Disclaimer: Los nombres de los personajes son de Meyer.
Capitulo 10- Miedo
Bella POV
No solía decir malas palabras, pero hoy estaba que decía una buena cantidad de ellas, tenia varios motivos para hacerlo, primero se me había olvidado sacar un suéter o algo para cubrirme. Cuando el Príncipe Carlise me envío a la farmacia, corrí a mi cuarto a cambiarme el uniforme, ya que no nos era permitido salir de palacio con el, pero en el afán de salir de ese lugar lo mas rápido posible deje mi suéter sobre la cama, allá había quedado bien el bendito.
Segundo, había caminado por tres farmacias y solo en la ultima había encontrado lo que necesitaba y tercero se me había hecho tan tarde que estaba segura que cuando llegara a palacio ya el medicamento no seria necesario, quise pegarme cachetadas mentales, tenia rabia solía ser muy despistada pero esto ya me superaba.
Gire en la esquina y me abrace a mi misma, buscando lograr un poco de calor, hacia bastante frío, se sentía un viento algo extraño y cuando iba a mitad de calle note que estaba bastante sola, acelere el paso ya me quedaba poco para llegar cuando sentí unos pasos rápidos tras de mi, gire a ver y no había nada. Acelere mas el paso y volví a girarme y nada debían ser impresiones mías.
Sin embargo cuando regrese mi vista al frente me paralice, un grupo de cuatro hombres estaban a mi alrededor, el pánico empezó a circular por mis venas, trate de esquivarlos y fue mucho peor, uno de ellos le indico a otra y sentí unos brazos que me tomaron con fuerza, sabia lo que iba a pasar, estaba sola, pero ahí recordé a mi madre "En la vida se lucha hasta el final" y eso hice trate de oponer resistencia pero eran mas que yo, estos hombres había bebido demasiado para su propio bien, trate de huir y fue peor, empecé a pasar de brazos en brazos al final no se de donde saque fuerzas y grite lo mas alto que pude pidiendo auxilio.
Y en cuestión de segundos sentí un fuerte frenazo demasiado cerca y la luz de los faros de un auto en mi rostro, sin embargo esa luz trajo a la última persona que me imagine que llegaría a ayudarme.
-¡SUELTENLA!- grito tan fuerte que uno de los hombres el rubio regordete se paralizo de inmediato, sin embargo otro de los hombres uno bastante alto, rubio y con una coleta se puso frente a el.
-¡Esta reservada si quiere su turno tendrá que esperar a que Demetri termine!- señalo a un chico que fumaba y estaba recostado contra una de las paredes.
-¿Reservada?- parecía verdaderamente furioso, sus ojos iba de mi rostro al del rubio peleador- Lo repito por si son sordos, S-U-E-L-T-E-N-L-A o no respondo.
-¿Ah si? ¿Y que hará el niño bonito? ¿Llamar a mami para que venga por el?- dijo nuevamente el rubio y yo sentí miedo no por mi, por el, por que lo lastimaran el no debió haber pasado por acá.
-¿Mi madre?- dijo con un intento de sonrisa- A la tuya llamare mañana para informarle que la bestia de su hijo se podrirá en la cárcel, así que lo digo SUELTENLA.
-¡Bravo!- se burlo el rubio- El niño bonito sabe que decir, pero mira americanito, por que de eso tienes pinta, la chica es nuestra, y hagas lo que hagas no me veras en la cárcel, a no ser que sea su majestad.
-Mira que hoy es su día de suerte, yo creo que su majestad estaría bastante interesado en conocer a la escoria de Port Ángeles, y en saber quienes son los que están ultrajando a su sobrina- dijo también en un tono de burla.
-¿Sobrina?- el interpelado me miro-¿Eres la sobrina del Príncipe?- lo observe y asentí, tenia mucho miedo.
Pero justo en ese momento pude ver como el rubio caía al suelo seguido de un moreno que estaba a su lado, el chico que según creía se llamaba Demetri grito.
-Hey chico quieto- dijo cuando vio que ahora iba por el- Tom suéltala.
-No, James dijo que era mi regalo de iniciación yo la quiero- lloriqueo y pude ver que el tal Tom era el que me tenia sujeta por los brazos y ahora por el cuello.
-O la sueltas o lo mato, tu escoge- volvió a hablar en un tono que helaba la sangre, no se de donde había sacado una pequeña arma pero con ella apuntaba al rubio que estaba en suelo y quien parecía ser el tal James.
Eso pareció asustar al regordete y me soltó.
-Bella ven acá y sube al auto ya- pero yo no corrí al auto yo corrí hacia el, teníamos que irnos de ahí, lo podían lastimar.
-Edward- dije cuando choque contra el, me rodeo con uno de sus brazos y con el otro seguía apuntando con el arma.
-¿Estas bien?- pregunto en un susurro yo solo asentí, después de lo que me parecieron minutos pero que estoy segura solo fueron unos segundos estábamos en el auto y atrás quedaban las figuras rezagadas de los cuatro hombres.
Y ahí me derrumbe, las lagrimas empezaron a bañar mi rostro y sentía como todo mi cuerpo temblaba, estaba teniendo un ataque de pánico, el auto nuevamente freno.
