Los personajes que reconozcan son de SM, los demas y la locura es solamente mia.

Que tal nenas? Espero que esten todas bien, paso por aquí y actualizo, es el capitulo mas largo que he hecho, nos leemos abajo, Enjoy!


-QUE COÑO HAS HECHO ISABELLA!- me quede mirándole sin saber que decirle, mas una sonrisa cínica salió de mis labios.

-Que he hecho?- resople, y eso solo hizo que se enojara mas, y las aletas de su nariz se inflaran. – pues hacerte un favor.

Me gire y comencé a recoger mi ropa lo que sentí a continuación fue la mano de Edward marcándose fuertemente en mi brazo, sisee de dolor.

-mierda, suéltame!- grite tratando de zafarme mas no pude.

-Como… como pudiste hacerme eso, hacerle eso a ella.- señalo a la puerta- joder! Iba a terminar con ella de buena manera pero claro tenias que hacer todo por tu cuenta no?- me soltó haciéndome perder un poco el equilibrio por lo zapatos que llevaba.

-da lo mismo Edward, te dejas coger por mi, sabes que me deseas, tu pene no puede estar en su lugar cuando estoy cerca- termine de colocarme la bata en la atenta mirada de Edward.

-cállate, cállate y ….- se giro hacia el ventanal pasando su mano por su ya desordenado cabello.- quiero… quiero que te largues- me puse fría, me... me iba a echar? No podía ser cierto.

-como? Me estas echando?- mi voz sonó un poco histérica, mierda no podía perder el empleo así, no era esto lo que quería conseguir.

-si coño, te estoy echando de mi maldita empresa, te quiero fuera de aquí pero mas rápido que de carreras.- no estaba gritando mas, susurraba y eso me ponía aunque no quisiera los pelos de punta.

-no, no puedes hacerme esto…- se giro y me miro con la cara desfigurada, joder.

-claro y tu si me pudiste hacer eso a mi? Mierda, ella no tenia la culpa de nada, es una buena mujer!- grito y sentí algo en mi pecho hacer "crack", deseche esa idea.-

-entonces que soy yo? La puta con la que te coges cuando te da la gana? Eso soy para ti, no mas?- cada vez la furia recorría mi piel y mis entrañas. Suspiro.

-has el favor de irte ya de una vez, te llamara mi secretaria para darte tu liquidación, que en verdad no debería de darte.

-no quiero tu maldita limosna, quédatela algún día me agradecerás lo que hice- y quedando con el poco de dignidad que no se si tenia me gire saliendo de su despacho dando un sonoro portazo. M-I-E-R-D-A y ahora que….?

Fui directo al camerino y sin mirar me cambie con la ropa que traje sin ver atrás, sin ver a nadie mas. Perdí el único trabajo que había conseguido, tenia que pagar el puto apartamento que apenas tenia unos días rentando, que coño iba hacer ahora?

Baje las escaleras a prisa, al salir un ventarrón arraso llevándose todo a su paso, me cubrí a conciencia tratando de ver donde quedaba la puta entrada del metro. Me subí al trasto ese en cuestión de segundos y el camino fue todo un caos, pero nada a mi alrededor, era mi cabeza que explotaría en cualquier momento.

Como pude ser tan estúpida? No estúpida queda corta, mi trabajo…. Perder mi trabajo y mí ahora casa? Aparte de que ahora tenía a Alice en ella? No podía ir peor!

Me di cuenta que estaba frente a la puerta de mi casa porque casi me choco con ella no teniendo mas tramo que caminar, saque la llave y entre sin mas. Alice estaba sentada en el salón viendo un programa de Tv, al verme sonrió pero duro poco, mi cara parece que denotaba todo.

Despacio se acerco a mi, como si temiera que saltara y me la comiera, si… antes hubiera sido así pero ahora no? Ella y Dan eran grandes amigos, los mejores.

-Bella? Estas bien?- susurro, yo negué.- puedes confiar en mi lo sabes verdad?- la mire y en sus ojos había una sinceridad increíble, suspire y me senté en el sillón tomando el cabello entre mis dedos.

Después de varios minutos en silencio, la sentí sentarse a mi lado y suavemente acariciar mi espalda.

-nada me sale bien Alice…- trague el nudo que tenia en la garganta- todo lo que pasa es mi puta vida es tragedia, cosas malas y ya no aguanto Alice, de verdad que…-un lastimoso jadeo salió de mi y hasta ese momento me di cuenta que mis muslos estaban húmedos, húmedos de mis lagrimas que salían a borbotones.

