Aquí hay gato encerrado
Kailan se encuentra parada en el jardín trasero de la mansión donde trabaja, y mira con seriedad a Ángela que esta sentada en una banca a unos metros frente ella, leyendo un libro, aun así su expresión se nota decaída.
Lenalee cargando una bandeja con una tetera y una taza llega colocándose alado de su amiga y mirando hacia la misma dirección.
- Han pasado tres días y sigue igual de deprimida. –dice resignada Lenalee y soltando un profundo suspiro. –No quiere salir ni hacer nada mas que leer, y digo leer entre comillas porque solo se queda viendo el libro con la mirada perdida y no ha avanzado ni una pagina… La culpa me carcome. –dice con tristeza.
- A mi también. Me siento como la persona más egoísta y cruel del mundo. –dice volteando hacia su amiga mostrando lo acongojada que se siente en su mirada y muecas. – si fuera mi tío o Eiren estoy segura que me sentiría orgullosos por sentirme así, pero yo no puedo sentirme orgullosa por eso.—dice con pesar, apretando su puño derecho a la altura de su barbilla. – ¿Crees que en verdad amara a Lavi-kun y no fuera solo un capricho?
- No creo que lo amara, tal vez solo es un enamoramiento, aunque pienso que su depresión se debe más que nada a las cosas que Lavi le dijo.
- Lo peor de todo es que ni siquiera hemos podido logra convencerla para salir y hacer que se encuentre con Piere. – dice resignada. –Por otro lado. –el rostro de Kailan adquiere una expresión sombría. –es que los responsables de esto no han dado señales de vida desde que paso eso. –dice tétrica. –Cuando llame a Komui dijo que no han regresado desde ese día. Seguramente se fueron a perderse en el mundo del alcohol, cigarro y sexo. –un aura tétrica rodeo a la chica y su expresión se hizo mas espeluznante haciendo que Lenalee se aleje un par de pasos mirándola asustada.
- Con permiso. –dice una empleada pasando en medio de ambas haciendo que alcen ambas cejas con extrañeza al ver que se dirige apresurada hacia Ángela. –Señorita Ángela, alguien llamado Lavi Bookman la busca. –dice respetuosa.
No solo Ángela ensancho los ojos mostrando sorpresa sino también Lenalee y Kailan.
- (¿Qué demonios hace Lavi-Kun/ Lavi aquí?) –fue el pensamiento de Lenalee y Kailan, ambas sintiendo un muy mal presentimiento, estaban seguras que con Lavi ahí lo que vendrá no les gustara en nada.
En el enorme gimnasio que se encuentra en la mansión de Paris de los Harcourt, se encuentra Piere vistiendo ropa deportiva, esta todo sudoroso y se le ve cansado, aun así no deja de golpear con toda su fuerza el saco de box frente a él.
A unos metros de él esta Allen sentado en el piso estilo indio, mirando con tranquilidad al pelinegro, aun así en sus ojos se ve algo de preocupación.
- Desde que Eiren lo rechazo se la ha pasado haciendo eso, y siempre anda enojado, además que casi no come. Si sigue así terminara enfermándose... No cabe duda que le calo lo de Eiren ¿verdad Kanda? –dice con preocupación volteando a su derecha donde esta Kanda de lo mas tranquilo sentado en una silla bebiendo limonada, haciendo que a Allen le resbale una gota de sudor en la nuca. – ¿Por qué parece no importarte?
- Simple, porque no me importa. –dice de lo mas tranquilo, para después darle otro sorbo al popote por el que bebe su limonada.
- ¡Eres un bastardo Bakanda! ¿Qué no te importa la vida ajena? Si sigue así podría colapsar o tal vez morir. –dice algo exaltado y mostrándose furioso.
- No exageres moyashi. En dado caso que pase, le haría un bien a la comunidad. –dice despreocupado y agitando su mano libre restándole importancia.
- ¡Bakanda! –murmura molesto, fulminándolo con la mirada, pero a Kanda parece no importarle, así que el albino suspiro con pesadez. – ¿Supongo que tampoco te importa que a causa de la actitud que Piere tomo ni siquiera puedo convencerlo de salir, para así crear encuentros casuales con Ángela y poder terminar la misión mas rápido?
- No. Ya sabía que tu plan no iba funcionar desde el principio, así que me resigne a quedarme aquí hasta que nos corran por no cumplir la misión y poder regresar a la orden. –dice de lo mas tranquilo haciendo que a Allen le aparezca un tic nervioso en su ceja derecha, Kanda cuando se lo propone puede ser un maldito bastardo que saca de quicio a cualquiera.
La puerta del gimnasio se abrió haciendo que Allen y Kanda volteen viendo a un mayordomo entrar, el cual se encamino hacia donde esta Piere.
- Disculpe amo Piere, pero lo busca una señorita…
- No estoy para nadie. Dile que se vaya. –dice cortante sin dejar de golpear el saco de box.
- Le dije que no estaba mi señor, pero ella dijo que sabia que usted esta aquí. –dice respetuoso y Piere deja de golpear el saco para mirar furioso a su mayordomo haciéndolo estremecer. –Dijo que dijera que se llama Eiren Cross y quiere hablas con usted.
Tanto Piere como Kanda y Allen ensancharon los ojos mostrando sorpresa, no creyéndose lo que acaban de escuchar.
- (¿Qué hace Eiren aquí?) –piensa Allen.
