Antes que nada, quiero aclarar que la serie Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es una total y completa "casualidad". Aclarado este punto quiero señalar que esta es una historia contemporánea, de universo alternativo y desde ya aviso, no es apto para todo público, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru y a aquellos que no les guste esta pareja les aconsejo que simplemente escoja otro fic n_n¡.
Agradecimientos especiales a mi familia que me apoya y todos aquellos que siguen esta historia y encuentran en ella inspiración, para esos guerreros anónimos que día a día luchan por surgir y no se dejan derrotar por los golpes de la vida, sepan que al final la recompensa vale la pena, y a esos que superamos tantas pruebas . "lo logramos… ahora sigamos en la lucha"
Tambien a mi segundo hijo quien este Sabado 15 de Abril cumple 9 años de vida, te amo mi flaquito bello 3
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de (S. S. L. A.)
"Traición, es lo único que este puede ver ante las viles acciones cometidas contra este y los suyos.
Malditos, todos aquellos quienes osaron herir a la dama de la luna, la honorable madre de este, quien en aras de la paz sacrifico todo lo que ella fue es y pudo haber sido. Traicion de la clase más vil y baja, de la que este JAMAS dejará pasar, JAMAS olvidará y JAMAS perdonará.
Maldito aquel quien en su día engendró a este, Malditos aquellos quienes empujaron a la madre de este a la humillación más vil y cruel que una dama como ella puede estar sometida a sufrir, poco importa que eso signifique la existencia de este, ella no merece nada de esto.
Maldito mil veces, cada lágrima y cada gota de sangre de ella derramada este se cobrara con creces de él y de la meretriz disfrazada pobremente de "dama" que ahora está a su lado intentando llenar el rol que la madre de este no solo llevo con dignidad, sino que obligo a otras damas en su posición a seguir su guía, después de todo, nadie puede decir que Lady Irasue de la casa de la luna no fue y ES la dama perfecta para el rol que asumió tantos siglos atrás…
Este a petición de su madre puede conseguir en él, algo de aceptación por el desgraciado resultado de esa traición, nadie puede condenar al desgraciado cachorro por las viles acciones de sus padres, este al final puede ver que él no pidió ser concebido y traído a este mundo más de lo que este pidió haber nacido tantos siglos atrás, a él puedo aceptarlo y dejar ir la ira y el rencor mal emplazados en él, pero a ellos sus padres, JAMAS perdonare sus faltas, y como una vez juré hare un infierno, las vidas de aquellos quienes causaron sufrimiento a la madre de este por los medios que sean, nada ni nadie se interpondrá, ellos pagaran como sea, pagaran"
Lord Sesshomaru Taisho
Señor y regente de la casa de la Luna
Cap. 11: Del pasado al presente
Era un día oscuro para la casa del Oeste y cada empleado directo o indirecto de la casa o de los negocios asociados a ellos lo sabían, el escándalo había entrado al palacio del Oeste sin siquiera tocar la puerta, por el contrario arrancó las bisagras en su salvaje entrada forzada y ahora la tensión en el lugar podía cortarse con las manos desnudas y las garras.
En el gran salón de trono Lady Irasue observaba en silencio a su compañero erguido cuan alto era ante ella, como si fuera un completo extraño que había fingido ser Toga, su amigo y compañero durante cinco milenios, pero ahora no lo era e incluso la conexión entre ellos era débil casi inexistente.
— Entiéndeme Irasue — Pedía el macho frente a ella, mientras unos metros más atrás de su madre, Sesshomaru observaba el despliegue de aquella situación con fría calma controlando la ira asesina que incendiaba la sangre que corría por sus venas, exigiéndole la muerte de aquel traicionero macho, ante la mayor ofensa que le había hecho a su madre y al final también a él.
— Esta Irasue, no puede entenderte Toga, ¿No ha sido esta suficiente, no te ha dado esta todo lo que has pedido y más? No, simplemente esta no puede entenderte — Respondió finalmente Irasue la gran dama del Oeste y señora de la casa de la luna tras largos minutos de silencio, como la gran dama que era no había levantado la voz ni había gritado su rabia, dolor y decepción, no lo había atacado y dejado echo una pulpa sanguinolenta en los brillantes suelos de mármol, por el contrario sus palabras habían sido suaves y controladas sin denotar lo que realmente sentía ante aquella situación.
