AMOR EN FLORENCIA
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Disclaimer: La Trama le pertenece en su totalidad a Helen Bianchin, pero los grandes personajes los eh tomado prestado a mi ídolo personal Sthephenie Meyer, para fantasear un poco.
Capitulo 10
El día de la boda transcurrió, más o menos, exactamente igual que los demás, desayunando en la terraza con Ben y con Esme, a la que Edward había recogido la noche anterior en Florencia.
Habían colocado un templete espectacular sobre el césped y la experta en flores tenía que llegar de un momento a otro para encargarse de la decoración. Había sido imposible convencer a Esme para que no pusiera un toque romántico, lo que a Bella le resulto de lo más extraño, pues era evidente que la madre de Edward tenía que saber que aquel matrimonio no se celebraba por amor.
La ceremonia estaba prevista para las seis. A continuación, se serviría un coctel y una cena y los recién casados se irían a pasar un fin de semana a un hotel de lujo en Florencia mientras Esme se quedaría en la villa cuidando a Ben.
El día fue progresando y con él la actividad tanto dentro como fuera de la casa, donde colocaron una alfombra que llevaba a modo de pasillo hasta el templete lleno de flores y varias hileras de sillas a los lados. El aroma de la comida que estaban preparando Bruno y Mariangela en la cocina comenzó a invadirlo todo y el personal de la casa preparo la terraza para la recepción.
Afortunadamente, tanta actividad le impedía a Bella pensar y, e los pocos momentos que pudo hacerlo, se dijo que casarse con Edward era la mejor opción que tenia.
Aun así por mucha lógica que le quisiera poner al asunto, estaba muy nerviosa y, de hecho, cuando se retiro a su suite para vestirse, estaba hecho un manojo de nervios. La ducha la ayudo, pero tuvo que pintarse los labios dos veces porque le temblaba el pulso.
-Pareces una princesa- comento Ben cuando fue a buscarlas para llevarla hasta el altar.
Bella lo abrazo con cariño.
-Y tú debes de ser el príncipe- le dijo agarrándolo de la mano.
-Edward me ha dado los anillos- le dijo el pequeño muy solemne-. Los tengo en el bolsillo.
-En ese caso, vamos allá.
Y dicho y hecho bajaron las escaleras. En el vestíbulo, los estaba esperando Esme.
-Estas preciosa, querida- le dijo sinceramente acercándose y tomándola de las manos.- Vas a ser muy feliz.
-Gracias- contesto Bella avanzando hacia el templete.
Tuvo que hacer un gran esfuerzo para mantener la compostura y los nervios a raya.
Estaba tan nerviosa que apenas oía la música. Había invitados sentados a ambos lados de la alfombra por que avanzaba, pero Bella solo veía al hombre que la estaba esperando y que en breves minutos se convertiría en su marido.
La ceremonia resulto de lo más sencilla.
En un abrir y cerrar de ojos, estaba recibiendo las felicitaciones de los presentes, momento que Edward aprovecho para besarla en los labios, haciendo que Bella se sonrojara.
A continuación, se reunieron todos en la terraza sonde corrió el champan. Bella sonrió cuando Edward tomo a Ben a hombros. Al cabo de un rato, lo bajo para que se fuera a jugar con los niños que había, que eran los hijos y las hijas del personal del servicio.
Bella no se podía crees que llevara un diamante en el dedo anular de la mano izquierda.
Edward no se separo de ella ni un solo momento mientras Esme se ocupo de los invitados y de los niños hasta que llego el momento de sentarse a cenar y Mariangela y Bruno sirvieron la comida que estuvo compuesta por gnocchi en salsa de champiñones, pechugas de pollo al vino con romero y guarnición de verduras, sorbete de limón y un maravilloso tiramisú.
Y, por supuesto, una llamativa tarta.
Después de cenar, retiradas las mesas, pusieron música y hubo baile. Bella bailo con Edward y sintió el calor de su cuerpo.
De repente, llego el momento de despedirse de los invitados y de acostar a Ben, que estaba exhausto.
