Capitulo 11

En la azotea del instituto Karakura se encontraban un grupo de personas y Shinigamis, esperando que Ichigo y Rukia terminaran su conversación, pero ya llevaban 4 horas en aquella dimensión.

4 tortuosas horas para algunos de ellos, como era en el caso de Inoue y Yukito los cuales no soportaban ni un minuto más, ya que las personas que se encontraban en aquella dimensión eran las personas que ellos amaban...

Mientras que Urahara, Yoruichi, Byakuya, Naguaki y Tomoyo, intercambiaban algunas opiniones al igual que Sado, Renji y Ishida, que sacaban sus propias teorías de lo que estaba ocurriendo y la nueva batalla que se avecinaba mientras que Memu mantenía la cámara encendía para que todos en la sociedad de almas estuviera informada de todo lo que estaba ocurriendo en aquel lugar.

Mientras dentro de aquel mundo creado por la Zampakutou de Naguaki se encontraba una pareja de Shinigami terminado su conversación.

Rukia terminaba de arreglarse su uniforme mientras Ichigo la abrazaba por la espalda con una gran sonrisa traviesa, absorbiendo el aroma de la morena sin su camisa blanca parte del uniforme puesta.

-¡Estas muy sonriente Ichigo!. – susurro Rukia aun temblando por la cercanía del peli naranja que le hacía estremecer cada vez que besaba su cuello…

-solo porque tu estas aquí. – susurro mordiendo el lóbulo de su oreja.

-recuerda que no podre salir más, si no es una emergencia. Tendrás que esperar un poco mas Ichigo.

-¡no esperare mucho ya te lo dije!. Solo esperare unos meses y si no regresas iré por ti.

-no seas idiota. Ya te dije que no hicieras ninguna estupidez. – Rukia frunció el seño aunque aún seguía de espalda a Ichigo tratando de abotonarse los botones de su camisa con sus manos aun temblorosas. - Solo espera un poco más. - susurro

-solo unos meses enana ya te lo dije, no esperare ni un solo año más para estar a tu lado.

Ichigo mantenía a Rukia abrazada mientras esta terminaba de arreglar su uniforma soltando un suspiro, mientras Ichigo miraba las nubes inmovilices detenidas a igual que unas aves que parecían calcomanías pegadas en el cielo.

-es muy tranquilo e inquietante este lugar. – susurro en la oreja de Rukia, ocasionándole escalofríos nuevamente.

-Eso se puede arreglar. – susurro la morena mientras miraba a las nubes y las aves a la vez que una suave y cálida brisa soplo moviendo el cabello de ambos.

Ichigo parpadeo varias veces al ver como se comenzaban a moverse las nubes y las aves se alejaban en su vuelo.

-¿Cómo lo has hecho? – pregunto sorprendido ya que a según lo que le había dicho Naguaki el tiempo en esa dimensión estaba detenido y todo era una copia de lo que estaba en el mundo real a excepción de ellos.

-¡Muy pronto lo sabrás!. A hora ya es el momento de regresar. -Rukia suspiro y trato de separarse de Ichigo que la aprisionó mas contra él evitando que se alejara.

-Aun no quiero separarme de ti. – hablo asiendo un puchero con su boca.

-Pero todos no están esperado a fuera. –protesto Rukia, aunque ella no se quería separar de él, pero tenía que ir con aquellas personas que ahora eran su familia y esperaban su retorno.

-Por mí que sigan esperando, después de todo no es ni la mitad del tiempo que yo espere por ti. – susurro Ichigo mientras besaba el cuello de la Shinigami que se debatía entre ir y quedarse al lado de aquel idiota que tanto amaba, pero la razón pudo más que el corazón de nuevo.

-Pero aun así no es correcto. Además Byakuya nii-sama aun esta allí afuera, incluso esta Naguaki, Tomoyo y Yukito. – volvió algar la morena haciendo que Ichigo parar sus caricias al instante.

-Yukito. –cisio entre dientes Ichigo, como si se tratara de una serpiente asechando su presa.

-Sabes lo que hablamos sombre ese tema Ichigo. – le recordó Rukia mientras entrelazabas sus manos con las de él y recostaba su cabeza de su pecho desnudo.

-¡Si lo sé! pero aun así, es tu otra personalidad quien está enamorada de el y es como si tu lo estuvieras. – volvió a susurrar Ichigo tragándose los celos que eso le causaba.

-lo has entendido mal idiota, acaso quieres que te lo dibuje para que lo entiendas.

Ichigo solo sonrió al ver como Rukia se tocaba las faldas en busca de un papel y unos marcados para dibujar a shappy. Pero gracias a dios no llevaba consigo ninguno de los implementos necesarios para sus obras de artes.

-Ichigo ya debo irme, por favor suéltame. – pidió al cabo de unos minutos sin hablar compartiendo el calor de sus cuerpos

Ichigo la apretó más contra sus brazos a la vez que le daba un beso en su níveo cuello absorbiendo su aroma para recordarlo cada vez que serrara sus ojos. La soltó lentamente.

-No esperare mucho por ti. –Rukia se dio la vuelta para quedar frente a Ichigo. - si no regresas iré a buscarte… no importa el tiempo que me tarde, iré por ti, así sea al fin del mundo.

Rukia sonrió y cerró los ojos a la vez que Ichigo acariciaba su rostro con sus cálidas manos que un emanaban calor arrancado un gemido.

-No será necesario porque yo regresa a ti. "si aun sigo con vida cuando todo esto termine". Nos veremos mañana en la casa de Urahara en la noche, trata de estar allí, aunque mañana en la mañana veras a Yuuki cuando regrese a clases. – la expresión de Rukia cambio a una un poco mas seria.

-si lo sé, pero estaré esperando a que llegue mañana por la noche para poder verte de nuevo. – Ichigo la tomo por la cintura y la acercó a su cuerpo para besarla antes de salir de aquella dimensión, la cual había sido testigo de su reencuentro, de su reconciliación, de sus besos y malos entendidos de aquel ultimo día en el que pensó haberla perdido y sobre todo testigo de todo el amor y deseo que se pudieran profesar los dos. Ichigo se puso su camisa rápidamente mientras Rukia miraba las nubes perdida en sus pensamientos

Un portar se abrió frente a Ichigo y Rukia por el cual entro Naguaki para la sorpresa de Ichigo.

-Nos veremos mañana Ichigo. – susurro la morena antes de caer inconsciente en los brazos de Naguaki, que la sostuvo con suma delicadeza y la alzó entre sus brazos..

Ichigo no dudo en dar tres pasos que lo separaban de aquel hombre que cargaba a su Rukia entre sus brazos.

-¿Qué le ocurrido? - pregunto alarmado…

-Nada solo ha vuelto a su mundo para que Yuuki volviera a poseer su cuerpo. Ya que Rukia- sama no puede abandonar este lugar caminando por su propio pie, porque nuestro enemigo la encontraría en cuestión de segundos. Por ello la que debe de salir de esta dimensión es Yuuki y no Rukia-sama. –explico Naguaki con aquella mirada calidad que tanto le recordaba a Ichigo la mirada de Rukia.

-¿Quiénes son ustedes y que hace Rukia con ustedes?. – preguntó aun confundido por aquella familiaridad entre ellos, incluso había visto rasgos de Rukia en Yukito.

- Si ella no te lo ha dicho. – Naguaki tomo un poco de aire para continuar. – entonces yo no soy nadie para decírtelo. Kurosaki Ichigo, es mejor que te marches.

Naguaki empujó a Ichigo asiendo que este callera en un portar que se habría detrás del enviándolo a la azotea en donde lo esperaban sus amigos.

Lo primero que vio Ichigo fue el cielo naranja y las aves danzar entre las nubes que se movía con un cálido viento al igual que aquella dimensión.

Se levantó rápidamente buscando con la mirada a Rukia o Yuuki quien fuera este caso.

Pero ninguna de ella estaba presente ni siquiera aquellos extraños que ahora se hacían llamar la familia de su Shinigami familia.

-¿en donde está Rukia?. – pregunto Byakuya, con su serena voz detónate de autoridad mientras miraba fijamente a Ichigo con rencor por ser él quien su hermana escogió para hablar en aquel momento.

-Eso es lo que quiero saber yo. – respondió Ichigo al ver a su arreador y no ver a Rukia lo que izo que se levantará rápidamente. – ¿donde están los acompañante de Rukia?.

-Pero ellos estaban aquí hace unos segundos. – hablo Ishida al ver el lugar vacio en donde segundos antes había estado Tomoyo y Yukito. A lo que todos asintieron con la mirada mientras buscaban algún rastro de los extraños.

Ichigo se llevó las manos a la cabeza, lo habían vuelto hacer. Siempre era lo mismo desaparecían enfrente de sus caras y nunca se daban de cuenta.

-Y bien Kurosaki -kun. ¿Quiénes son?. – hiso la pregunta del millón Urahara a la vez que todos se giraban a ver a Ichigo.

-No lo sé. –resopló y desvió la mirada. - Rukia me dijo que mañana en la atardecer te hará una vivita en tu tienda para explicarnos todo lo que está sucediendo y como deben combatir el nuevo enemigo hasta que ella esté preparada para hacerse cargo de él. – informo el peli naranja mientras todo asentían con la cabeza, con más dudas en sus cabezas.

-¿Y que más ha dicho? - pregunto Renji impaciente por saber más de amiga, ante la mirada furibunda que le dirigía Tatzuki.

-Lo ciento pero ese es algo que no puedo decir ya que se trataba de un tema privado que solo nos incumbía a los dos. – Ichigo desvió la mirada con una pequeña sonrisa en sus labios y un brillo en los ojos que no paso por desapercibido por sus amigos al igual que su camisa un poco arrugada.

