Disclaimer: Pokémon Special es propiedad de Hidenori Kusaka y Yamamoto Satoshi

Advertencia: Este fic estara hecho en conjunto con Alan (Red20 en los foros de PokéSafari) , el hara un cap y yo otro.

Advertencia 2: Este cap fue hecho por Alan


En las calles de Viridian City, un joven de cabellos oscuros, de unos ojos color rojo escarlata y de atuendos rojizos caminaba emocionado por el sendero central de la ciudad, admirando el paisaje y llevando ambos brazos detrás de su cabeza, adornando su jovial rostro con una gran sonrisa en ella, siendo acompañado por su leal compañero pokémon Pika a su lado.

- Oh, no puedo esperar para volver a darle esas clases a Yellow – dijo Red mientras caminaba animadamente sin borrar la sonrisa de su rostro –. Me divertí mucho y la verdad espero que ella quiera aún. Se le veía demasiado contenta – continuó sonriente mientras veía entre las calles un par de tiendas en el camino.

- Pika – respondió su compañero igual de alegre mientras seguía sus pasos.

- Además… – se detuvo un rato en lo que parecía pensar algo más para luego girar su rostro a ver a Pika –. Espero que esta lección sea igual de divertida que la anterior, aunque no salió como lo planee, fue algo que no espero olvidar nunca – continuó diciendo con una pequeña sonrisa que a la vista de Pika parecía ser maliciosa, algo que nunca había visto en Red desde que se conocieron.

Aparte de eso, todo parecía que fuera paz y tranquilidad entre este par, todo el alrededor parecía estar en completa armonía y más aparte el sonido del trinar de los Pidgeys, Pidgeottos y uno que otro Doduo hacían ver que en todo el lugar solo se respiraba paz y tranquilidad. Pero en toda paz siempre hay algo que puede hacer que un paraíso se vea interrumpido de golpe por una persona. Y esa persona era una castaña de ojos azules que no paraba de correr por las calles de Viridian City con mucha prisa, dejando una estela de tierra atrás de su camino y pasando rosando con el chico de vestimentas rojas tirándolo en el proceso.

- ¿Pero qué demo…? – se quejó Red mirando la estela de polvo desde el suelo.

- ¡Lo siento pero esto es de vida o muerte! – gritó aquella chica que era una imitación de un Jolteon estreñido hasta quien sabe qué lugar, dejando atónitos a aquel par.

- ¿Esa era Blue? – preguntó Red en el suelo siguiendo con la mirada a Blue.

- Pi… – afirmó su amigo al levantarse del suelo.

- ¿A dónde irá? ¿Y por qué de vida o muerte? – se dijo mientras se levantaba del suelo y subía a Pika en su hombro –. Bueno, solo hay una manera de averiguarlo.

Tras acomodarse su gorra y quitarle el polvo que tenía, Red salió corriendo a la misma velocidad si no que a más, para lograr alcanzar a aquella chica que igualaba a aquel pobre Jolteon con estreñimiento.

- B-Blue… ¿Q-Qué está pasan… pasando? ¿Por qué… Por qué es un asunto de… De vida o… O muerte? – preguntó él entre pausas por correr tan rápido y siguiendo el ritmo de su amiga.

- ¡¿No lo sabes?! ¡Gold está en la casa de Yellow!

Apenas Red escuchó estas palabras y pudo articular las palabras mencionadas por su castaña amiga de inmediato, supo que eso no sería algo bueno. Y no se debía a que considerara a Gold como una mala persona, pero al recordar cuando lo tuvo en su casa y le habló sobre los "enormes" encantos femeninos, agregando que el joven criador le preguntó sobre el tamaño, textura, volumen y color de los pechos de la pequeña e inocente rubia amiga suya, logro que acelerará a más no poder el paso dejando a Blue atrás viendo como Red parecía que le urgía más llegar a la casa de Yellow y no era por tener estreñimiento para ir al baño, si no para evitar que una tragedia ocurriera en la casa de la joven pescadora y sanadora de Viridian.

- Oye Red, esperameee – gritó Blue tratando de aumentar su velocidad hasta la casa de su quería e inocente amiga suya.

.: Vs. Yellow :.

- Y así es como estoy aquí ahora hablando contigo, senpai – terminó de relatar el criador con la sanadora de una manera un poco extraña al final mientras bebía de golpe un zumo de naranja.

Vaya, sí que es una larga historia Gold-san – dijo en un suspiro intrigado Yellow al escuchar con atención la "detallada" explicación de Gold –. ¿Entonces te corrieron del gimnasio Green-san y Bill-san porque Daisy-san te hablaba mucho y te coqueteaba? – preguntó Yellow intrigada al escuchar la excusa de haber sido sacado del gimnasio de Green – Pero sabía que Green-san cuidaba mucho a Daisy-san de que no se acercara a Bill-san a coquetearle, pero de ti… – tomó un pequeño segundo para analizar lo que iba a decir pero calló por un rato y cambio de parecer en la defensa de su amigo –. No, si lo creo – dijo después de pensar bien sus palabras.

- Oiga. ¿A qué se refiere con eso Yellow-senpai? ¿Y por qué se quedó un rato callada? – cuestionó Gold al escuchar lo último de Yellow.

- A nada, nada en realidad – respondió ella nerviosamente negando con ambas manos frente a ella –. Pero bueno Gold-san… ¿Cómo va lo de la reparación de tu cuarto? – volvió a preguntar Yellow aún intentando comprender lo que pasaba.

- Hem… Mejor dime, ¿cómo vas con Red-sensei? ¿Han progresado en algo? Red-sensei me contó unas cosillas mientras estaba en su casa – dijo rápidamente Gold cambiando de tema de inmediato preguntando pícaramente a su amiga sobre las "cosas" que había hablado con Red.