- (¿Qué planeas viniendo aquí Eiren?) –Kanda frunció el entrecejo, tenía un mal presentimiento.
En el salón principal de la familia Preminger esta Ángela sentada en uno de los sillones, tiene su rostro inclinado hacia abajo haciendo que su flequillo le tape la mitad del rostro y en su mano derecha sostiene el pequeño plato en donde encima esta una taza de humeante te.
Frente a ella esta sentado de forma despreocupada Lavi, quien viste el uniforme de la orden y mira con curiosidad el lugar, y con su mano derecha sostiene su taza de te.
Escondidas tras la puerta que es levemente abierta están Kailan y Lenalee que querían saber lo que pasaba.
- Han pasado diez minutos desde que llego Bookman-san. –dice con seriedad sin alzar el rostro, aun así en su tono de voz se distingue rencor. –Sino va a decir nada me…
- Lo siento. –dice rápidamente interrumpiéndola.
Ángela alza el rostro mostrando sorpresa, al igual que el par de espías.
- ¿Qué…?
- Quiero disculparme por las cosas crueles que te dije hace tres días. –dice con seriedad y Ángela sigue mostrando sorpresa.
- (¿Qué demonios tramas Lavi-kun?) –Kailan rechina los dientes y aprieta sus puños en clara muestra que se esta conteniendo para no ir ahí y hacer que el pelirrojo le diga que planea.
- (¿Por qué demonios vino? Es mejor que las cosas se queden como están, además él no es de los que se disculpa con personas que apenas conoce, algo debe tramar) –Lenalee entrecierra los ojos observando a Lavi con detenimiento pensando que no es él y alguien uso su apariencia para engañar a Ángela, pero frunció mas el entrecejo al ver que no es un falso Lavi, es el verdadero, y eso le da mas mala espina.
- La verdad… la verdad ese día dije cosas muy crueles y no espero que me perdones, simplemente quiero que sepas la verdad.
Kailan y Lenalee ensancharon los ojos, no pensaron que su propio aliado las delatara así en una misión, se estaban sintiendo traicionadas.
- Si ese día te dije esas palabras fue porque cuando te conocí me hiciste sentir cosas que ninguna mujer me ha hecho sentir. –dice con seriedad.
Ángela y Lenalee ensancharon los ojos, en verdad no se esperaron eso, y Kailan sintió su corazón oprimirse, jamás se imagino que llegaría el día en que oyera a Lavi decirle algo así a una mujer.
- Al principio me dio miedo. Yo no quiero amarrarme a una mujer, y supe que tu eras un peligro para mi, si seguía tratándote iba a terminar intensificando estos sentimientos que el verte una sola vez me provocaste. –Lavi sigue hablando con seriedad y su mirada al igual que sus facciones son enigmáticas no dejando ver si dice la verdad o no. –Por esa razón hui de la cafetería ese día y al siguiente te dije eso, pero después de decirte esas crueles palabras y de ver el dolor que te cause me di cuenta de lo idiota que fui, el solo pensar que te perdería, que llegaría el día en que estarías con otro me enfermo, no me importo dejar de ser libre, dejar de andar con cuanta mujer se me antojara, con tal de que seas tu la única mujer que este a mi lado.
Ángela esta anonadada, no sabe que decir, jamás se imagino oír algo así viniendo de Lavi, pero sentía su corazón palpitar con fuerza.
- (¿Qué demonios pasa? Lavi se esta portando muy extraño) –Lenalee frunció mas su entrecejo, estando segura que algo se trae Lavi entre manos.
- (No pensé que doliera tanto oír las palabras que algún día soñé que me dijera a mi diciéndoselas a otra persona) –Kailan sintió su corazón oprimirse y se le formo un nudo en la garganta, quería llorar, desaparecer, así que rápidamente se pudo de pie.
- ¡Kailan? –Lenalee mira extrañada a su amiga pero como ella se volteo rápidamente dándole la espalda no vio su rostro.
- Iré al baño. –dice cortante y sin mas se va corriendo.
- ¡KA…! –Lenalee se tapo la boca, estaba apunto de gritarle a su amiga y por consecuencia ser descubierta, así que volteo hacia donde están Ángela y Lavi para ver si no la oyeron y para su alivio estos siguen en lo suyo.
- Yo… —Ángela salió de la sorpresa, se siente emocionada y no sabe que decir. –la verdad, ese día me lastimaste mucho y me humillaste Lavi. –dice acongojada, volteando su rostro a uno de sus costados no queriéndolo ver porque sabia que se doblegaría con facilidad ante él, si ahorita se muere por correr a sus brazos.
- Lo sé y no sabes como me arrepiento de eso. Por mis miedos he lastimado a la única mujer que me ha provocado sensaciones maravillosas. –dice con arrepentimiento y Ángela volteo a verlo conmovida y al verle esa expresión acongojada la doblego por completo.
- ¡Lavi! –exclama al momento de ponerse de pie y echársele encima.
- ¡Auch! –exclama adolorido.
- ¿Qué pasa? ¿Te lastime? –pregunta preocupada alzando el rostro para mirar el de él.
- No te preocupes, solo es que estuve haciendo una misión y me lastime un poco en la pelea. –dice sonriendo y rascándose la nuca.
Ángela lo miro bien y fue cuando noto el par de rasguños en su cara y algunos hematomas.
