¿Qué hubiera pasado si Victoria tuviera poderes?

Capitulo 10

Me encontraba rodeada de oscuridad. No veía nada. De vez en cuando sentía a Edward que me hablaba, me besaba la frente, o simplemente me cogía de la mano. Tambíen podía escuchar a los Cullen, y a mis padres; pero no sabía donde estaban, ni como llegar a ellos.

Empecé a caminar y llegué al claro. Nuestro claro. No sabía como había llegado allí, pero estaba ahí. La oscuridad había sido reemplazada por un sol resplandeciente que bañaba a las flores, el cesped y los árboles.

Entonces vi un borrón rojo pasar muy deprisa cerca de mi, y una brisa que dejó por su paso. La acción se repitió varias veces hasta que paró.

-Vaya... nos volvemos a encontrar...

-Vic... Victoria- dije en cuanto la reconocí.

-Parece que mi plan maestro para acabar contigo no a funcionado...- se lamentó-. Se suponía que deberías haber muerto en esos accidentes, y en vez de estar tiesa, estás aquí...

-¿Qué?- estába un poco confundida, no sabía de que hablaba.

-¿No lo recuerdas? La mente humana es muy... olvidadiza, diría yo. Pues es muy sencillo. ¿No te parece raro que estés aquí, sola?...- ahora que lo pensaba tenía razón, no sabía que hacia aquí-, pues estas aquí entre medias de los dos mundos. La vida y la muerte. Hace una semana y media tuviste un accidente con el coche, gracias a mi, todo hay que decirlo- dijo orgullosa-, en el que deberías de haber muerto, pero no- dijo enfadada-, aquí estás, y espero que si despiertas pueda yo misma matarte. No entiendo como siempre consigues escaparte- dijo para ella misma.

-¿Por qué? Yo no te he hecho nada.

-¿Nada?- gritó- por tú culpa ese novio tuyo vampiro mató a James, mi pareja, y no pienses que vas a irte de rositas.

-Ojo por ojo...- recordé las palabras de Laurent en el claro cuando la manada acabó con él.

-Exacto.

-¿Y tú como estás aquí?- dije dando un paso atrás.

-Oh, bueno, eso es un secreto que no pienso contarte. Solo te diré que no estás asalvo ni en tus sueños...- dijo con aire misterioso.

Yo no entendía nada, no sabía si las palabras del accidente eran verdad o no, porque no recordaba nada. Tampoco entendía de que conseguía escaparme. Me sentía muy confusa, y lo único que quería era volver al lado de Edward y que él me explicara todo lo que había pasado. No me fiaba de la palabra de una sádica vampira que lo único que quería era matarme.

-Bella, por favor- oí un sollozo-, mi amor, por favor, despierta- era Edward el que me hablaba-, te amo, por favor no me dejes.

Entonces cerré los ojos y empecé a escuchar un petidido. Podía oler ese olor tan peculiar de los hospitales.

-Cariño por favor, te necesito- noté una caricia en mi mejilla.

Edward estaba triste, y eso no podía ser, asique me obligué a mi misma a abrir los ojos. Al principio no podía, pero al final lo conseguí.

Lo primero que vi fue una luz muy molesta que me hizo cerrarlos de golpe, pero lo volví a intentar. Cuando me acostumbre, lo siguiente que vi fue una cabellera cobriza a mi lado, apoyada en la almohada.

Edward tenía los ojos cerrados, asique no se había dado cuenta que ya estaba despierta.

-Ed...- me aclaré la garganta. Levanté el brazo para acariciarle, pero un pinchazo en mi brazo no me permitió- Shhh- siseé de dolor.

-Bella- levantó la cabeza inmediantamente-. Mi amor, has despertado. Oh Bella- y empezó a llenarme la cara de besos. Estaba segura que si fuera humano estaría llorando.

Al momento Carlisle entró con una sonrisa.

-Bella, me alegro de que hayas despertado, ¿cómo te encuentras?- dijo acercandose a mi, y mirando mis pupilas y todos los aparatos a los que me tenían conectada.

-Pues... no sé. Confusa. No entiendo que hago aquí, ¿qué me pasó?

-Bella, tuviste un accidente con la camioneta cuando salías del trabajo, ¿no lo recuerdas?- dijo Edward.

Entonces como si los recuerdos hubieran sido invocados, imagenes sueltas del accidente y de minutos antes empezaron a aparecer. Con cada una, era un pinchazo en mi cabeza.

-Algo, los recuerdos empiezan a volver, aunque...- me llevé la mano que no tenía la vía a la cabeza-, son dolorosos.

-Es normal. Hija has estado una semana y media en coma.

-¿En coma?- que pregunta más tonta.

