Nota importante: MKR no me pertenece , las escritoras oficiales son CLAMP, yo solo me divierto con posibles finales, tampoco mi afán es ser escritora , solo garabateo

Capitulo 11.- Rayearth?

Si el amor no es lazo suficiente para unirnos, entonces que lo es...

Cabalgaba a todo galope, se encontraba a escasos kilómetros de la entrada al templo de fuego.

Minutos atrás se había detenido sólo para admirar las dos luces doradas que salían de los templos del agua y viento… Acaso serán portales? El paisaje revelaba dos líneas cruzando el infinito. Teniendo en cuenta que esa misma luz había transportado a las guerreras días atrás, lo más lógico que su mente tergiversó, era que se habían abierto dos portales… pero cómo? Tenía conocimiento de uno solo, como es que ahora había más, eso de cierta manera le inquietó.

Antes de subirse de nueva cuenta a su caballo sintió una fuerte presión en su pecho, que hizo que postrara una de sus rodillas al suelo, ya lo había sentido años atrás, cuando "Luz" trataba de acabar con Lucy y sentía como se desvanecía la energía vital de su amada. No, no podría ser de nuevo o sí? El tan impasible caballero sintió por segunda vez, un desespero por saber cómo se encontraba la guerrera de fuego, se levantó, montó su caballo y ahora se dirigía con toda prontitud al templo del Dios.


En el salón del trono se reunían las dos parejas que habían desaparecido de los templos, mientras Marina y Anahís se abrazaban efusivamente, el mago comenzaba a sentir una fuerte presión en el pecho, levantó su báculo, brillo y en el techo de la habitación, aparecieron los cielos cephirianos que comenzaban a oscurecerse, de los templos aún brotaban los portales cruzando el infinito, ahí estaban ambas líneas doradas perdidas en el espacio exterior.

Guruclef comenzó a angustiarse, no debía, lo sabía, después de todo su mejor discípulo, era la persona con mayor voluntad en aquel planeta. Pero si él era esa persona, porque los cielos tomaban ese color? no creo que en estos momentos Lantis esté perdiendo tiempo, desatando la lluvia, además ésta parecía distinta, se sentía melancólica, será que Lucy está influenciando en el clima? Y si es así, cómo lo lograba? si ella aún estaba en mundo místico? Y esta vez no traía consigo la joya que servía de catalizador.

-Clef, algo no está bien, cuando regresamos Lucy no se encontraba bien de salud, nos dijo una tontería de que era por cansancio, pero estoy segura que ni ella sabía exactamente qué estaba pasando, expresó preocupada la peli celeste.

-tiene razón Marina, segundos antes de regresar la noté más pálida y lo más extraño de todo fue un comentario que me hizo, manifestó la rubia.

-que comentario Anahís, insistió el mago.

-mencionó que perdía energía hasta con respirar

La cara de los presentes no fue otra más que de preocupación, las miradas angustiadas pasaban de un ser a otro, nadie decía nada pero imaginaban lo peor. El mago creía saber algo, no estaba seguro, así que tendría que ir al estudio a buscar información que pudiera ayudarlo.

-debemos esperar a Lantis, debemos tener fe en que traerá a Lucy de regreso, finalizo el gran gurú

Las chicas habían pasado de la felicidad inmediata a la creciente preocupación por su amiga, que debían hacer en esas circunstancias, la guerrera de fuego les había aclarado que todo estaría bien, pero, como saberlo, si hasta el clima de Cephiro parecía resentir su extraña enfermedad.

La rubia sintió como nuevamente su estómago hacía de las suyas –necesito un baño gritó – para llevarse una mano a la boca y salir corriendo de la habitación.

Los presentes se miraron confusos por un momento y Marina salió en busca de su amiga.


Antes de entrar al volcán pudo notar el raro cambio de clima en Cephiro, ese extraño suceso, adicionado a la fuerte presión en su pecho, hizo que el Kailu corriera hacia el gran templo. – Lucy, Lucy – pronunciaba el nombre de la guerrera mientras se adentraba.