-Y al propósito Renji ¿qué haces con el uniforme del instituto?. – peguntó Ichigo, pera desviar un poco el tema, cosa que cacto el peli rojo, al instante después de todo no quería estar enterado de la intimida de los demás, aunque esto le molestara más que cualquier mosquito volando en su cara..

-Entrare a estudiar de nuevo, para cuidar de Rukia de cerca. – explico Renji mientras subía los hombros restándole importancia a ese hecho y furioso por algún motivo que un no comprendía...

-Ya veo. -Dijo Ichigo a la vez que veía al noble con un traje de etiqueta moderno. – ¿y tu Byakuya? – pregunto a la vez que el noble desaparecía también ignorando la pregunta, como de costumbre.

Luego de una hora de hablar para quedar de acuerdo a qué hora se verían en la casa de Urahara todos tomaron sus caminos a sus respectivos hogares.

Renji se fue con Urahara, Yoruichi y Memu, hacia la tienda del rubio, que iba perdido en sus pensamientos.

Mientras que Ishida se fue en compañía de Sado, sacando sus propias conclusiones.

Inoue y Tatzuki se fueron juntas mientras que la karateca trataba de mantener calmada su amiga que estaba hecha en un mal de lágrimas, por lo ocurrido ese día.

Ichigo era otro cuento, este llevaba una sonrisa resplandeciente mientras todo lo ocurrido en aquella dimensión inundaba su mente.

Flash back

Sus ojos estaban pedido en los de ella, no podía evitar fundirse en esos destellantes ojos… su corazón parecía no querer tranquilizarse, su palpitar era de alegría, felicidad ya que su amada había regresado a su lado y estaba allí parara frente al él con todo su porte elegante y grácil, su mirada seguía demostrando su actitud de superioridad, que lo había irritado tanto, pero que ahora lo hacía estremecer, su mirada tan profunda lo arrojaba a un mundo de luz del cual no quería salir.

Ella seguía siendo la misma a pesar del tiempo,

Rukia… su Rukia estaba allí parada frente al él con sus delgados labios entre abiertos y rojos por los besos que se habían dado.

Aun podía sentir como su cuerpo temblaba dentro de sus brazos.

La adoraba, sus cejas formaron un arco al mirar mi sonrisa. Y supe que era lo que estaba pensando en ese momento.

"que te pasa idiota. De que te ríes"

Eso era lo que estaba pensada ella, podía ver sus pensamientos reflejados en su mirada.

Pero no quería pensar en eso ahora, solo quería estudiar cada rasgo de su rostro y grabarlo en mi mente nuevamente. Su suave y nívea piel era igual que el terciopelo, su cabello había crecido tan largo que la hacía ver más femenina, tan largo y sedoso, nunca había creído que ella lo dejara crecer, aunque se lo habían insinuado muchas beses, ella no le había hecho caso.

También había crecido unos centímetro, no mucho, de seguro era su gigai que se había estirado, porque ella siempre seria una enana, su linda y adorada enana, con su carácter de mil demonio.

-Sabes ya es hora que me suertes. – el suave susurro de Rukia llego hasta mis oídos con el tintineo de una suave melodía. Si mi romantizamos estaba saliendo a floto, pero que podía hacer después de todo había estado siendo reprimido por aquellos largos y tortuosos años, creyendo que mi única esperanza de vida había desaparecido de aquellos mundos que conocía.

Baje mi rostro buscado sentir más su aroma florar hipnotizarte y exquisito, que llenaban mis pulmones. Escondí mi rostro en su cuello rosando con mi nariz su suave piel, no quería dejar de aspirar su aroma. Solté un poco de aire y sentí como se estremeció de nuevo entre mis brazos, lo cual izo que una loca idea pasara por mi cabeza y porque no hacerla si estábamos en aquella dimensión los dos solos sin que nadie nos viera.

Humedecí mis labios con mi lengua, y plante besos suaves y húmedos por su cuello, a la vez que ella se retorcía entre mis brazos desconcertada, pero aun así me atrajo más asía su cuerpo, y no supe si gritar de jubiló o profesarle más carisias.

Y bueno como nunca pienso mucho las cosas elegí lo segundo.

Después de todo quería demostrarle lo mucho que la deseaba aunque no era el mejor momento para ello.

Al diablo con los momentos, en ese momento solo quería sentirla entre mis brazos y demostrarle que no la había dejado de amar ni un segundo desde la última vez que la había visto a pesar de todo.

-Rukia… - mi voz salió en un susurro ronco, a la vez que mis besos subían por su mandíbula, saboreando su piel hasta llegar hasta su boca entre abierta respirando con dificulta que pedía a gritos ser besados...

-Ichigo.

Su susurro era igual a un gemido que salía desde su pecho y clavo su mirada en mis ojos.

Atrape sus labios con suavidad, quería que fuera mas una caricia que produjo un desboscado deseo que me nublaba la mente.

-Ichigo, para por favor. – la voz de Rukia era más un susurro que solo podía oír Ichigo debido a su cercanía.

Me separe para ver su rostro enrojecido y sus ojos brillantes.

Sabía que ardía en deseo, pero ese no era el momento. Debíamos de aclarar muchas con funciones y responder muchas preguntas. Necesitaba respuesta y solo ella podía dármelas en ese momento. Ella era la única que podría romper las cadenas que me amarraban al pasado.

Tuve que valerme de todo mi auto control para separarme de ella.

Cuando sentí como su cuerpo se separaba de mío no pude evitar sentir un sentimiento de abandono, mi cuerpo y alma exigía que ella no se apartara de mi lado. Tuve que ignorar aquel sentimiento. No quería agobiar a Rukia en ese momento, necesitaba saber por no había vuelto a mi lado.

-¿Rukia!... Rukia… ¿porque no volviste a mi lado?. – bien había hecho aquella pregunta que martillaba en mi cabeza desde que me había enterado de la verdad. Y no era porque no sabía la respuesta o no quería mejor dicho solo la ignoraba. Pero aun asía quería tortúrame con su respuesta. Después de todo me lo merecía y aquellos dos años se deducían a nada de todo el dolor que me merecía por desearle la muerte.

-No entiendo porque lo preguntas, después de lo que me dijiste aquel día no tenia porque regresar a tu lado. – vi como sus ojos llenos de brillo cambiaron a unos posos violetas vacios y oscuros. Y supe que estaba recordando aquellas palabras que invadían mis sueños y me hacían gritar su nombre en la soledad de mi habitación.

-Entiende mis motivos. Yo estaba lleno de ira en ese momento. No sabía que tus horas estaban contadas. Yo no quería desear tu muerte y arrepentirme de todo lo que habíamos vivido. –ice una pausa para tomar aire mientras apuñaba mis puños sintiendo aquella mirada de dolor que ella me dirigía, que hacía que mi corazón sintiera punzadas de dolor. – Rukia no sabes cómo me sentí al abrir los ojos y verte en los brazos de Aizen. Me sentí traicionada yo acaba de confesarte mi amor y tú te besabas con él. – sentí como la ira se apoderaba de mi al recordar esa escena que un seguía recordando con tanta nitidez en mi mente. – no sabes toda la rabia e ira que sentí asía a ti.

-Y intentaste matarme sin ninguna compasión. – sus palabras dolida hicieron que bajara la cabeza. Porque ella tenía razón, yo había intentado acabar con su vida.

-Rukia yo. – no sabía que decirle, y solo tuve que callarme y dejar que ella hablara y se desahogara después de todo era algo que le debía después de todo de alguna manera asía entendería que había ocurrido aquel día.

-No Ichigo. Tu no miraste de verdad, solo viste algo que no era y te dejaste llevar por la ira, no esperaste a que te diera una explicación, solo actuaste por tu propia cuenta. – sus reproches vinieron uno tras de otro y sus ojos llenos de dolor, martillaban mi corazón dolido.

-Pero tú no intentaste explicarme nada. –argumente en susurro y con la cabeza gacha, aun no me sentía con el valor necesario para mirar aquellos ojos llenos de dolor y tanta tristeza.

-Dime con que tiempo Ichigo. Dime con que tiempo, porque yo no lo vi, solo vi tu Zampakutou dirigirse a mí y tus ojos llenos de ira y deseoso por arrebatarme la vida. Porque tu Zampakutou en ese momento iba dirigida a mi no Aizen. – la respiración de Rukia se agito y apuño las manos conteniéndose.

-Si se que tienes razón. Pero mi mente se había nublado. Que quería que hiciera te estabas besando con él. La mujer que minutos antes le había abierto mi corazón me traicionaba con mi enemigo frente a mis ojos. No sabes cómo me sentí. Estaba devastado, como querías que reaccionara. Dime Rukia., que queridas que hiciera en ese momento. – mi enojo estaba saliendo de mi corazón y sin darme cuenta lo estaba gritando, todo esos años conteniendo esas palabras y ahora fluían de mi boca. Tome aire para continuar mientras ella me mirada aun dolida. – no había tiempo de razonamientos, mi mente estaba nublada por los celos y ese sentimiento de traición, solo quería vengarme de ti y de el por haberse burlado de mi. Como querías que reaccionara Rukia, dime porque no sé cómo debía de hacerlo. – me estaba desesperando, aun me dolía recordar aquella escena de ella entre los brazos de Aizen.

-Y tu mejor venganza fue tratar de arrebatarme la vida verdad Ichigo.

Sus palabras llenas de rencor y coraje me dejaron petrificado, nunca había oído aquel tono áspero en su voz. Era la primera vez que sentía como una oleada de sentimientos encontrados eran mezclado en su calidad reconfortante voz. Y sentí morir en medio del océano de su dolor. Ahogado por aquel torrente de emociones.

En donde estaban los besos y caricias de hacia unos minutos. Todos ellos habían sido una prueba de todo lo que fuera poseído a su lado y que no podía tener. Acaso ella estaba jugando conmigo de nuevo, porque en ningún momento había negado el hecho de haber estado al lado de Aizen. Una ira nació de lo mas profundó de mi corazón, abriendo todas aquellas heridas que a pesar del tiempo no habían serrado.