Para Gold, en el instante en que se encontró con Yellow en medio de las calles de Viridian, supo que tenía que el tener un hogar con ella sería de lo más sencillo, por lo que tuvo que darle aquel breve resumen de su vida cuando salió de su casa. Omitiendo claramente las cosas sobre de que fue botado a patadas de cada una de las casas de sus demás compañeros Pokedex Holders, o el verdadero motivo del que llegó a Viridian y tuvo que pedirle posada a Green, aunque más bien fue para pasar el rato en su gimnasio a molestar a los demás, aparte de armar un falso escándalo de que sus senpais Blue y Daisy estaban embarazadas por obra y gracia de Silver.

Y gracias con aquel cambio de tema que realizó repentinamente, pudo lograr su propósito de evitar hablar sobre lo que había ocurrido anteriormente para dejar más que sonrojada el rostro de Yellow y hablara tartamudeando buscando ayuda con la mirada a lo primero que pudiera salvarla en su habitación sin ningún éxito.

- Vamos. ¿Seguro tienes algo interesante que contar sobre eso, senpai? – le animó con aquella sonrisa pícara que pudiera haber aprendido de Blue y la misma que detestaba Yellow para hacerla hablar.

- B-Bueno yo…

….

Mientras tanto, enfrente de la residencia de Yellow en las afueras del bosque Verde, un par de chicos respiraban agitadamente frente a la cabaña del bosque, sosteniendo su peso sobre sus rodillas y mirando al suelo por aquella carrera sin ganador, con la única esperanza de evitar que su joven amiga sea llevada al lado oscuro por culpa del pervertido idiota, bueno para nada, y mejor amigo, Gold.

- L-Llegamos – dijo Blue con una pequeña sonrisa en su rostro.

- Pero aún no acaba todo… Tenemos que… Tenemos que entrar – continuó Red mientras se acercaba lentamente a la puerta de aquella cabaña.

- Noooo – detuvo de inmediato Blue al campeón de Kanto.

- ¿Pero qué te pasa? – respondió Red de mala gana en el suelo.

- Si entramos, arruinamos lo de la apuesta con todos – le indicó ella haciéndole recordar a Red sobre eso mismo.

-P-Pero Yellow – dijo de inmediato apuntando a la casa con lo que parecía ser miedo.

- Tranquilo, mejor escuchamos desde aquí lo que pasa y si hay algo que no nos guste, entramos y lo sacamos a patadas, ¿te parece?

Red pensó por unos segundos aquella propuesta que le daba su amiga. Si bien lo que menos quería era que Yellow saliera igual de traumada como había ocurrido con Silver luego de la estadía de Gold en su base secreta, pero si estaban atentos a algo malo que pudiera ocurrir ahí dentro manteniéndose precavidos de lo que sea que él intentara con Yellow y lo que fueran a hablar, y si lo vigilaban todo el día o el tiempo que fuera, si es que fuese necesario, con tal de que ella tuviera oportunidad de ganar la apuesta, en ese caso Red lo haría.

- Está bien. ¿Pero cómo escucharemos lo que pasa ahí dentro?

- Por eso no te preocupes – de inmediato Blue libero a su pequeña Kadabra y le dio un aparato en sus manos –. Kadabry, teletransportate por las escaleras y coloca estos aparatos lo más cerca posible de ellos dos sin que te vean y por toda la casa. ¿Entendido? – le ordenó de inmediato Blue mientras señalaba el interior de la casa y los aparatos diminutos a el pequeño pokémon psíquico.

- Kadabra – asintió ella e ingresó de inmediato siguiendo los pasos que le dijo su dueña para salir después de unos minutos sin ninguno de los aparatos que le había dado.

- Buena chica, ahora regresa.

- Oye… ¿Qué eran esas cosas? – preguntó Red un poco extrañado mientras era tomado por la muñeca por Blue y arrastrado hacia la ventana.

- Esas cosas son mini-micrófonos. Nos ayudarán a escuchar todo lo que ocurra ahí adentro – le avisó contenta mientras se acercaban a la ventana y se agachaban mientras encendía lo que parecía ser una mini-radio –. Bien, ahora a saber de qué tanto está hablando esos dos – se dijo emocionada mientras lo encendía.

Nuevamente en el interior de la cabaña, Gold parecía estar provocando a su senpai del bosque tocándole una mejilla con su palo de billar repetidas veces, logrando que ella hablara de una buena vez al estar totalmente irritada y con una venita sobre su frente, resultado de que aquel chico de googles agotara toda su paciencia -y eso que es un verdadero milagro, teniendo en cuenta la gran paciencia que ella tiene.

- Bien, te contaré lo que hice ayer con Red-san. ¿Contento? – gritó ella molesta luego de ser "torturada" por Gold.

- Jejeje, así me gusta – festejó Gold emocionado mientras se sentaba más de cerca a su senpai, Yellow, poniendo… ¿Celoso a Red? Luego de que ella aclarara su garganta para contarle su día con el campeón de Kanto.

Por el lado del par que continuaba afuera de la cabaña, Blue que estaba escuchando eso, solo reía de la emoción por aquel dato nuevo. Pero al no saber nada de que ese par había hecho algo juntos ayer y solos, solo la ponía un tanto contenta y a la vez molesta, a lo que para calmar sus ansias de molestar a alguien, se acercó a su compañero para susurrarle en voz baja mientras notaba los celos del chico, algo que le "calmara", diciéndole: "Oh, picarón. Hiciste algo con Yellow-chan y no fuiste capaz de contarme. En verdad que son malos conmigo", poniendo así más rojo de lo que estaba ya estaba a Red y no por los celos, sino por vergüenza y es que en su interior, no quería que alguien más se enterara de lo que estaba seguro ella iba a contar pero por otro lado, quería recordar aquel momento, a lo que omitió las ganas de estrangular a su amiga.

- Bien. Soy todo oídos – le dijo Gold emocionado por la historia que le contaría Yellow.

- Y yo también – continuó Blue con una risa pícara y con un Red sumamente molesto.

- Bueno… Lo primero que pasó ayer fue que nos juntamos como siempre en el parque de Viridian para una clase especial de lo que Red estaba muy contento de enseñarme. Él estaba tan feliz de darme aquella divertida sesión que no se dio cuenta que me llevaba de la mano.

