Traducción autorizada por DiDiGlee


Antes que nada por favor RECUERDEN las ADVERTENCIAS, sé que desean (al igual que yo) que todo mejore ya, pero, todo tiene un proceso y está situación avanza a un ritmo constante.

Me disculpo por cualquier clase de error, justo iba a subir el documento cuando noté algunas irregularidades, así que los corregiré cuando los detecte.


¡Hola mis queridos lectores! ¡Lamento tanto el retraso! ¡La vida me ha mantenido ocupada!

¡Un gran BESO a HarmonyLover sólo por ser increíblemente dulce y una gran ayuda con este capítulo! :)

Este es el último capítulo de Blaine (por ahora). Luego habrá un par de capítulos desde POV Kurt.

¡Prepárense para un montón de angustia!


Capítulo 11

―¿Blaine? ¿Estás bien?

El chico de las gafas nerd y la chaqueta de punto verde se puso en cuclillas junto a él, llamando a Blaine vuelta a la realidad.

―Sí ―Blaine respondió automáticamente y cautelosamente tocó su barbilla con los dedos; ya estaba hinchando.

―Chico, Andrew puso realmente uno enorme en ti ―Chandler siguió la charlar a la ligera, sosteniendo un pañuelo de papel para Blaine―. ¡Nunca he visto nada como esto en la vida real! Creía que este tipo de peleas callejeras sólo pasaban en las películas.

Blaine tomó el pañuelo y pulsó los labios y la barbilla con ella. No había sangre, a pesar de que su lengua sabía a sangre. Probablemente había mordido su propia lengua o el interior de sus mejillas cuando el puño de Andrew lo golpeó.

―¿Necesitas algo? ―Chandler torpemente puso una mano en la espalda de Blaine, tratando de consolarlo.

―Un teléfono ―Blaine murmuró y buscó en su bolsillo―. Necesito mi teléfono.

Blaine encontró su teléfono en el bolsillo interior de su chaqueta, justo al lado de CD de Kurt, que por suerte no fue dañado por los feroces empujones de Andrew.

Chandler ofreció su mano y ayudó a Blaine a pararse. Alejándose unos pasos de la entrada del club de baile, Blaine presionó los botones y llamó a la única persona que él esperaba le podría ayudar en ese momento.

―Blaine Silbador, ¿qué está pasando? ―Rachel sonó cansada. Considerando lo tarde de la hora probablemente ya estaba dormida―. Por favor no me digas que necesitas que te vaya por ti, porque ya estoy en pijama.

―¡Sólo necesito que me digas dónde vive Andrew! ―Blaine gritó en el teléfono, tratando de hacerse oír por encima del ruido del tráfico.

―¿Qué? ¿Por qué? ―Rachel estaba completamente confundida.

―¡Necesito ir allí y lograr que Kurt se aleje de él!

―Pero... creía que estabas con Kurt en Babylon...?

―¡Estábamos, pero tuvimos una pelea, algo así, y ahora Kurt se fue con Andrew, y necesito seguirlos!

―No... No sé dónde vive Andrew ―Rachel admitió.

―¿Qué quieres decir con que no sabes dónde vive? ―Blaine gritó en el teléfono―. ¿Cómo puedes no saber dónde vive Kurt?

―Lo siento, pero no me lo dijo ―Rachel respondió defensivamente, sino también con la creciente preocupación―. Sólo ha vivido ahí por un par de semanas, y aun no he estado ahí.

―¡Maldición! ―Blaine maldijo en voz alta y se paseaba arriba y abajo de la calle―. ¡Debí haber tomado un taxi y seguirlos! ¡Ahora que se han ido de lejos!

―¿Qué está pasando, Blaine? ―Rachel preguntó con una voz temblorosa, sonando confundida y conmocionada―. ¡Estás asustándome!

―¡Andrew un pedazo violento de mierda, eso es lo que está pasando! ―Blaine respondió, incapaz de no alzar la voz―. Sólo me pegó, y él me habría golpeado si Kurt no hubiera intervenido.

―¡Blaine! Te dije que no te metieras en una pelea con él ―Rachel lo regañó―. ¡No puedo creer que dejaras que tu temperamento tomara lo mejor de ti!

―Es sólo porque vi... ―Blaine se atragantó y tuvo que respirar hondo para serenarse―. Rachel, Vi moretones en el cuello de Kurt y su brazo. Él le está haciendo daño, Rachel ―Blaine contuvo otro sollozo―. Andrew está lastimándolo.

―¿Estás... estás seguro? ―Rachel tartamudeó, claramente sacudida por la noticia. Blaine podía escuchar que le creía, pero no quería creerlo.

