Hellou, people!
Lamento la tardanza de... un día. La historia llegó a tiempo, pero no había podido subirla ._. Como sea, ¡Gracias por los review! De verdad, todo el apoyo que nos dan nos ayuda a escribir mejor. Por favor, hagan fila. Las besaré una por una en agradecimiento (?)
Ahora a lo que vienen, ¡A leer!
Disclaimer:
1. Inuyasha y compañía no nos pertenecen, sino que son obra de Takahashi Rumiko.
2. Historia hecha sin fines de lucro.
Escritora: Whitemiko5
N/A: ¡Hola, chicas! lamento la tardanza, pero aquí está. Tuve dificultades técnicas con el internet, pero aquí lo tienen, ¡con mucho cariño para ustedes!
Al destino le gusta imponer sus reglas y divertirse, pero él era Inuyasha y ella Kagome, no necesitaban más que eso para entrar en el juego.
You and I
Una historia sin final
"La vida es un conjunto de eventos, que para muchos cada uno tiene el porqué de su origen, mientras que para otros la vida es simplemente una historia, una historia sin final, que por lo tanto se puede cambiar…"
Cierro con enfado ese libro. Maldita sea la razón por la que comencé a leerlo. En cierta forma no me parece correcto el desquitarme con un objeto inanimado, pero es algo a lo que no le duele, así que prefiero que sea así.
¿Razón por la que estoy así? una estupidez, o debería corregirme por un estúpido. Tal vez se note que sueno como la tan conocida ardida, que después de pelear con su marido se dedica a tirarle mierda.
Unas lágrimas se agolpan en mis ojos y caen sobre la áspera tapa del viejo libro al tiempo que hundo mi cabeza en mis hombros y sollozo de manera pausada.
Mi matrimonio va mal ¿Mal? debería decir pésimo —sonrío con ironía—. Valiente matrimonio, apenas llevamos año y medio y la única constante dentro de nuestra vida son peleas, peleas y ¿Gritos?
Ah, sí, gritos. Me faltaría decir golpes, pero eso no es verdad, aunque solo faltaría eso para hacer de Inuyasha un cabrón.
Admito que en estas últimas semanas, me he vuelto irritable, loca, histérica, comedora compulsiva, y juro por dios que no sabía por qué hasta ahora, que tengo la razón en mi mano, o debería decir, la prueba…
Mi vida es un asco, no estaría enojada conmigo misma de no ser porque mi marido es un imbécil, pero supongo que el divorcio es algo insalvable.
Acaricio con delicadeza mi vientre, y me recuerdo la razón por la que no le diré a ese idiota cuatro palabras de gran importancia "vas a ser padre", no vaya a ser que decida quitármelo.
Sí.
Lo mejor será que no se entere hasta pasado el divorcio.
Salgo del baño y comienzo a hacer sus maletas, pronto llegara del trabajo. Corrección, acaba de llegar del trabajo, porque se encuentra detrás de mí mirando con cara de no entender nada.
Una vez terminadas, le señalo que venga por ellas y su ceño se frunce, diablos, de nuevo otra pelea, me pongo de espaldas al baño para que pueda pasar, pero él me toma de los hombros.
—Maldita sea, Kagome, no me iré de la casa, se que nuestro matrimonio va mal, pero no es para que se vaya a terminar así, no me casé para divorciarme al año y medio, o ¿Tú sí? —preguntó escudriñándome con la mirada.
— ¡Es tu culpa! Eres tú el de los celos enfermizos, encima que me dejas sola casi todo el día ¡E incluso te desapareces dos semanas!, ¿Qué quieres que piense?, ¿Qué me quieres mucho? —contesté con algunas lágrimas en mis ojos.
—No llores —exige con sequedad, pero yo lo ignoro llorando a moco tendido—. He dicho que no llores —repite con desesperación, pero al ver que yo no le hago el mínimo caso...— ¡Que no llores! —...brama con violencia, sujetándome con fuerza de los brazos y zarandeándome. Me callé de pronto, asustada, no vaya a ser que de verdad se le ocurra golpearme.
Al ver mi rostro lleno de terror, leo arrepentimiento en sus ojos, y baja la mirada a sus manos que mantenían apresados mis brazos, soltándome al acto, de inmediato llevo mis manos a mis antebrazos, y me encojo, él entra en desesperación y me abraza.
—Lo siento, Kagome, perdóname, no quise lastimarte —señala abrazándome con fervor—, eso me pasa por ser tan idiota, pero es que no quiero perderte…—agrega caminando con coraje al baño, se escuchan algunos gritos de frustración, pero después viene un silencio bastante raro y por último un fuerte golpe.
Me sobresalto y corro con desesperación al baño, encontrándolo a él sentado en el suelo, dándome la espalda, me acerco con precaución a él y antes de tocarle el hombro, él se da la vuelta, con algo en su mano, sus ojos se encuentran brillantes y con una luz que solo vi algunas veces y se levanta con lentitud.
Yo me encuentro desorientada, hasta que logro descubrir lo que Inuyasha mantiene entre sus manos, mis ojos se abren como platos y unas lágrimas caen por mis mejillas, es la prueba de embarazo, olvidé deshacerme de ella, antes de darme cuenta estoy aprisionada dentro de sus brazos.
—Por todo lo de antes Kagome, me disculpo, por favor, no destruyamos lo que podría ser un hermoso futuro juntos —susurra con la voz quebrada ¿Está llorando?, respondo el abrazo con una fuerza poco común en mí.
—Tienes razón Inuyasha, lo nuestro no está cerca del final, nuestra historia aún está sin terminar, recién está comenzando…—finalizo besándolo con una gran necesidad.
Nota de la autora: [Cri, Cri] ...
Nota de las administradoras:
¡Eso fue intenso! ¿Tienen algo que comentar sobre lo leído? *indirecta de deja un review* ;3
Ya saben, hagan la fila. El puesto de besos ya abrió...
Solo nos queda un Drabble y ¡Terminamos! Arrgg, lloraré al final ;^;
¡Nos vemos!
Franessa Black, Calandry y Madame Morgan.
