Oh carajo, ni idea de hace cuanto tiempo no actualizo xD. Tengo tantas cosas para decir. Primero, me pegó feo la noticia de que Chocobollo deje de hacer fics porque es la mejor del mundo y sus fics fueron los primeros que pude leer, y básicamente me obsesioné con SP gracias a ella y aprendí mucho de sus historias u.u. Segundo, tendría más libertad de escribir si tuviera mi fucking netbook, estar en la compu y que la gente me mire(? me parece extraño. También, no estuve muy bien últimamente u.u por eso estuve saliendo mucho para distraerme, me voy a actualizar bien con los fics y voy a dejar reviews en los que pueda. Este capitulo me salió MUY largo, supongo que es en recompensa de mi ausencia y porque no tengo idea de cuando voy a volver a actualizar xD Estuve escribiendo un poco de mi otro fic Creek, voy a hacer lo imposible para poder actualizarlo pronto. Y nada más, voy a responder sus perfectos reviews por privado e.e las amo las amo las amo por comentar n.n Les dejo el cap!
-Allí está. Me iré a mi casa por el camino largo, así que tu ve e intenta hacer algo. ¿Entendiste, Kenny?- Mirando a los ojos a su pervertido amigo, Cartman señala con su pulgar hacia atrás. Le daba la espalda a un muy distante Kyle que se mantenía caminando por la vereda de en frente de la escuela. Ambos le habían dicho que se adelantara porque tenían que buscar unos libros que se habían olvidado o algo así, cualquier excusa sería suficiente para hacer unos minutos de tiempo y planear bien las cosas. Kenny se muerde ambos labios y le asiente sacando seguridad de quien sabe donde. Cualquier cosa planeada por Eric no le daba buena espina, estaba empezando a dudar sobre lo que haría. No quería perder las bolas siento tan joven.
-Genial. Mañana me cuentas como te fue. Esto será más grandioso de lo que puedo imaginar.- Se entusiasma Eric sonriendo para si mismo. Está a punto de retirarse y pasa al costado de su amigo para tomar un camino diferente, el contrario para llegar a su hogar. Pero justo antes de eso, el rubio le toma un brazo y se le queda mirando con cansancio.
-¿Ah? ¿Qué quieres ahora?- A Cartman no le gustaba que alguien cuestione sus geniales planes, por eso la idea de que Kenny lo haga lo fastidiaba. Gira un poco molesto hacia él dirigiéndole una cara de pocos amigos.
-Sólo quiero decirte que puede que no funcione. Eh, por lo menos no hoy, que haré el primer intento.- El rubio no quería parecer nervioso. Pero vamos, una chica no te encajaría un puñetazo, a lo mucho te daría una bofetada. Y Kyle lucía como esas personas que se defendían ante cualquier tipo de abuso o agresión.
-Recuerda el trato, debes tomarle por lo menos cinco fotos comprometedoras y si es posible follando contigo. No se si hoy, pero esas fotos tienen que estar en mis manos en algún momento de éstas semanas.-
-Cómo olvidar ese trato.- Fulmina con la mirada agotada al gordo quien le regala la sonrisa más angelical que pudo haber hecho en su corta existencia. Le da una palmada en la espalda y ríe un poco, en un extraño intento de darle ánimos a su amigo.
-Suerte, pobre.- Entonces sigue su camino y deja de pie e inmóvil al rubio McCormick. Él suspira cerrando sus ojos, aprieta sus puños y mira al frente decidido, hacia el camino que tomaba el pelirrojo. El "fuertecito" no había especificado lo metodos que podría usar, así que todo se valía. Las cosas no serían tan difíciles de conseguir si aplicaba su metodo. Corre para poder alcanzar a Kyle y cruza la calle lo más rápido posible, sino lo perdería de vista.
-¡Kyle! ¡Espera!- Agita su brazo para que lo pueda ver a lo lejos. Sólo le llevaba una cuadra de distancia y el judío había escuchado su grito a lo lejos. Se detiene y se da media vuelta, viendo como Kenny corría a todo lo que le daban los pies hacia él. De cierta manera, a pesar de no saber por qué, se alegra de que Cartman no viniese con él.
-Que raro que no venga con el gordo chupa culos. Por un lado mejor.- Murmura sin darse cuenta, y un par de segundos despues, el rubio llega hacia donde estabal y se detiene un poco jadeante por la corrida.
-¿Qué onda con Cartman? ¿No viene con nosotros?- Pregunta extrañado el pelirrojo, al mismo tiempo que Kenny trataba de recobrar la compostura.
-No, él… creo que esta enojado contigo o algo así y quiso ir por el camino largo. Si, eso.- Kenny le sonríe tratando de sonar lo mas convincente posible, y se lleva ambas manos a la capucha que tenía puesta, se la quita y toda su cabeza queda descubierta. Sus cabellos desordenados quedan a la vista del pelirrojo, quien no se inmuta ni hace ningún comentario al respecto. En realidad, Kyle arquea una ceja indignado ante lo que le decía.