-nena me preocupas, que ha pasado? Cuéntame te hará bien.- negué.

-nada me hará bien Alice, no entiendes, tu… tu no comprendes la cantidad de cosas feas que llevo en mi interior, estoy harta, cansada de luchar y que todo se vaya a la mierda, pero solo yo tengo la culpa sabes? Nadie más.

Seguí llorando amargamente por mas tiempo, no se si fueron horas o minutos, ya perdí la noción del tiempo. Lentamente Alice se acerco mas a mi y halo mi cuerpo a su regazo, me deje llevar, ya estaba harta de seguir diciéndome a mi misma que era fuerte, por un momento quería ser débil y llorar.

Acaricio mi cabello, estaba casi quedándome dormida, perdiendo la conciencia…

-se que has pasado miles de cosas feas, tus ojos no mienten, solo tristeza vi en ellos desde la primera vez, y yo… lo siento mucho Bella…- sus palabras salían sin pensar de sus labios, susurrándolo como si estuviera hablando con ella misma.

-no siempre fue así Alice- ella dio un respingo, no esperaba que hablara.

-Bella yo… perdón no quise decir eso. Negué aun en su regazo mirando fijamente un punto indefinido de mi sala.

-era feliz, muy… poco a poco, mas problemas, mi padre pegándole a mi madre, drogas, alcohol, vender mi virginidad por dinero, golpes, humillación….- suspire, era bueno hablar- salir huyendo de tu lugar de nacimiento por ser alguien, por salvarte, llenarte de mierda con cosas que no haría una mujer seria.- siguió sin inmutarse- y encontrar en vez de salvación en un nuevo lugar mas problemas, mas mierdas, mas dolor….

Calle, no tenia nada mas que decir, es era mi vida y quien podría cambiar eso? Era una puta adicta al sexo, pretendiendo cambiar esa vida por estudios y ahora?

-que paso para que explotaras Bella?, alguien…Te hizo daño?- reí, pero no una risa sincera.

-de todo, hice… hice algo malo pretendiendo quedarme con alguien bueno… lo dañe Alice, me hizo daño en su momento y yo queriendo usar lo que hacia perdí mi trabajo y … estoy jodida.

-que harás ahora en este caso?- me levante y la mire, veía determinación en sus ojos.

-como? No te entiendo?-

-pues que tienes que seguir con tu vida Bella, si quieres mejorar tu vida debes seguir y yo te ayudare, lo prometo.- me quede sin palabras, era un ángel que Dios había mandado para calmar este demonio interior que llevaba día a día conmigo?

-como puedes ser tan buena Alice, después de todo lo que te ha pasado?- ella sonrió y tomo mis manos entre las suyas.

-continuando, esa la clave de ser feliz Bella, continuar, dejar todo eso que te hace mal, que te pone triste, esos recuerdos que te hacen daño, cuando aprendes a lidiar con ellos y a saber que eso fue parte de tu vida pero no de tu presente entonces puedes ser feliz y seguir tu vida, solo así lograras lo que te propones.- se encogió de hombros, me dio las mejores palabras y solo se encogió de hombros? Joder! Me lance a sus brazos y llore, como nunca había llorado.

Llore por todo, mi vida, mi familia destruida, mis malas decisiones, mi demonio interior, por todo lo malo que me paso, por eso que perdí y que no me había dado cuenta hasta ahora… el.

-te sientes mejor?- asentí y limpie mi cara hecha un desastre.- pues vamos, ponte de pie, date un buena ducha y cenemos juntas, tenemos que comenzar de nuevo Bella.

-gracias Alice, por tus palabras y bueno…. Por todo, de veras..- ella sonrió y asintió. Me dio la mano y el tome.

-hey Alice, hay un problema…- ella se giro y levanto una ceja esperando- ya no tengo trabajo, que vamos hacer? Donde vamos a vivir ahora, la universidad, perdón por meterte aquí ahora no tendremos donde vivir las dos y ….- corrió y me tapo la boca

-coge un poco de pausa si? Prometes que no seguirás despotricando palabras tontas?- levante una ceja y asentí de buena gana, ui! La pequeña tiene carácter.- bien, te tenia una buena noticia pero dadas las circunstancias… -suspiro y me miro- conseguí un trabajo!- chillo y casi me rompe los oídos, sonreí sinceramente por ella.