Comentó Yellow entre risas y sonrojándose por aquel comentario que le hizo olvidar lo que pasaba a su alrededor y logrando que Blue se riera de forma emocionada también, y a Gold sonreír hasta más no poder por imaginar el tipo de "lecciones" que haría Red con Yellow, aunque lo dudaba del todo, pero no podía imaginar que fuera algo de esa clase por tener un sensei tan despistado e infantil. Pero el único que no estaba contento era Red, quien estaba sumamente sonrojado por olvidar ese detalle de las manos y dándose varios golpes con la palma hacia su frente de forma repetitiva.

- Cuando llegamos al centro del parque, Red me soltó la mano y… Y… Ay no, qué vergüenza – chilló de inmediato ahogando un grito en una almohada sobre su boca.

- ¿Qué pasó? – preguntó impaciente Gold por lo que decía si estaba tan contenta y sonrojada.

- Si Yellow, ¿qué paso? – dijo Blue en voz queda muy emocionada desde afuera, ahogando un grito de la emoción.

- N-No es nada importan… – quiso decir Red siendo golpeado por Blue.

- Tu cállate Red, deja hablar a Yellow-chan.

Luego de ser callado el campeón de Kanto por Blue, Yellow continuó con su explicación.

- B-Bueno… R-Red-san me mostró algo de su pantalón… Y él… Él… Me pidió que lo tocara y le dijera que si se sentía como si fuera de un Arbok o de un Seviper – explicó ella aún sonrojada por aquel detalle sin borrar su boba sonrisa de su rostro.

- ¡¿Pero qué?! – gritaron al mismo tiempo Gold y Blue, alterando a Yellow en su lugar quien no comprendía la reacción de aquel gritó.

Solo que luego de gritar de aquella forma, Blue llamó la atención de ambos chicos, para luego Gold darle poca importancia a aquel sonido proveniente fuera de la cabaña, pues lo que más quería el joven criador era saber de qué se refería su senpai. Más que nada Gold quería seguir escuchando sobre qué le tocó a su sensei, si es que lo hizo o no.

- P-Pero tú no lo tocaste… ¿O sí? – preguntó Gold tragando saliva.

Mientras tanto afuera, Blue estrangulaba a Red por aquel último dato proveniente de la boca de la inocente Yellow.

- Tu, maldito pervertido. ¡Muereeee! ¿Cómo le pides eso a una chica y más aún a una chica tan santa e inocente como Yellow? Responde maldición – dijo ella molesta y sonrojada, dejando a Red literalmente sin aliento.

- ¿P-Pero de qué hablas?... ¡Aaghh!

De nuevo adentro, Yellow se ocultaba su sonrojo detrás de su almohada haciendo que Gold se impacientara con lo que le estaba contando.

- Y-Y senpai… ¿Lo hizo?...

- Es que la verdad no pude evitarlo – asintió tímidamente ella mientras mostraba sus ojitos con pequeñas lagrimillas en ellos –. Es que… Imaginar que fuera de Seviper o Arbok… Me hacía sentir preocupada…

- No lo dudo… – susurró Gold para sí luego de escuchar eso –. ¿Pero de qué fue entonces? ¿De Arbok o de Seviper? – preguntó nuevamente Gold un tanto impaciente por tener que imaginar con qué lidiar luego.

Si Red es de por sí un imán de chicas, con tener que imaginar que sea del tamaño de un pokémon como Seviper haría que Crystal se fijara en él y eso es lo último que deseaba.

- Pues… Yo creía que era de Arbok por la textura que tenía, pero Red me lo mostró un poco mejor al sacarlo un poco más de su pantalón y pude notar que en efecto era de Seviper como me dijo después, aunque no estaba segura del todo, es que… Se sentía muy… Duro – respondió ella recordando la escena con vergüenza.

- Éste Red-sensei… La tiene mucho mejor de lo que creí y… Es más pervertido que yo – murmuró molesto Gold mientras apretaba su puño con fuerza –. ¿Y… Q-Qué más pasó después? Cuente – pidió el criador acercándose más al rostro de Yellow con una mirada seria.

- P-Pues bueno… Luego Red-san me presumió sus pokeballs que tenía con… "Eso".

Le explicó Yellow llevando ambas manos cerca de su cintura, haciendo una demostración de las pokeballs de Red, disimulando con las dos manos en un par de círculos grandes sobre su cintura, sorprendiendo a Gold por lo detallada que era Yellow, dejándole la quijada en el suelo por ver lo grande que estaban tratando de ser lo más específica posible. Pero lo que no sabía ella era que estaba poniendo a Blue aún más molesta y agresiva contra de la vida de Red.

- Red, ¿cómo pudiste enseñarle… "E-Esos" a Yellow-chan? – dijo Blue ahogando un grito mientras estrangulaba a Red en el suelo.

- P-Pero si solo fue… Solo fue… Mi cinturón Blue… Mi… ¡Aagghh! – le respondió Red ya de un color morado sobre su rostro, tirado sobre el suelo, siendo soltado al escuchar esa última oración.

- ¿Un cinturón?... – Blue al repetir lo que dijo Red se detuvo dejando a Red respirando con normalidad.

- S-Sí… Mira – en eso apuntó debajo de su cintura sacando debajo de su camisa su cinturón que estaba debajo de ella –. Es de piel de Seviper… ¿Qué creías que era lo que ella decía? – se quejó Red al tomar asiento en el suelo y recuperar el color rosado de su rostro, dejándola perpleja y sin que se quitara sobre él aún.

- Es que yo… Bueno tu… Ella dijo… O-Olvídalo – respondió ella seriamente y con la cara sonrojada luego de que escuchara dichosa explicación de Red –. Mejor continuemos vigilando con lo que vinimos a hacer, ¿quieres?

- Si, pero quítate de encima – exigió Red al botarla y colocándose los audífonos al oído.

- Oye Red, ¿qué no te enseñaron que a una dama no se le trata de esa manera? – le reclamó Blue mientras se giraba en dirección a su amigo para luego imitarle y escuchar el resto de la historia.

