"Cadenas de amor"

Por Sumire-chan

Capítulo 11: "La extraña"

Antes de empezar con el cap. estuve investigando y caí en cuenta que Izumo es el lugar donde está la casita de los abuelos de Yoh, donde vivían Tamao y ellos cuando Yoh estaba entrenando para ser shaman, así que también encontré en un pag que el lugar donde viven Yoh, Anna y los demás es Fumbari. Quisiera que si alguien lo sabe con exactitud me lo haga saber. Ahorita les dejo...

6 de marzo, Fumbari

La joven ainu suspiró un par de veces y una gruesa gota de sudor resbaló por su sien preocupada, pues sintió como Len, a su lado, se tensaba. Oda soltó su sonrisa, según el mismo, más seductora y se desordenó el cabello hacia atrás mientras se acercaba a Pilika.

- ¡¡Pilika!! ¿Cómo estás? ¡Qué coincidencia! Sin duda estamos hecho el uno para el otro... ¿no crees ahora que deberías aceptarme? Más bien... déjate llevar por mí, nena.

Ella levantó una ceja significativamente.

- No me dejaría llevar por ti ni estando ciega, Oda. ¿No puedes entender que no quiero nada contigo?

- ¡¿Pero porqué?!

- ¡¡Por que no me gustas!! Además, yo estoy en pareja.

Len infló el pecho orgulloso, la verdad es que comparado a ese sujeto él se veía bastante pequeño. Por un momento se le ocurrió que el tipo se reiría de ella y quizás le golpearía, las palabras del médico llegaron a su mente: "Tu cuerpo está débil, nada de esfuerzos físicos, especialmente peleas, Len. Si obligas a tu cuerpo a hacer actividades que no resista te ocasionará graves consecuencias" Tragando saliva, se corrió hacia Midori y murmuró muy bajito.

- ¿Ah si? ¿Quién? - preguntó casi en el acto Akagi, luego de meditar las palabras.

- ¡Yo!

- ¡¿Qué?! - exclamaron juntos Oda y Pilika cuando Midori se adelantó y sacó pecho.

Sin duda, Midori se veía mucho más fuerte que Oda, y también era más atractivo, pero por sobre todo hacía una pareja encantadora con Pilika. Los cabellos castaños del muchacho eran rebeldes y estaban un poco más largos que antes, atados en una pequeña colita a la altura de la nuca. El sujeto que molestaba a la ainu lo miró con cierto asombro.

- ¿Tienes algún problema? - preguntó Midori con voz masculina abrazando a Pilika por la cintura.

Len se mordió los labios, habría podido escoger a Horo y decirle, pero primeramente Midori estaba más cerca y segundo, Oda, como compañero de colegio de Pilika, sabría que ellos dos eran hermanos. Por otra parte, en ningún momento se la confiaría a Chocolove, pues podría hacerla quedar en ridículo. Yoh estaba tomado de la mano de Anna y Manta miraba una vidriera con Oki, quien se había detenido para observar la escena.

- No - gruñó Oda. Luego sonrió - te felicito. Bien, Pilika, nos vemos para los exámenes. ¡¡Adiós!!

Cuando estuvo más o menos lejos, cierto volcán azulado estalló..

- ¡¡¿En qué estabas pensando?!! - exclamó enojada.

- No tienes que ponerte así.

- ¿Qué? ¿de verdad te escuchas lo que dices? Simplemente no puedo creerlo. Eres mi novio y ahora no quieres decirlo. ¿desde cuando sientes este tipo de cosas?

- Pilika, ese tipo iba a matarme.

Ella alzó una ceja con sorpresa.

- ¿tenías miedo?

- ¡NO! Pero si ese me veía así, todo debilucho. Debes comprender que estoy más débil y pequeño que de costumbre - sus mejillas se encendieron y dijo todo con mucha dificultad - A ese tipo le habría dado risa mi apariencia y seguramente habría querido matarme aquí mismo para estar contigo con toda libertad. Estoy seguro, pues yo haría lo mismo si tuviera que luchar por ti. Por eso, le pedí a Midori que tomara mi lugar, estoy débil y cualquier esfuerzo podría... bueno, podría matarme. Por mi bien, debo estarme quiero.

