DISCLAIMER: AKIRA PERTENECE A KATSUSHIRO OTOMO.

Akira
(versión remasterizada)

Capítulo XI: Las cosas que se hacen por amor

Moviéndose en moto por las 'apacibles' calles de Neo-Tokio, iba una pareja de jóvenes alegres disfrutando de una jovial conversación... bueno, sólo el chico era el alegre conversador.

-...Y es por eso que siempre llevo un par extra de calcetines –dijo Kaneda.

-¡Oh qué interesante! (¬.¬) –dijo Kei con sarcasmo.

Hay que mencionar que durante todo el viaje en motocicleta Kaneda se la pasó contándole sobre sus 'alucinantes' anécdotas al mando de los Capsule, comenzó con narrarle de las veces que los chicos iban tocando los timbres y salían corriendo, luego la vez que entraron a los vestidores de las chicas para probarse los trajes de porristas y dejarlos muy holgados, después cómo fabricaban sus propias armas con ligas y sus mocos como proyectiles, entre estos y muchos hechos más para luego culminar con la 'tesis' de Kaneda sobre el uso de calcetines como condones provisionales.

-"Me quiero morir" –pensó la chica.

Y como si el Universo respondiera a sus súplicas (no, ella no se va a morir), la pareja llegaba al final de su recorrido.

-Oye, Kei, ¿esta es la dirección que me dijiste?

-¡SÍ, ÉSTA ES! ¡AL FIN! –gritó Kei con júbilo.

-¡Qué bien! –y detuvo su motocicleta frente a un edificio abandonado- ¡Oh vaya! ¿Esta es tu casa?

-Sí, sí lo es, ahora chau –le dijo Kei para luego irse apresuradamente adentro de dicho lugar.

-¿Qué? ¿Y mi beso de despedida? (ó.ò) –dijo él aunque muy tarde, porque la chica ya había desaparecido- Bueno, será para la próxima.

Pero entonces notó que la chica con la prisa había olvidado su chaqueta.

-¡Oh no! Kei olvidó su chaqueta –dijo Kaneda repitiendo lo anterior- Debería quedármelo como recuerdo de esta mágica velada... –se dijo- Umm... hubiera sido mejor que dejara su calzón XD –inserte sonrisa hentai- No, debo devolverle su chaqueta o sino la pobre quedara con frio.

Fue entonces que se dirigió al edificio abandonado.

Mientras tanto, dentro de ese ambiente que no era otra cosa que la guarida de un grupo de rebeldes llamados "Terroristas Unidos en una Masa Apocalíptica de Destrucción Rebelde Extrema" o sea T.U.M.A.D.R.E. Y Kei era uno de ellos.

-Bien, Kei, muchacha, ¿cómo te fue en la misión de hoy? –le preguntó un hombre a Kei.

-Muy bien, Ryu –contestó la chica.

-¿Entonces trajiste lo que te pedí? –preguntó Ryu, el líder del grupo.

-Sí, lo traje, aunque todavía no sé en qué nos puede ayudar un DVD pirata de los últimos capítulos de Bleach (¬.¬)

-Para esta misión, no mucho, pero para mí, sí –contestó Ryu.

-¡Oye! (ò.ó) –le gritó muy enojada la chica.

-Cálmate, sólo quería ver la serie.

-(ò.ó)

-No te pongas así niña –le trató de calmar a su subordinada- Mira, tenemos entre manos una nueva misión y esta será más importante que nunca.

-Bien, escucho...

Pero justo, cuando Ryu iba a explicarle la misión, uno de sus camaradas los interrumpe.

-Jefe, jefe...

-¿Qué pasa? –preguntó Ryu al ver al exaltado camarada.

-Hemos detectado un intruso en la base y viene hacia esta habitación –le dijo el otro.

-¡Maldición! Nos descubrieron. Todos a sus puestos –ordenó a sus hombres.

De inmediato todos los miembros de ese grupo rebelde tomaron las armas y se colocaron a los costados de la puerta, esperando la entrada de quien sea.

-No hagan nada hasta que se los ordene –les dijo su líder.

Se escucharon pasos detrás de la puerta, todos estaban en sus puestos, incluyendo Kei que portaba su pistola semiautomática. Los pasos se hicieron más fuertes, señal que el intruso se acercaba. Luego la perilla de la puerta giró, todos estaban a la expectativa.

