Primero que nada quiero disculparme con uds por la demora de este capitulo, pero se me juntaron muchas cosas a la vez: una laguna mental en cuanto a imaginación, se me echó a perder el internet y además tuve que formatear el pc, pero más vale tarde que nunca...
- "DªN!€L¡Tä §Nä¶€" -
Snape esa noche pudo dormir con tranquilidad, había logrado entender lo que de verdad quería: tener una familia. Y lo más importante es que la mujer que amaba se lo había permitido. Ahora sólo quedaba empezar a estudiar cual sería la mejor forma de educar a su futuro hijo, para que sea feliz y no guarde rencor hacia el.
Esa mañana se levantó muy temprano, ya que tenía una larga charla programada con Mcgonagall. Cuando hubo desayunado pasó a la enfermería a saludar a Hermione, quien tenía reposo absoluto por un tiempo, para asegurar que el bebe no tenía daños por todos los cruciatus que había recibido. Le dio un beso de buenos días y partió al despacho de la directora.
Cuando llegó a la gárgola dio la contraseña (desde que Mcgonagall era la directora las contraseñas eran en cierta forma más "aburridas" que cuando Dumbledore aún vivía). Subió a un escalón de la escalera de caracol que llevaba hasta el despacho y al llegar al final tocó la puerta, y no entró hasta escuchar la respuesta de la directora.
Al entrar saludó a la mujer y se sentó en una silla frente a ella, la miró fijamente hasta que la mujer se decidió a hablar.
-¿Y Severus¿Que tienes que contarme acerca de la señorita Granger y tu?- dijo ella para cortar el silencio que había. Además de terminar cuánto antes con el interrogatorio.
-Bueno, primero debo decirte que todo comenzó cuando los de la orden me mandaron a vigilar a Hermione, yo fui todos los días a su hogar para ver que le ocurría, pero cada vez me extrañaba más ver lo herida que llegaba cuando salía por las noches a escondida. Así que comencé a quedarme en su hogar en mi forma animaga- contó Severus.
¿Eres un animago no registrado Severus?- preguntó sorprendida Minerva.
Si- dijo Snape- soy un gato negro, y nunca quise registrarme, por lo que ahora menos, así que te agradecería que guardaras el secreto-
No te preocupes Severus- dijo la mujer- a pesar de que yo no estoy de acuerdo con esa falta a las normas del ministerio, pero entiendo lo peligroso de tu situación, sobre todo ahora, así que no te preocupes.
Bueno- dijo el ex profesor de pociones- la cosa es que ella me encontró y decidió quedarse con migo, me alimentó y me cuidó, mientras yo la cuidaba a ella y le mandaba pociones curativas cada vez que la veía herida. Pero eso ya lo sabes. Te lo conté la última vez que tuvimos una reunión. De a poco la chica se empezó a meter más en el mundo de los mortífagos, hasta que llegó el momento en que el Lord quiso marcarla junto a todos los nuevos reclutas, para eso me pidió a mí que le hiciera una poción que hacía que la marca fuese vista sólo por quienes la poseían, pero yo, para evitar que ella quedara marcada de por vida experimenté bastante con la poción, hasta que conseguí una que marcaba solo por un rato, y luego desaparecía.
El problema de eso es que muchos mortífagos nuevos no van a ser identificados- dijo Mcgonagall pensativa.
Pero el Lord no pudo usar la poción para los propósitos que yo había dispuesto para ella- dijo Snape- ya que en el momento en que el tenebroso decidió marcar a sus nuevos seguidores, la chica no acudió a la reunión, ya que entendía en el lío que se había metido y que ese no era un trabajo que ella pudiera hacer, ya que para ser espía se necesita más que sólo una voluntad de oro. Luego de eso, el Lord mandó a dos de sus mortífagos a buscarla y la llevaron a la mansión Riddle. Ella tocó una pulsera rastreadora que yo le regalé para navidad y pude llegar hasta ella y rescatarla, junto a una auror del ministerio que estaba en el calabozo, que me prometió que me ayudaría con los del ministerio.