- Len yo...

- No digas nada. Ya sé... sí, fue una reacción únicamente, yo también me sentí cobarde.

Ella le abrazó enternecida y apoyó su cabeza en su hombro, aspirando su aroma masculino, sus ojitos azules se cerraron y suspiró. Si Len no estuviera enfermo ella le besaria con pasión, ella le desearía menos seguramente, pero tendría más miedo. Ahora, únicamente se sentía dispuesta a todo por él. Poco le importaban las consecuencias de sus actos cuando el chino estaba cerca, pues le amaba y si él se moría... ella le seguiría inmediatamente.

- Len... ven, vamos a tomar un helado.

- ¿Vamos? - preguntó Horo viendo como su hermanita y su "cuñado" se marchaban hacia un bar del centro comercial.

- Déjalos solos, Horo - le aconsejó Yoh - mejor vamos a ver una película.

- Oya, ¿¿Y Mikorido?? - bromeó Choco.

- Algún día tendrás que aprender a pronunciar bien los nombres - dijo Tamao a quien el moreno siempre llamaba Tamal - aunque es cierto, Midori desapareció.

- habrá tenido algo que hacer - comentó Oki arrastrando a Manta.

- Mientras no moleste a Pilika y Len - susurró muy bajito Anna de manera que Yoh solamente pudiera escuchar.

ooooooooooooooooooooooooooo

Ella recostó su cabeza en su hombro y él la rodeó con los brazos, totalmente atontado de sentir su frescura y su belleza tan cerca. Días atrás, se sentía tan vacío sin ella que habia pensado en miles de formas de llevarla nuevamente a su lado, pero todas le habían parecido absurdas, pues ella estaba mejor en Japón, con su hermano y sus amigos. Len se había sentido tan egoísta.

Por momentos se sentía muy deprimido, los análisis a los cuales se sometía eran muy tediosos y agotadores, tomaba pastillas que le daban mucho sueño y poco apetito, por lo que había acabado anémico y con más remedios para levantar sus defensas. Había caído en cuenta, el médico, que su enfermedad, como el maldito SIDA, bajaba sus defensas y lo dejaba vulnerable, su sistema inmunológico funcionaba de mala manera y al parecer, había una batalla dentro de sí mismo. El tratamiento había sido exclusivamente de medicamentos que le dejaban muy adormecido.

Este cansancio le había hecho volver a Japón, por ella... Y ahora se sentía muy feliz de tenerla entre sus brazos, que ni le importaba tener que volver para más análisis, quizás nuevos estudios y más diagnósticos. El último había detectado sangre en sus pulmones.

- ¿Len? ¿Estás aquí?

Comenzó a toser mientras Pilika lo miraba interrogante, sacó el mismo pañuelo negro de antes y rápidamente lo guardó en el bolsillo. Su mirada se había apagado levemente, cosa que notaba la ainu.

- ¿Qué te preocupa?

- Tengo que volver a China cuanto antes, pero no me gustaría dejarte, aunque tampoco puedo llevarte conmigo, tienes los exámenes y sé que eso es importante para ti.

- pero yo pued...

- ¡No! Debes lograr lo que quieres Pilika, pues si yo no...

- ¡¡Calla!! - gruñó ella enfadada - no vuelvas a decirlo o realmente voy a golpearte. Ambos lo lograremos. Se me ha ocurrido una idea. Puedes pedirle a tu médico que viaje a Japón y que se hospede en la pensión, igualmente hay muchas habitaciones vacías y no creo que a Anna le moleste. Es por tu salud. Antes que me digas nada, yo he ahorrado un buen dinero y le puedo dar a ella por la comida. Y aunque sé que la tecnología no está tan lograda acá como allá, el sin duda podrá hacer algo.