- ¿Y… Y… También se las tocaste? – preguntó Gold con temor a lo que Yellow le sonrió.

- Pero por supuesto que sí. Es que eran geniales – exclamó ella ocultando su rostro en su almohada.

- Pero qué pervertida es mi senpai… – susurró Gold luego de ver a Yellow gritar de esa forma tan alegre – Y luego me dicen a mi pervertido.

- ¿Qué dijiste Gold-san? – preguntó Yellow al no escuchar bien lo último que dijo.

- N-Nada Yellow-senpai, mejor cuénteme qué más hicieron, por favor – pidió Gold con una sonrisa falsa y nervioso, juntando sus palmas en forma de petición para que ella continuase.

- O-Okay… Pues bien, luego de que me mostró esa cosa Red-san, él me llevó a un área llena de árboles en medio del parque donde pocas personas transitaban, y ahí liberó a su Snorlax para iniciar con nuestra s-sesión – dijo Yellow un poco pensativa al recordar cada detalle de eso aunque no quería decir que borrara el sonrojo de su rostro –. Él dijo que eso era esencial para la clase.

Gold al escuchar eso solo podía dejar un pequeño río de saliva al imaginar lo que ellos dos podrían hacer en un parque a la luz del día y a solas sin que nadie les viera, esa era una de sus más locas fantasías en el mundo que sintió completa envidia contra su sensei. A lo que estuvo a punto de detener la plática, pero sus bajos instintos animales se lo prohibían.

La única persona que no pensaba igual era Blue quien volvía a las andadas con querer atentar contra la vida de Red, quien estaba nuevamente sobre el suelo tratando de llenar sus pulmones de aire al serle negado aquel deseoso gas vital entrar a su cuerpo.

- Maldición Red. ¿Para qué le exiges eso a Yellow? ¿No te dije que no le hicieras cosas raras a ella ni que le pidieras ese tipo de?… Aghh – reprimió Blue un gritó mientras seguía su tarea de arrebatarle la vida a Red mientras seguía escuchando con atención la plática entre aquel par y claro Red también.

- N-No sé de qué hablas. ¡Aaaahhhgg!

- ¿P-Pero no lo habrás hecho o sí senpai? – preguntó Gold aún intrigado por saber la respuesta de Yellow.

- Es que… Y-Yo también quería y se lo había pedido con anticipación… – confesó ella con las mejillas sonrosadas al máximo –. Y es que también no podía negarme a algo que Red-san me pidiera, menos cuando era algo que yo le había pedido repetidas veces.

Ante aquella aclaración, Blue dejó de estrangular al joven pelinegro mientras se ponía mejor el audífono al oído para escuchar con más atención. "¿Yellow le pidió eso a Red? ¿En qué carajo pensaba ella?" se dijo mentalmente mientras seguía con atención la plática evitando asesinar a su amigo que parecía tener sus ojos en espiral, ya que adentro, Gold parecía estar teniendo las mismas dudas que Blue pues no podía con aquella explicación de su rubia amiga.

- Oh por Arceus. ¡¿En verdad qué tienes en la cabeza senpai?! ¡No puedo creer que usted, que es tán santa le pidiera eso a Red-sensei! ¡¿Acaso está cuerda?! – gritó Gold mientras tomaba a Yellow por los hombros y la agitaba repetidas veces.

- G-Gold-san… Deja de hacer eso… No me regañes… – pidió Yellow al borde del llantó al ser tratada de aquella manera por Gold, quien se detuvo de lo que le hacía y se sentó de nuevo en su lugar.

- L-Lo siento… Es que… Me salí de mis cabales – respondió él sonrojado luego de darse cuenta de su manera tan brusca de regañar a su senpai – Y… – continuó hablando con suma curiosidad – ¿Qué más hicieron los dos? – preguntó aún sonrojado esperando respuesta alguna de Yellow.

- Pues… Luego de que liberó a Lax sacó un... Un… ¿Cómo se dice?...

- ¡¿Un qué?! – preguntaron al mismo tiempo un Gold y Blue molestos e impacientes al dejarlos con la duda mientras Yellow buscaba respuesta alguna.

- Pues esas cosas que tiene forma de palo y que uno se pone en la boca. Bueno, eso que presumen mucho los chicos, Red-san se lo sacó del pantalón – le explicó ella de una forma no muy convincente mientras describía aquella acción –. Yo me sentía nerviosa de lo grande que estaba y él me dijo – Yellow de inmediato tosió un poco e hizo un sonido ronco para luego continuar –. "Yellow..." – pronunció ella imitando la voz de Red –. "Mira lo que tengo aquí para ti. Espero que te guste" dijo él mientras lo acercaba a mi rostro, "sé que es algo grande para ti, pero no te preocupes, de por sí que hay de muchos tamaños, pero no había de otra" terminó de decirme mientras me ayudaba con "eso", aunque en sí yo creía que no podía caberme en la boca cuando me la mostró – le explicó Yellow al darse por vencida del nombre de dichoso objeto y sonrojándose al recordar "eso".

- Por Arceus. ¡¿Colocárselo en la boca?!... O sea que usted…

- Bueno, sentía que no iba a poder, pero Red-san fue tan amable de ayudarme con eso – explicó Yellow mientras sonreía nerviosamente.

- Maldición Red. En verdad que eres un maldito pervertido. ¡Muereeee!

Gritó en voz una estérica Blue mientras seguía estrangulando a su pobre amigo ojirojo quien parecía darse por vencido en salvar su vida, aunque por otro lado, Blue seguía interesada en la conversación de adentro.

- Yellow-senpai. Por favor, cuente menos pecado y diga mejor las cosas – pidió un traumado Gold quien parecía llorar por las cosas que su senpai le contaba con mucho detalle.

- ¿Ha? – Preguntó ella sin comprender a lo que quería decir, pero hizo como si nada y siguió con su relato –. Bueno… Pues luego de eso, comenzamos nuestra práctica y lo primero que hicimos fue intentar despertar a Lax que parecía no querer despertarse intentase lo que intentase, nos costó muuuchos intentos para que al menos pudiera levantarse a comer algo.