-enserio? Oh wow en donde?-

-de secretaria en un buffet de abogados, estoy mas que feliz!- dio unas palmadas de alegría.

-me alegro por ti nena, enserio!, te prometo que yo también pronto conseguiré para que no lleves toda la carga tu solita si?- asintió y se perdió en la cocina dejándome sola.

Rápido me metí en el baño duchándome a conciencia sin darle muchas vueltas al asunto, las palabras de Alice, ese pequeño torbellino que llego a mi vida de la forma mas rara posible, como todo realmente, porque ni hablar de Dan… rodé los ojos en mi cabeza.

Seque mi cuerpo y fui directo a mi habitación, unos shorts y una blusita de pijama, recogí mi mojado cabello en una maraña. Me sentía limpia, realmente rara y diferente a la vez.

Camine descalza guiada por el olor a pizza… mi estomago sonó fuerte pidiéndome alimento. Caliente sobre la mesa estaba una rica pizza casera de piña, la boca se me hizo agua.

-eso se ve delicioso Alice- susurre.

-no pierdas tiempo nena, coge un pedazo vamos, quiero que pruebes mi deliciosa receta de familia.- la mire y me encogí de hombros, tome una y la mordí despacio, cuidado no quemarme con el queso burbujeante.

Gemí, mierda gemí y por primera vez no por un puto orgasmo, Alice aplaudió satisfecha por mi respuesta.

-Joder Alice, esto si que es delicioso, te voy a amar por siempre si me cocinas esto diario- ella rio por mi comentario.

-me agrada que te guste, gracias!, pero no creo que diario te haga bien, te vas a poner gorda en poco tiempo.

-en verdad comiendo esta delicia?- cerré los ojos saboreando otra mordida- no me importaría en absoluto- termine con la boca llena.

Sentía una leve caricia y un par de cosquillas en mi cara, no era molesto pero quería seguir durmiendo en mi cómoda cama, déjenme. Moví las manos apartando eso molesto que no me dejaba seguir en el mundo de Morfeo. Unas risitas me hicieron abrir despacio los ojos.

Esos ojos azules me dieron la bienvenida a un nuevo día, suspire porque ya no sabia que hacer con el, no aprendía modales ni que se lo metiera con un cohete por el culo.

Me miro y en sus ojos supe que el sabia todo o por lo menos algo de lo que había pasado anoche, sin hablar se acerco a mi tomándome de la cintura, metiendo mi cara en su pecho. Aspire ese olor a limpio, a piñas y lavanda, todo un mix. Me sentí… segura en sus brazos y sin querer las lágrimas volvieron a correr por mis mejillas mojando su camiseta negra que le quedaba de infarto.

-desahógate nena, vamos… sabes que estoy aquí contigo.- acariciaba mi espalda mientras me decía palabras dulces que no entendía pero que agradecía en ese momento.

Porque lloraba? Sencillo, sentía que estaba perdida, lo quería negar todo el tiempo, estos 4 meses trabajando para el, para Edward, mi jefe, bueno ahora no mas jefe. Cuando me tocaba me hacia vibrar, me llevaba al cielo en pocos segundos. Me hacia sentir deseada como nunca y por estúpida e inmadura y llena de mierda después de que el pidiera disculpa de la forma mas linda de todas yo le pago así, ruin y estúpidamente le perdí…

Respire y solo así pude detener en un momento las lagrimas que salían de mis ojos.

-porque no eres heterosexual? O por lo menos bisexual?- le mire con los ojos llorosos y el rio.

-mmm, no me agradan las vulvas nena, solo los penes gordos y largos – me regalo esa sonrisa que tan bien me hacia sentir.

-que jodida es la vida!- levante los brazos y reímos- enserio, tu y yo haríamos linda pareja no crees?- el abrió los ojos sorprendido.

-perra, te has enamorado de mi? No puedo creérmelo- le pegue en el hombro y le abrace.

-si, siempre he estado enamorada de ti, eres mi media mitad Danielle, gracias por todo, te adoro.

Me separo de un tirón.- quien eres tú y que has hecho con mi amiga, la más sexy, perra, contestona, sangrona e insoportable que tanto quiero?

Le mire y mis ojos se llenaron de lagrimas- oh no, nena solo jugaba ven, dime que ha pasado.

Entre sollozos y jadeos, mocos y lagrimas le conté con pelos y señales todo lo ocurrido a Dan, el solo asentía y jadeaba en los momentos específicos.