Len se quedó en silencio...

- ¿Qué pasa? ¿No te gusta mi idea? Si quieres puedo pensar en otra cosa.

- No, está bien. Sólo... me sorprende.

- ¿Qué cosa?

- De verdad quieres estar conmigo.

- ¿Qué te hace pensar que no? - volvió a gruñir. - Eres mi novio, y yo soy tu mujer.

- Pero yo no puedo...

- ¡Eso no me importa!

- ¡¡Pero Pilika por favor!! Somos grandes. Yo estoy muriendo, voy a arruinarte la vida. No quiero hacerlo.

De pronto, Len se puso de pie, su rostro estaba muy contrariado, pero Pilika no iba a dejar que él tuviera una mala idea de sus sentimientos, así que se puso a su altura y buscó su mirada, que no logró encontrar.

- Tienes tanto derecho a ser feliz y quizás yo no puedo ayudarte a serlo. Quizás me moriré pronto, pues ya no sé si tengo tantas fuerzas para luchar.

- ¿Qué? ¡¡Tu no eres mi Len!! El Len que yo amo es posesivo, y fuerte, jamás se rendiría ante nada y a él poco le importa la muerte, no tiene miedo a nada.

- ¡¡Eso era antes!! Mucho antes de saber que habría cosas de las que me podría perder.

- No te perderás de nada - su rostro se suavizó - lo prometo. Yo te obligaré a presenciar cada detalle de mí y te ataré a mi por siempre. ¿de acuerdo? Ya no podrás alejarte.

- Pilika, ¿cómo haces?

- ¿Qué cosa?

- ¿Cómo puedes hacerme tan feliz con simples palabras?

Ella se encogió de hombros y lo abrazó bien fuerte.

- ¿Será acaso porque te amo?

Se besaron suavemente, apenas juntando sus labios y ella realmente se sintió satisfecha con el simple contacto. Si tenía que llorar mucho y sangrar por todos lados por su Len lo haría. Nadie se lo arrebataría, pues claro, ella estaba dispuesta a luchar.

ooooooooooooooooooooooooooo

- Ugh... creo... ugh... que no quiero más... - balbuceó Horo Horo soltando el tenedor en el plato de plástico en el que estaba comiendo - no hay nada como tu comida, Tamao.

- Pero aún así te comiste cuatro porciones de esta - dijo la pelirosada con el ceño fruncido, cruzada de brazos frente a él - ¿Cómo haces para comer tanto?

- Es uno de los grandes misterios de la vida. ¿Porqué no comes nada?

- Mmm.... no tengo ganas. Me da asco tanta comida junto - rió - además, tengo ganas de algo dulce, no salado.

- ¿Quiéres un postre? Voy y lo pido.

Ella asintió y él se alejó hasta la caja. Entonces, Manta, quién había estado cabeceando a su lado regresó a la tierra.

- ¿Está aburrido? - le preguntó Manta, Oki había ido al baño.

- No, pero sin ella no tengo mucho para hacer.

- ¿Le gusta?

El cabezón se encogió de hombros.

- No puedo saberlo aún.

- Joven Manta, no tarde tanto, por favor, los hombros pierden demasiado tiempo vacilando.

- Tamao...

- ¿mmm?

- Has cambiado mucho. Sin duda te afecta estar tanto tiempo junto a Horo.

- ¿Y a quién no? Horo es un hombre demasiado maravilloso para mí, me recuerda los cuentos de hadas que leía cuando niña, los romances imposibles. A veces pienso que esto es un sueño del que pronto voy a despertar. Y no quiero hacerlo.

- Si es un sueño prefiero que dure un poco más.

- ¡Hola! - dijo Oki quien acababa de volver - ¿De qué hablaban?

- De los sueños...

