Why?

Queen Bee estaba sentada, sin moverse. Vigilaba, sí, pero la mayoría del tiempo se la pasaba mordiéndose el labio o las uñas que tenía debajo de los guantes. Tenía esa sensación de que algo iba a salir mal. Chloé lo sentía en sus huesos y eso la ponía nerviosa, por eso se mantenía en silencio durante tiempo hasta que sintió que era su turno de hablar. Y aún así, lo sintió como si se estuviese despidiendo. Espero a escuchar el Claws Out, para abrir otro canal de comunicación.

—¿Soy la única que tiene una mala sensación respecto a esto?—preguntó.

—No, no realmente—Carapace respondió en un tono tranquilo—. Pero eres la primera en ponerle voz a esa preocupación.

Chloé suspiró.

—Es que… se siente mal. Todo está saliendo tan fácil que…

—Si, suena a trampa. Lo sé— la interrumpió—. Y estoy seguro de que Adrien también lo siente, así como Ladybug y Rena Rouge.

Queen Bee ahogó una risa mientras se ponía de pie y caminaba un poco.

—Dudo que Ladybug sienta algo más que su propio miedo.

—Duras palabras para alguien que la admira.

—¡Ey!¿Cómo sabes eso?

—Solo digamos… que lo sé.

Ella ahogó una risa, esta vez más relajada mientras llegaba a una punta de la azotea y daba una vuelta para volver.

—No me digas que también eres un compañero de clases.

—Ah, Ladybug nos prohibió hablar del tema. Y con buenas razones.

—Si, bueno, pero no me sorprendería. Siempre pasa todo tan cerca nuestro que sería difícil saber que eres un estudiante de la otra punta de París.

—¿Qué quieres decir con eso?

—Desde que aparecieron Ladybug y Chat Noir todo pasa cerca. Pensé que era una coincidencia, pero después de recibir el Miraculous de la abeja… como que ya no te parece tan inocente que todos tus compañeros de clases hayan sido akumatizados. O que gente que, de algún modo, conoces porque pertenece a algún círculo que frecuentas o que esta cerca tuyo en el momento y lugar equivocados.

—Menos… dos.

—¡Ah! ¡Entonces eres de mí clase!

—Uhm… me reservaré mis futuros comentarios.

Queen Bee rió ante la respuesta mientras llegaba al extremo opuesto y daba la vuelta.

—Sabiendo que Adrien es uno de esos dos y resultó ser Chat Noir…

Dejó un vacío de palabras a propósito, esperando a que Carapace lo llenase.

—Sugieres que la otra persona es Ladybug.

Ella asintió, olvidándose que su compañero no la veía.

—Esa idea me causa pesadillas—confesó.

—Algun día, deberán hablar sobre lo que sea que les pasó y hacer las paces

Queen Bee rió, exageradamente. Eso no iba a pasar. Primero muerta. No le respondió. Y por un momento, Carapace pensó en cerrar el canal de comunicación. Pero…

—Hay algo acá que me está molestando—comento Queen Bee.

—¿Qué es?

—Es algo que me da en los ojos cuando pasó por...Un momento.

—¿Qué? ¿Qué es?

—¡Que esperes!

Momentos de silencio y después:

—Oh no…

—¿Qué?¿Qué?

—No, no no no.

.

Ladybug llevaba tiempo atenta en la conversación con Adrien junto con Rena, aunque ella seguía revisando las cintas. Él estaba detallando el túnel o especie de él por el que pasaba la plataforma sobre la que estaba, cuando Carapace salió del comedor y, a zancadas, cruzó el hall de entrada para pasar al estudio. Las mujeres se dieron una mirada y Ladybug fue a revisar.

Encontró a Carapace desordenado los alrededores del cuadro de la madre de Adrien y no tuvo éxito para lograr que le explicase la situación. Se estaba desesperando cuando lo encontró semi enterrado en una maceta. Palideció hasta que sus piernas no lo sostuvieron y terminó arrodillado.

Ladybug pudo escucharlo entonces, hablar por el comunicador. No con ella ni con Alya.