-nena, me vas a excusar pero lo hiciste muy mal… si el te pidió perdón por todo lo que había hecho…- dejo la frase inconclusa y sentí mas peso en mis hombros.

-ya lo se… - baje la cabeza y sentí las lagrimas recorrerme JODER! Por que estaba tan deprimida y putamente sensible?

-ya nena, es como dijo Alice, vamos a continuar y a seguir con nuestras vidas, es lo mejor. Enfocarnos en la universidad y listo.- asentí y me acurruque a su lado.

5 de noviembre, el frio azotándonos los huesos, cielo totalmente entumecido con nubes grises… 2 semanas, solo dos semanas habían pasado de no verlo, de ser participe de mi propia estupidez.

Ya tenia un mes en mi casa, había recibido un cheque a mi dirección con mi liquidación y eso fue todo, la ultima vez que supe algo de el, ni siquiera por medio de Emmett su mejor amigo sabia nada, y era lo mejor, debía continuar mi vida sin el y ser un poco mejor persona o eso creo.

Enfundada en un abrigo purpura claro y unas botas de nieve me encaminaban al supermercado a comprar lo del mes. Bajaba las escaleras distraídas y me choque con un cuerpo grande.

-mierda ouch!- me di de lleno en la cara.

-oh perdóname… Isa?- oh como no, el cuerpo grande no era otro que Emmett.- estas bien te he hecho daño?- medio sonreí y negué.

-no estoy bien, fue mas el susto- sonrió haciendo que sus hoyuelos se marcaran.

-y como has estado? Hace semanas que ni nos vemos me estas evitando?- bueno mas o menos pero porque te darías cuenta? Reí un poco nerviosa.

-en verdad no, estoy llena en mis estudios- gran mentirosa aunque tenia su poco de cierto.

-pues me alegro que estés echándole ganas!- sonó su celular y me aleje un poquito a los casilleros de la correspondencia.

-si, exacto, ese fue el anuncio Claire, te dije que le pusieras lo mas rápido posible, necesito una persona en el área de marketing pero urgente.- no Bella ni pensarlo, te quieres alejar de El, apenas y puedes ver a su mejor amigo sin que te lo recuerde día a día esos ojos verdes, no definitivamente, no era bueno. Ya encontrare un trabajo decente en el que pueda desempeñarme y….- no quiero a cualquier persona Claire, es una capacitada, el sueldo lo amerita, es mas de lo que ofrecería a cualquiera…- y deje de escuchar mi voz interna.

*No lo hagas boba vas a salir lastimada, algún día te lo toparas.

*No seas idiota eso es posible de cualquier modo, vivimos en la misma ciudad….

*Pero mientras mas lo evites puedes "continuar con tu vida"

*Necesitas el dinero, y ese es un buen empleo y decente! Actúa

*JODER CALLENSE DE UNA PUTA VEZ!

-Claro hasta luego Claire me mantienes informado.- colgó el teléfono y yo sin darme cuenta estaba a su lado.

-Emmett, yo quiero concursar para esa posición- le dije rápido y sin pelos. El abrió los ojos y sonrió.

-enserio? Perfecto Isa, pensé que estabas trabajando ya.- negué.

-perdí mi empleo hace dos semanas y venia a decírtelo ya que tengo que pagarte la renta y no tengo el dinero completo- tome una bocana de aire, el me miraba fijamente.- pero ya que estas buscando alguien para marketing puedo ser una buena candidata- me encogí de hombros.

-no se hable mas entonces, puedes pasar mañana a la oficina- me tendió una tarjeta – la de aquí es solo la del condominio, le dices a Claire que tomaras el examen si?- asentí.

-gracias Emmett – me brindo una de sus hermosas sonrisas.

-quieres que te alcance a algún lado?- pregunto saliendo a la puerta.

-no, esta bien puedo caminar y…-

Por favor Isabella, esta tan congelado ahí afuera que mis bolas ya no existen- me reí tan fuerte que me dolieron las costillas- ven no es problema.

Me subí a su hermosa Humor 4 puertas negra, un auto justo para el. El camino fue cómodo y silencioso, gracias al cielo que no menciono el nombre prohibido para mi. Estaba tratando de sanar y continuar, la frase favorita de todos en casa.

Emmett me dejo frente al súper y me dispuse a hacer la compra, comestibles, frutas, verduras, congelados… llegue al pasillo de higiene, Shampoo, acondicionador, espuma, navajas y mis tampones y toallas sanitatarias.