―Cuando Kurt notó que le vi los moretones trató de restarle importancia ―Blaine explicó, dándose la vuelta y mirando por la calle. Estaba en el medio de la noche, pero todavía había demasiado tráfico. Vio a Chandler a sólo unos metros de distancia, tratando de parar un taxi.

―Cuando le pregunte si Andrew era el responsable por ellas Kurt no lo negó ―Blaine continuó, tallándose una mano por la cara. Sintió que se le pican los ojos a medida que se llenaron de lágrimas―. No lo negó, Rachel.

―Lo voy a llamar ―Rachel prometió―. Él responderá mi llamada. Voy a llamar de vuelta cuando lo haya contactado.

―Está bien, esperaré aquí, y cuando averigües la dirección iré y alejaré a Kurt de ese gilipollas.

―No, no vas a ningún lugar esta noche ―Rachel dijo, sonando frenética―. Vas a venir a casa ahora, Blaine.

Blaine discutió con ella por un rato. Insistía en quedarse donde estaba hasta que Rachel descubriera la dirección de la boca del lobo para que pudiera ir allí inmediatamente. Pero Rachel le dijo que no quería que se fuera allí en el estado de furia en que estaba.

―Por favor, ven a casa ―repitió insistentemente―. Veremos qué hacer cuando estés aquí, ¿de acuerdo?

―De acuerdo ―Blaine finalmente se rindió―. Llámalo ahora, ¿de acuerdo? Llámalo ahora. Esperare. ―No quería desperdiciar más tiempo hablando con ella. Su trabajo ahora era ver si Kurt estaba bien.

―El taxi está esperando. ―Chandler se acercó al lado de Blaine, señalando con la cabeza en la dirección de un taxi amarillo en las inmediaciones.

―Gracias por tu ayuda ―Blaine dijo con un suspiro cansado―. Y perdón por arrastrarte en este lío. Realmente no necesitas venir conmigo.

―Au contraire* ―Chandler respondió con una leve sonrisa mientras se mecía hacia adelante y hacia atrás sobre los talones―. Yo necesito ir contigo, porque le prometí a Kurt que me aseguraría que llegaras a salvo a casa, y es lo que intento hacer. ―Hizo un gesto hacia la cabina, casi llevando un arqueamiento para el efecto dramático―. Nuestro taxi está esperando si te place.

No sabiendo que más hacer, Blaine lo siguió y compartieron el asiento trasero del taxi. Desde el rabillo de su ojo Blaine miró a Chandler, quien estaba golpeando su dedo pulgar contra su pierna. Probablemente fue bueno hacer que Chandler fuera, porque Blaine necesitaba a alguien que lo apoye, para confirmar su historia, o de lo contrario Rachel pensaría que estaba exagerando de nuevo.

Por un largo rato Blaine solo miró al exterior por la ventana, las luces de neón de la ciudad corriendo por ella, pero lo único que podía ver eran los moretones en la piel de Kurt y la tristeza pura en las profundidades de sus ojos azules del océano. Blaine deseó no haberlo dejado ir. No ahora. No nunca.

―Aquí, tómalo ―Chandler dijo, ofreciéndole otro pañuelo. Sólo entonces Blaine registro que estaba llorando. Tomó el pañuelo con un susurro, "Gracias" y limpió sus ojos y las mejillas húmedas.

―¿Por qué estaba Kurt llorando en las escaleras? ―Chandler preguntó suave, manteniendo su voz baja, para no entretener al conductor―. No es que sea mi asunto ―añadió rápidamente―. Pero esos moretones en su cuello... Dios, si Andrew le hizo eso a Kurt...

―¿Viste los moretones? ―Blaine preguntó, levantando la vista en sorpresa. ¡Bien, eso estaba bien! Chandler fue testigo ocular. Rachel tendría que creerles.

―Lo seguí en las escaleras ―Chandler confesó, arrugando la nariz―. Pero entonces Kurt comenzó a llorar y me quedé lejos, porque no quería molestarlos. Cuando le quitaste su bufanda fue difícil no ver los moretones y... y su muñeca... ―Chandler tragó saliva―. Pensé que este tipo de cosas sólo pasan en programas de terror en televisión. No puedo creer que esto le esté sucediendo a Kurt. Quiero decir, siempre parece ser tan fuerte y lo admire por eso, sólo que no entiendo... ―Chandler dejó que su voz se apagara y se encogió de hombros.

―Has conocido a Andrew por más tiempo que yo ―Blaine le dijo―. ¿Qué crees que está pasando entre ellos?