-Yo no pretendí acabar con tu vida. – logre decir aun perdido en todo aquel mal sentimiento que estrujaban mi corazón sin piedad.

-Que no pretendías. – vi como un tono rojo cubría su rostro a punto de explotar llena de rabia. - si no fuera sido porque Aizen me protegió con su cuerpo yo fuera muerte en ese momento. – me grito.

-Aizen. Aizen cuando vas a dejar de pronunciar su nombre. – odiaba aquel nombre y más aun cuando era pronunciado por su boca.

-Hasta que entiendas que yo nunca te engañé Ichigo. – me grito de nuevo y desee creer en su palabra pero yo la había visto entre sus brazos.

-Que no me engañaste. Ja no juegues conmigo Rukia. Se lo que vi. – porque aun lo seguía negando, si lo aceptara y me pidiera perdón yo la perdonaría.

-No. No lo sabes. Estas cegado por tu ira. Los celos no te dejan ver la verdad Ichigo. –vi como daba cada vez mas pasos alejándose de mí, como si mi cercanía le molestara.

-Sé lo que vi. – me acerque más a ella. - Cuando yo abrí los ojos lo estabas besando. – le aseguré, yo no estaba equivocado sabía lo que había visto

-Sabes Ichigo en momento como estos, creo que nunca debí mostrarme ante ti de nuevo.

Sus palabras fueron golpes bajos para mi mal trecho corazón. No sabía que decir, me había dejado en blanco. Pero aun así ella tenía que explicar tantas cosas y esta vez no dejaría que se fuera sin aclararme nada.

-Que paso Rukia, cuando quede inconsciente. – pregunte a unos escasos pasos de ella, había ganado distancia mientras ella se distraía.

-Creo que es mejor que me vaya Ichigo, fue un placer verte de nuevo. – vi como me dio la espalda, ella estaba huyendo de mi. Nuevamente esa ira siega me poseyó por completo, ella le estaba dando la espalda de nuevo.

-No te atrevas a irte sin darme una explicación. – le advertí con voz firme y fuerte. – Por dios Rukia detente allí. – le grite al ver que ella seguía caminando.

-Adelante Ichigo descarga tu rabia en mí. – sus ojos no mostraban nada, no había aquella chispa que los alumbraban de nuevo volvían hacer vacio. Mi miro fijamente desafiante como siempre lo asía esperando mis reclamos de nuevo.

-Que descargue mi ira, dices. – mi voz salió con un siseo peligroso. Acaso ella se estaba burlando de mí.

-Si hazlo no pienso hacer nada, para defenderme. –respondió de nuevo con esa actitud fría y distante, sin rastro de ningún sentimiento, esa era la misma actitud que había visto aquel día que la había perdido.

-Eso fue lo último quisiste aquella vez. No es así Rukia. Dejaste que yo te deseara todo lo peor, para después abandonarme sin ningún remordimiento. – ya la ira era incontenible, quería agarrarla y sacudirla, para ver si reaccionaba y dejaba esa actitud de a mi no me afecta nada. – ¿Quien te crees Rukia para jugar con mis sentimientos?. Dime maldita sea ¿qué te propones?. – mis gritos razonaron por toda la azotea como un eco...

-Cuando estés preparado para oír mis explicaciones podremos hablar de nuevo, por los momentos es mejor que estemos alejado.- me volvió a dar la espalda, que pretendía volverme loco. Si era eso lo estaba logrando.

-No lo permitiré. Te quedaras a mi lado esta vez. – camine rápidamente y la tome del brazo y isa que girara para que me mirara. Si algo qué nunca toleraría seria que ella me diera la espalda cada vez que algo no salía como ella quería.

-Maldición Ichigo, he estado tratando de que veas la verdad, pero tu idiota descerebrado no la quieres ver. Dios cuando vas a entender que no te engañe.

-Te vi besarlo Rukia. – le replique.

-Si lo hice y que con ello. – Vi su ira en sus ojos y me desconectó un poco, lo cual aprovechó para soltarse de mi agarre... - Era un beso que no implicaba ningún sentimiento. – me dijo mirándome a los ojos sin ninguna muestra de mentira.

-Pero aun así lo besaste. No una sola vez fueron dos y quien sabe cuántas más antes de que despertaras. – no podía detener la ira, al saber que ello lo admitía aunque eso era lo que quería desde un principio pero aun dolía oírlo de sus labios.

-Antes de que despertaras trataba de salvar tu vida. – sus ojos cambiaban de color al verse nublados por esas lagrimas que me golpeaban con solo asomarse a sus cálidos ojos. Pero mi ira era más fuerte en ese momento para dejarme doblegar ente sus lágrimas.

-¿A cambio de que Rukia? de que te acostaras con él.

Vi su mano dirigirse a mi rostro y espere su cachetada. Me lo merecía, sabía que ella no era esa clase de mujer, pero las palabras se habían formado en mi boca y salieron si poder contralarlas. Pero el golpe nunca llego, abrí los ojos que había serrado por reflejo al ver su mano en aire levantada , mire sus ojos que me miraban llenos de dolor y mi corazón se encogió, yo era el culpable de que ella tuviera esa mirada la estaba lastimando. Pero acaso ella no había no me lastimado a mí, sin detenerse a pensar el dolor que me causaría.

-No vale la pena tratar de golpearte. No vale la pena hacerte entrar en razón. Nunca debí haber venido y aceptar hablar contigo cuando tu corazón aun estaba lleno de odio y cegado por tu ira. – Rukia desvió la mirada y bajo la mirada mientras apuñaba la mano y un temblor se apoderaba de ella. – aun eres un idiota Ichigo. -Rukia le dio la espalda a la vez que una lágrima salía de sus ojos rojos y llenos de ese líquido salado que significaba tantas emociones. Y esta era la peor que podía ser trasmitida por ellas, porque eran lagrimas de dolor, de impotencia y rabia porque él no creía en ella. A donde se había ido su confianza en ella. –idiota.

Tuve que tragarme mi ira, necesitaba oír aquella explicación si no quería seguir con mi vida, y no estar estancado en el pasado y en aquel nefasto día. Necesitaba oír a Rukia y entender tantas cosas.

-Por favor Rukia… dime que ocurrió mientras estaba inconsciente necesito saber. – me trague todo mi orgullo. Aunque ella me fuera traicionado no podía dejar de seguir amándola, porque ella era mi único ser amado. Ella era la dueña de mi vida y no importaba si era traicionado mil beses. Yo la perdonaría porque no podía vivir sin ella. – si era un masoquista, pero que podía hacer si había caído ante el embrujo del amor.

Estuvo por unos minutos callada y yo me acerque hasta ella. No decía nada estaba callado sumida en sus recuerdos de nuevo, cuando iba a tocarla ella giro para estar frete a mí, y fue cuando vi sus lagrimas resbalar por su rostro, lagrimas que yo había llorado muchas beses al crearla muerta y por ser traicionado por ella. Pero aun así no podía verla a ella llorar.

Trate de secar sus lagrimas con mis manos, pero ella se alejo y eso me dolió más aun. Ella se estaba alejando de mí y fue cuando medí de cuenta lo inalcanzable que se había vuelto para mí. Mi corazón que había gritado de jubiló cuando la tuve entre mis brazos, ahora lloraba desbastado por el distanciamiento de ella, y todo aquellos celos que sentía.

-Cuando quedaste inconsciente. – Rukia tomo aire y paso sus manos con brusquedad por su rostro para eliminar aquellas lágrimas que tanto odiaba, porque ellas eran signo de debilidad, pero ella no era ninguna mocosa que se echaba a llorar, porque la persona que ella amaba no creía en ella. Kuchiki Rukia era una mujer fuerte y no debía dejarse abatir por aquella situación. Tomo aire era hora que Ichigo supiera la verdad y ella no seguiría ocultándosela mas. –Aizen me propuso un trato Ichigo. El quería que yo me fuera con él a cambio de ello los dejaría vivos a todos, pero para asegurase de que yo me iría con debía dejar que el me envenenara con un veneno que había creado y que él solo conocía.

-Aun no entiendo porque lo besaste Rukia. – la mire fijamente, ella estaba perdida de nuevo en aquellos recuerdos que eran tan amargos para mí y que deseaba olvidar.

-Déjame terminar, estoy cansada que siempre me interrumpas. -Rukia vio que Ichigo asentía con la cabeza y prosiguió con su relato. – el saco de un veneno en un frasquito de un color purpura y me lo mostro y me pidió que me acercara. Lo cual yo hice. Sus ojos mostraban una profunda tristeza. – Rukia izo una pausa apuño de nuevo sus puños y miro asía aquellas nubes inmóviles y soltó un poco de aire. – el tenia esa mirada que yo había poseído antes de conocerte. – Rukia miro al Ichigo que seguía en silenció tragándose su ira porque ella hablaba de Aizen con nostalgia aparente. – el me dijo que no permitiría que muriera si yo acertaba aquel trato y que me protegería con su vida. Pero a mí no importaba mi vida me importaba la tuya y la de nuestros amigos. Después de todo yo debía morir aquel día, era algo que se había planificados meses atrás, antes de que Inoue fuera secuestrada y que los espadas comenzarán a aparecer en Karakura.

-Aun no te entiendo a dónde quieres llegar Rukia. – lo que más me molestaba era la afirmación de su muerte y lo fácil que había accedido a las condiciones de Aizen, pero debía contenerse si quería que Rukia me contara su versión de los hechos.

-Urahara y comandante general sabían que el Hougyoku no puede ser destruido, solo puede ser sellado una vez que cumple el deseó de su portador. Y el deseó de Aizen era tener a alguien a su lado por toda la eternidad y gobernar el mundo. –la serenidad de Rukia era algo envidiable para mí ya que yo no podía contener la ira que se robaba mi juicio a cada segundo que pasaba.

