—Te propongo un trato —
Hablaba Izaya con una sonrisa amigable, Shizuo le miro frunciendo el ceño, los tratos con Izaya no siempre eran los mejores pero al menos Mikado podría salir de problemas si lo aceptaba
—¿T-trato? —
—Tu dejas de ayudarle a Kida, me lo entregas y tu serás libre, no tendrás nada que ver con lo que le haré a el y haré que le pase —
Por hacer, Izaya hablaba de que Shizuo le golpeara hasta dejarlo en el hospital quizá son piernas o sin rostro, lo que fuera mejor para Izaya y lo que fuera peor para Kida. Aquella sonrisa de Izaya le hizo temblar, sabía que estaba entre la espada y la pared, era recuperar su vida normal entregando a Kida o negarse y atenerse a las consecuencias... temía de las consecuencias y sobre todo porque el claramente sentía algo por Kida por mucho que el tuviera novia y que a el seguramente solo le estaba usando para obtener su venganza contra Izaya. Apretó la quijada y bajo la mirada, no sabía que responder pero Izaya sonrió
—Oye —
Bingo, sabía que Shizuo intervendría, después de todo era Shizuo, aquella "alma caritativa" que a pesar de ser una bomba de tiempo nunca buscaba el mal de los demás, se recargó en el respaldo del sofá susurrándole al oído a Izaya
—Hay una tercera opción... —
Mikado levantó la mirada al escuchar a Shizuo, ¿Era posible que el abogaría por él?
—¿Tercera opción...? —
Les interrumpió recibiendo las miradas de ambos, tragó saliva mientras Shizuo se enderezaba y suspiraba
—Hay una tercera opción — repitió el rubio —Tu no decidirás entre ninguno de los dos, al menos no totalmente, pero a cambio de ello tendrás que estar viviendo aquí, tendrás que atenerte a las reglas de Izaya y mías, tu recorrido será la escuela y casa, solo ello, evitaras a Kida y le facilitarás toda la información que tengas a la pulga y a mi —
Shizuo no le daría otra opción, tenía aquellas tres opciones, así que ello solo era cuestión de que el dejara de ser tan cobarde, pero antes de que pudiera decir algo más Shizuo agregó
—El no vendrá por ti, será mejor que te quedes con algo al menos cómodo a que estes en el hospital —
No era una amenaza, averiguaría el también la verdad por la buena o por la mala, no solo se habían metido con él, se habían metido con Kazuka y con su seguridad, ahora su mente había borrado a Izaya de la lista de las personas por las que hacía las cosas, ahora solo tenía a Kazuka y no pensaba dejar que alguien que estaba siendo usado como él, le arruinara la vida a su hermano y siguiera arruinando la suya. Mikado se quedó viéndole en completo silencio, bajo la mirada metiendo sus manos entre sus rodillas y aprisionandolas con las mismas, su sonrisa se torno triste mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, era cierto eso, Kida no iría por el, había hecho ya lo que tenía que haber hecho para fastidiar a Izaya y a Shizuo y los "errores" que había cometido facilitaban el hecho de que Kida pudiera deshacerse de él.
—Si... —
Murmuró y Shizuo suspiro cruzándose de brazos recargándose en la pared viendo aquella escena, Mikado lloraba en silencio y limpiaba sus lágrimas tan pronto salían de sus ojos, el error del video, el error de haber sido tan obvio con aquella nota y de siempre estar molestando a Kida con que debía detenerse en ello simplemente lo había orillado a ver su cruel realidad, Mikado le había entregado todo lo que quería y Kida solamente le respondería dándole la espalda, después de todo el tenía a su novia por la que había dejado la ciudad, por la que había hecho millones de locuras y la razón por la que odiaba a Izaya según había entendido
—Me quedaré aquí... —
Murmuró bajando más la cabeza, Izaya se levantó y se acercó al rubio frunciendo el ceño, aunque aquella idea no le había parecido del todo pues parecía que Mikado no estaba enterado del embarazo, era que lo descubriera y las cosas se complicaran más, solo ellos dos lo sabían y parecía que ese rumor comenzaría a correr sino detenían la filtración de información.