Valla, eso es un punto a favor para ti, lo que significa que es más fácil que algún día el ministerio te absuelva. Ahora háblame un poco más de ustedes- pidió Mcgonagall esperando llegar a la parte conflictiva de la charla.
Como yo la cuidaba en todo momento empecé a sentir ciertas cosas por ella- dijo Snape bastante avergonzado y en un tono de vos demasiado bajo, tanto que Mcgonagall tuvo que acercarse para escuchar lo que el hombre estaba diciendo.- Así que estaba más tiempo con ella que solo. Pero habían situaciones en que no la podía ayudar siendo gato, así que también empecé a mandar pociones y ungüentos para que ella se aliviara, con mi nombre en las cartas. Así empezó a ganar confianza en mí y pronto me pidió lo que necesitaba, además de contar siempre con mi ayuda. Algunas veces fue a hablar con migo a mi despacho o yo iba a preguntarle como estaba ella y con el tiempo decidí que quería prestar ayuda a la chica en cada momento, cuando ella la necesitara, así que fui al callejón Diagon y le compre ese brazalete que le regale para navidad, pero fui un tanto cobarde y no firme, confiaba que la chica le haría algunos hechizos reveladores, para saber que no era nada sospechoso, y como no le encontraría nada, se lo pondría- Snape se quedó callado un rato, lo que creó un silencio incómodo, luego continuó su relato- hasta que pasó lo que tenía que pasar; una noche, después de la fiesta de antifaces dormimos juntos. Algo que yo no aprobaba, pero esa noche no me importó mucho la opinión que tenía de las relaciones entre docentes y sus estudiantes. Luego de un tiempo vino el desastre: la chica estaba embarazada.
Si- dijo Mcgonagall- conversé algo de todo esto con Poppy. Ahora dime ¿Qué piensas hacer ahora con la chica y ese hijo tuyo que viene en camino?
A Snape se le hizo un nudo en la panza al escuchar la palabra "hijo", aún no sabía como hacer para criarlo de la mejor manera y no caer en los mismos errores que su padre. La cara que puso ante el comentario de la directora lo delató por completo- No te preocupes Severus, se que vas a ser un buen padre y que no vas a caer en los mismos errores que el señor Snape- dijo la mujer tratando de reconfortarlo.
Snape agradeció el comentario y luego continuó con la charla- Sabes que no puedo hacer mucho para sacar a esa criatura y a su madre adelante, que no se te olvide que soy un prófugo buscado por el ministerio. Mientras tanto quiero ayudar en todo lo que sea posible a la chica y al bebe. Luego, más adelante cuando las posibilidades se den pienso comenzar a limpiar mi nombre, para que no sea un peligro para la criatura llevar mi apellido. Aunque todos sabemos que eso va a ser un trámite difícil y que hay un alto grado de probabilidades que no lo logre y vaya a Azkaban.
Sabes que tienes todo el apoyo de los de la orden- dijo Mcgonagall cortando a Snape- vamos a entregar al ministerio todos los documentos que sean necesarios para que tu versión de los hechos sea creíble, al final creo que lo vamos a lograr, pero va a ser un camino difícil de recorrer, además tenemos el testimonio de la auror.- miró uno de los relojes que había sobre el escritorio y volvió a mirar a Snape- ya es muy tarde y creo que es mejor que vayas a ver como está la chica, pero antes quiero que sepas que te apoyo en todas tus decisiones y agradecerte por que siempre has sido muy útil para la orden al sacrificarte por salvar a toda la comunidad mágica en todo lo que ha sido ser espía.
Gracias a usted por apoyarme- dijo Snape, luego se levantó y caminó hacia la salida del despacho, antes de salir se dio vuelta y miró a la mujer- creo que tengo una parte importante de mi esperando en la enfermería, así que cualquier cosa ahí estaré- dicho esto salió por la puerta y cerró.