Minutos después, sus ojos resentían la fuerte brisa caliente que desprendía la lava, ardían, incluso lagrimeaban, su armadura se sentía mucho más pesada, la ropa se le teñía al cuerpo de tal manera que sentía que le carcomía la piel, faltaban solo unos pasos más para estar frente a las puertas del Templo. No podía fallar, no iba a fallar, sabía algo no andaba del todo bien, su corazón se lo confirmaba, cada vez que se oprimía más y más. Si algo le sucedía a Lucy seria su perdición, quien sabe, si la perdición de Cephiro también.

Al estar frente a esas enormes puertas de color carmesí, el hombre postró una rodilla al suelo en señal de reverencia –Dios del fuego he venido a pedirle ayuda…

El silencio alumbró, alrededor de unos treinta segundos, mismos que sirvieron para que el espadachín, siguiera imaginando lo peor de todo, la energía de Lucy se sentía cada vez más baja. Se preguntaba cómo podía sentirlo, Si ella estaba en mundo místico? Pero lo que más angustia le causaba, era el saber cómo podría ayudarla, si estaban tan lejos. El desespero era terrible, no soportaba más la situación y volvió a dirigirse al gran Dios.

-Dios del fuego le suplico, necesito de su ayuda. El espadachín no abandonaba la misma postura, sin embargo esta vez las puertas del templo comenzaron a abrirse, lenta y pausadamente hasta dejar ver el fondo del lugar. El Kailu levantó un poco la vista, en cualquier otro momento hubiera esperado hasta obtener una aprobación, pero este estilo tan arrebatado, se debía a las circunstancias por las que atravesaba su mayor adoración, no podía darse el lujo de tanta diplomacia, tenía que actuar.

-espadachín mágico de Cephiro, se escuchó una voz grave

El Kailu levantó más su rostro para poder ver el fondo del salón, la fuerte brisa ardiente no permitía la claridad, todo era borroso.

-Espadachín mágico de Cephiro, acércate.

El caballero se irguió y encamino sus pasos dentro del templo, donde el calor ya era insoportable, en un momento pensó como su hermosa ninfa pudo aguantar tanto fervor dentro de ese recinto, sin lugar a dudas cada día la admiraba más. Sintió como una de sus piernas se oprimía metió su mano a uno de los bolsillos del pantalón y saco aquella joya que con tanto amor había regalado a su adorada, el centelleo rojo que emitía si de por si era pequeño, ahora disminuía cada vez más, imaginó lo inimaginable, ahora no solamente su corazonada le avisaba de la escasa energía vital de Lucy, la joya que le regalo su madre también lo hacía o al menos eso pensaba. Volvió a arrodillarse frente a ese tornado de lava que emergía del centro, no tenía forma de animal, tampoco de persona, solo un fuerte tornado de lava.

-Dios Rayearth, he venido en busca de su ayuda, volvió a musitar.

Sin embargo de nueva cuenta el silencio umbro, solo aquel remolino habitaba el recinto y ahora no quería hablar, la paciencia poco a poco comenzaba a desfallecer y como no hacerlo en tales circunstancias…


El cielo se había oscurecido en su totalidad, rayos por aquí, rayos por allá, abundaban el principado cephiriano, la fuertes ráfagas de viento golpeaban cada ser vivo de la tierra mágica. El miedo aun no ahondaba entre los hombres de Cephiro, pero la extrañez del clima causaba sugerentes preguntas a los líderes de las aldeas.

-Que estará sucediendo en el castillo, preguntaba Lira a su madre, aquella jovencita ya no era más una niña, los años habían transformado su cuerpo y ahora se descubría en una dulce adolescente.

-no lo sé, Lira, pero tu padre pronto nos traerá respuestas.

-Señor Lantis, apenas musito audible…

Los jefes aldeanos contaban con el poder de la telepatía y a través de ella podían comunicarse con los tres altos mandos del castillo.