- Ah, no sabes Tamao, ayer tuve el sueño de que un filete de carne me perseguía por unas escaleras y al final había un gran tenedor, lo peor de todo que el filete tenía patitas y manitos y había también un huevo grande con varias ollas que le alentaban a que me alcanzara... ¡¡fue horrible!! - exclamó con expresión sufrida.

- La cocina comienza a hacerte mal - murmuró Tamao suavemente.

- No quiero volver...

- Oki...

- ¿Si?

- ¿Todos los ainu's son así o solamente es cosa tuya y de Horo?

- O.o

Senda gota de sudor resbaló por la sien de Tamao mientras Oki le gruñía a Manta y trataba de ahorcarlo. Y esa chica había empezado siendo una amable señorita. Suspiró, y justo cuando su flan de vainilla se acercaba a ella y se había puesto de pie para recibirlo, todo comenzó a dalre vueltas y las luces se tornaron lejanas, al igual que las voces...

- ¡Tamao! - susurró alguien, lejos..

ooooooooooooooooooooooooooo

7 de marzo, Fumbari

Yoh estaba haciendo flexiones en el jardín con Anna sobre él,leyendo una revista muy tranquilamente, Len estaba sentado en posición de Loto un poco más allá meditando y Pilika estudiaba a su lado sentada en una reposera, rodeada de muchos libros como Manta un día atrás.

- Anna, ¿sospechas... uf... de Midori? - preguntó Yoh con dificultad.

- ¿Porqué preguntas... 2501... 2502... esas cosas?

- Porque... ugh... uf... uf... ¡¡estoy cansado ya!!

- ¡¡Yoh!! 2503... ¡Deja de quejarte! - bramó la rubia - y contéstame, 2504...

- Bueno, sé que no te cae bien...

- No tiene nada que ver. 2505... solo 1000 más...

Yoh puso cara de sufrido, pero siguió preguntándole hasta que ella se casó, se bajó de él unos segundos y su rostro se volvió más serio (si es que era posible).

- Midori es un sujeto extraño,hay vibras extrañas en él, pero yo no puedo negarle hospedaje si es amigo de Pilika, ni mucho menos juzgarlo sin saber nada de él. ¿entiendes?

- ¡Lo sabía!

- ¿Qué?

- Sabía que algo raro notabas en él, Annita, por eso te quiero tanto... te conozco perfectamente.

- ¡No vuelvas a decir eso! - exclamó abochornada, él le robó un beso y eso la enfadó más, así que con aire auoritario prosiguió - ahora, como me olvidé, comienzas de nuevo, ¡vamos! 1... 2... 3...

Pobre Yoh...

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Tamao estaba sentada en su futon comiendo de un budín que Horo le había llevado. Fausto, el doctor de la familia, le había dicho que ella estaba anémica y que debía descansar un buen tiempo, también se había ofrecido a atender a Len de paso pero este se negó rotundamente, ante esto... Pilika le regañó y se enfadó con él.

- ¿Quiéres más? - preguntó Horo muy amable.

- No, estoy llena. ¿Quién lo hizo? ¡Está delicioso!

- Oki, ella se está ocupando de la cocina - vió que Tamao hacía un mohín de disgusto pero lo pasó por alto, tratando de centrar su mente en lo que tenía que contarle y diciéndose a sí mismo que la pelirosada no estaba celosa - Sabes, tengo una sospecha que te va a gustar.

- ¿Sospecha? ¿Tu?

- ¡¿Qué tiene de raro?! - exclamó disgustado. Bueno, no era el hombre más despierto del mundo, pero al menos... - Antes de que peliemos te cuento, me parece que a Manta le gusta Oki.

- ¿Qué? ¿De dónde lo sacaste?

- Por lo que he visto pasan mucho tiempo juntos, además él la ayuda con los estudios, se porta amable con ella...

- Mmm... Horo no te metas, por favor.

- ¿Qué te hace pensar que voy a meterme?

Tamao lo miró con una expresión significativa y de obviedad mientras él silbaba distraído. Sonrió un poco y se encogió de hombros.