-No tarda nada- comento Bella entrando en su habitación mientras Edward la esperaba.
Tenía la maleta preparada y solo tenía que meter unas cosas de última hora. La ropa que había elegido para ponerse para ir al hotel estaba colgada en una percha, esperándola.
-¿Necesitas que te ayude?
-No, gracias- contesto Bella nerviosa, agarrando la percha y metiéndose en el baño.
No tardo mucho en ponerse el clásico traje pantalón color verde esmeralda y las elegantes sandalias, volverse a pintar los labios y aparecer de nuevo en el dormitorio.
-¿Nos vamos?- le pregunto Edward.
Bella se obligo a sonreír.
-Si.
Edward agarro su maleta, la dejo pasar primero y la siguió.
A Bella, el trayecto hasta el hotel se le hizo largo, pero corto a la vez. . Una contradicción que debía ser producto de los increíbles nervios que estaba sintiendo y que no hicieron sino acrecentarse cuando Edward paro el coche ante la puerta del establecimiento.
Se trataba de un edificio enclavado en un lugar muy tranquilo. En recepción, les dieron la bienvenida, se encargaron de su equipaje y les llevaron a su preciosa suite..
Cuando el botones se fue cerrando la puerta suavemente, se quedaron a solas.
Edward se quito la chaqueta, se desabrocho la corbata y el primer botón de la camisa y Bella se fue poniendo cada vez más nerviosa.
-¿Por qué no te pones cómoda?
Bella no creí que fuera a poder estar cómoda en mucho tiempo.
Edward se pregunto si se daría cuenta de que parecía un cervatillo asustado al que han sorprendido los faros de un coche en mitad de la noche.
La miro a los ojos y se acerco a ella. A continuación, procedió a quitarle las horquillas que llevaba en el pelo y, cuando la melena quedo suelta, le aparto un mechón detrás de la oreja.
-¿Por qué no te cambias de ropa? Ponte el pijama y nos relajamos un rato.
Era más de medianoche y lo único que Bella quería hacer era meterse a la cama y dormir. Claro que el problema era que solo había una cama. Si, era muy grande, pero la iba a tener que compartir con Bella.
Bella se dijo que había consentido en casarse con él y que ahora tenía que estar a las alturas de las circunstancias, así que decidió darse una ducha de agua caliente para tranquilizarse.
Estaba dentro de la ducha, disfrutando de como el agua caliente recorría su piel y del delicado perfume del jabón de rosas cuando oyó un ruido que la hizo abrir los ojos sorprendida y su sorpresa fue en aumento porque Edward se había metido en la ducha con ella.
-No puedes...- protesto.
Edward le quito el jabón de la mano y se coloco detrás de ella. Pasándole la barra de jabón por los hombros y la espalada.
A continuación, la giro y la coloco frente a él.
-¿Que te crees que estás haciendo?- le espeto Bella.
-Enjabonarte- contesto Edward con naturalidad.
-Puedo hacerlo yo solita- protesto Bella intentando quitarle el jabón de las manos, pero sin conseguirlo.
-No he terminado.
-Por favor...- imploro Bella mientras Edward dibujaba el contorno de sus pechos con el jabón.
A continuación se deslizo hacia su vientre.
-Para ya- insistió Bella.
Pero Edward deslizo la pastilla entre sus piernas y sobre su clítoris con maestría.
Bella sintió que una sensación de profundo placer se apoderaba de ella y tuvo que hacer un gran esfuerzo para no derretirse allí mismo.
Edward continúo acariciando la entrepierna mientras se apoderaba de su boca, haciéndola gritar de placer cuando el primer orgasmo de la noche la recorrió de pies a cabeza.
Edward se aparto, la miro a los ojos, sonrió y le puso el jabón en la mano.
-Te toca- le dijo.
-Pero yo no se...
-Es muy sencillo- insistió Edward tomándole la mano y guiándola hacia su pecho.
