Capítulo 10.
Por cierto, soy retrasada y no os he dicho la manera más fácil de entrar a la Zona/Foro jajajajaj. La manera más fácil de entrar directamente al Foro/Zona ShikaTema es yendo a mi perfil y dando al enlace. Os lleva directamente y allí os registráis.
Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
La canción será What I Believe-Skillet. Adoro a este grupo.
Los capítulos los subiré probablemente los domingos por la tarde, sobre la hora española, porque como soy muu' vaga como para levantarme antes... Pueh' eso. Jajajjaja.
Os digo sinceramente una cosa. Para mí este capítulo es uno de mis favoritos. Es precioso. Espero que vosotros penséis lo mismo o algo parecido. Que os guste.
S&T
El Bosque y los Ciervos Nara
—¿Sabes que, vago? La siguiente vez, recuerda enseñarme bien toda la aldea. Tienes que dar gracias a que sea inteligente, sino me habría perdido.
Shikamaru abrió los ojos como platos. ¿Cómo podía estar ella allí? ¡Eso era imposible! Se giro sin levantarse del suelo, y la vio ahí de pie, a su derecha. Abrió ligeramente la boca para preguntar algo pero solo le salió el nombre de la persona en la que mas pensaba en todo el día, que casualmente era ella…
—Temari…
—¿Qué haces aquí? ¿Co-Como has conseguido entrar? ¿Estás bien? —se acerca a ella para dar la vuelta a su alrededor y observarla, mientras ella tenía los brazos cruzados y una ceja levantada—. ¿No te han hecho nada?
—¿Y quién me iba a hacer algo genio? No soy una inútil.
—Tsk, mujer, sé que no eres una inútil. ¿Pero ellos no…?
—¿Te refieres a los ciervos? —el Nara asintió y se puso en frente de ella—. ¿Cómo me iban a hacer algo animales tan preciosos como ellos?
—Te podrían haber atacado…
—Aquí hay algo que no me cuadra, Nara. ¿Cuando era tu mujer…?
—Aún lo eres.
—No me interrumpas. ¿Cuándo era tu mujer, tendría que haber venido al bosque, no?
—Y lo hiciste. Muchas veces. Demasiadas veces. Un día te quisiste quedar a dormir aquí con los ciervos. Menos mal que mi padre te convenció de que no era correcto.
—Pues me parece normal. ¿Quién no lo haría? Esos animales son adorables. Por cierto, ¿no me lo podías haber dicho tú? ¿Es que tan domado te tenía que lo tenía que hacer tu padre, Nara? —pregunto con sonrisa maliciosa.
—Mujer problemática…
Temari soltó una pequeña risa, mientras Shikamaru se rascaba la nuca —apago su cigarro y lo metió en una bolsa para luego introducirlo en su bolsillo— y la miraba de reojo. Dios, amaba su risa. Además, ¿cómo la iba a negar algo? Nunca lo haría. Nunca haría nada que pudiera impedirle ser feliz.
Temari sonrió ante ese gesto. Él, sin duda, era un gran defensor de la naturaleza. Y por cierto —se empezó a decir mentalmente—, menos mal que se había quitado el cigarro. Ella se lo iba a tirar, pero él actuó más rápido. Normalmente le daba asco la gente que fuma, pero él… No le daba asco, sinceramente —aunque era jodidamente sexy con él en los labios— no le gustaba verlo fumar.
—Oye, que no he acabado de hacerte la pregunta. ¿Por qué los ciervos me iban a atacar si he venido aquí miles de veces? A ti no te atacan porque te reconocen. ¿Pero a mí también tendrían que hacerlo, no?
—Teóricamente, si. Pero teniendo en cuenta que hace mucho que no vienes, quizás…
—¿Creías que se habían olvidado de mi?
—No es tan simple, Temari. —Le dijo Shikamaru suspirando. Ya se lo había explicado miles de veces, pero cada vez que venían era igual. La Sabaku No, no se tragaba que los ciervos fueran así. — Los ciervos son animales pacíficos y tranquilos, pero solo con los Nara. —Temari le iba a interrumpir, Shikamaru le puso un dedo en sus labios—. Shhhh. Déjame acabar.