En el momento en que ella mencionó "despertar a Lax" y "muuuchos intentos", la mente pervertida de no solo Gold, sino de Blue también imaginaron a aquel par de despistados haciendo quien sabe qué cosa por su loca y retorcida imaginación de despertar a Lax con un acto que solo creían que los Bunneary hacían con frecuencia y aunque Gold estuviera un tanto petrificado en su lugar luego de escuchar aquella breve explicación, Yellow siguió como si nada con aquella divertida sonrisa en su rostro continuando su relato.

- Bueno, continúo. Lo que pasó luego y lo que más me molestó después de haber tenido aquellos "intentos" es que la muy entrometida de Misty-san vino a intervenir en lo nuestro con su boba sonrisa en su rostro – se quejó Yellow luego de recordar ese detalle.

Y aunque a Misty, Yellow la respetaba mucho, la simple idea de tenerla cerca cuando estaba en un momento a solas con Red le molestaba mucho, más que nada que la misma líder de Cerulean se apareciera de entrometida en un momento tan maravilloso que había entre ella y Red. Pero luego de que frunciera el ceño con molestia, respiró profundamente para dar un largo suspiro y continuar su historia con una pequeña sonrisa, la cual parecía volver a invadir el rostro de la rubia, como si la interferencia de la pelirroja dentro de su plática no le molestara del todo.

- Bien, aunque no me agradó su presencia, no podía quejarme de nada con ella porque Red-san la había invitado para hacer lo mismo.

En cuanto ella dijo esas palabras la cabeza de Gold empezó a ser bombardeada por una serie de ideas, sensaciones de envidia y pensamientos pervertidos que las únicas cosas que su mente podía analizar era dos chicas muy hermosas y su sensei en medio de un parque, sin muchas personas alrededor, teniendo quien sabe qué tipo de "prácticas" enfrente de uno de sus pokémon.

- "Oh, maldición. Sabía que sensei era una persona atractiva y que tenía muchas fanáticas locas por él, pero… ¡¿Tener un trío antes que yo?! ¡Es indignante, en verdad que lo es! Él no es tan genial ni tan bien parecido que yo. Además que es muy despistado. No creo que pueda seguir viviendo luego de escuchar que tuvo un trío antes que yo… Aún ni le he pedido a Crys que sea mi novia y luego pedirle tener un trío con alguien… Aunque pensándolo bien… Si le pidiera un trío a Crystal seguro me mata… Mejor sigo soñando despierto con tríos con ella y alguna de mis senpais, jejeje".

Mientras Gold tenía aquellas ideas en su mente cochambrosa y dejaba salir un río de babas, sumándole el hecho de que tenía una mirada perdida, Yellow empezó a preocuparse por Gold agitándolo de un lado a otro para hacerlo entrar en razón, si es que se podía llegar entrar en razón al criador pokémon y a su mente pervertida.

- Gold-san, despierta por favor… Estas poniendo una cara muy rara y me asusta – pidió Yellow aun agitando a Gold.

- C-Crystal… Tienes pechos grandes… Y también Blue-senpai… Y la chica salvaje y... La chica rica de Sinnoh y… – antes de que Gold pudiera continuar con aquella lista de pechos enormes, Yellow lo despertó de aquella ilusión con una cachetada con la cara roja –. Ouch, senpai. Eso duele, ¿sabía? ¿Acaso nos estamos llevando a golpes? – preguntó Gold indignado mientras se sobaba aquel golpe de su cara.

- E-Es que estabas soñando despierto y diciendo… Diciendo… – Yellow parecía estar a punto de estallar y no por la ira, si no por vergüenza, no podía ver a Gold a la cara luego de aquella lista y de sus ojos pervertidos de hace un momento…

- Oh bueno, lo siento si me distraje de su historia.

Luego del golpe, se excusó Gold malentendiendo los motivos de Yellow mientras insistía que continuara, igual tenía curiosidad de qué tan bueno era su sensei en las relaciones de alcoba y ver si después le pedía algún consejo luego terminando de hablar con Yellow.

- B-Bien… Continuaré… – dijo Yellow resignada si es que así al menos Gold dejaba de tener esos pensamientos pervertidos en su cabeza –. Lo que pasó luego de que Misty llegara fue que…

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En el parque de Viridian City, Misty, Yellow y Red se encontraban sentados en círculo platicando animadamente de aquella pequeña reunión, y aclarando Red el motivo del que la pelirroja líder de gimnasio se apareciera ahí.

- Bueno… Creo que no era nada malo… - dijo Yellow quedamente mientras miraba molesta a Red por no contarle todo.

- Lo siento, pero es que quería hacer esto con ustedes dos. Saben que las quiero mucho, ¿no? – respondió Red animadamente con aquella sonrisa en su rostro.

- S-Si, lo sabemos – le dijo Misty un tanto sonrojada por aquella declaración de Red –. P-Pero… ¿No también te agrada Blue?

- No, ella es muy ruidosa. Solo nos molestaría – confesó Red aún sin borrar su sonrisa en su rostro.

- Creo que tienes razón. Blue-san es muy molesta a veces, más para esto, solo estaría gritando mucho – dijo Yellow apoyando a Red con lo que decía.

- En verdad no sé cómo es que Green la soporta – comentó Red luego de sentir lástima de su amigo.

- ¿Y qué dices de Sil-chan? También tiene que soportarla – inquirió Yellow igual con picardía en su voz.

- Él ya estará acostumbrado a ese tipo de cosas con ella, ¿no? Por eso todo el tiempo andan tan juntitos – inquirió Misty como si fuera algo normal.

- Si, puede ser – comentaron los dos entre risas.

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En el momento en que Yellow contaba aquella parte de su historia, Blue parecía querer matar a Red por el simple hecho de que decía que era muy ruidosa.

- ¿Cómo que soy una chica ruidosa? Tú no sabes cómo es que yo… Haaggg, no quiero imaginar lo que les hiciste a ellas dos.