―Te dije que Kurt no es muy cariñoso en torno a Andrew. De hecho, Kurt esta siempre gritándole y diciéndole que retroceda. Tenía la impresión de que estaba harto de Andrew y que no tardaría mucho para que Kurt finalmente rompiera con él. Pero está noche... ―Chandler se movió en su lugar incómodamente―. Nunca he visto a Andrew perderse de esta manera. Se ha puesto celoso antes, cuando Kurt habla con alguien más, pero nunca había golpeado a nadie y... ―Chandler pausó y se quitó los lentes, frotándolos con la costura de su chaqueta de punto.

―Nunca habría pensado que Andrew lo golpearía ―continuó con una sacudida de su cabeza―. Kurt es tan fuerte y odia el acoso. Me ayudó una vez y espantó a algunos chicos que me ofendieron. Es mi héroe, y no puedo imaginar que le permita a Andrew ponerle una mano encima sin pelear...

Permanecieron en silencio durante el resto del viaje. Blaine pagó al conductor con el dinero de Kurt y ofreció algo a Chandler para que pagara el camino a su casa también.

―¿Te importa si voy contigo por un rato más? ―Chandler preguntó vacilante―. No estoy de humor para ir a mi dormitorio y estar solo el resto de la noche y preocupándome sobre Kurt. ¿Si sólo pudiera quedarme hasta que tengamos la noticia que Kurt está bien?

―Seguro ―Blaine respondió, un gesto para que saliera del taxi―.Ven conmigo.


Sacando sus llaves, Blaine permitió que su invitado entrara y subiera al apartamento de Rachel. Rápidamente abrió la puerta y entró, ya llamándola. Él encontró la pequeña morena arropada en el sofá, con la cara roja y manchada por el evidente llanto.

―¿Le llamaste? ―Blaine preguntó ansiosamente, corriendo hacia ella.

―No responde el teléfono ―Rachel dijo, olfateando y sosteniendo su teléfono acusadoramente―. ¡Algo debe estar mal!

―Sí, demasiado está mal ―Blaine concordó, sentándose junto a ella―. ¿Pero a qué te refieres?

―¡Tenemos un juramento de meñique! ―chilló, aplastando su cara ―. Siempre responder las llamadas del otro, no importa donde estemos o la hora que sea. ¡Lo juró! ¡Y ahora no responde le teléfono! ¡No responde!

Estaba a punto de caer en los brazos de Blaine, llorando, cuando alcanzó a ver que Chandler estaba al acecho en la entrada.

―¿Quién eres tú? ―Rachel preguntó, limpiándose la cara, desconcertada por el chico rubio con una chaqueta de punto verde, que llevaba grandes gafas y una sonrisa tímida.

―Soy Chandler Kiehl, un gusto conocerte. ―Asomó la mano hacia ella, pero su sonrisa se volvió incómoda―. Siento interrumpir.

―¿Trajiste a alguien a casa? ―Rachel levantó la voz incrédula a Blaine e ignorando la mano de Chandler―. ¡No puedo creer que estés pensando en sexo cuando Kurt está en problemas!

―Yo no... Chandler no es... ―Blaine balbuceó, sorprendido por la manera de pensar de Rachel―. ¿Recuerdas al chico que Kurt conoció en Between The Sheets?

―Sí, ¿pero qué tiene que ver con esto?

―Es él. ―Blaine señaló con el pulgar a su invitado.

―¿ eres Chandler? ―Rachel dijo sorprendida, mirándolo de arriba a abajo―. ¿El secreto mensajero ligón de Kurt? Tú le escribiste cosas lindas como, debes ser un astronauta porque tu sonrisa es fuera de este mundo.

―Una línea cursi, lo sé, pero simplemente encaja tan bien con él. ―Chandler se encogió de hombros como disculpándose.

―Creí que eras... uhm, más alto. ―Rachel se encogió de hombros y luego tomó un pañuelo de papel de una caja y se sonó la nariz ruidosamente―. No importa.

―Kurt dijo que me asegurar que Blaine llegara a casa bien, así que por eso vine. ―Chandler explicó―. ¿Entonces eres una amiga de Kurt, también?

Rachel asintió, pero no pudo contestar propiamente, porque su rostro estaba desmoronando de lágrimas de nuevo y empezó a lamentarse en la desesperación―. ¡Tenemos un juramento de meñique! ¡Un juramento de meñique!

Blaine frotó suavemente su espalda―. Cálmate, Rachel, todo estará bien.

―¡Sólo hace unos momentos dijiste que Kurt estaba siendo golpeado por Andrew! ―Rachel chilló.

―No lo sé ―Blaine confesó y se dejó caer en el sofá―. No tengo ni idea de lo que está pasando. Sigamos tratando de llamarle, ¿de acuerdo?

―Uhm, ¿supongo que es mejor que me vaya? ―Chandler dijo, esperando no ser una molestia―. Puedo ver la salida solo.

―No, puedes quedarte si quieres ―Blaine dijo, después de corroborarlo con Rachel.

