Nota introductoria: Recuerden que lo que está en negrita y entre comillas son pensamientos, y que el fic tiene lenguaje poco apropiado para menores - - que cursi se escuchó eso u_u

Capítulo 11: Vendetta.

Terry veía a Hermione con profunda tristeza.

- ¿Pero por qué, Hermione? Pensé que estábamos conociéndonos más… que te estaba conquistando.

- Terry, en verdad lo lamento mucho. Eres una gran persona, cualquier chica estaría feliz de estar a tu lado…

- "Genial. Me está dando la excusa que se les da a los perdedores. No puedo creer que me este cortando así, nada mas porque el idiota de Weasley decidió estrenar el cerebro y conquistarla. Me está botando y yo que ya había mandado invitaciones de boda…"

- … y la verdad Ron y yo hemos… bueno, tenemos una historia que no es fácil dejar atrás.

El Ravenclaw sigue observando a Hermione sin decir nada. Primordialmente porque no escuchó nada después de "lo lamento mucho". Ese es el código femenino para: "No me interesa intercambiar saliva contigo, perdedor".

- … claro que podemos seguir siendo amigos…

- "MIERDA" – Terry frunce el entrecejo – "ya sacó la jalada de ser amigos. Esto se hundió. ¿Qué demonios voy a hacer con el vestido que compré por Lechuza?"

- Ahm… ¿Terry? – Hermione lo toca suavemente - ¿Estás bien?

- "¡NO! ¡NO ESTOY BIEN! ¿Qué no ves que rompiste mi corazón? ¡Mala mujer! ¡Bruja!... momento… eso no es tan ofensivo cuando en realidad es una bruja…"

- ¿Terry? – la chica sigue insistiendo, con un dejo de preocupación.

- Jajaja – Terry ríe abiertamente, asustando a la castaña - ¡Claro que estoy bien! ¡Lo importante es que seas feliz! – "yo me encargaré de hacerte pagar este desaire" - ¡Tu sigue con Weasley! – "y yo me encargaré de separarlos, jujuju, que malo soy" - ¡Serán muy felices juntos! – "ojala y los viole un hipogrifo, bastardos hijos de la…"

Al ver la mirada de sorpresa de Hermione, y como se aleja corriendo, Terry se da cuenta que lo último lo pensó en voz alta. De cualquier modo el Ravenclaw no se quedará así. No tuvo a Hermione por dos días completos para que venga un pelirrojo insípido a quitársela. La recuperaría y luego la haría pagar esta humillación. Ahora entiende porque sus compañeros le dijeron que debió quedar en Slytherin. Es muy vengativo.

Hermione se recarga en una pared, agitada de correr casi 3 corredores huyendo de Terry. No pensó que le fuera a afectar de esa manera el rompimiento. Además no es como si llevaran años de relación. En dos días el chico envío invitaciones de boda, habló con Dumbledore para que pudieran hacer la ceremonia en Hogwarts y le compró un anillo. Aún si Ron no hubiera mostrado con tanta pasión lo que la quería, ella hubiera cortado a Terry. No es normal que haga todo eso.

Harry se aproxima a la chica, sonriendo.

- Hermione, ¿A qué ni adivinas? Hicimos otra quiniela sobre que pasaría con Terry cuando lo botaras. Yo digo que se aventará de la torre de astronomía con tu ropa interior.

- "Pero que enfermos están todos los hombres de esta escuela" – No quiero hablar de Terry, Harry.

- ¿Por qué? ¿Te hizo algo?

- No tomó muy bien el rompimiento… creo que lo dañé de por vida.

- Vamos, Hermione… Terry ya estaba dañado antes de que tú lo conocieras. El pobre es un inadaptado. Le das calor humano y se apega a él. Tu solo diste la estocada final a su desquiciamiento.

- No me consueles, Harry – la chica lo ve con desaprobación.

- Pero dadas las circunstancias… ¿Qué crees que haga ahora?

- Me parece que buscará una forma de vengarse de Ron.

- ¡Demonios! Ganó Seamus otra vez.

Antes de que Hermione pudiera golpear a Harry ante su falta de empatía al dolor de ser botado que tenía Terry en estos momentos, ambos escuchan unos gruñidos aproximándose. Hugh Hetler se aproxima a ellos con una cara de pocos amigos.