-¿Enojado? Casi siempre le importa una mierda lo que le diga. Como sea, por lo menos estaremos tranquilos. Ya vamonos.- Comienza a caminar por la vereda otra vez, y el rubio se coloca a su costado derecho y le asiente un par de veces, le sigue el paso a su mismo ritmo sin querer apresurarse demasiado.
-Por cierto, quería preguntarte algo.- Menciona mirando de reojo a su amigo pelirrojo, con indiferencia y unos ojos que se veían más claros que de costumbre. Empezaría lentamente, no planeaba avanzar mucho, tenía que ser inteligente y no joderla. Kyle no se molesta en mirarlo a los ojos porque no le toma demasiada importancia al asunto, de seguro era una trivialidad como siempre.
-Claro, ¿Qué sucede?-
-Supongo que escuchaste el rumor sobre Wendy, el que Butters no terminó de decirnos.-
Kyle permanece unos segundos callado, pero luego gira su cabeza hacia Kenny con ojos desconcertados. La verdad era que no había hablado con nadie ese día como para estar al tanto de los rumores chismosos que se estaban circulando. McCormick adivina por su expresión desorbitada que no sabía a que se refería.
-Ella tiene un gran malentendido con Stan. En realidad, la escuché hablar con una de las chicas de tercero hace un rato al salir de clases. Al parecer su versión de los hechos es muy diferente a la que nosotros tenemos.- Analiza algún tipo de reacción en Kyle con lo que le estaba diciendo, pero únicamente parecía pensar en lo que le decía y concentrarse mas que nada en lo que tendría que responder luego de escuchar esa información. Kenny sonríe de costado cerrando los ojos y encogiéndose de hombros.
-Si lo que ella dice es cierto, debería volver con Stan. Todo fue un malentendido.-
-¿Malentendido dices?- Kyle ríe no pudiendo creer lo que sus oídos escuchaban y le regala una sonrisa falsa a su amigo. Él se esperaba una reacción como esa.
-Se que si vuelven, Stan será feliz. Pero si él conserva un poco de dignidad e inteligencia, no lo hará. Wendy lo ha lastimado de mil maneras. Odio ser aguafiestas, pero si vuelven volverán a pelear y el único que saldrá sufriendo sera él. No es lógico que siga tropezando con la misma piedra una y otra vez.- Frunce el seño molesto porque ya no quería soportar esas peleas y reconciliaciones predecibles en esa pareja. Todo se había vuelto repetitivo y triste, la verdad ya aburría.
-Aunque desgraciadamente, solo puedo darle mi opinión. Él tiene que hacer lo que quiera. Espero que no actué como un idiota.- Su opinión era de las más sinceras, alguien tenía que abofetear a Stan para que reaccione y si nadie estaba dispuesto a hacerlo, él lo haría de alguna u otra manera. Una sonrisa astuta se forma en el rostro de Kenny. Desvía su mirada hacia el costado opuesto de donde estaba Kyle, para que no note su expresión maliciosa.
-Te molestaría que Stan volviera a estar con Wendy.-
El judio escucha esas palabras, que no parecían interrogativas sino totalmente afirmativas y siente que la voz de Kenny era un poco más oscura de lo normal. Mira hacia arriba, pensando bien antes de contestar. No estaba muy seguro de su respuesta.
-No si molestar sea la palabra. Solo, no se, me daría rabia que él vuelva a estar depresivo. Al final, nosotros somos los que debemos aguantarlo en ese estado después.-
-No te gusta ver a Stan sufriendo por una zorra que no lo merece, ¿Verdad?- Kenneth gira su cabeza hacia él observando con ojos bien abiertos e inocentes a su amigo, luego de lanzar esa pregunta. Kyle no duda en mirarlo a los ojos, esos ojos celestes claros que lo penetraban.
-No me gusta ver a Stan de esa forma con nadie. No es por Wendy, creo que si cualquiera le hiciera lo mismo también sentiría rabia. Es decir, tendría que reaccionar y ya no dejarse utilizar.- Cierra un poco los ojos, sospechando con desconfianza sobre las repentinas preguntas que le hacía el rubio con expresión interesada en escuchar cada una de sus respuestas.
-¿Y a que viene el interrogatorio? ¿Piensas que está mal que me preocupe por mi mejor amigo?- Frunce un poco el seño colocándose automáticamente a la defensiva. Kenny no logra evitar escapar una risita divertida. Era la primera vez que pensaba que Kyle se veía adorable cuando se enojada e intentaba defender sus principios morales.