El Nara sabía que Temari lo mataría, pero le había encantado esa sensación. Quito el dedo lentamente. Temari le miraba con la ceja izquierda levantada. Porque la interesaba el tema de los ciervos, sino le hubiera pateado bien lejos. Luego se la pagaría. Por ahora, le dejaría hablar. Asintió, y Shikamaru lo entendió como un: "Tu habla, que luego te matare". Mendosukei…
—Sé que eso también te incluye a ti, pero tras un tiempo sin venir temo que puedan dejar de considerarte de la familia. Lo que digo no es cosa mía, le paso a alguien de mi familia. Su mujer dejo de venir debido a un viaje y cuando lo hizo, los ciervos la miraron mal y se alejaron de ella. En realidad siempre son así de pacíficos, hasta que un desconocido entra en su territorio. La dieron como un aviso. Hasta que no volvió con mi tío, no consiguió que la volvieran a aceptar. Tardaron unos meses en hacerlo.
Temari entendió la preocupación del Nara. Temía que la hubieran atacado. Ahora pensaba que había sido un poco imprudente.
—¿Y por qué no lo han hecho, Nara?
—¿Quién sabe? Quizás se han dado cuenta, de que es imposible olvidarte. Que es imposible olvidar a la mujer del heredero del Clan. —Temari se quedo callada mirándolo. ¿Por qué era tan sincero? La ponía demasiado nerviosa.
Un ciervo salió de detrás de un árbol y Shikamaru se dirigió hacia él siendo observado por Temari. Se puso de cuclillas, y le empezó a acariciar el lomo. Era un ciervo joven. Este se dejo acariciar, cerrando los ojos, disfrutando de eso. A Temari no le pudo dar más ternura esa escena.
—Los ciervos Nara, son especiales. —Temari le miro extrañada. ¿Especiales? ¿A qué se refería con eso?— Son capaces de detectar cualquier cambio de ánimo en cada uno de los de la familia. Y cuando venimos aquí para intentar relajarnos, ellos vienen y nos acompañan. Con ello quieren decir que nos apoyan y nos intentan animar. Por este motivo, la familia Nara tiene una empresa a favor de la naturaleza. Porque estos ciervos nos llevan ayudando toda nuestra vida, en todo tipo de momentos, a su manera claro. Por eso, consideramos que les debemos demasiado y no podemos permitir que les pase nada malo. Ellos —le acaricio la cabeza al ciervo de una manera bastante suave, mientras le sonreía con sinceridad—, son parte de nuestra familia. Son también unos Nara.
Temari sonreía con absoluta sinceridad y llena de ternura. Casi se la escapan unas lágrimas, pero ella, no dejo que lo hicieran. Sin duda, era lo más bonito que hacia un ser humano por la raza animal. Esa familia, era espectacular.
—Temari, acércate.
Ella despertó de su ensoñación al oír a Shikamaru llamándola. Se había quedado fijamente observando la escena entre el Nara y el ciervo. Observando como el ciervo estaba feliz disfrutando de las caricias y cuidados del Nara.
—¿Eh?
—¿Estabas en las nubes, Princesa de Suna? —Temari frunció el ceño al oír ese nombre.
—No me llames así.
—¿Por qué? Al fin y al cabo eres la Princesa de Suna.
—Solo me lo llaman los que no me conocen y los altos cargos. Pero… ¡Solo que tú no me lo llames!
Él observo como giraba la cabeza hacia otro lado. Por ahora lo dejaría pasar, ya retomaría este tema más tarde.
—Ven, Temari.
—¿Estás seguro? —pregunto esta dudosa.
—¿Me has escuchado lo que te he dicho?
—¡Pues claro que sí! —el Nara suspiro.
—Solo ven, mujer. Y lo comprenderás.
Temari se acerco a ellos, aún dudosa, y se agacho al igual que él. Él ciervo lo noto, y se hecho un paso hacia atrás.
—¿Ves Nara? Lo estoy asustando, mejor…
—Espera. —Shikamaru le paro agarrándola suavemente de la muñeca—. Tranquila. Ellos reconocen a su familia, y si no te han atacado al entrar, estoy seguro de que no lo harán ahora. Sólo relájate. Ellos notan si estas nerviosa.
