~/~Encuentros Inesperados~/~

Capítulo 11: La Montaña: Tercera prueba

-Antes de ir a la montaña, me gustaría pedirles que hicieran la posesión de objetos-Tamao se dirigió a todos los presentes.

Eran las siete de la mañana y lo shamanes ya se habían reunido y se encontraban listos para empezar la ultima parte de su entrenamiento.

Todos se habían reunido frente a la cascada. Detrás de esta había una especie de pared de concreto que impedía el paso a la montaña.

-¿Por qué tienen que hacer la posesión de alamas?-pregunto Manta.

Tamao le sonrió.

-porque si no lo hacen de esa forma, la montaña tomara sus almas. Es por eso que las primeras dos pruebas del entrenamiento eran acerca de traer a sus espíritus acompañantes. Si hay más de un alma en el mismo cuerpo se dificulta la absorción de estas. Esto tampoco quiere decir que con el solo hecho de tener una posesión de almas la montaña sea segura para ustedes- les comento sinceramente- admito que la experiencia que tendrán al entrar en la montaña no se compara con ninguna otra experiencia en el ámbito espiritual que hayan tenido. Será peligroso para ustedes- bajo la cabeza algo triste. Parecía como si en cualquier momento se arrepentiría de la decisión que había tomado.

-Adiós Hermano- Pilika se mantenía cabizbaja y se notaba preocupada.

-no te preocupes Pilika ya verás que todo saldrá bien- le repetía una y otra vez su hermano.

-No te preocupes Pilika-Tamao se había acercado a los hermanos Usui- Yo me encargare de que no les pase nada. Conozco la montaña como la palma de mi mano- le sonrió ampliamente.

La mirada de Pilika mostro más preocupación de que antes había tenido.

-Por favor Tamao no te sobre esfuerces- le dijo al momento en que la abrazaba con fuerza. Tamao se sonrojo ante el acto de la Usui.

Se separo de Tamao a los pocos segundos y esta vez se dirigió a su hermano.

-Cuida de Tamao- le dijo con decisión reflejada en los ojos.

-lo haré- le respondió el Usui firmemente.

-Dios los bendiga sacerdotisa- le dijo una de las monjas.

-Gracias, igualmente- efectuó una reverencia estilo japonesa, que la mujer imito-Pilika- la llamo-Quedas a cargo del templo- le sonrió con demasiada alegría.

Pilika al escucharla asintió fervorosamente.

-Adiós amigos, los veré cuando terminen su entrenamiento-Manta se dirigía a Yoh y Ryu. Estos dos últimos voltearon con lagrimas en los ojos y se abalanzaron sobre el joven Manta, llorando.

-¡Mantita voy a extrañarte!-Yoh le gritaba mientras lo abrazaba.

-Joven Manta cuídese mucho- le decía Ryu al mismo tiempo que Yoh hablaba.

-Patéticos- Pronuncio Ren en un susurro frustrado.

-Es hora de irnos- dijo Tamao después de un momento.

Todos se colocaron a los costados de Tamao listos para entrar en la montaña.

-¡Yoh!-le grito Anna llamando la atención del muchacho- vuelve pronto- le dijo tranquilamente mientras lo miraba a los ojos.

-Lo hare-le contesto Yoh con una sonrisa en el rostro.

-comiencen con la posesión de almas-dijo Tamao en apenas un susurro. Lucia realmente preocupada por lo que estaban por hacer.

-¡Amidamaru concédeme tu alma!, ¡Fusión de Almas!-Yoh hizo la posesión de almas perfectamente.

-¡BASON, concédeme tu alma, fusión de almas!-Ren completo la posesión perfectamente.

-Tocaguero, concédeme tu alma, fusión de almas-Ryu grito completando la posesión de almas.

-Koloro, concédeme tu alma, fusión de almas-Horo Horo también lo logro.

Todos esperaban a que Tamao hiciera su posesión de almas, pero esta nunca llego.

-¿Señorita Tamao, usted no ara la posesión de almas?- le pregunto Ryu.

-a no, no la are, no es necesario-Todos espeto Pilika y Horo Horo se mostraron sorprendidos.

-Pero señorita ¿la montaña no absorberá su alma?-Volvió a preguntar Ryu.

-no, no lo hará, ya que esta no ofrece ningún peligro para mí.

-¿Qué quieres decir?- Pregunto Ren.