—Hablaré contigo más tarde —
Murmuró al pasar a su lado para dirigirse a la habitación. Shizuo asintió suspirando algo pesado, se acercó a Mikado y le indicó que debía hacer y donde dormiría, el estaría obviamente en su habitación y le tendría perfectamente vigilado por si quería huir, aunque por su expresión resignada sabía que no lo haría y era mejor que no lo hiciera. Tras apagar las luces después de haber acomodado todo para que Mikado pudiera dormir en la sala, Shizuo entro a su habitación, Izaya ya estaba en la cama acostado pero fruncía el ceño
—¿Que es eso de la tercera opción? —
—Es una mejor respuesta, no pienso romperle las piernas a nadie que no se lo merezca —
—¡¿Que no se lo merece?! —
Gritaban en susurros para no alarmar a Mikado, debían ser silenciosos puesto que ese problema solamente se hacía mas y más grande
—¡Le dejaste quedarse aquí solamente porque le tienes compasión! —
—¡Tu ni siquiera vez la ventaja de tenerlo aquí! —
—¡No hay...! —
Shizuo le calló, escuchó la voz de Mikado hablando por teléfono
—Estoy bien... — Hablaba totalmente desanimado mientras se cubría con las sábanas —Me... me quedaré unos días con ellos y todo estará bien, seguramente te dejarán de perseguir —
Estaba claro que hablaba con Kida, Shizuo abrió la puerta sin hacer ruido y comenzó a caminar a la sala, se quedó cerca escuchado la conversación, al menos lo que podía
—¡¿Como que te quedarás con ellos?! —
Kida no podía creer que le habían perdonado así nada más, él mismo creía que ahora mismo Mikado estaría en el hospital al borde de la muerte por haberse metido con aquellos dos hombres
—S-si... —
Solo pudo responder aunque estaba más que desanimado
—¡¿Porque?! ¡¿Que hiciste?! ¡¿Porque te dejaron con ellos así nada más si tu también tuviste que ver con...!?—
—Sabes es hora de dormir —
Mikado le interrumpió sintiendose peor, Kida era un cobarde que no iría por el, que seguramente el día de mañana solamente le buscaría para buscar su perdón a través de él, cosa que no haría, comenzaba a cansarse de ser el segundo plato de Kida y que solo le hablara cada que quería algo y que no hubiera valorado su amistad
—¿Dormir? —
Kida no podía creer aquel cambio de Mikado, frunció el ceño comenzando a gritar
—¡No te quieras hacer ahora el inocente Mikado! ¡Estás jugando con fuego! ¡Es Izaya Orihara! —
Mikado le escuchaba mientras bajaba la mirada, antes de responder, Izaya le había quitado el teléfono, lo acercó a su oído sonriendo
—Te arrepentirás de esto —
Fue lo único que dijo antes de colgar, Mikado le veía totalmente temeroso mientras que Izaya colgaba y guardaba aquel teléfono, Mikado le veía con miedo, pero solamente Izaya se dio la vuelta regresando a su habitación con Shizuo, debía mantener a raya a Mikado, debía mantenerle lejos de Kida antes de que este le volviera a envolver en sus tonterías, lograría mas que nada mantener a raya a Mikado para obtener información de el y torturar a Kida.
La mañana se había hecho presente y con ella Mikado había tenido que partir a la escuela, había recibido un almuerzo de parte de Shizuo junto con un jugo y un "no olvides que Izaya puede ser cambiante, aléjate de Kida", si bien sabía que Izaya era peligroso y que Kida le volviera a enrredar solamente para usarle... negó mientras caminaba, no tenía su teléfono y tampoco era como si lo necesitara, se rasco la cabeza entrando a aquel edificio, se sentó en su lugar y tan pronto como logró sentarse, Kida ya estaba encima de él, parpadeo varias veces sin saber que demonios había pasado con este, tenía bastante desde que había dejado la escuela, pero de todos modos no tenía uniforme puesto. Le había jaloneado hasta la parte de atrás de la escuela, le puso contra la pared al mismo tiempo que fruncía el ceño
—¿Que les dijiste? ¿Que te dijeron? ¿Porqué dormiste con ellos? —
Le había lanzado millones de preguntas de tan solo verlo, Mikado se encogió de hombros intentando no tener que responder, la "amenaza" de Izaya le hacían solamente recordar aquellas palabras, Kida solamente le usaba porque podía hacerlo, porque todo lo que ellos dos habían pasado juntos solamente había sido para sacar provecho de lo que era el... todo...