A lo mejor para él, pero Bella se estaba haciendo casa vez mas tortuoso recorrer aquel cuerpo fuerte y musculoso. Edward se giro y se coloco de espaldas a ellas. Bella rezo para que no se diera cuenta de que temblaba mientras le enjabonada los hombros, la espalda, la cintura y las nalgas.
Cuando Edward se volvió a girar hacia ella, Bella comprobó que la miraba con pasión, lo que, por una parte, la asusto y, por otro, la fascino.
Edward volvió a apoderar de su boca y sus lenguas danzaron unidas hasta que el deseo se hizo tan intenso que le subió una pierna y se introdujo en su cuerpo.
Bella grito y Edward sintió que su glande se había encontrado con una membrana. No se lo podía crees.
-¿Por qué no me lo has dicho?- se sorprendió.
-Porque no me habrías creído- contesto Bella.
Edward cerró los ojos y suspiro.
-Habría ido más despacio.
Bella se encogió de hombros mientras Edward cerraba el agua. A continuación, alargo el brazo y le dio una toalla mientras él se secaba con otra y la colocaba a la cintura. Edward la agarro en brazos, lo que la tomo completamente por sorpresa, y la llevo a la cama.
-¿Pero qué haces?
-Llevarte a la cama- contesto Edward apartando las sabanas y dejándola sobre el colchón.
-Edward...
-Confía en mi- le dijo besándola con exquisita lentitud hasta que consiguió que Bella lo besara también.
Edward comenzó a besarla por las mejillas, en el lóbulo de la oreja, se deslizo por su cuello y percibió que Bella se iba excitando, así que comenzó a acariciarle un pecho y, cuando tomo entre el dedo pulgar y el índice el pezón comenzó a dibujar círculos, la oyó gemir.
Hizo lo mismo con el otro pecho y, a continuación, recorrió el mismo camino con la boca. En aquella ocasión, Bella no pudo reprimir un grito de placer. Era tal la intensidad de lo que estaba sintiendo que se encontró arqueando la espalda y moviendo la cabeza de un lado a otro.
No contento con aquella reacción, Edward se deslizo hasta su ombligo, permaneció deambulando por su vientre un rato para, a continuación, dirigirse a su entrepierna. Bella ahogo una exclamación e intento agarrarlo del pelo, pero Edward ya abría encontrado lo que buscaba.
Bella se dijo que no iba a hacer lo que ella creía que iba a a hacer, pero vaya si lo hizo. Bella sintió que su clítoris cobraba vida y se dejo llevar por la espiral de placer que la recorrió. Edward la abrazo durante todo el proceso, pero no le permitió recuperarse del todo y ya estaba lamiéndola de nuevo.
Bella, que jamás hubiera pensado que iba a poder aguantar tanto placer, se encontró deseando mas y mas y abrazando a Edward cuando se coloco sobre ella y se introdujo en su cuerpo.
-Mírame- le dijo Edward mientras comenzaba a mi verse en el interior de su cuerpo.
Bella lo miraba con las pupilas completamente dilatadas y comenzó a moverse a su ritmo. Edward vio exactamente el momento en el que la espiral de placer comenzaba a apoderarse de ella de nuevo y llegaron juntos y al unisonó al orgasmo.
Bella disfruto de las sensaciones durante un buen rato y no dijo nada cuando Edward la tapo con las sabanas y la tomo entre sus brazos.
No se le ocurría ninguna palabra para resumir lo que había vivido. Sentía una inmensa alegría y mucha unión.
-Gracias- le dijo sinceramente.
-De nada- contesto Edward besándola en la sien.
Bella le coloco la mano en el pecho y se quedo dormida sintiendo el latido de su corazón.
A la mañana siguiente, se despertó al oler café recién hecho, se estiro, sintió cierto calor entre las piernas, abrió los ojos, miro a su alrededor y recordó lo que había sucedido.
-Buenos días.
Al alzar la mirada, se encontró con Edward, que la miraba sonriente.
-Buenos días- contesto apartando las sabanas y volviéndose a tapar al instante al comprobar que estaba desnuda.
