¡Holo! Bueno el capítulo 10 fue gloriosos *O* no lo nieguen xD pero el capítulo 11 será una Proeza ¡de veras! Ajajajajajaja xD y como en todos mis capítulos… les agradezco a sus Reviews y a los fieles seguidores de PUD *-*

Rated: T por lenguaje… ¿liberal? xD

Sin más… ¡a disfrutar se ha dicho!

Inazuma Eleven no me pertenece ¬¬ yo y mi grupo de guionistas imaginarios xD solamente utilizamos sus personajes para nuestros macabros planes y sin fines de lucro ^w^ aunque y también acordarles que hay un personaje que pertenece a Masashi Kishimoto y uno que pertenece al creador de Kenichi pero cuyo nombre no recuerdo UwU

Como también hay varios Occs tanto de mi propiedad como de los otros geniales autores que me permiten usarlos… ¡¿Quién se lucra ahora, Mangakas del demonio!? ¡ejem! Perdón, perdón UuU

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Capitulo 11: ¡Oh-oh! Parte 2: conociendo a los malos.

¡¿Por qué le pasaba esto a él?! Respiro de forma profunda y fuerte, no podía creer lo que momentos atrás había sucedido ¿es que acaso el destino se encargaba de conspirar solo contra él? Respiro más profundo y apretó sus puños ¡nunca en su vida había sentido tanta furia! Y pensar que había comenzado a sentirse completo cuando estaba con Atsumi, el vacío que sentía por Atsuya desaparecía cada vez que pasaba con su hermanita ¡pero ahora! Se sentía un completo idiota… porque eso era… ¡un completo idiota traicionado!

Siguió caminando, quería, no, debía alejarse de allí… siguió caminando y sin pensarlo comenzó a correr… volvió a apretar sus puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos, sin poder evitarlo lagrimas se amontonaron en sus ojos e hizo un vano intento de retenerlas.

Por ahora lo mejor, seria esperar.

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Tenía unas incontrolables ganas de borrarle la sonrisa de satisfacción a Yukina de un merecido madrazo, la peli-rosa apretó sus puños mirando con desafío a la mujer parada a unos metros de ella.

Haruhi sabía porque esa loca estaba en su casa, pero eso era entre ellas dos, no tenía por qué meter a los mellizos, a menos que… ¡no, no podía ser eso! Pero aun así la nipona entrecerró los ojos hacia Yukina

-bueno- hablo Yukina sonriéndole con mofa a la peli-rosa- ¡fue un placer saludarte nuevamente, Haruhi querida!

-¡púdrete!- la peli-rosa, valiéndole madre que sus hermanos estuvieran presentes alzo el dedo medio de su mano derecha en señal obscena y ofensiva mirandola como moco en la pared, Yukina frunció un poco el ceño, para después regresar a su mirada llena de burla y darse media vuelta.

-¡buenas noches, chicos!- dijo "dulcemente" sin darse la vuelta- ¡sigan con la fiesta!- se detuvo con un mano en la perilla de la puerta- ¡nos veremos pronto, Haru_chan!

-ojala te olvides de cómo respirar mientras duermes- fue la contestación de la peli-rosa y Yukina sin prestarle atención siguió su camino-¡jodida loca!- susurro de mal humor.

Y nuevamente como hace ratos el salón se sumió en un completo y totalmente incomodo momento, los mellizos estaban cabizbajos y el flequillo les tapaba la mirada, los de Zeus e incluso Ellien no entendían mucho de lo que había pasado y la verdad preferían no comentar nada, los de Raimon en cambio entendían absolutamente todo y sentían cierto coraje y decepción, excepto Fudou, Goenji y Midorikawa quienes se mostraban serios pero no sentían nada de eso, los hermanos Tanimoto, Keita y Caleb también se mostraban un poco desentendidos aun así no se meterían no, al menos que Haruhi se los pidiera.

-¡buuueno! Nosotros nos retiramos- uno de los jugadores de Allien, de entre la multitud alzo la mano con una sonrisa forzada intentado aplacar el incómodo momento, de un momento a otro todos comenzaron a despedirse y a inventar excusas de los más estúpidas e increíbles de forma literal-¡Buena fiesta!- fue lo último que escucharon antes de que el salón quedara totalmente vacío, bueno de invitados, Los Tanimoto, Caleb, Keita, Los mellizos e incluso los hermanos Valtinas-Knox se quedaron en el salón.