—Si, tenías razón. Esta aquí. Esta aquí, maldita sea.

—¡Carapace! ¿Qué sucede?—pregunto Ladybug sin entender.

No llegó a arrodillarse cuando escucho el grito de Alya por el comunicador. Tuvo que volver corriendo hacia la recepción y vio a Rena mostrándole un vídeo que hablaba por si solo.

.

Fue cosa de segundos de silencio. Muy pocos, pero eternos en el tiempo que no se medía. Pensó que iban a tardar menos, así tendría un poco más de tiempo, pero… oh, bueno, no todo se puede en la vida.

La buena improvisación no era lo suyo para esos temas.

—¡Adrien! ¿Qué significa esto?—la escuchó y la sintió más Marinette que Ladybug. Estaba desesperada.

Se sonrió, un poco con amargura. No estaba tan enojada. Estaba mucho más preocupada que enojada y eso se volcaría en una futura charla sobre sus sentimientos y la confianza con él intentando explicarle que no era que no confiaba, sino que quería protegerla. A ella y a los demás.

O al menos, eso esperaba.

—Perdona, Milady, pero...—perdió las palabras por unos momentos—. También lo sientes ¿Verdad? Tienes esa sensación de que estamos en la boca de un algo mucho más fuerte que nosotros.

—Vuelve. Vuelve, entonces y nos vamos. Buscaremos un lugar más seguro.

—No, es tarde ya.

—¿Qué ganas con esto?

Vio luz un poco más arriba y sonrió con confianza para evitar que el miedo se le notara.

—La posibilidad de conseguir una respuesta.

—¿Cómo sabes que está ahí?—pregunto, con cierto miedo, evaluando una posibilidad que no le gustaba. Había empezado a hacer señas a Carapace de que la siguiera.

A Rena, que se apurara con eso y los alcanzara; a Queen Bee, le envío un solo mensaje de texto.

—Porque mí padre no dejaría tanta información a nuestra disposición, tan fácil, si no pretendiese algo—fue la respuesta honesta.

Subió las escaleras y llegó hasta la habitación de Adrien.

.

—Adrien— la voz que solo escuchó una vez como Hawk Moth hizo que trastabillara y casi se cayera antes de llegar a la puerta.

—¿Cómo prefieres que te llame?—preguntó Adrien con una voz en apariencia calmada — ¿Padre o supervillano? ¿Némesis? ¿Archienemigo?

Había un tono de humor, muy parecido al de Chat Noir ahí, pero la voz temblaba que daba pena.

—No debería estar haciendolo solo—se reprochó Queen Bee por el comunicador—. Deberíamos estar con él.

—No debí acceder a que él estuviese en el estudio—dijo a su vez Ladybug, abriendo la puerta de la habitación y dirigiéndose hacia el ventanal junto a Carapace.

—Cierto—sin el menor rastro de empatía, Queen Bee habló—. Pero trataremos tus ineptitudes como lider en otro momento.

—Espera a que lleguemos para empezar a trabajar el tejado.

Comme tu veux.

—Me odia—declaró entonces Ladybug.

—Sí, pero también te tiene un poco de envidia—comentó Carapace antes de saltar.

.

—No es necesario que finjas frente a mi, Adrien —con aquel traje y esa mascara, poco parecido guardaba con su padre; y si se hubiese negado, hasta le hubiese creído en cierta parte.

Pero no, lo admitió tan bien, tan de buenas a primeras que no daba lugar a dudas. Las mariposas estaban por todo el lugar en el piso, ignorandolos a ambos por completo. Pero estaban ahí. Y eran tantas.

—Te conozco —hablaba lento, pausado y sin moverse de su lugar, esperando a que él diese el primer movimiento—. Conozco cada parte de ti. Eres mi hijo

Adrien negó con la cabeza y dejó escapar una media exclamación cargada de incredulidad.

—¿Conocerme? ¿Con el poco tiempo que pasas? ¿Con el interés que muestras como padre por lo que hago o dejo de hacer? ¿Por lo que me interesa? No me hagas reír.