-¡Bella! Joder ¿Qué te hicieron?- dijo soltando su cinturón y tratando de girarme, luego sentí como Edward abrió la puerta de mi lado y quito mi cinturón- ¡Bella háblame maldita sea!
Pero las palabras no salían de mi boca, hoy había podido pasar una tragedia lo había podido lastimar y todo habría sido mi culpa.
-¿Estas…bien?- fue lo único que salio de mis labios.
-¿Yo?- asentí- Por Dios Bella, estoy muy bien, ¿Por qué diablos preguntas como estoy? Mírame- tomo mi rostro en sus manos y sentí tanta tranquilidad cuando mis ojos se encontraron con los suyos.
Y nuevamente deje de pensar me lance sobre el y lo abrace lo más fuerte que podía necesitaba saber que era real, que los dos estábamos bien, después de un segundo sentí como el me apretada y susurraba un "todo esta bien, tranquila" llore a mas no poder, toda la solapa de su chaqueta estaba húmeda de mis lagrimas, pero se sentía tan bien estar así que casi había olvidado porque estábamos así.
Cuando sentí que podía hablar, fui conciente estaba abrazando a Edward y llorando sobre el, la vergüenza me absorbió y trate de retirarme.
-Edward, perdón, no quería ser tan imprudente- el puso cara de sorpresa.
-Bella, no pasa nada. Mírame – yo me sentí mas roja que un tomate, el limpio dos lagrimas mas con sus pulgares y lo mire-¿Estas bien?- asentí y luego sentí lo que nunca me imagine.
Los labios de Edward sobre los míos, de una forma tan suave que parecía que besaba al aire, yo estaba paralizada pero después que el trato de intensificarlo me perdí, era mi primer beso y estaba pasando en este momento al menos debería intentar responderlo, estaba segura que mi movimientos eran bastante torpes, pero yo también respondí al beso, y en ese segundo pude ver en mi mente que todo tenia sentido.
Mis manos se fueron a la base de su cabeza y hundí mis dedos en su cabello, eso pareció acelerar mas a Edward porque escuche un suave gemido contra mis labios y el trato de apartarse pero yo no lo deje al contrario lo presione mas hacia mi quería que estuviera mas cerca, sentí la lengua de Edward pidiendo permiso para entrar y yo lo cedí y ahí nuevamente me sentí en otra dimensión.
No se cuanto tiempo paso pero la falta de aire nos hizo separar y cuando el aire volvió mi cerebro, con el volvió la conciencia ¿Qué había hecho?
-Por Dios Bella- dijo en una voz que parecía que tuviera dolor.
-Lo...siento- dije en un susurro.
-No, no lo sientas. Yo fui el que inicio todo y no me arrepiento, pero quiero que sepas que es la primera vez que hago esto- dijo aun sin soltar mi rostro.
-¿Besar?- pues para ser la primera vez de el no parecía muy inexperto.
-No, tonta Bella- se río- Me refiero a besar a alguien así de repente, no se que me pasa contigo Isabella.
-¿Miedo?- pregunte, entendía que yo lo tuviera pero ¿El? ¿De que?
-Si Bella, creí que jamás te soltarían, tuve miedo de que te lastimaran- dijo pegando su frente a la mía-¡¿Qué me estas haciendo?- lo ultimo parecía que se lo decía mas para el- Además ¿Qué hacías a estas horas por acá? Es muy peligroso.
-Venia de la farmacia, su majestad me envío y casi no encuentro la medicina, así que cuando finalmente la encontré ya se había hecho tarde.
-Bella júrame que no volverás a estar a estas horas sola en la calle- me miro con severidad.
-Lo juro- conteste casi por inercia, yo tampoco sabia que me hacia el a mi, cuando estaba así de cerca yo no sabia ni como me llamaba, así que de seguro podría jurarle que iría a marte.
De repente se puso en pie, cerro el auto y en un abrir y cerrar de ojos estaba de nuevo en el lugar del conductor.
-Vamos a palacio- dijo tomando el camino- Pero Bella- dijo tomando mi mano- Necesitamos hablar de lo que paso esta noche.
-No creo que haya nada de que hablar, lo que paso, paso y ya.
-¿Qué?- pregunto deteniendo el auto.
-Si, eso. No creo que haya nada que hablar, tranquilo se que fue un error- dije tan rápido que no se si me entendió.
-¿Un error? Crees que te bese por error Bella- dijo tomando mi rostro- No fue un error Bella, al menos no para mi, yo no voy besando por ahí a cualquiera.
-Bueno, pues yo tampoco. De hecho nunca lo había hecho por si no lo noto- dije en un susurro y juro que estaba más roja que la camiseta de la selección española.
-¿Qué?- pregunto, ahora me haría repetirlo, ya era bastante vergonzoso reconocer que el había sido mi primer beso.
-Pues eso, que no había besado a nadie antes- dije nerviosamente ahora mis manos y la de Edward en la mía me parecían demasiado interesantes.
-Bella mírame- dijo en tono muy bajo y alce mi rostro y no sabia bien que veía en ese par de ojos verdes- Para mi no fue un error, de eso puedes estar segura. Ahora quiero saber algo ¿Crees que fue un error que yo fuera tu primer beso?
