Título: Espléndidos días.
Fandom: Sailor Moon.
Claim: Seiya/Serena.
Extensión: 537 palabras.
Notas: Escrito para la tabla Ilusoria de 30vicios y para el reto_diario. Está basado en los capítulos después a que Seiya fuese herido salvando a Serena.
Miró frustrado el teléfono público con el que había llamado a Serena, para que acudiese al próximo concierto en el que esperaba tomar el valor y contarle toda su verdadera historia, sin ningún tapujo, mostrarle no sólo su dolor, sino también el que había pasado gran parte del universo por culpa de Galaxia.
La cabeza todavía le dolía como mil demonios, maldita Sailor Red Curo. Aunque el dolor de cabeza, mareos y otros molestias que habían aparecido en su cuerpo no se comparaban con la angustia que le producía el tener que estar alejado de Serena, porque aun cuando hubiesen descubierto sus identidades todavía podían llegar a continuar viéndose; pero esa vez había prometido que no haría nada. Aunque acabase de romper aquella promesa. Es que era físicamente incapaz de cumplir aquello e incluso lo había sabido en el momento en que lo había prometido; pero no quería que sus hermanos se enfrentasen con las Sailor Scouts, eso sólo le traería más a Serena.
Estaba más que frustrado, estaba enojado consigo mismo y con todos, con Yaten y con Taiki, con las Sailor Outers. Podrían haber evitado que nadie se enterase de su identidad secreta, de alguna forma podrían haberlo logrado. Porque ahora estaban en esa maldita situación de la que no era capaz de encontrarle salida. Si hubiesen estado más al pendiente de la seguridad ese día en el avión, quizá hubiesen evitado todo aquello; pero, aunque a los tres les costase admitirlo, sentían cierta debilidad por sus fans, por mucho que les acosasen, a las personas locas les terminas tomando algo parecido al cariño.
Pero ya estaba hecho, no podía hacer nada, tan solo añorar los momentos en que todo era más fácil, cuando la escuela era un escape a la angustia que a los tres les embargaba al llegar al departamento y recordarse que no habían encontrado a su princesa.
Extrañaba aquellos días en los que le tomaba el pelo a Serena, llamándole bombón. Cuando ella se enojaba por la primera cosa que le dijese o hiciese y se reían. Y lloraban juntos las malas notas y los maltratos de los profesores. Cuando tenían a las amigas de ella revoloteando cerca de ellos (al menos cuando no estaban intentando acosarles). Cuando solamente eran Seiya y Serena, dos adolescentes inmaduros que sufren normalmente los problemas totalmente normales de cualquier normal alumno de una normal preparatoria. En esos momentos no eran Sailor Moon, ni Sailor Star Fighter, tampoco ella una princesa y él un simple guerrero.
Aquellos días eran fáciles y los más felices que había tenido en mucho tiempo, porque sentía tan natural estar cerca de Serena; pero no era así, no solamente estaba de novia con Darien, sino de Endimion, un príncipe. Y, por mucho que él se esforzase o el otro la cagase dejándole sola, eso era algo que nunca podría cambiar.
Y era precisamente por ello que no debería estar rompiendo aquella promesa. Pero necesitaba al menos un momento más de aquellos para guardar en su memoria, para cuando volviese a su planeta y no volviese a verle nunca más.
Aunque sería mejor decir que Seiya daría cualquier cosa por volver a esos días, aunque no fuesen más que una hermosa ilusión.