Instintivamente, ambos se colocan cerca de la pared, para evitar cualquier contacto con el Slytherin. Técnica de sobrevivencia 9 en Hogwarts: Mimetizarse con la pared.

Sin embargo Harry decide probar su suerte con el chico, a ver como procedería a distraerlo mañana, cuando su plan: "distraer a Hetler para que Malfoy robe el libro de desnudos y se lo entreguen a Blaise para que les de sus fotos comprometedoras y él pueda demostrar que va arriba y que Malfoy es un sometido cualquiera" entre en acción.

- Hola, Hetler, buenas tardes…

Hugh Hetler se detiene de golpe, mirando a Harry con furia.

- ¿Me hablaste a mi, gusano?

- ¿Acaso hay otro Hetler?

- ¿TE BURLAS DE MI?

Oh, oh. Mala idea. Harry piensa mil cosas en ese lapso entre huir o quedarse a que lo despelleje.

- "Hazte el muertito. Huye. Llora. Pide clemencia. Dile que puede acostarse con Hermione. Mejor lidiar con Ron que con Hugh… aunque bueno, Ron celoso es parecido a Hetler. Pero ahí tengo inmunidad por amistad. Creo que no será tan malo…"

Al notar que el Slytherin ya lo tiene tomado del cuello de la túnica, Harry va por la opción más estúpida: Hacerle plática.

- N-no, claro que no. Solo quería saludarte. Blaise dice que eres muy amable y buena onda, y por eso lo hice… no quise dar a entender que no te respetaba ni mucho menos. Si se ve que eres una persona muy agradable y nada violenta…

Hugh frunce el entrecejo. Al escuchar "Blaise" se dio cuenta de que Potter era solo una víctima más de las ideas macabras de Zabini. Quería distraerlo con el Gryffindor para que no descubriera quien planea robarle. Pero no va a caer.

- No escuches a Zabini – Hugh suelta lentamente a Harry – y no te cruces de nuevo en mi camino, o mueres.

Hermione y Harry ven como se aleja el chico, aun gruñendo.

- ¿Pero que te poseyó a hablar con Hetler? – Hermione se extraña – Sabes que es el mas temido de toda la escuela. Los rumores dicen que colecciona dientes de alumnos.

- No hay que hacer caso de habladurías – sonríe Harry – además siempre he pensado que hay algo bueno en cada persona.

- ¿Ah si? ¿Desde cuando?

- "Desde que Malfoy y yo estamos trabajando juntos contra el mal" – Harry suspira.

- ¿Y bien? – Hermione frunce el entrecejo.

- Ah… pues desde que Ron me golpeó. Fíjate que eso de entender a golpes si queda. Ahora veo porque le funciona tanto a Snape.

- Harry… por tu bien… deja de hablar tanto con Seamus.

Por toda respuesta el ojiverde niega con la cabeza y se aleja. Hermione decide esperar un poco para no encontrarse con Terry ni de casualidad.

Ron estaba preocupado por su novia. Bueno, su novia informal. Aún había que preguntarle, pero con lo que paso, está más que claro ¿No?

Parvati y Lavender lo observan con picardía.

- Oh, Ron. No te preocupes, estoy segura de que Hermione está consolando a Terry –Parvati trata de animarlo.

- Tu solo dices eso porque quieres ganar – se queja Lavender.

- Nadie conoce la psique masculina como yo – se jacta Seamus – ¡Un hombre ardido busca venganza, revenge, vendetta…!

- Ahórranos tu vocabulario poliglota de una palabra, Seamus – pide Dean con calma.

- Además me sorprende que sepas el significado de la palabra "psique" – agrega Neville.

- Lo peor, lo dijo bien en una oración. No como cuando me propuso que hiciéramos que mi psique se aflojara – ríe Parvati.

- Como sea – Seamus se cruza de brazos – Terry se vengará de Ron, estoy seguro. Probablemente lo mate….

Todos ven a Seamus con sorpresa.

- ¿Qué? Puede pasar. Un pequeño hechizo y ¡Zaz! Brocheta a la Ron.

- Cállate, Seamus – exige Lavender – obvio que Terry tiene algo de cordura. Solo va a llorar como niñita y se hará homosexual.