Pague todo y Salí con las bolsas, debí hacerle caso a Alice, esto estaba súper pesado.

Las calles aunque con el frio que hacia estaban repletas de personas caminando de un lado a otro, realmente LA no dormía igual que NY o parecido al menos. Mi móvil comenzó a sonar y loca al fin trate de sacármelo del abrigo a puras penas, choque con una persona y las naranjas comenzaron a rodar de las bolsas como cualquier película tonta, mierda. Hoy era el día de chocar con muros humanos.

-disculpa- dije sin mirar y comencé a recoger todo, el chico a quien me lleve por delante también se agacho – no tienes que hacerlo, yo puedo.- me miro y sus ojos negros me miraron sorprendidos.

-Isabella! Como estas? Te hice daño?- mucho tiempo sin ver a uno de mis salvadores.

-oh Tyler, no, no estoy bien gracias!, como has estado tu?- nos pusimos de pie y el me dio un beso en la mejilla.

-muy bien gracias- me brindo su sonrisa encantadora.

-que ha pasado contigo? Estas como perdido- me fije en que tenia las bolsas en sus manos- ven pásamelas- negó.

-si, estaba unos días de viaje, a donde vas? Puedo acompañarte si quieres?- como decirle que no?

-esta bien vamos, es a unas cuadras no te cansas?- me miro levantando una ceja y subió las bolsas. Reí.

Tyler era muy agradable, y me alegraba que estuviera con mi mejor amigo, el de verdad necesitaba a alguien que le quisiera.

-ya no vives con Danu?-

-no, hace un mes que me mude, el sigue con su madre refunfuñando y rogando por salir- reímos al unisonó.

-pues indícame si, todavía no le he visto desde que llegue- su voz sonó apagada- creo que el esta molesto conmigo, no me contesta las llamadas…

Le mire ceñudo y resople- esa Drama Queen haciendo lo suyo, no le hagas caso, sabes que Danielle es boca de diablo y corazón de Dios- me encogí de hombros.

Llegamos en poco tiempo a mi apartamento, al llegar al lobby me gire para que me diera las bolsas del súper.

-bueno vivo aquí en el 302, a tu orden Tyler- le guiñe un ojo.

-dale, te las llevo hasta arriba, están realmente pesadas para tus pequeñas muñecas- negué riendo, no se podía con el caballero que tenia dentro. Subimos al ascensor y toque el timbre con mi mano libre.

-Sorpresa, hasta que llegas bella….- dijo esto ultimo casi en un susurro, estaba mirando fijamente y obvio no era a mi- que… que coño hace el aquí Isabella?- me miro con ojos llorosos y yo solo pude hacerme a un lado.

-pues es Tyler tu novio mucho gusto, ya pueden hablarse, fin.- me encamine a la cocina, Alice se acerco a ayudarme a guardar todo.

-ese es el novio?- asentí- por Dios estoy rodeada de gente guapa- le sonreí.

-es una gran persona sabes? … el me salvo de salir violada de un bar de mala muerte- abrió la boca en una pequeña "O".

-algún día me contaras tu historia?- le mire un momento, sus ojos verdes me miraban expectante, se sonrojo y negó- olvídalo enserio.

-algún día Alice, no hoy por lo menos, necesito… necesito crecer un poco y aguantar el dolor de perder algo que ni siquiera sabia que quería.

Decirlo en mi mente era una cosa, pero en voz alta?... jamás y si señores, mi podrido corazón había sacado una vena de color rojo, dando paso a sentir un poco, a querer estar con alguien y de esa forma cometer miles de locuras, envidiaba a Dan que tenia a Tyler, eran felices y yo quería algún día serlo. Primero comenzó a gustarme pero ahora que no le veía, ahora que no le tenia, lo extrañaba, y cuando extrañas no es otra cosa mas que le quería, le quería mucho y ahora que lo sabia era tarde, muy tarde…

Pero debía de seguir con mi vida, yo no podía estar con alguien, todo lo que tocaba se podría o le hacia daño y no quería mas dolor en mi vida de poder dañar a alguien que quiero…

-…eh bella?- moví la cabeza despejando mis pensamientos y le mire.

-disculpa Alice que decías?- guardo una lata de atún en la alacena.

-que si querías decorar la casa, ya es casi navidad y bueno quisiera alegrar este espacio con luces, un árbol grande- abrí los ojos sorprendida- uno mediano?- reí- bien uno mediano y comprar botas aunque no tengamos una chimenea que dices?