-No, pero no creo…- no pude continuar volvía sentir sus labios sobre los míos, esta vez creí que podía hacerlo mejor así y respondí con todo lo que tenia, mis manos se fueron a su cuello y las suyas de mi rostro a mi cintura, no quería irme de acá de repente comprendí que este podría ser uno de mis lugares felices, superaba con creces la comodidad de mi cuarto y no se comparaba en nada con la soledad del jardín, podía sentir mi pulso tanto o mas acelerado que mi propia respiración, desafortunadamente éramos humanos y el aire era necesario para respirar, así que eso fue lo único que hizo soltar mi agarre, pero lo que escuche de Edward me dejo sin aliento un suave gemido muy parecido al dolor y mezcla de alegría, era algo extraño.
-Bella, esto no es un error, no se que es pero no es un error- dijo aun con los ojos cerrados y su frente sobre la mía.
Pero en ese momento comprendí la claridad de las cosas, sentirme así de feliz era imposible, nunca deberíamos habernos besado el era algo así como mi jefe y yo no era nadie a su lado, solo la simple sirvienta.
-Si lo es Edward, usted es alguien imposible, es mi jefe. Esto no esta bien- dije tratando de sacarme de su agarre, el lo impidió.
-No Bella, tu jefe es Carlise. Y esto no es algo que hablare contigo en un auto, esto lo hablare con calma. Y no es imposible- dijo dándome un suave beso en la frente.
En cuestión de minutos estábamos frente a la puerta de palacio, cuando el auto se detuvo trate de salir lo mas rápido posible pero la mano de Edward me lo impidió.
-Bella, necesito hablar con Carlise, pero también quiero hablar contigo. Te espero a las once en el jardín.
Yo asentí y corrí hacia al cocina, al llegar allí una muy preocupada Sue me recibió.
-Bella, ¡¿Qué paso? ¿Por qué haz tardado tanto?- pregunto.
-Lo siento Sue, casi no encuentro esa medicina y cuando venia de regreso un grupo de hombres apareció de la nada…
-Oh Por Dios, ¿Te hicieron algo?-dijo acercándose a mi lado y buscando alguna herida o golpe-¿Estas bien?- yo asentí.
-Si Sue estoy afortunadamente apareció alguien que me ayudo- no se porque no le dije que había sido Edward, era muy mala mentirosa y si Sue se ponía a indagar en detalles tal vez terminaría diciéndole TODO lo que paso.
-Ay mi niña, te mucho cuidado la próxima vez te llevas a uno de los chicos o los enviamos a ellos, de todas maneras, la familia Denali ya se marcho, después de otro berrinche de la señorita, pero no te preocupes nadie noto que tu aun no habías regresado solo nosotros.
-Bella- dijo Alice entrando a la cocina- Te estaba buscando, te necesito en mi cuarto para que terminemos de arreglar lo de la carta que te comente.
-Si señorita Alice- dije necesitaba salir de ahí, Sue era muy intuitiva y en su mirada podía ver claramente que sabia que le estaba ocultando una parte de la historia- Sue ¿Ya cenaron todos?
-Si, ya todos cenaron solo faltas tú- dijo mirándome tranquilamente, pero yo la conocía muy bien.
-Esta bien, voy con la señorita Alice- dije a Sue- Vamos, señorita Alice, después de usted.
Y fue así como estuve con Alice casi dos horas hablando acerca de las fechas de inicio, de los pocos gastos que yo tendría que cubrir, que no eran nada a comparación de lo que cubriría esta beca, empezaría en dos semanas las clases y podría terminar en un año y luego hacer mi práctica en un restaurante. Hablar con Alice era bastante fácil y tranquilo, pero mi tranquilidad quedo en cero cuando escuche, que la voz que llamaba a Alice desde el otro lado de la puerta.
Así que me apresure a levantarme y salir de la habitación, aun no eran las once y me sentí ya bastante nerviosa para poder enfrentarme a el.
-Alice ¿Cómo te fue con tu amiga? ¡Bella! No esperaba que estuvieras acá- dijo sonriendo de esa forma extraña que lo hacia.
-Ehh, si señor Edward, pero ya me retiro. Gracias señorita Alice- dije señalando los sobres- Permiso, los dejo solos. Buenas noches.
-Buenas noches Bella- dijo Alice mas sonriente que de costumbre.
-Buenas noches, Bella, que descanses. Por favor no olvides lo que te pedí- dijo Edward.
Yo asentí, y me retire hacia la cocina necesitaba respirar y estar sola al menos unos minutos, todo lo que había pasado hoy era demasiado extraño.
*-*Hola chicas Nuevo Cap, el próximo no se si a final de esta semana o inicios de la próxima todo depende de cómo se den las cosas y del tiempo que tenga, gracias por agregar la historia a las alertas y favoritos, gracias a quienes se toman unos segundos para dejar su Rw como: majo 1309, michy, Tania Solis, xAnitaaa, Spohia 18, madelinedarkgirl. Gracias a todas por leer. XoXo*-*