- Yo digo que cambiará de sexo – Neville asiente lentamente – siempre fue femenino. Hermione fue el último empujoncito para la transformación.

- Sería más popular como mujer – reflexiona Dean – yo si le entraba.

Ahora todos miran a Dean.

- Ahm… es decir… Seamus, eres un degenerado y obseso sexual.

- A mucha honra – Seamus sonríe – me ha llevado años pulirme para ser el depravado que ven sus ojitos actualmente.

- No tienes vergüenza – Parvati lo regaña.

- Eso te lo comprobé anoche, ¿No? – Seamus guiña un ojo a la chica.

Antes de que siguiera la discusión sobre como exactamente Seamus comprobó ser un desvergonzado y pervertido, todos ven que Hermione camina lentamente hacia ellos. El primero en correr a su lado es Ron.

- ¿Qué pasó? ¿Por qué te tardaste? ¿Te hizo algo el imbécil?

- No, no… pero lo tomó muy mal. Creo que va a buscar como perjudicarnos de alguna forma Ron.

- ¡SI! ¡GANÉ DE NUEVO! Nadie como yo para entender a los hombres – festeja Seamus.

Todos ven a Seamus con desaprobación.

- Digo… que mal… duerman con un ojo abierto…

- Ya vámonos, estamos haciendo mal tercio aquí – sugiere Lavender.

- La primera sugerencia coherente del día – apoya Neville.

- Después de decirle a Hermione que se lanzara – agrega Parvati, no queriendo que su labor quede desapercibida.

- Si vas a empezar a llevarte el crédito por los acostones de los demás, no vas a terminar nunca.

- Eres un cínico, Seamus. Hermione es mas que un acostón para Ron. Es el amor de su vida… ¿verdad?

Todos ven al pelirrojo, el cual al sonrojarse parece una manzana con pecas.

- Pareces una manzana con pecas – dice Neville riendo.

- Bueno ¿Si es el amor de tu vida o no? – Dean chasquea la lengua.

- El público quiere saber – agrega Lavender.

- Al publico no le interesa – interrumpe Hermione – ahora váyanse.

- Así agradece que ya tuvo sexo – se queja Parvati, empujando a todos para salir del lugar.

- La última vez que cheque esta también era nuestra sala común ¿No? Ellos deberían irse.

- Ya no arruines el momento, Seamus.

- Nos tocará correrlos… o invitarlos a la orgifiesta.

- ¡Pido mano para tocar a Hermione primero!

La castaña tiene que impedir que Ron salga detrás de Seamus para golpearlo al escuchar lo último.

- Bueno…

- Yo… mira Hermione… sé que he dicho muchas cosas estúpidas…

- "Al menos lo admite…"

- … Pero siempre me has gustado. Desde primero. Y pensé que tu y Harry. Y luego tu y Viktor. Y Terry… y yo… ninguna…

- "¿Acaso me esta reclamando que era virgen? Momento… ¿Éramos vírgenes los dos? Ciertamente tiene muchas movidas. Seamus debe ser demasiado gráfico cuando comparte sus pornoaventuras"

- Y yo pensaba… que tu y yo… volvemos al amor…

- "¿Acaba de citar una canción muggle?"

- … y la vida es bella… y tu eres un hombre y yo una mujer… ¡Digo! Tu eres mujer y yo hombre… y naturalmente la atracción…

- "Si no lo interrumpo va a sacarme el tema de la reproducción, mejor lo digo yo…" – Ron… ¿Intentas pedirme ser tu novia?

- Ahm… si… siempre fuiste mejor con las palabras que yo, Hermione – el pelirrojo no se atreve a sostener la mirada de la chica.

- Ron, claro que acepto ser tu novia. Sabes que te amo.

- ¡Yo también! ¡Es solo que me pones nervioso!

Eso terminó por encantar a Hermione. Que un chico admita que lo pones nervioso es lo más halagador que puedas recibir como mujer. Aunque Parvati discuta que sea "con esa retaguardia yo si me escondía". La chica tomó el rostro del pelirrojo con gentileza, y acercó sus labios para darle un tierno beso. Ni siquiera recordaban como es que había iniciado todo esto. Ahora su felicidad es lo único que cuenta.