-¿Buscas esto?- le dijo Edward entregándole su bata. Bella se la puso con toda la dignidad de la que fue capaz.
-¿Me vas a venir ahora con Vergüenza?- se burlo Edward-. Te recuerdo que he recorrido todo tu cuerpo.
-Sí, ya lo sé pero... yo no tengo tanta soltura como tú en estos temas- contesto Bella.
Aquello hizo reír a Edward.
-¿Quieres un café? He pedido el desayuno y no creo que tarden demasiado en subirlo- le dijo tomándola de la mano-. Has dormido bien, ¿eh?
Bella asintió. ¿Cómo no iba a dormir bien cuando su cuerpo estaba relajado y contento después de sus caricias? El sexo que habían compartido había sido del bueno y había sido maravilloso.
Bella pasó al baño y, cuando salió, vio que había un camarero dejando el desayuno sobre la mesa. Olía de maravilla, así que se sentó en una silla cómodamente y disfruto del panorama. Café, zumo, tortilla de setas, tostadas de pan recién hecho, mermeladas, varios tipos de fruta... todo un banquete.
-¿Que quieres que hagamos hoy?- le pregunto Edward sentándose en frente de ella.
Al hacerlo, Bella no pudo evitar fijarse en su boca, aquella boca que había recorrido todo su cuerpo... el mero recuerdo la hizo estremecerse de placer.
Edward observo que lo estaba mirando, la miro a los ojos y se dio cuenta de que se le había acelerado el pulso porque Bella se llevo la mano a la base de la garganta para ocultarlo, lo que le hizo sonreír.
-¿Que te apetece hacerle volvió a preguntar.
-Me gustaría ir al mercado de san Lorenzo- contesto Bella con la idea de comprar regalo para sus amigas.
-¿Quieres que juguemos a los turistas?
-Si no te importa...
En realidad, Edward no había hecho aquello jamás, así que sería toda una novedad. Además, era la primera vez que una mujer elegía un mercado y no una boutique, así que sonrió encantado.
-Muy, me parece un plan estupendo.
A la diez, dejaron el hotel y salieron a la calle, donde brillaba el sol. Hacia un día precioso y Bella se dijo que daba igual que no se hubieran casado por amor, que tenía que vivir el presente y disfrutar de lo que la vida le estaba dando.
Para Edward, ir al mercado resulto una experiencia fascinante. Tras pasar un par de horas mirando y comprando, eligieron un pequeño cafe para comer y, cuando terminaron, Bella compro un par de cosas más y se fueron a pasear, deambulando por las callejuelas mientras Edward le contaba cosas sobre la ciudad.
Fue un día maravilloso, un día que Bella jamás olvidaría.
-He reservado mesa para cenar en el hotel- le dijo Edward una vez de vuelta en su suite-. Si quieres, nos duchamos, nos cambiamos y bajamos a tomar una copa antes de cenar.
-Buena idea- sonrió Bella.
Edward se acerco a ella y la beso de una manera tan apasionada que Bella sintió un estado de efervescencia que no había experimentado nunca. La sensación se fue esparciendo por todo su cuerpo, Bella le paso los brazos por el cuello y lo beso, disfrutando de la necesidad que tenia de él Edward le tomo el rostro entre las manos, le acaricio la mandíbula, deslizo sus manos hasta apoyarlas en los hombros de Bella y, a continuación, se apodero de sus pechos y comenzó a acaríciales los pezones.
Con facilidad, deslizo las manos por debajo de la camiseta de Bella, se la quito y le desabrocho el sujetador. Aquella mujer tenía un cuerpo precioso y unos pechos perfectos. Edward los acaricio y siguió bajando hacia sus costillas, donde sintió una cicatriz.
Sin pensarlo, la acaricio también. Al principio, Bella levanto y brazo a la defensiva, pero pronto comprendió que no tenía nada que temer y lo bajo.
-¿El hombre que te ataco te dio patadas?- le pregunto Edward, que no quería imaginarse el dolor que tenía que haber sufrido.
Bella cerró los ojos y asintió.
