou para su amigo Inuyasha.

Sango: Opino igual que su Excelencia, unidos podremos derrotar a ese enemigo.

Kouga: Los hombres lobos también participaremos, ya que esos monstruos mataron a varios de nuestros camaradas.

Sesshoumaru: ¿QUIÉN LES DIJO QUE YO NECESITABA SU AYUDA?

Jaken: Yo creo que no debería despreciar su ayuda amo Sesshoumaru. Todavía no termino de hablar, ese tal Takeshi es capaz de incrementar su técnica de ataque diez veces más cada vez que pelea con el mismo enemigo, si, como supongo por su aspecto, ya ha peleado con usted, la siguiente vez que lo ataque será con una intensidad mayor en diez veces a la última vez que peleó con usted. Por lo tanto, usted no tendrá oportunidad de enfrentarse al ejército y al mismo tiempo con el general, deberá tener aliados que contrarresten al ejército para que usted pueda poner todas sus fuerzas contra ese enemigo tan poderoso. No es una cuestión que deba usted tomar a la ligera. Recuerde que ya conquistó gran parte de China, ese enorme e imponente continente.

Kagome: Jaken tiene razón Sesshoumaru, lo mejor será que organicemos un equipo entre todos y que luchemos juntos.

Sesshoumaru: De acuerdo, pero yo me enfrentaré a ese Takeshi. Jaken, encárgate del resto. Y tú ven conmigo –dirigiéndose a Kagome.

Kagome: ¿Eh? Sí –se alejan del grupo.

Jaken: De acuerdo amo Sesshoumaru. He estado indagando sobre la organización del ejército de Takeshi… –empezó a hablar y les contó todo lo que logró investigar y también sobre la idea que le surgió de cómo podían atacarlo. Todos quedaron sorprendidos al ver el buen estratega que resultó ser.

Sango: ¡Qué gran idea! Yo pensé que este sapo verde sólo era un sirviente inútil.

Miroku: Es cierto, yo pensé que sólo era el payaso que divertía a Sesshoumaru cuando se aburría.

Kouga: Tiene mal aspecto, pero por una vez lo veo pensar.

Jaken: ¡Insolentes! ¡Yo fui uno de los conquistadores de la región de Mushashino! Tenía un gran ejército que comandaba atinadamente. ¡¡¡DEBERÍAN TENERME MÁS RESPETO!!!

Sango: Está bien, no te enojes, lo que pasa es que no te conocíamos bien y teníamos una impresión equivocada de ti, pero ahora me doy cuenta de por qué Sesshoumaru cuenta contigo.

Miroku: No nos lo tomes a mal Jaken, ya olvídalo. Lo importante ahora es que tenemos que prepararnos bien para ejecutar tu brillante plan –dijo para contentarlo- tenemos poco tiempo, por lo que nos dices esos sujetos ya deben estar preparándose para tendernos una emboscada y tenemos que estar alertas en todo momento.

Kohaku: Yo opino que debemos empezar a montar guardias.

Kouga: El niño tiene razón…

Kohaku: Me llamo Kohaku –interrumpiéndolo

Kouga: Como sea, debemos tener vigías en los alrededores que nos informen cualquier movimiento sospechoso. Yo me dirigiré a mi refugio a reunir a mis guerreros, volveré muy pronto. Esos monstruos también necesitan tiempo para recuperarse, Sesshoumaru no los dejó irse limpios –corrió y desapareció en un torbellino.

Todos: ¡Manos a la obra!