-Que te preocupes tanto por Stan me parece perfecto. Es lo que un super mejor amigo haría, ¿No es así?- Entrecierra los ojos de forma interesada hacia el pelirrojo, quien le desvía la mirada un poco molesto. Si Kenny lo mencionaba con tanta énfasis y con una vz extrañamente peculiar y calculadora, no se traía nada bueno entre manos. Quizás se le estaba pegando un poco de los pensamientos de mierda de Cartman. Sabía que juntarse con él no traería nada bueno tarde o temprano.
-Yo no creo que sea nada raro.- Él trata de no seguirle el juego, pero el rubio tenía las cosas bastante planeadas en su cabeza. Muestra una de sus más cálidas sonrisas hacia el judío.
-Es una linda amistad, Kyle. La envidio.-
-Tambien eres mi amigo, Kenny. Pero pienso que puedes llegar a llevarte mejor con Cartman. Aunque todos lo odiemos.- Expresa con aburrimiento y volviendo a agradecer que no los haya acompañado. Kenny vuelve a reír con ganas y alza la mirada hacia arriba. El cielo era gris y el frío era impresionante. ¿Estaría por comenzar a nevar? Daba igual, soltaría la verdad porque ya no podía resistirlo más, moría por ver el rostro del pelirrojo al saberlo.
-Sería desagradable que Stan lo recuerde. Porque la tan perfecta amistad que ustedes tienen podría ponerse en peligro. Eso no sería para nada genial.-
Kyle se queda unos segundos en silencio, porque no entiende en el momento a que se refería con exactitud. ¿Estaba hablando de lo de Wendy? Pero él no tenía nada que ver con eso. Lo analiza en esos segundos, pero nada, no le veía relacion a nada que supiera ni a la conversación que estaban teniendo. Le dirige una mirada haciendo un gesto de confusión.
-¿Recordar qué?-
-Si, tu sabes.- En ese momento Kenny pasa su brazo sobre los hombros del judío y lo acerca hacia su cuerpo, para sorpresa del chico. Se acerca a su oído sonriendo con diversión por la expresión impresionada de Kyle. Llega a rosar con sus labios su piel y pronuncia en un murmuro totalmente nítido y claro las siguientes palabras.
-Lo que ustedes dos hicieron en la habitacion de Craig.-
El pelirrojo lo aparta de un empujón a su costado y frena su caminar, quedando cara a cara con Kenny. No tenía cara de muchos amigos.
-¿De qué carajo estás…? Oh, ya veo. Cartman debió hablar de más al enterarse de eso, como siempre. Stan fue un idiota si se lo contó,- Se lleva una mano al puente de su nariz. Aunque estaba acostumbrado a los constantes maltratos de Cartman, este era el colmo. El rubio siente dudas al escuchar hablar al judío. Él mira fastidiado a McCormick por tener que dar explicaciones al respecto.
-Escucha, Stan me llevó a esa habitación porque me sentía horrible por todo lo que bebí. Admito que bajo el punto de vista de ese gordo bastardo esa escena parece mal-interpretable. Pero tú, que creo que tienes una inteligencia promedio, debes entender que pensar que sucedió algo es totalmente ilógico. ¿Verdad?-
Kenny sonríe entre resignado y cansado y niega con la cabeza al escuchar su explicación. Hasta ahora el pelirrojo parecía tranquilo, pero estaba seguro de que eso no duraría mucho tiempo. Se acerca un poco a Kyle, pero esta vez no se atreve a tocarlo. Solo a contestarle.
-Se que es ilógico, de verdad. Ustedes son los heteros mas firmes que conozco y su amistad está en buenos terminos, no tenía nada de raro para mi hasta hoy al mediodía. Te creería en todo lo que dices si no hubiera fotos de por medio.- Comprende que estaba colmando la paciencia de Kyle, porque comenzaba a encabronarse de verdad. Observa indignado hasta la medula al rubio.
-¿Fotos? Es absurdo. Si no tienes nada mejor que hacer que venir a fastidiarme, vete solo a tu casa Ken. Ve a joder a alguien mas.- Se da media vuelta con ojos cerrados y fuertemente ofendido. Era obvio que el gordo lo había mandando para fastidiarlo con esa mentira tan obvia. Comienza a caminar dejando estático a Kenny, quien se lleva una mano al bolsillo en busca de algo. Revuelve el interior y continúa hablando con tranquilidad.
-Cartman te filmó con Stan en esa cama. ¿No tienes ni un pequeño recuerdo de lo que te hizo?-
Cuando Kyle se detiene de golpe a un par de metros de su amigo, el rubio se le queda mirando con calma indiferente. Encuentra un cigarrillo en su bolsillo y se lo lleva a la boca, luego palpa su bolsillo trasero y encuentra un encendedor sin rebuscar demasiado. Lo único que le quedaba hacer era esperar.
