Capítulo 11
Mi brazo estaba lleno de sangre y con una herida abierta gigante, me preocupé ya que se podía, e iba a infectar.
Tras unas 2 horas Christian paró el carro en una esquina y se quitó su camisa. Me la enrolló e hizo presión en mi brazo. Mientras lo amarraba me quedé viendo su hermoso cuerpo. Bronceado y con enormes abs.
"Concéntrate Nora" me dije a mi misma.
–Oye lo siento– se disculpó Christian– no fue mi intención cortarte pero era la única manera de quitarte el rastreador.
Aunque sentía que iba a vomitar y mi cabeza daba vueltas conseguí hablar
–No te preocupes, gracias por cierto.
Sonrió
–De acuerdo, vamos a tu casa antes de que tus amigos se vuelvan locos. Así puedes comer algo y te pueden curar el brazo. Es peligroso estar aquí. Mike podría estar ahí afuera buscándote.
Justo antes de llegar a casa, Christian me dijo:
–Cuando lleguemos y estés un poco mejor nos tenemos que ir de ahí, de acuerdo?
Asentí.
Se estacionó y me bajé pero entonces mi cuerpo no pudo y caí al suelo.
Christian me llevó en brazos hasta el apartamento, trató de abrir pero estaba cerrado con seguro. Cuando iba a tocar, abrieron la puerta de golpe. Era Patch, sus ojos estaban rojos como nunca y estaba hecho un desastre.
–Ángel, estás bien?– preocupación sonaba en su voz.
Quise responderle pero enserio mi cabeza estaba a punto de explotar y tenía náuseas que sentí que si abría la boca todo el vómito iba a salir.
Al ver que no respondí Patch demandó a Christian que pasaba.
Christian le explicó todo mientras me ponía en el sofá. Cuando Vee me vio ahogo un grito.
–Iré por el botiquín– dijo mientras salía de la sala hacia el cuarto.
Patch me acariciaba el pelo y las mejillas.
–Lo siento Ángel, no pude salvarte. Te amo, por favor no cierres los ojos.
Podía sentir que mis párpados se cerraban, alguien me sacudió y los abrí de nuevo.
–Nora! No te duermas. Por favor, te lo pido.
Vee entró al cuarto y Vee me desamarró la camisa de Christian del brazo y cuando todos vieron la herida bien ahogaron un grito. Todos (incluido Scott) trataron de limpiarme la sangre.
–Se esta infectando– dijo Patch
–Pásame el envase blanco que está ahí.–dijo Christian
Entonces sentí un liquido frío en mi brazo que al principio se sintió bien pero luego sentí como si me estuviera quemando.
Grité a todo pulmón. El dolor ya era insoportable.
Patch me agarró la mano
–Todo irá bien Nora, te lo prometo. Solo quédate con nosotros.
–Ha perdido demasiada sangre pero no nos queda de otra, hay que ponerle hechicería diabólica a esta herida, hay unas cuantas botellas en el auto.
–Estas loco?–lo interrumpió Patch– no podemos ponerle hechicería a esto!
–Que no ves que la estamos perdiendo, su cuerpo es muy pequeño como para haber perdido tanta sangre. Y tampoco tenemos aguja para cocerla–le gritó– Ademas se ira de su sistema en unas horas o un día máximo, su herida curara mas rápido y se ahorrará el dolor que le espera si la coces.
Al final Patch accedió y tras unos minutos Christian me estaba vaciando media botella en mi herida. Al principio dolió bastante, me retorcía y gritaba entre dientes, pero luego el dolor se desvaneció y ya sentía como la herida se cerraba y se limpiaba.
–Ya está– dijo Christian
–Estará bien?–dijo Scott
Cerré los ojos, sentí como Patch me besaba la frente y luego ya no sentí nada.