— Estas siendo irracional — Señaló Inu no Taisho con la voz de trueno perfilada con un borde de dureza y un tono teñido de acusación.
— ¿Esta está siendo irracional? Disculpa que lo señale Inu no Taisho, pero de los dos… ¿Quién está aquí este día diciéndole a su compañera por más siglos de los que esta se molestará en señalar, que ha tomado una esposa humana y va a tener un segundo cachorro, yendo en contra de todo lo que somos, y contra cada instinto Inu? — Preguntó Irasue su suave y clara voz helándose palabra a palabra hasta tornarse dura y ausente de todo sentimiento, volviéndose fría y cruel como única muestra de cómo estaba afectándole aquella injusta acusación. — Llamas a esta Irasue irracional, cuando traicionas no solo a esta sino a nuestro cachorro rompiendo uno de los acuerdos de nuestra unión, Tu hijo arrebatándole su derecho de nacimiento a favor de tu hanyou bastardo… tu traicionas al mismo Oeste con tus acciones Toga y aun así vienes ante esta Irasue este día y la llamas irracional, porque esta no puede entender que después de tantos siglos de dedicación absoluta a ti, a nuestro hijo, a nuestra gente y al Oeste en pleno, traicionas a esta y a tu hijo tu primogénito… No Inu no Taisho tu eres el irracional, esta Irasue se niega a convivir con tu concubina bajo el techo que esta cuidó, nutrió, defendió con su sangre, en el que está dio a luz a TU hijo y fui tu fiel compañera hasta este día. Si ella se cruza en el camino de esta mientras aun permanezca aquí, ella y tu engendro morirán en las garras de esta — Dijo la gran dama mirándolo fijamente a los ojos mostrándole en ellos lo que su rostro no traicionaba, el profundo dolor que sus acciones le habían causado.
— Eres mía Irasue — Señaló Toga avanzando hacia ella, antes de que una de las dos colas de la hembra golpeara con fuerza bruta el suelo de mármol frente al macho abriendo en la pulida superficie un enorme cráter impregnado con la poderosa toxina de la hembra que corroía con rapidez el cráter ampliando el tamaño ante los ojos del macho que observaba petrificado los resultados de aquel "débil" ataque y lo que pudo haber significado si en efecto la hembra lo hubiera atacado directamente a él.
— Perdiste ese derecho cuando montaste a tu nueva concubina y vaciaste tu semilla en ella, tu repudiaste a esta Irasue con tus acciones, esta Irasue te repudia con las suyas, la única forma que esta se quede en palacio es que te deshagas de tu concubina y su carga, o enfrentes y mates a esta Irasue aquí y ahora — Dijo la hembra altivamente antes de ladear la cabeza lanzándole una mirada cargada de maliciosa burla al perplejo macho que empezaba a comprender que la poderosa hembra frente a él no estaba bromeando — Pero ambos sabemos que tu preferirías matar a esta Irasue que dañar a tu nuevo juguete, así como ambos sabemos que no podrías vencer a esta ni en tu mejor día… Adiós Toga tercer Inu no Taisho del Oeste, esta Irasue vuelve a su feudo con un digno señor de él y todo bajo el a su lado, los asuntos del Oeste que le corresponden a esta tendrán que ser discutidos en el palacio de la luna, este lugar no volverá a recibir la visita de esta Irasue si esta puede evitarlo y esta ciertamente lo evitara. — Añadió Irasue avanzando con dignidad y elegancia evitando el cráter que siseaba y humeaba ligeramente, hasta llegar hasta su hijo colocando sus manos llenas de afiladas garras en el fuerte antebrazo de su perfecto cachorro y salir del lugar sin volverse a ver a su antiguo compañero, a su paso, empleados de toda la vida y los nuevos se postraban ante ella despidiendo a la gran dama en fúnebre silencio, muchos de ellos la acompañarían de regreso a la casa de la luna, de la misma forma que la habían acompañado cuando recién emparejada había entrado al palacio del Oeste la primera vez.