Harry siente que alguien lo jala detrás del corredor. Molesto, decide confrontar a Blaise Zabini. Ya estaba bueno de esos jalones, como si no pudiera simplemente pedirle hablar con él como personas civilizadas.

- Bueno, ¿Tu que te traes?

- Cállate Potter…

A la última persona que esperaba ver el chico es a Draco Malfoy tomándolo del brazo. Comenzaba a dudar de su papel en la relación al notar la fuerza que tiene el rubio. Quizás si debía estar abajo… ¡Aunque eso también tiene su maña!

- ¿Me estás escuchando? – se molesta Draco.

Harry se da cuenta que no ha escuchado nada de lo que dice el Slytherin.

- Lo siento, me distraje. ¿Qué dijiste?

- No me extraña, tienes la atención de una babosa de tierra. Escúchame, cambio de planes. No vas a distraer a Hetler.

- ¿Qué? ¿Por qué no?

- ¿Cómo que 'por qué no'? ¿Acaso quieres que te deje como parte de la decoración en el gran comedor?

- ¿Y de cuando acá te preocupa? Hasta te haría un favor ¿No? – Harry alude a su supuesto odio por él para entender que trama el rubio. Nada bueno puede ser.

- Mira, a mi me importa un bledo lo que te haga Hetler. Pero no voy a darle la satisfacción a Zabini de jugar con nosotros. Ese bastardo piensa que nos tiene en sus manos.

- Pues así es.

- ¡No lo admitas! Este asunto me crispa. Te prohíbo que hables con Hetler.

- Uno, tu no me prohíbes nada a mi – "que yo voy arriba, con un demonio, no dejaré que te impongas desde ahorita" – y dos, muy tarde, porque ya hablé con él.

- ¿HICISTE QUÉ? – El rubio lo ve con furia total.

- Me escuchaste… creo. Hablé con él. Es agradable, me amenazó y luego se fue refunfuñando escaleras abajo. Fue un encuentro muy inusual.

- ¿Cómo puedes decir semejante estupidez con esa calma? No cabe duda que eres o muy inteligente, o muy idiota. Conociéndote, es la segunda opción.

- Bueno, ya, ¿Es todo lo que querías? Porque tengo cosas que hacer. – Harry comienza a fastidiarse.

- No. Te dije que hay cambio de planes. No distraerás tu a Hetler.

- ¿Y entonces quien?

- Blaise Zabini.

Lo último que esperaba ver Anthony al entrar a la sala común, era ver a Terry Boot llorando como niñita.

- "Oh, oh… Hermione de nuevo se salió del redil". - ¿Terry? ¿Qué te pasa?

Por toda respuesta, Terry solloza fuertemente.

- Deja de llorar, que no te entiendo – Anthony recurre a toda su paciencia.

- H-hermione me botó… POR EL IDIOTA DE WEASLEY….

- ¿QUÉ? – "maldita sea ¿Cómo pasó tan rápido?" – P-pero… pensé que se iban a casar…

- ¡Me ha dejado! ¡Por Weasley! Es tan humillante…

- Te entiendo, Terry – "que patético" - ¿Y que harás?

- Lo único que un hombre puede hacer en estos casos… llorar… - Terry ve a Anthony con total resignación.

- "Ay, por Dios… esto es peor que escuchar cantar a Flitwick" – o podrías vengarte…

- Si, lo pensé. Pero no tengo nada con que cobrármelas. – se lamenta Terry.

- Tal vez yo pueda ayudarte…

Al otro día, la noticia por todo Hogwarts era que Hermione y Ron finalmente habían intercambiado agua de sus fuentes (cortesía de Seamus).

- Y dicen que botó a Terry…

- Pobre. A mi me llegó la invitación a la boda.

- ¿Qué eres su amiga?

- Le dije una vez 'hola' en herbología y asumió que éramos amigos. Terry es raro.

- Pero eso no excusa a Hermione. Jugó con los sentimientos del chico.

Conforme la chica pasaba, los comentarios la seguían. "Ya se cansarán", le dijo Ron para reconfortarla.

Lavender y Parvati callaban a las chismosas a su alrededor. Las únicas que podían hablar mal de Hermione eran ellas. Y quizás Seamus.