―¿Quieres un trozo de crujiente de manzana? ―preguntó, señalando al pastel en la mesa de centro―. Es el favorito de Kurt... ― sus palabras se ahogaron en otro fuerte gemido. Pegó el teléfono a su oído y trató de volver a llamar a Kurt, todavía murmurando acerca de su juramento de meñique.

―¿Por qué hicieron esa promesa de siempre responder las llamadas del otro? ―Chandler le preguntó mientras se servía un gran pedazo del pastel.

―Porque él se sentía muy mal por no responder una llamada de Blaine ―Rachel respondió, limpiándose la cara con un pañuelo.

Blaine levantó la mirada―. ¿Qué?

―Me dijo que no respondió tu llamada la noche que ganaste las elecciones estudiantiles y llamó para compartir la noticia ―Rachel explicó―. Estaba en una fiesta con Isabelle y rechazó tu llamada. Realmente se arrepintió. Después que rompieron, no hablo de otra cosa por semanas hasta que le dije que aprendiera de sus errores. Así que hicimos un juramento de meñique de responder siempre las llamadas del otro, no importa lo que estuviera pasando a nuestro alrededor.

―Eso es muy tierno ―Chandler dijo, con su boca llena de pastel―. Desearía tener un mejor amigo así. Deben ser muy cercanos.

―De hecho, nos hemos distanciado un poco ―Rachel confesó, el teléfono aun presionado contra su oído―. Yo lo quiero mucho, pero me siento como si estuviera alejándose de mí y no sé por qué. Se ha puesto peor desde que ha estado con Andrew.

Blaine se inclinó hacia delante, apoyando los codos en sus rodillas y pasando los dedos por su pelo. Se sentía tan miserable. En ese entonces cuando Kurt había ignorado su llamada, había estado tan decepcionado y se sentía tan perdido que había querido gritar a su novio. Pero nunca le había dicho nada a Kurt.

Escuchar ahora que Kurt había realmente reconocido sus errores y se dio cuenta que había herido a Blaine por no responder su llamada estaba llegando a Blaine de una manera que hizo que le doliera el corazón. Si Kurt se había sentido culpable por eso, ¿por qué no le había dicho nada? ¿Por qué había castigado a Blaine con silencio todo este tiempo?

Desde que Kurt se había trasladado a Nueva York su comunicación había sufrido muchísimo. De hecho hablaban por teléfono o en Skype todos los días, Blaine tenía la sensación de que habían hablado constantemente con propósitos opuestos.

―¡KURT! ―Rachel casi brinco de su asiento cuando su llamada fue finalmente respondida.

Blaine se tensó de inmediato, mirando a Rachel de cerca mientras ponía su teléfono en altavoz.

―No, soy yo ―escucharon la voz de Andrew―. A que debemos el honor de tu llamada a las tres de la mañana? ―preguntó descontentamente.

―¡Quiero hablar con Kurt! ―Rachel demandó enérgicamente. Blaine estaba impresionado por la forma en que fue capaz de pasar de ser un lío de sollozos a una feroz amiga.

―Me temo que esta indispuesto por ahora ―Andrew respondió y había algo extraño en su voz que tenía a Blaine instantáneamente en alerta.

―No me importa. ¡Quiero hablar con Kurt en este momento! ―Rachel insistió.

―Muy bien ―Andrew respondió en un gruñido―. Veré lo que puedo hacer.

Blaine entrecerró los ojos al oír el sonido lejano de un golpe repetidamente viniendo de donde Andrew estaba. El sonido del golpe se hizo más fuerte mientras Andrew se movía alrededor del lugar. Blaine también podía oír una voz apagada pero claramente enojada. ¿La voz de Kurt? ¿Qué estaba pasando allí?

Rachel y Chandler lo escucharon también, y ambos intercambiaron miradas confusas con Blaine. Incluso Chandler había dejado de masticar para no perderse ni un segundo de la llamada.

―¡Oye, tu amiguita esta al maldito teléfono! ―Andrew gritó de repente y había otro ruido muy fuerte, sonando como un golpeteo en la puerta―. ¿Te vas a comportar ahora?

―¡Déjame salir de una puta vez de aquí, Drew!

Los tres se tensaron cuando escucharon el furioso grito de Kurt. Blaine espera agarró el brazo de Rachel y Chandler puso su plato en la mesa, sin atreverse a tragar el trozo de pastel en su boca.

―Sólo si prometes comportarte ―Andrew repitió fríamente―. ¿Puedes hacer eso?

―¡Déjame salir y dame mi teléfono!

Blaine estaba conteniendo el aliento mientras escuchaba a una llave dar vuelta en una cerradura y un poco de arrastre de pies, y luego Kurt amenazó en voz baja―. ¡Déjame solo, Andrew! ¡Lo digo en serio! ¡Déjame hablar con Rachel. Solo.