-la montaña nunca ha tenido las intenciones de tomar mi alma, tampoco es que este diciendo que puede escoger a quien quitarle el alma y a quien no, más bien es como mi abuela solía decir, que esto se debe a que mi alma es muy parecida al alma de la montaña, decía que yo soy igual de pura que esta y que por lo tanto ya me toma como si fuese parte de esta misma, lo que quiero decir es que la parte de la montaña que se encarga de tomar las almas cree que soy una parte más de la montaña por lo que ignora mi alma, creyendo que ya soy parte de ella.

-es por eso mismo que pudiste sobrevivir dentro de ella por más de un año ¿no es así? - comento Yoh.

-así es- respondió Tamao.

-Ya veo-Comento Ryu- si ese es el caso- se puso enfrente de Tamao y efectuó una reverencia- estamos en sus manos sacerdotisa. –Yoh y Horo Horo imitaron a Ryu provocando que Tamao se sonrojara ante esto ya que ninguno de ellos se había referido hacia ella como sacerdotisa.

-s-s-si – dijo después de un minuto.

Ren aprecio el rostro de Tamao al sonrojarse y como acto reflejo se sonrojo. Desvió la mirada consternado y entonces se percato de que tanto Anna como Yoh lo miraban, la primera con seriedad y el segundo con alegría.

Bufo al ser descubierto y sin más dijo.

-ya vámonos de una vez.

Tamao asintió y ellos retomaron la posición de colocarse a los lados de ella.

Subieron las escaleras talladas en piedra que se encontraban a un lado de la cascada, quedando frente al muro de concreto.

-no hay puerta-dijo Ryu.

-claro que no Idiota, es una barrera no una pared- le dijo Ren exasperado.

Ryu chiflo sorprendido.

Tamao comenzó a hacer signos de nuevo, mientras moldeaba su energía.

-¡liberte!-Tamao grito al tiempo que hacia el último signo.

En el centro del muro, enfrente de donde ellos se encontraban un especie de hoyo que comenzó a abrirse. Este tenía los bordes rosados, como prueba de que era Tamao la que lo abría. Del otro lado de este podía verse la montaña

El hoyo se ensancho lo suficiente para que ellos entraran.

Tamao coloco ambos brazos a sus costados.

Todos incluyéndola caminaron hasta el hoyo.

-Mantengan la mente abierta-les dijo unos segundos antes de que traspasaran el hoyo, ninguno de ellos entendió a lo que ella se refería, pero esto lo olvidaron rápidamente, ya que al pisar la tierra de la montaña todo a su alrededor cambio…


Yoh se encontraba la pensión en la que vivía con Anna.

Se sentía cansado y pesado, como si estuviese dentro de un sueño en el que no podía moverse tan rápido como quería hacerlo.

Era verano, las flores de cerezo florecían con todo su esplendor.

El sol derramaba su calor sobre la tierra, por lo que podía sentirse un calor insoportable.

Miro a su alrededor desconcertado. No recordaba que había estado haciendo solo unos minutos antes

Camino por los pasillos aun desconcertado y al hacerlo se percato de que no había nadie. En la pensión no había ni una persona, ni siquiera un animal.

Salió de la pensión en dirección a la escuela en la que Manta estudia.

Pero mientras más caminaba por las calles mas consiente se sentía que no había ninguna persona, aun y cuando se asomara por las ventanas de las casas, dentro de ellas no había nadie.

Al llegar a la escuela se dio cuenta de que esta también estaba bacía. Todas las puertas y ventanas estaban abiertas y las cortinas ondeaban con el soplo del viento, pero no importaba cuanto buscara, ya que parecía no haber nadie en ese lugar.

Camino hasta llegar al cementerio y se sentó en la pequeña loma, a un lado de la tumba de Amidamaru. En ese lugar tampoco había almas.

Se quedo sentado en ese lugar meditando las cosas y entonces recordó las palabras que su abuelo solía decirle cuando entrenaban.

-¿Cuál es tu sueño?- le había preguntado su abuelo.

-¡mi sueño es vivir tranquilamente!-él había respondido sin miramientos.

Entonces se percato de algo. Eso era lo que pasaba. El estaba viviendo su sueño. Había deseado con tantas ganas el vivir tranquilamente y ahora se estaba volviendo realidad.

Volvió a mirar a su alrededor, este deseo solo se podía hacer si el fuese la única persona viva en la tierra.

Se levanto de golpe.

