Había llegado a su habitación chorreando agua sus pasos eran pesados todo le pesaba por la cantidad de agua en sus ropas, se quitó las prendas rápidamente escuchando el pesado sonido mojado que estas producían al caer al suelo… se colocó el pijama y del armario saco una manta hecha de lana de Crylasm, ya sentía un poco el cuerpo pesado y sin pensárselo más se metió en la cama quedando dormida rápidamente.

Despertó con los primeros rallos del sol colándose a través de la
ventana se sentó sobre la cama con algo de cansancio la cabeza le dolía ligeramente pero nada exagerado, un sabor amargo se instaló en su garganta, no quería darse falsas ideas además nada que una buena ducha no le calmara, seguramente eso pasaría. El día comenzó con total naturalidad, se ducho y se alisto para ir directo a la cantina a recibir sus raciones del desayuno.

A pesar que los pasillos era algo silencioso aun en el día el ambiente lo podía sentir pesado al bajar por las escaleras, sus pasos casi se detuvieron en seco al ver a tantos miembros de la guardia casi amontonados, acercándose un poco más pudo observar a penas de forma leve un grupo de hombres vestidos de negro siendo escoltados por algunos soldados, Miiko junto a los jefes de guardia estaban parados al frente de la entrada principal del C.G.

-¿Qué pasa?- pregunto para sí. Alguien le tomo del brazo llamando su atención, los orbes esmeralda de Karenn le miraron de forma seria.

-Esos sujetos fueron los que atacaron la aldea de las Onidas.- le dijo, Roxan miro mejor en dirección a Miiko Valkyon y Calaenna estaban hablando con la kitzune en otro momento sentiría gran felicidad por verlos de regreso pero ahora le intrigaba un poco también entre ellos pudo ver a una mujer de largos cabellos azabache.

Sus memorias afloraron, esa conversación donde Miiko le decía que cuando Valkyon regresara, lo aria con una de las Onidas que ocuparía su lugar, un miedo recorrió toda su columna y de forma lenta comenzó a retroceder, sus pasos lentos se hicieron una carrera hasta su habitación donde cerró la puerta tras de sí.

Miiko meditaba la situación, todo lo que Valkyon y Calaeena le contaron en el tiempo que duraron en la aldea ninguno de esos sujetos había querido soltar la lengua, ni siquiera cuando les hicieron pensar que nadie los vigilaba nadie dijo nunca nada, su mirada azul se posó sobre la Onida quien con los brazos cruzados le sostenía la mirada.

-Nevra.- llamo y el jefe de la guardia sombra le miro.- ya sabes que hacer.

-Entendido.- Miiko soltó un suspiro cansado.

-Valissa.- le llamo, la azabache desligo sus brazos haciendo un ligero asentimiento con la cabeza.- lamento mucho que tu llegada se vea ensombrecida con todo esto.

-Descuide, Mi madre, les agradece por la ayuda proporcionada.- dijo mirando a Valkyon y Calaeena.

-Bien seguro todos ustedes están cansados por todo esto, Valkyon, Calaeena por que no van con Ewelein, Eazarel…

-Si.

-Ya tenemos preparada una habitación para Valissa, has el favor de llevarla.- pidió.

-Entre mis funciones de jefe no está el ser un guía.- dijo con ligero fastidio, la azabache le miro de forma fulminante mientras torcía los labios, ante tal gesto él sonrió con burla.

-Entonces vea por Roxan y dile que…- el estómago del elfo se contrajo ligeramente, hacia algunos días que no había cruzado palabra con la humana, si bien pudo haber ocurrido algo entre ellos y por el tiempo que había pasado no se atrevía a mirarla, por primera vez se sentía un poco intimidado.

-Si me lo permites.- la voz de Leiftan se hizo escuchar entre ellos.- Yo me ocupare de la señorita Valissa.

-De acuerdo, Kero por favor trae a Roxan necesitare hablar con ella de todo esto.

-Miiko realmente ¿De qué te servirá la humana en todo esto?- cuestiono Ezarel, no podía evitar que incluso él y Nevra habían olvidado que ella seria en viada a ladea de las Onidas cuando Valissa se les uniera en el C.G.

-Eso es algo que ya discutiré con ustedes después, Kero ve por ella, dile que la veré en la sala de cristal.

En la habitación Roxan estaba intentando convencerse a sí misma de lo que pasaría, inevitablemente seria mandada lejos por mucho tiempo y eso fue el detonante para que sus esperanzas de volver a casa se desvanecieran como el humo, sus ojos ardían, la cabeza aún más le dolía y su garganta estaba hecha un nudo terrible, su familiar se acurruco sobre sus piernas frotando con cabeza contra su estómago en señal de afecto cosa que le agradeció, un pesado suspiro escapo de sus labios, lo mejor sería aceptarlo, al final no tenía más opciones no era como si de la nada aparecieran personas queriendo evitar que ella se marchara del C.G. ¿ o si?... no incluso eso era aún menos posible.