Mientras Sesshomaru y su madre tomaban el cielo pudieron escuchar el aullido lastimero de la bestia de su padre y ambos lo ignoraron por completo, la manada se había roto aquel día, un escándalo y aberración en la sociedad Youkai, el macho que aullaba nada podía reclamar ya de ellos el mismo había hecho su cama y ahora debía yacer en ella.
=== S S ===
— Madre — Dijo Sesshomaru una semana después aun haciendo vigilia frente a las puertas dobles de las habitaciones de su madre, al llegar ella se había encerrado en el lugar y se había negado a salir. — Por favor — Dijo finalmente, dentro de él Yako lo suficientemente preocupado para suplicar, el que jamás había suplicado por nada.
— Deja a esta Irasue sola Sesshomaru — Dijo Irasue secamente desde el interior de las habitaciones, logrando que finalmente Sesshomaru la complaciera regresando a su despacho desde donde llevaba los asuntos de palacio y sus negocios, él había planeado ordenar los platillos predilectos de su madre y un buen baño para ella, si tenía que usar su posición de alfa para obligarla a salir de su encierro autoimpuesto, él lo haría y a diablo las consecuencias, se negaba a dejar a su madre caer, ella era una poderosa hembra por derecho propio y no le permitirá languidecer a favor de una simple concubina humana y su tonto padre y sus desatinadas malas decisiones.
Acababa de dar las órdenes esperadas, cuando el denso olor a sangre invadió sus fosas nasales y cuando registro a quien pertenecía el rugido de furia y dolor que había dado había estremecido el palacio en pleno mandando a huir por sus vidas a todos los empleados del lugar, mientras el atravesaba los pasillos literalmente destruyendo puertas y paredes a su paso hasta destrozar las puertas dobles de la habitación de su madre, hasta seguir hasta la cámara de baño personal donde ella estaba vestida solo con una Yukata simple blanca y sin más adornos que las manchas de la sangre ancestral y místicamente poderosa que corría a borbotones de sus muñecas mientras flotaba en su onsen personal ahora teñido con el rojo de su sangre y sin importarle su ropa, Sesshomaru entró al osen con ella y la levantó en brazos sentándose con ella sobre su regazo, y lamiendo sus heridas, cauterizándolas con su veneno sellando las heridas, su madre se veía tan frágil en ese momento que no pudo evitar odiar profundamente a aquel que había causado la caída de la gran señora que era su madre y se juró que un día se lo haría pagar.
— No tienes el permiso de este Sesshomaru en morir este día Irasue de la casa de la luna — Gruñó Sesshomaru en el lenguaje ancestral Inu estremeciendo a la hembra entre sus brazos con fuerza, haciéndola abrir los ojos rojos y atrapando las garras de la hembra en un solo poderoso puño, cuando la hembra alfa en ella reaccionó ante sus palabras tratando de someterlo como cuando era un cachorro.
— Insolente cachorro te atreves a ordenar a esta tu madre — Gruñó débilmente Irasue tratando de zafarse de su agarre pero su pérdida de sangre le impedía hacer más que yacer indefensa en los brazos de su hijo, ambos sabían que ella podía darle una buena batalla si se lo proponía, pero él ya la había superado en poder y estaba por superar a su padre por lo que al final ella terminaría sometiéndose a él.
— Insolente madre, te atreves a abandonar a tu hijo a favor de la muerte, te atreves a darle gusto a la concubina convirtiéndola tan fácilmente en la señora del Oeste, te atreves a darle gusto a el padre de este, dejándole el camino libre… te atreves a elegir el camino del cobarde — Dijo Sesshomaru con furia apenas contenida haciéndola abrir los ojos con horror ante la verdad en sus duras y crudas palabras.
— Esta… Esta Irasue lo lamenta hijo mío, esta Irasue no será una cobarde, no te abandonara y no le pondrá las cosas fáciles a nadie, ahora hazle una última promesa como hijo y como alfa a esta, si algún día consigues una hembra para ti, sea de la raza que sea, no la traicionaras como tu padre a traicionado a tu madre, bajo ninguna excusa Sesshomaru, promételo por favor, promételo — Dijo la hembra tomando el rostro de Sesshomaru en sus manos temblorosas.
