Capítulo 11
-Uhm. Hey.-saludó Blaine entrando a la cocina y luciendo sorprendido al encontrarse a Kurt sirviendo dos platos.-Aun estás aquí-continuó nervioso.
-Lávate las manos, Blaine. Hice waffles.-contestó el otro sin mirarlo y buscando algo en el frigorífico.
-Siempre haces waffles.-murmuró Blaine encogiéndose ante la mirada mordaz que le dirigió el castaño. Rápidamente salió de la cocina regresando varios minutos después con las manos impecables y sentándose en la silla frente a la montaña de comida que el castaño le había servido, el estomago del moreno se retorció de gusto, las habilidades culinarias de Kurt siempre lo complacían y justo ahora estaba tan hambriento que podría arrasar con todo.
-Tenemos que hablar, Blaine.-dijo Kurt y Blaine bajó su tenedor a mitad del camino sintiendo que el apetito se le iba de repente.
-¿Sí?.-preguntó echándose para atrás en la silla sintiendo que su garganta se cerraba.
-Sí-afirmó Kurt luciendo como si no hubiera podido dormir en toda la noche, oscuras bolsas debajo de sus ojos y su mirada tan gris y apagada, el corazón de Blaine se contrajo en dolor.
-Bueno.-Inició el castaño acomodándose en su lugar.-Es evidente que lo que tenemos no es algo normal. Tú y yo, hemos tenido sexo más veces de las que puedo contar, nos hemos absorbido el pene mutuamente y nos hemos besado en cada ocasión que hemos podido hacerlo y Blaine, eso no es algo que dos amigos normales hagan. Así que tú y yo no somos solo amigos-evidenció observándolo fijamente con la mirada enrojecida y las manos temblorosas pero aun así con su imperturbable semblante serio.-Ahora, el siguiente punto... Lamento mucho lo que dije anoche, yo soy absolutamente nadie para decirte quien eres y definitivamente no tengo derecho a opinar sobre tu sexualidad, pero admitamos que chupar el pene de un chico y luego cogertelo no es la conducta mas heterosexual del mundo-dijo y Blaine se sonrojó bajando la mirada en extrema vergüenza.-Y sé que tu padre no es exactamente el fan numero uno de la comunidad LGTB pero tienes que aceptar que te gustan los chicos, tal vez no eres gay, tal vez eres bi o pan, no importa, pero negarte lo que eres no solo a la sociedad sino a ti mismo nunca te permitirá ser libre y por consecuente nunca serás plenamente feliz... Debes amar cada aspecto de ti, no ocultarte detrás de una mascara, debes estar orgulloso de lo que eres... Seas lo que seas, pero debes alegrarte de ti, sentirte dichoso, y permitirte estar con quien quieras estar... Eso es lo que te dará la felicidad, el amor.-
Blaine observó afligido a los ojos de Kurt. Él lo amaba, Blaine amaba loca, estúpida y poderosamente a Kurt. En los últimos seis años Blaine había despertado, caminado, y vivido únicamente por Kurt. Lo amaba tanto que no podía evitar observarlo fijamente cuando este estaba distraído. Lo amaba tanto que su corazón se destrozaba cruelmente cada noche cuando Kurt se iba con algún hombre al azar. Lo amaba tanto que había fingido estar curado por todos esos años. Lo amaba tanto que había renunciado a muchas cosas para protegerlo de las garras de su padre. Lo amaba tanto. Simplemente lo amaba tanto.
Y sus ganas por gritar ese amor a los cuatro vientos quemaban su interior como intensas llamas desatadas sin piedad. Sin dudarlo un segundo podía admitir que su mayor deseo era pasar cada día del resto de su vida amando a Kurt. Nada más. Solo eso.
Pero no era tan sencillo.
-Kurt... No sé que quieres que te diga.-confesó Blaine honestamente. No sabía cual era el punto al que Kurt quería llegar.
-Yo solo... Blaine, ¿Tengo una oportunidad contigo?.-preguntó con la voz temblorosa y sus ojos inundados en lágrimas que no caían aun.
-Claro que sí, Kurt.-contestó Blaine inmediatamente. Era obvio, claro que sí. Kurt negó con la cabeza y Blaine frunció el ceño.
-No hablo de sexo, Blaine. No hablo de hacer esto que hacemos ahora. No hablo de besarnos a escondidas ni tocar nuestroas cuerpos con el miedo constante de ser descubiertos. Estoy hablando de una relación, de caminar por la calle tomados de las manos, besarnos en donde queramos cuando queramos, presentarte a mi padre y carol como mi nuevo novio, hacer las compras y pelear por lo que cocinaremos para nuestra próxima cita, avanzar poco a poco y no quedarnos estancados, quiero sentar cabeza y quiero hacerlo contigo, Blaine y no tienes ni idea de lo humillado y expuesto que me siento diciendo esto ahora pero realmente no me importa, quiero eso contigo, quiero estar públicamente contigo. Pero yo... Yo no sé si eso será alguna vez posible.-finalizó derramando lágrimas en agonía mientras Blaine lloraba en silencio frente a él sin atreverse a hablar.