- Pues no me molestaría ayudar un poco al enano cabezón.

- ¡Es que tu no vas a ayudar! Terminarás por complicarle las cosas a Manta.

- ¡Oh vamos! Te prometo que no haré desastres...

- Haz lo que quieras.

La muchacha volteó la cara hacia un costado inflando levemente sus cachetes. Estaba pasando tanto tiempo con Horo que hasta sus berrinches se le pegaban, bueno... esas son las consecuencias de estar enamorado. A ella le preocupaba principalmente que a Oki no le gustase su amigo, y que este sufriera mucho. Tamao sabía, por lo muchísimo que conocía de Manta, que él era un joven amable, dulzón y que podía sentirse muy atado a una mujer.

Para Horo, Oki correspondía al enano y se sentía con la obligación moral de unirlos, como amigo de ambos. Además, Oki necesitaba un novio como Manta, que estuviese para apoyarla cuando las cosas saliesen mal, que la mirara a través de sus enamorados ojos y le dijiese que la amaba, Oki esperaba esas cosas de un hombre. Quizás Manta era por el que ella estaba aguardando.

- Tamao, ya no te enojes conmigo - murmuró Horo sacando la bandeja de la falda de la joven y tomándola entre sus brazos.

Pronto estuvo a su lado recostado sobre el futon, acariciando el cabello rosado de su novia y sintiendo ese aroma a flores que emanaba ese cuerpecito junto al suyo. Ella podía sentir el corazón de Horo latiendo casi a su oído, como música que intentaba acompasarse a la suya.

ooooooooooooooooooooooooooo

- ¿Sigues enfadada? - preguntó Len terminando con su meditación.

- Yo quería que Fausto te revisara. Él es un magnífico médico y estoy segura que es muy capaz de resolver esto y de encontrar una cura para ti. ¿Porqué no quisiste que lo hiciera?

- Esta mañana llamé a mi doctor, estará acá por la noche... no hacía falta que Fausto me analizara.

- ¡no eres una rata para analizar! Sólo... que una segunda opinión no haría mal.

Pilika se levantó de la reposera soltando bruscamente unos libros, pero Len fue más rápido y la detuvo llevando sus brazos a su cintura y undiendo su nariz en sus cabellos azules. Ella se apoyó en el hombro de Len y se sintió muy protegida, pensó entonces que sería de ella sin su querido chinito. Probablemente moriría.

Muerte...

Le aterraba. Las lágrimas se acumularon en sus pestañas y comenzaron a caer hacia sus mejillas en ríos brillantes, su corazón latía más rápido y la sensación de vacío se apoderó de su cuerpo. La muerte era una cosa que nunca había temido, incluso con la muerte de sus padres. Entonces, ella se había prometido no llorar más y ser fuerte, y fría, como un témpano, no dejarse amedrentar por ninguna situación negativa. Ella iba a enfrentar todo con valor.

¿Pero y ahora? ¿Cómo enfrentaba eso? ¡El valor se le había escapado de las manos!

Len la alejó mirándola, la descubrió pequeña. Era más bajita que él y entre sus brazos se veía débil y adorable, sus mejillas sonrosadas le daban un aspecto inocente que le llenó la boca de saliva. Si él pudiera besarla como se merecía...

Eso no importaba entonces.

- ¿Porqué lloras? - susurró el chino muy despacito.

- Tengo miedo. No... no quiero ni pensar que sería de mí sin ti. Por eso tengo que pedirte que me prometas que no te alejarás nunca... Estarás siempre, ¿no es así?

- No puedo...

- ¡¡Si puedes!!

- Pilika debes entender, si es que quieres que estemos juntos, que yo puedo morir en cualquier momento. Tanto como si no se encuentra la cura como si la enfermedad se agrava.

- Tu... ¿me dejarías?

- No quiero que sufras.