— Este Sesshomaru lo promete, este no traicionara a su compañera bajo ninguna excusa, ahora sométete madre — Dijo Sesshomaru con calma sabiendo que todo iría bien, Irasue sonrió levemente antes de inclinar su rostro a la izquierda y mostrarle el cuello sometiéndose ante él y reconociéndolo como el macho alfa de aquella disfuncional manada.
— Esta Irasue te reconoce como macho alfa y será la hembra alfa de esta manada hasta que encuentres una digna compañera de ti hijo mío — Dijo Irasue reposando su cabeza en el amplio pecho de su hijo y cerrando los ojos con agotamiento y sintiendo extrañamente un manto de paz caer sobre ella, tal vez sus siglos estaban volviéndola senil para sentirse así.
— Este quiere que tomes un baño y te vistas cenaremos juntos esta noche y luego hablaremos con tu secretaria para arreglar tus responsabilidades, la concubina humana entre muchas cosas es una completa inútil y tú sigues siendo la señora del Oeste, este Sesshomaru duda que la mujer te rete por el título o que pueda vencerte — Dijo Sesshomaru sacándola del onsen y colocándola sobre sus tambaleantes pies, era obvio que la ladina hembra había estado desangrándose bajo alguna barrera cuando le había pedido que la dejara sola.
— La princesa de Sestsuna es una débil humana, no retaría a esta ni por el codiciado título de señora del Oeste… ya quisiera esta ver cómo se maneja ante otros Youkai, que la verán como lo que es, una simple concubina no tiene voz ni voto, no tiene ni tendrá importancia ni respeto en nuestra sociedad e incluso tu padre no puede cambiar eso… — Dijo Irasue comprendiendo lo tonta que había sido. — Ve mi señor, envía a Jin-san a asistirme en el baño.
— No volverás a atentar contra tu vida — Ordenó Sesshomaru secamente, logrando que la hembra le sonriera con genuina indulgencia, su cachorro como ella era poco demostrativo pero a su manera la amaba como ella a él, lo único bueno de aquella unión con Inu no Taisho.
— Esta Irasue no volverá a hacer semejante tontería, esta es la señora de la casa de la luna y aun soy la señora del Oeste, seré la eterna piedra en el camino de Toga y su concubina y esta no permitirá que el Oeste caiga, ellos aún son tuyos y de esta para cuidar proteger y nadie puede cambiar eso — Dijo la hembra con firme seguridad apartando el temor del corazón de Sesshomaru por completo, pues sabía que una vez su madre encontrara un firme propicito, nada ni nadie la desviaría en su empresa y la protección de Oeste era una de esas cosas que mantendrían a su madre centrada, ser la eterna espina en el costado de su traidor padre y su meretriz solo era un bono agregado.
Desde entonces Irsue se había dedicado de lleno a sus deberes como señora del Oeste cumpliendo la promesa hecha a Sesshomaru aquel día y en efecto convirtiéndose con deleite en una espina muy afilada y venenosa en el costado de su padre y su concubina.
=== S S ===
— Mi lady, mi lord Inu no Taisho insiste — Dijo el contrariado administrador que ya empezaba a mostrar los claros signos de tensión, en su rostro sudoroso y surcado de arrugas de tensión cosa anormal y antinatural para un Youkai tan joven entre los de su clase, mas Irasue tendía a causar aquella reacción a aquellos que la tomaban por estúpida y disfrutaba verlos sudar sangre.
— El contrato de apareamiento entre esta Irasue y Toga quien tiene también una copia en el palacio del Oeste es claro, esta Irasue administrará las arcas y los inmuebles de la casa del Oeste como su señora y legitima regente y la respuesta de esta sigue siendo "no" el Oeste ya celebró el nacimiento del primogénito como es debido siglos atrás, la llegada del Hanyou bastardo no es el asunto de esta Irasue, los hijos de las concubinas no se celebran. Si no es para algo de mucha relevancia o necesidad para el Oeste que no se molesten en pedir fondos, si quiere celebrar la llegada de su Hanyou bastardo que lo pague de su bolsillo o del bolsillo de su concubina — Dijo Irasue con aburrida calma.
— Entonces Inu no Taisho solicita formalmente autorización para visitar el palacio de la luna — Dijo el Youkai con un deje de agotamiento, tensión y frustración.