- Lo siento. ¿Estás bien? –dice preocupada dispuesta a separarse de él mas Lavi se lo impidió acercándola a él mas con su brazo derecho.
- Estoy bien. –dice coqueto, sonriendo de forma torcida. –Eso no importa ahora, lo que importa es que me estas dando una oportunidad. –Ángela asintió apenada, mirándola soñadora sentía que esta en un sueño, en uno donde no quiere despertar.
- Lavi. –dice embelesada entrecerrado sus ojos y acercando su rostro al de él hasta sellar sus labios.
El beso fue suave y lento, Ángela tiene sus ojos cerrados mientras que Lavi tiene su ojo abierto, el cual muestra frialdad y solo responde el beso por inercia. Al darle la espalda a Lenalee ella no noto eso, así que simplemente se puso de pie y dio media vuelta.
- (Conozco lo suficiente a Lavi como para afirmar que él jamás le dirá algo así a una mujer que acaba de conocer, menos a una por la que hace unos días solo le importaba tener sexo con ella y rechazo con facilidad al día siguiente porque nosotras se lo pedimos. Para mi esa declaración sonó muy vacía, incluso sus coqueteos conmigo o con otras chicas se vieron mas serios que esto. Si solo quiere sexo de Ángela no diría algo así, se que se las ingeniaría para obtenerlo sin recurrir a esa declaración tan formal… Estoy segura que algo pasa y lo descubriré a como de lugar) –el rostro de la peli-verde muestra decisión mientras se aleja del salón.
Piere viste una playera roja y unos pantalones deportivos color gris, su cabello mojado muestra que acaba de bañarse. Y ahora va entrando al salón principal de su mansión donde lo esta esperando Eiren.
El pelinegro se detuvo en la entrada no creyéndose que la pelinegra haya ido a su casa a buscarlo, pero ahí la vio de perfil parada frente a la chimenea mirando con curiosidad una estatuilla de un samurái, desde donde esta pudo notar que el rostro de la chica tiene varias banditas adhesivas y un parche en la frente y otro en la mejilla derecha.
- Mi padre suele coleccionar estatuillas japonesas antiguas. –dice con indiferencia para hacerse notar y adentrándose completamente en el salón y caminando hacia uno de los sillones sentándose con tranquilidad.
- ¡Oh! –exclama sin mucho interés al momento de colocar la estatuilla en su lugar. –Imagino que los viejos son raros, mi padre acostumbra coleccionar lencería de sus amantes. –dice con toda la tranquilidad del mundo mientras camina a uno de los sillones para sentarse también sin ver como a Piere le resbala una gota de sudor en la nuca. –o al menos eso solía hacer cuando yo aun vivía con él, pero imagino que viejas mañas nunca se quitan. –dice despreocupada y agitando una mano restándole importancia.
- (Si. El padre de Eiren y Kailan es hermano de sensei, incluso les gusta coleccionar las mismas cosas) –Allen desde su escondite donde lo espía tiene los ojos entrecerrados y la frente sombreada de negro.
- (padre de Eiren tenia que ser. ¿no será también padre del conejo idiota?) –Kanda que esta escondido junto con Allen también tiene la frente sombreada de negro y sus ojos muestran incredulidad.
- Lo divertido de esto es que mi viejo no sabe que descubrí su colección secreta o seguro le da el patatus sabiendo que una de sus hijas descubrió que de santo no tiene nada. Aunque cuando la descubrí me sorprendí, tiene un armario enorme lleno y cada una tiene la etiqueta del nombre de la mujer a la que se las quito. –dice con diversión y una gota de sudor resbala por la nuca de los que la escuchan.
- ¿Ya te ofrecieron algo de tomar? –pregunta mostrándose indiferente, pero siendo cortes.
- Si, pero no quiero nada. –dice tranquila.
- ¿Qué te paso? –pregunta con falsa indiferencia apuntando con la mirada su rostro, es ahí cuando Kanda y Allen la miraron con atención notando las heridas que las banditas y los parches de gasas cubren.
- Ya sabes, gajes de oficio. –dice indiferente llevando de forma inconsciente una de sus manos al parche en su mejillas. Y Piere asintió con entendimiento.
Piere mira a Eiren esperando que hable lo que se supone tiene que decir, ya que según por eso esta ahí, pero la pelinegra solo se le queda viendo con toda la tranquilidad del mundo. Así pasan cerca de cinco minutos haciendo que un tic nervioso le aparezca en la ceja de Kanda y Piere mientras que Allen comienza a bostezar con aburrimiento.
- ¿Y? –pregunta ya desesperado Piere.
- ¿Y que? –pregunta extrañada y el pelinegro casi cae estilo anime.
- Tenías algo que decirme ¿no?
- ¿Yo? –pregunta mas extrañada apuntándose a si misma.
- Albert me dijo que por eso estas aquí. –dice cortante a la vez que se pone de pie. –pero supongo que si equivoco, así que conper…
- ¡Me gustas! –dice rápidamente y con firmeza.
Piere ensancha los ojos al igual que el par de espías no entiendo de que va Eiren, pero a los pocos segundos el pelinegro suspira con pesadez a la vez que posa una mano en su frente.
- Entiendo. Hoy es uno de esos días en los que te parezco atractivo, cosa que mañana o en unas horas pasara. –dice con resignación. –Mira no me quiero involucrar mas contigo, no creo poder seguir tu paso. Eres muy complicada para mí, y…
- Pero hace unos días dijiste que te gusto desde niño. Y hoy me estoy confesando a ti. ¿Acaso ya no te gusto? –Piere la mira incrédulo ante tanto cinismo y luego suspira con pesadez intentando darse paciencia.