- "¿Pero que hice?" – se decía Red aún siendo sacudido por la fuerza bruta de Blue.

De nuevo con Yellow y Gold, el chico criador parecía estar totalmente trastornado con estar imaginando lo que su sensei había hecho con aquellas dos chicas y de las bromas que decían con su senpai, Blue y su mejor amigo de todo el mundo, Silver. Muy en su interior, Gold sentía que su relación con su amigo no era la mejor de todas, pero igual era la única persona con quien podía contar y entablar una verdadera rivalidad en todo. Y cuando se trataba de rivalidad, algo hizo clic en su cabeza, algo que había olvidado por completo apenas llegó a casa de su senpai para pasar el rato. El que Silver le había ganado en una cosa y lo había hecho dos veces tal y como lo había hecho su sensei, Red. Algo le hacía creer que sería el primero entre ese par de tipos inocentes y densos con los sentimientos de las chicas, pero que ambos le hubieran ganado en "eso" lo hacía sentir totalmente humillado. Y lo que más lo atormentaba en ese momento al recordar "eso" era…

Era… Que Silver había embarazado a su sexy senpai, Blue y a su otra sexy senpai, Daisy. Tenía tantas ganas de contárselo a Yellow, pero la mórbida curiosidad que tenía sobre lo que pasó con "el trío", -según entendía él de la conversación de la rubia- le ganaba más que las ganas de soltar aquel chisme, para él lo primero era satisfacer su curiosidad antes de soltar la sopa. Así que con todo el autocontrol que él mismo podía tener, intentó mantenerse callado y atento a lo siguiente que su senpai tenía por decir.

- Y-Y bien senpai… ¿Qué más pasó ahí? No quiero enterarme de cosas de Silver y Blue-senpai por ahora… – inquirió Gold tratando de sonar lo más interesado y serio posible.

- Ah sí, bueno. A lo que estaba. Bien… Luego de reírnos por eso nos pusimos en lo que íbamos.

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Nuevamente en el bosque, ambas chicas se encontraban frente al chico de ojos rojizos, en lo que parecían verse nerviosas y dudosas, esperando las próximas indicaciones que él campeón de Kanto tuviera para ellas.

- ¿Red así está bien? – preguntó la pelirroja en una posición algo incómoda para ella.

- Hum… No, tus manos no están firmes. Mejor te ayudo – luego el ojirojo se acercó a su amiga para tomarle las manos y ponerlas firmemente ante el objeto fálico que tenía ella en manos –. Oye… No tiembles, no debes sentirte avergonzada por esto, es muy normal que te sientas asustada por ser tu primera vez pero trata de no temblar tanto – pidió Red con las mejillas sonrojadas y con una gran sonrisa por ver a su amiga pelirroja temblar como gelatina, aunque no sabía los motivos exactos que ella tenía ocultos.

- E-Está bien Red… – dijo Misty sonrojada mientras intentaba sujetar con más fuerza aquel objeto.

- Ahora sí lo agarras muy bien – le felicitó Red muy sonriente mientras seguía con su lección.

- O-Oye Red-san… ¿No crees que le estás prestando mucha atención a Misty-san?… – preguntó Yellow un tanto nerviosa y celosa por la forma en que Red ayudaba a la pelirroja.

- No me parece. Ella aún está iniciando como tú hace poco, además, también estuviste así de nerviosa cuando te dije como agarrarla.

- E-Es cierto… – respondió Yellow sonrojada mirando al suelo al recordar como lo había hecho.

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Cuando Yellow contó esta parte, su invitado de ojos amarillos se le veía totalmente sonrojado y sentía como la sangre le quería brotar a galones, no a litros, ni a mililitros, sino a galones, por el hecho de imaginar aquella escena en su mente y por tener que mirar a la cara a su amiga de cabellos rubios, sentía que estaba sentado frente a una gran pervertida y escuchar todo eso le hacía hervir la sangre, pero no tan parecido a como ahora estaba Blue ya que, al escuchar aquella conversación, volvió a tratar de asesinar a Red. Y por parte del luchador, hacía honor a su sobrenombre luchando por su vida, escapando de los golpes de Blue antes de que ella empezara a cavar su tumba.

- Ven aquí, cobarde, poco hombre. ¿Qué no te bastaba con engañar a Yellow si no que también hiciste lo mismo con la simplona de Misty?

- ¿Por qué simplona? ¿Y por qué te enojas tanto? ¡No hice nada malo! – pidió Red mientras seguía corriendo en círculos esquivando cada golpe de Blue.

Sorprendentemente no habían llamado la atención de Yellow y de Gold porque éste último estaba desangrándose en el suelo siendo ayudada por Yellow quien se había ido por un botiquín para evitar que la hemorragia de Gold ensuciara todo el suelo.

- ¿Y-Ya estás mejor? – preguntó Yellow sonrojada a su amigo que parecía recuperar su temperatura normal.

- C-Creo que sí…

- No sabía que te desmayarías. Es verano pero no hace tanto calor como para eso – le dijo Yellow preocupada mientras le ponía una toalla fría en su frente.

- ¡No fue por eso, fue por tu culpa!

- ¿P-P-Por mi culpa? – dijo ella señalándose a sí misma.

- C-Como sea… Creo que ya estoy mejor como para resistir el final de la historia – continuó Gold un poco sonrojado y con tono serio pues su curiosidad aún le carcomía por dentro.

- E-Está bien… Bueno, luego de eso…

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- ¡AAAYYYY! ¡REEED! ¡MÁS DURO, MÁS DURO! – gritó la pelirroja en un alarido mientras se revolcaba en la tierra.

- Si dejaras de moverte tanto sería más sencillo – exigió el nombrado mientras daba golpes al aire.

- Red-san, no le pegues tan fuerte – pidió Yellow viendo la escena con ambas manos sobre su rostro.

- Tranquila Yellow, sé cómo hacerlo.

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Mientras esto era dicho por Yellow, los ojos de Gold parecían brillar, se imaginaba aquella escena en su mente que sentía lágrimas brotando de sus ojos.