Temari suspiro para serenarse y se quedo donde estaba. Shikamaru aun la agarraba de la muñeca, ella no exigió que quitara su mano de ahí.
—Ren, ven. Acércate, pequeño. Sé que la reconoces, aunque nunca antes te hayas acercado a ella. No tengas miedo, no te va a hacer daño. Confía en mí.
El ciervo, con miedo, miro fijamente a Temari. Esta estaba un poco nerviosa, se intentaba tranquilizar, pero no lo conseguía. Entonces Shikamaru, junto sus manos y las apretó para que se tranquilizara. Si el ciervo la reconocía, el resto también lo haría. Temari devolvió el suave apretón. Ahora, se sentía más tranquila.
El ciervo mantenía su mirada en ella, pero ahora quería ayudarle a confiar en ella. Así que, extendió su mano libre hacia él.
El ciervo retrocedió un paso más.
—¿Te llamas Ren, verdad? Yo soy Temari. No te voy a hacer daño. ¿Quieres acercarte? Me encantaría ser tu amiga.
Shikamaru la miro ligeramente sorprendido. En realidad, nunca nadie había conseguido que por segunda vez, y en tan solo una semana, uno de los ciervos confiara en una desconocida. Iba a levantarse para irse —cuando Ren estaba así era mejor dejarlo solo— cuando noto el ruido del ciervo al andar. Giro rápidamente su cabeza, y observo al pequeño Ren dar un paso dudoso hacia ella.
El joven Nara, entonces, poso su mirada en la de ella. Solo había una manera de que un ciervo tan desconfiado como Ren hiciera eso… Abrió la boca sorprendido y no pudo evitar sonrojarse.
Temari tenía una mirada sincera y tranquila, serena y relajante, amigable y feliz. Una sonrisa preciosa, sincera y única. De verdad quería hacerse amiga de Ren. Ni Temari, antes del accidente, pudo conseguir que Ren se le acercara —principalmente porque no lo conocía—. A él le costó una semana conseguirlo. Pero ella…
—Vamos, Ren. Confía en mí. No te voy a defraudar. Serás mi primer amigo ciervo. ¿Quieres?
El pequeño ciervo, dio un paso más hacia delante, llegando a rozar la mano de la rubia. Pero inmediatamente volvió a dar otro hacia atrás.
—No te voy a hacer nada, pequeño. Confía en mí.
Ren volvió a rozar su mano con su pequeña nariz, y al ver que ella no hacia ningún movimiento, pero seguía mirándolo igual, confió en ella y poso su cabeza en su mano, permitiendo que le acariciara la cabeza.
Temari sonrió aún más. Shikamaru no pudo evitar la sorpresa. Sin duda, esa mujer era increíble. Estaba claro, que no la dejaría escapar por nada del mundo. Se fijo en Ren, y no dudo que el ciervo disfrutaba de la suavidad de la piel de la de la Arena, de las pequeñas y suaves caricias que le dedicaba.
—¿Ves Ren? Te dije que podías confiar en mí. ¿Ella es buena, verdad?
Ren asintió suavemente mientras tomaba aún más confianza y se acercaba a ella un poco más, permitiéndola así, que acariciara su lomo y su cabeza.
—Por cierto, no me has respondido. —Ella ladeo la cabeza hacia él confundida—. ¿Cómo entraste aquí Temari?
—Hm. Llegue a la verja, metí la contraseña, entre y seguí a mi instinto.
—¿Cómo sabias donde estaba? Es más, ¿¡como sabías la contraseña!?
El Nara tenía la esperanza de que hubiera recordado algo.
—¿Cómo sabía donde estabas? Simple, en tu casa vi fotografías tuyas en el bosque, con los ciervos. Y me di cuenta, de que cuando te pregunte que porque no íbamos a ese bosque de detrás de tu casa, me dijiste que porque era una sorpresa. Así que cuando entre, busque un lugar tranquilo, un claro. Ya que al ser un vago, te gustaría tumbarte a ver las nubes. Camine, ayudándome por el viento. Si soplaba más fuerte, más cerca estaría del claro; y viceversa.