- Mira, aprendí la lección. Tú eres una mujer a la que no puedo seguir su paso, como te puedo gustar hoy como en unas horas te puedo dejar de gustar. Se que yo tampoco soy estable con las relaciones pero tu rompes record. –dice con fastidio. – Además te dije que quería algo bien contigo, pero me dejaste claro que tú no buscas y no quieres nada así con nadie, así que mejor ni rascarle más al asunto. Pienso que si no quiero salir perjudicado en el proceso lo mejor es mantenerme alejado de ti. –dice con firmeza.
- Mira Piere estoy acostumbrada a tener todo lo que quiero, siempre se me dan las cosas que quiero sin tener que esforzarme mucho, y…
- ¿Piensas obligarme o que? –pregunta mostrando burla y diversión.
- Y por esa razón no se valorar las cosas que en verdad importan, como tampoco se explicarme como se debe para decir las palabras correctas o para explicar bien lo que quiero decir. –termina su frase con seriedad ignorando la interrupción de Piere. – Lo que quiero decir es que en verdad me gustas, no como amante, no como juego, no como diversión ni mucho menos entretención.
Tanto Piere como Kanda y Allen ensancharon los ojos, mas los últimos dos porque eso no fue lo que la pelinegra les dijo que sentía por Piere el día que le pidieron Kailan y Lenalee que los ayude a rechazarlo.
- Pero tu dijist…
- Sé lo que dije. –dice mostrando resignación. –Y la verdad me disculpo si mis palabras te hicieron sentir mal. –dice con seriedad. –pero la verdad esas palabras fueron mi forma de protegerme.
- ¿Protegerte de que? –pregunta curioso mostrándose interesando.
- De ti. –la mirada de Piere dejo en claro que no entendía bien lo que quería decir. –La verdad tenía miedo. Cuando te vi por primera vez en esa cafetería me hiciste sentir cosas que ningún chico me ha hecho sentir.
Kanda frunció el entrecejo y Allen no entendía nada, no conoce mucho a Eiren pero se le hace imposible oír esas palabras viniendo de ella, en especial porque es sobrina de Cross y a diferencia de Kailan, Eiren tiene mucha semejanza a la parte egoísta de su sensei.
- Eso me dio mucho miedo porque mi instinto me decía que si te seguía tratando esos sentimientos crecerán, y le diría adiós a mi soltería tarde o temprano y eso la verdad es algo que valoro mucho.
- (Muy cierto, eso también valora mucho sensei) –Allen asiente una y otra vez con la cabeza.
- Así que supe que lo mejor es alejarme de ti y agradecí cuando Lavi me saco del baño cuando estaba apunto de cruzar la línea contigo dejándome llevar por la excitación del momento. Pero luego me dijiste tus sentimientos de una forma que la verdad me llego aunque mostrara lo contrario y quise doblegarme, pero mis miedos me lo impidieron. Aun así estos días no he podido sacarte de mi cabeza, me di cuenta que no quiero estar lejos de ti y si eso significa perder mi soltería estoy dispuesta a hacerlo con tal de estar contigo.
Allen y Piere muestra mucha impresión por sus palabras no creyéndose decir algo así de alguien como ella, mientras que Kanda simplemente se puso de pie y dio media vuelta alejándose de ahí sin que Allen se diera cuenta.
- Bueno, eso es todo lo que tenía que decirte. –dice poniéndose de pie y dando media vuelta quedando de frente hacia donde esta la salida. –Siento haberte quitado tu tiempo.
Eiren comienza a caminar sin darse cuenta que Piere se puso de pie rápidamente y se acerco a ella tomándola de la muñeca derecha deteniéndola, por lo que ella lo miro por sobre su hombro.
- ¿Planeas decirme esas cosas y simplemente irte?
- ¿quieres que te ruegue? –pregunta mostrando burla. –Lo siento Piere, pero ni siendo amenazada le rogaría a alguien.
- Si que eres rara. –dice con diversión. –Nadie esta pidiendo un ruego, por lo general cuando una persona se declara espera la respuesta del otro.
- ¡Oh! Es verdad. –dice pensativa. –Es que es la primera vez que me declaro, por lo general se me declaran o una sonrisa y ya los tengo. –dice despreocupada y rascándose la nuca con su mano libre, provocando que al pelinegro le resbale una gota de sudor en la nuca.
- (Es una chica muy rara y loca, pero imagino que si fuera una chica normal no me gustaría como me gusta) –el rostro del pelinegro es adornado nuevamente por una sonrisa divertida.
- ¿Y? ¿Cuál es tu respuesta? –pregunta curiosa.
- Podríamos intentarlo. –dice jalándola, volteándola hacia él y tomándola del rostro.—Tienes un carácter muy extraño, pero si me acostumbro podría funcionar. –dice con arrogancia a la vez que inclina su rostro y cierra los ojos.
Piere estampo sus labios con los de ella, en un beso suave y delicado, cerrando completamente sus ojos, mientras que Eiren no cerró los suyos, los cuales muestran frialdad al momento que su entrecejo esta fruncido, aun así responde el beso.