- "Red-sensei… No, quiero decir, Red-sama. Seré su pupilo de por vida" – se dijo en su mente mientras escuchaba con atención todo lo que decía Yellow.

- Y luego de que Red le quitara aquella… Ham… Oruga rosada de Misty... – Yellow no se acordaba mucho de lo que se refería, pero Gold imaginaba a lo que decía –. Me enojé bastante con Misty-san por ser tan cobarde y pedirle a Red-san hacer algo como eso, por lo que luego, cuando menos nos dimos cuenta… Red-san había desaparecido. Y al buscarlo él… Él… Abusaba de sí mismo. Estaba oculto detrás de un árbol, su cuerpo estaba rígido, apretaba con fuerza sus ojos y las lágrimas brotaban de ellos – el rostro de Yellow parecía entristecer al recordar aquello, pero por otro lado Gold parecía sentirse decepcionado de su sensei.

- "Ahora si perdí el respeto por Red-senpai. ¿Cómo hacer "eso" cuando ellas estaban peleando por su atención?... No… Creo que entiendo un poco… Pelea de dos chicas… Aunque si fue un cobarde" – se dijo Gold en su mente razonando aquello.

- Pero como él estaba así, no pudimos evitar sentir nosotras dos que deberíamos hacer sentir bien a Red-san por lo que sufría, así que ambas lo consolamos y…

Y antes de continuar con esa parte, se escuchó un fuerte estruendo proveniente de la ventana de la sala de estar de la cabaña de Yellow. Y entre el par que estaba escuchando la historia apareció un cuerpo inerte de un tipo con vestimentas rojas, cabellos negros y ojos en espiral, pues quedó desmayado después de tremendo golpe.

- P-Pero… ¿Red-san?... ¿Qué haces aquí? – preguntó la rubia con ojos llorosos al ver como Red no le respondía por más que le movía de un lado a otro.

- No toques a ese maldito pervertido Yellow-chan. Ya hizo bastantes cosas como para que sientas lastima por él – exigió una voz femenina muy iracunda que hizo que los presentes temblaran de miedo.

- "Y vaya que hizo bastantes cosas" – se dijo en su mente Gold al ver a su ahora gran ídolo y maestro tirado en el suelo siendo abrazado y apretado contra el pecho de Yellow.

- ¿B-Blue-san? ¿S-Se podría saber qué es lo que pasa aquí? – pidió Yellow nerviosa sin soltar al pobre Red que seguía desmayado.

-Él… Él… – señaló Blue a Red sin mostrar sus ojos ocultos por su castaño cabello –. Él es un maldito pervertido que se aprovecho tanto de ti como de la simplona de Misty… ¿Cómo puedes aún protegerlo después de todo lo que les hizo?

- ¿Q-Qué me hizo?...

- Que tu, Red y Misty… Que tu Red y Misty… Hicieron… ¡Aaagghhh! No importa, te voy a matar Red – dijo Blue tomando una silla para golpear con ella a Red.

- Espera – la detuvo Yellow poniéndose en su camino –. ¿Acaso escuchaste todo lo que dije con Gold-san? – apuntó Yellow a los micrófonos que aún tenía Blue colgando de su bolsillo.

- Ham… Este… Yo… Pues… – Blue al ser atrapada solo pudo sentir la fría mirada de su amiga sobre ella.

- Gold-san… – murmuró Yellow cabizbaja sin voltear a mirar a nadie –. ¿Se podría retirar de este cuarto mientras me encargo de disciplinar a Blue-san de nuevo?...

- N-No, yo quisiera ver… – antes de poder continuar pudo sentir la intensa mirada de la rubia, supo que era mejor quedarse callado –. E-Este… S-Sí… Cómo ordene – y en un par de segundos solo se pudo ver una estela de humo aparecer en medio de la sala para salir huyendo a la habitación de Yellow.

- Ahora sí Blue-san, ¿qué te he dicho sobre poner micrófonos en mi casa? – le regañó Yellow a Blue mientras se paraba seriamente frente a su amiga.

- P-Pues… Lo olvide, jijiji – respondió ella con una risita nerviosa, poniendo una mano sobre su nuca y desviando la mirada.

- N-No te hagas la tonta. ¿Para qué escuchas eso? – preguntó aún molesta Yellow sin quitarle la vista a su amiga.

- Más bien, ¿por qué no me dijiste que estás embarazada y que Misty también lo está? – apuntó Blue seriamente haciendo que Yellow retrocediera.

- ¿Embarazada? ¿Pero qué dices? – dijo Yellow nerviosamente.

- Lo que oyes. ¿Cómo es que dejaste que Red te hiciera… "Eso"? – le dijo su amiga nerviosamente y sonrojada haciendo énfasis en "eso".

- A-Ah… P-Pero… ¿"Eso"? ¿Qué es?... – antes de continuar Yellow se dio cuenta a que se refería Blue con "eso" –. N-No Blue-san, Red-san y yo no hicimos... "Eso"… Aún no le he pedido que salgamos como para eso… – le dijo Yellow sonrojada mientras miraba al suelo.

- P-Pero… Si tu lo dijiste, lo estabas hablando con Gold – apuntó Blue haciendo memoria a Yellow a todo lo que había dicho.

- ¿P-Pero qué estabas escuchando tú? Lo que yo le contaba a Gold-san es que Red-san y Misty-san estuvimos practicando con la pokeflauta para intentar despertar a Lax – señaló Yellow mientras Blue ponía una mirada perdida.

- ¿Tocar la… Pokeflauta? Pero… ¿Y el "Ay, Red, dale fuerte"? – preguntó Blue fingiendo la voz de la pelirroja un tanto exagerada.

- Ham… Eso… – Yellow puso una mirada seria mientras veía de soslayo a Red y luego a Blue – Misty quería que Red le pegara a un… Ham… ¿Cómo se llama?... Es como un Caterpie pero rosado… Y con un cuerno…

- ¿El pokémon bicho de Hoenn? ¿Pero qué hacía ese pokémon en?

