Huooolaaaa! Como dije, aquí les traigo el último capitulo del año. Apuré hasta el último día, pero aquí está al fin. Creo que quedó algo más corto que el anterior pero hay una pequeña sorpresita al final. A ver quien la encuentra /
One Piece es propiedad del maestro Eichiiro Oda.
Capitulo 11: Isla Bethlem y los piratas Cocoa.
A la mañana siguiente, Sanji fue trasladado a otra celda con los demás prisioneros antes de que saliese el Sol, y Nami se quedó sola, aún dormida. La despertó una voz femenina:
-Hora de despertarse muchachita – una chica de largos cabellos azules, recogidos en dos trenzas, ojos verdes y de unos 18 años; se sentaba en la mesa de la habitación. Vestía ropas modernas pero deportivas de colores alegres.
Nami se desperezó en la cama y buscó el origen de la voz.
-¿Quién eres tú? ¿Y dónde está Sanji? ¡¿Qué le habéis hecho?
-Tranquilízate fiera. Solo se lo han llevado a otro sitio. En la cárcel subterránea estará más vigilado – la chica se puso de pie e hizo una pequeña reverencia burlona – Yo soy Hana Derain, hermana menor del capitán y música de a bordo – en su mano apareció una flauta travesera.
-¿Cómo diablos…? Antes no la tenías, ¿de dónde la sacaste?
-Ahí, que tonta, se me olvidó decirte… Yo probé la fruta Yuso Yuso. La nuez de la transportación. Soy capaz de teletransportarme a cualquier lugar que haya visitado antes.
-Pero tú no has salido de la habitación – Nami se relajó un poco y se sentó en la cama.
-También puede teletransportar todo aquello que haya tocado en los dos últimos días – Nami se pegó a la pared – Tranqui, no funciona con seres vivos. Bueno… ya que estás más relajada vamos al asunto principal. Primero, aquí tienes tu desayuno – cogió una bandeja de la mesa y se la tendió a la pelirroja, que la rechazó al instante – Tú verás, pero el desayuno es la comida más importante. Al caso, segundo… Ah, ya, vámonos al salón – la cogió por la muñeca y la guió por el edificio.
La habían encerrado en una de las torres así que tuvieron que bajar muchos escalones. Al final llegaron a una gran sala con varias mesas y sofás. En una pared, una chimenea iluminaba la sala. A su alrededor esperaban sentados Anthony y Corbin.
-Ya estamos aquí hermanito.
-Hana querida, te ves hermosa esta mañana. La banda me dijo que empezarían a ensayar sin ti, en la sala de música de la planta tres. Será mejor que te des prisa hermana.
-Bien, entonces será mejor que vaya con ellos. Nos vemos más tarde jovencita.
-Puedes llamarme Nami – le sonrió la navegante y la chica desapareció.
-Con que Nami ¿eh? – Corbin se levantó y le indicó a la chica que se acercase. No tenía adonde ir, por lo que se sentó en un extremo del sofá.
-No sé qué queréis de mí. Pero no me casaré contigo si es lo que quieres saber.
-Eso ya se verá – rió el castaño.
-Recuerda que tenemos prisionero a uno de tus amigos. Y supongo… – sonrió maliciosamente el capitán – que no querrás que le pase nada malo.
-¡¿Qué le habéis hecho a Sanji? No se os ocurra ponerle una mano encima.
-Eso depende de ti… - le recordó de nuevo el de cabellos morados.
-Malditos… - susurró entre dientes la pelirroja.
En el barco de los Sombreros de Paja…
-¡Chicoooooos! – Gritó Franky desde el puesto del timonel - ¡Hemos llegado!
Y en un abrir y cerrar de ojos, Luffy llegó hasta él.
-¿Es allí?
-No lo sabemos – informó la morena apareciendo tras él junto a los demás – pero es la única pista que tenemos.
-Será mejor buscar un lugar seguro para atracar, no es conveniente que dejemos el barco a la vista. Si la Marina anda cerca, sería terrible.
Media hora después, los Mugiwaras paseaban por el pueblo buscando información.
-Sí, conozco a los piratas Cocoa. Pero será mejor que hablemos en otro sitio – la anciana a la que habían preguntado los condujo a una casa en el bosque y allí les contó lo que sabía – Esos malditos piratas… llegaron aquí hace unos 4 o 5 años y doblegaron a todos los ciudadanos de esta isla. Son muy poderosos, y nadie se atreve siquiera a pensar en revelarse. Sería una locura, un suicidio. En su primer año aquí, mandaron construir un castillo en el centro de la isla y viven allí desde entonces.
-¿Y qué pasaba cuando llegaban otros piratas a la isla? – preguntó Chopper a la señora.