- (Bueno, imagino que como la película de los ricos también lloran, los malditos también se enamoran… aunque pienso que con esto la misión será un completo fracaso, pero me siento feliz porque Eiren este con su amorcito, solo espero que las chicas no se sientan decepcionadas porque sus esfuerzos se hayan ido a la basura) –Allen se pone de pie dispuesto a darles privacidad, pero al voltear hacia donde estaba Kanda y no verlo se rasco la nuca extrañado, luego se encogió de hombros restándole importancia y dio media vuelta para irse de ahí y así poder hablarle a Lenalee o Kailan y contarles la nueva buena.
Esta Komui parado frente a la ventana de su oficina, viendo hacia afuera con tranquilidad mientras que con su mano derecha sostiene su taza celeste con el conejo rosa, en donde se ve salir humito de ella indicando que contiene un humeante café.
- (Que tranquila se siente la escuela sin la presencia de Eiren y Lavi. En momentos así lamento haberlos reclutado en mi orden, hubiera dejado que otra orden los reclutara antes que la mía, pero ni modo, lo hecho, hecho esta… aunque aun así espero que jamás regresen, por mi que sigan perdidos, ¡es mas!, no me importaría si me dicen que encontraron sus cuerpos sin vida en la orilla de un canal de Venecia) –Komui aspira llenando sus pulmones de aire puro, aunque a los pocos segundos se puso a toser como si se estuviera ahogando. – ¡Puta contaminación! Uno ya no pude intentar aspirar el preciado oxigeno porque el esmog lo ahoga. –dice al dejar de toser y en sus ojos se ven acuosos a causa de la tos. –Me pregunto; ¿cómo le estará yendo a mi Lenalee? –dice recobrando la compostura y regresando su vista tranquila al horizonte. –No debí mandarla a esa misión, la extraño mucho. –lagrimas de cocodrilo se asomaron por sus ojos.—Pero de haber sabido que esos locos se irían de la nada, no habría mandado a mi Lenalee a esa misión, ya que sin ellos aquí no hay razón para mantener alejada a mi linda hermanita de esos locos que me la pueden pervertir.
En eso sonó el teléfono de su oficina así que bufo porque le hayan interrumpido su momento de relajación personal, y dio media vuelta caminando hacia el escritorio.
- ¡Pizzería Luigui´s, diga su orden por favor! –dice con un raro acento italiano. –No, aquí no es la Black order, ni mucho menos la oficina del tal Komui… No se preocupe, entiendo la equivocación. – dicen manteniendo ese raro y exagerado acento. –Ingenuos. –dice divertido a la vez que cuelga el teléfono, pero nada mas lo colgó y este vuelve a sonar haciendo que bufe. – ¿Qué no entienden la indirecta o que? –pregunta molesto a la vez que levanta la bocina colocándola sobre su oído. – ¡Ya le dije que aquí no es la Black order! –grita furioso.
- ¿Otra vez estas mintiendo sobre a donde llaman nii-san? –pregunta Lenalee molesta al otro lado del teléfono haciendo que Komui se tense.
- No mi Lenalee, claro que no. Nii-san jamás haría algo así. Yo tomarme mi trabajo enserio. –dice con inocencia, poniendo su mejor carita de ángel, aunque su hermana no la viera, y al oírla suspirar resignada supo que se salvaba del regaño. –(Nadie puede contra mi cara de ángel, ni siquiera mi Lenalee) –Komui pone una mueca que muestra arrogancia y sonríe de forma torcida a la vez que sus lentes destellan.
- Esta vez no te regañare solo porque tengo algo importante que hablar contigo. –dice con seriedad.
- (¿Ósea que no fue por mi carita de ángel?) –piensa sorprendido, no creyéndose que su cara de ángel fallara esta vez. – (Imagino que hay cosas que mi carita de ángel no puede hacer y eso incluye no funcionar vía telefónica) –Komui se soba la barbilla mostrándose pensativo ante su teoría.
- ¿Nii-san mandaste a una misión a Eiren y Lavi estos días? –pregunta con seriedad.
- No, ni los he visto desde que ustedes se fueron de misión. –dice despreocupado, mirándose las uñas con aburrimiento. –Lo último que sé es que salieron con ropa normal, luego regresaron y volvieron a salir con el uniforme, de ahí no han regresado.
- Raro.
- ¿Por qué? –pregunta curioso.
- Bueno, veras, hace unos días nosotros le pedimos a Lavi y Eiren que rechacen a Piere y Ángela para que la misión no fracasara, ya que ellos dos gustan de Lavi y Eiren.
- Aja. –exclama sin mostrar mucho interés.
- Bueno, ellos lo hicieron porque Kailan los convenció a que nos ayudaran.
- ¿Los convenció? ¿Sin darles nada a cambio? –pregunta sorprendido, mostrando incredulidad en sus ojos.
- Si, yo también me sorprendí, pero tal parece que Kailan puede dominar a veces a las fieras.
- Dile a Kailan que desde ahora es una de mis ídolos, que esta después de Minmin Pingüin y antes de Topoyiyo. –dice con admiración.
- Ah, si… bueno como te iba diciendo ellos dijeron que solo veían a Ángela y a Piere como simples conquista de un día.
- Que novedad. –dice sarcástico.
- Así que los rechazaron. Lo raro es que tres días después cada uno se presenta en la casa de Piere y Ángela respectivamente, tienen heridas en su cuerpo, las visibles son sin importancia, pero presiento que esconden heridas graves, y ellos dicen que se las hicieron en una misión.