No.

No podía ser cierto, esto era el mundo real, tendría que haber más personas en el ¿no es así?

Bajo corriendo de la loma y mientras lo hacía gritaba.

-¡Anna, Manta, Ryu, ¿Dónde están? ¡Amidamaru!- bajo los escalones en un santiamén y después comenzó a correr por las calles mientras sus gritos aumentaban de volumen.

Al poco tiempo se dio cuenta de que por más que gritase, ellos no regresarían. El había deseado tener una vida tranquila, pero él no había pensado en que esto conllevaba el estar solo. Y no quería estar solo, él quería estar con sus amigos, quería convivir con Anna, quería volver a tener esos entrenamientos extenuantes en los que era sometido por su prometida, deseaba estar con Manta, su mejor amigo y el primero que lo acepto siendo lo que era, pero por sobre todo deseaba con todas sus fuerzas el regresar a su antiguo hogar, lo deseaba con todo su corazón, pero eso era imposible.

Entonces por sobre el sonido de la soledad misma, pudo escuchar el sonar de un cascabel tradicional japonés.


Horo Horo se encontraba en Hokaido.

Había despertado esa mañana y se había percatado de que se encontraba en ese lugar.

No recordaba en primer lugar porque se había ido de allí, ni tampoco recordaba cómo es que había regresado, pero lo que si sabía era que todo estaba bien ahora.

Había descubierto, desde el primer instante en que se levanto, que de alguna forma, que él no recordaba, el bosque de los kropokuls (hay no sé cómo se escribe :S) había sido restaurado, desde sus simientos y ahora ocupaba una gran parte de Hokaido.

Koloro junto con sus parientes kropokuls lo saludaban y agradecían.

Esa noche había tenido una cena de reyes, claro todo fue vegetariano, pero aun así todo había sido delicioso, inclusive glorioso.

Al terminar la cena se dirigió al baño de aguas termales, este estaba vacío por lo que entro tranquilamente en el, disfrutando del agua.

Unos segundos después escucho el sonido de la puerta corrediza abrirse, alguien había entrado al baño. Supuso que era Koloro por lo que lo llamo, pero el espíritu nunca contesto.

Al levantar la vista se encontró con el cuerpo de su hermana completamente desnudo.

Horo Horo no supo cómo reaccionar, el siempre había creído que su hermana era hermosa incluso angelical y en ese momento ella lucia realmente hermosa bañada en luz de luna.

El permaneció callado mientras ella entraba en el agua y se colocaba a un lado de él, dentro de las aguas termales.

El corazón de Horo Horo latía a mil por hora y sentía cierta presión en su entre pierna.

Nunca había visto a su hermana como una verdadera mujer y ahora que la había mirado completamente desnuda se daba cuenta de ella ya no era una niña, era toda una mujer.

Entonces Pilika se acerco a él y le susurro al oído.

-Hermano ya no soy una niña- le dijo con una voz que Horo Horo nunca le había escuchado utilizar, era una voz seductora y estaba llena de pasión- por eso…-Pilika había colocado su mano izquierda sobre el pecho de su hermano y lentamente comenzó a bajarla en dirección al estomago de Horo Horo.

Horo Horo se sintió extraño. ¿Qué era lo que sentía? Podiria ser que sintiera deseo ¿por su hermana menor?

-¿Pilika que estás haciendo?-Horo Horo le había preguntado exasperado a su hermana al sentir como la mano de esta bajaba hasta su estomago y pretendía ir más abajo

Pilika se movió maestramente alrededor de Horo Horo sentándose sobre el regazo de Horo Horo quedándose él en medio de las piernas de ella, con el rostro de ella hacia el de su hermano.

Ella sonrío al sentir el sexo de él entre sus piernas.

Entonces Horo Horo estallo y antes de que pudiese sentir o pensar algo mas, comenzó a besar a su hermana con desesperación y deseo, demasiado deseo.

Unos segundos después, por sobre el sonido de sus agitadas respiraciones pudo escuchar el sonar de un cascabel.


Ryu se encontraba en un bosque tan amplio como el mismísimo cielo.

No recordaba cómo había llegado allí ni tampoco como es que lo había encontrado, pero lo que sabía era que había completado su sueño.

Había encontrado su lugar especial.

El camino por horas por el bosque, este era enorme y basto, sin maleza ni alimañas, era perfecto.