- ¡¡Sufriré más si te alejas!! - exclamó con dolor - No quiero perderte, pero no puedo evitar tener la ilusión de que te vas a recuperar y que jamás vas a abandonarme. Íbamos a estar siempre juntos, ¿recuerdas? Me lo prometiste.

- Lo prometí...

Se hizo un silencio largo, un poco incómodo. Ambos se quedaron perdidos en los ojos del otro, enamorados.

- Y lo voy a cumplir - terminó Len besándola en la mejilla - no te voy a dejar nunca, mi amor.

- Len...

- ¿Si?

- Nunca antes me habías dicho mi amor - sonrió ampliamente, el chino se veía confundido - y me gusta, ji, ji. No dejes de decirlo. Me gusta esa parte tuya que te obliga a ser dulce.

- Yo a veces la odio. Pero cuando estoy contigo... simplemente me dejo estar.

Len iba a besar nuevamente la mejilla de la ainu pero ella se quitó y le besó los labios sin profundizar el beso. El chino se separó de golpe y se metió corriendo en la casa, directo al baño.

ooooooooooooooooooooooooooo

Muy pronto terminaba de oscurecer, Tamao y Horo conversaban alegremente en el cuartito de esta, quien trataba en vano de hacer desistir a Horo de su plan de unión. Él parecía bien seguro de lo que decía mientras que ella parecía muy insegura de cómo saldría el ainu de esa situación. Yoh y Anna habían salido a comer afuera, con cena paga por el cabezón, como siempre, el pobre Manta ligaba todos los platos rotos. Y eso mismo, por haber roto algunos platos de la cocina Anna le había obligado a pagar la comida.

Oki estaba haciendo ejercicio afuera, a la luz de las estrellas y Manta preparaba la cena.

En la salita de estar, Pilika le explicaba unas cosas de Zoología a Len, quien tenía rostro muy cansado y ojeras que le hacían ver mucho más demacrado. Luego del beso interrumpido había corrido al baño con unas nauseas horribles, había vomitado sangre...

Y eso, eso realmente lo asustó. Por eso no le contó a Pilika lo de la sangre y se limitó a ser atentido por ella.

- Pilika, ¿Estás segura que vas a llegar? Deja de preocuparte por mí y estudia, no me gustaría que rindieras mal los exámenes.

- No te metas en eso - alegó ella - yo me arreglo solita. ¿Pero tu...? ¿Cómo te las arreglarías sin mi?

- No se que haría - sonrió el chino besando su mano - sin ti simplemente no existiría.

- Te amo, Len.

- Yo también. Ehm... tengo que decirte algo.

- ¿Qué pa...?

Entonces sonó el timbre y Len se levantó a abrir, no sin antes hacerle una seña a Pilika de que luego hablarían. Frente a él había una joven que no pasaría de su edad, aunque se veía mayor al tener un trajecito oriental bastante ajustado con un corte a la altura del muslo. La ainu se asomó por arriba de Len justo cuando la extraña mujer... ¡Saltó sobre su novio!

- ¡¡Oh Len!! ¡¡Te extrañé tanto!!

Pobre Len... si hubiese visto el rostro enrojecido de rabia de su noviecita habría sentido verdadero miedo.

FIN DEL CAPI 11

KON-NICHI-WA MINNA-SAN!! ¿Cómo están todos? Espero que muy bien, yo por mi parte, mucho mejor que otros días en los que estaba mal, jejeje. Ahora estoy bastante contenta. Aquí en mi país es Domingo, mañana tengo exámen de Economía y tendría que estar estudiando, pero las ganas se me fueron cuando ví a la compu esperándome y mirándome desde un rincón. (Oo ¿mirándome?).

Por otro lado, ayer salí con mis amigas así que estoy desestresada y me siento totalmente dispuesta a escribir. Ah! Les conté?? Tuve un torneo de Kung Fu y salí 2da en mi categoría, lo gracioso es que éramos 3 chicas nomás, pero habría sido peor si hubiese salido 3ra. Tengo una medalla de plata hermosa... no me canso de verla, jejeje. Pronto tengo otro torneo pero no es seguro que participe porque ando escasa de money.

