Disclaimer: Ni Kingdom Hearts, Fairy Tail o cualquier otro elemento/ personaje de cualquier otro anime o videojuego me pertenece. Pertenecen a sus respectivos creadores.

Capitulo 10: Lazos que empiezan a forjarse.

Toda la pagina esta manchada con lo que parece ser tinta roja. Lo único que se puede leer es: "Es peligroso combatir a la oscuridad con luz. La luz provoca más sombras."


—Déjame, puedo caminar solo. —Riku dijo a Jet inmediatamente después de salir del edificio.

—¿Estás seguro? —El rubio cuestionó, reacio a soltarlo, pero Riku se separo sin pronunciar palabra.

—Volvamos al gremio. —Anunció Levy de repente sorprendiendo al único chico lastimado.

—¿Qué? —Fue lo único que pudo pronunciar. Le resulto curioso de que ni Jet ni Droy reaccionaran ante esa noticia.

—Nos vamos a Fairy Tail —Decretó con voz firme —. Necesitas atención medica, debemos llevarte con-

—Ni hablar, estoy bien.

—¿Bien? —Repitió incrédula al mismo tiempo que empezaba a fruncir el ceño —¿Estas de broma? ¡Ni siquiera puedes mantenerte en pie!.

—Tranquilos, molestaré lo menos posible, no tenéis de que preocuparos. —Sus palabras eran sinceras, ya había molestado demasiado a cambio de nada, quizás fue esa sinceridad la que provocó que los dos chicos restantes de Shadow Gear abrieron la boca, incrédulos, al igual que Levy que no creía lo que acababa de escuchar.

—¿Tu te escuchas cuando hablas?— Preguntó furiosa una vez que logró reaccionar—¿Es que tu salud no significa nada para ti?

—Eso no me preocupa ahora mismo, esto es más importante.

—¿Por qué? ¿Como puede ser más importante una misión que tu bienestar?

Riku no respondió, solo mantuvo la mirada, semi-encorvado por el dolor.

—Es por ese tipo ¿Verdad? Ese tal Ansem. —Droy habló interviniendo en la conversación aunque tampoco recibió respuesta.

—Vamos, di algo. —La maga presionó, acercándose hasta el adolorido chico.

—Esto es mi problema, no es algo de lo que vosotros tengáis que preocuparos. —Las palabras, al igual que la forma de decirlo del chico fue un tanto desagradable, pero eso le parecía mejor que mentirles otra vez.

—Eres un idiota —Fue la simple contestación de Levy que contenía sus ganas de abofetear a Riku debido a que su estado ya era bastante malo —. Por supuesto que nos preocupamos, eres nuestro compañero.

No respondió ¿Cómo podría hacerlo? Simplemente bajó la mirada, avergonzado, una vez más, la sensación de ardor en su pecho empezaba a emerger.

—Regresemos de una vez. —Decretó dando media vuelta, no obstante, no avanzó ni dos pasos antes de que la voz de Riku la detuviera.

—No, por favor —Suplicó en un susurro perfectamente audible en mitad del silencio de la noche —. Conocí a Ansem hace un año. — Reconoció finalmente.

—¿Hace un año? —Cuestionó retóricamente Jet antes de sonreír alegre —Eso es genial. Él debe saber donde se encuentran tus islas ¿Verdad? —La falsa historia de Riku había corrido como la pólvora por el gremio, por lo que era lógico pensar que, si el joven no había salido nunca de sus islas había conocido a Ansem allí.

El portador de la llave espada cerró los ojos sin levantar la vista. Sería tan fácil mentirles, inventarse cualquier historia. —No. —Pero estaba harto, no llevaba ni una semana mintiéndoles y ya no podía más.

—¿Que estás diciendo Riku? —Intervino Droy —Dijiste que nunca habías salido de tus islas hasta hace unos días ¿Lo recuerdas?

—Mentí. —Confesó sorprendiendo a los demás integrantes masculinos del equipo.

—Explícate —Fue la petición de Levy que hasta ahora había estado callada y, aunque no lo mostraba, también estaba sorprendida: Había admitido que su historia era falsa. Como de costumbre el maestro tenía razón. —¿Qué razones tenías para mentirnos?