— Denegada, esta es la señora de la casa de la luna y la casa del Oeste, pero el solo es el señor del Oeste recuérdaselo. Ahora tocaremos temas más relevantes, para el final de esta luna esta estará entregándote un informe sobre los pagos efectuados y a cambio quiero un informe detallado de las necesidades de palacio y me refiero estructural y de provisiones con fotos, libros de inventario de almacenamiento y administración y videos incluidos, también espero esta información sobre los empleados, estos entraran en grupos de veinte durante quince días de la próxima luna a este palacio donde se entrevistarán con esta Irasue, su administrador y su persona, ahora puede retirarse — Dijo Irasue sin alterarse.
Desde las sombras Sesshomaru vio el intercambio con rabia y orgullo, su madre era una dama en todo el sentido de la palabra, su padre por otro lado estaba dejando mucho que desear como lord.
Al final la inevitable llegada del Hanyou había sido un hecho y cuando la invitación del Oeste a la celebración del nacimiento del cachorro había llegado, Irasue y Sesshomaru no se habían presentado a la burla de presentación del pobre bastardo, en silenciosa y clara muestra de rechazo que no fue pasada por alto para las otras casas cardinales, Irasue había sonreído con malicia cuando la pantalla de televisión había mostrado a la concubina sentada junto a una carriola roja lejos de la mesa principal donde estaban los otros señores de las casas cardinales con sus compañeras y primogénitos, y a Toga con dos asientos vacíos alrededor de él que resaltaban como un grano en el rostro de un bebé, y luego había reído a carcajadas cuando Toga había presentado al Hanyou señalándolo con un ademan silencioso tras el anuncio del heraldo del Oeste desde donde él estaba sentado en la alta mesa principal, y la mujer había tenido que levantarse y mostrar el bulto de sabanas donde apenas se habían visto las orejas de perro sobre una mata de cabello blanco, era obvio la incomodidad e ira de la mujer humana e Irasue sabía que los Youkai jamás aceptarían aquella mujer y su cría, después de todo ninguno de ellos veían con buenos ojos la traición de Toga hacia ella.
=== S S ===
Sesshomaru miraba con frialdad los ojos dorados más oscuros que lo miraban aterrado mientras aferraba la pernera de su pantalón con las pequeñas manos llenas de diminutas garras.
— No puedo conseguir a mi mama aniki — Decía el diminuto cachorro mirándolo aterrado, las diminutas orejas de perro estaban temblando sobre su cabeza y las oleadas de temor que brotaban del cachorro eran bochornosas para un Inu y lo irritaba enormemente.
— Tu madre está por allá… este no es tu hermano — Dijo Sesshomaru secamente soltándose el tembloroso cachorro y señalando hacia donde la hembra humana seguía hablando con otra mujer, sin notar que había perdido a su hijo. — Jaken llévalo con la mujer — Ordenó a su asistente personal, que tomó temblando como una hoja de la mano al joven cachorro aterrado y lo guío hasta donde estaba la mujer.
Mientras Sesshomaru lo observaba alejarse, vio al cachorro volver la mirada y buscarlo una vez más con la mirada y él se preguntó si los sentidos del chico estaban tan mal que no podía olfatear el hedor de su madre, antes de continuar con sus asuntos casi chocando con una mujer mayor con una niña pequeña con dos diminutas coletas en lo alto de la cabeza y unos impresionantes ojos azules atípicos en una asiática que lo miró fijamente antes de dedicarle una brillante sonrisa que lo hizo frenar en seco y a Yako observar con curiosidad a la niña.
— Discúlpenos mi lord, ¿Kao-chan como se dice? — Dijo la mujer mayor lanzándole una mirada a la niña.
— Lo siento — Dijo la niña sonrojándose furiosamente, ganándose una sonrisa de la mujer mayor y un asentimiento ausente de Sesshomaru, antes de que ambas siguieran su camino hacia donde una mujer con porte marcial esperaba, sosteniendo un par de bolsas de tela. Y él siguió su camino olvidando de inmediato el encuentro con la sola excepción de los brillantes ojos azules en los que se encontraba pensando cuando menos lo esperaba, hasta que lo olvido por completo enterrando la memoria entre las mil y un responsabilidades que tenía que cumplir.