Las flores brillaban al contraste con el sol y los arboles de bastas copas dejaban entrar la luz del sol en extraños ángulos.

Ese bosque era su lugar preferido, su lugar especial, y por fin había sido capaz de conseguirlo.

Estaba tan feliz que camino por el bosque buscando a sus amigos, llamándolos a gritos, pero por mas que se adentro en este no los encontró, pero lo que sí pudo encontrar fue una cabaña de madera. Tan pequeña y a la vez tan grande. Esta estaba acondicionada con aguas termales y baños estilo estadounidenses, también con una amplia cocina y con una bodega de dotación de comida para unos cuantos años. Contaba con un centro de video, como un mini cine y un repertorio de películas, algunas incluso de las que aun no se estrenaban. Tenia un hermoso jardín a su alrededor y un rio pasaba por detrás de esta.

Esa cabaña era simplemente su sueño hecho realidad.

Asique entro en la cabaña y se dedico a saciarse de comida hasta reventar, cuando termino tomo un baño tranquilamente y mientras lo hacía pudo escuchar el sonido de un cascabel.


Ren se encontraba encerrado en el sótano de la casa de la Dinastía Tao. Justo como lo había estado en el transcurso de su infancia, no había nada allí, solo había oscuridad, no podía ver ni escuchar nada, ni siquiera podía verse a sí mismo ni escuchar su propia respiración, no había nada en ese lugar. Por lo tanto no estaba si quiera seguro de su propia existencia en ese lugar.

Su mente y su corazón estaban llenos de odio y venganza.

Odio hacia su padre que lo había encerrado en ese lugar para pudrirse junto con el destino de su dinastía. Y Venganza por los que se habían burlado de él. No había ni una pisca de duda en sus sentimientos. Si el lograba salir de ese lugar seria solo para matar a su padre y maldecir de por vida a los que se habían atrevido a burlarse de él.

Y como so su deseo se hubiese hecho realidad. Sus cadenas se soltaron y la puerta de la celda en la que estaba fue abierta, solo para dejar salir a la bestia que se encontraba dentro de ella, que con velocidad y destreza corrió hasta la puerta del que hacía llamarse su padre y lo asesino a sangre fría enfrente de su propia madre, quien lloraba desconsoladamente antes de que Ren se desasiese de ella también.

Después corrió por la casa matando a todo el que se interpusiera en su camino con frialdad y destreza, ignorando por completo si eran niños, mujeres o hombres. El simplemente mato a cualquier persona que osara acercarse a él.

Y mientras lo hacia el sonido de un cascabel sonó.


Horo Horo siguió con su tarea, intensificando el beso que le daba a Pilika y antes siquiera que se diese cuenta dio la vuelta, colocándose esta vez el sobre ella, mientras besaba ese cuerpo virginal.

Sus manos recorrían cada parte del cuerpo de su hermana por lo que ella gemía con fuerza.

-hermano…hermano…-le repetía Pilika al oído, cada que él hacia algo nuevo y diferente con el cuerpo de ella.

Horo Horo no se contuvo e hizo lo que le dio la regalada gana con el cuerpo de Pilika, lo toco, beso, mordisqueo, saboreo, apretó. Y cada que el lo hacia ella le contestaba con un gemido que solo lograba excitarlo más.

-hazlo hermano-volvió a gemir Pilika al mismo tiempo que un segundo cascabeleo sonaba.

Horo Horo no pudo soportarlo más, deseaba hacerla suya y que ella su querida hermana pequeña, la más dulce y hermosa mujer que en toda su vida había podido conocer se lo pidiese lo enloquecía.

Entonces la penetro, ella dio un pequeño gritito, pero a Horo Horo eso no le importo y rápidamente fue embistiendo el cuerpo de su hermana con fuerza hasta que su orgasmo llego.

Mientras intentaba recuperar la respiración, su mente poco a poco fue asimilando lo que acababa de suceder. El había hecho el amor con su hermana…y fue en el presiso momento en que lo pensó que pudo escuchar de nuevo el sonido de un cascabel.


Ryu había dormido plácidamente en la cabaña y también había utilizado cada cosa con lo que la cabaña contaba pero pronto se hubo aburrido de esto. Ya que se encontraba solo. El pensó que sus amigos regresarían para la noche, pero ellos no lo hicieron. Por lo que por segundo día consecutivo salió a buscarlos.

Camino por el bosque, comenzaba a asustarse, era demasiado raro el no haber visto a sus amigos en tanto tiempo.