-Sí, el golpe que sufriste en tu cabeza fue algo... fuerte, y al perder el conocimiento lo provocó.

Intenté moverme para estar más cómoda, pero un tirón del costado me lo impidió.

Oh...- y me llevé las manos a esa zona.

-No, no te lo toques. Tuvimos que operarte de emergencia, asique los puntos te tiraran unos días más.

Edward sin decir nada se levantó y me ayudó a acomodarme.

-¿Mejor?

-Si, gracias- le contesté intentando sonreir. Todavía parecía preocupado y triste-. ¿Y cuando podré salir de aquí?- le pregunté a Carlisle.

-Pues todavía tenemos que hacerte unas pruebas para descartar cualquier daño después del coma, pero si toda está bien en un par de días te daré el alta.

-Bueno... podría ser peor. Creo que dos días los soportaré- dije intentando aligerar el ambiente.

-En una hora te enviaré a una enfermera para que empiece con las pruebas, oh, y avisaré a todos para que sepan que has despertado, bueno, eso si Alice no lo ha hecho ya- dijo divertido y dicho esto salió de la habitación.

Cuando nos quedamos solos vi a Edward bastante serio.

-Edward- estiré el brazo para que viniera a mi lado ya que estaba al lado de la ventana, y al momento se acercó-. ¿Me cuentas que pasó?

-¿Qué recuerdas de ese día?

-Pues...- intenté pensar, pero recuerdos sueltos aparecían-. Poco la verdad. Recuerdo que era viernes..., oh, y fui a la tienda de los Newton para llevar mi dimisión, llovía mucho..., no sé. También recuerdo... que te llamé- y agaché la mirada-, pero no respondiste. Y dolor. No sé, todo está muy confuso.

-Bueno, como has dicho ese día fuiste a llevar la carta de dimisión a la señora Newton, pero al parecer te suplicó que te quedaras, y tú... aceptaste- dijo con resignación-, después me llamaste, y... discutímos... mucho. Nos gritamos y me colgaste-. Oh, empezaba a recordar algo de eso-. Cuando saliste del estaba llovieno mucho, y al parecer diste un volantazo...

-Victoria- recordé de repente.

-¿Victoria?- preguntó confuso.

-Sí, recuerdo que iba intentando ver la carretera, y de repente un borrón rojo se me cruzó y por eso di el volantazo- miré a Edward y vi que tenía la mandíbula tensa-, bueno, sigue con la historia.

-Caíste por un terraplen y volcaste. Un hierro te atravesó- señaló donde estaban los puntos-, y te diste un golpe en la cabeza. Me...- agachó la cabeza-, me llamaste varías veces, pero estaba enfadado, y te colgué, incluso te rechacé las llamadas- me dijo de carrerilla-. Tuviste que llamar a Emmett, y él después de hecharme la bronca me dijo lo que había pasado asique avisé a Carlisle y salimos a buscarte. Cuando te encontramos...- suspiró-, estabas perdiendo mucha sangre, pero tuve que sacarte el hierro, y poco después las ambulancias aparecieron, pero para ese entonces ya estabas incosciente. Dios...- se pasó la mano por el pelo-, no sabes lo que fue verte así. Pensé que no volvería a ver tu ojos-. dijo sollozando.

-Ey...- volví a estirar la mano para coger la suya-, no ha pasado nada, estoy bien.

-No, Bella, has estado en coma, todo por mi culpa. Devería haberte contestado el teléfono- esa conversación me sonaba-, jamás debo recharte una llamada. Nunca.

-Edward, esto ya lo hablamos, no estoy enfadada, es más, lo entiendo. Estabas enfadado, habíamos discutido, es normal que no quisiereas hablar conmigo...

-No, Bella, no es excusa. Te he fallado. Lo siento.

-Edward, de verdad, no pasa nada, asique deja de lamentarte. Además también fue mi culpa el que discutieramos.

-Al principio no sabía por qué me estaba enfadando tanto, pero unas olas de furia de Jasper tuvieron que ver...

-¿Jasper?- ¿que tenía que ver él en todo esto?

-Sí, había estado luchando con Emmett y le estaba provocando, para nuestra mala suerte, fue mientras nosotros hablábamos, y... al parecer envió olas de furia a todos accidentalmente. Me lo explicó en cuanto contamos lo que había sucedido. Bella, lo siento tanto- volvió a sollozar.

-Ven aquí- le dije para que me abrazara, pero él dudó-, Edward, ven aquí anda...- entonces se acercó y me abrazó, donde le escuché suspirar temblorosamente.

-No sé que hubiera hecho si te hubiese perdido... lo siento, lo siento...