El tornado de fuego se elevó al cielo raso del templo, la llamarada fue tan avasalladora que tuvo que elevar su brazo para cubrir lo poco de vista que le quedaba, el calor lo estaba consumiendo, había pasado demasiado tiempo en aquel lugar.

El fuego disminuyó y el espadachín trato de ver el nuevo panorama, que extraña sorpresa se llevó…


En el castillo, Guruclef y Paris estaban atareados con tanta pregunta por parte de los líderes, el mago ya se imaginaba que algo así ocurriría y planeó cuidadosamente una respuesta para no desencadenar los temores de sus conciudadanos. Aunque en el fondo el mismo comenzaba a dudar, Lantis se había tardado más de la cuenta en el templo del Dios del fuego y eso no pintaba para nada bien.

Todos estaban reunidos en el estudio, sus caras denotaban gran preocupación y angustia. Como siempre la dulce inocencia de Kara sacó a todos de sus pensamientos.

-Mamá que pasaría si la persona con mayor fuerza de voluntad muere?

BALDAZO DE AGUA FRIA… Ah que niña, sus palabras expresaban el origen genético al cual era poseedora, pero en estos casos que se podía hacer…

-Kara, deja de hacer esas preguntas, refutó enfadado el jefe de las fuerzas armadas de Cephiro

El resto ni siquiera quería pensar en ello y algo relacionado a esa información era lo que buscaba Guruclef, pero donde buscarla, si en los últimos años todo había sido controlado por un pilar, Lucy tenía solamente 7 años de haberlo abolido, ya no recordaba donde encontrar el viejo archivo de literatura muerta que podía ahondar en el castillo.

Marina y Anahís se sentían cada vez peor, en el fondo sentían que su amiga había sido el enlace para que ellas pudieran regresar a Cephiro, pero jamás pensaron que pudieran poner en riesgo la vida de la pelirroja.

En esos momentos en el centro del estudio, fue apareciendo el semblante de un caballero, uno muy conocido por todos, el espadachín mágico de Cephiro hacia su arribo.

-Lantis donde esta Lucy –gritó eufórica Marina.

El pobre hombre no sabía ni que responder, estaba lleno de culpa y desesperación por no poder ayudar a su adorada, amedrentado por la rara situación en el templo de fuego.

-Lantis…esta vez era el mago el que obligaba a que el espadachín diera una respuesta.

-No lo sé Clef – expreso amargamente – el Dios no ha querido darme respuestas.

-Pero cómo? Que Sucedió Lantis? El mago estaba tan asombrado como el resto, Marina y Anahís se miraban una a la otra con preocupación.

-Solo me dejó pasar para ver como transfiguraba su imagen de un fuerte tornado de lava al de un…

No alcanzó a terminar sus palabras, ya que fueron interrumpidos por un temblor, la nave NSX de Autozam hacia su arribo.

-que sucede – expresó el mago – porque Águila esta planeando en el castillo.

-yo hable ayer con el – expresó el espadachín

-Para qué?

Las cabezas de todos los presentes iban de una cara a la otra, en espera de información.

-Probablemente temí que algo así podía suceder, le dije que viniera para tratar de abrir el portal, juntando nuestra fuerza de voluntad, finalizó el Kailu para salir de la habitación e ir a dar encuentro a su amigo.


Lucy de nueva cuenta yacía desmayada en la blanda cama, si bien sabemos que este tipo de reacción solo dura alrededor de 2 minutos, éste en especial había rebasado ya por mucho ese tiempo. Lucy tenía una hora en el desmayo o lo que parecía peor un "coma", su respiración estertórea delataba totalmente ese estado, su pulso había descendido a tal grado que difícilmente alguien podía percibirlo a simple y llana muestra.

-Lucy, Lucy, se escuchaba en el fondo de su corazón, pero donde era exactamente.

-Lucy, Lucy…

-esa voz, conozco esa voz…

-Pero por supuesto que me conoces Lucy, soy yo "Luz"…

- Luz...

