Al día siguiente, en el trabajo, alfred evitaba por todos los medios cruzar miradas con arthur, aun cuando él fue él quien lo beso, aunque arthur se comportaba igual que siempre, y cuando lo veía se sonrojaba pero por irse corriendo no sabía que otra reacción tendría el ojiverde, ahora estaba en los vestidores agitado ya que había salido corriendo y casi resbalándose al doblar la esquina, aquella actitud del menor molestaba mucho a arthur.
-demonios, debo de hacer algo, soy un héroe - susurro alfred respirando con dificultad por la corrida que hizo.
Decidido a tomar cartas en el asunto, salió de la pequeña habitación, y fue en busca de Arthur, no tuvo que buscar mucho ya que el chico está buscando algo en el almacén cerca de ahí, toco la puerta abierta solo para llamar su atención.
-Alfred?!-dijo sorprendido después de voltear al ver quien era.
-terminado de trabajar, necesito que hablemos-dijo haciendo un esfuerzo sobrehumana para no tartamudear, irse corriendo y desmayarse.
-de acuerdo-dijo no muy convencido de su propia respuesta.
El ojiazul se retiró para después doblar la esquina colapsar y sonrojarse hasta el punto de sacar vapor de su cabeza.
-lo hice, lo hice-tartamudeaba en susurros aun conmocionado.
El resto del día paso…¿muy lento?, desde el punto de vista del de ojos azules, pero llego la noche y la hora de irse a sus casas, como siempre Alfred se fue con Arthur, todo el camino en silencio, un silencio incomodo, más que cuando tienes que estar con una botarga de princesita en público, así de incomodo, solo que eliminado la vergüenza en estos momentos, al llegar a la casa de Arthur, en el mismo lugar en donde le arrebato su primer beso al más bajo Alfred rompió el silencio.
-Arthur, no me iré por las ramas así que seré directo, me gustas ¿sí? Ya lo dije, y es verdad, te amo, lo de ayer no fue un accidente-confeso Alfred totalmente rojo al igual que su acompañante.
-yo…-las palabras no articulaban bien y solo balbuceaba.
-t-te daré hasta mañana por una respuesta-dijo después de un suspiro y sonriéndole.
-…también-termino su oración totalmente rojo captando la atención del más alto.
-eh?-musito confundido.
-ya dije!-exclamo avergonzado desviando la mirada-yo también-repitió.
-e-en serio-dijo mientras el chico asentía totalmente rijo hasta las orejas.
-me di cuenta ayer-dijo tratando de no tartamudear.
Antes de que pudiera reaccionar Alfred lo había envuelto en sus brazos, dándole un fuerte abrazo.
-entonces quieres ser mi pareja?-pregunto después de separarse.
-si-asintió el ojiverde con una pequeña sonrisa.
Un último beso, y se despidieron ambos con una sonrisa, el mes termino y la apuesta de Alfred había sido cumplida, dejo de trabajar ahí, anquen aun así siempre se veía con Arthur.
El capítulo más corto del mundo, perdón, y me disculpo otra vez por el retraso y por el capítulo, y su mala calidad, bien, les explicare esto, decidí cerrar ya el fic, y la explicación de mi retraso, en esto días y semanas y todo este tiempo que estuve ausente, fue porque me obsesione con otras parejas, el skico, el sasunaru y el kevedd, con ese orden, el kevedd es mi favorito actualmente, y con todo esto me eh distraído mucho y deje de prestarle atención al fic, espero me entiendan, por eso este capi tan chafa, muchas gracias de todo corazón a los que leyeron mi fic, y repito espero me perdonen por este final tan feo que le di, y más con mi retraso, una cosa más, el fic de "cuentos clásicos al estilo hetaliano" igual será cerrado solo subiré un último capítulo y ya. Con esto me despido.
Acepto de todo, críticas contractivas o destructivas, tomatazos, bombas y más, me lo merezco.
