Bueno, después de una pequeña espera, aqui les traigo el siguiente capítulo. Espero les guste, y gracias por los comentarios.

¿?

Era lunes por la mañana. Había pasado ya más de una semana desde que habían sabido de la muerte de los padres de Dai y desde entonces, se había decidido que Dai viviría de ahí en adelante con la familia de Misa. La razones para ello habían sido que si Dai no conocía a nadie de su familia, y estando Ichigo y Kisshu, que podían cuidarlo y lo conocían, en Tokyo, no tenía caso hacer que se mudara... o al menos eso era lo que le habían dicho a Dai unos días después de sepultar a sus padres.

Aquella mañana Dai no estaba de humor para ir a la escuela, pero Kisshu e Ichigo habían insistido en que tenía que salir de la casa y que la escuela lo ayudaría a distraerse un poco. Dai en realidad no creía que esto fuera a ayudar mucho, pero no quería tenerlos ahí todo el día fastidiándolo para que saliera así que decidió que sería mejor ir a la escuela. Así, se levanto y se vistió y estuvo listo para irse diez minutos antes de la hora de entrada. Misa aún estaba en casa a esa hora por que no lograba encontrar su calculadora, así que Dai se ofreció a llevarla para que no llegara tarde a clases.
-Puedes llamarnos si te sientes mal, aunque sea un poco. -Le dijo Ichigo a Dai cuando él ya estaba por irse.
-Sí. -Dijo Dai sin mucho animo.
-Cualquier cosa que necesites, no importa que sea, ¿de acuerdo? -Repitió Ichigo.
-Ya lo se. -Contestó Dai con el mismo tono de antes.
Ichigo se acercó a él en ese momento y sin previo aviso le dio un abrazo. Esto sorprendió a Dai bastante.
-Todo va a estar bien, ¿de acuerdo? -Le dijo Ichigo en voz baja.- Y si necesitas hablar o cualquier cosa, los dos estamos aqui, Kisshu y yo.
-Sí... -Dijo Dai solamente por que no podía decir otra cosa.
Ichigo lo soltó justo cuando Misa bajaba las escaleras con su mochila, lista para irse a la escuela. En cuanto llegó, Ichigo le dio un beso en la mejilla.
-Bueno, los veré por la tarde. -Les dijo.- Y no se metan en problemas.
-Está bien. Nos vemos. -Dijo Misa alegremente.
-Sí... -Dijo Dai.
Dai tomó a Misa del brazo y desapareció con ella segundos más tarde.

-¿Cómo te sientes? -Le preguntó Misa cuando estaban entrando al vestíbulo.
-Igual. -Respondió Dai mientras se apartaba de Misa para ir a su casillero.
Tampoco se sentía con ganas de hablar o molestar a Misa. Lo único que deseaba, lo que realmente habría querido hacer en ese momento, era vengarse por lo que Deep Blue había hecho. Sabía que eso no iba a regresarle a sus padres, pero no le importaba, lo único que deseaba era terminar con él, de una vez y por todas.

-¿Y? -Preguntó Akira cuando Misa hubo llegado al segundo piso, que era en donde estaba su salón.- ¿Qué tal está?
-Bueno... -Dijo Misa con un suspiro.- bastante deprimido, aunque supongo que es normal... digo, la muerte de sus padres y todo eso... Ni siquiera ha intentado molestarme en toda la semana.
-Supongo que sí. Bueno, al menos ya vino a la escuela.
-Eso es cierto. Oye, ya me voy, ya casi es hora de entrar, nos vemos al rato.
-Adiós. -Se despidió Akira y de inmediato comenzó a subir las escalera para ir a su salón.

-Mmmm, hola, ¿hay alguien aqui? -Preguntó Misa mientras se asomaba a la enfermería.
No hubo respuesta así que entro y se acercó a donde estaban las camas. Había una que estaba cubierta por cortinas así que se asomó para ver que había dentro.
-Hola. -Dijo cuando vió a Dai acostado en ella.
-¿Qué haces aquí? -Le preguntó Dai sorprendido.
-Bueno, escuché a unas chicas de tu salón decir que te habías sentido mal así que pensé ver como estabas.
-Mejor. -Dijo Dai como respuesta.- Solo necesitaba descansar un poco.
-Ya veo. Oye, hoy no vas a ir al club de kendo, ¿verdad?
-No. ¿Por qué preguntas?
-Bueno, pensé que podíamos irnos juntos a la casa... digo... bueno, hoy no tengo que salir con las chicas ni nada así que...
-No tienes que hacer eso, ¿sabías? Además, no necesito que me estén cuidando todo el tiempo.
-Está bien... pero bueno, es que últimamente estás... bueno, creo que prefiero que actúes como de costumbre.
-Ok. Bueno, ahora vete. -Le dijo Dai tan abruptamente que Misa no supo que decir.- Quiero estar sólo.
-Eh, bueno... está bien. -Respndió Misa y se fue.