La puerta de su habitación fue golpeada un par de veces, con cuidado aparto a su familiar para ir a abrir la puerta, Kero se encontraba del otro lado.

-¿Estas bien?- le pregunto, evidentemente Roxan se vea en muy mal estado.

-S-si, es solo que me duele un poco la cabeza… ¿Sucede algo?

-Miiko quiere verte en la sala del cristal.- respondió.- por que no vas antes con Ewelein podría informarle a Miiko para que te dé un poco de tiempo.

-Gracias Kero, pero así está bien, iré a ver que necesita y después iré con Ewelein.

Pasado solo algunos minutos Roxan llego hasta donde Miiko, la kitzune revisaba sentada al pie de los pequeños escalones que conectaban con el cristal algunos informes que la Valkyon había escrito durante su estadía en aquel lugar. Roxan dudo en llamarle más no fue necesario, Miiko noto su presencia casi desde que entro a la sala.

-Llegas tarde.- le dijo, ella en respuesta soltó un ligero sonido.

-Kero me dijo que necesitabas hablar conmigo.

-Si, como recordaras, hace casi un mes te dije que cuando Valkyon regresara lo aria con una de las Onidas a la cual debías sustituir por un tiempo en su aldea ¿Lo recuerdas?

-Si y supongo que ahora debo preparar mis cosas para marcharme. Miiko rodo los ojos como siempre Roxan debía de adelantarse a sus palabras.

-No exactamente.- dijo.- si tienes que prepararte, pero no ahora, veras realmente no sé si estés al tanto, pero, la aldea de las Onidas ha tenido demasiadas dificultades y hasta no saber nada no me arriesgare a ponerte en peligro.- Eso si que era algo nuevo Miiko ¿Preocupada por ella? ¿Estaba enferma?

-Si mal no recuerdo Miiko, Leiftan había dicho que la decisión era unánime, es decir que los tres jefes de la guardia debían estar de acuerdo para mandarme a ese lugar y eran un voto a favor y uno en contra ¿Valkyon ha decidido ya?

-Prefiero que por el día de hoy descanse, ese tema lo tratare con él mañana, pero en caso de que el oráculo este a tu favor y la respuesta sea que te quedas ya tengo a otra chica en mente que ocupara tu lugar.

Aquello sí que le supo terriblemente mal, se puso a pensar en aquella chica, y si tenía familia y si por su culpa por no querer ir ella les echaría mucho de menos… con todo eso en la cabeza abandono la sala del cristal comenzando a caminar por los pasillos, tan metida estaba en sus cosas que termino chocando con alguien.

-Perdón yo…

-Yo te recuerdo…-dijo la otra persona, Roxan apenas fue consciente de que Leiftan estaba detrás de la otra persona.- ¡Eres quien me ayudo la otra vez! Roxan ¿Cierto?

-Esto si… Valissa entonces tu aldea te ha mandado al C.G

-De cierta forma.

-Lamento interrumpirles.- hablo Leiftan.- Pero ahora debo llevar a Valissa a su habitación, ya podrán hablar más tarde.

-Oh si, lo siento yo tengo que…

-¡ Roxan!

Del otro lado del pasillo los tres pudieron ver a Chrome correr hasta ellos, el pobre lobo estaba muy agitado.

-¿Qué pasa Chrome?

-Purral tiene rato esperando por la fruta que fuiste a conseguirle ayer.- cierto con todo lo que estaba pasando, ese le avía olvidado ese detalle.

Roxan se apresuró en ir a su habitación y tomar la fruta que estaba en el mueble al lado de la cama. Ambos sabían que purral no tenía un lugar fijo donde establecerse y buscarlo en le mercado seria un poco difícil, pues el gato se movía mucho de lugar.

-¡Purral!... por favor disculpa, tenia unas cosas que hacer con Miiko y…

-¿Conseguiste la fruta?- le interrumpio, ella extendió la fruta rosada con marrón- ¡Perfecto! – Roxan y Chrome se miraron aquello era como si el felino tuviera entre sus manos el caramelo más codiciado por todo el mundo.

-Y bien ¿Cuál es la recompensa de Roxan por la fruta?

-¡Chrome!- le regaño, aunque también estaba ansiosa por saberlo no era el modo de decirlo.

-Oh es verdad.- del pequeño costal que siempre llevaba consigo saco un pequeño cofre de madera pintado en violeta con múltiples decoraciones de joyas, a su mente vino rápidamente el estilo exuberante de la decoración hindú, donde todo en su mayoría debía poseer joyas.- esto fue un gran tesoro para el mundo de los humanos, una leyenda.

Al tenerlo sobre sus manos, miro a Chrome quien impaciente esperaba porque ella abriera el cofrecito, al abrirlo, encontró dentro una joya azul rodeada por pequeños diamantes blancos unidos a una cadena de oro blanco, Roxan quedo con la boca abierta ¡Era la primera vez que podía ver una joya así de cerca! No mucho mejor era la primera vez que le regalaban una joya, y debía serlo por que el diamante pesaba ligeramente entre sus manos.