-Haruhi- la voz de Sanosuke rompió el silencio alzándose en señal de querer una explicación y sobresaltando a la pobre peli-rosa quien trago grueso y se enfrentó a la gris y fiera mirada de su hermano mayor, tan intimidante como la de su padre.

-¡ayuda al prójimo decían, serás buen ejemplo decían! Basura de la humanidad, ¿y ahora qué hago? Esa loca volvió a la guerra y estoy segura que ÉL también lo hizo… mmmm Elizabeth quizá pueda ayudarme ¿Quién sabe? Entre locas se entiende y tal vez lleguemos a un acuerdo, oh le digo a Caleb-nii que la secuestre y la torture hasta que se harte y se valla del país… mmm a decir verdad ¡eso no suena nada mal! Lo malo ahorita es… ¡explicárselo a estos idiotas montoneros! ¬.¬ léase mi Aniki, mi Onii_chan y mi Onee_chan, claro sin faltar la moco de mi hermano (Keita)- Haruhi suspiro de forma profunda, ¡joder! Lo que se le ocurría en un instante, miro a sus hermanos, quienes la miraban interrogantes e incluso con sospecha, Caleb parecía divertido ¡pues claro! A ese le gustaba indagar la vida y disfrutaba la desgracia ajena, Keita estaba indiferente ante la situación, los mellizos por obviedad se encontraban indispuestos y Elizabeth la miraba con exasperación como si quisiera decirle algo.

-¡Haruhi!- esta vez la voz del mayor de los hermanos Tanimoto se alzó más, Haruhi volvió a tragar grueso.

-no es nada- contesto con tranquilidad- este asunto no les incumbe a ustedes- señalo con su mirada a sus tres hermanos, a Caleb y a Keita, estos últimos se mostraron ofendidos, los Tanimoto en cambio fruncieron levemente el ceño.

-¿de veras?- hablo Noryko con ironía y cruzándose de brazos- ¡ahora resulta que ya eres independiente!- termino de forma burlona, recibiendo una mirada fulminante por parte de su hermana.

-nunca dije eso- respondió Haruhi-solamente digo que en este tipo de asuntos de mi vida, ustedes no deben meterse porque son cosas que yo debo resolver- pudo apreciar como el rostro de su hermana se distorsionaba con culpabilidad y el de sus hermanos de comprensión-¡joder! De la que me salve- pensó con alivio.

-tienes razón- dijo Kyoichi- supongo que ustedes deben hablar, ¡nosotros nos retiramos!- los 4 sobrantes (*xD*) Se dieron la vuelta y salieron del salón sin decir nada más, sabían que la peli-rosa tenía razón, no debían meterse en ese tipo de asuntos, pues aparte que no entendían ni diantres, se ahorraban futuros dolores de cabeza; aun así estarían pendientes, MUY pendientes.

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¡Esa loca, mujer del demonio, hija del diablo, maldita sea, serpiente ponzoñosa, rata de dos patas, tarántula fea! Ya ni se me ocurría otro insulto para describir a Yukina Fubuki, ¡yo sé para que esta aquí! Y sabía que Haruhi no era tan estúpida y también se había dado cuenta.

-¿lo sabes, verdad?- Elizabeth miro a Haruhi, quien miraba a los cabizbajos mellizos sin saber que decirles para animarlos.

-¡esa loca fue más que obvia!- contesto rodando los ojos y dedicándole una pequeña mirada, ambas se quedaron en silencio observando como Edgar se acercaba a los mellizos y ponía sus manos en el hombro de cada uno de ellos y les hablaba en voz baja.

-¡los llevare a sus habitaciones!- el peli-azul miro a las dos chicas, quienes asintieron, después de todo Edgar no entendía mucho de "ese" tema, guio a los mellizos a la salida y se fue con ellos, dejándolas completamente solas.

-¿Qué vas a hacer?- pregunto Elizabeth interrogante, para ella era más que obvio que la peli-rosa no se quedaría de brazos cruzados.

-por ahora intentare que Shirou se contente con los mellizos- suspiro resignada, haciendo que a Elizabeth le resbalaran varias gotas de sudor por la nuca- y obviamente advertirle a quien-tú-sabes.