El contrario se pierde en sus pensamientos, provocando que toda su mente se quede en blanco por un momento. Esos ojos azules solo lo miraban a él. Esos ojos familiares que le transmitían serenidad mientras que sentía esas tibias caricias sobre su rostro, al momento su cuerpo se estremecía por su contacto. Eran sus únicos recuerdos borrosos luego de lo de Bebe. Kyle siente un escalofrió sobre su cuerpo y baja la cabeza atónito. Se queda helado sin poder articular palabra ni aunque sea titubear algo en su defensa.
¿Esos ojos eran los de Stan?
-Mientes.- Afirma en voz alta y en un estado de completa negación, lo suficiente como para que Kenny lo oiga. Él acababa de encender su cigarrillo, y al oír esa palabra salir de su boca, exhala el humo lenta y suavemente. Kyle gira para verlo, con su misma expresión de desacuerdo por lo que decía su amigo. Pasa a sonreír sarcástico, al borde de la ironía, porque era imposible que pudiese aceptarlo. ¡Nunca en su sano juicio lo aceptaría!
-Estás loco. Lo estás inventando. Sabes que es incoherente por donde quieras que lo veas, así que no seas idiota, Kenny.-
-Sucedió, Kyle. Ambos estaban borrachos hasta las bolas. Cartman lo filmó todo, tomó una foto también.- Se acerca con el cigarrillo en mano hacia él, quien comenzaba a expresar perturbación en sus claros ojos verdes. Pero el rubio no quería que esa fuese su reacción, lo que menos quería era asustarlo o traumarlo de por vida. Por otro lado, Broflovski recuerda las palabras provenientes de Cartman ese día a la mañana.
"Creeme, hasta pude grabar un videito interesante. Es oro… puro."
Y la tétrica mirada de Eric se había clavado en su alma, como nunca antes había pasado.
-No es en serio. No puede ser en serio.- Murmura débilmente con ojos bien abiertos y sintiendo una opresión incomoda e insoportable en su pecho. Era vergüenza en estado puro, porque sabía que si lo que le decía no era una mentira… Quizás Stan podía recordarlo con más claridad. No, no era posible, si fuera así hubiese tenido alguna reacción al verlo. ¿Eso significaba que tampoco recordaba absolutamente nada? ¿Qué carajo había en sus malditas bebidas como para no poder controlar lo que hacían?
Kenny vuelve a envolver su brazo alrededor del cuello de Kyle y con su mano libre se quita el cigarrillo de la boca.
-¿Estás bien? Se que no puedes creerlo, porque hasta para mi es increíble. Pero bien, algo sucedió y no miento. Mañana te mostraré la foto si es que Cartman se digna a prestármela. En cuanto al video…-
-¡Callate!- Kyle vuelve a apartarlo totalmente consternado, a lo que el rubio retrocede sorprendido. Y entonces el judío lo fulmina con sus potentes ojos verdes, con una rabia indescriptible que daba autentico miedo, hasta a un inmortal como lo era Kenny.
-¡¿A que mierda están jugando tu y el gordo racista? ¡Si es verdad que tiene fotos o algo así, estoy seguro de que planean algo! ¡No puedo creer que tu estés de su parte!-
-Yo no quería fastidiarte a ti.- Frunce el seño ofendido el contrario, comenzando a indignarse por el maltrato de lo que hasta ahora era su amigo judío, mientras que Kyle sigue mirándolo con completa hostilidad. No lo toleraba, sus recuerdos no eran lucidos, pero aún así le era casi imposible tragarse... lo que sus oídos estaban oyendo. Quería arrancarse la mirada de Stan de la cabeza, porque ahora entendía que todo era producto de lo que había ocurrido esa noche.
-La verdad, sólo trato de salvar mi culo. De todas las personas que hubiera querido joder, tu hubieras sido último. Debo ayudar a Cartman, sino me cagará la vida.- McCormick retoma el hilo de la conversación original, y alza un poco la cabeza de manera altanera hacia Kyle. Estaba desplegando sus razones, por lo menos una de ellas. Su deber era acceder al plan de Eric sino quería cagarse la vida en lo que le restaba en la secundaria. ¿Y que peor rumor que el de ser verdaderamente marica? Ese inocente chisme le destruiría la popularidad y la reputación.
-¿Ah? ¿Te está extorsionando? ¿Y con qué se supone que…?-
-Eso no interesa. Por ahora harás lo que te digo, o sino el gordo de mierda publicará tus fotos por toda la escuela. Por todo South Park.-
Ambos se quedan mirando a los ojos, como si el tiempo se detuviera entre ellos. Kenny no era de esos chicos que se dejaba intimidar, o chantajear. Tampoco era de los que se dejaría manipular por Cartman, sea cual sea la circunstancia. Eso es lo que alcanza a razonar el judío sin dejar de apreciar aquellos ojos celestes que parecían querer matarlo con la mirada. Al parecer estaba más decidido que nunca a obedecer a Eric. Pero parecía tener sus propias razones dejando de lado la extorsión. Ni siquiera sabía con que era extorcionado.