―¡Dile que no puede seguir llamándote a estas horas! ―Andrew gruñó―. ¡Las personas decentes quieren dormir!

―¡Me llama cuando quiere! ―Kurt siseó―. Y tú estás lejos de ser una persona decente, Drew. Las personas decentes no empiezan peleas callejeras como unos neandertales que no pueden controlarse.

―Como sea ―Andrew respondió―. Vete a la mierda, Kurt. Voy a volver a dormir.

Y finalmente entonces Kurt estuvo al teléfono, sonando ronco por gritar―. ¿Rachel? Lo siento, Rachel, no fue mi intención ignorar tus llamadas; el teléfono estaba en otra habitación y supongo que debí haberme desmayado por un tiempo.

―Kurt, ¿Andrew te encerró? ―Rachel preguntó con absoluto horror.

―Sólo una estúpida broma ―Kurt dijo.

―¡No es gracioso! ―Rachel estaba indignada―. ¡Kurt, él no puede ir y encerrarte!

―Sólo estaba preocupado por su alfombra ―Kurt respondió, como si eso explicara todo.

―¿Su alfombra? ¿Qué? ―Rachel no podía seguir su lógica.

―Había tomado demasiado anoche y vomité, por lo que me metió en el cuarto de baño, ¿correcto?

―¿Qué estabas hacías tomando de todos modos, Kurt? ¿Nunca has escuchado de la intoxicación por alcohol? ―Rachel lo regañó―. El señor Schue nos dijo todo sobre eso durante la semana de conciencia sobre el alcohol. Cierto, estabas en Dalton en ese entonces, pero fue la semana que tuve mi primera fiesta y besé a Blaine, y eso debería darte suficientes razones para saber lo que el alcohol te hace. ¡Piensa antes de tomar, Kurt! ¡Las personas hacen las cosas más locas cuando están tomadas!

―¡Dame un respiro! ―Kurt suspiró―. No soy un bebedor recurrente, Rachel. Sólo estaba nervioso, porque Blaine estaba ahí. ¿Está contigo ahora? ¿Está bien? ¡Andrew le pegó, Rachel!

―Lo oí ―Rachel respondió―. Blaine está sentado junto a mí. En verdad se ve dañado, pero que está bien.

―¡Tienes que asegurarte que está bien, Rachel! ―Kurt insistió―. Blaine es una de las personas que aseguran estar bien incluso cuando están sangrado por todos lados, y Andrew realmente lo golpeó duro. ―La voz de Kurt creció intensa y furiosa de nuevo―. En la cara, Rachel, ¡lo golpeó EN LA CARA! Sabe que la cara es absolutamente una zona prohibida.

―Kurt, si te preocupas tanto por Blaine ¿por qué no te aseguraste que estuviera bien por ti mismo? ―Rachel preguntó confundida―. ¿Por qué te fuiste con Andrew?

―Porque hice un tonto total y completo de mí mismo. Blaine debe pensar que soy tan patético. Quería enseñarle cuan sexi me he vuelto, pero en su lugar me perdí y me comporté como un loco. Dios, realmente debe odiarme.

―¡Nadie te odia, Kurt! ―Rachel dijo enérgicamente―. Te amamos y queremos que estés seguro. Incluso este chico, tu enamorado de Between The Sheets en esa época, que está recibiendo en primera fila el drama en el sofá. De hecho, los chicos te están escuchando, para que lo sepas.

―Genial, simplemente genial ― Kurt suspiró, una asunción de queja en su voz―. ¿Quién más está en el espectáculo? ¿Por qué no lo difunden por radio a nivel nacional? El ascenso y caída de un chico gay insignificante de Ohio. Apuesto a que sería el top ten de A Quién Le Importa Una Mierda.

―¡Nos importa! ―Blaine respondió, inclinándose hacia el teléfono en la mano de Rachel―. Y no te odio, Kurt, nunca podría odiarte. ¡Te suplique que te quedaras! ¿Cómo podrías pensar que quería que te fueras con Andrew? ―intentó mantener su voz calmada y nivelada, pero temía que su preocupación era audible en cada temblorosa sílaba.

―Estamos realmente preocupados por ti ―Chandler intervino―. Porque no entendemos lo que está pasando contigo y Andrew.

―Nada está pasando ―Kurt respondió con una risa amarga, sonando defensivo―. Vivimos juntos. Peleamos. Las parejas lo hacen. ¿Qué es tan difícil de entender? ¿Por qué no pueden simplemente todos ocuparse de sus propios asuntos?

―Kurt, por favor, dinos tu dirección ―Rachel tomó el teléfono nuevamente y habló calmadamente, manteniendo la voz baja y amigable―. Sólo dinos dónde encontrarte y estaremos contigo en un minutos, ¿de acuerdo?