A la pobre pelirrojiza se le sombreo la frente de negro al saber quién de quien se trataba y un escalofrió recorrió su espalda.

-¿es necesario?- pregunto suplicando que la respuesta fuera, no.

-si- contesto la peli-rosa, sonriéndole de forma burlona al ver la expresión de circunstancia que Elizabeth tenía.

¡Y ya está hecho! Su destino y su vida ahora serian un completo desastre y una terrible desgracia.

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En una elegante y enorme mansión, con apariencia de castillo de la época victoriana, se ve una oficina de tamaño descomunal, casi como una biblioteca, con un gran ventanal y un escritorio frente a este ventanal hay un escritorio de madera pulida en color negro y una silla de cuero color negra, sentada en dicha silla se encuentra un hombre de edad algo avanzada pero sin llegar a verse muy viejo (N/A: Así como Kageyama) sus facciones son toscas pero apuestas y de rostro serio e incluso frio, sus ojos son rasgados de color avellana y su cabello es algo largo de color castaño amarrado en una coleta baja, el hombre se ve concentrado revisando documentos de otros futbolistas altamente profesionales, hábiles, prodigios y por cada uno de los papeles se muestra la fotografía de los jugadores y deja de revisarlos cuando la puerta de su oficina es abierta sin ser tocada, haciéndolo suspirar resignado.

Por la puerta entra una persona como pancho en su casa, es un chico de unos 15 años de cabello color negro con tonos azulados, ojos rasgados de color dorado, su piel muy clara, sus facción son muy apuestas aunque el aburrimiento, la frialdad y la arrogancia se mezclan en su rostro dándole un aire misterioso e intimidante, algo alto y delgado pero con músculos marcados, viste totalmente de negro y de forma casual.

El hombre lo observo con cierta molestia pero a la vez de forma interrogante, y cuando los gatunos ojos del chico se toparon con los suyos cerro los ojos sonriéndole pareciendo el gato Cheshire y haciendo que el entrecerrara más los ojos.

-¡Tío querido!- hablo el joven, su voz era algo ronca, con un toque aterciopelado, ante lo dicho por su sobrino al hombre se le sombreo la frente de negro y supo con pensar que algo quería.

-¿Qué deseas, Matthew?- pregunto con cansancio, cuando el chico paro de sonreír y se detuvo frente al escritorio y no se dio cuenta cuando el chico miro de reojo los papeles que tenía y el breve fruncimiento de ceño que hizo.

-Necesito volver a Japón- respondió con simpleza.

-¿me estás avisando o me estas pidiendo permiso?- Rei Dark, alzo una ceja hacia su sobrino.

-¡te estoy pidiendo dinero!- Matthew por poco y no esquiva el porta lápices que su tío le arrojo.

-¡mocoso insolente!- bramo furioso, fulminándolo con la mirada, Matthew volvió a sonreírle de esa forma estilo Cheshire y Rei solo suspiro de forma resignada ¿¡qué más da!?- te apartare un vuelo para mañana temprano- le dijo con seriedad tomando el teléfono de su escritorio- ¡pero hay de ti si lo pierdes por dormilón!- le grito con advertencia al verlo ya junto a la puerta y sonriéndole mostrándole su blanca sonrisa, la cual fue lo último de su sobrino que vio, antes de que este desapareciera entre la oscuridad.

Volvió a respirar de forma profunda y regreso su vista a sus papeles ¡tenía mucho que hacer! Solo esperaba que Yukina cumpliera con su parte del trato.

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Matthew Dark, no era para nada de lo que aparentaba con su tío, por supuesto él ya estaba más que enterado de lo que su tío hacía con los futbolistas más talentosos del mundo, Después de todo hubo un tiempo en el que él mismo formo parte del "proyecto" que Rei Dark ejecutaba, y obviamente cuando se dio cuenta de que solo era una herramienta más en el ajedrez de Dark, se había arrepentido de formar parte de esa estupidez y había hablado con su tío diciéndole que se "retiraba" del futbol y su tío al fin dejo de usarlo-¡claro que no era tan menso! Como para dejar de jugar el deporte que amaba… creyó que la conversación que tuvo con Rei lo haría cambiar de opinión, pero ahora después de "ojear" los documentos que Rei tenía en su escritorio se dio cuenta de su gran equivocación y atando cabos la visita de Yukina Fubuki hace una semana le decía todo… ¡su tío seguía de caza! ... ¡Y el cazador seria cazado!