Y mientras lo hacía pudo distinguir figuras extrañas en un prado que se encontraba a unos kilómetros de distancia en el que él estaba.

Corrió hacia ese lugar, pero lo que encontró en el prado no fue para nada agradable.

Los cuerpos de sus amigos ya se encontraban sin vida en el suelo del bosque que en vez de ser color verde era rojo sangre.

Al parecer habían paliado contra otro grupo de personas que también querían ese lugar y mucha gente había resultado lesionada. En el caso del otro grupo todos los integrantes había muerto mientras que en el de Ryu el había sido el único que había sobrevivido.

Cayó de rodillas mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Y la desesperación lo abatió.

Y fue en ese momento en el que por segunda vez escucho el sonar de un cascabel.


Mientras Ren corría por las calles asesinando gente se percato de que su espíritu acompañante no era Bason, este espíritu era mucho más fuerte y formaba alas sobre su cabeza. El ya no era un shaman ordinario, el de alguna forma que no recordaba se había convertido en el shaman king y con ese extraordinario poder corría por las calles de las ciudades asesinando humanos mientras los llamaba basura y escoria.

Mientras hacía todo esto escucho el sonar de un cascabel por segunda vez, pero justo como la primera vez lo ignoro y se concentro en matar a todas las personas a su alrededor.

Estaba tan fuera de sí mismo que después de unos minutos dejo de distinguir entre shamanes y humanos matando a ambas razas son control.

-Ren…-Escucho que alguien detrás de si lo llamaba, por lo que volteo y al hacerlo se encontró con una mujer vestida con traje Mao de color negro con un dragón verde bordado en él, su cabello era verde, lo llevaba recogido con unos pasadores y sus ojos azules.

En ese momento pudo escuchar el sonido de otro cascabel, pero como las dos veces anteriores, lo ignoro.

Ren sin poder contenerse fue hasta la mujer y la decapito sin miramientos, pero en cuanto su vista identifico a la mujer se dejo caer el suelo desconsolado.

Esa mujer era su hermana, la única persona que realmente lo había amado y cuidado, y el cavaba de degollarla, el con sus propias manos se había deshecho de la persona más querida para él.

Entonces la oscuridad lo invadió de nuevo, pero esta vez no pretendía dejarlo escapar.

Todo se volvió desesperación y dolor. Esta vez el deseo morir, no podía soportar la carga de haber matado a su hermana con sus propias manos.

Dejo de sentir sus extremidades y después dejo de escuchar, oír, oler y saborear. Todo a su alrededor era la nada absoluta, el infierno mismo. Que lo atormentaba con el recuerdo del último momento de vida de su hermana.

Estaba seguro de que pronto moriría, por lo que aun y sabiendo que no vería nada abrió los ojos, esperando encontrar dentro de la oscuridad algo que lo relacionada con su antiguo yo, encontrándolo en el mismísimo momento en que abrió los ojos.

La oscuridad era ya una parte de él, cosida a su corazón con metal inoxidable, algo que para él era tan familiar y conocido como los garrotes que por cercas de 10 años lo rodearon.

Pero había algo que faltaba, algo en su corazón le decía que eso.

Algo en ese lugar, en la oscuridad faltaba.

Se obligo a sí mismo a extender su muerte por unos segundos más, ya que estaba seguro de que ese algo que faltaba terminaría llegando a él como siempre lo hacía.

Pero su tiempo fue súbitamente cortado.

No pudo respirar más, fue como si tuviese una bolsa de plástico en la cabeza, por más que tomaba aire este no llegaba a sus pulmones y justo cuando sintió que moriría la escucho.

El sonido de la más hermosa y melodiosa voz que hubiese escuchado.

Abrió los ojos, esperando a que la característica luz rosada se presentara e iluminara todo a su alrededor. Y justo como lo pensó esta llego.

Lo baño completamente en luz.

Mientras vagaba entre la oscuridad y la luz, pudo ver en su mente una imagen muy peculiar, que le recordó lo que había estado haciendo hasta ese momento. Pudo ver a Tamao sonriendo.

Sintió como el aire regresaba a sus pulmones y al abrir los ojos se encontró con el rostro de Tamao bañado en lágrimas, la luna se encontraba a espaldas de ella.

-¡Ren!-grito ella y se abalanzo sobre él.

El la miro desconcertado, ella lo estaba abrazando e incluso lloraba.