- Lenalee, no le tomes importancia, seguramente esos dos fueron encontrados por alguien al que le hicieron algo y quiso vengarse, pero si siguen vivos es porque los malditos se salieron con la suya como siempre. –dice despreocupado y agitando una mano restándole importancia.
- Eso no es lo que me preocupa nii-san. –dice con seriedad haciendo que Komui muestre seriedad en sus ojos al oír ese tono en su hermana. –Lo realmente raro y que me preocupa es que esos dos llegaron e hicieron una declaración de amor. Yo presencie la declaración de Lavi y Allen me llamo contándome que extrañamente Eiren hizo lo mismo.
- Tal vez esos dos hicieron una apuesta y para reconquistar a quienes rechazaron dijeron la babosada de estar enamorados y que la rechazaron porque temían de ese sentimiento, pero ahora se arrepienten y se dan cuenta que no son nada sin estar con esa persona, entre otras cosas mas. –dice Komui con tranquilidad, sintiéndose aliviado porque no fuera algo grave.
- ¿Cómo sabes que eso dijeron? O en parte, pero dicho con sus propias palabras.
- Marian suele usar la misma táctica cuando quiere reconquistar a una chica que hizo sufrir en el pasado, para cuando al obtener lo que quiere dejarla botada. –dice con tranquilidad, mirándose las uñas con aburrimiento. –esos dos están hechos casi del mismo material, es normal que usen la misma táctica, pero con sus propias palabras.
- Nii-san aun así tengo un mal presentimiento. Se que esos dos son tan desgraciados que les vale jurar amor eterno con tal de obtener lo que quieren para después botarlo sin importar herir a varias personas, pero siento que algo anda mal ¿Por qué ellos dirían cosas de amor a hacia alguien que sabe que esta loquito por ellos y que aun es reciente? No sé, pero conociéndolos se que si solo quisieran sexo, con un lo siento bastaría sabiendo que los tienen comiendo de la palma de su mano, tienen lo que quieren y se van.
- ¿Es tan grande la obsesión o los sentimientos de Piere y Ángela que les darían a esos dos lo que quieren sin decir nada? –pregunta con seriedad Komui.
- Lamentablemente si. Piere y Ángela parecen tenerlos muy idolatrados, dicen que han gustado de ellos desde niños, y al parecer es como un sueño para ellos que Lavi y Eiren se fijen en ellos. –dice resignada y Komui frunció mas el entrecejo.
- Lenalee dile a los demás que se mantengan atentos. No dejen a Lavi y Eiren a solas con Ángela y Piere, y mantengan vigilados a esos dos. –dice con seriedad.
- ¿Por qué nii-san? ¿Qué pasa?
- Digamos que he atado unos cabos, y he recordado que no siempre nuestros amigos serán nuestros aliados.
- No entiendo nii-san.
- Tu solo has lo que te dije Lenalee. Mantente atenta y observa todo. Cuando llegue el momento entenderás la razón o yo mismo te la diré.
- Entiendo nii-san. –dice mostrándose insegura en su tono de voz.
Kailan esta en la habitación que le fue asignada desde que llego ahí, se encuentra parada frente al espejo, recargando sus manos en este. Sus ojos muestran frustración, pero sobre todo tristeza, además se notan enrojecidos y que se esta conteniendo las ganas de llorar.
- (No llorare. Lavi-kun no merece que derrame ninguna lagrima… además… además siempre supe que él no sentía nada por mi, así que no debo sentirme desilusionada… pero lo que mas me enoja es que yo sienta algo por él, odio mi maldito corazón por sentirse así y mas por tener sentimientos a un idiota que no merece siquiera mi atención) –Kailan frunció el entrecejo.
- ¡Kailan, ¿estas ahí? –se oye la voz de Lenalee tras la puerta a la vez que esta toca la misma.
Kailan rápidamente corre hacia la cama y brinca quedando boca debajo de una forma algo graciosa justo en el momento que Lenalee abre la puerta.
- ¿Estas dormida? –pregunta extrañada mientras se adentra completamente a la habitación cerrando la puerta tras de si.
- No. Solo me duele la cabeza, el ver a Lavi-kun decir esas cursilerías me creo un trauma. Jamás pensé oírlo decirle algo así a alguien. –dice sin levantar su rostro no dejando que Lenalee la vea.
- ¿A ti también se te hace extraña la declaración? –pregunta sorprendida al ver que no fue la única.
- ¡Claro! Cualquiera se sorprende si vez a alguien que ha sido como tu hermano mayor declarándose de esa forma. Tú estarías peor si hubieras visto a Komui. –dice burlona, aun así sigue escondiendo su rostro en la cama.
- Ni lo digas, seguro yo me doy un balazo si veo algo así. –dice asqueada, teniendo la frente sombreada de azul y Kailan sonríe divertida. –Pero ya hablando enserio, quiero decirte que Lavi no fue el único en hacer una declaración de amor a ese nivel. Eiren también se le declaro a Piere, dijo sentir cosas que nadie mas le hace sentir hacia él.
- ¡¿Qué? –exclama sorprendida Kailan sentándose de golpe en la cama y mirando con los ojos muy abiertos a su amiga, mostrando lo difícil que le es creer eso.
- Oye, ¿por qué tienes los ojos rojos? –pregunta curiosa.
