En cuanto salieron del colegio, Sakura y Naruto se dirigieron a la parada del autobús, y ante la mirada complacida de Ino y Tenten, esperaron por el transporte que los llevaría a su... ¿cita?

Ahora que estaba a solas con el rubio, Sakura no pudo evitar pensar que todo aquello parecía una cita, sin embargo no quería hacerse demasiadas ilusiones, Naruto era un buen chico, pero era demasiado pronto como para imaginar que el tenia algún interés romántico en ella, así que desechó la idea por el momento.

El rubio fue muy atento durante todo el camino hasta el centro comercial, donde tendría lugar su almuerzo junto a Sakura. Él sabía que esto no era más que una salida normal entre amigos, pero por alguna razón estaba completamente nervioso…

— ¿Que te gustaría comer? — pregunto el rubio mientras subían por las gradas eléctricas

— Hmmm...la verdad no se me ocurre nada... ¿De qué tienes ganas tu?

—¿Yo?...pues cualquier cosa me vendría bien, tengo hambre jeje — dijo él con una sonrisa

— Jajaja ok, entonces busquemos algo rápido — respondió ella; resultaba un poco extraño tratar a Naruto fuera de la escuela, pero era agradable.

Mientras tanto, Sasuke caminaba sin mucho ánimo por la acera, llevaba una bolsa de comida rápida en la mano y tenía el ceño mas fruncido que de costumbre.

En su mente se repetía una y otra vez la imagen de Sakura alejándose con el delegado, ambos sonrientes, emanando armonía por cada poro. "Maldición..." Se sentía molesto, confundido y ansioso. Había considerado seguirlos en cuanto los vio salir juntos, pero ¿Qué caso tenia? Iba a terminar más molesto que ahora, además, no tenía ninguna razón para estar al pendiente de lo que Sakura hiciera o dejara de hacer... ¿O sí?

Nada tenía sentido. Se dirigió hasta la librería, abrió la puerta de un empujón y la campana sonó violentamente.

—Bienve... ¿Sasuke?

— Hey... — fue toda su respuesta y se dirigió hacia la oficina de Sasori. — Voy a comer aquí... — anuncio cuando estaba a medio camino.

— Amm está bien...oye, ¿Donde está Sakura?

— ¿¡Acaso te parezco su madre!? ¿¡Por qué tendría que saber donde esta!? — dijo gritando mientras daba media vuelta para encarar al molesto primo de Naruto.

Para su sorpresa Sasori se había tomado la respuesta con calma, y ahora solo observaba atentamente y con extraña frialdad al azabache; su habitual jovialidad y buen humor parecían un sueño.

— ...— Sasuke guardo silencio, sosteniendo la fría mirada de su jefe.

— Escucha Sasuke, no sé qué es lo que te pasa pero voy a pedirte que te tomes el día libre — dijo Sasori con voz neutral.

— ¿¡Qué!?

— ¡No vas a atender a mis clientes con ese humor! — anunció el dueño alzando levemente la voz, tras lo cual soltó un leve suspiro — Puedes comer en la oficina y luego retirarte.

— ...— El pelirrojo se dirigió a la puerta de entrada en silencio, sosteniendo la mirada de Sasori hasta el último minuto.

— Me iré ahora. — dijo tirando de la puerta lentamente y desviando la mirada hacia el exterior.

— Bien...Espero verte mañana, con un mejor humor — fue la respuesta de Sasori, no era necesariamente una amenaza, pero su tono carente de su habitual jovialidad resultaba chocante.

— Seguro...Y sobre tu pregunta...— Sasuke observó fijamente los ojos de Sasori y luego de una pausa dramática añadió — Tu primo debe estar seduciéndola ahora mismo — sonrió de forma irónica, disfrutando como la expresión calmada de Sasori se convertía en una de desconcierto.

— ¿¡QUE!? ¡SASUKE! — Para cuando Sasori fue capaz de articular una palabra el azabache ya había salido de la librería a paso ligero, no tenía rumbo fijo, simplemente tenía que alejarse lo más que pudiera de ese lugar.