-Amor...- le corté mientras me separaba lo justo para verle los ojos-, deja de perdirme perdón, estoy perfectamente. Te amo.

-Y yo a ti mi vida, muchísimo- y después de esas palabras nos fundímos en un beso cargado de amor, cariño y miedo. Unos golpes en la puerta nos hicieron separarnos.

-¿Hola?- se asomó Alice por la puerta-.¡Bella!, gritó entusiasmada mientras se tiraba encima mía, y los demás Cullen la seguían

-Oh- dije cuando me dio en los puntos.

-Alice...- se apretó Edward el puente de la nariz-, ten cuidado, los puntos...

-Oh, lo siento- se disculpó separandose-, ¿cómo estás?- me preguntó después de que abrazara a todos, incluso a Rosalie.

-Bien. Oh- recordé que tenía que mencionarles lo de Victoria-. Chicos, tengo que hablar con vosotros.

-¿Qué ocurre, Bella?- me preguntó Esme.

-Veréis. Esta parte Edward ya la sabe- dije mirándole-. Desde que empezamos con los preparativos para la boda, empecé a tener... pesadillas con Victoria, y también a ser sonambula. Cada vez que despierto estoy cerca de algún peligro. El día del accidente mientras conducía, un borrón rojo se me atravesó, y por eso di el volantazo- cogí aire. Ahora venía la parte más complicada, y la que lo más probable no me creyeran-. Sé que lo que os voy a contar en dificil de creer pero...- volví a coger aire-, mientras que estaba en... coma, os oía a todos, pero no podía despertar. Estaba rodeada de oscuridad, hasta que aparecí en el claro-, dije mirando a Edward-, pero entonces Victoria apareció. Me dijo que ella había intentado matarme con el accidente de coche, que quería vengarse, y también algo así como que no estaría segura ni en los sueños.

-Bella, la verdad es que no sé que pensar- dijo Emmett-, todo parece muy... peliculero.

-Sí, lo sé, pero también sé que fue real, Emmett, se cuando algo es real y cuando no, y lo que me dijo Victoria lo fue. Quiere venganza por... porque mataste a James- dije mirando a Edward-. De mi se está vengando en todas las pesillas en las que mueres, pero su objetivo no es tu muerte, si no la mia.

-Eso tiene sentido- dijo Carlisle-, si lo que dice Bella es cierto, tendremos el doble de cuidado, y... Edward- dijo dirigiendose a él-, no dejes nunca a Bella sola mientras duerma.

-No pienso hacerlo, no me separaré de ella. Oh- pareció recordar algo-, Bella también a estado mucho más cansada. Se duerme de repente.

-Lo más probable es que tenga que ver con Victoria- dijo Jasper.

-Bueno chicos, vamos a dejar a Bella descansar- dijo Carlisle.

Después de las despedidas Edward y yo nos quedamos solos, pero no por mucho tiempo, ya que la enfermera vino para llevarme a hacerme unas pruebas.

Pasé toda la tarde entre gradiografías, análisis y escaners, hasta que por fin me soltaron de vuelta a la habitación. Cuando llegué mis padres estaban allí.

-Oh, hija- se me tiró mi madre como había hecho Alice.

-Mamá, tranquila, estoy bien, si no me das en los puntos- ironicé.

-Perdona, esque estoy tan contenta de que hayas despertado al fin- lloró mientras me soltaba.

-Hola hija- dijo mi padre dandome un abrazo-, nos dijo el doctor Cullen que te estaban haciendo unas pruebas.

-Sí, ya me dieron los resultados, estoy perfectamente, asique en un par de días me dan el alta- dije contenta de poder salir. Odiaba los hospitales.

Después de charlar con mis padres, y obligar a mi madre a que se volviera a Florida con Phil, y a mi padre que se fuera a casa, pasé la noche en compañía de Edward.

Los dos días siguientes pasaron rápido. Siempre estaba acompañada de Edward o de Alice, que me traía catálogos para seguir con los preparativos para la boda. Rápidamente llegó el día que me daban el alta. Mi padre fue a recogerme con Edward, y Alice me trajo ropa para que me cambiara.

Las dos entramos en el baño y me ayudó a vestirme, ya que con los puntos todavía no podía moverme muy bien. Cuando salímos Edward nos estába esperando para ir al patrulla.

-Toma, Bella, tu alta- me dijo Carlisle entregándome las hojas-. La enfermera ya te dijo como hacerte las curas, pero si tienes algún problema le puedes preguntar a Edward o a mí.

-Carlisle no te preocupes, yo mismo se las haré- dijo Edward.

-¿Cómo?- pregunté.

-Bella, te voy a cuidar, y eso implica hacerte las curas- dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

-Edward no hace falta que lo hagas, yo sola puedo hacerlo.