La mujer se quedó mirando por donde había salido Snape un rato antes, al final sacudió la cabeza y pensó que Severus se merecía lo mejor, ya que había dado gran parte de su vida por derrotar al culpable de todo lo malo que estaba pasando, siempre fiel a destruir los planes del Lord, evitando así que más gente inocente muera, gente que al escuchar el nombre de Severus pensaban en el peor delincuente que pudiera existir, el espía que mató a Dumbledore y pasó toda la información útil de la orden.-Pobre Severus- dijo la mujer dándose cuenta todo lo que el pobre profesor de pociones había tenido que soportar en su vida- ojala pronto sea feliz junto a la familia que está formando- dicho esto se masajeo la sien y se levantó para seguir resolviendo el resto de los problemas respecto al colegio y que con su cargo de directora no podía dejar de lado ni postergar.
Snape salió del despacho de Mcgonagall y miró que nadie estuviera mirando, cuando estuvo seguro de que estaba solo se transformó en el gatito negro y escuálido que era su forma animaga y salió corriendo hacía la enfermería. Quería estar en los brazos de la mujer a la que amaba, sentirse querido y lejos de los problemas al menos un ratito pequeñito.
La enfermera se encontraba en su despacho revisando las pociones que tenía y anotando en una lista las que requería para tener el botiquín completo, cuando en el interior de la enfermería se escuchó un quejido. Ella corrió a ver lo que ocurría, ya que estaba muy preocupada por la paciente que estaba cuidando. Al llegar vio a la chica despierta, y con una semi sonrisa en la cara.
Aliviada preguntó a la chica que le ocurría y ella respondió que el quejido se debía al esfuerzo que había sido sentarse en la cama, ya que estaba aburrida de estar acostada.
No me haga pasar más sustos como esos- dijo la enfermera- con su permiso me voy a mi despacho a seguir con el inventario de pociones.
Hermione sonrió por cortesía, a decir verdad no soportaba a esa mujer, siempre callando a la gente de mala manera y restringiendo las visitas de los enfermos, parecía más un sargento que una enfermera a opinión de la chica. Tan malo era el trato que la mujer tenía con la gente que hasta Dumbledore, cuando aún vivía, se burlaba de ella y le hacía morisquetas a escondidas.
Sacudió la cabeza intentando dejar en paz a la pobre mujer y se estiró en la cama, luego intentó agarrar su mochila del colegio (que Snape le había traído durante la noche) para hacer las tareas y estar al día con todos los ramos.
Estaba terminando la tarea de runas cuando en su mente se empezó a meter el recuerdo de la charla que Mcgonagall y Severus debían estar teniendo en ese momento y sintió como un nudo se hacía cerca de su ombligo. Le preocupaba mucho la reacción que la mujer pudiera tener al enterarse de su embarazo, además de que medidas pudiera tomar con Severus, en castigo por haber tenido una relación con una alumna.
Estaba pensando en todo eso cuando sintió que la puerta de la enfermería se abrió y por ella cruzó Snape, llegó a la cama de la chica y le besó la frente. Ésta se quedó mirándolo intensamente, esperando a que el mayor comenzara a relatar lo sucedido en el despacho de la directora.
Luego de que la chica conociera todos los detalles de la charla y lo que había ocurrido en la mansión del Lord relató ella lo que había vivido, además de cómo se había salvado de Lucius y todas las atrocidades que el le podría haber hecho, todo gracias al tenebroso.
Si él te toca, lo mato- dijo Snape enojado.
Tranquilo Sev- dijo ella atreviéndose por primera vez a llamarlo por un diminutivo, lo que pareció no molestar al hombre, por lo que decidió seguir hablando- además contamos con la mujer del ministerio, la auror a la que salvaste de la prisión de Voldemort, su testimonio nos va a ayudar a vivir felices sin tener que escondernos de la justicia.