- Y por eso te eligió a ti. – dije irónicamente mientras cruzaba los brazos pretendiendo serenidad.

-No Ichigo… el no me eligió, el Hougyoku lo izo. Esa pequeña esfera con tan siniestro poder tiene mente propia. Lo que no posee es un cuerpo físico y por ello depende de uno. Ichigo yo no tengo padre ni madre porque no naci de una mujer. –la expresión de ella cambio a una perturbada y llena de dolor por unos segundos a la vez que se limpiaba unas traicioneras lagrimas que habían abandonado sus ojos.

Aun no podía creer lo que me decía Rukia ella estaba allí frente a mi diciéndome aquellas cosas que un no comprendía, pero me sentía obligado a oírla necesitaba oírla para comprenderla y deshacerme de aquella ira que dominaba mi alma.

-Hisana y yo fuimos creadas por Hougyoku para ser su cuerpo físico Ichigo. Yo no fui una humana ni siquiera una Shinigami yo no soy nadie, solo soy una creación mas. –las lagrimas abandonaron los ojos de Rukia.

Esas palabras taladraron mi corazón, aun no entendía esa parte, estaba algo pasmado por ese hecho, como podía ser posible que ella no fuera una Shinigami. Pero eso no era lo que le importaba por los momentos.

-El Hougyoku no fue creado por Urahara, el ya existía. Urahara solo le dio la forma que deseaba para manipular su poder. Pero el solo concedía un deseó y el deseó de Urahara fue salvar a tus amigos los Vizard. El Hougyoku ya había creado a Hisana, pero el cuerpo de mi hermana era débil, inestable y no era un buen contenedor para tanto poder y no tenía el poder suficiente para que el la habitara y no le serbia para sus propósitos… así que tomo una decisión de crearme a mí también usando más poder y fue cuando le pido a Urahara que creara un sello a su alrededor para que mi pequeño cuerpo resistiera su poder hasta que llegara la hora de poseerlo ya que el mismo no podía hacerlo debido a la cantidad del poder utilizado en el deseo de Urahara y en mi propia creación. Pero lo que no contaba el era con el otro sello que pusieron en mi cuerpo para sellar el poder de mi Zampakutou.

-Rukia eso quiere decir que tu... – aun no podía creer todo aquello.

-Eso quiere decir que la Rukia que tú conoces no existe, solo es una creación al igual que lo fue mi hermana, cuando ya no le sirva al Hougyoku albardonera mi cuerpo al igual que lo izo con mi hermana y moriré al igual que ella al ya no ser alimentada por su poder...

Mas lagrimas rodaban por su rostro y desee abrazarla.

-Pero cuando Aizen lo saco de tu cuerpo tu seguiste tu vida sin ningún problema. – recordé haciendo memoria de aquel día. Aunque aún seguía sin comprenden a donde quería llegar Rukia.

-Aun me quiere conservar Ichigo. Por ello Aizen nunca me mato, porque iría en contra de los deseos del Hougyoku. Aizen también tenía un deseó Ichigo. Y lo que el quería era ser igual a todos, él quería hacerse notar y que el mundo no ignorara su presencia, por ello izo todo aquello, por ello mato a tantas personas. Su único deseó era no estar solo y que todo el mundo lo venerara o morir.

-No puedo creo lo que dices Rukia. El trato de matar a tantas personas y ahora tú tratas de justificarlos, como puedo creerte.

-Se que no crees en mí, no tienes porque seguir recordándomelo. Pero la soledad lastima y golpea por dentro. Su soledad lo llevo hacer miles de cosas imperdonables las cuales no son merecedoras de ningún perdón. Pero aun así todas esas barbaridad el las izo más que todo influenciadas por Hougyoku.

-No me hagas reír Rukia. Ahora me dices que Aizen era un santo y una víctima más. Demonios eso no te lo creerías ni tú misma. Dime a donde quieres llegar.

-Deja de decir estupideces por una vez en tu vida Ichigo. Aizen no era ningún santo, el cometió crímenes imperdonables manipulo y acecino a tantas almas para llegar a sus fines malévolos. El cual era destruir este mundo y creer uno nuevo en donde él fuera el rey. Se lo que quería Aizen y también conozco todas sus barbaridades, solo quiero que veas que el también tenía sus motivos y que su deseó fue cumplido.

-Aun no entiendo a donde quieres llegar con todo esto Rukia, pero lo que si te digo es que no entiendo nada.

-Ichigo. El Hougyoku le izo creer Aizen que me deseaba, y por ello uno de sus planes era llevarme con él cuando la hora llegara.

-Pero el trato de matarte en varias ocasiones. – la hice ver, hasta cuando iba estar en esa posición en la cual no le entendía nada y lo único que lograba era confundirme más.

-Todo eso fue parte de su teatro. Ya que si yo dejo de existir una parte del poder del Hougyoku moriría con migo. Ichigo yo solo soy una creación del mal, solo soy parte del el. Por ello no debo existir. Vi sus manos apuñarse como bajaba la cabeza y lagrimas caigan en pavimentó de la azotea

-¿Dime que ocurrió con Aizen. Porque te estaba besando?. – una punzada de dolor invadió mi cuerpo, que ella no merecía vivir. Que era una creación de mal. Ella era merecía muchas cosas y una de ellas era vivir, pero aun así quería saber los motivos por los cuales ella se estaba besando con aquel demonio que aun después de muerto seguía siendo una sombra constante en su vida.

-Ya veo eso es lo que más te importa. – Rukia entendió que a Ichigo no le importaban sus orígenes, aunque ella se lo quisiera contar el se limitaba a ignorarlo solo quería saber si había sido traicionado, eso le importaba mas, la ira se apodero de ella. - Aizen puso el veneno en la hoja de su Zampakutou y me corto el abdomen con ella, el veneno recorrió mi cuerpo como una brisa fría que penetraba hasta mis huesos, no sentí dolor en ese momento, el me sonrió y me dijo que unos de sus deseos se había cumplido. Y tendió la mano que yo tome, y así mi cuenta regresiva comenzó y el tiempo para recuperar el Hougyoku para desaparecer con él. Urahara me había dicho que una vez cumplido el deseó de Aizen el Hougyoku regresaría a mi cuerpo ya que yo era su recipiente o contenedor. Y yo solo tendría que esperar a que eso ocurriera y antes de que el manipulara mi cuerpo debía morir.

-Porque no me dijiste nada. – le reproche, porque no conto conmigo en ese momento tan crucial, ahora empezaba a entender un poco su actitud de aquel nefasto día.

-Porque quería darles una ventajas a todos ustedes para poder vencerlo. Cuando el Hougyoku volviera a mi cuerpo, el poder de Aizen se reduciría aunque seguiría siendo muy poderoso… pero yo confiaba en todos ustedes, sabía que encontrarían una forma de vencerlo aunque mi ayuda fuera insignificante.

-¿Que fuera pasado si Aizen no te fuera envenado. Y te fuera secuestrado a ti también?. Aizen nunca asía una jugada si no tenía una estrategia de reserva Ichigo. Pero si yo no fuera sido envenenada fuera muerto por que la orden que se había dado era que yo fuera ejecutada cuando el Hougyoku entrara a mi cuerpo ya que sería una amenaza.

Que era todo aquello. Aun no podía creer lo que ella le decía, acaso nadie había tomando en cuenta sus sentimientos, la habían estado utilizando desde que había nacido. Rukia había sido creada para ser un alma. Y eso le dolía a él con la misma intensidad que le podía doler a ella. Porque a pesar de todo el dolor de ella era su dolor.

-¿Porque lo besaste?. – esa maldita pregunta que un no había respondido sin dar tantos rodeos, quería una respuesta solidad, parta que su adolorido corazón, pudiera sanar sus heridas.

-El me lo pidió. El quería comprobar mi lealtad y su triunfó. Ya que el camino asía el rey había comenzado abrirse y por ello me lo pidió, ya su deseó había sido cumplido y era su forma de celebrarlo, y con quien mejor que con la portadora de sode no shirayuki la Zampakutou legendaria y contenedor del Hougyoku. Cuando tú despertaste me viste en sus brazos y no pude hacer nada para explicarte las cosas tu me juzgaste sin darme tiempo de explicarte aunque eso fue una ventaja al final.

-Y cuando lo besaste de nuevo, porque lo hiciste. – esa respuesta un no era suficiente, pero aun así tranquilizaba mi corazón. Ella me había dicho que en ese beso no había manifestado ningún sentimiento, y mi corazón le creía a pesar de todo.

-Ese no era un beso Ichigo. – su mirada se volvió a manifestar ese dolor que tanto odiaba a la vez que se llevaba la mano a su cuello. - ese fue lo más doloroso que pude haber hecho en toda mi vida. Ese beso como tú lo llamas, era la transferencia del Hougyoku del cuerpo de Aizen al mío. Y fueron las últimas palabras de Aizen y su verdadero deseó antes de ser sellando lo que viste en ese momento...

-¿Que quieres decir con que fue sellado?. – esto no podía estar pasando Aizen debía estar muerte no sellado.

-Aizen aun vive Ichigo. Su deseó era abrir aquella puerta. Y fue cumplido, pero tuvo que pagar un arto precio. Por ello no pudo responder a tu ataque y por ello protegió a la única persona que le podía darle el poder de nuevo. Yo soy un arma Ichigo, yo soy el arma de la sociedad de almas. Su Katana de doble filo y por ello no dudaran en matarme cuando este nuevo enemigo sea destruido.

¿Qué demonios estaba diciendo Rukia?. No podía decir esa sandeces de estupidez, porque era una estupidez que el dejaría que muriera después de que ella regresara con vida de donde fuera estado... ella no era ninguna arma porque ella era la mujer que amaba.