Finalmente apartó su mirada del suelo y la dirigió hacía su compañera —No puedo decirlo. —Respondió. Aunque les dijera la verdad y les hablara de otros mundos y de cómo había llegado hasta allí, ¿Le creerían? Ya les había mentido antes, tenían todo el derecho del mundo para desconfiar de él.

—¿Donde conociste a Ansem?

—No puedo decirlo.

—¿Él sabe cómo puedes volver a casa?

—No lo sé.

—Maldición, Riku —Levy gruño, molesta por tan complicada situación — No nos lo pones fácil.

—Lo sé y lo siento, pero he decidido que no voy a mentir más, aunque eso no significa que pueda deciros la verdad. —Nadie respondió, el equipo Shadow Gear se mantuvo en silenció varios minutos, al menos esa fue la sensación que tuvo Riku.

—Esta bien —Respondió la maga antes de suspirar —, pero no vuelvas a mentirnos ¿Queda claro? —Reprendió con voz dura mientras se cruzaba de brazos, como si estuviera regañando a un niño.

Esperaba muchas respuestas, pero no esa, se quedó boquiabierto mirando asombrado a la líder del grupo mientras balbuceaba un casi inaudible —¿Qué?

—Ya me has oído, y tampoco puedes sobre esforzarte. —Contestó con una sonrisa.

—¿Vosotros estáis de acuerdo con esto? —Se dirigió a Jet y Droy, esperando encontrar alguna queja, reproche o algo similar.

Los dos chicos se miraron entre sí, antes de volver a mirar a Riku. Sonrieron y se encogieron de hombros mientras respondían a coro —Ella es la jefa.

El rubio se acerco hasta el impactado joven —Deja que te ayude, tengo la sensación de que te caeras en cualquier momento. —Dijo mientras pasaba el brazo de Riku por sus hombros

—Gracias. —Respondió, aunque su agradecimiento no solo iba dirigido solo a Jet y su ayuda. Estaba sin palabras, esta situación le superaba por completo, y esa molesta sensación de su pecho no hacía sino aumentar.

—No tienes que agradecernos —Habló el azabache —Somos un equipo, es normal que nos ayudemos los unos a los otros.

Increíble, que aun lo consideraran parte del equipo. Quizás, solo quizás, ser parte de Fairy Tail no era tan malo como creía.

—Muy bien chicos, busquemos un lugar para dormir —Levy propuso antes de mirar a Riku —Mañana podrás hablar con Ansem, intenta descansar esta noche ¿Vale?

El chico no pudo más que asentir, realmente esta situación le superaba.

Después de eso buscaron lugar en las pocas posadas u hoteles que se encontraban en el pequeño pueblo, pero al parecer estaban todas ocupadas, puesto que a pesar de un pequeño pueblo, éste servía como punto de paso entre las ciudades de Clover, Oshibana, Kunugi y Onibus y el lujoso hotel "akane resort".

Ya era media noche y las probabilidades de encontrar un lugar para descansar eran más que escasas, así que Riku propuso acampar en el bosque y, teniendo en cuenta que la única alternativa era el coche mágico, bastante incomodo para cuatro personas, estuvieron de acuerdo con la proposición del chico de cabellos plateados.

Una vez en el bosque, no muy alejados del pueblo, Droy utilizó unas semillas que llevaba guardadas en una pequeña bolsa amarilla y, gracias a su magia, hizo brotar del suelo unas enormes y mullidas hojas que servían como camas mientras que Levy encendía una fogata con suma facilidad con su magia, que consistía en escribir palabras y dichas palabras aparecían hechas del mineral o elemento que conformaran, por lo que simplemente tuvo que anotar "Fuego" en una pequeña libreta que llevaba encima para que apareciera una llama.

Por su parte, Jet fue a una velocidad increíble hasta el poblado, al parecer en eso consistía su magia, para comprar algo de comida, desgraciadamente no había ninguna tienda abierta a tan altas horas de la noche, por lo que tuvo que recogerlas de los árboles junto a Levy y Droy.

¿Y Riku? Bueno, tuvo una breve charla con el resto del equipo y éstos le invitaron amablemente a que no se moviera de su hoja/cama.