=== S S ===
— Necesito que cedas el control a Inuyasha, Sesshomaru — Decía Toga aquella tarde casi dos años de aquel fatídico primer encuentro con el aludido Hanyou en el centro comercial.
— Este Sesshomaru no retiene ningún control de acciones en el Oeste, eso corresponde a la madre de este por lo tanto no es su asunto. — Señaló Sesshomaru con seca calma mirando a su padre sin emoción alguna durante unos segundos antes de seguir revisando su correspondencia con calma, disfrutando de la furia que aquello causaba a su padre.
— Este lo sabe, me refiero a ceder tus empresas a favor de tu hermano — Explicó Toga con simplicidad, junto a él su propio asistente se tensó ante aquella absurda petición sabiendo que la respuesta fuera de ser negativa podría terminar con Toga atravesando el cuarzo de Onni del ventanal panorámico a espaldas de Sesshomaru.
— Inaceptable, esta empresa fue creada con duro trabajo, esfuerzo y sacrificio de este y no este piensa cederla a un hanyou que no es nada de este, ese es tu asunto Inu no Taisho, no de este Sesshomaru. — Contestó Sesshomaru secamente, conteniendo las ganas de rugir ultraje y derretir al imbécil justo donde estaba sentado, un par de pasos tras el Jaken mantenía los labios apretados en una fina línea y luchaba por no echarse a temblar como una hoja ante el absurdo de la petición.
— Es tu hermano — Dijo Toga con un gruñido de rabia.
— No, lo es — Contestó Sesshomaru sin alterarse mirándolo fríamente por encima de una de las cartas.
— Te arrepentirás — Dijo Toga levantándose muy envarado junto a su tembloroso asistente.
— Este no lo cree, padre — Respondió Sesshomaru viéndolo partir sin remordimiento alguno. ¿Cómo se él atrevía a pedirle/exigirle ceder su negocio a favor del resultado de la traición a su madre? Su padre realmente había sido un tonto al cambiar a su madre por aquella débil mujer de la que ya se escuchaban todo tipo de cosas llevándole no solo vergüenza al Oeste y a su tonto padre, sino que empezaba a afectar a la casa de la luna por asociación Pensaba viendo ausentemente el cielo desde la vista panorámica de su oficina.
— Hey Sesshomaru acabo de ver a tu padre, iba muy molesto, casi echando espuma por la boca — Dijo Miroku sacudiendo distraídamente el fino traje de seda que usaba, antes de sentarse en el asiento libre frente a él, mientras Jaken salía disparado de la oficina dejándolos a solas.
— Este se negó a regalarle siglos de trabajo a su Hanyou — Explicó Sesshomaru con calma, viendo la compresión y la incredulidad brillar en los ojos purpura del Inu negro primo de Sesshomaru por parte de madre.
— Ya veo… vamos entonces, sabes que estaré muy metido en esta nueva misión como para poder acercarme a ti o a Irasue Obachan y luego tendré que desaparecer un rato para poder volver a la sociedad. — Recordó Miroku sonriendo jocosamente.
— Entonces ahora eres un Yakuza — Dijo Sesshomaru con calma mientras cerraba su laptop y recogía las llaves de su auto y maletín de trabajo.
— Algo está sucediendo entre Shibuya y Setagaya, el número de mujeres entre los nueve y veinticinco años está desapareciendo en un punto entre esos dos lugares, todas humanas, las Hanyou y Youkai encubiertas que hemos enviados regresan sin ninguna novedad, pero enviamos a una agente humana y desapareció durante veinticuatro horas cuando la encontramos, Kami Sesshomaru me conoces soy un macho que ha visto batallas de todo tipo, lo que hicieron con esta chica fue terrible, la violación no se compara con el desmembramiento ni la cantidad de cosas que el forense sacó de ella, ellos ya saben que estamos tras la pista de esas desapariciones y si juego mis cartas como espero, desmontaremos no solo esta red de tráfico humano, si no que podremos desarticular una de las bandas Yakuza que más problema están dando, generalmente ellos cuidan y protegen sus zonas y no hacen guerra, pero estos… estos son muy peligrosos. — Dijo Miroku enseriándose de golpe dejando toda jocosidad de lado.