-No… no lo eres. Tú eres Kuchiki Rukia, una Shinigami orgullosa, engreída, egoísta, irritante que emana grandeza con solo su presencia, eres amable y fuerte, las personas pueden confiar en ti y en tu palabra, eres gritona e irritante, pero aun así puedes ser amable. Eres testaruda y no te gusta que te lleven la contraria, pero un así puedes proteger a tus amigos con tu propia vida sin medir sus consecuencias, tu valor es envidiable, aunque eres una enana, tienes un temperamento maléfico, dibujas alienígenas en vez de conejos, pero aun así puedes hacer reír a tus amigos con tus locuras, eres muy curiosa y hermosa… aunque eso es un problema para mí, ya que atraes la mirada de muchos pervertidos. Tienes tantas actitudes y cualidades inviables, ha beses quisiera tener la mitad del valor que tú tienes para enfrentar las cosas difícil y resistir tanto como tu el dolor de tu corazón, Rukia tu eres para mí la persona…

-¡Ya basta Ichigo! que pretendes con todas esas estupideces. No quiero seguir oyéndote después de todo lo que has dicho, que crees que podías insultarme y humillarme y después venir como si nada, te equivocas tengo mi orgullo y tu ya lo has pisoteado, ahora no digas estupideces que no binen al caso. – estaba molesta. Podía ver su ira, pero no podía permitir que se fuera de nuevo de mi lado. Estaba vez aria hasta lo imposible para que se quedara a mi lado, porque si ella no estaba no podría sobrevivir un día más, ya estaba al límite de su cuerpo, de su alma y corazón si ella se iba de nuevo ya no le quería nada. Ella tenía que estar a su lado para poder seguir existiendo. Si se iba se llevaría todo lo que tenía con ella incluso su corazón y un cuerpo no puede vivir si no tiene un corazón que lata dentro del y lamentando el caso mi corazón ya tenía dueña.

-Se que pedirte perdón no basta, con todas esas estupideces qué te he dicho. Pero entiende como me sentí cuando te vi entre sus brazos, como me dolió el corazón al verte besándote con alguien que no era yo. No sabes cómo he llorado cuando sentí y creí que desaparecías, como estaba desesperado por no tener tu amor. Como sentía que mi vida se iba al no tenerte a mi lado y al no verte sonreír con esa sonrisa que me desvelaba cada noche, estaba muriendo lentamente al no poder verte en mi habitación, como maldecía cada amanecer porque sería un nuevo día sin tenerte a mi lado y como todos me compadecían por no poder tenerte. Rukia yo te necesito.

-Entiende Ichigo ya no puede haber un nosotros. Todo lo que pudo ser acabo aquel día. – vi sus lagrimas de nuevo marchitando sus ojos de nuevo.

-¡Porque no!. Tu estas aquí de nuevo, puedo ir a donde tu bayas. – de acuerdo soné desesperado, pero que quería que hiciera ella no quería estar a mi lado de nuevo. – Rukia por favor esta vez no podre vivir sabiendo que vives y no tenerte a mi lado. Rukia yo te había perdonado antes de enterarme que estabas viva, no me importa el pasado solo quiero vivir el presente a tu lado. – di unos pasos asía ella pero aun así ella se alejo de mi, pero aun así seguí avanzando.

-Eso ya no importa Ichigo ya no puede haber un nosotros. –su voz entre cortada la delato nuevamente, ella estaba sufriendo porque a pesar de todo ella me amaba.

-No. Me niego aceptarlo, tu estar aquí frente a mí, que te hace pensar que no luchare por estar a tu lado.

-No hay nada porque luchar Ichigo, ya no queda nada. Me dio la espalda de nuevo ocultando sus lágrimas, y fue el momento que aproveché para sostenerla entre mis brazos, su menudo cuerpo aun temblaba ante mi contacto. Esa una señal, la señal que aun me seguía queriendo, porque no estaba seguro que aún me amaba después de todos los malos entendidos que habían surgido por su falta de confianza y por tratar de protegerme.

-Claro que hay porque luchar, yo aun te amo y ese es un motivo por el cual debemos luchar, se que te hecho mucho daño pero tú también me lo hiciste al no confiar en mí, al no decirme lo que la sociedad de almas estaba planeando hacer contigo, yo lo fuera comprendido y no fuera dicho aquellas palabras, al contrario te fuera protegido de ellos también... no hace falta que lo diga más alto Rukia, ye amo y te protegeré mientras tenga algo de vida en mi cuerpo.

-Veo que no prestaste atención a lo que te dije Ichigo. Rukia tomo mis manos entre las suyas para alejarse de mí pero no se lo permití, entre mis brazos era su lugar.

-Claro que lo hice. He entendido cada una de tus palabras. – le afirme mientras absorbía su aroma llenando cada rincón de mis pulmones. Su olor, hacia cuanto no sentía tan cerca.

-No… No lo hiciste. Yo no soy humana ni Shinigami yo soy un experimento que se extinguirá algún día cuando ya no le sirva a su dueño. – sentí como tembló entre mis brazos y supe que seguía llorando por no encontrar su lugar en el mundo, pero ella ya tenía un lugar, y su lugar era estar a mi lado.

-No me interesas que no seas una humana, una Shinigami un hollwo. Porque tú eres Rukia la mujer que amo desde que entro a mi vida. Me has oído bien Rukia, no me importa quién eres tú para mí siempre serás Rukia la mujer que medio una nueva oportunidad y me mostro un nuevo mundo, y me saco de ese círculo sin fin que era mi vida desolada, quien destruyo las cadenas que me ataban aun pasado dolorosa para mostrarme que había un futuro por cual debía luchar, que tenía amigos en los cuales podía confiar. Lo entiendes Rukia, tú no eres un alma y todo aquel que diga lo contrario sentirá mi ira. Porque no permitiré que te hagan daño de nuevo, por ello quédate a mi lado. – susurre a su oído, mientras ella se quedaba quieta en su posición. La rabia y celos habían quedado atrás, lo que me importaba en ese momento era cuidarla.

-No puedo Ichigo… yo no puedo seguir existiendo. Mi existencia traerá dolor y muerte a los inocentes. Ya no hay nada que hacer para evitar lo inevitable.

-No digas eso. Yo no permitiré que mueras mientras yo sigo viviendo. Me has oído, no permitiré que nadie te lastime.

-Eso es algo inevitable, también Ichigo, yo debí morir haces muchos años antes de que tu nacieras Ichigo. Yo debí morir la noche en la que murió Kaien-dono. – su susurro nostálgico me dolió, ella nombraba a ese hombre con tal cariño, de que no ser porque estaba muerte fuera ido a ponerle fin a su vida, por robarse uno de los pensamientos de la mujer que amaba.

-Si un sigues viviendo es porque no había llegado tu hora. – tome un poco de aire y mire de nuevo las nubes inmóviles, buscando las palabras adecuadas para dirigirme a ella, era gracioso nunca me había importado la forma en la que le hablaba, y ahora tenía que armar un dialogo en mi cabeza. - Sabes Rukia no importa los peros que pongas yo seguiré a tu lado. No importa si tu muerte llegue, lo cual espero que sea en muchos siglos, no importa que me encuentre agonizando ante mi muerte, estaré allí atulado.

-Porque lo haces Ichigo porque me das esperanza de algo que he dado por perdido. – porque pintas ante mis ojos un futuro que se que no tendré. –bajo su cabeza escondiendo su rostro con los flequillos de su cabello.

-Porque tú te lo mereces más que nadie una nueva oportunidad. Tú te mereces la felicidad. Y yo quiero ser tu felicidad. Solo déjame formar parte de tu futuro. – si de nuevo estaba rogando pero que le iba hacer si ella se negaba hacer feliz a mi lado.

-Avece lo idiota se te esfuma para darle paso a un romántico empedernido. – rio por lo bajo, esa era la primera sonrisa que le oía, lo cual izo que mi corazón se detuviera por un segundos para después palpitar como un condenado, desbocándose por segundo. – aunque digas esas palabras no puedo estar a tu lado Ichigo. – bueno la alegría me duro poco de nuevo, pero aun así no me rendiría, porque yo era Kurosaki Ichigo, un Shinigami que no retrocedería ante una negativa de aquella enana.

-Porque te sigues negando estar a mi lado, acaso ya no lo habías aceptado.- le recordé, poniendo una de mis pocas esperanza en aquella pregunta.

-Sí pero eso fue porque quería amarte abiertamente antes de mi muerte. Pero ya no puedo seguir lastimándote. Te hecho mucho daño Ichigo, no me perdonaría seguir haciéndotelo

-Rukia mírame por favor. Sabes nunca entendí porque existía, y siempre me hacia la misma pregunta. Mi madre murió por mi culpa, lastimé a mis amigos, pero ellos seguían allí apoyándome, trate de protegerlos y algunas beses falle. Mi mundo se derrumbaba a cada paso que daba, pero apareciste tú, con tu orgullo y esa autoridad que algunas beses me intimidaba, y luego de convivir aquellos primeros meses contigo lo comprendí, cuando vinieron por ti Renji y Byakuya. Cuando te fuiste de mi lado por primera vez, sentí que se llevaban mi vida contigo, porqué tú te habías adueñado de mi vida. Como amaba cada una de tus locuras, como buscaba la manera de tener discusiones innecesarias, solo para poder oír tu vos y ver tu rostro enrojecido. Como esperaba cada nuevo día para despertarte y ver tu cara adormilada. Como quería mejorar en cada pelea para ver tu sonrisa al ver que había ganado y ganado la batalla...

Tú representabas mi vida. Eres mi vida. No hay nada en este mundo que ame más de lo que te amo a ti. A sí que por favor Rukia quédate a mi lado.