—Nada mal, chica lista. ¿Pero y la contraseña?
—Cuando llegue no tenía ni idea, pero entonces use la lógica. —Shikamaru la miro con una ceja alzada—. ¿Y tú se supone que eres un genio?
—Y lo soy, pero no entiendo la lógica que has usado para descubrir la contraseña.
—Son 4 números. Una familia, un clan. La naturaleza, los ciervos… 8-2-3-6. Aunque tuve que usar el móvil. Mira que lo ponéis difícil…
Shikamaru abrió la boca asombrado. ¿Cómo demonios…?
—No disimules tanto tu sorpresa, Nara. —Soltó una carcajada. Acaricio con la mano la coronilla de la cabeza de Ren, haciendo que el ciervo sonriera—. Son las coordenadas de la localización del Bosque Nara. Las coordenadas de este bosque. ¿Me equivoco?
Shikamaru ahora sí que estaba asombrado. No tenia duda de que su mujer era inteligente —nunca lo había dudado—, pero ahora lo confirmaba aun más. Que orgulloso estaba de haberse casado con una mujer como ella. Esbozo su típica sonrisa de medio lado.
—Aún y cuando creo que te conozco como la palma de mi mano, tú no dejas de sorprenderme. —Esta le miro con sonrisa socarrona—. Eres increíble Temari. —Le dijo apretando aún más sus manos juntas.
—Pues claro que lo soy. ¿Lo dudabas? —le devolvió el apretón como un gesto de agradecimiento. El Nara lo entendió.
Se levanto, soltando sus manos, y se fue para sentarse al tronco de un árbol cercano con Ren siguiéndola. Cuando se sentó, este se apoyo en su regazo.
—Nunca lo he dudado. —Susurro él, seguro de lo que decía. Se fue y se puso al lado suyo, apoyándose en el mismo tronco.
Se quedaron unos minutos en silencio contemplando el frondoso bosque, como se mantenía la paz, como el viento movía suavemente las hojas de los árboles…
—Shikamaru, decías que estar aquí junto con los ciervos os ayudaba a tranquilizaros y pensar. ¿Te han ayudado ya los ciervos?
Shikamaru abrió sus ojos, los cuales estaban cerrados descansando y disfrutando de su alrededor, recordando porque estaba ahí. Era un cobarde.
—Tsk. No me pueden ayudar a algo que ni siquiera yo entiendo.
—¿Le crees culpable?
—¡No! —giro su cabeza mirándola con el ceño fruncido mientras ella mantenía su vista en el cielo—. ¡Nunca pensaría que Chouji es culpable! ¡Él es mi mejor amigo, nunca lo haría!
—Pero has dudado. Lo sé con sólo verte la cara. —Shikamaru relajo sus facciones. Era débil ante esa mujer, siempre lo fue y siempre lo será. No habría nadie más que lo entendiera como ella—. Has dudado, porque tú siempre has creído en las pruebas, ¿me equivoco? Nunca has actuado sin tener un plan en mente. Por algo eres un estratega. Y la compresión de esto, te hace dudar entre tu mente y tu corazón.
—Podría ser que sí, como podría ser que no.
¿¡Qué podría ser que no!? —se pregunto el Nara mentalmente mientras volvía su vista al cielo—. ¡Por dios Shikamaru! ¡Te había calado al completo!
—Yo creo firmemente que él no ha sido.
Shikamaru rápidamente fijo su vista en la de ella, que se había girado a verle. ¿Ella creía al que se declaraba culpable de su accidente?
—Se que puede sonar raro.
—Y lo suena. No lo hagas porque sea mi amigo, por no quedar mal, entenderé que no te lo creas.
—Nara —ella endureció sus facciones—, si te digo que me lo creo, tú te callas y asientes. Ni se te ocurra dudar de lo que sienta o deje de sentir, ni de lo que crea o deje de creer.
Shikamaru suspiro, esa mujer sí que era problemática.
—Bien, supongamos que te creo.
—¿Por qué no lo ibas a hacer? ¿Me consideras una mentirosa?
