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11# Pecho


¿Qué… qué había pasado?

Estaba… sobre su cama… con Kentin encima, apenas separados por unos centímetros.

No se atrevió a respirar por unos segundos, tan sólo observaba cómo él estaba tan sorprendido y desconcertado como ella, sintiendo sus respiraciones pausadas y apenas notables.

La… la mano izquierda de Kentin estaba sobre el colchón dándose soporte y la otra… la otra se encontraba sobre su pecho. Aún con el sujetador sentía su palma cálida, suave y grande que abarcaba la mayoría de la zona pero claramente notada por ser de talla 34-C.

Se… miraban a los ojos haciéndose la misma pregunta y… conscientes de la misma respuesta.

Tenían examen de Química y, con la reputación que la profesora Delanay poseía, era mejor estudiar tanto como fuera posible.

La biblioteca terminó por frustrarlos así que invitó al grupo de estudio a su casa, por eso Rosalya, Alexy, Armin, Iris y Kentin acudieron después de clase. Por fortuna no estaba su padre para incomodarlos y su madre, al ver que también asistieron sus amigas, se sintió tranquila para dejarlos estudiar.

Su habitación era pequeña para tantas personas así que se instalaron en la sala, en medio de cojines y galletas que preparó su madre… pero ella reconoció a Kentin y tuvo que recurrir a la humillante súplica para que dejara de interrogarlo, ¡Dios! ¡Era su novio, no un delincuente!

… por lo menos ella aceptaba el hecho y le cubría con su padre quien, por supuesto, no sabía nada.

Todo iba bien, sólo que olvidó un libro en su habitación y subió por él. Como tardó un poco el resto envió a Kentin para que la ayudara, cosa posible sólo porque su madre salió a comprar pan.

Hasta ese punto todo era normal, incluso bromearon y su novio tuvo tiempo de admirar el osito de peluche que descansaba en el buró.

Entonces ocurrió.

Ella perdió el equilibrio al atorarse su vestido con el cajón que cerró. Él trató de sostenerla pero terminaron cayendo juntos en la cama… en esa posición.

Cuando se dieron cuenta Kentin tenía la mano en su pecho… y ella lo miraba con una sensación que no sintió antes.

Ambos fueron sonrojándose más y más, ignorando el mundo fuera de su habitación.

Su novio quiso decir algo pero ningún sonido salió de su boca. Ella, por otro lado, con trabajo reprimió un extraño sonido que quiso salir de su garganta cuando percibió que le apretaba por instinto.

Tuvo escalofrío, uno totalmente nuevo que la hizo entrecerrar la mirada.

Los dos estaban… en un lapsus extraño, desconocido pero… la cercanía y el tacto no eran nada desagradables… se les olvidó incluso que abajo los esperaban, aunque eso activó algo en el cerebro del otro.

Quiso alejarse, quitar la mano del sitio que sujetaba con suavidad… sin embargo, a punto de soltarla ella… lo detuvo colocando la mano sobre la contraria.

— ¿Samantha…?

No quería… dejarlo de sentirlo… no fue capaz de responder y sólo lo miró nuevamente pidiendo una cosa.

Kentin entonces… hizo un gesto nuevo, uno entre la determinación, la seriedad y el cariño…

¿Qué estaba pasando?

Bajó a besarla con suavidad, con cierta profundidad que era acompañada por esa mano apretando más y más esa zona… sentía que se perdía con la fuerza que aumentaba.

— ¡Sam, Kentin!

Se separaron de inmediato, tan rápido que su novio terminó del otro lado del cuarto y ella encerrada en su baño, ¡era la voz de Alexy! Escuchó que entró, hablaba con Kentin y que bajaron juntos entre bromas.

No sabía si agradecer o no la interrupción…

Aún sentía esa mano en su pecho.