Capítulo 11 ¿Por qué me duele?
Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto. La idea del fic me pertenece.
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Despertó cansado de su cama, foto suavemente sus ojos para despedirse del sueño que no lo dejaba, guardo su pijama en el estante y se fue a duchar. Terminando de asearse, fue directamente a la cocina donde su hermano lo esperaba para comer, como siempre su madre no quería salir de su despacho.
Hinata no podía permanecer totalmente despierto, su madre lo obligó a estar en una de las reuniones que ella tanto iba. Como futuro dueño de la compañía Hyuuga debía estar al tanto de todo, pero seguía siendo apenas un estudiante y no comprendía todo lo que le decían.
—Toma esto, te va a despertar. —Le dio un té su comprensivo hermano menor, lo quería tanto, a veces sentía que era su única familia.
—Gracias. —Sonrió con dulzura, escondiendo su cansancio.— Debo de irme a la escuela y tu también, vamos. —Se levanto y Hanabirou lo siguió.
Ver a su hermano le hizo saber que el no estaba sólo, aunque eso a veces le agotaba, tenia también que cuidarlo. Su madre desde hace un año había cambiado mucho.
Después de la muerte de su padre, regresaron al país donde según tenia entendido ella lo conoció y se enamoraron. Para sorpresa de los dos Hyuugas, ella de un semblante serio y triste -típico de una persona de luto-, se volvió fría, meticulosa, arrogante, tanto con sus empleados como con sus hijos, ya no sonreía como lo hacia antes, ya no era la misma de siempre.
Eso le dolía.
Solo le importaba ganar y para su desgracia, fue él quien lo sufrió, las cosas empeoraron cuando estaba a punto de terminar su ciclo escolar.
Debía ser fuerte, pero no podía evitar sentir un ligero resentimiento hacia su madre.
Estando en el salón, sus ojos se fijaron en la rubia, recordó en el momento en que se confesó y en su rechazo, no niega que le dolió, a decir verdad fue muy cruel con él. Pero todo ya estaba en el pasado.
La rubia de ojos como el mar, se volteó luego de percatarse de su mirada. Se acercó a él y le habló:
—¿En que piensas? —Se sentó al lado suyo.
—Cuando me confesé contigo.
Mentiría si esto no la descolocó, no creía que fuese tan directo. La verdad ni sabia que esos sentimientos confesados aquel día eran reales, habló sin pensar, así era ella.
¿Quien diría que el tímido Hinata comentaría estas cosas tan a la ligera? Continuó charlando para así no dejar un silencio incomodo, pero la verdad no sabia que contestar.
—¿Eso crees? Bueno, supongo que ya no soy el mismo de antes.
—Estas muy cambiado... Has crecido tanto incluso tienes musculo.
—Es por mi madre... —Su expresión se volvió triste y desvío la mirada.— Hizo que tuviera sesiones intensas, se cansó de verme débil.
La mano de Naruko acaricio levemente la suya dándole apoyo. Ella le sonrió maternalmente.
—Nunca te pude preguntar, pero ya que hablas de el pasado. Ese día en la fiesta... ¿Por qué fuiste? Se supone que tu mamá ya no quería que fueras a la escuela...
—Me quería rebelar... Tan siquiera por un momento. —Respondió, omitió el hecho que fue para ver a Satsuki, porque no quería recordar la manera en que fue tan aprovechado para besarla. Le daba vergüenza, ese era su primer beso.
—Pues debo de agradecer tu momento de rebeldía porque así nos volvimos a ver. —Se acercó más a él.— Y así decirte "lo siento".
—Todo esta olvidado —Colocó su mano encima que segundos antes permanecía abajo de la de Naruko y la tomó.
—Oh vaya, hasta coqueto te has vuelto. —dijo melodiosa.— ¿Y tus amigas? ¿Por qué no vinieron ayer?
—Shino se enfermo pero Kira no se inscribió aquí, metió a su perrita en la fiesta de su hermana y destruyó todo. Así que de castigo la metieron a un internado —Deshizo su agarre.
—Uh, esa Kira. Aun no entiendo como sacaba mejores notas que yo. —dijo con recelo.— Shino no ha cambia... —Ver a Sakumo le hizo olvidar lo que iba a decir.— Sakumo... Ha cambiado, al igual que tú.—Miró al suelo.
—Yo lo veo igual.
—Me refiero a su actitud, es mas centrado, mas guapo... —Sus mejillas marcadas con tres rayas, se tornaron rosadas. Hinata solo silenció.—. Él año pasado se comportaba tan amable conmigo, la pasábamos tan bien, aun así, nunca llegamos a algo sólido...