Mientras tanto en el centro comercial, totalmente ajenos a lo que acontecía a unas cuadras de distancia Naruto y Sakura finalmente se encontraban sentados en su mesa disfrutando de su almuerzo. Luego de pensarlo un poco optaron por entrar en un establecimiento donde la especialidad era el pollo en diferentes presentaciones. Como todo un caballero, Naruto se había ofrecido a pagar la cuenta, y aunque Sakura se negó al principio, no hubo forma de hacer que el rubio accediera a dejarla pagar su propia comida.

Sakura se encontraba en una mesa del restaurante, esperando que Naruto llegara con la comida y pensando en cuan agradable resultaba pasar tiempo con alguien civilizado, cuando el sonido de su teléfono le hizo dejar sus pensamientos y volver a la realidad. Era un mensaje de texto.

"De: Ino

Asunto: CITA 3

Holaaaa ¿Cómo está yendo todo eh? ¿Te lo estas pasando bien con el delegado? Apuesto a que si. Tienes que contarnos TOOODO lo que pase en la cita Ok? ¡TODO!

Abrazos²"

Sakura soltó una pequeña risita al leer el mensaje, sin duda de sus dos amigas Ino resultaba la más entusiasta con todo tipo de cosas (excepto el estudio) y era especialmente entusiasta cuando se trataba de relaciones. Ino era una fan empedernida de las comedias románticas y las películas románticas en general, y si a eso le agregamos que Sakura tenía una "cita" con el que ella misma denominara "el chico bueno de la película" era demasiado para su pequeño corazón de fangirl.

"De: Sakura

Asunto: NO CITA 3

Vale, yo les contaré todo en cuanto las vea. Pero esto NO es una cita, ok? Es una salida entre amigos, ¿vale?

—"¿Qué rayos estás pensando Ino?" — pensó Sakura divertida mientras devolvía el celular a la bolsa de su pantalón. Naruto llegaba en ese momento con la bandeja de comida, y Sakura tuvo que disimular un poco y dedicarle solo una pequeña sonrisa al rubio, pero por dentro tenía ganas de reír a carcajadas y contarle lo que sus amigas le habían enviado.

— Aquí está — dijo el rubio colocando la bandeja sobre la mesa de modo que ambos la alcanzaran — Espero que te guste el "wrapstar".

— Seguramente sí, no creo que tengas malos gustos para la comida — respondió Sakura tomando la caja que contenía su comida y abriéndola. Dentro había una especie de hambuerguesa, ¿O más bien un burrito con forma de hamburguesa?, la chica no sabía cómo describirlo, era algo que nunca antes había comido y que había accedido a probar porque el rubio había mencionado que de ese establecimiento, el "wrapstar era su comida favorita".

Naruto estaba comiendo una papa frita mientras observaba fijamente a Sakura esperando ver su reacción a la "primera mordida", pero la chica giró la vista inesperadamente y se encontró con los ojos del rubio.

— ¿Qué? — dijo Sakura conteniendo la risa, Naruto se había sonrojado levemente en cuanto ella volteó a verlo.

— Nada… Lo siento — contestó el rubio con una leve sonrisa, apenado por observarla descaradamente.

Sakura soltó una pequeña risa y procedió a darle la primera mordida a esa "hamburguesa burrito" como ella había decidido llamarla. Para su sorpresa, sabía extremadamente bien, tanto que tuvo que tomar unos segundos para averiguar que parte de todos los ingredientes que llevaba le hacían tan deliciosa.

— Está delicioso!

— Lo sé, sabía que te gustaría — dijo el rubio relajándose, la anterior situación incómoda se había esfumado.

— Es el elixir de la vida… — Mencionó Sakura en voz baja.

Tras una leve pausa, ambos echaron a reír por el estúpido comentario de Sakura, mientras algunos de los comensales más cercanos los observaban riéndose con ellos o de ellos. No así, cierto chico que se encontraba en un extremo del restaurante, observando fijamente a la pareja mientras la sangre le hervía al pasar por sus venas.

Aún cuando Sasuke había decidido no seguirlos en un principio, su determinación se había venido abajo en cuanto Sasori le había obligado a tomarse el día libre. El estaba molesto, y una de las causas principales de su mal humor estaba a algunas mesas de distancia almorzando alegremente con el que podría llamar su némesis.