Nuevamente la sonrisa Cheshire plasmo su rostro, y avanzo a paso elegante hacia su cuarto, sabía que "ellas" estarían más que dispuestas a ayudarlo en especial la mini-emo-loca que al parecer tenía cierta rivalidad con la loca tía de los Fubuki y estaría más que dispuesta a jugarle una pequeña broma a la mujer para ahuyentarla y como todo caballero ayudaría a una dama a cumplir su cometido.

And I was like
Baby, baby, baby ooh
Like
Baby, baby, baby noo
Like
Baby, baby, baby ohh
I thought you'd always be mine

Matthew llevo su mano al bolsillo del su pantalón sacando su celular- ¡debo acordarme para cambiar semejante mariconada como tono de mi celular!- dijo con pesar antes de contestar- ¡aquí yo haya quien!- contesto "feliz".

-¡vuélveme a contestar así y te meto un Motorola* por donde no te cabe!- una suave pero afilada y amenazante voz, se escuchó al otro lado de la línea.

-¡Haru_chian!- esta vez hablo en susurro, ya había llegado a su cuarto aun así no quería arriesgarse- ¿Qué deseas, princesa?- su voz cambio a una de lo más Gay- ¿ya me extrañas?- pregunto meloso y retorciéndose como gusano.

-¡deja de jotear y atiende!- dijo molesta la peli-rosa- ¡escúchame y escucha bien, idiota! Yukina, vino a mi casa- Matthew frunció el ceño al enterarse de ese hecho- comenzó a loquear como siempre y le revelo la historia de los mellizos ¡oh bueno! La historia que ella sabe- un suspiro de cansancio se escuchó al otro lado de la línea- ¿sabes algo, tú?

-no te quiero preocupar, Haruhi- dijo con seriedad- pero tampoco te quiero mentir- tomo aire unos segundos- el viejo ha estado revisando documentos y recopilando datos de muy buenos y prodigiosos futbolistas y entre esos documentos estabas tú, los mellizos, Elizabeth, Edgar e incluso alcance a leer el nombre de Shiro- ante eso ultimo Haruhi ensancho los ojos, justo lo que ella y Elizabeth pensaron- ¡no creo que solo porque se pegó la gana Yukina le fuera a Shirou con el chisme! Ese par algo trama- su voz cambio de la seriedad a la preocupación- y creo que el otro loco también se les unirá y si no actuamos podrían lograr su cometido- Haruhi soltó una maldición y Matthew carraspeo- mira, no le dije razones pero le pedí al viejo un vuelo a Japón y llegare mañana por la tarde.

-¿estás seguro? No quiero que te arriesgues a las garras de ese psicópata si te llega a descubrir- después de esas palabras ambos se quedaron en silencio para después ser roto por el grito chillón de Matthew.

-¿te preocupas por mí, amore?- pregunto meloso y volviendo a retorcerse como gusano- descuida, princesa… ¡iré y seré valiente por ti! No importa que pase conmigo lo importante es que tu estés a salvo y lleves a cabo tu cometido, luego me estarás tan agradecida que querrás casarte conmigo- el pelinegro estaba tan perdido en su monologo que ni cuenta se dio que Haruhi ya había colgado el teléfono, justamente cuando el comenzó a fantasear- yo te diré que sí, y luego tendremos 10 hijos, 5 niñas y 5 niños….

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-¡que dolor de cabeza!- la peli-rosa sentada en su cama, refunfuño después de colgarle a Matthew y dejarlo hablando solo.

Elizabeth quien había escuchado toda la conversación, estaba tirada en la cama de la peli-rosa agarrándose el estómago y se retorciéndose de la risa, mientras lagrimas salen de sus ojos.

-al menos te ahorras el buscar con quien te casaras- dijo entre risas.

-¡cállate!- casi grito dándole un almohadazo y callándola al instante y recibiendo una mirada fulmínate por parte de Elizabeth.

-¡bueno! Por desgracia, Matt si vendrá a ayudar- suspiro la pelirrojiza y acomodándose mejor en la cama, Haruhi volvió a suspirar resignada y se acostó a su lado, ambas permanecieron en silencio.