-Y Inoue Ichigo. ¿Porque estas con ella?. – eso era algo que aun ni yo comprendía, pero ella necesitaba una respuesta y yo se la daría. Me separe de ella y le di la vuelta para quedar de frente a ella. Sus ojos rojos de tanto llorar mi miraban con esa mirada que había hecho me enamorará mas de ella.

-¡Soy un idiota!... necesitaba tener algo a que aférrame para no seguir hundiéndome. Mi vida si tu no esta no vale la pena vivirla. Inoue me ofreció su ayuda y yo estaba dolido por todo, así que acepte mantener una relación con ella, pero la realidad no paso a mayores, porque ella no eras tú. Aunque trataba de suplantarte en todo, nunca pudo, porqué mi corazón solo excites tu... – tome algo de aire y vi de nuevo esos ojos llenos de brillos. – Me gusta mirarte Rukia, me gusta sentir ese efecto que causas en mi cuando te acercas, ese sensación de nerviosismo que estremece mi cuerpo, como se enloquece mi corazón con cada una de tus miradas que me llevan al bordé de la locura. Como me gusta sentirte cerca de mi cuerpo y ese calor que mana de el... No quiero seguir ardiendo mas el tiempo, quiero ser tu dueño en cada sentido, quiero que me mires solo a mí. Yo quiero ser el único que caiga en tu embrujó. No soportaría de nuevo no verte, por eso no me dejes, quédate a mi lado. Si te vas esta vez no podre seguir viviendo. No sobrevire al saber que no te puedo tener. Rukia yo quiero seguir atado a ti, por favor quédate a mi lado. Te are feliz, te daré lo que nadie te ha dado.

-Ichigo te agradezco. – sentí de nuevo ese sensación de abandono, con su agradecimiento, porque eso solo podía tener un solo significado.

-¡No Rukia! por favor no me agradezcas nada… solo quédate a mi lado. – le suplique en un susurro mientras la apretaba mas así mi cuerpo, para asegurarme que no me abandonaría.

-Aun o puedo hacerlo. – no quería seguir oyendo su rechazó era mucho para mí maltrecho corazón agonizante de un poquito de su amor. - tengo algo que hacer. – oí su suspiro.

-No por favor Rukia, no me digas adiós, te lo he dicho no seguiré viviendo si ya no te tengo. – ya no lo soportaba ella tenía que permanecer a mi lado porque aun no lo entendía, porque me mantenía en ese agonizante suspenso de lo que en realidad quería ella.

-Ichigo por favor no me hagas esto. No quiero que me hagas esto. – su voz volvió a sonar frustrada y ahogada por el llanto que trataba de controlar.

-¡No Rukia! tu eres la que se está negando aceptarme después de haberte confesado lo loco que estoy por estar a tu lado de nuevo. Tu eres la que no quiere darle a una nueva oportunidad a nuestro amor que no floreció debido a las circunstancias que no encontrábamos en aquel entonces, se que sueno patético y no es propio que un hombre se humille ante una mujer, pero que mas puedo hacer por ti. – mi ojos comenzaron a derramar lagrimas que ya no podía contener.

-Aun no lo has entendido Ichigo, tengo algo que hacer por tu bien, por el bien de todos. – su mano limpiaron mis lagrimas mientras trataba de sonreír, pero solo lograba hacer una mueca un poco mal trecha. Si fuéramos estado en otra situación me fuera burlado de ella, pero este no era el caso.

-Al diablo con todo el mundo, en este momento lo único que me importa eres tú, si ellos fueron egoísta para utilizarte porque tú no eres egoísta y los abandonas. – sabía que estaba mal y ella nunca aceptaría mi proposición de mandar todo al diablo, pero aun asía debía hacer el intento, aunque yo en su caso no lo aria.

-Estás oyendo lo que estás diciendo Ichigo. – su seño se frunció. - que te ocurre tú no eres así. – bien allí estaba su respuesta, era algo ilógico pensar que Rukia pondría su bien por encima de los demás.

-Tienes razón, no soy hacia. Pero estoy desesperado porque la mujer que amo no quiere estar con migo. Dime Rukia que hice mal para que ya no quieras estar a mi lado. – seguía sonando desesperado , pero era la realidad, su rostro solo mostraba esa cara de con función, que tanto adoraba en ella y la hacía estar más a mi alcance..

-Lo que más anhela mi corazón es estar a tu lado Ichigo, porque yo también te amo a pesar de todo el daño que te he hecho deseó estar a tu lado. Quiero seguir estando a tu lado hasta qué llegue nuestro fin.

Mi alegría no cavia entre mi pecho, ella me había dicho que aun me amaba y yo un no reaccionaba, mi mente se había bloqueado, solo sentí la necesidad de poseer sus labios. Mi loco corazón volvió a latir de felicidad, con solo oír esas palabras que llenaban de dicha hasta mi alma.

-¿Entonces porque no entregas a vivir nuestro amor?. – una pregunta que merecía una respuesta, y más le valía a la enana que su respuesta fuera convincente.

-Hay muchas personas que sufrirán y morirán tanto Shinigamis como humanos y mi nueva familia serian esclavizados y yo no podría darle las espalda a ellos y a todas esas almas que se merecen vivir una vida tranquila fuera de mas güeras.

-¿Y a mi amor le vas a dar la espalda Rukia?. Tome su barbilla centré mis manos y rose sus labios, torturándola, porque ella me deseaba lo podía ver en sus ojos.

-Nunca podría hacer tal cosa Ichigo. Darte la espalda a ti escomo condenarme a una muerte lenta y de eterna agonía. Pero tengo que protegerte. Quiero que tengas un futuro en donde no exista un peligro que intente arrebatarte la vida. Quiero que seas feliz. Por favor comprenderme…

-No podre ser feliz si no te tengo a mi lado… lo he intentado de mil formas pero no he podido, porque tú eres mi felicidad. Si no te tengo enana ya no tendría sentido que siga viviendo.

-Tengo que enfrentar al nuevo enemigo y no sé si pueda sobrevivir… y si lo hago la sociedad de almas reclamara mi vida. No tengo oportunidad de estar a tu lado.

-Mientras yo viva tu seguirás existiendo, no importa si tengo que destruir a la sociedad de almas para mantenerte con vida lo haré sin dudarlo, si tengo que elegir entre vivir mi vida humana y seguirte a donde vayas a las guerras que tengas que enfrentar elegiré siempre estar en donde tu estas. Cuando todo termine huyamos los dos juntos.

- Sabes que no podemos escondernos del mundo para siempre, pero aun así quiero creer que podemos vivir los dos juntos... Porque lo sigues haciendo Ichigo.

-Porque te amo y nadie podrá amarte como lo hago yo. – rose su labios y ella cerró sus ojos entregándose a esa pequeña caricia.

Nos quedamos unos minutos disfrutando de esos pequeños roses y tan significativos para los dos, hasta que ella rompió el contacto y me volvió a ver con esa expresión de dolor.

-¡Si me amas Ichigo! quiero que vivas tu vida, nada me hará más feliz que eso. No quiero involúcrate en guerras incensarías, no quiero ver tu cuerpo herido y agonizante, no quiero vivir con el temor que algún día alguien pueda acabar con tu vida. Se aferro a mi camisa con todas sus fuerzas, conteniendo el llanto.

-No quiero una vida si no estás. No quiero vivir en un mundo en donde tú no estés. – tome sus manos y las bese y ella me miro aun con esa expresión de dolor y molestia.

-Ichigo. – como un susurro salió mi nombre de su boca, como amaba oír mi nombre salir de su boca. Pero su mirada de reproche me molesto un poco.

-No Rukia, comprende que no te dejare. No importa si no quieres, te seguiré hasta el fin del mundo. Es que acaso no te das cuenta que lo dejaría todo por estar a tu lado, no quiero dejarte, eres mi vida sin ti yo no valgo nada. Tome sus labios mostrándole que estaba allí u no me iría de su lado de nuevo, no me importaban sus escusas porque lo había decidido no importaba los muros que levantará los derribaría todos por estar a su lado. Porque ella era la dueña de mi corazón mi existencia sin ella no valía nada.

-No quiero perderte Ichigo. – sus lagrimas volvieron a salir de sus ojos. Y me pregunte desde cuando se había vuelto tan llorona mi enana, lo cual izo que una sonrisa de dibujara en mi rostro.

-Entonces no me alejes de ti. – un silenció se apodero de nosotros mientras admiraba cada centímetro de sus rostro, no había duda ella era la mujer más hermosa, y ella era mi amada. Me miro fijamente y me sonrió con esa sonrisa que iluminaba su rostro y mi alma, desconcertándome por completo.

-Está bien quédate a mi lado, quiero sentir que me amas. – sus palabras me costaron asimilarlas y que mi cerebro procesara cada letra y mi corazón dejara de latir a toda potencia.

-Eso es lo que he deseado desde que te conocí. – casi le grite mientras la elevaba entre mis brazos y giraba en espirar con ella sacando pequeñas risas. Mi mirada se perdió junto a la de ella fundiéndose en ese color indefinido que eran sus ojos, dios como amaba a esa enana mandona.

-Ichigo me darás tiempo verdad. – pregunto cuando me detenía para besarla. Dejándome desconcertado nuevamente.

-¿Tiempo para qué?. – pregunte rosando sus labios que reclamaban los míos.

-Tiempo para acabar con este nuevo peligro. – susurro tratando de llegar hasta mi boca mientras me alejaba para ver cómo ella intentaba por todo los medios besarme.

-Hablas de esas criaturas que han estado pareciendo. – pregunté mientras ponía mi mano en su estrecha cintura acercándola más a mi cuerpo.

-¡Sí hablo de ellas!, este es una lucha en la cual no puedes intervenir tu y ningún Shinigami. – me dijo mientras me mareaba con aquellos pequeños roses nuevamente, era un juego lo que estaba haciendo, trataba de converse de algo.