- No lo sé, pero Misty le temía tanto a los pokémon tipo insecto que le pedía a Red que le pegara y Red trataba de darle pequeñas palmadas a ese pokémon para que se quitara de ella.

- Oh… Ya veo… ¿Pero lo de que Red… "Abusaba de sí mismo"… Y tu junto con Misty lo consolaron? – apuntó Blue esperando que no sea lo que pensaba. Sentía que lo de estar con Gold era tan contagioso que ya malpensaba toda la conversación de Yellow.

- Ham… Es que a Red no le gustó que estuviéramos peleando Misty-san y yo porque le recordaba cuando su padre se peleaba con su madre y se fue de su casa… Se sentía triste de recordarlo y nosotras tratamos de animarlo.

- Aaahh… Ya veo – respondió Blue mientras sentía lastima por golpear tanto a Red.

- ¿Pero por qué pensabas que hacíamos… "Esas cosas" con Red-san? – preguntó Yellow un tanto seria.

- Porque no sabías explicarte. Ya pensaba yo que Red te había tocado y a Misty también para luego tener hijos con ustedes dos. ¡Creí que estaban embarazadas por culpa de Red! – gritó Blue exasperada, logrando despertar a Red de golpe y llamar la atención del chico que estaba en el piso de arriba.

- ¿Quién está embarazada por mi culpa? ¿Cuándo fue? ¿Por qué nadie me lo dijo? ¿Alguien respóndame por Arceus? – disparó Red tantas preguntas logrando espantar a las dos chicas que hablaban a sus espaldas.

- N-No Red, cálmate. No paso nada. No embarazaste a nadie.

- ¿Cómo de que no embarazó a nadie? Red-sama embarazó a Yellow-senpai y a la chica zanahoria – gritó Gold desde las escaleras mientras bajaba a gran velocidad – Y no solo eso. Usted Blue-senpai no debería decir eso, ya que está embarazada del idiota de Silver.

La "noticia" que dio Gold ante sus senpais logró que Blue se sintiera incomodada por la pregunta, al igual que ponía a Yellow y a Red con las caras rojas de la impresión y con los ojos como platos al mirarla a la cara.

- ¿Cómo de qué estas embarazada de Silver-san? ¿Desde cuándo? ¿Por qué no nos lo habías dicho antes? – cuestionó Yellow a Blue, siendo ahora la castaña la avergonzada por aquel malentendido.

- Cierto Blue. Además… ¿Me decías pervertido? Silver aún es joven. ¿Cómo es que lo perviertes a esa edad? ¡Y más tú! – sentenció Red muy decepcionado de su amiga.

- O-Oigan… Eso… ¿Qué no se dan cuenta que todo es culpa de ese pervertido? – señaló Blue, logrando que cambiaran de objetivo para ir contra Gold.

- ¿Qué yo tengo la culpa? Pero si tú misma le dijiste a Silver que le ibas a enseñar a su aparto reproductor. Y él mismo me dijo que tu le enseñaste cómo se debía usar y cómo…

Antes de que Gold pudiera seguir dando más descripciones Red le tapó los oídos a Yellow para que evitara tantos detalles de aquel "acto" descrito por Gold. Eso era lo que más miedo le tenía cuando se enteró de que Gold estaba en su casa.

- Gold, ahora si eres hombre muerto – gritó Red aún tapando los oídos de Yellow.

- ¿S-Sensei?

De un rápido movimiento Blue lo sacó por la ventana donde había arrojado a Red minutos antes y el chico de ojos rojos liberó a su Gyarados mientras Blue liberaba a su Blastoise para mandar a Gold a la luna.

- Gyara, Hidro pump.

- Blasty, Hidro pump también.

Y cuando dieron aquella orden al mismo tiempo, Gold fue lanzado al aire por aquellos ataques a 10 metros de altura, para luego Red dar su siguiente indicación.

- Pika, usa Surf y dale con Thunder – pidió Red de inmediato a lo que su pokémon obedeció en el acto.

El pequeño pokémon amarillo montó la corriente de agua para alcanzar a Gold y tenerlo frente a frente, destellando de sus rojizas mejillas un par de chispas, reteniendo una mirada seria y una sonrisa burlona frente al chico de googles, logrando causarle pavor al chico, a lo último que pudo ver después de esa malévola sonrisa fue un poderoso ataque eléctrico recorrer su cuerpo, viendo millones de estrellas y siendo una en el cielo infinito para sus senpais que lo veían irse a quien sabe dónde.

- ¿E-Era necesario hacer eso? – cuestionó Yellow nerviosa al ver a aquel par sonreír tan victoriosos.

- Pues sí – le dijo Blue sin borrar la sonrisa de su rostro.

- ¿Y a dónde irá a parar él? – volvió a preguntar la rubia a ambos.

- ¿Acaso importa? – finalizó Red mientras abrazaba a Yellow, logrando que hiciera más preguntas sobre el paradero o estado del criador pokémon.

Luego por escasos segundos de silencio, Yellow volvió a realizar otra pregunta.

- Por cierto Blue-san… ¿Cómo es eso de que estás embarazada?

Blue palideció al escuchar nuevamente aquella pregunta y abrió de golpe los ojos como platos, mirando el lugar donde había desaparecido aquella "estrella fugaz", sintiendo un grande deseo de explotar, gritando:

- ¡MALDITO PERVERTIDO CAUSA MALENTENDIDOOOOS!

... Continuara...


Por fin un capítulo para este fic! Lamento la tardansa, pero al parecer Alan estuvo ocupado con cosas de las escuela, pero ya esta aqui el capítulo y no se preocupen, este fic llegara hasta el final, sin importar otros asuntos.

Bien, la travesía de Gold ya esta pronto a terminar, el siguiente capítulo no sabria decirles para cuando lo tendre, pero espero no tarde un mes jaja, naah, no creo, ya que yo tambien ya quiero terminarlo para poder trabajar en unos pequeños fics que quisiera escribir (principalmente uno de Fire Emblem...). Pero bueno, no creo que tengan problemas con saber en donde va a parar Gold, así que, hasta el siguiente capítulo!

Adieu~