— Y tu vida en las sombras de este te da la ventaja de moverte donde quieras sin llamar la atención… no cometas errores Houshi este siempre puede encontrar como revivirte para matarte de nuevo, lentamente — Dijo Sesshomaru con calma y Miroku sonrió, sabía que esa era la forma de Sesshomaru decirle que se cuidara y regresara con vida.
— Si mi señor Sesshomaru — Dijo Miroku con una ligera venia en respeto, después de todo Sesshomaru seguía siendo el alfa de la casa de la luna e incluso de la casa del Oeste aun con el edicto ilegal de Toga, y él le debía respeto.
=== S S ===
Doce horas después de despedir a Miroku en la que sería su última misión, Sesshomaru revisaba con calma toda la información que sus espías habían conseguido para él, su padre estaba tratando de sabotear sus negocios de bienes y raíces al ver que no pudo sabotear su empresa de representación legal y comercial, el casi había sonreído al verlo fallar una y otra vez, y para colmo los rumores sobre la esposa de su padre salían a la luz a pesar de las amenazas de su padre a los diferentes medios de comunicación que al ver que la casa de la luna no intervenía en defensa de la mujer y su padre, se daban banquete publicando los devaneos de la mujer e incluso el Hanyou tenía su propia línea de rumores, causando escándalo y destrucción en las escuelas a donde lo habían enviado, e incluso la pérdida de control de su bestia que lo había llevado a herir físicamente a un compañero de clases dejándolo paralitico y habían callado con dinero y amenazas entre muchas cosas más.
— Esto es uno de los puntos más interesantes lord Sesshomaru, Toga-sama a estado intentando con mucha insistencia de adquirir un inmueble durante los últimos ciento cincuenta años, siéndole negada la oferta una y otra vez — Explicaba Jaken entregándole el folio con la información, que Sesshomaru abrió de inmediato presa de la curiosidad, ¿Por qué insistir durante ciento cincuenta años en un inmueble que insisten en negarse a vender?
— Esta justo entre la zona empresarial y la zona comercial, el punto en sí mismo es táctico y de provecho, cualquier negocio que se coloque en el lugar está destinado a triunfar estando en la avenida principal del distrito de Nerima el punto está en una zona altamente concurrida, además está construido con ladrillos de Onni de Nara, los ladrillos originales hechos para la fortaleza de Yamatone-sama, este entiende el porqué del interés del padre de este… Jaken has nuestra oferta también no lo dejaremos tener ese lugar que tanto desea. — Dijo Sesshomaru con fría malicia, finalmente había encontrado algo que su padre tenía años (ciento cincuenta para ser exactos) codiciando y no le dejaría obtenerlo, a cambio él lo obtendría para sí mismo y luego le restregaría su triunfo en la cara a Toga y se sentaría a disfrutar la derrota final de su padre.
Doce horas después de su oferta su padre había entrado a su oficina con los ojos inyectados en sangre y casi echando espuma por la boca y Sesshomaru había disfrutado silenciosamente de su ira y pérdida de control al punto que cuando habían rechazado su oferta no se había ofendido, por el contrario, tras aquel despliegue de ira de su padre, él había tomado la negativa deportivamente comprendiendo que aquel juego entre su padre y el apenas empezaba y el disfrutaría aquella guerra silenciosa hasta el final.
=== S S ===
Cinco años después Sesshomaru finalmente tuvo noticias de Miroku al abrir el periódico matinal y ver la noticia del monumental incendio en un burdel en Setagaya que estaba conectado a un hotelucho de paso en Shibuya, la cantidad de muertos había sido imposible de estimar pues no habían quedado cadáveres que reclamar y la posterior masacre interna de una peligrosa banda Yakuza en los muelles sin sobrevivientes, cada renglón en las noticias de esa semana tenía la firma de Miroku, todo había estado atado minuciosamente sin sobrevivientes que pudieran reclamar venganza ni testigos que pudieran incriminarlo, como siempre su trabajo había sido "perfecto y limpio" no podía esperarse menos de un miembro de la casa de la luna.