No recuerdo la ultima vez que pase una navidad en familia o algo así, regalos, felicidad y villancicos? No realmente.

-claro Alice, vamos a poner esta casa hermosa.- sonreímos las dos y caminamos a la sala.

Estaban los dos tortolos abrazados en mi sofá de 3 plazas.

-ah vieron ya se arreglaron- los ojos de Danielle brillaron de emoción.

-gracias Isa, eres la mejor, gracias por traerle- rodé los ojos.

-gracias a que hoy es el día de "choca con todos los muros humanos Bella "fue así que le encontré- mire a Tyler y me guiño un ojo sonriendo de lado, era hermoso pero no tanto como… ok silencio Bella.

-si señora Luisa, tendrá esos afiches pronto listo como siempre- escuche del otro lado que me daban las gracias – por supuesto hasta luego.

Me levante de mi silla y fui a la pequeña cocina a por un café, no era adicta pero me activaba.

-buen día Emmett- allí estaba mi jefe sentado en una silleta tomando un yogurt, se giro y me saludo mientras tragaba.

-buen día Bella, como estas hoy? Mucho trabajo?- tome la cafetera y llene mi taza amarilla con flores que me había regalado Claire, la secretaria amable de Emmett.

-todo va viento en popa, finalizando los artes de la Sra. Luisa, ya sabes- rio y negó.

-esa señora es un solo caso, pero al menos le gusta como le trabajas, es bien exigente.

Y no lo sabré yo, tenia 3 semanas trabajando con Emmett, gracias al cielo me gane mi trabajo a pulso, estaba muy feliz de que por fin ya tenia un trabajo decente y del cual me pagaban súper bien, podía mantener mis gastos y darme uno que otro gusto.

Trabajo en el departamento de Mercadeo y diseño, me encantaba esa área ya que iba avanzada en esas materias en la facultad, ese era otro lugar en el que me iba excelente, me había ganado a pulso dos diplomas como la mejor de la carrera de negocios internacionales y otro como la mejor de la facultad completa, con 4.00 de índice, excelente en verdad.

Todo iba tan tranquilo que hasta daba un poco de miedo. Jamás me volví a topar con Edward y por suerte nunca llamaba o si lo hacia al trabajo de Emmett nunca me toco a mi tomar una, si sabia por Claire que marcaba siempre pero solo eso.

Y era mejor así, el debía ser feliz después de que… después de arruinarle la vida con mis estupideces.

Salimos de la cocina directo a volver al trabajo con mi humeante taza de café. Me concentre en los diseños que tenía que terminarle a la clienta, el tiempo pasaba volando cuando hacia eso que me gustaba.

El teléfono de mi mesa sonó y conteste sin ver mirando mi ordenador.- Mercadeo a la orden?

-perdón que te interrumpa Isa, es solo para avisarte que en las primeras horas de mañana llegaran los señores de salud a hacer unos análisis de rutina por el mes de la salud laboral, te parece que te lo hagas?-

-por supuesto que si, no tengo ningún problema Claire.

-perfecto, ven sin desayunar ok?, sabes que no salen bien si de comes todas las rosquillas de la tienda- reí, eso era cierto.

-vale Claire, ya entendí, estas celosa porque no puedes comer azúcar ni calorías por la dieta- ella bufo enojada.

-si, si niña no me pongo gorda de comer grasa, adiós.

-también te quiero Claire.

Esa señora era un amor de persona, muy parecida a la señora Marcel, tendría que visitarla un día de estos.

El día pasó de prisa y me dirigí a mi casa, hoy no tenia facultad por suerte, llegue y todo estaba en silencio, aun Alice no llegaba así que aproveche para darme un baño de burbujas.

Eche sales de vainilla y chocolate en la tina mientras me quitaba mi ropa de chaqueta, el agua estaba calientita como me gustaba, odiaba el agua fría. Me metí después de recoger el pelo en una cola, una toalla doblada detrás de mi cabeza y listo.

El agua junto con el increíble aroma que desprendía me relajo de tal manera que después que sentí frio me di cuenta que me había quedado dormida. Me levante, seque mi cuerpo y sin bragas coloque mi pijama.

Cene un chocolate caliente con un croissant y quede rendida en mi cómoda cama hasta el día siguiente.

-no me toques por favor- levante la mano para llegar a el, hizo una mueca de disgusto.

