Los personajes y la historia le pertenecen a Rumiko Takahashi :)


Mi mente sigue en blanco, no sé qué pensar, son muchas cosas. Entonces me encuentro sollozando y gritando mientras el sirviente de Jun intenta calmarme.

—Vamos señorita, el joven Jun estará bien.

— Claro que va estar bien. ¡Para que yo sea la que pueda matarlo! — ¡Me beso! ¿Cómo se atreve? Minutos antes le dije hasta el cansancio que amaba a otro hombre y el simplemente ¿me besa? ¡Estoy enfurecida! Cho solo me mira divertido, a la luz de las velas dentro del barco puedo ver que es un hombre mayor, su sopa tiene grabados que no entiendo, son letras chinas.

— ¿Quiere subir a su camarote señorita? Sera un viaje muy corto pero tal vez desee descansar.

— ¡Ja! ¿Descansar? Ya no sé qué es eso. — El hombre me mira extrañado, obviamente no entiende mi sarcasmo, y no lo culpo. En estos momentos no sé si reír de felicidad por haber escapado, o llorar porque me besaron sin mi consentimiento y no sé a dónde voy. — Cho ¿Verdad?

—Así es señorita.

—Supongo que Jun le informo donde queda la aldea donde vivo. Quería saber, ¿cuánto tiempo se hace de la playa a la que llegaremos hasta mi aldea? — El anciano me mira aún más extrañado.

—No entiendo señorita. No iremos a ninguna aldea. — Fue ahí cuando sentí un golpe en el estómago, algo que yo no había contemplado hasta ahora, apareció una pregunta que me daba miedo hacer pero era inevitable.

— ¿Hacia dónde se dirige este barco si se puede saber?

—Nos dirigimos a China señorita, a casa de la familia del joven Jun.


Inuyasha y los demás llevaban días viajando sin descanso, habían preguntado en varias aldeas y en ninguna consiguieron respuestas. El aroma de Kagome se había perdido ya hace mucho y no tenían idea alguna de donde podía estar, Inuyasha estaba desesperado.

—La próxima aldea es muy pequeña, ya estamos llegando a la costa. Tal vez deberíamos preguntar en las casas grandes, a los sirvientes, cualquier cosa. — Miroku estaba preocupado al igual que todos y se le terminaban las ideas para calmar a su amigo hanyou.

Inuyasha solo asintió y se echo a correr a toda prisa, sin siquiera esperar a los demás, Sango, Miroku y Shippo podían seguirle el paso gracias a Kirara.

—Se ve muy angustiado — dice Shippo mientras Sango volte al frente para ver al hombre mitad vestia que les lleva ventaja.

—Claro que lo está. Hace tiempo que no pasaba algo así, solo espero que Kagome se encuentre bien.

— ¡Inuyasha! — grita Miroku para que este pueda oírlo — ¡Me parece que solo hay una mansión en los alrededores, casi llegando a la playa!

— ¡Probemos ahí entonces!

— ¿Cómo lo sabes Miroku?

—Hmm… Pues porque yo solía venir mucho por aquí pequeño Shippo — dice el monje con risa nerviosa.

Sango voltea los ojos diciendo — Ya te vas a enterar llegando a casa…

—Sango, querida… Que las cosas de nuestro pasado no afecten el presente cariño, lo más importante en estos momentos es encontrar a la señorita Kagome y…

—Miroku cállate.

—Si amor, lo que tú digas jajajaja…

— ¡Ay! Kirara que difícil es el amor cierto? — Shippo solo suspira.

Y los cuatro siguen su camino a la mansión con la esperanza de encontrar a Kagome, ya sin pista alguna para poder ayudarlos…


—E e esto debe ser un error. Yo no puedo ir a China ¡No quiero ir a China!

—El joven dejo órdenes precisas señorita. Iremos a su casa y ahí esperaremos por él. La verdad es que tiene mucho que no va a su país, solo por eso lo apoye con esta locura, sería bueno que viera a sus hermanos.

—No me interesa que es lo que él debe o no debe de hacer. ¡Yo no puedo ir a China! Así mis amigos nunca lograran encontrarme. — Estoy lo que le sigue de furiosa, caí en su trampa, no volveré a ver a Inuyasha y los demás nunca más — Ayúdeme por favor.

—No puedo hacerlo ya vamos en camino, pero estoy seguro de que el joven Jun la regresara a Japón en cuanto se cumplan sus propósitos.