Si alguien se va a esconder de la justicia- dijo Snape- sólo seré yo, ya que quiero que mi hijo crezca como parte de la sociedad, jugando con más niños de su edad. Quiero que tú seas reconocida como la gran bruja que eres y cumplas con todas tus metas a futuro. Recuerda que puede ser muy peligroso llevar mi apellido, por lo tanto ser parte de mi familia es un riesgo muy grande que no quiero que ustedes corran. Además, mientras tanto estamos los dos atrapados en este colegio y escondiéndonos el tiempo que sea necesario por ser mortífagos desertores. Por lo menos hasta que Voldemort caiga, algo por lo que todos tendremos que trabajar.
Si- dijo Hermione-eso no es sólo el trabajo del niño que vivió, como todos creen. Debemos todos poner nuestra ayuda para hacer que los mortífagos sean derrotados, mientras más limpio tenga Harry el camino, más probabilidades hay para él de enfrentar al Lord y derrotarlo, sin que sus siervos se metan en el camino.
Sabes creo que es hora de que me valla, ya que Mcgonagall ya le debe haber contado a tus amigos lo que ocurrió. Todos quedaron muy asustados al saber de tu desaparición y deben estar ansiosos por verte- dijo Severus a la chica, luego le dio un beso y se fue a su despacho.
Dicho y hecho, al poco rato Hermione estaba en su cama, aburrida sin saber que hacer para pasar el tiempo que debía estar en la enfermería, cuando escucho unos susurros y pasos, luego vio como las cortinas de su cama se abrían y volvían a cerrar, sin dejar pasar a nadie.
Chicos- dijo al lugar donde creía que sus amigos estaban- ¿están bajo la capa de invisibilidad?
De pronto una mano apareció de la nada tirando lo que debía ser la capa de la invisibilidad y haciendo aparecer al grupo de chicos conformado por Harry y los menores de los Wesley.
Chicos- dijo Hermione- que bueno que vinieron.
Ginny se abalanzó sobre ella y la abrazo, Harry y Ron esperaron hasta que las chicas se separaron para abrazar ellos a la herida. Luego comenzó la sesión de preguntas, donde la chica relató todo lo que había ocurrido, incluido el hecho de que había sido una espía de Voldemort. Ahí los chicos comprendieron el porque de la desaparición de la chica en el periodo de vacaciones de verano.
Tuviste mucha fuerza para enfrentar todo esto tu sola- dijo Ginny a Hermione.
Si- apoyo Ron- A pesar de estar asistiendo a las reuniones del tenebroso tenías energía para venir a clases y entregar todo a tiempo, como lo has hecho siempre.
O por lo menos- siguió Harry- si no tenías la fuerza, lo aparentabas.
Hermione les explicó que ella ahora había dejado el grupo, ya que en último minuto se había acobardado y no había asistido al llamado del Lord, por eso la habían ido a buscar los mortífagos, pero claro, no les había dicho la principal razón de que ella quisiera dejar el grupo, no sabía como sus amigos tomarían lo de su embarazo, además sentía que era algo que primero debía hablar con Harry del tema, ya que era el quien la quería como pareja.
Estuvieron conversando toda la tarde acerca de cosas más triviales, ya que no querían seguir dando vuelta al tema del Lord, además ya no podían hacer nada, a la castaña ya la perseguían, y si no era por ser mortífaga desertora, era por ser una de las mejores amigas de Harry.
Al final los chicos se fueron porque llegó la enfermera, que se extrañó al escuchar voces en la enfermería y se espantó al ver tanta gente.
El máximo de visitas que puede tener un paciente a la vez es dos, y ustedes son tres, además de que violaron el horario de visita, que es en dos horas más- gritó la enfermera enojada- ahora fuera todos.
La mujer miró mal a Hermione y volvió a su despacho.
Los chicos habían llegado a la sala común de Griffindor, dónde estaban comentando lo sucedido con Hermione, aún no entendían como la chica se había vuelto mortífaga, al final decidieron no darle más vueltas al asunto y Ron sacó el ajedrez mágico e invitó a Harry a jugar, pero éste se negó, entregando el puesto a la pelirroja. Mientras ambos hermanos jugaban, Harry se dio cuenta que en la ventana esperaba una lechuza a que repararan en su presencia.