—Todo tiene su proposito, Adrien —comentó su padre—. Razones que creo que entenderás.

—¿Cómo cuáles?—retó.

Los primeros golpes comenzaron a oirse en lo que parecía el ventanal y distrajeron a ambos unos segundos.

—Parece que tus amigos te estan buscando—señaló—. No llegarán a tiempo, ¿sabes?

Adrien decidió no responder. Hawk Moth volvió a mirarlo y le sonrió.

—Pusiste una cámara en mí habitación.

—Desde el incidente con Simón Dice; sí, lo hice. ¿Crees que no reconozco el Miraculous del gato negro cuando lo veo?

La simpleza con la que lo reconoció le dio bronca. Su interior era un mar de sentimientos y ninguno era positivo.

—Aunque, sabias que estaba ahí—continuó Hawk Moth y con un ademán de la mano, activó una pantalla en la que se mostró un montaje de las distintas veces que él parecía que se salía a propósito del encuadre de la cámara.

—La sensación de ser observado siempre estuvo...—musitó Adrien, aparentando la mandíbula y las manos.

—¿Instinto? Qué interesante

En la pantalla pasó el día que Ladybug o Marinette pasó a visitarlo por el aniversario del cumpleaños de su madre. El momento en el que la abrazó, en el que dejó que ella lo llevara hasta los sillones, el momento en el que se acurrucó contra ella.

—Conmovedor—acotó antes de apagar la pantalla—. ¿Con todos tienes esa relación? ¿O solo con Ladybug?

A través del comunicador pudo sentir un grito especialmente fuerte de Ladybug, reflejado en un golpe igual de fuerte. Hawk Moth sonrió divertido. Lo disfrutaba. Disfrutaba hacerla enojar, saber que ella estaba a su merced solo porque él estaba allí. Dio un par de pasos, hacia él y lo vio tensarse aún más. Creyó conveniente sonreír.

—Tu madre—respondió a la pregunta debida hacía largos minutos. Finalmente estaba dispuesto a continuar con la idea de plan que elaboró en cuanto ocurrió el corte del gas en el vecindario.

Las palabras hicieron un efecto inmediato en Adrien quien lo miró indefenso. Toda mención a su madre le hacía bajar la guardia. Qué chico tan fácil… Debió de haberlo hecho hacía tanto tiempo, pero no… le gustaba la idea de hacer que esos sentimientos maduren, que la negatividad crezca, que sea mucho más grande de lo que pueda controlarse a sí mismo. Por supuesto no era una decisión fácil, no iba a haber retorno una vez hecho lo pretendido. Y si no lo hacía, era muy probable que nunca consiguiera su objetivo, la razón escondida detrás de todo su esfuerzo.

—¿Qué tiene que ver mi madre?

Hawk Moth dio un paso más. Y otro, manteniendo la sonrisa.

—Todo—fue la respuesta de él—. ¿Quieres saberlo?

Adrien pudo escuchar el grito de Marinette, del otro lado del comunicador y del otro lado del techo. Un "no" desesperado. Pudo escuchar como los golpes aumentaban la intensidad y la rapidez.

—No lo escuches, Adrien. No le hagas caso—no tardó en escuchar a Ladybug en el auricular.

Notaba su miedo y la necesidad de decir lo que decía, como si fuesen palabras mágicas que le comprarían tiempo suficiente para rescatarlo.

—No me está dejando opción, milady—susurró, incapaz de dar un paso hacia atrás mientras Hawk Moth daba dos más hacia él.

—No dejes que te afecte lo que él dice—ella también se dio cuenta de lo que pretendía su propio padre—. Piensa en nuestros amigos, en Plagg…

Hawk Moth estaba frente a él, a menos de un metro de distancia

—Tengo la sensación de que no va a hacer la diferencia.

Hawk Moth estiró su mano hacia él y Adrien atinó a inclinarse hacia atrás. Pero la mano se siguió estirando y lo tocó en el hombro. Se aferró a él y sintió los dedos clavarse en su cuerpo. Vio los ojos de su padre, mirándolo fijamente mientras sentía como su cuerpo comenzaba recibir algo que no era en absoluto bueno.