- ¡Y si vuelven a hablar de Hermione les pondré cuernos!

- Vaya, Lavender, eso es original – se burla Parvati.

- No podemos dejar que hablen mal de nuestra amiga.

Conforme caminaban, las chicas fueron notando como lo que parecían ser una serie de pósters aparecían de repente en las paredes.

- ¿Qué es eso? – se extraña Parvati.

- ¿Arreglos para el baile de navidad?

- ¿En MARZO?

- Bueno, quizás Dumbledore quiere ahorrar tiempo.

Suspirando, Parvati se acerca para ver que es lo que dice. Al ver una foto de un Slytherin en tanga de hilo dental y una leyenda que dice "propiedad de Blaise Zabini", las chicas casi se van de espaldas.

- ¿Quién es ese? – Lavender se extraña de no haber visto semejante espécimen antes.

- Es ese orangután que todos rehúyen…

- Pues para ser un orangután esta muy bien dotado.

- Debe ser un fotomontaje, de seguro.

- Nadie está tan bien dotado.

Las chicas ven a Seamus detrás de ellas.

- ¿Celoso de lo que no tienes? – se burla Parvati.

- Con lo que tengo me basta, ¿O no?

- Tenías que salir con tus…

Antes de que Parvati pudiera terminar, ven como el tipo del póster entra rápidamente al castillo y pasa entre ellos, empujando a Seamus.

- ¡Hey! ¡Fíjate!

- Ni le digas nada Seamus, que es capaz de masacrarte.

- Estaba furioso – observa Lavender – alguien morirá.

- ¡Vamos! – Seamus corre por donde ha desaparecido el chico - ¡Pelea segura!

Lavender y Parvati se encogen de hombros, y siguen a Seamus. Al llegar al gran comedor, ven como el Slytherin gorilón tiene a Blaise Zabini levantado por el cuello de su túnica.

- ¡Voy a matarte, no me importa lo que pase! – grita ante todos el Slytherin.

- Hugh, cálmate – Blaise parece muy tranquilo – sabes perfectamente que este tipo de cosas no son mi especialidad. Es claro que yo no hice esto.

- ¿Si no fuiste tu, entonces quien?

- Harry Potter.

Todas las miradas se dirigen a Harry, el cual se queda a la mitad del bocado.

Draco Malfoy usa todos los hechizos posibles en el baúl de Hetler, y no logra abrirlo. Comienza a desesperarse, ya que esos pósters que hechizo ya debieron surtir efecto y ahora Hugh debe estar despedazando a Zabini. Pero no queda mucho tiempo.

El rubio nota algo que sobresale de la parte de abajo del baúl. Es una hoja de papel, doblada cuidadosamente. Al abrirla, ve el encantamiento que usó Hetler para su baúl. Si que era idiota, para tener que escribir su propio encantamiento.

Una vez abierto el baúl, se dedica a buscar el libro. El tiempo es medido, así que debe apresurarse.

- ¡No está! – el rubio se desespera - ¡El libro no está aquí!

Terry entra al gran comedor, donde ve que todos observan a Harry Potter. No le importa, su objetivo es uno solo: Hermione Granger.

Al visualizarla con Weasley, y superando las ganas de llorar de nuevo, se acerca a ella.

- ¡Terry! ¡Que bueno que estás…!

- Quiero hablar contigo. O vienes conmigo, o voy con Snape a decirle de tu poción prohibida.

Ron y Hermione se levantan como resorte.

- ¿Cómo es que sup…?

- Lárgate Weasley, quiero hablar con ella a solas.

- ¡Estás loco si crees que voy a…!

- Ron… no te preocupes, estaré bien. Vamos Terry…

- ¡Pero Hermione…!

- No puedo dejar que Snape se entere. Podría buscar que me expulsen por usar pociones prohibidas… estaré bien. Terry no me hará daño…

Aun con preocupación, Ron ve a la chica salir seguida del idiota de Boot. No puede quedarse así. Decide seguirlos y ver que demonios trama el Ravenclaw.

¿Qué pasará ahora? ¿Masacrarán a Harry? ¿Cuál es el plan de Terry? ¿Y qué ganó con esto Anthony? ¿Dónde está el libro de Hugh?