-Kurt.-El interior de Blaine era una tormenta de emociones. Estaba feliz, completamente feliz porque diablos, él quería todo eso con Kurt, todo eso y mucho, muchísimo más. Pero también estaba asustado porque simplemente no podía estar con Kurt. No ahora. Su padre, él... No podía exponer a Kurt a eso, nadie le haría daño al amor de su vida, nadie lastimaría a Kurt, nunca, lo protegería con todo, daría todo por él... Incluso su felicidad en un futuro con él.-Kurt, yo... Yo no puedo, yo... Yo quiero, en serio quiero como no tienes idea... Yo te...-Contrólate Blaine era demasiado pronto.-Yo... Kurt no puedo.-sollozó en tristeza profunda. Algo dentro de Kurt se rompió y algo en el interior de Blaine se desplomo. Ambos lastimados, ambos sufriendo. Ambos amando.
Kurt asintió levemente antes de ponerse de pie depositando un beso casto pero aun así cargado de amor en la frente de Blaine antes de salir de la cocina dejando atrás al moreno sollozando en dolor puro.
888
Kurt miró a Blaine en la cama junto a él. La oscuridad los rodeaba pero un rayo de luz lunar se metía entre las cortinas iluminando de manera esplendorosa el cuerpo desnudo del moreno. Kurt suspiró sintiendo sus ojos aguadarse.
Esta era la ultima vez.
Y ahora sí iba en serio. Había hablado con Blaine esa mañana solo para establecer lo que debía hacer. Como había esperado -y temido- Blaine aun no era capaz de aceptar estar con él públicamente y por más que el corazón de Kurt doliera no podía seguir haciendo esto. No podía engancharse en una relación con un "hetero" basada en el sexo. Tenia que parar de una vez por todas y la única manera de hacer eso, era alejándose de Blaine.
Dolía, por supuesto. Blaine era el amor de su vida pero ahora debía seguir adelante, separarse de él por un tiempo, hacer que las cosas entre ellos regresaran a la normalidad (sin penes ni lenguas de por medio) encontrar a alguien que lo amara, establecerse, encontrar un gran trabajo en broadway, tener una familia y ser feliz.
Miró al moreno murmurar su nombre entre sueños y esbozó una triste sonrisa ante ese gesto. Su felicidad era este chico ¿Como podría ser feliz con otra persona? Francamente se veía como algo totalmente imposible. Pero tendría que hacerlo.
Se inclinó en la cama y besó la espalda ancha de Blaine dedicando unos minutos a aprender cada trozo de la piel de este antes de ponerse pie, recoger su ropa y salir de la habitación. Cerró la puerta detrás de él y suspiró dejando que las lágrimas bajaran finalmente.
Extrañaría tanto a Blaine.
888
Blaine despertó en una cama vacía.
Se estiró extrañado por la falta del característico olor a café recién hecho por las mañanas. Se puso de pie vistiéndose con un par de boxers y caminó al baño para echarse un poco de agua en la cara y lograr despertar del todo.
Un sentimiento extraño se desenrollaba en sus entrañas mientras bajaba las escaleras al primer piso, era algo inexplicable, como cuando sabes que lago está mal o algo falta pero no sabes qué. Llegó a la cocina solo para encontrarla intacta. Frunció el ceño. Kurt siempre preparaba el desayuno.
Salió a la sala y observó todo a su alrededor. El miedo empezó a desatarse en su interior al ver el estante de películas de Kurt totalmente vació. Giró sobre sus pies y vio que ninguna de las chaquetas de Kurt estaba en la percha de la entrada, tampoco estaban sus zapatos pero sí estaban sus llaves. Con un nudo en el estomago y un llanto ahogado en la garganta corrió a la habitación de Kurt cayendo de rodillas en un sollozo destrozado cuando vio que todas las cosas del castaño se habían ido.
Su corazón dolía y sintió ganas de vomitar. Parecía un niño pequeño llorando sin parar con el cuerpo tembloroso y frágil, los ojos irritados, la cara mojada por las lágrimas, la cabeza estallando de dolor y la respiración agitada. Todo en él dolía.
Kurt se había ido.
888
N/A: Ustedes probablemente me odien pero bueno, yo me odiaría también si fuera ustedes xD. Las cosas mejoraran , lo prometo. Muchas gracia por leer y muchas gracias por la espera, soy una pésima persona y las actividades escolares me arrastraron a no poder escribir absolutamente nada. Pero aquí estoy y eso es todo por hoy. Cualquier error se lo adjudico totalmente a mi tradutor que ha sido un asco ultimamente xD. Los veo el miércoles con un nuevo capítulo, lindos, no se sientan mal. Los quiero.