Iba a decir algo más pero para ese momento ya estábamos en la puerta y mi padre estaba acercandose.

-Hola Bells, ¿preparáda para volver a casa?- me preguntó Charlie.

-Preparadísima- dije feliz, dirigiendome al patrulla en compañía de Edward ya que Alice lo esperaba en el Porche.

-Iré después a verte- me dijo al oído, y de seguido me dio un beso en la frente.

Mi padre y yo entramos en el coche, y nos pusimos rumbo a mi casa. El viaje lo hicimos en silencio, y cuando llegamos, me ayudó a salir de coche, y me acompañó hasta mi habitación.

-Si necesitas algo me avisas, ¿vale?- me preguntó, pero cuando iba a responderle el telefono sonó y bajó a contestar.

Mientras tanto decidí ponerme a estudiar, ya que había perdido varios días, asique tendría que hacer varios exámenes atrasados. Al rato mi padre subió muy serio.

-Bells, me han llamado de la comisaria. Tengo que ir por un aviso. ¿Recuerdas lo de la gente desaparecida?- asentí-, pues a vuelto a pasar, asique voy a ayudar. Volveré después de la cena.

-Vale, no te preocupes, voy a pasar toda la tarde estudiando, y para cualquier cosa puedo llamar a Alice, o Edward.

-Bueno- se acercó y me dio un beso en la frente-. Hasta luego- dijo y se fue.

La verdad es que no me apetecía estudiar sola asique llamé a Edward. Al primer pitido contestó.

-Amor, ¿que sucede?- dijo nada más descolgar.

-Nada, tranquilo, solo te llamaba para ver si querías hacerme compañía. Charlie a tenido un aviso, y yo tengo que estudiar, pero no me apetece hacerlo sola.

-Por supuesto que quiero. En cinco minutos estoy allí.

-Vale, te amo.

-Y yo a ti- y nada más decir eso colgó.

Cinco minutos después Edward apareció valanceandose en mi ventana con una gran sonrisa.

-Hola cariño- dijo saltando dentro.

-Hola guapo- le contesté mientras me incorporaba un poco para darle un beso, pero los puntos se hicieron notar- oh...

-No te muevas, yo voy- dijo mientras se agachaba y me daba un beso-. ¿Qué estudíabas?

-Historia, ¿me ayudas?

-Claro.

Y así pasamos el resto de la tarde, entre libros y apuntes. Cuando llegó la hora de cenar, Edward me preparó la saña, y me la subió a la habitación. Eso sí, temeroso de que no me gustara.

-Edward- le dije mientras comía-, relájate, está buenísima.

-¿En serio?- preguntó dudoso.

-En serio, me encanta. Deja de preocuparte cada vez que me haces algo de comer. Cocinas genial- le tranquilicé.

Cuando terminé de comer, Edward se llevó la bandeja para fregar los platos, y yo aproveché para darme una ducha. Después de salir, me cambié de ropa y preparé todo lo necesario para hacerme la cura, pero nada más quitar la gasa que cubría los puntos empecé a marearme, y la respiración se me aceleró. Tuve que agarrarme al lavabo para no caerme, y eso mi novio lo escuchó.

-¿Bella?- preguntó detrás de la puerta-, ¿Bells, estás bien?

-Sí...- susurré.

-Bella, ¿puedo entrar?

-Sí...

Nada más responder entró y en cuanto me vio me cogió en brazos y me llevó a la cama.

-Mira que eres cabezota. ¿No te dije que las curas te las iba a hacer yo?- me reprochó.

-Quería hacerlo yo- dije bajito, mientras él me curaba.

Cuando terminó me metió debajo de las sabanas y se tumbó conmigo.

-¿Mañana vas a ir a clase?- me preguntó.

-Sí, tengo que hacer muchos exámenes, la graduación es... ¿que día es hoy?- eso de pasar una semana y pico en coma no era bueno.

-Miércoles.

-Entonces nos graduamos el viernes que viene.

-Sabes que si no quieres ir puedo...

-No- le corté-, no quiero ni que chantagees, ni que sobornes a nadie, ni donaciones- le advertí-. Mañana iré a clase y haré los exámenes. ¿Entendido?

-Vale...- dijo con resignación-, es tarde, tienes que dormir.

Después de eso le di un pequeño beso y no tardé mucho en quedarme dormida.

Hola, menos mal que el accidente de Bella se solucionó, y ya le contó a todos sobre sus pesadillas, haber si los Cullen pueden ayudarla.

Gracias a todas por vuestros reviews, espero que os haya gustado y me dejéis más. Ya sabéis, cualquier duda me preguntais.

Besitos =)