Viaje

Se acurrucó aún más entre sus tres chalinas, tratando de pegarse más al cuerpo contrario, si eso era realmente posible. Sintió los brazos de su tensai rodearlo y envolverlo en otro posesivo abrazo. Ignorando a los demás integrantes del equipo de tenis, quienes hacían lo imposible por mantenerse calientes, soltó una risita al sentir los cálidos labios de su pareja sobre su cuello, para luego sentir también la punta de su lengua. Su suerte lo hizo sonreír maliciosamente. Pensó en que tal vez ese viaje acabaría siendo solo lindo para ellos dos, ya que lo otro no parecían querer abrazarse.