Cuando salió de la enfermería, Misa no sabía que pensar, Dai estaba actuando tan diferente, era muy extraño verlo así. Estaba en eso cuando vio a Akira correr hacia ella.
-¿Qué pasa? -Le preguntó en cuanto lo tuvo enfrente.
-Estamos en problemas, en serios problemas. -Le dijo Akira mientras recuperaba el aliento.
-¿Qué quieres decir? -Preguntó Misa desconcertada ya que no recordaba haber hecho nada que la hubiera podido meter en problemas.
-Hay dos ataques en distintos distritos de la ciudad.
-¿Y...? -Comenzó a decir Misa, pero fue interrumpida cuando se escucharon unos gritos en el patio. De inmediato, Akira y Misa corrieron a ver que era lo que sucedía. Cinco minutos más tarde habían llegado a la cancha de basquebol que era de donde provenían los gritos. Ahí en el centro de la cacha había un gran agujero.
-¿Qué es lo que está pasando? -Preguntó Kaii que iba llegando junto con Chiyo y Yamato.
-Apareció de pronto un hoyo en el suelo. -Les dijo Ryoma que había visto todo por que aquella era su clase.- Creo que es un ataque.
-Está bien. Entonces vamos a tener que dividirnos. -Anunció Akira al grupo.
-¿Por qué? -Preguntó Kaii.
-Están atacando otros dos lugares. -Respondió Misa.
-Y tanto Kaii, como Chiyo deberían de ser capaces de deshacerse de ellos, así que tú -Dijo señalando a Kaii.- vas a ir con Ryoma, y Chiyo va a ir con Yamato. Misa y yo nos quedaremos aquí a lidiar con eso.
-¡A pelear! -Fue la respuesta de Chiyo y un momento después los dos grupos desaparecieron.
-Muy bien, es hora de trabajar. -Anunció Misa.
-Ten cuidado, no sabemos que es lo que puede haber ahí.
-No te preocupes, de todos modos yo soy la que pelea y llevo a mi escarabajo por si necesito huir rápido.
-Será mejor que te acompañé, solo por si acaso.
-Pero... ¿No tienes armas?
Akira sacó en ese momento lo que parecía ser una pistola, la misma que había usado antes.
-Es especial para pelear contra los predácitos, así que no hace daño a los humanos.
-De veras eres un genio.
-Muchas gracias. -Le dijo Akira con una pequeña sonrisa.
Misa se dirigió de inmediato a donde estaba el agujero. Cuando llegó se acercó casi hasta el borde para intentar ver lo que había dentro; sin embargo, no había nada que ver. Se volteó para decirle a Akira cuando de pronto sintió que algo se enrollaba en su cuerpo. Al voltear hacia abajo, se dio cuenta de que habían surgido del hoyo algunas lianas de color verde oscuro que ahora envolvían su torso.
-Ya verán cuando salga de aqui. -Dijo muy molesta mientras intentaba liberarse. Al mismo tiempo Akira corrió para ayudarla, pero en ese momento aparecieron Ikki y Koji y comenzaron a atacarlo.
-Oigan, eso no es justo. -Les gritó.- Ya verán como les va cuando salga de aqui. -Añadió mientras intentaba sacar su cola de aquel envoltorio.
-Me sorprende que digas eso... especialmente por que vas a morir en este mismo instante. -Le dijo Deep Blue que acababa de aparecer en el lugar.
Detrás de Misa se escucharon exclamaciones de asombro en ese mismo momento.
-Tú. Eres un tramposo, y un gran idiota. -Le gritó Misa.
-Gracias. Ahora muere. -Dijo Deep Blue mientras levantaba su espada.
-Volvemos a vernos. -Dijo el Caballero Azul desde atrás con una pequeña sonrisa.- No vas a escapar esta vez. -Agregó mientras dejaba caer su espada.
Deep Blue se quito de inmediato de donde estaba y volvió a aparecer unos metros a la izquierda. El Caballero Azul se dirigió hacia él de inmediato y rápidamente descargó un golpe con la espada que Deep Blue apenas logró esquivar por un par de milímetros. Volvió a atacar de nuevo. Deep Blue, a quien ya se le había pasado la sorpresa comenzó a atacar también. Entonces, ambos chicos comenzaron su lucha.

Al mismo tiempo, Kaii se encontraba en una zona residencial luchando contra lo que parecía ser una libélula gigante con una pua en su cola. Considerando que Kaii podía flotar y seguir a la libélula, habría resultado un oponente muy simple de no ser por que además de volar extremadamente rápido, de la pua de su cola salía una especie de humo al que Kaii no quería acercarse en lo absoluto.
En cuanto a Chiyo, ella se encontraba en aquel momento en el zoológico peleando contra un canguro con grandes habilidades de boxeador, de modo que lo único que impedía que Chiyo resultara lastimada era, aparte de la ayuda de Yamato, toda su hiperactividad.