-Que te sucede Lucy?

-no lo sé Luz, ya no siento mis extremidades, Lu… - la voz de la guerrera de fuego comenzaba a desfallecer

-Lucy, Lucy…


Al salón, se congregaba el comandante del planeta Autozam, Lantis se había encargado de ponerlo al tanto durante el camino al estudio.

-bien Lantis ahora si puedes terminar de decirnos que pasó en el templo de Rayearth, inquirió de nuevo el mago.

-Ya te lo dije Clef, el espadachín había subido un poco el tono de voz o al menos lo suficiente, para que el resto se quedara pasmado ante la forma de dirigirse al gran hechicero. Mientras tanto Guruclef notaba que el Kailu, realmente estaba atravesando por una difícil situación, lo conocía demasiado bien y éste no era el tipo de persona que se saliera así de control, mucho menos podía permitirse ser grosero, entonces trato de aligerar el contexto.

-Si Lantis comprendo que ya nos dijiste que el Dios del fuego no te atendió, lo que no terminaste de decir es que fue lo que viste.

El espadachín al sentirse un poco apenado por la mala actitud ante su gran amigo y maestro, atravesó el estudio y fue a postrarse al ventanal (sip, como siempre) – lo único que alcancé a ver fue el semblante de un hombre, pero no me permitió ver nada más, comencé a brillar y supuse que desaparecía del lugar, después reaparecí aquí, finalizó apuñando las manos.

-un hombre?

De nueva cuenta los presentes se vieron atravesar por la situación anterior, dirigían sus miradas de un hombre a otro a excepción de Kara que yacía dormida en uno de los sillones desde hace ya un buen rato.

-Jamás hemos visto ningún hombre en los templos, Lantis – la voz suave y segura de la guerrea de viento aparecía.

-todo estaba muy borroso, guerrera mágica, probablemente hasta me confundí – expresó el gallardo sin siquiera voltear a verla – lo que sí puedo decirles es que la energía vital de Lucy está disminuyendo aceleradamente, es como aquella ocasión con Luz – el Kailu había bajado la cabeza, los sentimientos comenzaban a aflorar y ya no importaba si los demás lo notaban.

-Luz – hablaron al unísono las guerreras mágicas.

-No puede ser, no, no. Lucy no puede hacernos esto – gritaba desesperada la dueña de Ceres.

-Que es lo que no puede hacer Lucy, Marina – el mago comenzaba a desestabilizarse también.

-Lucy, hizo un comentario antes de nuestro regreso – Anahís contestaba pacíficamente, pero su voz comenzaba a resquebrajarse – Dijo que si no podía abrir el portal, traería a Luz para hacerlo.

El espadachín giro inmediatamente su cabeza para encontrarse con los esmeralda de la guerrera del viento, mientras recordaba los extraños ademanes que había presenciado en su amada…la mano en la cintura, la expresión tan segura de sí. Como pude dejarlos pasar así porque si? Como no me di cuenta a tiempo que algo no estaba bien?

– Guerrera mágica, Lucy puede traer a Luz de regreso? Preguntó temerario el caballero

La chica no pudo contestar porque del salón se desprendió una potente luz, que hizo que todos los presentes cubrían sus ojos para poder soportarlo. Mientras la poderosa energía disminuía, los presentes bajaban su brazo para poder ver, cuál fue su sorpresa al encontrarse frente a ellos la figura de una persona.

-Eres tú…

Continuará...

NOTAS DE AUTOR:

Hola, aquí estamos de nuevo, muchísimas gracias por sus comentarios, este capitulo va dedicado a KUU DE CEPIRO Y HIKARULANTISFORLOVE, quienes deben de estar en el mismo estado que el autor, ósea, comiéndose las uñas jajajaj. Muchas gracias por su apoyo.

En esta ocasión me reservo el derecho a la aclaración, tendrán que esperar para descubrirla, risilla maliciosa...

Como siempre me despido, ideas, consejos y criticas son bien recibidos

Seguimos garabateando...