—Lléveme a mi camarote, deseo estar sola.

—Sígame por aquí por favor…

Sigo a Cho a lo largo del barco, es muy grande para que solo estemos dos personas. En cuanto me pongo a pensar eso veo en el pasillo varias sirvientas, tienen mi edad y ninguna parece prestarnos atención. Llegamos al fondo del pasillo y hay una puerta corrediza, Cho la abre y yo entro en la habitación. Es muy austera y solo tiene un pequeño futon, pero la verdad no me importa, solo quiero estar a solas y pensar que es lo que hare. Definitivamente no tengo otra opción que cooperar.

Me recuesto en la cama y cierro los ojos, no porque vaya a dormir si no porque solo asi podría tranquilizarme.

—Cualquier cosa que necesite no dude en llamarme señorita. — Y así Cho se va cerrando la puerta tras él. Mientras yo, sin darme cuenta caigo en un profundo sueño…


Inuyasha y los demás llegaron a la mansión que estaba cerca de la costa, pero se detuvieron antes de entrar, algo andaba mal ahí.

—Este lugar apesta a demonio — dice Inuyasha oliendo el ambiente mientras se echa a correr rumbo al lugar.

Mientras se acercan ven a lo largo del patio un gran número de cadáveres de diferentes tipos de monstruos, y en medio de ellos un joven mitad bestia peleando con un demonio lobo mucho más grande. El hanyou le lanza bolas de fuego y corre a gran velocidad para golpearlo, está débil y cansado, se puede ver que ha estado luchando durante ya un buen rato y el demonio no ha cedido.

Entonces el gran lobo detiene sus garras antes de atacar al muchacho para ver muy sorprendido a Inuyasha, mientras el hombre hace lo mismo.

—Esto se pondrá bueno — exclama el joven de pelo corto plateado y ojos verde jade — tardaste años Inuyasha.

— ¿Quién eres? ¿Y cómo sabes mi nombre?

— ¡Que pregunta tan original! Soy Jun, el mejor aliado que podrás tener en estos momentos, ah y este grandulón de aquí es Matsumo, la lobito que se robó a tu ¿amante? La verdad es que Kagome nunca me aclaro muy bien qué relación tenían. — Con una media sonrisa dice — tal vez no quería arruinar lo nuestro.

—No me importa quien seas en lo absoluto ¿Dónde está Kagome?

— ¿Cómo se atreven a ignorarme? ¡Ya verán bestias impuras! — grita el gran demonio mientras lanza un gran puñetazo en dirección a Jun, este lo esquiva a duras penas mientras ríe irónicamente.

— ¡Ja! ¿No me digas que este lobo patético te ha causado tantos problemas? — Ríe Inuyasha mientras desenfunda a colmillo de acero y ataca al monstruo con sus lanzas de diamante y este cae al suelo desvaneciéndose — Mi paciencia es muy corta y yo no trato con lobos apestosos.

Jun se queda boquiabierto viendo como Matsumo se desvanece en el aire mientras traga saliva.

—Veo que las historias no mentían. El poderoso Inuyasha, hijo del comandante perro y la hermosa Princesa…

—Cállate, el que sigue eres tu — escupe mientras se acerca a Jun enfundando a colmillo — a ti te matare con mis propias manos, dices cosas muy irritantes.

—Está bien, si eso quieres… Aunque soy el único que sabe dónde está tu queridísima Kagome, yo le ayude a escapar…

Inuyasha se detiene en seco. Entonces Shippo salta de Kirara y corre hacia Jun angustiado.

—Si sabes dónde está Kagome por favor dínoslo. Este perro tonto no te hará nada malo, es muy bruto pero cuando de Kagome se trata entiende. — El hanyou sale de su trance y le da un golpe al zorrito en la cabeza — ¡Auch! ¿Por qué me pegas? ¡Yo si me preocupo por Kagome!

— ¿Dónde está? Si no me lo dices te torturare.

—La verdad es que eso no me importa, Kagome está en un lugar seguro, le prometí que regresaría contigo en cuanto yo obtuviera lo que quiero.

— ¿Y qué es lo que quieres? — pregunta Miroku.

Jun solo sonríe de medio lado y analiza al pequeño grupo que tiene frente a él.

— ¿Por qué no mejor vamos todos a donde esta ella?


Y bueno aqui esta el capitulo 11, muchas gracias por sus favs, follows y reviews :)