Y la puerta se abrió.

-Hola, Kei, mi amor, te traje tu chaqueta que se te olvidó (n.n)

Y luego la cara de Kei se volvió roja tomate de la vergüenza.

-Identifícate, ¿quién eres? –le ordenó Ryu apuntándole con el arma.

-¿Qué cosa? –dijo Kaneda no comprendiendo lo que pasaba hasta que vio el arma- Yo... yo... so-soy el sobrino del Alcalde –respondió con nerviosismo.

-¡¿CÓMO? ¡¿Sobrino del Alcalde? Entonces es un espía.

Y todos los presentes apuntaron sus armas hacia Kaneda.

-¡Ay mamma mía! (O.O!) –exclamó con terror el chico al borde de mearse en los pantalones.

-Calma, calma, yo lo conozco –llamó la atención Kei- Su nombre es Shotaro Kaneda y él es...

-Su esposo (n.n) –dijo él.

-Sí, mi esposo... ¡¿? (O.o)

-¡Ah, bueno! Si es así, entonces no hay problema que se quede aquí –dijo el líder Ryu haciendo un ademán a los suyos para dejar las armas.

-Pe-pe-pero... –tartamudeaba Kei.

-Oye, chica, no nos habías dicho que ya eras casada –le comentó Ryu.

-Pe-pe-pe...

-¿No se ve linda cuando se pone a babear por mí? –les dijo Kaneda a los demás.

-Pe-pe-pe...

-Ja, sí tienes razón –le respondió Ryu- ¡Oye! Ahora que estás aquí quizás nos puedas ayudar en una misión.

-Clarines, ¿de qué trata?

-Vamos a ir fregarles la vida a la gente de una agencia científica del Gobierno, ellos secuestran a seres humanos, los someten crueles experimentos que van en contra de los Derechos Humanos...

-¡Oh por Dios! (O.O) –exclamó horrorizado Kaneda.

-Todo hombre que ha entrado ahí no ha vuelto a salir... como hombre.

-¡Mi madre! (O.O)

-Y bien, ahora que te lo dije, ¿te gustaría acompañarnos?

-¡Uy! Ahora que me acuerdo debo ir a recoger a mi abuela de la morgue –mintió el chico.

-¿Sabías que Kei también irá?

-¿Kei? ¡Ah, claro! Si es así, pues voy, debo estar cerca de mi esposita (n.n)

-¡PERO NO SOY TU ESPOSA, HUEVÓN! –gritó enfurecida Kei.

-Calma, amorcito, aquí no, no enfrente de la gente –le dijo con picardía.

-Grrr… (¬.¬)

-Bueno, camaradas, ya está decidido –todos prestaron atención a la palabras de Ryu-, con la participación de Kaneda y la información de nuestro espía estamos más que preparados para infiltrarnos dentro de esa organización.

-SÍ – exclamaron al unísono los demás.

-Sólo que hay un inconveniente –dijo Ryu con preocupación-: Entrar ahí nos será difícil con la seguridad que poseen.

-No se preocupen –dijo Kaneda muy emotivo-, sé cómo intimidar a cualquier guardia, haré que se moje los pantalones con mis amenazas y a él no le quedará más opción que dejarnos pasar.

-Bien dicho, Kaneda. ¡Chicos, andando! –ordenó su líder.

Minutos después, todo el grupo rebelde más su invitado Kaneda se encontraba en la entrada del edificio a invadir.

-Ya pe' tío, déjame pasar pe' XD –le pedía el muchacho Capsule al guardia de la garita de seguridad.

-Nop (¬.¬) –respondió el tipo.

-Ya pe' no sea malo XD –volvía a insistir.

-Nop (¬.¬)

-Ande pe' porfis porfis porfis porfis ¿Qué le cuesta? Ande pe' ¿Siiiiiiiiiiiiiiiii? XD

-Nop (¬.¬)

Luego de esa constante negativa, Kaneda se retiró rumbo a unos arbustos en donde estaban escondidos el grupo de Ryu.

-No pude (u.u) –les dijo el muchacho.

-¡Lástima! –dijeron los hombres.

-¡Idiota! (¬.¬) –exclamó Kei.

Entonces Ryu habló.

-Ni modo, tendremos que buscar otra forma de entrar al edificio.