―¿Para qué? ¿Sólo para que puedan gritarme y levantar a todo el vecindario?

―Oh, estaré gritando, pero no a ti ―Rachel prometió―. ¡Tendré unas palabras que decir a Andrew!

―No hay necesidad. Ya lo hice yo ―Kurt respondió en una rabieta―. No va a poner una mano en Blaine otra vez.

―Bien, pero ¿qué hay de ti? ―Rachel preguntó firmemente―. No quiero que te pegue, Kurt.

―Él no... ―Kurt comenzó, pero Rachel lo interrumpió instantáneamente.

―Es tiempo de la verdad, Kurt. Sólo te estoy pidiendo que me digas la verdad, por favor. ―Su labio inferior temblaba mientras presionaba el teléfono a la oreja―. ¿Andrew te pegó?

Blaine apretó los puños y se quedó mirando el teléfono, con ganas de que Kurt lo admitiera y dejara que lo ayuden.

―¿Eso qué importa? ―Kurt finalmente dijo, respiró hondo para serenarse.

―¿Eso qué importa? ―Rachel repitió en protesta―. ¿Estás loco? Él no tiene ningún derecho de tratarte así. Te vas a mudar de ese lugar, ¿me oíste? ¡No puedes quedarte con él!

―Rachel, estás siento irrazonable. Andrew no es mi problema.

―Oh, ¿estoy siendo irrazonable? ―Rachel resopló―. Por favor, ilumíname, Kurt. Si el tipo que te golpea no es tu problema, ¿entonces quién lo es?

―Claramente soy yo ―Kurt respondió.

―¿De qué estás hablando? ―Rachel inquirió―. ¿Acaso Andrew te convence a sentirte una mierda sobre ti mismo?

―Oh, vamos, Rachel, sabes que malicioso puedo ser, y Andrew tiene un mal temperamento también. A veces peleamos, ¿de acuerdo? Y cuando llega a dar un empujón que nos impulse a ambos en ello. Es muy diferente de eso al abuso real. Puedo manejarlo. Estoy bien, Rachel.

―¡Mentira! ¡No me digas que estás bien! ―Rachel escupió, limpiando más lágrimas de las comisuras de sus ojos―. ¿Por qué no me contaste sobre esto? ¿Por qué me mentiste?

―Sí, te mentí y lo siento ―Kurt dijo cansadamente―. Ahora que hemos establecido que soy un mentiroso, ¿podemos hablar de esto mañana? Tengo un maldito dolor de cabeza y todo lo que quiero hacer es dormir.

―Ya es mañana ―Rachel puntualizó―. Son más de las 2 a.m.

―Todo lo que estoy pidiendo es un par de horas para dormir.

―Está bien ―Rachel dijo calmadamente de nuevo―. ¿Qué tal si nos dices dónde vives así podemos recogerte y traerte a casa con nosotros? ¡Puedes dormir en tu cama! ¿Qué tal suena eso? ―Rachel le engatusó con suavidad.

―Sin ofender, pero no me siento como para estar con ustedes esta noche ―Kurt dijo.

Rachel y Blaine compartieron una mirada confusa.

―¿Por qué no? Somos tus amigos.

―Sí, lo son, Rachel, pero me siento repugnante y asqueroso en este momento y no quiero que me miren con toda esa piedad en sus ojos como si yo fuera este gatito abandonado que han rescatado de la calle. Realmente tengo que dormir un poco, siempre y cuando el zumbido dure, porque estoy fuera de Ambiente y es tan difícil conciliar el sueño y... ―Kurt comenzó a llorar―. Todo es una mierda.

―Lo sé, cariño, lo sé ―Rachel dijo suavemente―. Todos tenemos esos días en que todo es una mierda.

―Pero no se detiene, Rachel. Aun duele demasiado, Rachel, y no puedo hacer que deje de doler.

―Sé que duele ―Rachel murmuró, a punto de llorar de nuevo―. Pero vamos a salir de esto juntos, ¿cierto?

Kurt no respondió, pero todos podían oírle sollozar.

―Kurt, por favor no llores ―Blaine dijo, retorciéndose las manos y deseando poder tomar a Kurt en sus brazos y abrazarlo en ese preciso momento. Simplemente no podía soportar escuchar a Kurt llorar―. No eres repugnante o patético, Kurt. Eres hermoso y perfecto y... y muy sexi, Kurt. No pude apartar los ojos de ti en toda la noche.

―Yo tampoco ―Chandler intervino y cuando Blaine lo miró se sonrojó y se quitó las gafas para limpiarlas con la costura de su chaqueta de punto.