Se acercó a la ventana evitando desconcentrar a sus amigos para que estos no lo vieran, tomó el papel que la lechuza le extendía, luego esta voló, pero él se quedó unos minutos en la ventana, haciendo como que veía el paisaje, luego alegando sueño fue a su habitación y abrió el papel, en su interior había una nota con una letra bastante prolija, la cual no demoró en leer.
Harry:
Quiero que en la noche vengas a la enfermería, que tengo algo que hablar contigo y tienes que ser el primero en saber lo que te voy a decir, luego lo comentaré con los chicos.
Te espero
H.G
Harry sintió que el corazón se le salía por el pecho, ya que estaba enamorado de la chica, hace mucho tiempo ya que lo había notado, pero ahora más que nunca la curiosidad lo picaba. A pesar de que Hermione no había puesto hora, él sabía que debía ser más tarde, para no levantar sospechas entre sus otros amigos, quería evitarse el cuestionario que sería hablar de la charla que Hermione quería tener con él.
Cuando el chico creyó que era la hora indicada fue hacía la enfermeria, antes se había preocupado de que todos sus amigos estuvieran durmiendo, ya que si sólo lo citaba a él, era po algo y además no quería responder preguntas incidiosas.
Bajo a la sala común y verificó que no hubiera ningún retrasado con la ida a dormir, cuando estuvo seguro de que el lugar estaba completamente vacío se puso la capa de la invisibilidad y salió por el retrato.
Llegó hasta la enfermería y se acercó a la cama que su amiga ocupaba corrió la cortina y se sorprendió al ver a su amiga completamente vestida. Ella lo saludó y lo arrastró hasta fuera de la enfermería, cuando estaban en la puerta Harry atinó a parar a su amiga- Hermione. No pretenderas salir a los terrenos del colegio ¿cierto?.
Harry- respondió la chica- no pretenderas que la enfermera nos escuche y te lleve donde Filcho, o peor aún, que el mismo Filch nos pille merodeando por el castillo ¿verdad?
Harry rodó los ojos, no podía creer a su amiga, ella o era de las que rompían las reglas por su cuenta. Hermione estaba muy cambiada, de verdad era una pesona nueva.
Llegaron cerca del Sauce boxeador y se sentaron en las raíces de una antiguo pino. Hermione se quedó mirando el cielo unos segundos, hasta que la voz de Harry la sacó de sus pensamientos.
Bueno Herms ¿Qué era lo que me tenías que decir?- no se le notaba lo nervioso que estaba, sólo un leve tiriton de voz era el testigo de que el monstruo de los nervios estaba causando estragos en su panza.
Mira Harry- dijo la chica sin querer posponer más ese silencio incómodo- Se que sientes algo por mí, te he visto y lo he notado, dicen que las mujeres tienen un sexto sentido, pero eso no importa ahora, me gustaría que sepas que quiero ser muy sincera contigo, quiero que sepas algo muy importante de mi, que seas uno de los primeros, para evitar que el día en que le cuente a los demás a tí te de una gran impresión. Me gustaría que lo supieras desde antes.
Harri sintió como el monstruo que tenía adentro empezaba a agitarse más furiosamente, haciéndo que el chico se pusiera de un tono pálido-verdoso, lo único que quería era que el monstruo de los nervios lo dejara en paz.
Hermione lo miró unos segundos y se dió cuenta inmediatamente de que el chico no quería esperar más, así que decidió contiuar- como sabes, yo este año me dedique a intentar espiar para la orden, por supuesto una mala jugada, ya que nunca fui de mucha confianza para el tenebroso- la chica calló unos segundos para que el chico recordara todo lo contado ateriormente- En ese tiempo tuve mucha ayuda de un integrante de la orden, una persona de la que me enamoré: el profesor Snape.
Al escuchar eso Harry sintió que se desmayaba, no podía creer que se Herms se hubiese enamorado de ese murcielago grasiento- ¡¡pero él!!- dijo en un tono más agresivo de lo que hubiese querido.