Ren atrajo el pequeño cuerpo de Tamao al suyo correspondiendo el abrazo.

No estaba del todo consciente de lo que había pasado, pero algo le decía que debía consolarla.

Miro a su alrededor y fue entonces cuando recordó todo. Ellos habían ido a la montaña pero en el mismo momento en que había pisado el suelo de esta algo los había golpeado, derribándolos y sumiéndolos en ese extraño sueño.

Entonces volvió a mirar a Tamao, lucia muy triste y temblaba demasiado.

Detrás de ella en el suelo había un cascabel japonés. Al verlo recordó que él había escuchado el sonido de ese cascabel tres veces en su sueño, pero el siempre lo ignoro y en el último momento escucho la voz de Tamao cantando.

-¿Qué sucedió?- su voz salió ronca y patosa.

Tamao se separo de él lo suficiente para dejarlo incorporarse.

*/*/*/*/*/FLASH BACK*/*/*/*/*/*

Entraron en la montaña exitosamente, pero en el momento en que el hoyo a sus espaldas se cerró los cuatro shamanes cayeron inconscientes al suelo.

Tamao los miro alarmada, pero entonces recordó lo que pasaba cuando shamanes que no fuesen ella entraban a la montaña.

La montaña les ponía una especie de prueba, la tercera prueba.

Esta les mostraba a los shamanes sus deseos hechos realidad y lo que pasaría en este mundo si estos fuesen verdad.

Se hinco en el suelo, meditando y después comenzó el ritual que ella tendría que llevar a cabo.

De forma de que ellos pudiesen despertar, su abuela había creado un cascabel que al sonarlo llegaría hasta la inconsciencia de los shamanes.

Este cascabel solo podía hacer su música tres veces, una vez cada 4 horas.

Pero para que este apareciera en la montaña ella tenía que invocarlo y este proceso también era tardado, por lo que al ver a los jóvenes en el suelo no lo pensó dos veces y comenzó con la invocación.

Después de que pasaron cuatro horas el cascabel ya estaba en sus manos por lo que inmediatamente lo hizo resonar, su sonido hizo que la tierra vibrase.

Inmediatamente después de escuchar el cascabel Yoh se levanto, lucia deprimido y desconcertado.

Se sentó y miro a Tamao dubitativamente.

-Felicidades Joven Yoh, usted es el primero en despertar desde que entramos a la montaña y por lo tanto ha pasado la tercera prueba, la montaña ahora reconoce su existencia.

Yoh mostro sorpresa pero después el reconocimiento lo rodeo, lo que lo hizo recordar todo.

Con una sonrisa realmente sincera en el rostro se desplomo en el suelo totalmente feliz de haber despertado de ese "sueño".

Pasaron otras 4 horas antes de que Tamao lograse resonar el cascabel de nuevo. Esta vez Ryu despertó.

Lucia pálido y asustado.

-Felicidades Joven Ryu, ha pasado la tercera prueba, la montaña reconoce su existencia.

Ryu se mostro desconcertado, pero después de unos cuantos minutos logro recordar lo que estaban haciendo en ese lugar. Por lo que animado comenzó a bailar mientras pronunciaba "yahooo's y woooow's"

Después de esto transcurrieron otras 4 horas.

Ren y Horo Horo no habían despertado, Tamao estaba muy preocupada, ya que cavia la posibilidad de que no despertaran. Hizo a un lado este pensamiento y con animos hizo sonar por última vez el cascabel.

Horo Horo despertó de inmediato. Su respiración era entrecortada y lucia realmente desesperado.

-Felicidades Joven Horo Horo, ha pasado la tercer prueba la montaña reconoce su existencia.

Tamao miro a Horo Horo con felicidad, pero entonces se percato de que Ren no había despertado.

Su rostro se descompuso y el terror la invadió. Ren no había despertado con el tercer sonido de cascabel.

-¿…Joven Ren…?-Lagrimas comenzaron a caer por sus ojos. Ren seguía totalmente sumido en ese "sueño".

Se acerco a Ren e intento moverlo, pero él estaba tan tieso como lo había estado todo el día.

Su respirar comenzó a ir más lento, Tamao sabía lo que esto significaba. Ren estaba muriendo.

-¡REN!-lo llamo mientras lo agitaba con fuerza-¡DESPIERTA! ¡REN!- lloraba a mares incapaz de contenerse.