-Déjame ayudarte. -Le dijo Akira que acababa de librarse de Ikki y Koji.
Entonces sacó una pequeña navaja y comenzó a cortar las lianas tan rápido como pudo. En cuanto estuvo libre, Misa entro al agujero de un salto.
Mientras tanto, Deep Blue y el Caballero Azul continuaban con su pelea. A decir verdad, parecía más bien que Deep Blue empujaba al Caballero Azul hacia el borde del hoyo. En cuanto él estuvo parado a unos veinte centímetros de la orilla nuevamente salieron algunas lianas del agujero para atrapar al Caballero Azul. Este se dio cuenta y saltó de inmediato para esquivarlas, sin embargo una de ellas logró alcanzar su pierna y comenzó a arrastrarlo hacia el interior del agujero.
-Realmente pensé que eras más listo. -Le dijo Deep Blue mientras veía la escena.

-Esto está muy oscuro. -Dijo Misa para si mientras caía dentro del agujero. De pronto aterrizó en algo suave. Estaba por preguntarse que era aquello cuando Masha llegó a su lado. Tenía la boca abierta y de ella salía una luz que lograba alumbrar aquel lugar. Misa miró entonces que era sobre lo que estaba y se dio cuenta de que era algo parecido a un pulpo salvo que era más bien como una planta y en vez de tentáculos tenía lianas. Aún así, parecía poder moverse a su antojo, y no parecía que le agradara el que Misa estuviera en ese lugar por que un par de lianas comenzaba a dirigirse a donde ella estaba.
-Muy bien, tengo que llegar a la cabeza. -Susurró mientras saltaba para esquivar a las lianas y avanzar un poco al mismo tiempo.
Justo cuando iba aterrizando otras lianas trataron de capturarla y ella saltó de nuevo, aunque siempre tratando de acercarse a la cabeza del predácito. Tuvo que esquivar las lianas unas veces más y retroceder un poco antes de alcanzar la cabeza del predácito. Estaba ya por hacerlo desaparecer, cuando de pronto unas lianas la sujetaron del pie derecho y la hicieron tropezar. Hizo aparecer entonces una de las dagas y cortó la liana antes de que esta la arrastrara a la boca del predácito. Se paró rapidamente y antes de que algo más sucediera colocó su mano sobre la cabeza. Cerró los ojos e hizo desaparecer al predácito.

-Yo también pensaba lo mismo de ti. -Respondió el Caballero Azul con frialdad al mismo tiempo que cortaba las lianas con su espada y caia de pie en el suelo con una ligera sonrrisa en el rostro.
-Voy a matarte de una vez por todas. -Exclamó Deep Blue visiblemente perturbado por aquella sonrisa.
-No si yo lo hago primero. -Dijo el Caballero Azul tranquilamente. Luego corrió hacia Deep Blue, pero este desapareció antes de que llegara. El caballero Azul desapareció unos segundos después.

-Estúpida libélula. -Exclamó Kaii diez minutos más tarde cuando estaba de vuelta en la escuela. La libélula casi le había clavado la púa de la cola y ahora tenía un agujero en la playera.- Mi mamá va a matarme por su culpa.
-Pues a mi me tocó algo muy divertido. -Comentó Chiyo muy alegre.
-Eso lo dice por que ella no tiene un moretón en la espalda. -Se quejó Yamato que había recibido un golpe cuando intentaba ayudarla.
-¿Y Misa? -Preguntó Akira de pronto.
-No se, supongo que fue al baño o algo así, por que estaba aquí y de repente salió corriendo. -Respondió Kaii.
-Supongo que si.

-Hola otra vez. -Dijo Misa tan pronto asomó la cabeza por la cortina de la enfermería.
-¿Qué quieres ahora? -Le preguntó Dai bastante malhumorado.
-Estaba preguntádome... ¿Por qué practicas kendo?
-¿Sospechas de mi como el caballero azul? -Le preguntó Dai.
-Bueno... es que odias a Deep Blue y practicas kendo...
-Sí, y no puedo hacer ejercicio, además, se supone que tendría que ser familiar de Masaya Aoyama.
-Ok, y entonces, ¿por qué estás en kendo?
-Por que Kyle quiso meterse y yo me metí también. Y luego resulté ser bueno en eso. ¿Contenta?
-Sí, creo que sí. Entonces nos vemos en la salida.
-Ok, ahora largo de aqui.
Misa le sacó la lengua a Dai en ese momento.
-Que genio. Adiós.