—¡No, claro que no! Pero…
—Entonces volvemos a lo mismo. —El moreno la miro extrañado—. Haces más caso a tu cabeza que a tu corazón.
—Eso no es del todo cierto.
—¿Dirás que ahora no lo estás haciendo?
—Kuso…
El joven heredero se levanto y se puso a fumar. No quería discutir ese tema. Y menos con Temari, con ella sabía que se iba a derrumbar tarde o temprano.
Ella se levanto y dejo ir a Ren, que se adentro en el bosque.
—No es bueno que fumes, Shikamaru.
—¿Ahora te preocupas por mi?
—¡Pues claro que sí! ¿La nicotina te afecta al cerebro, idiota?
El moreno se giro hacia ella. Acababa de empezar una pelea, y con Sabaku No Temari, empezar una pelea, era algo demasiado arriesgado para salir ileso. Pero de ningún modo permitiría que ella le viera derrumbarse.
—¿Qué demonios te ocurre, Shikamaru?
…
La Hokague se hallaba revisando papeles en su nuevo escritorio, con la ayuda de Kakashi, cuando llamaron a la puerta.
—Adelante.
—¿Me llamaba Tsunade-Sama?
—Por fin has llegado. Te estábamos esperando, Shikaku.
…
Yoremi se encontraba nervioso andando por las calles de la aldea que tanto odiaba, Konoha.
¡Con lo preciosa y tranquila que era Suna, no entendía que su Temari, viviera tranquila aquí! —empezó a gritarse mentalmente—. ¡Ella adoraba pintar y aquí trabajaba como Directora de la empresa familiar! ¡Y ella lo odiaba profundamente! No entendía nada, de verdad que no lo hacía.
¡Y la idiota de la Hokague…! ¡Mujer mal hablada y cabezuda! ¡Impedirle que se llevase al culpable de casi la muerte de Temari…! ¡Su Kazakage se lo había confiado! Él no pensaba fallar.
Por ahora, esperaría los tres días. Pero para cuando acabaran, se llevaría al Akimichi y este respondería a la horca. ¡Oh, sin duda que lo haría! Nosotros tenemos pruebas, y ellos no tienen nada. Además, él se ha declarado culpable delante de mí. No tienen nada que hacer.
Pero dejando eso de lado, ¿qué iba a hacer él ahora 3 días —bueno, dos porque ese casi se acababa— en la odiosa Konoha?
Rápidamente lo supo, Temari.
Se fue corriendo al hostal, donde pensaba que ella se hospedaba.
…
—¿Qué demonios te ocurre, Shikamaru?
—Eso ya lo deberías de saber tu, mujer.
—Mira niñato, no me cabrees. Tengo muy poca paciencia. ¿Por qué coño hace dos minutos, estabas tan amigable y tranquilo, y ahora estas así? No te entiendo, Nara. ¿A qué estás jugando?
—A quien no entiendo es a ti, Temari.
—¿A mí? Já. Lo que faltaba…
Temari poseía una expresión de rabia y enfado.
—Sí, a ti. Primero dices que no te importo, que quieres únicamente recuperar la memoria. ¿Y ahora, de repente, te preocupas por mí? Es algo ilógico. ¿Qué haces aquí Temari?
—Por Dios, Nara. Tú eres idiota. ¿Cómo no me iba a preocupar por ti?
—¿Estás aquí por pena? Si es así, no lo necesito.
—Quizás sea por pena. Pero ahora no te hagas el niño fuerte.
—¡No soy un niño, ni un niñato! ¡Solo tengo 3 años menos que tú, Temari!
—¿Y por eso te crees ya un adulto? ¡Según como actúas sigues siendo un niño!
—¡Bien! ¡La más inteligente de todos! —le dijo con ironía obvia, haciendo que la rubia apretara fuerte sus dientes—. ¿Y se supone que tú actúas como alguien adulta?
—¡Por supuesto! ¡Yo afronto mis problemas, no huyo!
Shikamaru se callo. Seguía con el ceño fruncido. Temari respiro hondo. Quizás, se había pasado. Pero necesitaba que le dijeran las cosas altas y bien claras.