—No te interesa Masaomi —
Le apartó y comenzó a regresar adentro pero fue detenido por Kida, le veía lo suficientemente molesto como para hacer una estupidez
—¿Que? —
Cuestionó apretando la muñeca de Mikado con fuerza, este se removió intentando que le soltara
—Esp... me duele —
Forcejeaban el uno contra el otro, pero Kida siempre se había distinguido por ser quien más fuerza tenía. Le había jalado hasta los baños del instituto, le encerró en un cubículo con el mientras le besaba y manoseaba. Mikado se resistía aunque su cara estaba completamente roja, seguía aquel beso por la fuerza pues Kida le presionaba para que lo hiciera, Mikado temblaba intentando empujar a Kida, su fuerza se desvanecía por momentos mientras las lágrimas salían de sus ojos aunque ello poco le importaba al contrario, sus manos se colaban como siempre atacando los puntos débiles de Mikado, sus pezones, abdomen y entre pierna eran acariciados mientras su boca era cruelmente invadida por la lengua de Kida. Lentamente aquel cubículo se llenaba de jadeos ahogados, algunos quejidos entre sollozos y el constante jaloneo entre ambos.
Lentamente Kida le había ido envuelto hasta hacerle correrse en su mano, se había asegurado de que la ropa de Mikado no se hubiera ensuciado, pero sonreía con altanería mientras este tapaba su rostro con sus brazos intentando no seguir llorando, Kida solía ser cruel con el cuando se trataba de relacionarse físicamente, pero nunca había hecho nada en contra de la voluntad de Mikado, no hasta ese momento
—Habla, no querrás que le diga a todos que te acabas de correr por la mano de un hombre —
Murmuraba riendo entre jadeos, Kida sabía que a Mikado le asustaba que le vieran raro, que le tacharan de toda clase de cosas solamente porque le gustaba su mejor amigo, cerró los ojos con fuerza temblando, las palabras podían ser más crueles que las acciones, pero Kida había juntado ambas, simplemente había atacado a Mikado por celos, por inseguridad, por los horribles deseos de mantenerlo callado, la ansiedad de saber que Mikado podría hablar sobre "aquella persona" y tirar todos sus planes a la basura era lo que más le tenían en constante preocupación. Mikado logró acomodar su ropa al mismo tiempo que se levantaba
—¿Oh? ¿Ya vas a hablar? Señor "me corrí en la mano de mi mejor amigo" —
Sonreía aguantando la risa de altanería, pero solo recibió un fuerte golpe en la cara junto con un fuerte empujón
—¡Haz lo que quieras! ¡No quiero volver a verte! ¡Quédate con Saki si eso es lo que quieres! ¡No te vuelvas a acercar a mi! —
Mikado había salido corriendo mientras lloraba, ni siquiera quería volver a clases, había corrido desesperadamente hacia la puerta, quería solamente irse y no tener que ver a más a Kida, las lágrimas nublaban su vista pero no quería dejar de correr, tropezó pero se levantó aún corriendo
—¡Mikado! —
La voz de Kida le hizo correr más rápido, había llegado a la puerta y había chocado con alguien, cayó al piso y su vista se elevó encontrándose a aquel par que le había acogido
—I...zaya —
Hablo entre cortado por las lágrimas, se levantó de golpe abrazando al mayor escondiéndose en el mientras continuaba llorando, Izaya parpadeó varias veces y subió la mirada encontrándose con la mirada llena de sorpresa de Shizuo, ninguno de los dos podía entender aquella situación, pero su atención fue llamada por Kida que se mantenía en shock a lo lejos viendo aquella escena, Shizuo frunció el ceño pero Izaya levantó una mano deteniendole, tenía consigo el punto débil de Kida, tenía entre sus brazos la posibilidad de arruinarle una vez más la vida a aquel rubio que tanto odiaba
—¿Todo bien? —
Cuestionó al mismo tiempo que abrazaba a Mikado y acariciaba sus cabellos, tanto Shizuo como Kida fruncieron el ceño por aquella escena, Shizuo solo pudo desviar la mirada mientras Kida retrocedía lentamente hasta desaparecer en la lejanía. Izaya sonreía de oreja a oreja al ver como Kida solamente había retrocedido, tenía a Mikado entre sus redes, podría usarlo sin que este se diera cuenta, podría enrredarlo hasta tenerlo ciego, sordo y que fuera su marioneta personal para arruinarle la vida a Kida de la misma forma en la que el lo había hecho.