-¿Pero por qué no?. – pregunte a la vez que mi seño que había estado relajado aunque pareciera increíble se volvía a fruncir, no podía dejar que nadie la lastimara.

-Promete Ichigo que aunque me veas agonizando ante la muerte no intervendrás, prométeme que no interferirás en mi batalla.

-No puedo prometer que no interferiré si veo que te pierdo. – era algo ilógico que ella pensara que vería como ella desapareciera sin que hiciera algo por salvarla.

-Por favor Ichigo es la única condición que te pido para estar a tu lado. – sus ojos suplicante me mostraban el temor que tenía en que yo volviera a pelear.

-Rukia no puedo. – suspire y cerré los ojos, no podía prometer algo que nunca cumpliría.

-¡Si… si puedes!. No quiero ver que eres lastimado por mi culpa, eso me mataría y si mi alma se ve debilitada yo desapareceré Ichigo. por favor hay muchas cosas que un no sabes.

-Rukia hay algo que no entiendo ¿porque te empeñas en pelear tu sola?. – porque ella no quería involucrar a nadie.

-Porque esta es nuestra batalla. – su susurro llego a mis oído, gracias aquel único ruido que había en aquel lugar era nuestra respiración y los alocados corazones que pretendían dejar de latir como caballos en plena carrera olímpica.

-¡Nuestra! ¿De quienes Rukia?. – había tantas cosas que necesitaba saber de ella y que era lo que había estado asiendo todo aquel tiempo y sobre todo como había logrado sobrevivido ante aquel veneno mortal.

-De Yuuki, Yukito, Tomoyo, Naguaki, sode no shirayuki de él y mía. – esa guerra involucraba a muchas personas y yo no estaba involucrado en ella, por alguna extraña razón me encontré desplazado en su vida.

-¿Quiénes son ellos y porque estas a su lado?. – tantas preguntas que exigían ser respondidas.

-Aun no ha llegado el momento que sepas quienes son ellos Ichigo, espera un poco más y lo sabrás. Solo cuida de mi cuerpo cuando Yuuki lo posea, pero no te enamores de ella.

-¿Porque ella está en tu cuerpo, porque no te quedas con él?.

-Aun no puedo poseerlo… además Yuuki y yo somos una sola alma. Ella no sabe quién es en realidad y que yo soy parte de ella. Cada vez que tiene un recuerdo o sode no shirayuki trata de que recuerde algo, yo borro sus recuerdos ya qué ella no está preparada para asumir su papel en esta guerra y en mi vida.

-¿Porque lo haces?. –tome sus manos y las beses, mi alma reclamaba su corazón y todo lo que ella representaba para mí.

-Porque ella es parte de mí y quiero que sea feliz en ese sueño que he creado para ella. – su mirada calidad me miro con sus penetrantes ojos mirando atraves de los míos.

- Y tu Rukia. Y qué hay de ti y tu felicidad.

-Mi felicidad eres tú y que sigas viviendo y que nunca seas dañando de nuevo.

-Pero aun así quiero que me lo cuentes todo, para poder entender mejor toda esta situación, quiero saber en que estas involucrada, para ayudarte a solucionarlo.

-Cuando llegue la hora Yuuki y yo nos uniremos y seremos una. – comenzó su explicación. -Cuando eso suceda Yuuki despertara y recordara que ella y yo somos una, y nuestra mente se volverá un caos. Ella tratara de absorberme o negarse a ver la verdad y si eso sucede yo desapareceré Ichigo, si Yuuki me absorbe por completo y se sale de control o en un dado caso yo la absorba a ella y pierdo el control de misma quiero que me mates Ichigo. – sus lagrimas abandonaron sus ojos de nuevo, y solo pude tragarme las ganas de gritar, por no poder hacer nada, todo mostraba un solo final para ella y yo no podía perderla. No de nuevo.

-Como puedes pedir que haga tal cosa. – apreté mis puños, como podía perderme algo como aquello, nunca sería capaz de hacerle de nuevo daño a ella.

-Porque si no lo haces todo lo que conoces será destruido por mi y sode no shirayuki.

-¿Qué está pasando?.

-Una nueva guerra está por dar comienzo y mi poder es una katana de doble filo. Mi poder puede salirse de control y la única persona que puede pararme eres tú, porque a pesar de todo las dos te amamos. Te amo.

Sus manos entre las mis temblaban, ella estaba sufriendo, aunque la tuviera entre sus brazos esos temblores o desaparecían, ella tenía miedo, miedo de lo que era capaz de hacer..

-Si pierdes el control yo haré que lo recuperes. Y si no puedo hacerlo moriré a tu lado, pero me niego a vivir de nuevo en un mundo en donde no estés Rukia, porque yo te amo.

-Vive Ichigo y así tú serás la muestra que un día yo existí, porque yo viviré en tu corazón..

-No me pida eso Rukia. -Mi boca atrapo la de ella nuevamente, en una caricia suave y delicada, quería sentir la suavidad de sus labios, sentir como se estremecía con cada rose, me separe de ella y vi sus ojos serrados y sonreí.

Ella se iba aquedarse a mi lado, a pasear de todo ella me había acertado y yo la había perdonado y esta vez no me dejaría dominar por mi soledad, y sobre todo no la dejaría ir, porque la verdad era que estaba perdido completamente por ella.

-Déjame amarte Rukia por favor. -Pedí contra sus labios. Atraje su cuerpo mas así el mío no quería que hubiera un milímetro separándonos por pequeños que este fuera.

-Eso es lo que más deseó Ichigo ámame. – sus palabras dejaron mi mente en blanco, ella dejaría que la amara, mi cuerpo tembló, y solo pude tomar sus labios con mas fiereza, quería mostrarle todo mi amor, y trasmitirle ese fuego que quemaba mi corazón cada vez que mis ojos la miraban. La tenía entre mis brazos, después de creer que la había perdido.

Ella había regresado, y no pude evitar llorar, por sentirla entre mis brazos y sentir su suave piel rosando la mía como sus dedos se entrelazaban con mi cabello halándome asía ella. Mi mano comenzó a moverse sobre su ropa buscado una abertura entre su camisa, mientras la otra la mantenía presionada contra mi cuerpo, inundándome de ese torrencial de sentimientos desencadenados.

Me separe de ella para tomar un poco más de aire y para ver s labios entre abiertos. Hinchados y enrigidecido, este beso había sido más que un roce o una caricia, este beso iba más allá de todo eso, ese beso estaba lleno de pasión, deseó, su boca sensual me invitaba a ser probada de nuevo, no podía evitar sentirme abrumado por aquello sentimientos que florecían desde de mi corazón.

-Te amo. – susurre y junte de nuevos nuestras bocas no podía sentir como todos mis sentidos se nublaban con todo esos sentimientos que me hacían perder toda razón o cordura.

Sus manos se movían mi espalda formando caricias enloquecedoras, los movimientos de su lengua no me daba tregua, formando una batalla para dominar aquella caricia indestrictible. Mi cuerpo no podía dejar de estremecerse con cada rose de sus manos ardientes que quemaban mi piel, mi corazón solo quería amarla en ese momento, quería que se olvidara de cada dolor que había sintiera su corazón, quería borrar cualquier sentimiento que agobiaba su alma.

Su rostro de niña fue lo que vi al separarme de sus suaves labios anhelantes de seguir siendo besazos con la misma fiereza.

-Te quiero Rukia, quiero estar a tu lado amor mío… te amo. -Mis labios atraparon los de ella profundizándolo más, sentía como su cuerpo temblaba con mas fuerza al igual que mío, mis manos quería rosar su piel sin nada de por medio asía que busque sus botones de su camisa y comencé a desbotonar cada uno. Ella se separó en busca de más aire, sus ojos violetas se fundieron con los míos con aquel extraño brillo que nunca había visto. Pero sin duda era más hermoso que le había visto en ella. Ella estaba resplandeciente. Bajo la mirada hasta mis manos temblorosas y volvieron a subir hasta los míos y me sonrió con aquella sensual boca que me enloquecía a cada segundo asiéndome adicto a su sabor, ya no me quedaba duda no podría vivir ahora sin ella, ya estaba en lugar que pertenecía. En sus manos. En esas manos que ahora desbotonaban con timidez los botones de mi camisa, perdida en mis ojos.

Termine de desbotonar cada botón y mire su vientre plano y su sostén blanco cubriendo sus redondos senos que siempre había deseado admirar.

-Nunca más me vuelvas a dejar solo.

Sentí sus ardientes manos acariciar mi expectórales y como sus manos trazaba abrazadoras carisias hasta poner una de ellas en mi corazón y sonrió transando una línea en aquella herida en donde su Zampakutou atravesó mi pecho asía mi corazón. Acercó sus labios hasta la herida y beso, lamio provocando que mi cuerpo se erizada y causándome un vértigo agonizante. Sin poder evitarlo gemí de placer. Su lengua rosada había acariciado mi piel de tal forma que no pude evitar arrebatarle la camisa con brusquedad tirándola lejos acercándola a mi piel. La levanté y comencé a besar su cuello. Rukia arqueo su espalda y tiro su cabeza asía atrás dándome espacio para seguir mis besos húmedos en su cuello, los cuales bajaban asía su pecho. Pero me vi impedido por aquella prenda que comenzaba a ser mi enemiga en ese momento, subí nuevamente mis besos asía su cuello para luego dirigirme a su boca… mientras la bajaba para deshacerme de aquella prenda que se interponía entre sus pequeñas montañas y mi boca.

Lleve mis manos asía su espalda mientras seguía poseyendo su boca y manteniendo mi dominio en ella.

Mis dedos por fin pudieron con la condenada prenda. Rukia dejo de besarme y sentí sus lagrimas y me maldije, por haberla hecho llorar de nuevo, lo último que quería era que pensara que era una depravado... o lo más probable era que ella aun no estaba preparada para dar aquel paso y yo no había podido contener mi deseó por hacerla mía.