Kyle se remueve en su lugar, comenzando a sentir nervios al recordar nuevamente los ojos azules de Stan sobre él. ¿Cómo era posible que eso haya sucedido? Era un acto gay, sobrepasadamente gay. Siente que millones de preguntas aturden su mente, dejándolo más preocupado que nunca. Es decir, ¿cómo habia llegado a eso? ¿Por qué con Stan? ¿Fue solo circunstancial? De eso se quería convencer desde comenzaba a considerar que habia ocurrido en verdad. Recuerdos borrosos e inimaginables estaban en su inconsciente, porque por más que trataba de hacer memoria no podía pasar en limpio las imágenes.
Y deja de lado la lógica por un segundo, sintiendo que la confusión lo invade por completo. ¿Cómo tendria que actuar ahora? ¿Qué deberia responderle a Kenny? No entendía una infinita cantidad de cuestiones y las preguntas crecían y crecían, sin poder responder ninguna en su cabeza. Enojo, frustración, y asco. Por ahora eran las sensaciones que predominaban en él.
-¿De verdad pasó? No puedo… entenderlo.- Expresa con sinceridad en su voz, mientras se llevaba una mano al rostro, preocupado por si mismo. Por ese estado que no sabía definir bien y que lo enfurecía porque no saber lidiar con su horrenda e incomoda situación. En todo caso, quería echarle toda la culpa al alcohol drogado.
O a… un impulso muy inconsciente. Porque era imposible que sintiera algún tipo de atracción por su mejor amigo, eso estaba MUY mal por donde sea que se considere. Nunca en su vida había visto a Stan de otra manera que no sea la de super mejor amigo. Nunca le atrajeron otros hombres, juraba tener una adolescencia relativamente normal, con deslices comunes como los que ocurrían con Bebe.
Kenny se compadece un poco por la reacción que estaba teniendo. Despues de todo, Kyle era la voz de la razón la mayoria de las veces, no podría aceptarlo con tanta facilidad como él porque no era un fiestero promiscuo en busca de nuevas experiencias sexuales con el mismo sexo. Se podría decir que la mentalidad de Kyle era cerrada y conversadora, por eso su shock era predecible. El único beneficio que podría sacarle a toda la situacion McCormick, era el de experimentar. Probar y ser libre de empezar a disfrutar de algo incorrecto para algunos. Como sea, él nunca había sido el chico bueno.
-Solo espero que nunca lo recuerde, como yo tampoco puedo hacerlo bien. Fue… un accidente. Nunca debió suceder. Me siento… terrible, Dios mio.- El pelirrojo descubre su rostro y cuando alza la mirada, la situación ocurre a una velocidad tan alta que no tiene tiempo de reaccionar de algún tipo de forma ofensiva.
Kenny camina largos pasos hacia él, arroja los restos del cigarillo que acababa de terminar de fumar, acerca su mano derecha y toma la nuca del judio, lo atrae hacia su rostro y le planta un beso en los labios. El gesto de horror de Kyle fue el peor que había hecho en todos los años de su vida.
Dos segundos despues, forsejea para liberarse del agarre del contrario, pero este le rodea la cintura con su otra mano y lo pega a su cuerpo. Broflovski poseía una cintura envidiable, pero bastante delgada y delicada al fin, aunque luchase, el contrario poseía más fuerza y era algo bastante inútil oponer resistencia. Kyle intenta empujarlo, tornándose pálido como un papel cuando siente que el rubio profundizaba el beso introduciendo su lengua en su boca. Él lo toma de los hombros y quiere apartarlo con todas sus fuerzas, hasta intenta gritar, pero no había caso, Kenny lo sujetaba con muchísima mas fuerza, de la que él carecía por ser delgado y no hacer ejercicio jamas en su puta vida. Sacando de lado el basket, claro.
Kenny entiende que no estaba funcionando demasiado bien, ya que Broflovski intentaba safarse de mil maneras. Así que decide parar, además Kyle no tenía intención de besarlo porque su boca era firme y no quería abrirse al paso de su beso. Separa su rostro del judío, y no se espera su auto reflejo siguiente.
Kyle, apretando los dientes al borde de un ataque de rabia, le encaja un rodillazo en el estomago con todas sus malditas fuerzas. Lo aparta de un empujón violento, provocando que Kenny se quede sin aire y caiga sentado al suelo, sosteniéndose el estomago con gesto adolorido.
-¡Eso no era necesario!- Se queja de inmediato frotandose el lugar golpeado y bajando la cabeza.