La tarde lentamente pasaba, Mikado se había despegado de Izaya pero se mantenía bastante cerca de aquel par y las constantes interacciones que estos dos tenían generaban inconformidad en Shizuo pero no lo demostraba, no era correcto que demostrara celos ante uno de los juguetes de Izaya, uno de los muchos de los cuales ambos eran totalmente parte... suspiro fumando detrás de ellos, iba caminando con Tom y Varona observando a la pulga para que este no fuera a meterse en problemas o que los síntomas del embarazo de hicieran presentes, agradecía que los vómitos habían disminuido y ahora solo pasaban cuando le daba asco al informante, pero no contaba con la vista tan suspicaz de Varona
—Parece que ha engordado —
Mencionó así nada más tomando por sorpresa a Shizuo que bien pudo esconder su sorpresa
—¿Quien? —
Cuestionó Tom viendo a Shizuo y después a Izaya
—Izaya... —
Murmuró de mala gana a lo que Shizuo solo soltó el humo de su cigarrillo para después darle una calada bastante profunda
—Es normal que engorde, antes se decía que no comía nada por estar observando a la ciudad, además de que sus constantes carreras con Shizuo lograban mantenerle en forma, dicen que el matrimonio te engorda —
Soltó una risilla y los brincos de Izaya se detuvieron al igual que sus pasos, Shizuo suspiro mientras seguía caminando, se acercó al informante, paso su mano por su cadera haciendo que siguiera caminando por la mala, se negaba a caminar pero sino quería él mismo le cargaría, estaba claro que estaba engordando, pero era solamente por el embarazo, ahora debía comer más, el sedentarismo que mantenían para cuidarle le ayudaba a que subiera de peso y aunque solo comiera comida saludable, lo hacía al doble. Tom y Varona vieron aquella escena mientras dejaban atrás a aquellos tres, incluso Mikado se había quedado viéndoles con sorpresa y sin entender, parecía que Izaya estaba molesto por hablar de su peso y los tres lo habían entendido solo con ver la actitud de Shizuo.
El día seguía pasando y con ello la molestia e inconformidad de Izaya se iban desvaneciendo lentamente, tras algunos dulces y comida que Shizuo había comprado, ahora aquellos tres regresaban a casa, los rumores a pesar de que se habían "detenido" en la ciudad, ahora todos hablaban sobre aquellos tres, el hecho de que Mikado se les uniera solo los hacía quedar como el par de padres con su hijo adoptado según la ciudad y sus burlas, pero tan pronto habían comenzado, se habían detenido... nadie podía hablar de ellos por algunas ordenes que se habían dado... toda la ciudad era mantenida bajo amenaza, todos eran viligados para mantener el anonimato mientras que aquellos tres lentamente debían avanzar entre la información nula y redundante que podían obtener.
La noche había llegado, los tres habían vuelto a aquel apartamento, habían tomado un baño por individual gracias al mal humor de Shizuo, la cena había sido casi lo mismo y habían simplemente ido a dormir, Izaya suspiraba sin poder dormir mientras veía al techo, estaba pensando en su siguiente movida, si ahora no tenía su tablero de ajedrez, las piezas las movía en su cabeza, pero como siempre, la ficha que representaba a Shizuo la mantenía cerca del rey que era el mismo, mantenía su vista en las demás fichas, principalmente ahora tenía un objetivo y ello era molestar más a Kida... se sentó pues en todo el día simplemente había ignorado a Shizuo y a penas comenzaba a preguntarse sobre su actitud, si bien era cierto que siempre solía actuar de formas que no esperaba, el que lo tomara de la cintura, el que no quisiera hablar con Mikado y el que le hubiera dejado ducharse solo le mantenía en intriga... ¿Shizuo estaba celoso?