-Algunos osaron retarlo y fallecieron, pero la mayoría se dedicaban a esperar a que se cargara la brújula para partir lo más pronto posible. Y también había algunos que se rindieron antes de morir y le juraron lealtad para unirse a su banda.
-Ya es suficiente – Luffy ocultó el rostro bajo la sombra del sombrero y se levantó de la mesa – Gracias por todo abuela. Vámonos chicos – su tono era serio.
Cuando estuvieron en la plaza del pueblo Usopp preguntó:
-¿Qué vamos a hacer ahora? Parece una banda peligrosa.
-Está claro, ¿no? – preguntó el espadachín.
-Vamos a ir a ese castillo y vamos a rescatar a nuestros nakamas – afirmó el joven capitán elevando la vista del suelo y empezando a caminar.
Todos lo siguieron sin dudar ni hacer preguntas. Sabían que no cambiaría de opinión, y su honor les impedía abandonar a un amigo. Anduvieron largo rato hasta llegar a la puerta de aquel enorme edificio, y entonces el chico de goma usó sus poderes para echar la puerta abajo. Se abrió paso entre los presentes mientras Franky y Zoro se encargaban de eliminar a cualquiera que intentase atacarles.
-¿Dónde están mis amigos? – el capitán agarró a un sirviente por la camisa y lo zarandeó violentamente.
-Piedad, le diré lo que quiera, pero no me mate, por favor. El muchacho está en la cárcel subterránea, y la chica está encerrada en la torre este.
Luffy dejó al hombre en el suelo y se volvió hacia su tripulación.
-Franky, Usopp, Chopper, id a buscar a Sanji; Zoro, Robin, vendréis conmigo a rescatar a Nami – por primera vez habló como un verdadero capitán. Ninguno replicó.
-Vámonos – Franky echó a correr y el doctor y el artillero lo siguieron.
-¿Cómo llegaremos hasta la cárcel? – preguntó Chopper.
-Dijo que era subterránea, ¿no? – recordó el narizotas.
-Entonces hay que bajar, usemos la escalera central y si no, abriré un agujero en el suelo y listo – Franky se quitó el guante que daba a su mano aspecto humana.
Los tres bajaron rápido, dejando fuera de combate a todos los que se interponían entre ellos. Pronto divisaron la puerta a la cárcel.
-¡Por allí!
Recorrieron un largo pasadizo, mirando en todas las celdas, hasta que en una de ellas encontraron a su amigo el cocinero, tirado en el suelo y cubierto de sangre.
-Apartad – recomendó el cyborg y lanzó un proyectil que destruyó la pared.
El reno se apresuró a cargar a su amigo en su espalda, pero escuchó la voz del cocinero.
-No… no podemos… dejarles aquí… - le costaba hablar – Ellos son… inocentes… tenemos que sacarlos… - escupió algo de sangre –… sacarlos de aquí.
-¿Pero tú estás loco colega? – Usopp se llevó las manos a la cabeza - ¿Sabes la de gente que hay aquí?
-Tiene razón, nariz larga, vamos a sacarlos de esta pocilga – Franky se posicionó en el centro de la sala - ¡Escuchadme todos! ¡Pegaos a la pared, vamos a usar explosivos para sacaros de aquí!
Mientas el peliazul lanzaba mini-cohetes a diestro y siniestro, Chopper guiaba a los presos a la salida con Sanji a los hombros, y Usopp se encargaba de mantener a raya a los guardias y piratas que iban llegando a la escena.
-¡Ahhg! – gritó el reno asustado.
-¿Qué ocurre? – le interrogó el francotirador.
-He visto un esqueleto… y corría junto a los demás presos.
-Habrán sido imaginaciones tuyas.
-¡Ya están todos! – exclamó Franky corriendo hacia ellos.
Cuando llegaron a la entrada del castillo, Chopper decidió volver al barco a curar las heridas de Sanji, mientras los otros dos se quedarían allí esperando al resto de los Mugiwaras y batallando con algunos piratas que aún estaban en pie.
Pues aquí se acaba este capitulo. ¿Alguien se do cuenta de la "sorpresita"? Yo creo que es fácil verla... Millones de gracias a todos los que dejan reviews. De verdad, no es broma. A todos: ¡Feliz Año Nuevooooou! A mi se me pasó muy rápido el 2011, ¿y a vosotros?
Para compensar lo corto que quedó este capitulo, prometo que para el primero del 2012 habrá LuNa tierno (aunque mi definición de tierno tal vez no sea la más apropiada, soy una persona algo rarita, lean mi perfil para hacerse una pequeña idea U¬¬).
Esta noche prometo desear suerte con sus fics a todos los autores de a la hora de comerme las uvas. Y voy a tirar un petardo por cada lector de esta historia que dejó reviews (hay que agradecer que se tomen la molestia, ¿no?).
Nos leemos :)