―Siento tanto que Andrew te pegara, Blaine ―Kurt dijo en voz baja, aspirando.

―No te preocupes por mí, estoy bien ―Blaine respondió, tocando cuidadosamente la hinchado de su barbilla―. Andrew apenas me arañó. Además, tomaría cualquier golpe si fuera para ti.

―Lamento arruinar tu primera salida nocturna en New York ―Kurt dijo, con la voz todavía cargada de emoción.

―No lo hiciste. No arruinaste nada. Me encantó verte. Me encantó bailar contigo ―Blaine dijo, mordiendo su labio inferior mientras recordaba ese maravilloso abrazo que habían compartido en la pista de baile―. En realidad, bailar contigo fue la parte más maravillosa de esta noche. Gracias por eso.

―A mí de verdad me gusto bailar contigo también ―Kurt admitió.

Blaine arrugó la cara en la dicha y la angustia a la vez. Estaba tan feliz de oír eso, pero al mismo tiempo dolía demasiado.

―¡Kurt, espero que sepas que no puedo vivir sin ti! ―Rachel de repente chilló―. ¡Por favor, no hagas nada estúpido! ¡Pórtemelo!

―Ahora, no seas dramática, Rachel ―Kurt suspiró pesadamente―. Si estás buscando drama pregúntale a Chandler por su colección de Gossip Girl.

―¿Kurt? ―Chandler habló de nuevo―. ¿Recuerdas esa noche en Babylon cuando estuve ahí la primera vez? ¿Cuándo me quería ir, esos chicos comenzaron a burlarse de mí y tú viniste a recatarme?

―Por supuesto que si ―Kurt dejó escapar una pequeña risa―. Llevaban las más feas innombrables camisetas sin tirantes que he tenido el desagrado de ver.

―¿Alguna vez te dije que estaba realmente, realmente asustado de ellos?

―No necesitas decirme, Chandler. Lo vi. Sé cómo se ve el miedo, créeme.

―¡Pero no estabas asustado en absoluto, Kurt! ―Chandler dijo emocionadamente y comenzó gesticulando―. Eran grandes como, toros, y estaba completamente solo, y delante de mi ojo interior que ya imaginaba a mí mismo siendo violado y arrojado en el rio Hudson. Pero entonces tú llegaste, buscándome, y los ahuyentaste con sólo sus palabras y su actitud maliciosa. ¡Nadie hizo algo así por mí antes!

―En cualquier momento ―Kurt respondió y cambiado su tono en una voz graciosa―, "Nosotros los neoyorquinos debemos estar juntos, ¿cierto?"

Chandler dejó salir una risa feliz―. Eres increíble, Kurt Hummel, y sólo quiero que sepas que te admiro y te quiero.

―Awww, gracias, también te quiero, Chandler.

Chandler se sonrojó. ¡Realmente se sonrojó! Blaine apretó los dientes y cerró los puños. No sabía por qué, pero ver la manera en que las mejillas de Chandler enrojecían y escucharlo intercambiar Te quiero con Kurt le hicieron sentir una punzada de celos.

―¡Muy bien, entonces vamos a dormir un poco y encontrarnos para desayunar a las diez! ―Rachel decidió.

―Ugh, hagámoslo a la hora del almuerzo ―Kurt negoció.

―¡Almuerzo! ―Rachel se comprometió―. Nos vemos a las 11 a.m. en el Tic Toc Diner.

―Digamos 11.30 y estaré ahí.

―Trato ―Rachel respondió satisfecha.

―¿Y Blaine? ―se oyó la voz de Kurt sondeando por el altavoz.

Blaine casi saltó al ser abordado―. ¿Sí?

―Sé que robaste mi CD. No eres un muy buen ladrón y un mentiroso aún peor.

―Uh, lo siento, yo... ―Blaine tartamudeó y se ruborizó. Se sentía increíblemente avergonzado por haber sido sorprendido. Después de todo quería mostrarle a Kurt que era digno de confianza. Robar cosas no ayudaría a hacerlo.

―Puedes conservarlo ―Kurt dijo con un suspiro―. Es para ti de todos modos. Aunque me temo que ha perdido su significado por ahora. Lo grabé hace mucho tiempo.

―Está bien, gracias ―Blaine respondió, perplejo―. Estoy seguro que lo disfrutaré, sea lo que sea.

―Buenas noche chicos ―Kurt dijo, y fue respondido por un coro de buenas noches antes de terminar la llamada.

―Oh mi ―Rachel suspiró, hundiéndose de nuevo en el sofá―. Siento que acabo de tener el más aterrador viaje en una emocionante montaña rusa. Estoy bastante segura de que me he ido a través de un camino más emocional en los últimos cinco minutos que en alguna de mis clases de actuación. Estoy tan conmovida en este momento, y me siento algo más sabia que antes.