El azabache había salido de la librería de Sasori y tras unos minutos de inconsciencia se había encontrado a sí mismo a pocos pasos del centro comercial donde sabía (por los entusiastas comentarios que Ino hiciera sobre eso mientras esperaba el autobús) que Naruto y Sakura iban a tener su cita. Luego de pasarse unos minutos pensando en dónde podrían haberse metido, decidió darse una vuelta por los restaurantes, y para su sorpresa, luego de pasar por dos establecimientos, ahí dentro del tercero, sentada sola en una mesa observando su celular estaba Sakura con una blusa verde y aretes turquesa a juego con sus pulseras. Había que aceptarlo, ella no era ningún "icono de la moda" pero su extraña forma de vestir era parte de eso que la hacía única.

—"¿Única…?" — Sasuke se detuvo ante este pensamiento mientras mordisqueaba sus papas fritas. El azabache había comprado comida antes, casualmente era la misma cadena*, así que solo entró y se sentó como si hubiera comprado la comida ahí mismo.

Su mirada se clavó en la espalda de Sakura, sus cabellos cerezos caían onduladamente sobre la tela verde de su blusa. Castiel llevó otra papa frita a su boca y la mastico lentamente.

— "Claro, Sakura es única" — pensó — "Es la única persona que conozco que ame enfermizamente los libros, es la única que sea atrevido a encararme sin el mayor signo de miedo, es la única que…." — sus pensamientos se detuvieron en este punto, una revelación estaba llegando — "Es la única que puede volverme loco de celos…"

Para Sasuke las personas a su alrededor no tenían la más mínima importancia, pero entre todos ahí estaba Sakura, una chica nada especial, una friki de los libros, una terca, ¿Y era ella quien ahora llamaba su atención? ¿Era ella quien despertaba en él los hasta ahora dormidos celos?. Recordó entonces las emociones que el verla con Naruto le producían, recordó aquella escena de Sakura y Sai en la librería; por más que quisiera no podía negar la naturaleza de esos sentimientos, eran celos, celos de la relación que parecía mantener la chica con los otros dos.

— Qué estupidez…— dijo en un susurro para sí mismo el azabache, riéndose de su reciente análisis de la situación.

Del otro lado del establecimiento, Sakura y Naruto sostenían una alegre conversación sobre los intereses en común que habían encontrado, libros, música, etc. Hasta que la joven volvió a sentir su celular vibrando.

— Disculpa…— dijo ella sacando el aparato y revisándolo rápidamente.

— Tranquila. — contestó el rubio, al tiempo que recordaba haber dejado su celular olvidado en su mochila. Decidió aprovechar la oportunidad para revisarlo así que lo sacó.

El rubio no estaba listo para lo que a continuación se presento ante él en la pantalla del teléfono, había 3 llamadas perdidas de su primo Sasori, y al parecer había varios mensajes de texto del mismo remitente. Naruto le dio un vistazo rápido a algunos de los mensajes, preguntas como "¿Dónde están?" "¿Qué haces con Sakura?" y amenazas muy al estilo de Sasori aparecían en la mayoría de mensajes, todos con el claro fin de dejarle claro al rubio que por algún medio Sasori se había enterado de su cita con Sakura.

—"Sasuke"… — pensó el rubio. Seguramente el azabache le había contado a su primo que él y Sakura se habían marchado juntos del colegio. Pero, ¿Qué ganaba Sasuke con eso?...probablemente arruinar su cita con Sakura.

— Era Sasori— dijo Sakura con voz suave mientras guardaba nuevamente su celular — Dijo que le dio el día libre a Sasuke…que por favor no me demorara en llegar…

Naruto desvió su atención del móvil con las amenazas de su primo y se fijó en Sakura, su semblante había cambiado completamente, su sonrisa se había desvanecido un poco, pero no parecía triste, ¿Preocupación? ¿Enojo?, el rubio no podía decidir qué emoción era la que ella estaba demostrando en ese momento.

La mente de Naruto empezó a hacerse un caos, no entendía muy bien que le pasaba a Sakura, no sabía por qué Sasori actuaba de maneta tan alocada con él cuando la chica estaba de por medio, y más importante, su odio hacia el azabache estaba creciendo significativamente…