- Tal vez me quiere dar conjuntivitis. –dice agitando una mano restándole importancia y Lenalee alza ambas cejas extrañada. – ¡pero ese no es el tema! ¡¿Cómo que nee-san se le declaro a Piere?
- Pues así como lo oyes, su declaración fue parecida a la de Lavi: "te rechace porque me dio miedo las cosas que me causaste" –dice simulando comillas con sus dedos. –Allen me lo dijo. –Kailan muestra sorpresa e incredulidad en los ojos, para después entrecerrar sus ojos de forma sospechosa.
- ¿También sientes que hay algo raro? –Kailan asintió mostrándose pensativa. – ¿Ósea esos dos declararse a alguien que apenas saben que existe hace unos días? No sé tú pero pienso que hay gato encerrado.
- Lo más raro es que usaron el mismo pretexto. –dice pensativa y Lenalee asintió estando de acuerdo.
- Por eso llame a nii-san y él me dijo que nos mantengamos alertas, que vigilemos mucho a Ángela, pero en especial a Lavi. Lo mismo con Piere y Eiren, así que le llamare a Allen para que le diga a Kanda. –dice con seriedad. –Pienso que nii-san sabe algo que aun no nos puede decir, aun así pienso que le debemos hacer caso, es algo loco y extravagante, pero cuando la situación lo amerita sabe porque hace y dice las cosas. –Kailan asintió estando de acuerdo.
Después de que Lenalee hablara con Allen por teléfono, este fue en busca de Kanda a su habitación. El albino abrió la puerta sin tomarse la molestia de tocar, y alzo ambas cejas al ver al peli-azul haciendo su maleta.
- ¿Piensas irte? –pregunta curioso.
- Hmn. –exclama sin siquiera voltearlo a ver y sin dejar de meter sus pocas prendas a su mochila de viaje.
- Oye, puede que la misión sea muy estúpida, pero sigue siendo una misión y no podemos irnos hasta terminarla.
- Por si no te has dado cuenta la misión termino en el momento en que la loca se le declaro al niñato consentido, moyashi. –dice cortante, volteándolo a ver con fastidio. – ¿Y que crees? La misión fracaso.
- Que es Allen. -dice entre dientes. - Y te informo que la misión aun no termina Bakanda. –dice con burla, mostrándose divertido al ver como Kanda rodaba los ojos. –Lenalee me hablo y me informo que extrañamente Lavi se le declaro a Ángela de una forma muy parecida en la que Eiren se le declaro a Piere. –Kanda mostro leve sorpresa en su mirada haciendo que Allen amplié su sonrisa. – Raro ¿no? Y eso no es todo, Lenalee dijo mas cosas y nuestra misión va a tomar un giro interesante. –el albino movió sus cejas de arriba debajo de forma insinuante mientras que Kanda aunque no se mostrara curioso Allen sabe que lo esta.
Los besos aumentaron de intensidad al igual que las caricias, en este momento Piere esta sentado en el sillón y sobre sus piernas, sentada a horcada esta Eiren, quien le rodea el cuello con sus brazos acariciándole la nuca mientras lo besa.
Piere metió su mano dentro de la chaqueta y subió con lentitud, pero cuando estaba por llegar a los senos de la chica esta se tenso y se separo de él rápidamente, poniéndose de pie, pero el movimiento brusco la hizo hacer una mueca de dolor y tocarse donde tiene las costillas.
- ¿Qué pasa? ¿Te lastime? –pregunta algo preocupado, para él no paso desapercibido la mueca de dolor.
- No. Solo recordé que acabo de llegar de una misión y no me he bañado. Sabes que las mujeres somos mas cuidadosas con nuestra higiene cuando estamos con un hombre. –dice nerviosa y rascándose la nuca.
- No soy tonto Eiren. –dice mirándola con ojos entrecerrados. –Desabróchate la chaqueta. –ordena con firmeza.
- Que aventado. ¿Qué me crees? –dice indignada, abrazándose a si misma como si la quisieran ultrajar.
- ¡Sabes que te lo pido para ver tus heridas! –grita molesto.
- Pues pidiéndomelo con eso así, lo hace menos creíble. –dice burlona apuntando su entrepierna por lo que Piere baja la mirada viendo la carpa que tiene ahí, por lo que rápidamente pone sus manos intentando tapársela. –Bueno amore, tengo que reportarme con mis superiores, prometo venir cuando termine. –dice dando media vuelta caminando hacia la puerta
- ¡Espera Eiren! –grita intentando seguirla, pero su problema en su entrepierna le impide caminar a paso rápido.
Eiren abre la puerta viendo a la pareja Harcourt que muestra sorpresa al verla y atrás de ellos están Kanda y Allen.
- ¡Padre! ¡Madre! –exclama sorprendido Piere al llegar atrás de Eiren y ver sus padres.
- ¡Hijo! –exclaman sus padres.
- ¡Suegros! –dice sonriente Eiren y abriendo sus brazos dispuesta a abrazarlos.
- ¿Suegros? –dicen sorprendidos los señores Harcourt viendo a Eiren sorprendidos, para después mirara a su hijo en busca de una explicación, pero ambos bajaron la mirada notando el bulto que tiene su hijo en los pantalones haciendo que este intente cubrirse avergonzado.
Allen se sonrojo al ver lo mismo y Kanda inclino su rostro haciendo que su flequillo tape su expresión sombría.
- Ah, puedo explicarlo. –dice nervioso al ver como su madre y padre lo miran furiosos en busca de una explicación.