—Vale, ¿y que querías que hiciera? ¿Qué me quedara allí delante, sin moverme, en la misma sala en la que se supone que esta mi mejor amigo, quien dice que ha atropellado a la mujer que amo? ¿Tú te hubieras quedado, Temari? Se sincera.
—Sí, me hubiera quedado. Porque hablaría del tema. Y porque estaría segura que mi amigo, no ha sido. Le apoyaría e intentaría buscar la solución. Y con esto que me has dicho, volvemos de nuevo a lo mismo. Para ti, la cabeza antes que el corazón.
—No te creo.
—Pues no lo hagas. Ya te he dicho que eres libre de creerme o no.
—¿Y cómo no quieres que piense con la cabeza?
—Porque, si yo fuera Chouji hubiera hecho exactamente lo mismo.
—¿Culparte?
—Aceptar los hechos, aunque no los recuerde.
—Entonces estarías siendo una cobarde.
—Preferiría ser una cobarde que abandonar a mi mejor amigo a la suerte.
—¡No lo he abandonado!
—¡No, claro que no! ¡Solo lo has dejado sólo! —suspiro cansada mientras se miraban con rabia. Ella puso una mirada severa. Sería tan dura como fuera necesario—. Nara, cuando finalicen los tres días que Gaara le ha prometido a tu Hokague, Yomeri, o como se llame, se lo llevara a Suna. Allí, en dos semanas como mucho, lo ahorcaran. —El moreno abrió los ojos y su cara cambio radicalmente a una de sorpresa y nerviosismo.
—¿Qué has…?
—No pierdas la oportunidad de hablar con tu mejor amigo, Shikamaru. Quizás, nunca lo vuelvas a ver.
—¿Bro-Bromeas verdad? Te gusta reírte de mí.
—En otra situación sí, pero en esta no. Shikamaru, a tu amigo Chouji le quedan dos semanas de vida.
—¡No! ¡No dejare que muera! ¡Por nada del mundo lo permitiré!
Dio una calada más fuerte de lo normal al cigarrillo, lo apago, lo metió en la bolsa de plástico donde anteriormente había desechado el otro, y se dio la vuelta para empezar a correr a la oficina de la Godaime. Pero Temari no lo dejaría.
—La única manera de impedirlo, y sé que lo sabes Shikamaru, es con pruebas. Y tú, no las tienes. —El Nara se paro asimilando la información. Él creaba planes, estrategias, pero ahora casi había actuado por su instinto—. Además, ¿cómo le vas a ayudar, como le vas a apoyar, si no le crees? Primero, tendrás que…
—¡Cállate! ¡Cállate…! Cállate… —Dijo a medida que bajaba la voz. Respiro hondo y volvió a hablar varios segundos después—. Lo sé, sé que aún no lo creo. Mi corazón sabe que es inocente, pero mi mente quiere pensar solo en las pruebas y pruebas, y si son pruebas, han de ser reales.
—¿Y estás seguro de que son reales?
Shikamaru levanto la cabeza —aun seguía de espaldas a ella— y abrió los ojos sorprendido y confundido.
—¿Qué quieres decir?
—Sabia que eras un cobarde y sabía que eras un vago, pero no sabía que tanto lo eras. —Suspiro acariciándose la sien para volver a hablar—. Más te vale cocinar algo bueno para esta noche, porque me estás dando dolor de cabeza. Shikamaru, si Chouji fuera mi mejor amigo, removería cielo y tierra para salvarle el culo. Comprobaría todas y cada una de las pruebas, hablaría con todas y cada una de las personas que estuvieron ese día. No me quedaría tumbado en un bosque mirando al cielo y preguntándome a que hacer caso. Porque cuando comenzara a investigar lo descubriría.
Shikamaru lo comprendió todo. Este no era momento para perder el tiempo. Ahora tenía que usar ese CI que le había sido otorgado y actuar. Salvaría a Chouji, y luego ya decidiría a quien hacer caso. Si a la razón, o al corazón. No permitiría, por nada del mundo, que su mejor amigo muriera.