-¡¿Qué no era necesario? ¡Que haya ocurrido algo tan fuera de lugar con Stan no significa que sea marica, pedazo de idiota! ¡Todo lo que ocurrió fue un error! ¡Lo que más me sorprende y me repugna es que tu…! ¡ERES LA PERSONA MAS PERVERTIDA QUE CONOZCO! ¡NO PUEDEN GUSTARTE LOS HOMBRES! ¡¿Qué sucedió con tu obsesión con las tetas y el culo de las mujeres?- Grita todo eso demasiado rápido y agradece que a esa hora de la tarde nadie esté en la calle, ya que la gente solía trabajar. También agradece que nadie hubiese sido testigo de lo que había ocurrido. Se meterían en un problema escandaloso y muy vergonzoso si había testigos de ese beso involuntario y forzado.
-¡Tu no entiendes!- Kenny se levanta de pronto, apretando ambos puños lleno de rabia. Prosigue casi a los ladridos por el enojo.
-Esto es lo que Cartman me encomendó. Debo hacerte esto, Kyle. Por eso, tómalo como una violación o como quieras. Si no lo hago, él no solo empapelará la ciudad con tu foto, sino también con la mía.-
Esa sentencia había sonado estremecedora, en especial para los oídos de Kyle. ¿Ese era el temido juego de Cartman? ¿Quería volver a joderlo de esa forma tan ruin y miserable? Hasta estaba usando a Kenny, probando nuevamente que no tenía ningún codigo o escrúpulo en su mente envenenada y enferma. Acaba de entender que también amenazaba a Kenny con una foto, ¿Sería igual de humillante que la de él? Tenía que estar al nivel como para que quisiera violarlo sin importarle nada.
-N-no puedes seguir sus ordenes. Podemos con él, esto no es necesario. No tenemos que hacer algo tan marica solo para satisfacerlo. ¡Además esto nos repugna a ambos! ¡Tu no eres gay!- Quería creer que podía llegar a tocar el lado sensato del chico para que entrara en razón, para que no haga algo que los perjudicara a ambos. En especial para no darle satisfacción a Cartman en su condenado juego.
-Lo siento, pero esto es algo personal también.- Vuelve a acercarse a él de forma peligrosa, haciendo que Kyle retroceda con precaución y frunciendo el seño a la defensiva. Al parecer no tenía intenciones de escucharlo, y eso solo le dejaba como conclusión que su rubio amigo…
-Porque de cierta forma también me beneficia probar de un dulce diferente. Asi que jódete, cabrón. Tendrás que aguantártela.-
Pensaba en follarse a tipos para satisfacer su pito caliente y sediento de algo que no sean putas regaladas. El mundo se había vuelto loco. Porque la persona oficialmente más mujeriega del mundo acababa de afirmar que tenia intereses sexuales por personas de su mismo sexo. A esa altura de las cosas, deja de lado la cuestión de que Kenny era gay o bisexual o cualquier maldita cosa que quiera ser. Solo se trauma en su interior y se pregunta un millón de veces: De todas las personas con las que podía experimentar, ¿Por qué tenia que ser con él? Maldito Cartman, maldito Cartman, MALDITO CARTMAN.
Le toma un brazo a Kyle, quien lo miraba con ojos atónitos y aún procesando sus palabras. Y lo arrastra por la calle por la fuerza.
-No puedes… ¡No puedes! ¡Suéltame! ¡Les diré a todos! ¡No se saldrá con la suya, tenemos que joderlo, Kenny! ¡No tienes que fingir conmigo, se que lo haces porque te extorsiona con algo! ¡Es imposible que tu…! Que tu quieras…-
-No es imposible. Estoy decido a jugar y tu serás el primero, judío escandaloso.- Kenny sonríe satisfecho al entrar a un callejón oscuro y de mala muerte, mientras que Kyle quería retroceder. Pero no podía, y no quería gritar. No quería que las personas entiendan lo que estaba pasando y en la situación en la que estaba. Era tan bochornoso.
El rubio lo estampa contra una pared y sin decir mas se abalanza encima de su cuerpo, besando su cuello y mordiéndolo suavemente.
-¡Basta! Kenny, eres… mi amigo… basta…-
El rubio le tapa la boca con una mano bruscamente, mientras que seguía besando el cuello suave del pelirrojo. Era la primera vez que besaba de esa manera a un hombre. La verdad era que no recordaba lo de Butters, y ahora estaba lucido y era consciente de que Kyle estaba debajo suyo estampado contra la pared y tratando de liberarse. Una situación excitante, que debía ser desagradable para su amigo, sabía que su amistad se estaba quebrando, pero cuando succionaba su piel y lo saboreaba, entiende que estaba probando algo que era diferente y de cierta manera, perfecto. Y no podía parar.
No comprendía si era porque sentía que su corazón latía emocionado ante el miedo por ser descubiertos, o el miedo de que Kyle lo odie para siempre, o quizás el temor a que Cartman se salga con la suya y divulgue sus fotos por todo el universo.
Quería seguir, y más cuando siente que Kyle… baja las manos de sus hombros, y deja de empujarlo con insistencia.