- Explícaselos bien cariño. Te veo luego. –dice Eiren melosa, dándole un beso en la mejilla, para después hacer su huida, y Piere la miro incrédulo por dejarle eso solo a él, pero cuando paso alado de Kanda este la tomo del cuello de la chamarra.
- No te dejare huir. –susurra tétrico solo para que ella lo oiga y Piere por primera vez se sintió satisfecho por algo que hizo su guardaespaldas que parece nena.
Eiren miro a sus suegros notando como un aura asesina los rodea, luego miro de reojo a Piere que sonríe satisfecho hacia Kanda por lo que hizo, para después mirar a su opresor que la mira tétrico y suspiro con pesadez.
- (¿Qué odio mas que amarrarme a un solo hombre? La respuesta es: conocer a los suegros, mas a los que están molestos por descubrir que su hijo andaba haciendo cosas indecentes conmigo) –la frente de Eiren se sombreo de negro.
Ángela esta acostada en el sillón y Lavi esta encima de ella, pero sin aplastarla, ambos se besan con pasión y se acarician con intensidad.
Ángela acaricio el torso del pelirrojo y Lavi rompió el beso haciendo una mueca de dolor.
- ¿Te lastime? –pregunta preocupada.
- ¿Sabes? Creo que mejor dejamos esto para después. –dice apenado a la vez que se endereza sentándose en el sillón.
- ¿Te duelen tus heridas? –pregunta mostrándose mas preocupada.
- Algo. –dice sonriendo de forma exagerada.
- Déjame revisarlas.
- No es necesario.
- Aun así lo hare. –dice con firmeza.
- Como quieras. –dice resignado.
Lenalee y Kailan van hacia el salón principal para hacer lo que Komui les pidió, al llegar al salón Kailan abrió la puerta presenciándose ante ella la escena de Lavi acostado en el sillón boca arriba con Ángela sentada a horcadas en su cadera abriéndole la chamarra.
Al abrir la puerta ambos voltearon viendo a Kailan mostrándose inexpresiva y Lenalee a su lado toda sonrojada.
Así como Kailan abrió la puerta la cerro haciendo que Ángela y Lavi se miren entre si.
- Lo malinterpreto. –dice Lavi teniendo la frente sombreada de negro, el que la chica que conoce desde niña lo haya visto así y malinterprete las cosas le dio un vuelco raro en el estomago, además también Lenalee los vio.
- ¡Que pena! –exclama exaltada Ángela, teniendo todo el rostro sonrojado.
- Debimos tocar antes. –dice Lenalee teniendo sus ojos entrecerrados, mirando la puerta al igual que Kailan.
- ¿Por qué no me sorprende que ese pervertido no desaprovechara oportunidad? –dice tétrica Kailan y Lenalee asintió dándole la razón.
Ambas suspiran con pesadez y dan media vuelta para irse de ahí, pero no dan ni un paso mas y ensanchan los ojos al ver a los señores Preminger ahí mirándolas extrañados.
- ¿Dónde esta mi hija chicas? –pregunta el señor Preminger.
- Ahí. –dice tétrica Kailan, apuntando la puerta.
- Per… Lenalee no pudo seguir hablando porque Kailan le tapo la boca.
- Entre señor, su hija los espera. –dice tétrica.
- (Kailan puede ser muy maldita cuando esta enojada) –Lenalee mira con ojos entrecerrados a su amiga justo cuando los señores Preminger se encogen de hombros restándole importancia por la actitud de esos dos y pasan alado de ellas para ir al salón y saludar a su hija.
El señor Preminger abrió la puerta y se quedo estático en la entrada al igual que su esposa al ver a su hija encima de un desconocido que esta acostado en el sillón y con la chaqueta desabrochada. A los ojos del señor Preminger ese hombre tenia cara de un maldito pervertido violador, él no ve que su hija es la que esta encima de él, solo ve al pervertido que esta en una posición indecente con su hija.
Cuando la puerta fue nuevamente abierta Ángela y Lavi voltearon topándose con la mirada sorprendida que luego cambio a asesina del señor Preminger, y la sorprendida de la señora Preminger.
- ¡Papá! ¡Mamá! –exclama avergonzada y sorprendida Ángela parándose rápidamente.
- (Papá y Mamá, eso explica porque el señor me quiere matar con la mirada. No solo Kai-chan y Lenalee me vieron cuando en verdad no estoy haciendo nada aunque parezca lo contrario— quitando que antes si lo estaba haciendo—, sino que ahora los padres de Ángela también han malinterpretado las cosas) –a Lavi se le sombreo mas la frente de negro, sabiendo que lo que viene no es nada bueno.
- ¡Quiero explicaciones y las quiero ya! –dice con firmeza y furia el señor Preminger.
- (¿Por qué nunca he tenido novia? La respuesta es: me quería evitar situaciones como estas en las que en verdad tengo que dar explicaciones) –Lavi suspiro con pesadez a la vez que se sienta en el sillón con cuidado de no lastimarse.
Continuara
la vdd tambien sospecho ke ay gato encerrado, esos dos andan muy sospechosos
¿ke sera? ¿se vera en el sig kap lo ke es? ¿ke paso con los noah? estas y mas preguntas se resolveran en el si cap jajaaa
espero el kap les haya gustado
cuidense
GRACIAS POR SUS REVIEWS
BESOS
KRISS