Sonrió con burla ante aquel pensamiento, bien podía apostar que aquello era cierto, su sonrisa se volvió ligeramente tonta, era cierto que le alegraba que Shizuo se pusiera celoso de Mikado, pero podía usar ello para atar más a Shizuo, para usarlo como el perro que era y obtener más beneficios con él, si había logrado que persiguiera a Kida y a Mikado como el perro que era, con los celos podría moverle más cómodamente a su alrededor, pero... suspiro viendo su estómago, era cierto que estaba subiendo de peso, tendría que terminar acudiendo a algún doctor o a Shinra... quisiera o no, aquel loco era el único que podía ayudarle y que confiaría un poco más su oscuro secreto de estar embarazado
—Oye... —
Movió a Shizuo haciendo que despertara, miro al informante y suspiro pesado
—¿Que? —
—Quiero ir con Shinra... hablar sobre... tu ya sabes —
No solía hablar bien cuando había gente a su alrededor, Shizuo se sentó y asintió rascando su cabeza suspirando
—Mañana iremos, mandaré a Mikado con Tom, lo mantendrá ocupado mientras vamos con el...—
Ni siquiera Shizuo confiaba del todo en Shinra, pero sería algo que necesitaban hacer, necesitaban ver que tanto cambiaría Izaya y que tanto podrían esconderlo... la mañana había llegado y aunque aquel par no querían, habían terminado acudiendo a Shinra, ambos estaban sentados en la sala del doctor mientras este los veía sonriendo al lado de Celty
—Hay algo de lo que tenemos que consultarte... —
Shizuo hablo con ciertas dudas, se estaba preparando para golper a Shinra en caso de que hiciera o dijera alguna estúpidez
—¿Que cosa? —
Le sonrió, Izaya suspiro jugando con el anillo de su dedo
—Estoy... embarazado... —
Shinra y Celty se quedaron totalmente pasmados, ambos veían a aquel par para después ambos gritar de la emoción, Izaya y Shizuo no entendían nada, pero la animada expresión de Izaya les hizo fruncir el ceño
—¡Felicidades! ¡¿Cuanto tiene?! —
Recibió un fuerte golpe de Shizuo mandandolo hasta la pared, aunque Celty había amortiguado aquel golpe
—Nadie debe saberlo, así que más te vale guardar silencio—
Shinra sonreía con la mejilla hinchada, se acercó a Izaya esperando la respuesta a lo que este suspiro de malas
—Tres meses... —
—Casi cuatro —
Agregó Shizuo tomando por sopresa a Izaya, le miro de reojo frunciendo el ceño pero regreso su vista a Shinra que ya había sacado sus cosas para revisarle. Se había acercado al informante revisándole detalladamente, le había pesado, medido la cintura, había hecho preguntas sobre su alimentación e incluso había hecho una prueba de sensibilidad de la cual se había ganado otro golpe de parte de Shizuo y una fuerte patada de Izaya, los pezones de Izaya se estaban volviendo horriblemente sensibles, cosa que ninguno de los dos esperaba y ninguno se había dado cuenta. Después de haber estado ahí casi dos horas, habían regresado con un montón de recomendaciones de Shinra sobre la alimentación de Izaya y algunas advertencias, debían regresar cuando Izaya cumpliera cuatro meses, lo cual sería en una semana y media, habían riesgos que Izaya podría correr por ser hombre y estar embarazado y a pesar de que Shinra solo había hecho observaciones basándose en un embarazo femenino, debían ser el triple de cuidadosos con Izaya.
—Vamos... tenemos que ir por Mikado y al súper mercado... —
Izaya estaba de peor humor, su tiempo estaba siendo recortado y ahora tenía una semana y media antes de que todo se complicara, de que su cuerpo entero comenzara a molestarle... debía apresurarse.
~Holiii!!! Perdonen mi repentina ausencia xD son libres de pasar a leer y ahora esperen otra actu que esto se va a descontrolaaar(?) xD Feliz Navidad!!! (fue escrito en navidad(?)
Nos leemos Después
BillDippCipher~