Siente que debajo de la mano que le cubria la boca al pelirrojo, un gemido se escapa, uno bastante sonoro.
Kenny se separa de su cuello con los ojos bien abiertos de la sorpresa. ¿Él había sido el que había provocado aquella muestra de excitación en Kyle? Ese sonido había sido exquisito. Y necesitaba seguir oyéndolo. Necesitaba más y no se detendría por nada en el mundo. Le quita la mano de la boca y le sonríe maliciosamente al pelirrojo que jadea un poco, y pasa a mirarlo con desprecio y odio verdadero. Y antes de que pueda mandarlo al infierno con palabras ofensivas, Kenny lo besa lleno de pasión y lujuria. No duda en colar su lengua dentro de su boca y recorrer cada rincón de ésta.
Kyle no iba a corresponderle, porque era totalmente a la fuerza. Solo intentaba retroceder más, cosa que era imposible al estar contra una pared. Se mantenía quieto, con ambas manos a sus costados y apretando los puños con fuerza. No volvería a darle el placer de emitir ningún sonido, su gemido anterior se había escapado contra su voluntad. Pero si lo estaba obligando a eso, lo minimo que debia hacer era resisitir lo más que podía y no ceder. Despues de todo, era algo asqueroso. Un hombre lo besaba y se sentía asquerosamente gay. ¿Quién podría sentir placer ante algo en contra de su voluntad?
"¿Piensa que puede resistir para siempre? Que ingenuo. Jajaja."
Los pensamientos de Kenny se pervierten el doble que antes, tenía millones de trucos los cuales quería practicar. Pero decide ser suave y no demasiado brusco con el judío, que aunque no quisiera demostrar ninguna reacción, sentía su suave temblor debajo de su cuerpo.
Lleva una mano a su entrepierna y comienza a acariciar esa zona tan sensible en el cuerpo de Kyle. Él se estremece y encorva un poco su cuerpo hacia atrás. Kenny se separa del beso, sonriendo y sabiendo que su provocación estaba funcionando.
Kyle cierra los ojos y larga un suspiro agotado, luego trata de tomar el aire suficiente luego de separarse de ese beso brusco que había recibido.
La mano de Kenny iba de arriba hacia abajo y se deslizaba de manera juguetona en la zona intima del pelirrojo, quien mantiene los ojos cerrados con fuerza y vuelve a suspirar, resistiendo sus ganas de gemir con fuerza. El chico pobre apostaba lo que sea a que estaba resistiendo, era muy obvio por su expresión. Así que decide avanzar un escalón más arriba. Abraza el cuerpo de Kyle con su brazo derecho, sin detener el masaje que le aplicaba a su entre pierna con su mano izquierda. Entonces, desliza su mano por debajo de su ropa y acaricia su espalda suave y delicada.
Kyle deja caer su frente sobre el hombro de Kenny y no logra resistir más. Gime lleno de placer ante sus contactos y comienza a respirar de forma agitada. Kenny se agita también al escucharlo gemir de esa forma perfecta y pasa su mano sobre su miembro, por arriba de sus pantalones aún.
Sus respiraciones se sincronizan y Kyle siente como el placer lo invade con locura, aunque quisiera negarlo ya no podía hacerlo. Levanta su cabeza del hombro de Kenny para poder mirarlo a los ojos con una mezcla de emociones que nunca antes había sentido. Sin pensarlo dos veces, el rubio lo besa en los labios y cierra sus ojos intentando volver a profundizar.
Kyle cierra los ojos también y deja de resistir ya que el placer lo había cegado por completo. Corresponde el beso y entrelaza la lengua con la de su amigo, o lo que sea que fuera ahora. Kenny pasa de acariciar la espalda del pelirrojo a llevar su mano hacia adelante y deslizarla por debajo de su abrigo, toquetea su pecho con sus dedos tibios, que recorren seguros esa zona de su cuerpo. El pelirrojo ahoga un pequeño grito de sobresalto en la boca del rubio sin despegar su boca de la de él, y siente que su labio inferior es mordido suavemente.
Era delicioso. Esos roses calidos le eran familiares. No eran violentos y parecían ser suaves porque no querían lastimarlo. Las caricias y los besos de Kenny solo lo excitaban cada vez más, pero tenían una diferencia fácil de reconocer. Kenny solo buscaba satisfacción y por eso no queria dejar de escucharlo gemir, con tal de que eso no sucediera, podría seguir subiendo niveles y en algún momento se olvidaría de la suavidad que estaba emplementando.
En cambio, las anteriores caricias que había recibido tenían el proposto de tranquilizar su estremecido cuerpo. Porque se esforzaba por no temblar del placer pero le era imposible no desear su cuerpo en esa situacion. El pelinegro queria calmarlo y por eso lo acariciaba con dulzura. ¿Sería asi con Wendy tambien? Más bien, ¿Habría hecho eso en el pasado con Wendy?