Me separe de ella y vi sus lagrimas.

-Rukia amor no llores, yo no quería.

Ella movió su cabeza de forma negativa, mirándome con sus ojos rojos...

-No es eso Ichigo.

Sus manos temblorosas se dirigieron a mi camisa asiendo que esta se deslizará por mis brazos cayendo al pedimento de la azotea.

-No llores yo.

Ella puso uno de sus dedos en mis enrojecido labios y sonrió con esa sonrisa que muy pocos habían visto y que yo deseaba poseer solo para mí.

-¡Te amo Ichigo! y te deseo de la misma forma en la que tu lo haces… pero este no es el momento adecuado. - Giro su rostro mirando asa a los lados mirando el lugar- aun no es el momento, quiero que nuestra primera vez sea inolvidable para los dos.

-Lo entiendo, perdona por presionarte. – me apresure a decir.

-No digas idioteces. - Rukia se abrazo a mi mientras que yo volvía abrochar su sostener. Ella tenía razón no era el lugar adecuado para amarla por primera vez. Tenía que recurrir a todo mi auto control para que mi querido amigo se relajara no quería que Rukia viera esa faceta de hesitación aun.

-Te amo enana. – la abrasé con fuerza y la elevé entre mis brazos a la vez que la giraba en aire de nueve obteniendo el mismo resultado.

Las risas de Rukia sonaron al igual que una melodía en mis oídos.

Me quede mirando aquella sonrisa que quería mantener por mucho tiempo.

-Aun no sé cómo he podido vivir sin ti tanto tiempo. – le susurre al oído, como si fuera un secreto de estado.

-Volveré a estar a tu lado Ichigo. Solo tienes que esperar por mí. – aseguro con tarta firmeza, dándome las esperanzas que necesitaba para vivir.

-Esperare por unos meses nada más. – aunque ella me daba esperanzas quería tener un límite de tiempo, no quería esperar por ella toda una vida, aunque no dudaría en hacerlo, pero porqué esperar tanto tiempo si la podía tener en meses.

-Si solo unos meses. Pero quiero que te mantengas alejado de Yuuki, aunque ella y yo seamos una sola persona me sentiría muchos celosa si estuvieras a su lado, todo el tiempo.

-Entiendo, no me acercara mucho a ella. No quiero que estés celosa.

-Más te vale porque si veo algo raro saldré y me las pagaras. A demás yo no estoy celosa después de todo ella y yo compartimos un vinculo que evita que sienta algún tipo de rencor asía ella.

-Así y que aras si me acerco a ella...

-Hay muchas formas de castigarte Ichigo. – eso era algo que no necesitaba decirme.

-No te preocupes además yo solo te puedo amar a ti. Volví poseer su boca, su sabor era una droga que nublaba mis sentidos, una droga tan obsesiva y adictiva, por la cual era capaz de dar mi vida.

-Mañana nos veremos de nuevo en la tienda de Urahara. – me susurro mientras se separaba de mi, provocando que un rugido saliera de mi garganta.

-Te estaré esperando. – dije mientras le sonreía a mi amada.

Flash back

Ichigo se acostó en su cama no tenía ganas de cenar ni de hacer nada. Con una sutil sonrisa se acostó a dormir, por primera vez sin derramar una sola lagrima por no tenerla a su lado, porque Kuchiki Rukia lo había aceptado de nuevo y estaba viva lo que era más importante.

Cerró los ojos aun conteniendo las ganas de gritar de alegría, y solo podía reír.

El sabor de Rukia aun lo tenía en su boca y daría lo que fuera para mantenerlo allí. Aun podía sentir el calor de su piel junto a la de él, lo cual asía estremecerse aun..

Esa noche ya tendría pesadillas con la muerte de su enana.

Su sonrisa seguía grabada en su mente. Ella era la luz que tanto había estado anhelando su corazón. Su calidad luz de luna que alumbraba sus noches sin estrellas… había regresado a la oscuridad de su alma cuando creyó haberla perdido, pero ahora ella estaba allí en lugar de donde nunca debía de salir...

Rukia esta vez la protegería aunque se le fuera la vida en ello, porque no soportaría por tercera vez perderla, su corazón no lo resistiría.

Ella era su vida y si ella no estaba ya nada tendría sentido y moriría.

El sonido de su celular lo saco de sus pensamientos, un tono que tanto conocía y que decidió ignorar. No quería hablar con nadie en ese momento, quería era estar solo con su alegría.

El celular dejo de sonar y unos pasos se oyeron en las escaleras y toc toc en su puerta.

Ichigo abrió los ojos perezosamente, no era que estaba dormido, solo que no quería hablar con nadie en ese momento. Estaba tan feliz que no la quería compartir con nadie.

El toc toc siguió en la puerta a la vez que la voz de su hermana Karin pidiendo que le abriera.

No le quedo mas remedio al peli naranja que levantarse, pero aun así esa cara de alegría seguía allí al igual que su resplandeciente sonrisa, abrió la puerta y vio en estado de shock que asusto al peli naranja temiéndose lo peor por un momento.

-¿Que sucede Karin?. – pregunto preocupado por la cara de su hermana, que no decía nada aun, solo se limitaba a mirarlo.

-Es…es Inoue. – dijo en un susurro mirándolo un en estado de shock y era que no era para menos, desde la muerte de Rukia las sonrisas de Ichigo no habían sido más que una fachada o muecas y ahora salía de su cuarto después de dos años encerrado en su mundo con una gran sonrisa igual a las que tenía cuando su madre vivía y la que había recuperado desde que conocía a Rukia y perdido cuando esta murió.

Karin seguía aún en sus pensamientos mientras que su hermano hablaba un poco seria, pero sin borrar su extraña sonrisa.

-¿Qué ocurre Orihime?. – pregunto serio Ichigo, un poco molesto por la llamada de su novia, solo esperaba que fuera algo serio esta vez y no esas estúpidas preguntas que siempre le hacía.

Ichigo necesitamos hablar de la que ocurrió hoy en el instituto!. – la voz de Inoue era un susurro ronco y angustiado.

-Creo que viste lo que ocurrió Inoue. – fue un poco la ruda la respuesta pero Ichigo en ese momento no quería, tener una discusión con Inoue sobre lo ocurrido ese día.

-¡Sí lo vi! y de eso tenemos que hablar Ichigo. – la voz ahogada de Inoue seguía ocultando el llanto.

-Hablaremos mañana. – la corto de nuevo Ichigo mientras fruncía el seño y se rascaba la cabeza en señal de fastidio.

-¡No! quiero que vengas a mi casa para hablar de ello, ¡ahora!. – exigió la peli naranja ella estaba perdiendo sus cabales por la indiferencia de Ichigo y su despreocupada voz, como si no le importaba lo que había ocurrido en el día, o era que acaso el no se daba cuenta de humillada que se encontraba.

-Hablaremos mañana… después de la reunión de Urahara Orihime. – sentenció el peli naranja un poco molesto ya por la insistencia de ella.

-Ichigo, no puedo esperar hasta mañana. ¿Es que acaso no te das cuenta lo que has hecho?. – Inoue estaba temblando pegada de su móvil, tratando de mantener su compostura.

-No me importa lo que hice Orihime. ¡Es mas estoy feliz por ello!. –contesto con alegría contenida Ichigo al recordar nuevamente lo ocurrido en el día.

-¿De qué estás hablando?. – pregunto alarmada Inoue sin poder contener el llanto esta vez.

-Estoy ocupado hablamos mañanas. – Ichigo ya estaba molesto por las quejas de Inoue. Y esa mirada de pasmo que aun tenía Karin.

-No quiero que sea ahora. – exigió de nuevo Inoue decidida a no quedarse de brazos cruzados estaba vez.

-Buenas noches Inoue. –Ichigo corto la llamada ante cualquier otro reclamo de Inoue, últimamente le estaba pareciendo fastidiosa.

-Veo que el motivo de tu felicidad no tiene nada que ver con Inoue. – Karin tan perspicaz cómo siempre no dejaba escapar una, después ese era uno de sus talentos.

-No mi felicidad es y será siempre Rukia. – la sonrisa de Ichigo se ensancho un mas.

-¿Qué has dicho?. – Karin aun no salía de su sorpresa o shock, porque lo único que hacía era abrir y cerrar la boca, buscando con la mirada alguna cámara escondida. Porque eso debía ser una broma.

-¡Karin! ¡Rukia está viva!. -Ichigo no pudo aguantar la alegría y abrazo a una estupefacta Karin qué tenía la mente en blanco.

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-La hemos encontrado ama. – una criatura se inclinaba ante aquella mujer que miraba como una de sus creaciones cobraba vida.

-Atrápenla. – sentencio a la vez que miraba aquel extraño liquido moverse por sí solo en el glaciar piso.

-Si mi ama. – cinco criaturas desaparecieron. Dejando aquella mujer con los ojos brillantes a la vez que el líquido comenzaba a tomar forma.

Continuara…

Hola….

Si no tengo perdón. T.T

Pero es que estado muy ocupada y no he podido dedicarle mucho tiempo ha la historia, porque he estado terminando una que pienso publicar y solo me falta un cap y esta lista para subirla todas las semanas sin falta...

Este cap ha salido un poco largo no mucho… pero bueno algo es algo.

Le agradezco ha todos por seguir tomándose el tiempo para leer la historia.

Quiero ha agradecerle a las siguientes personas por seguir paso a paso mis historias que no soy muy buena y una pésima escritora. Pero al menos hago el intento.

Bueno los agradecimientos de cap son… taratatannn….

RUKI-0408

ALONDRA

GHOST IV

HIRAKU-CHAN02

SAKURA-JEKA

JESSY MOON 15

RUKIA-CC