Nuevamente Naruko hablaba de él, debe de estar muy enamorada para seguir viendo lo mejor de Sakumo, a estas alturas se preguntaba si él hubiera estado igual.
Seguramente sí.
—¿Hinata?
Se sobresaltó.
—¡Ah!, ¡sí, claro! —Se distrajo, realmente no sabia que decía..
—¿Es en serio? ¡Gracias Hinata, de verás! —Sonrió alegre para sorpresa de Hinata que no entendía el por qué.— Estoy segura que si hacemos esto Sakumo lo hará.
Esta vez se sorprendió aun más, esto le pasaba por distraerse, debía de decir algo para no vender su alma al diablo.
—¿Qué exactamente es lo que quieres? —Fue lo único que encontró en su mente confundida para que no supiera que no escuchó ninguna palabra.
—No lo sé, cosas como agarrarnos de las manos, así como lo hiciste antes, abrazarnos, estar más juntos.
No podía creer que Naruko se prestara para esto, ella no se prestaría para este tipo de cosas, debe de estar desesperada.
—Naruko, hay veces en que debes de dejar...
—Lo sé, lo se muy bien... —Apretó con fuerza su falda, su voz sonaba entrecortada.— Esto es lo ultimo no te preocupes.
La observó serio, se dio cuenta que lo suyo con Sakumo era serio, ¿Le dolía? Tenia que dolerle, él también estaba enamorado y era de ella, pero no sentía más que lastima. No lo entendía.
Entonces decidió usar ese plan para fin propio.
La abrazó, reiterándose que Sakumo los estuviese viendo. Naruko, que antes ocultaba su rostro con sus manos agradeció por lo bajo sin despegarse de él.
Hinata levantó su rostro y miró fijamente a Sakumo, quien entrecerraba los ojos. Sonrió de medio lado, estaba funcionando.
Al llegar Kakana por fin al salón ambos se separaron y recibieron la clase. Hinata por su parte miraba hacia la ventana arrepintiendo enseguida lo que acababa de hacer.
Y así pasaron los días, en donde ambos demostraban su afecto, más no llegaban hasta los besos, Naruko estaba dispuesta a esto pero Hinata le daba un paro.
¿Por qué? Él no lo sabía. Antes hubiera deseado esto, pero ahora no tanto, se justificaba que la razón era porque estaba fingiendo, que todo era falso, pero a veces se ponía a pensar si en realidad siguiera enamorado de ella hubiera sentido una ligera presión en el pecho.
Todo estaba dicho, este experimento le hizo razonar; Él ya no la veía con los mismos ojos, ella ahora solo era una amiga.
Comenzaron los rumores que ellos dos salían, para Hinata esto fue lo mejor, no quería que nadie se ilusionara con él, como decía Naruko que lo hacían.
De todas maneras, él ya no estaba dispuesto a volver a enamorarse.
Caminaba por los pasillos de la preparatoria Konoha cuando la voz de Naruko le hizo voltear hacia donde se encontraba. Junto a ella estaban Sakumo y Satsuki.
Sonrió el ver que ellos seguían juntos a pesar que Satsuki estaba en otro salón, le enterneció, se acercó a ellos y pasó su brazo sobre los hombros de Naruko.
Notó como Satsuki se sobresaltó ante su acción.
—Estamos planeando ir a un parque ¿Quieres ir? —dijo con la sonrisa que la caracterizaba que sólo ella daba.— Seria mañana en la tarde.
Estaba a punto de aceptar pero recordó que ya había quedado con Shino.
—No, no puedo, ya quede con Shino.
—Bueno, ni modo en otra ocasión será. —dijo precipitado Sakumo.
Desde que llegó él, estuvo serio, estaba casi seguro que eran celos, así que no respondió y empezó a alejarse de ellos.
—¡Espera! —Besó su mejilla apenas dijo esto.— Nos vemos más tarde.
Hinata sabía que lo hacia por el pelirosado, así tendía a fijarse en sus reacciones para así informarle a su amiga. Sin embargo esta vez no lo hizo, miró a Satsuki, miró como bajaba su cabeza y apretaba las reatas de su mochila, sintió cómo desprendía tristeza.
—¿Te pasa algo Satsuki? —Preguntó Sakumo una vez la vio.
—No, no es nada. —Paresia que sólo Hinata se dio cuenta que había aclarado su garganta antes de responder.— Me tengo que ir.
Y se fue.
Hinata estaba estático mientras se preguntaba:
¿Por qué le dolía tanto el pecho?
Nota:
A partir de ahora lo verán desde la perspectiva de Hinata ¿Que les pareció?
Kakashi: Kakana
Hanabi: Hanabirou