-estudiare en Raimon- dijo de repente Elizabeth, haciendo que Haruhi se sentara de golpe en su cama y volteara a verla de forma rápida, tanto que Elizabeth pensó que se había torcido el cuello.

-¿Qué?- pregunto incrédula y de forma tétrica.

Ahora era la vida de Haruhi la que entraba en desgracia.

(Al día siguiente)

Como sus padres aún no habían llegado, Haruhi pudo desayunar tranquila y sin pasar l vergüenza diaria de su silla infantil y eso era algo que agradecia puesto que ahora no eran solo los mellizos sino también, Keita, Caleb, los Valtinas-Knox y sus otros dos hermanos. Todos en el comedor estaban en silencio, Atsumi no mostraba la misma alegría e ingenuidad de siempre, Atsuya no estaba junto a ella, pues le había agarrado una fiebre muy alta y por lo tanto no iría a estudiar, en pocas palabras se enfrentaría a la dura mirada de Shiro, ella sola.

Elizabeth ya tenía puesto el uniforme femenino de Raimon y Edgar el masculino, aunque se lo puso con mucho pesar obviamente él no quería asistir pero tampoco iba a dejar sola a su hermana, a merced de los japoneses pervertidos.

Sanosuke y Noryko salieron antes que ellos a recorrer la ciudad y a visitar viejas amistades que dejaron antes de irse, Caleb y Kyoichi no irían al instituto para cuidar a Atsuya, y no les quedo otra que irse solo ellos 4 rumbo a Raimon.

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Como siempre a la hora del almuerzo el grupo del equipo Inazuma se reunió, no estando muy seguro de esperar a Haruhi y a los mellizos, no querían causar momentos incomodos y tampoco sabían si habían asistido ese día, pues no los habían visto en el trayecto de la mañana, se sentaron en la mesan que siempre acostumbraban ya con sus almuerzos en esta, ninguno decía palabra y comenzaron a comer en silencio, el cual no era incomodo pero aún se sentía un extraño y pesado ambiente el cual se formaba justamente donde Fubuki estaba sentado, y ya era costumbre que el chico permaneciera callado lo que si les preocupaba era su sombría expresión y congelante frialdad.

La puerta de la cafetería fue abierta y todas las miradas se dirigieron a ella, viendo como Haruhi caminaba con la frente en alto y sin mirar a nadie, Atsumi iba junto a ella exactamente en la misma postura segura de la peli-rosa aunque su semblante se mostraba decaído, atrás de ellos se sorprendieron al ver a Elizabeth y a Edgar con el uniforme de la institución, los 4 se sentaron en una mesa un poco aislada para luego Edgar levantarse e ir a la barra de comida.

Se tensaron casi todos, al sentir el aura de Fubuki aumentar y se estremecieron al ver su expresión ensombrecerse más y como su frialdad se marcaba.

Fudou y Goenji fruncieron el ceño y se levantaron sin decir palabra, llevándose consigo sus almuerzos, Midorikawa y Hiroto tampoco estaban muy animados, pues en la mañana se habían encontrado a Haruhi en el pasillo y está ni los había volteado a ver.

Endo y las cuatro chicas de la mesa (Haruna, Aki, Rika, Tokou) no sabían dónde meterse o que decir para aliviar el ambiente que se había creado, Kidou miraba su comida fijamente sin decir nada y sin probar bocado alguno, Tsunami no tenía ninguna frase que decir y Tachimukai tampoco era bueno aliviando ambientes incomodos.

Sorprendidos y sintiéndose un poco desubicados, observaron como Goenji se acercaba a la mesa de los otros 4 y sentaba, comenzando a charlar con Haruhi, Fudou por su lado haciéndose el wey se salió de la cafetería y si adivinaban rumbo a la azotea.

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Haruhi escuchaba atentamente a Goenji, el rubio le explicaba que había hablado con Fubuki y este parecía no querer razonar ni menos hablar de lo ocurrido, Atsumi al escucharlo se había levantado sin decir palabra y se retiró de la cafetería hacia un rumbo desconocido, Haruhi suspiro con preocupación y estaba dispuesta a seguirla cuando fue detenida por Goenji quien le sonrió de forma cómplice, y ella no supo la razón de esa sonrisa, pero igual se quedó en su lugar.