Se dio la vuelta, se dirigió a Temari y le abrazo. Esta no reacciono, no se esperaba que el Nara la abrazase.
—Gracias. Gracias por estar siempre ahí Temari. Gracias.
—Simplemente me diste pena. ¿Por qué me preocuparía por ti?
Shikamaru sonrió, levanto su cabeza y la miro a los ojos.
—Porque me lo debías. Te sentías en deuda conmigo. Por eso, te lo agradezco. Ninguna otra persona, con el humor que tenía, podría haberme hecho reaccionar.
Temari estaba petrificada. Entre que el Nara había pillado sus intenciones desde un principio —pero no le había importado, cosa que no entendía—, y sus ojos marrones y profundos, no se movía ni un milímetro.
—¿Por qué…?
—¿Por qué me puse así? Quién sabe. Quizás por orgullo. No podía dejar que una mujer me viera de la manera en la que estaba.
Temari se alejo de él.
—Nara, eres un machista asqueroso.
—Tu presencia es suficiente para mí.
—¿Eh?
—¿Eh?
Los dos se miraron confundidos.
—¿Qué significa eso?
—¿Él qué?
—"Tu presencia es suficiente para mí". ¿A que ha venido eso? Se supone que te estaba insultando.
—Yo te contestaba a tu pregunta.
—¿Mi pregunta? Yo no te he preguntado nada.
—Lo sé. —El Nara sonrió de medio lado.
Temari esperaba que le dijera algo mas, pero él se quedo callado y mirándola con su típica sonrisa. Dios, tenía que dejar de sonreír de esa manera, la ponía… La ponía nerviosa.
—Deja de sonreír así.
—¿Por qué? ¿Te pongo nerviosa?
Mierda. —Pensó la Sabaku No intentando tranquilizarse.
—¡Já! Más quisieras niño.
—Antes —procedió a explicar Shikamaru— te diste cuenta de que sabía que lo hacías por no deberme nada. Y te preguntaste porque no me importaba. Y ahí tienes tu respuesta.
—Estas mal de la cabeza.
—Sólo enamorado.
Temari abrió los ojos y se sonrojo ligeramente. ¡Maldición! ¡Que te dijeran esas cosas así de refilón, pondría nerviosa a cualquiera! ¿¡Por qué no podría tener un poco de tacto!?
—Vámonos de una vez. —Exigió la Sabaku No.
Paso por delante de él. Shikamaru solo sonrió. Amaba poner nerviosa a esa mujer.
—Ah, Shikamaru. —Ella se paro y giro su cabeza hacia él—. Vuélveme a decir que me calle, y te quedaras sin descendencia. —Le dedico una sonrisa con todos los dientes. Y volvió a caminar.
El moreno se quedo ahí, parado, asustado y con una mano tapándose la entrepierna. Mas le valía tener cuidado de ahora en adelante.
—¡Vamos! ¿Qué demonios haces?
—Hai, hai… Mendosukei…
—¡Con un "hai" es suficiente!
Demonios, el parecido con su madre era tremendo. Sin duda, los Nara, tenían debilidad por las mujeres agresivas.
…
S&T
Veo que todos queréis poner nervioso a Yoremi llamándolo Yomire jajajajjaja. Nah', no seáis tan malos. Pobre Yoremi. Yo le quiero. —Por ahora—. ¡Nadie ha visto ese "por ahora" son cosas vuestras, no es un Spoiler ni nada! —¡Oh, maldición Tem! Cállate de una vez porque la estas cagando cada vez más—. *Se pone a silbar intentando disimular…*
¿Lo habéis pillado todo no? Es que me he dicho: "A ver si estoy yo tan feliz por subir el capítulo y no me van haber pillado na' ". Y me fruuuuuuuustrooo.
Aquí podríamos decir que todo lo que dice Shikamaru, es importante. Pero ahí una cosilla que lo es más y... *Creando dudas…*
No he puesto ningún flashback de hace cuatro años, porque son situaciones especiales. Así que poco a poco. *Risa maléfica*.
Por cierto, menudo capítulo más largo. I don't know why…
Por cierto (2), ¿habéis visto que mono es Ren? Una cucada. Taaaaaan moonoooo. Me lo como. Un beeebeeeeee.