Como para no caer rendido a los pies de Marsh.
-No voy… ahh… a follar… uhhm… contigo en… ¡En este maldito callejón!- Grita escandalizado luego de separarse violentamente del rostro de Kenny. Lo empuja hacia atrás con ambas manos, aprovechando que no aplicaba presión sobre su cuerpo y vuelve a apoyar su espalda contra la pared, jadeando más agitado que nunca.
McCormick respiraba con dificultad también y se le queda mirando algo aturdido. Había sucedido, ¡Había logrado un avance considerable con Kyle! Pensaba que iba a ser mucho más difícil, pero lo había conseguido por medio de una semi violación. Al carajo, se había sentido increíblemente genial y no veía la hora de repetirlo y avanzar al siguiente nivel.
Pero al darse cuenta de que Kyle enfocaba su mirada asesina y furiosa sobre él, entiende que el obstinado de mierda se negaría a aceptar que se había sentido de puta madre besarse y tocarse de esa manera tan excitante con otro hombre.
-Hey, no se tú, pero no creí posible que besaras tan bien, Ky.- Sonríe de manera juguetona y se lame los labios entrecerrando los ojos, solo provocando que el judío abra bien los ojos con gesto de consternación y terror absoluto. Estaba pálido y lo sabía bien, porque ese era apenas el comienzo.
-Carajo, no me mires así. Se que te gustó.- *Sonrisa picara esbozada por el rubio en modo angelical.*
-¡CLARO QUE NO ME GUSTÓ! ¡Para nada! ¡Sólo me dejé llevar, pero fue lo más espantoso que me pudo pasar en toda mi corta vida!- Lo señala Kyle frunciendo el seño estallando de la ira y con ganas de reventarle la cara a golpes.
-Adáptate. Porque esto ocurrirá seguido.- Se en seria y se apresura en buscar otro cigarrillo en su bolsillo. Llevaba un par, lo justo y necesario para sobrevivir el día. Se acerca peligrosamente hacia el judío, violando su espacio personal y dejándolo estático sin saber si darle una patada en las bolas o romperle la quijada de un puñetazo.
-Hasta que te folle, no voy a parar. Recién comenzamos y me muero por volver a tocarte, Kyle.- Le murmura en el oído y se aparta rápidamente para no recibir ningún golpe del furioso pelirrojo. Kyle mantiene una mirada frígida y shockeada hacia el piso, y se lleva una mano a la boca para cubrirsela con impotencia.
Kenny sabía que si poseía una gota de honestidad en su sangre, tarde o temprano aceptaría que le había gustado ese momento. Y si no había sido así, le tendría que gustar porque se aproximaba algo mucho más grande que eso. No era broma, no pararía hasta follárselo. La verdad era que al principio quería tomarle las fotos comprometedoras que Cartman le había pedido, pero la satisfacción de tenerlo en su cama gimiendo para él era su objetivo desde ahora, desde el momento en que se deleitó con sus labios.
-Nos vemos mañana. Espero que Stan tenga practica también, de esa manera volveremos solos, jajaja.- Kenny no deja de sonreírle a pesar de que su amigo lo fulminaba con una mirada amenazante sin dejar de cubrirse la boca. El chico pobre sale caminando del callejón de muy buen humor, dejándolo solo y con la crisis mental más grande que había tenido hasta ahora.
La angustia se refleja en su rostro, y pasa a abrazarse a si mismo, cerrando los ojos y sin poder dejar de repasar lo sucedido una y otra vez en su cabeza.
Kenny iba en serio. Había estado con Stan. Cartman quería joderle la vida de la peor forma.
Recordar que el gordo le mencionaba lo del video le hacía erizar la piel y preocuparse de muerte. Más aún, que Kenny apenas esté empezando el juego no era algo muy difícil de creer, lo que le había hecho no era nada a comparación de lo que le hacía a las chicas con las que estaba, era capas de mucho más. Y al parecer quería follárselo con honores. Kenny era bisexual, otro shock que golpeaba sus pensamientos.
Y en cuanto a su mejor amigo…
Sin duda eso era lo peor de todo. No saber que había ocurrido, no querer preguntarle, no estar seguro de hablar al respecto, ignorarlo todo y hacer que nunca pasó.
Si, lo último parecía lo más aceptable. Tendría que hacerlo por ahora y fingir normalidad.
-Si, eso tengo que hacer. Todo está bien. No debo alterarme ni nada, haré como si las cosas siguieran siendo como siempre.- Se muerde los labios con expresión preocupada y se arma de valor para salir del callejón con la vista alta. Fingir no sería el problema, pero lo que no podía hacer era dejar de pensar y mortificarse por dentro.
Porque no se podía quitar la mirada de los ojos azules, comprensivos y tranquilizadores que se posaron sobre él, hipnotizándolo de mil maneras diferentes en aquella fiesta.
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