―Supongo que Kurt se siente de la misma manera ―Chandler pronunció―. Parecía muy confundido, también. Culpemos al alcohol. Ha tenido demasiado de eso esta noche.

Blaine no dijo nada. Se levantó y sacó el CD de Kurt de su chaqueta. Había querido escucharlo en privado, porque sentía que Kurt hubiera querido mantenerlo privado, también. Pero ahora que supo que Kurt había grabado el CD originalmente parta él, Blaine sólo necesitaba saber que había en él, y no le importaba que Rachel y Chandler estuvieran ahí.

Así que Blaine puso el CD en el estéreo y se preparó para aceptar el dolor que el escuchar ese disco, sin duda, le causaría. Asumió que era una especie de canción de amor. Probablemente Kurt lo había cantado antes de que rompieran y entonces nunca se lo dio, por supuesto.

Cerrando sus ojos, tomó un profundo respiro y presionó el botón de reproducir.

El piano comenzó a tocar hermosamente, lentamente. Después de la introducción del piano, Kurt comenzó a cantar en una voz baja y triste.

"Many moons have come and gone
And this little heart's still holding on
To what could be, maybe should be, baby
Crazy is all it's making me

You've got 4 and 20 hours
Just one day to prove to me
That your love has got the power
Make me believe
That you're the man for me, baby"

Rachel se unió a él, secándose los ojos con un pañuelo―. Quería enviártelo a mediados de día de gracias.

―¿Quería enviarme esto? ¿En acción de gracias? ―Blaine preguntó, desconcertado―. Lo grabó para mí después de que rompiéramos?

―Sí, y debatió durante semanas si enviártelo o no. Finalmente decidió no hacerlo, porque pensó que era arrogante de él enviarte esto. La canción dice que te da una oportunidad de probar tu amor, pero supongo que después de un tiempo sintió que era arrogante de su parte pedirte probar tu amor, desde que él había cometido errores también, y probablemente era tan culpable del fracaso de su relación como tú.

Rachel se dejó caer en el sofá y Blaine se limitó a mirarla.

―¿Puedo tener una copia del CD? ― Chandler habló, sorprendiendo a Blaine, ya se le había olvidado que el muchacho estaba todavía ahí.

―Puedes obtener una patada en el culo al salir ― Rachel gruñó, sonando extremadamente peligrosa desde debajo de todas las almohadas que estaba abrazando. Una chica cansada, asustada de síndrome pre-menstrual no era alguien con quien meterse.

Blaine se encogió de hombros a Chandler―. Te llamaré un taxi. Deberíamos intentar dormir un poco.


Blaine no podía dormir.

Movió la bolsa de hielo que Rachel le había dado desde su barbilla hasta su mejilla, todavía podía saborear la sangre en la boca. Se había puesto el CD en un reproductor portátil con auriculares y escuchaba la canción de Kurt una y otra vez.

"See the sands of the hourglass
Are slipping through your hands
Every grain has got to hurt you
Takes you further from your chance

See everyday I walk out of my front door
And I've been wishing and hoping
That today is the day that you're gonna smile in front of my face

Tell me that you love me
Tell me you gonna be a man"

Se revolvió y no podía sacar los acontecimientos de la noche de su cabeza. Ya era bastante difícil pensar en Andrew besando y tocando a Kurt, sólo estar cerca de Kurt. Pero saber que Andrew lo maltrataba era insoportable. Blaine quería demasiado demostrar a Kurt que él podría ser quien Kurt necesitaba que fuera.

"You got one day
I will give you 24 hours, baby
That's all you should need

24 hours should be enough for you, love
Just make me believe
That you're the man for me, baby

I gotta believe you, baby
I'm gonna need more than flowers"

Más que flores...

Si, definitivamente había hecho más que unas flores. Más que una canción. Era tiempo de entrar en acción. Después de todo, las acciones hablan más alto que las palabras.

"4 and 20 hours
It should be more than enough for you"


Canción en este capítulo:

Joss Stone - 4 and 20


Por favor vayan y lean "Hold On" de HarmonyLover, porque es un muy inteligente y hermoso giro en el episodio Sadie Hawkins. :)

¡Gracias!


*Al contrario, en francés.

La canción habla a grosso modo, de una persona (Kurt) que el pide a otra (Blaine) que le demuestre su amor, porque Kurt aun quiere creer que lo vale, pero necesita esos hechos -no palabras- en un tiempo determinado y le demuestren que Blaine de verdad lo ama; termina diciendo que 24 horas deberían ser suficientes para eso. No lo tomen en sentido literal de que Blaine sólo tenía un día para arreglar las cosas, era sólo una invitación a intentarlo (o al menos yo así lo veo).

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.