ShikaTema, ShikaTema everywhere. El momento de:
—Nara, eres un machista asqueroso.
—Tu presencia es suficiente para mí.
—¿Eh?
—¿Eh?
He de reconocer que me ha matado jajajajaj. Puto Shikamaru. Jajjaj.
Parece que tenéis ideas de quien lo planeo todo, ¿pero estáis seguros? Quizá, no todo es lo que parece…
Este capítulo, aunque creáis que no, es muy, muy importante en la historia.
Reviews y besazos a todos(os doy las gracias desde aquí a todos por el Review para no repetirme):
Chiaki Suzuki: Jajajajaj, pues me alegra haberte sorprendido. Vaya, que interesante ese hecho. Este Chouji… Mira que le tengo dicho que tenga cuidado con el coche... Pues nada, ni caso que me hace. ¿Yoremi el culpable? No sé yo… Yo solo digo: Gaara, Gaara, Gaara… Las que lías tío, las que lías. Me alegro de que te guste y gracias a ti por seguir leyendo.
Misfitts77: Jajajjajaj. Aiiiii lo que le queda a Yoremi. Yoremi se quiere llevar a Chouji pronto porque está enfadado con la Hokague y Temari, por la contestación que le dio la Jefa. Pero como se suele decir: "Esto es solo la punta del Iceberg". Ya conocemos a la Sabaku No, ¿no? Jajajajajja, ¡es que es taaaaan jefa! ¡A mí eso también me encanto! De su inteligencia, Mis, de su inteligencia nata como ya habrás podido ver. Jajajajaj. Me alegro de que te haya gustado.
PD: Ame tu Review laaaaargoooooo;)
Kiops: ¡Bieeeeeeeeeeeeen! Unos lo llaman amor, otros admiración, otros obsesión… ¿Quién sabe? —Yo tengo a Shikamaru en mi cabeza, y si, es amor lo reconozco jajajajjajajajajaja—. ¿Te había dicho ya que me caes muy bien compañera ShikaTemiense? Me alegro de que no te lo esperaras. En las fotos de las pruebas sale Chouji. Pronto se sabrá más. Es genial esa mujer, pero genial. Me encantaría verte haciéndolo, ¡me tendrías en primera fila aplaudiéndote! Estaaaaaaaaaaaaaamoooos de acuerdo. No hay pareja más tierna. Me alegro de que te haya gustado el capítulo.
PD: ¡Preséntate en el Foro! Ya he visto que te has registrado, pero preséntate y comenta en los diferentes topics. Que el foro, poco a poco irá creciendo, ya lo veras.
Mitchel0420: ¡Te he visto bien ahí Mitchel! ¡Adivinaste! Yoremi, Yoremi… Muchas interrogantes desatara y muchas cosas hará… Me alegro de que te gustara.
White TigerKiara: Tu Review me ha dejao' descolocada. ¿Así que te he dejado sin palabras eh…? *Tem orgullosa activada*. ¿Ósea que no te esperabas para nada lo del Akimichi? Interesante, interesante… Me alegro de que te haya gustado.
Stephanie-nii-san: La verdad, es que ahí tienes toda la razón. Chouji es adorable y achuchable. Y aun más, con su look de la peli. (Como Asuma). ¿A qué crees que es Yoremi? Este pelirrojo… Joooo, graciaaaaas *se sonroja y sonríe alegre*. ¡AHHHHHHH! ¡Tengo una FANNNN! JAJAJJAJA. —Tem, no parezcas una loca que deja de serlo—. Ok, no. Ahora es cuando me ignoráis jajajajaja. Me alegro de que te guste, en serio.
Anamicenas: Vaya, parece que os sorprendió a todos. Me alegro por ello. Mmm… Yoremi, Yoremi… Siempre igual tío. No tienes remedio… En el próximo capítulo aclarare eso. Espero que no os liéis de la forma en la que lo encontró. n.n ¡Gracias! Me alegro de que te gustara.
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Se despide TemariAckerman06. Aviso, los próximos capítulos, van a estar calentitos…
El próximo domingo, ¡más y mejor!