-perdóname, fui una estúpida, - lagrimas caían por mis cansados ojos –

-no, me das asco Isabella, no eres mas que una chiquilla sin escrúpulos, una puta que se acuesta con todos por dinero, no eres mujer para mi aléjate.

-no por favor, no me hagas esto, he cambiado, soy mejor persona ahora por favor, Edward yo te quiero….

Se alejo

Se fue

Me dejo sola

Vacía

-NO ME DEJES!- desperté con una capa de sudor cubriendo mi cuerpo, mi camisetilla pegada como si fuera esculpida en mi cuerpo, maldita pesadilla que me asechaba.

Tenía días que no soñaba más, pero este se repetía siempre de la misma forma, Edward alejándose, Edward dejándole, Edward insultándome.

Respire profundo y me levante para un nuevo día, eran las 6 de la mañana justo, apague el despertador del iPhone, que ironía despertarme sin su ayuda.

Duche mi cuerpo y lave mis dientes, busque un traje de falda blanca y chaqueta negra, con mis inseparables zapatos negros. Hice una cola en mi cabello y me maquille sencillo. No era mi mejor día definitivamente y joder no me podía comer ni una rosquilla, malditos análisis de mierda.

Si tenía un humor de perros y todo por culpa de esos ojos verdes que no hicieron más que hechizarme…

-Buen día Bells,- se cayo lo que iba a decir- estas de mal humor?- asentí callada

-has vuelto a soñar-no fue una pregunta… rodé los ojos ella sabia todo, la pitonisa Alice. En cierta forma no la culpaba, se había despertado a media noche a calmarme por mis gritos las primeras semanas.

-si y tengo que puyarme el bracito por culpa de la semana de la salud laboral, puedes creerlo? No me puedo desayunar joder.- ella hecho una risita, ya me conocía de este humor sino no lo hiciera.

-yo también tengo análisis- se encogió de hombros- ya veras que pasa rápido y podrás hartarte de calorías Bella.- sonreí un poquito

-si quizás si, quizás no, quien sabe- tome mi cartera y me dirigí a la calle- te espero o te viene a buscar tu queridísimo?- ella se sonrojo fuertemente.

-no, no viene, tiene que salir- cogió su bolso también- vamos.- suspire

Alice llevaba unas semanas con el hermano de Rosalie, Jasper o Jazz como ella ya le llamaba. Había venido unas dos veces a la casa, era bien agradable no como su hermana "la arpia"apodada por mi y Danielle. Eran puro amor y miel, daban diabetes solo de verlo.

Tomamos un autobús ya que Alice decía que no se subiría a un metro hediondo y apretada que arruinara su traje, ni mucho menos llegar con todos los olores del mundo, yo estaba de acuerdo, duraba un poco mas pero no importaba.

Me baje unas cuadras antes que ella despidiéndome con la mano.

-podemos almorzar juntas hoy?- me grito por la ventana, me gire y abrí los ojos. Loca.

-llámame al celular imbécil- me saco la lengua con esa forma niñata de ella y me dijo adiós.

Respire profundo y me adentre a las oficinas, aun no habían llegado todos los empleados, apenas y eran las 7:20 am. Deje mis pertenecías en mi lugar, encendí el computador y me senté media molesta.

-porque refunfuñas tan temprano Isabella?- mire a Claire impecable con sus ojos grises y su cabellera rubia corta, y esas arruguitas cerca de sus ojos que delataban la edad que tenia.

-necesito mi dosis de azúcar y cafeína Claire, a que hora llegaran esos asesinos de cuerpo a puyarme el brazo?- hecho una carcajada y negó aun sonriendo.

-a las 8, así que aguanta un poquito nena, no te vas a morir- rodé los ojos.

-cállate Claire que puede ser que si, eres tu la que come dos cucharadas y ya esta llena, no puedo con eso.- la señale entrecerrando los ojos- y tu serás la culpable.

-ya tranquila, yo te recojo con palas- si las miradas matasen…- toma tengo algo que te alegrara la mañana.- me tendió un sobre amarillo y ya me imaginaba lo que era.

Silbé- oh wow que rápida y eficiente es la señora Luisa- abrí el sobre y vi unos cuantos billetes de 100 dólares dentro.

-y dime como te fue?- ataco husmeando entre el sobre, lo quite de su vista y me miro feo

-al parecer muy bien, te dejare saber- le guiñe un ojo y bufo.

-suertuda de…- miro hacia los lados buscando algún moro en la costa- mierda- me tape la boca fingiendo sorprenderme.