—Vaya, vuestras habilidades son increíbles. —El héroe de la oscuridad halagó para romper el hielo, los cuatro estaban sentados alrededor una hoguera, aunque no hacía frío, les era muy útil para cenar.

—No es para tanto. —Desestimó Droy, que, al igual que su compañero rubio, se había ruborizado. En su gremio, al ser compañeros de gente como Erza, Laxus o Natsu, sus habilidades solían pasar desapercibidas.

—¿Qué tipo de magia utilizas tú?—Preguntó Levy con curiosidad.

—Uso una espada. —Respondió algo más apresurado de lo que le habría gustado, arrepintiéndose de abrir la boca.

—¿Solo eso? —Volvió a cuestionar, esta vez con desconfianza, entrecerrando los ojos. Ella era alguien muy curiosa, le encantaba saber y aprender ¡por eso era tan frustrante estar junto a alguien tan misteriosos como Riku!

—Eso es todo lo que diré. —Contestó secamente.

—¿Ni siquiera puedes decirnos qué clase de magia utilizas?

—No es que no pueda...—Susurró desviando su vista, ensombrecida por los recuerdos que asaltaban su mente, hacía la hoguera —Simplemente no quiero hacerlo. —Porque todo su ser, incluyendo magia y habilidades, estaban ligados a la oscuridad. No era algo de lo que quisiera hablar.

—Pues no lo hagas —Fue la simple contestación que captó otra vez la atención del joven. Levy apuntó en su libreta "Hielo", haciendo que frente a ella apareciera la palabra hecha del dicho elemento y la envolvió en un trapo antes de ofrecérsela a Riku —. No tienes que contestar si no quieres. Ten, ponte esto, te ayudara.

—Gracias. —Quitándose su chaleco y levantando levemente la camisa, coloco el hielo sobre sus costillas. El frió contacto provocó que un gruñido de dolor escapara de su garganta.

—¿Como estas?— Preguntó Droy, no obstante, antes de recibir respuesta por parte de Riku, la única chica del grupo añadió:
— Si vuelves a decir que estas bien, te golpeare. —Dicho esto, infló sus mejillas, dándole haciéndola parecer más pequeña de lo que en realidad era y sacando una sonrisa en el resto del grupo.

—Entonces será mejor que no respondas —Bromeó Jet, provocando las risas en el pequeño grupo.

Siguieron hablando un buen rato, entre otras cosas Riku se enteró de como había nacido el equipo Shadow Gear: Los tres eran huérfanos y desde pequeños, Fairy Tail era su hogar. Jet y Droy, amigos desde que tenían memoria, querían formar un equipo, pero al parecer les faltaba una persona, así que invitaron a Levy a unirse a su equipo quien aceptó encantada.

El héroe de la oscuridad no pudo evitar compararlos con Sora, Kairi y él mismo, haciendo que su mirada se tornara melancólica unos instantes, pero rápidamente se recompuso.

—¿Y porque elegisteis el nombre "Shadow Gear"?— Preguntó con curiosidad aunque más bien quería cambiar de tema.

Los dos chicos restantes del grupo se miraron entre sí antes de inflar el pecho con orgullo y recitar al mismo tiempo:

—¡Porque mola!

Espero unos segundos esperando alguna otra respuesta, pero al ver que esa era la respuesta giró su cabeza hacia Levy, quien se había encogido sobre sí misma y colocado una mano sobre su enrojecido rostro.

—Lo eligieron ellos. —Susurró avergonzada. No tenía ningún problema con el nombre, solo con las razones tan infantiles para escogerlo.

—Sí, es un gran nombre. —Riku admitió intentando contener la risa.

—¡E-Es suficiente por esta noche! —La chica de cabello azul habló, aun un poco ruborizada —Ya es muy tarde, mañana tenemos que cumplir una misión, así que todo el mundo a dormir. —Sin nada más que decir, apagó la hoguera con su magia y se acostó, siendo imitada por el resto de sus compañeros.

—Oye, Riku... —El nombrado escuchó la voz de Droy —Si necesitas cualquier cosa, avísanos ¿Vale?— Rodó los ojos al escucharle.