Tenía que hacerle llegar a Marinette un mensaje, una alerta. Un algo. Tenía que ponerla en aviso de lo que iba a pasar. Separó los labios, abrió la boca e hizo un esfuerzo descomunal por hablar, por condensar todo su miedo en un mensaje concreto que englobara todo.

—Escóndanse.

Cayó de rodillas al suelo, sin poder evitar sentir impotencia mientras el cambio ocurría. Sabía muy bien lo que sucedería a partir de ahora porque lo que vio otras veces en otros. Además sabía que estaba siendo transformado en contra de su voluntad, por lo que temía el verdadero alcance de su poder.

Lo único que pudo aliviar ese momento es saber que dejó el anillo donde ni siquiera él mismo lo encontraría.

Estaba asustado, entendía que a partir de ahora no sería él, sino una marioneta. ¿Podría su propio padre acceder a lo que él sabía y usarlo a su favor? En ese caso, fue buena idea tomar medidas. ¿Los demás lo entenderían?¿Podrían perdonarlo?

.

Ruido blanco después de aquellas palabras de Adrien. Todos miraron a Ladybug a espera de recibir ordenes y ella, lo único que pudo hacer, fue aferrarse al tejado mientras su mente estaba en blanco. ¿Acababa de pasar lo que temía? ¿Ese silencio significaba eso? ¿Era posible que…?

—Atrás—gritó Rena, previendo lo que vendría.

Carapace, Queen Bee y la misma Rena Rouge llegaron a dar un salto hacia atrás y retraerse hacia los edificios aledaños justo antes de que hubiese una explosión bajo los propios pies de Ladybug, quien se tambaleó y se vio cubierta por una nube de polvo. Tosiendo y peleando por ver, movió su yoyo para ventilar su ubicación. Una vez disipado el polvo, frente a ella vio algo que no podía creer que estaba viendo.

Era parecido a Chat Noir, tenía su cabello y su vestimenta. Pero no era negro su traje. Un blanco impoluto y unos ojos amarillos en vez de los verdes de siempre. Ladybug intentó hablar, pero no salió ni un solo sonido de su boca. ¿Eso era lo que creía que era? ¿Realmente Gabriel Agreste había akumatizado a su propio hijo?

—¿Qué sucede, milady?—preguntó aquél que era Chat Noir, pero no—. ¿Te comieron la lengua los ratones?

—¿Quién… quién eres?—preguntó en un hilo de voz.

Con un movimiento, demasiado sutil como para verlo pero también demasiado rápido, ese Chat estaba frente a ella, a escasos centímetros de sí. Escuchó el ronroneo al que estaba acostumbrada.

—Me pareció decirte…

Antes de que hiciese algo, Ladybug sintió como tiraban de ella, y Carapace se interponía entre ambos. El golpe que aquél Chat iba a asestarle a Ladybug, terminó sobre el caparazón que estaba blandiendo como escudo. Chat al verlo retrocedió un solo paso y sonrió.

La mirada de Rena Rouge, sosteniendo a una Marinette que no podía ni moverse por su propia cuenta, estaba clavada en él y destilaba peligro. Esa pequeña distracción le permitió a Carapace levantar la nube de polvo hacia el rostro de Chat, cegándolo y aprovechando para escapar.


Anonime: Jajaja sí, ¡Lo sé! Es muy complicado hacer que lo vean o que haya un fandom! Respecto a lo otro: sí tarde, pero siempre llegó owo (tuve que actualizar el cap porque publiqué y justo me llegó notificacion del review xD)

Nota: Mi headcanon favorito si llega a ser akumatizado alguna vez ever. ¡Chat Blanc! Además de que, vamos, gente, nadie se espabila que casi siempre las cosas pasan muy cerca de ellos. Supongo que debo una disculpa por tanto drama junto, pero... hay que compensar tanto fluff y demás (?

Ya en algún momento la situación remontara. Calculo(?

Comme tu veux: Como quieras, segun el traductor