-oh la santa y pura Claire diciendo malas palabras…. Oh wow! Se acabara el mundo, pecadores tranquilos que Claire le ha ganado con esa palabrota el día de hoy- las risas inundaron la oficina, que bien era tener buenos compañeros de trabajo.

Rápidamente llego la hora de pincharme mi bracito. Las enfermeras y el doctor gruñón se instalaron en el salón de conferencias con su equipo torturador. Yo temblé, no me gustan las agujas, nunca.

-tu nombre es…- pregunto una amable enfermera morena.

-Isabella Swan- anoto mi nombre

-edad?- rodé los ojos desperrada por acabar todo.

-18 – asintió y me hizo señas para que pasara a la próxima estación, era la primera en ser masacrada por esas agujas chupa sangre.

Aunque no lo crean fue todo rapidísimo, ni sentí mas que un leve pinchazo, quizás era por todo el molesto día de mierda acumulado que tenia, no empecé con buen pie.

Regrese a mi cubículo con mi bracito agarrado para no desangrarme y mi sorpresa fue encontrarme con unas jugosas rosquillas de chocolate mire buscando el responsable y la vi, venia Claire con una taza humeante de café.

-que tengas buen provecho pequeña- me puse tan feliz que le di un beso.

-eres la mejor lo sabias?- ella negó

-no pero me gustaría oírlo mas a menudo.

El almuerzo con Alice se cancelo ya que tenia muchas cosas que hacer que no me daba mucho tiempo de salir, lo dejamos para el día siguiente.

Entre llamadas, faxes, diseños, joder el puto día no acabaría?

Si acabo pero solo la mitad, Salí disparada a la UCLA a tomar mi examen final de estadística 2.

-hey nena!- podría reconocer esa voz donde sea.

-acércate y deja de gritarte perra- le dije lo ultimo sin voz, levanto su dedo del medio y me abrazo.

-como estas? Te noto tensa- suspire

-estoy cansada y ahora a tomar ese examen estudiaste?- me miro con ojos como platos.

-estudiar? Y no era hoy la exposición de…. JODER!- me reí de el, siempre andaba en las nubes.

-si dejaras de coger toda la noche con Tyler a escondidas te darías cuenta idiota. Vamos a coger el examen yo te diré lo que pueda.- me lleno de besos

-por eso te amo mi amor, te adoro.

Acabamos el examen yo con una sonrisa pero Dan no tanto, le dije lo que pude en el examen pero era bien difícil, ese profesor no daba tregua.

Llegue a casa, cene con los chicos y me dormí como un bebe pero por lo cansada que estaba, últimamente era así.

Mi despertar fue tranquilo, no soñé nada gracias al cielo, ni siquiera bonito.

Esta vez me puse un vestido azul y una chaqueta negra con los zapatos de la justicia, pronto tendría que ir de compras con mi paga de navidad. Me coloque unas medias para taparme del frio invierno que azotaba a LA.

Esta vez me fui sola al trabajo ya que Alice se iría con su amor a desayunar y eso, podía irme con ellos pero no me gustaba hacer mal tercio, además me paraba antes por un Starbucks de chocolate y crema.

Como siempre todo estaba silencioso, fui a la cocina en busca de unas tostadas que guardaba cuando no tenia deseos de rosquillas, hoy no me apetecían.

Al regresar encontré sobre el teclado un sobre blanco con letras azules "USC Universito Hospital." Deje mi desayuno a un lado y abrí el sobre despacio, total sabia que estaba bien verdad?

Según decía la hoja blanca del sobre todo estaba bien, no tenia anemia, mis glóbulos blancos y rojos estaban normales, gozaba de buena salud, seguí leyendo y la hoja se cayo de mis manos dejándome en shock, repetía mil veces la misma frase en mi cabeza y no entendía una mierda…

Nota: favor pasar con tu ginecólogo de cabecera lo antes posible para chequeo y sonografia, el conteo de sangre muestra 5 semanas de gestación del feto.


Les gusto? Espero que me lo cuenten en un Review no dire mas nada… si soy un poquito mala pero valio la pena no? Solo depende de ustedes que actualice rapido asi que animense a comentar todo!

Gracias a Todas por sus Reviews, las lectoras silenciosas como siempre y espero que un dia se animen a comentar, quisiera saber si les gusta la historia y el giro que esta tomando y sus expectativas!

Nada, nos leemos luego que me toca uni, chaito y besitos!

XOXO

Raynee~*