—¿Quienes sois?¿Mis niñeras?— Preguntó con sarcasmo antes de cerrar los ojos e intentar acomodarse lo mejor posible, y, aunque no pudo verlo por la oscuridad de la noche, los otros tres integrantes de Shadow Gear sonrieron. Cada vez se iban adaptando más y más a su nuevo compañero; no era mala persona, solo un cabezota.

¿Nadie hará guardia?—Pensó fugazmente antes de negar con la cabeza. Sus días en Villa Crepúsculo habían acabado, los días en los que debía estar atento a un posible ataque las veinticuatro horas del día eran historia. Ademas en el peor de los casos él no iba a dormir (como de costumbre) así que podría avisar a los demás si algo pasaba. A pesar de saber eso, se sentía inquieto, la sensación de peligro no le abandonaba, al ver a Ansem había entrado en un pequeño shock por lo que no pudo darle demasiada importancia, después, al haber disfrutado de la conversación con sus compañeros, se había calmado momentáneamente, pero ahora esa sensación no le dejaba en paz. Probablemente eran los nervios, mañana hablaría con Ansem y obtendría respuestas —Solo estoy paranoico. —Pensó.

No sabía cuán equivocado estaba.


—Le habéis visto ¿Verdad?—Preguntó una figura vestida completamente de negro oculta entre los arboles del bosque, vigilando en la distancia al equipo Shadow Gear. Recibió cuatro respuestas afirmativas.

—Desde luego ese chico es un pez gordo. —Afirmó un hombre que vestía una armadura. —Tiene como escoltas a magos de Fairy Tail ni más ni menos.

—¿Los conocéis?

—Por supuesto —Esta vez respondió una mujer de largo cabello negro —. En nuestro trabajo la información es vital para cumplir los encargos... o para evitar posibles estafas. —No recibió ninguna respuesta.

—No nos dijiste que tendríamos que vérnoslas con magos. —Fueron las palabras de un hombre de cabello negro y ojos pequeños.

—¿Acaso importa?— La figura de negro agitó una mano, restándole importancia al asunto —Simplemente os aumentaré la recompensa.

—Pero aun no nos has pagado ¿Como sabemos que nos habrás aumentado la recompensa si no sabemos cuál es la recompensa?— Preguntó la última persona del grupo: Un hombre fornido con escaso cabello rojo.

—Si no quedarais satisfechos con la recompensa me mataríais ¿No?

—¡Oh! Es verdad— Respondió con simpleza consiguiendo que la única mujer del grupo negara con la cabeza.

—No importa si son magos... —El hombre de la armadura tomó la palabra —Acabaremos con esto en menos de cinco minutos —Habló desenvainado una espada que llevaba en su cintura, listo para acabar con sus objetivos. Sus ojos, al igual que el resto de sus compañeros, ya se habían adaptado a la poca visibilidad, por lo que no sería muy difícil matarlos. No obstante, antes de poder avanzar, la figura de negro le detuvo.

—No los matareis esta noche. —Ordenó sorprendiendo a los asesinos.

—¿Por qué?

—Porqué lo digo yo —Menos mal que había detenido a tiempo al idiota de la armadura. Si se hubiera alejado un poco, Riku podría sentir su oscuridad y descubrirlos, aunque no había compartido esta información, ni pensaba hacerlo: Así era más divertido —Yo soy quien paga, así que jugaremos con mis normas con mi plan.

—Muy bien—El hombre de la armadura respondió a los pocos minutos, haciendo que la mujer frunciera el ceño ¿Qué clase de broma era esa? —. ¿Cuándo ejecutaremos tu plan?

La figura vestida de negro iba responder, pero antes de que pudiera decir nada vio detrás del hombre con la armadura, a través de los arboles, a la mujer vestida de blanco, negando con la cabeza, intentando una última vez detener su juego, pero fue en vano.

Sonrió antes de mirar a los ojos tapados por el casco. —Mañana.

Fin del capítulo.

Esto es todo por hoy. Tenía pensado hacer el capítulo más extenso pero como ya hacen tres semanas desde la última actualización he decidido publicarlo.

Como siempre, antes de despedirme os invito a dejar vuestros comentarios ¿Os ha gustado?¿No?¿Algún error?¿Sugerencias? Todo será bienvenido.

Nos vemos.