Cambiando de tema, el próximo fin de semana tengo un campamento con mis amigos del curso así que no estaré disponible ni en MSN ni para subir caps o lo que se le parezca. Hablando de actualizar, en esta semana intentaré actualizar todos mis fics, ya llevo hechos los caps. de Frio y Calor, este fic, Amar es..., Hechiceros y demonios y un fic nuevo de Rurouni Kenshin. En "Comenzando a amar" tengo planes nuevos y en el fic de Gundam Wing ya empecé el cap. pero como me dijeron que el anterior estuvo flojo, voy a tomarme mi tiempo. Para "El basquetball es cosa de familia" de slam Dunk tengo varias ideas pero igual, junto con el de GW; los actualizaré la semana que viene. ¿Qué más? Bueno, si subo el fic nuevo tendré un cap nuevo por semana. Pero no estoy segura porque tengo muchos exámenes.

Ahora si... respiro... uff.... y paso a los hermosos reviews :

c-erika: pues no... no me pagan ;; y yo tampoco se cómo hago para sacar tanto problemas, debe ser porque mi vida no es la facilidad personificada TT. La cosa es que voy a seguir haciendo líos en todos los fics, jejeje. Gracias por lo de mis fics, me alegro que no los olvides. TQM. Besos.

Maru Kazegami N. De Taokura: ¿¿Para cuando el fic?? Oneechan, es cierto... ¬¬ la postal te la mandé hace como más de un mes. Que despistada eres, jeje. Tu super frase no podía faltar ya me parecía raro que no la hubieses mencionado.

En cuanto al lemon... si fue mas bien un Lime, pues conociendo a Tamao no podía hacer algo brusco, eso lo dejo para otras personas. Además, no sé si daba la clasificación de este fanfiction como para hacer algo más Lemon, no quiero que nadie me demande... y me digan pervertida. Suu-chan hentai, jejeje. Besos, oneechan.

Steffy Potter: que bueno que te empiece a gustar. Y como tu estás incurcionando en el mundo del anime yo estoy incursionando en el de Harry Potter, desde ya... te cuento que me gusta la pareja Harry y Hermione, aunque muchos le guste ella con Ron y él con Cho. Sencillamente, Cho me cae mal. Si tu quieres cambiamos ideas, vos me hablás de HP y yo te hablo de anime, jejeje. En cuanto a los Anime Adwars perdí,jejeje, pero me quedé conforme porque hubo quienes me votaron .

Te cuento, desde ya, que adoro los reviews laaaargos y que voy a leer tus fics de HP. He leído yo unos cuantos, obviamente de HHR y me han encantado, hay mucha gente que escribe bien bonito en Steff, pronto espérame que ya encontrarás un review mío en alguno de tus fics. BYES

Aome Higurashi: Pilika... calma, Len está enfermo, jejeje. ¿Qué te ha parecido esa visita? ¿Te das cuenta quién es? Aunque pienses una cosa, puede resultar algo totalmente distinto, ya lo verás... se vienen los celos para ti y muchísimos más para Len, sólo espera... La nube... fue sólo una expresión Aome... Uuf me fue bien en inglés!!! Me saqué un 9. Recibiste mi mail??? Al final, no me has respondido, espero tu mail pronto, pues me gustaría leer tu fic.

SAMMYASAKURA: Naaah... eso de Romeo y Julieta aburre mucho, porque el tema ya está muy tocado. Lo lamento Ka-chan, pero Len ya tiene enfermera, aunque no puedo decirte que estoy muy feliz con ello, jejeje. Ok, prometo lo de Yoh y Anna muy prontísimo, ya vas a ver. Me alegro que te haya gustado el fic . Besos.

Eso es todo amigos!!!

JA NE!!

Suu-chan

Naitemo iiyo donna kanashimimo tsubasa ni kawarunosa sono mune de