-¿Lo detuvieron?
-No.
La había atacado porque lo había sorprendido robando, pero se había perdido en la noche.
-¿Le viste la cara?
-Sin- contesto Bella.
De hecho jamás olvidaría aquel rostro.
-Santo cielo- suspiro Edward abrazándola con cariño.
La mantuvo abrazada durante unos minutos, hasta que Bella se relajo, lo miro y sonrió.
-¿Cómo es posible que yo este casi desnuda y tu no?- bromeo.
-Eso tiene fácil arreglo. Desnúdame- contesto Edward.
Debía de estar de broma.
-No me parece buena idea.
-Qué pena- se lamento Edward-. ¿Qué te parece su pedimos al servicio de habitaciones que nos suba la cena?
-¿Y perdernos el arreglarnos y el ver a los demás huéspedes? De ninguna manera- contesto Bella.
Dicho aquello, se dirigió al baño. Edward estuvo a punto de seguirla pero, en aquel momento, lo llamaron al teléfono móvil y no tuvo más remedio que contestar al ver de quien se trataba. Tras mantener una rápida conversación en francés, colgó. Había un problema en Paris e iba tener que resolverlo personalmente el martes.
Al entrar en el baño, vio que Bella estaba saliendo de la ducha, que se azoraba y se apresuraba a taparse con una toalla y aquello le hizo gracia porque la mayoría de las mujeres que conocía hubieran aprovechado el momento para provocarlo.
-¿Me enjabonas la espalda?- le pregunto.
-No creo que sea una buena idea si queremos llegar a cenar- contesto Bella haciéndolo reír.
-No cambies nunca, cara- dijo Edward metiéndose en la ducha.
Bella recogió su ropa y salió al dormitorio, donde eligió la ropa que se iba a poner, un traje o pantalón negro precioso, unas sandalias de tacón alto, collar de diamantes con pendientes a juego y un brazalete de oro que había pertenecido a su madre.
Mientras Edward salía del baño y se vestía, Bella dio crema hidratante e la cara, y se puso un poco de colorete un toque de pintalabios y algo de mascara en las pestañas, se recogió el pelo, eligió un bolso y salió de la suite en compañía de Edward.
El restaurante del hotel estaba acristalado por completo, tenia suelos de mármol y las mesas lucían unos preciosos manteles de hilo blanco.
El maître les dio las buenas noches, con mucha reverencia, los llevo hasta su mesa y le indico al camarero que se acercara para ver que vino querían tomar.
-Ya habías estado aquí- comento Bella divertida.
-Un par de veces.
Otro camarero se acerco para tomarles el comando. Bella eligió un aperitivo y un plato principal y prefirió no tomar postre mientras Edward eligió primer plato, pasta y una fuente de quesos con fruta.
Tanto el vino como la comida le resultaron maravillosos, una buena manera de poner la guinda final a un día estupendo. Bella había disfrutado mucho de aquella jornada y así se lo hizo saber a Edward mientras este firmaba la factura.
-Ha sido un placer- le aseguro él.
Mientras subían a su habitación, Bella pensó que le encantaría tener tanta confianza en su musa como pata atreverse a poseer el cuerpo de su marido y volverlo loco.
Una vez en su habitación, prefirió ponerse el pijama y desmaquillarse. Cuando se metió en la cama, Edward la estaba esperando, apago la luz, la abrazo y se durmieron, pero al alba la despertó para hacerle el amor de manera lenta y evocadora que Bella sintió que se iba a desintegrar.
Hola chicas
¡Espero esten teniendo una gran semana! y no un dia duro como yo -_-
Aqui el capitulo de hoy! uno mas abajo quedan tres
¿Que os parecio la Luna de miel? :3
Actualizare lo mas pronto posible :D , pero aqui les dejo mi Twitter y pueden enterarse por alli, cuando eso suceda :D
P.D no pude dejarlo pasar, quedan 30 dias para el estreno de BD :3
Twitter: (Arroba) Li_Everon4
16-10-2012
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:D
-Lili-