-¡Uy! Se me ocurrió una idea –habló de pronto Kaneda, a lo que el grupo prestó atención- Entraremos como lo hacen en las películas: Por los ductos de ventilación en forma silenciosa.

-¡Baboso! –exclamó Kei fastidiada- Se ha comprobado que eso es improbable, inútil y poco eficiente ¿Qué acaso no ves Los Cazadores de Mitos?

-No tengo cable... –dijo con tristeza Kaneda- Pero sí me he comprado todos los DVDs piratas de Naruto y me he aprendido todas las técnicas ninjas para trepar muros, escabullidas e infiltración –dijo con pompa el chico motociclista- ¡Ya verán como subo hasta allá!

Minutos después, en otro lado del edificio, el grupo se hallaba reunido frente a su nuevo ídolo Kaneda, viendo como el intrépido muchacho escalaba las paredes al estilo Spiderman.

-Aaaaaaaaaaaaaaaaa...

Y lo luego lo veían resbalarse y caer al estilo Homero Simpson.

-(O.o U) ¿Kaneda te encuentras bien? –le preguntó Ryu.

-Claro que sí jeje –le contestó el chico poniéndose de pie rápidamente- Sólo fue un resbaló pero ya verán que logro subir.

Y de nueva cuenta nuestro héroe volvía a trepar por la pared para de esa forma llegar hasta la entrada del ducto de ventilación ubicado a 5 metros de altura. Lamentablemente la fuerza de gravedad le hacía ver que tal hazaña era imposible.

-WAAAAAAAAAAA... ¡PUM!

Una vez más (con esta ya iban catorce intentos), volvía a quedar como huevo estrellado en el suelo.

-¡Patético! (¬.¬) –dijo Kei.

Kaneda una vez más se reincorporó.

-La decimoquinta es la vencida –dijo él con los ojos en espiral.

-¡Espera, Kaneda! –le llamó Ryu- Ya no será necesario hacer.

-¿Nani? –exclamó Kaneda.

-Viendo que entrar al edificio de esta forma nos llevará tiempo...

-Tiempo que no tenemos para hacer tonterías (u.u) –interrumpió Kei.

-Eee... como decía, esto nos llevará tiempo, así que recurriremos al Plan B.

-¿Ah sí? ¿Cuál es ese? –preguntó Kaneda con interés.

Minutos después, toda la banda se encontraba en la entrada de un buzón de desagüe.

-Nos infiltraremos por el desagüe, disfrazados de personal del servicio sanitario –concluyó el líder del grupo rebelde.

-¡Oh qué casualidad! –dijo Kaneda- En mi examen de Aptitud Laboral me salió que yo trabajaría, comería y viviría en el desagüe ¿Lo pueden creer? (n.n)

Los demás lo vieron con cara de sorpresa.

-Como sea –interrumpió Ryu el incómodo silencio-, entremos.

A la orden, uno de sus camaradas abrió la tapa del buzón, Kaneda le echó un vistazo al hoyo y a los pocos segundos su cara se puso verde por el asqueroso olor que emanaba de ahí.

-PUAJ... –miró entonces a Kei- Las damas primero, nena (n.n)

-¡Ándate al carajo! –le gritó Kei pateándole hasta hacerlo caer en el hoyo.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAA... ¡PLASH! –se escuchó el grito de Kaneda seguido de su golpe en las aguas servidas- ¡Dios mío! ¡Cómo apesta aquí! –se escuchó desde abajo- ¡A su mare! Encontré una barra de chocolate ¡Crunch! PUAJ ¡Qué asco! No era chocolate.

-De veras ustedes dos hacen linda pareja –le comentó Ryu a Kei.

-¡No jodas! –gritó con furia la chica.

Luego de eso, los demás bajaron y emprendieron la misión de infiltración en aquel edificio.

Continuará...


Sí, ya sé, me demoré mucho en actualizar (otra vez), pero espero que este capítulo haya valido la pena, o en todo caso hay sido pasable y ameno.

No sabía el nombre del grupo rebelde al que pertenece Kei, así que me inventé un nombre.

Gracias a Gabe Logan por dejar review y a los que leen también, hago lo mejor que puedo para que esté al gusto de los lectores, sea como sea.

Me despido hasta otra ocasión en que pueda subir un nuevo capítulo, eso espero.

Atentamente,

saQhra