Sí- dijo Hermione calmada- él. Él fue el que me ayudó en todo momento, ofreciéndome pociones, ayuda y hasta su compañía, en todo momento a la única persona que pude recurrir fue a él.
-Pero nos tenías a nosotros, tus amigos- dijo Harry en tono suplicante.
Sabía qu si iba donde ustedes- dijo Hermione- ustedes hubiesen ido a hablar con Mcgonagall apenas hubiesen podido, los conozco.
Si Herms, porque te queremos mucho y no queremos que te sacrifiques así- dijo el chico.
Ese es el problema- dijo Hermione- yo lo estaba haciendo porque creía que era lo mejor, y la única forma de darme cuenta de que no era así, era por mi misma.
Bueno puede ser- dijo el chico- yo también creo lo mismo para mí.
Bueno- dijo la chica- pero no es por eso que te pedí que vinieras a hablar conmigo, quería que supiera que Snape me correspondió y ahora estoy embarazada.
Al chico se le heló la piel, no podía procesar lo que la chica le había contado, estuvo en silencio un par de minutos, concentrándose en que el monstruo dejara de rasgar todo lo que encontraba a su paso. Ahora si que estanba pálido. De pronto sintió que alguien hablaba tras de él y sólo se giro a mirar con cara de sorpresa sin enteder lo que la persona decía.
Hermione que estaba muy preocupada por la reacción que había tenido su amigo ni siquiera se dio cuenta que alguien había llegado a donde estaban ellos y que respiró al verla ahí, hasta que escuchó su voz.
Herms- dijo apurado- ¿qué haces aqui? eres una convaleciente y te escapas del castillo. Todos los profesores del castillo estan alertados de que desapareciste y que algo malo puede sucederte en cualquier momento. La enfermera fue a dejarte una dosis de una poción que conseguimos para el bebé y no te encontró en la cama, está la embarrada. Estaba muy preocupado por tí, tontita- dijo el hombre, que luego se dio cuenta de que no estaba sola- ¿y que hace Potter aquí, y mirándome como si fuera un extraterrestre?
Hermione miró a Harry y se dio cuenta que éste seguía sin entender que ocurría- rápido Harry- dijo la chica para sacarlo de sus pensamientos- Se dieron cuenta de que no estoy y me estan buscando, ponte la capa de invisibilidad y anda a la sala común para que no tengas problemas- al ver que el chico no reaccionaba le gritó- ¡YA!.
Recién ahí el chico reaccionó a correr al castillo con la capa encima de él. Ahí Severus abrazó a Hermione y le dio un beso en la frente- me preocupé mucho¿sabes?.
Perdón- dijo Hermione triste.
Ahora vamos a mi despacho, nadie sabe que yo estoy alertado de tu desaparición- dijo el hombre- así que te quedas ahí y yo voy donde Mcgonagall y le digo que estabas asustada y fuiste donde mi.
Y ¿por qué habrías de mentirme, Severus?- habló una vos detrás de ellos- quiero que sepas que la chica es una alumna más, por esa razón se debe guiar por el reglamento del colegio, sobretodo ahora que el tenebroso la busca, vamos a mi despacho a ver que hacemos con ella, pero que sepa que en situaciones normales esto es expulsión.
Los dos se miraron, no podía ser que Mcgonagall los hubiera pillado rompiendo las reglas a los dos, además que no estaba descartada la idea de que los dos tuviera queabandonar el colegio. Muy preocupados se levantaron y siguieron a la directora.
Gracias a todos los que me escribieron reviews el tiempo en que no actualizé, ya que cuando los leí me dieron ganas de escribir toda la historia de una y subirla inmediatamente, me ayudan a que me den ganas de seguir escribiendo ¡En serio mil gracias por su paciencia! y también por no matarme en los reviews por no escribir.
¡¡¡¡GRACIAS A TODOS POR ESPERAR!!!!
Y como en todos los capitulos repito
ReViEwS!!!!!