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Conteniéndose las lágrimas Atsumi subió a la azotea de Raimon, se había dado cuenta que era su lugar favorito de toda la secundaria y también sabía que no era un lugar muy transitado por los alumnos, cuando las lágrimas se acumularon mucho en sus ojos, agacho su cabeza y tapo estos con su flequillo para que no se notaran, al momento que caían como rio por sus mejillas.

-¡joder!- maldijo en voz baja, cuando llego a la baranda y la fresca brisa golpeo su rostro y el viento ondeo su cabello trayéndole vagos pero hermosos momentos, cuando aún eran los tres, ella, Atsuya y Shiro jugando en el parque o en el patio de su casa-¡duele!- mascullo, mientras más lagrimas brotaban, pero no dejaba que ningún sollozo se le escapara, lloraba en silencio.

No supo cuánto tiempo paso, escucho la campana de fin del almuerzo y aviso para otra ronda de clases, aun así ella no se movió, se quedó allí, aun llorando, el cielo se tornó anaranjado y las clases casi concluían y ella al fin dejo de llorar pero siguió allí, en su mundo.

-¡uuff! Al fin dejaste de llorar- una voz a su espalda, la hizo sobresaltarse y que se volteara de forma rápida, no sin antes limpiar sin éxito el resto de lágrimas de sus mejillas y encontrándose con la mirada de Fudou, el cual a pesar de que siempre la veía de forma burlona o arrogante esa vez, su mirada hacia ella era suave y comprensiva, sacándola de onda, pero no comento nada solo se limitó a observarlo- y creí que ibas a deshidratarte- comento divertido aunque sin intención de burlarse de ella o hacerla sentir mal, se había dado por vencido, Atsumi le gustaba más de lo que admitiría y quería conquistarla.

No supo en que momento él se había acercado a ella y solo había unos centímetros de espacio que los dividían y no supo porque, pero quería que esa distancia desapareciera, dio un respingo cuando sintió las manos de él rosarle con suavidad ambas mejillas, limpiando las lágrimas que ella por apresurada no pudo y su rostro adquirió el rojo de un tomate maduro cuando su mirada se topó con la cálida mirada de él.

Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas, de tristeza, por su hermano y de frustración, por no entender que le pasaba con Fudou, Akio al ver lo que ocurría quiso apartarse creyendo que la había asustado aunque no alcanzo ni a retroceder cuando Atsumi lo rodeo en un abrazo estrechándose en su pecho y dando rienda suelta a su llanto, esta vez sí con sollozos liberando todo el dolor que guardaba, quedo paralizado por unos instante y luego de forma inconsciente también la rodeo con sus brazos, estrechándola más contra sí, dejando que se desahogara y con una mano acariciaba su suave cabello plata.

-tranquila- le susurro, y quiso darse topes contra el suelo, al escuchar dulzura en su propia voz- todo pasara- siguió abrazándola mientras alzaba su rostro al cielo y se daba cuenta que ya estaba oscureciendo, y la verdad poco le importaba mientras la tuviera con él, entre sus brazos.

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Rei Dark observaba la inmensa pantalla plasma de su oficina, viendo toda clase de técnicas de diferentes futbolistas y apuntando nombres en su computador, sonrió de forma perversa… su plan marchaba con éxito, nadie sospechaba y tenía la mejor ayuda.

¡El mundo sería suyo!

Continuara

¡Uff! Al fin ^^ lamento hacerlas esperar, pero la inspiración no me daba para más y tenía (tengo) muchos proyectos y tareas para el instituto u.u aparte que estoy trabajando en un nuevo Fics y debo repartir la inspiración en dos cuando me llega xD

También eh tenido que acortar el capítulo, pues quiero que el próximo sea más emocionante que este ¬w¬ y estoy segura que con el contenido del 12 quedareis más que satisfechas pues se sabrá TODO muajajajaja! Ok no todo Uwu pero si se resolverán algunas de sus dudas.

Por cierto…

¿Qué opinan de Matthew Dark? ¿Con quién se habrá aliado Rei Dark? ¿Qué pasara entre los hermanos Fubuki? ¿Con Fudou y Atsumi? ¿Qué sucederá con Haruhi, Midorikawa y Hiroto?

Descubranlo en el prox. Capítulo de P.U.D: ¡El rival de Hiroto! ¿O de Fudou?

¡Nos leemos!