Los demás shamanes miraban la escena estupefactos.

Entonces el pecho de Ren se detuvo.

Tamao puso los ojos en blanco, Ren iba a morir…

Cerró los ojos con fuerza e intento concentrarse, hallar una solución y entonces la encontró.

Si ella cantaba era posible que el la escuchara y despertara, después de todo el siempre la había escuchado.

Yao wang zhe ni bei ying

You gu dan tai cang bai

Wo duo me xiang pei zhe ni

Zou guo ren shan ren hai

Su voz se escuchaba patosa a cause del llanto, pero eso no la detuvo, si esa era la única forma de salvar a Ren ella daría todo en esa canción.

Dang tian kong bian hui bai

Ni de you shang peng pai

Wo duo me xiang zou jin ni

Jin suo de xin hai

Elevo el tono de su voz, creyendo en que el la escucharía.

Wo yi zhi dou zai ni shen hou deng dai

Deng ni you yi tian hui guo tou kan wo

Wo de xiao song gei ni xi wang ni kuai le

Ni de nan guo dou gei wo

Guan yu ni de yi qie wo douhao hao shou cang zhe

Se vio obligada a detenerse un momento, ya que el llanto no le permitía continuar cantando. Pero a los pocos segundos se recupero

Wo yi zhi dou zai ni shen hou deng dai

Deng ni you yi tian neng gan jue dao wo

Jiu suan wo zai ni shi jiemiao xiao xiang yi ke chen ai

Wo ye hui gei ni wo suo you de guo he re

Dang tian kong bian hui bai

Ni de you nshang peng pai

Wo duo me xiang zou jin niJin suo de xin hai

Wo yi zhi dou zai ni shen hou deng dai

Deng ni you yi tian hui guo tou kan wo

Estaba a mediados de la canción cuando ella pudo sentir como el volvía a respirar.

Tamao se colmo de felicidad mientras lo abrazaba fuertemente llorando.

*/*/*/*/*FIN DEL FLASH BACK*/*/*/*/*

Ren pudo percatarse de que detrás de ella estaban los otros shamanes, lucían de la misma forma que Ren lo hacía, desconcertados y algo cansados.

Tamao se limpio las lágrimas y con todo el control que le fue posible reunir hablo.

-Felicidades Joven Ren, ha pasado la tercera Prueba, la montaña ahora lo reconoce.

A Ren se le encogió el corazón al verla de esa forma, ella era tan dulce. Su rostro lleno de lagrimas mostraba una sonrisa sincera que la hacía parecer tan hermosa.

Sin darse cuenta Ren se encontró tocando el rostro de Tamao, limpiando las lagrimas que ella había derramado.

Tamao se sonrojo, pero permaneció quieta. Le gustaba la sensación que las manos de Ren dejaban sobre su cuerpo.

Entonces el rostro de Tamao volvió a mostrar tristeza y nuevas lagrimas aparecieron en el.

-pensé que morirías- dijo apenas en un susurro que solo Ren fue capaz de escuchar.

-Lamento haberte preocupado- Ren le contesto en el mismo tono de voz. Tamao abrió los ojos sorprendida, Ren Tao le estaba pidiendo disculpas.

En ese momento fue cuando Ren se percato de lo fuerte y poderosa que esa mujer era y de lo hermosa y seductora, que inocentemente, lucia.

Tamao cerró los ojos tranquilizándose un poco y antes de que alguien dijera algo más, ella se quedo dormida en los brazos de Ren.


Bueno primero que nada !Lamento la tardanza!, se me cayo el internet y tube unos problemas con el word (allí lo escribo :S) pero pues el internet regreso y gracias a dios que mi hermana tiene su laptop xD y pude escribirlo.

Espero y les haya gustado :D Porque a mí me encanto xDD

Ya se algunas personas me dicen cosas porque me pico con mis propias historias y me emociona el qué dirán ustedes, es por eso que intento hacerlas entretenidas ;)

En este cap hubo algo de Lemon, la mera verdad no sabía que poner :S espero y no les moleste que haya puesto incesto, a mí siempre me ha gustado la parejita pero sé que hay gente que no le gusta fue por eso que dude demasiado en ponerlo, aunque a fin de cuentas termine dejándolo de esta forma.

:S este cap termino quedándome muy largo, soy cercas de 16 hojas, yo no planeaba tantas xD pero vale la pena

PD: DEJEN REVIEWS! XDD

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