-Nos majamos bajo la lluvia solo por una piedra.- espeto el lobo, purral le miro con el entrecejo arrugado.

-No solo es una "piedra"- dijo con molestia.- mi padre me conto que esta joya fue llamada por los humanos como Hope

-¡Hope! ¡La joya maldita!

-¿La conoces?- preguntaron ambos, Purral por curiosidad y Chrome por intrigar él no tenía ni idea de lo que hablaba.

-Sí, mi madre trabajo en un museo donde se exhibían toda clase de objetos malditos supuestamente, dicen que esta joya causo la muerte de muchas personas históricas en mi mundo, pero… ¿Desde cuándo esta la joya en Eldarya?

-Si mal no recuerdo desde el gran exilio.- contesto Purral, Roxan hizo un cálculo rápido, la última vez que visito el museo donde trabajaba su madre fue casi un año y la joya aún era exhibida y ahora que lo recordaba, según la historia el diamante fue cortado en dos.

-No creerás que realmente esta maldita esa piedra ¿o sí?

-Chrome hasta hace nada no creía en la existencia de ustedes.

-Puedo asegurarte pequeña, que los rumores son falsos, la leyenda cuenta que sus portadores terminaban muertos al adquirir la joya, pero repito esta ha estado en mi familia desde el exilio es inofensiva.

-Pero… ¿Por qué me la das entonces? Has dicho que siempre ha estado en tu familia.

-Honestamente, a mí no me interesa tenerla no es mi estilo, es por eso que prefiero dártela, claro gracias a tu ayuda tengo esto.- dijo mostrando la fruta.

-De acuerdo, gracias.

-Y yo que pensaba sería algo más interesante.

Y como siempre el día paso rápido, a la mañana siguiente Roxan había despertado aun peor le dolía todo el cuerpo, su garganta dolía y la cabeza aún más era definitivo, estaba por enfermar, a veces creía que todo podía ser psicológico, así que si se ocupaba de otras cosas los malestares se le pasarían. Intento seguir con sus rutinas diarias, desayunar buscar misiones etc.

Por otro lado, Valkyon se encontraba en la cantina solo sentado pensando en lago de forma distraída hasta que Nevra y Ezarel se sentaron en su mesa.

-El hijo prodigo ha regresado.- dijo Ezarel con burla.- venga que ayer no pudimos dártela bienvenida.

-No hacía falta que lo hicieran, pero gracias.

-Y Valkyon ¿nos contaras que tal te fue? O solo nos dirás "todo bien" –dijo Nevra.

-Ya saben todo lo que ocurrió.

-Si, si, tuviste que rescatar a la enana.

-Ezarel… aunque si soy sincero hay algo… ayer note algo extraño en este lugar.

-¿Qué quieres decir?- cuestiono el vampiro.

- Roxan … parecen asustados cuando la ven ¿Qué paso en mi ausencia?
Ambos chicos sintieron frio, Nevra tenía una muy buena razón y se preguntaba por qué Ezarel parecía haberle huido, es cierto que hasta ahora no pensaba en eso ¿Por qué? Y sin saberlo Ezarel pensaba casi lo mismo de Nevra.

-Eh estado muy ocupado para las bromas y solo al tenerla en frente e idear una siento que no la disfrutare por todas mis responsabilidades y eso es un fastidio.

-Yo trato de hacer las paces con Karenn, un día se me ocurrió hacerle un regalo a Roxan por si se me llegaba a ocurrir algo y ella exploto en celos, prefiero que se calme antes de divertirme como de costumbre- fue la respuesta de Nevra.

- Mejor salgamos un poco, ya me siento un adorno más de la cantina, siempre venimos a hablar aquí.- Valkyon y Nevra asintieron a las palabras del elfo.

Los tres caminaban por los jardines sin decir nada, era incomodo, si, y mejor hubiesen preferido quedarse donde estaban antes, pero algo ocurrió, vieron a Roxan correr casi en dirección a ellos con una mano cubriendo su boca, la chica se desvió ligeramente hasta llegar a unos arbustos donde no pudo contenerse más. Tras de ella llegaron Valissa y Calaeena de la misma forma, algo preocupadas al ver a la humana volver el estómago.

-¿Qué ocurrió?- pregunto Valkyon preocupado.

-Eh bueno…-hablo Valissa algo preocupada.- Es que ella nos dijo que se sentía mal, le dolía la cabeza tenia náuseas y… y… y de repente salió corriendo…-la pobre onida estaba muy nerviosa para explicarse claramente.

Tanto Nevra como Ezarel sintieron una cubeta da de agua fría serles tirada de golpe… Ella no podía… eso no podía ser…oh no…estaban en un serio problema.

Notas finales:

Bien Valkyon y Calaeena han regresado, ¿Roxan será enviada a la aldea de las Onidas? ¿Tendra alguna repercusión la joya maldita en la venganza? Por su puesto que Nevra y Ezarel están a punto de sufrir un colapso nervioso XD

Espero les gustara el capitulo.

Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea todo es bienvenido.

Hasta la próxima actualización n.n

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