Sesshomaru había sonreído abiertamente mandando a Jaken a correr por su vida de inmediato. Era un secreto a voces pero cuando las autoridades humanas comprendían que no podían controlar una situación el escuadrón "Fantasma" o escuadrón Youkai entraba se infiltraba y acababa con todo desde adentro de forma eficiente y limpia, sin testigos, ni sobrevivientes, para los humanos aquello era crudo y cruel, para los Youkai era la ley de la vida, si obras mal y no rectificas: mueres sin muchas vueltas ni adornos.
— Hey Sesshomaru, estoy vivo — Escuchó decir a Miroku al teléfono, una semana después de las noticias que aún tenían a Japón y las islas vecinas alterada y a la expectativa de alguna nueva desgracia.
— Hmm es bueno saber que hiciste un buen trabajo — Se limitó a decir Sesshomaru con calma sin admitir que sentía alivio de que Miroku viviera, el idiota era familia, manada y su clan aunque pequeño lo era todo para él aunque no lo reflejara abiertamente, además el idiota de su primo/hermano y el tenían una unión única y muy especial más allá de señor/vasallo.
— Si… más que eso, la he encontrado Sessh, ella estaba allí apenas una niña pero estaba allí, mi compañera es humana Sesshomaru ¿Crees que puedes aceptar y tolerar eso? — Pregunto Miroku ansioso desde donde estuviera aquellas emociones estaban allí claramente reflejadas en su voz.
— ¿Estás seguro? — Preguntó Sesshomaru con cautela, una compañera no era algo que tomarse a la ligera, para muestra lo sucedido con su madre y su traicionero padre.
— Si, es muy joven ahora mismo, no pude verla directamente pero pude olerla en ese maldito lugar, ella aún está intacta pero estaba aterrada y había otros olores sobre ella, pero estoy seguro, mi bestia está furiosa por haberla dejado allí, hice lo que pude por ella para ocultarla y alejar a los otros de ella, ella huele a pino rojo, camelias y la marca de una Taijiya muy poderosa corriendo en sus venas — Dijo Miroku en tono casi suplicante, casi rogándole su aceptación, Sesshomaru dejo ir el aliento que había estado conteniendo, el idiota era su primo y como él no suplicaba por nada, la hembra quien quiera que fuera era de su primo y él no le negaría su derecho a reclamarla.
— Si es así, este Sesshomaru le dará la bienvenida a tu hembra. — Respondió el con calma, su mente barajando varios planes para ubicar discretamente a la hembra y ponerla a salvo para su primo.
— Gracias alfa, tendré que estar aquí varios años, en un par de meses te llamaré y podré decirte exactamente donde estoy, saludos a Irasue Obachan — Dijo Miroku cortando la llamada cuando lo llamaron, lo último que Sesshomaru escuchó fue un cerrado acento Texano.
Durante varias horas Sesshomaru se quedó sentado solo en la oscuridad de su oficina pensando en las palabras de Miroku, como su alfa su deber era buscar a esta joven y protegerla, pero ¿dónde buscar? no habían reportado sobrevivientes de aquel incendio, si la joven no logró salir de aquel lugar, no sería por teléfono como le explicaría aquello a Miroku.
Con calma después de enviarle un mensaje de texto a su madre, Sesshomaru tomó sus cosas y subió a su auto y fue hasta el lugar del incendio durante media hora estuvo buscando alguna pista de la joven, pero el acre del humo que impregnaba el lugar y el tiempo transcurrido lo hacía casi imposible, logró detectar en algún punto un olor parecido al descrito por Miroku pero una vez más lo perdió por el humo el agua y los químicos usados por los bomberos para sofocar el voraz fuego, cuando volvió a su apartamento estaba frustrado y muy furioso por fallarle a la joven y a su primo.
=== S S ===
Los años seguían pasando y una y otra vez habían rechazado su oferta de compra mucho más generosa que la de su padre y ni aun el hecho de que también rechazaran la oferta de Toga y sus constantes explosiones de ira, suponía ya un consuelo o disfrute para él, la situación se había vuelto irritante, aun así estaba dispuesto a seguir insistiendo pues debía admitir que ver el rostro de su padre contorsionado en la más negra ira era suficiente aliciente para mantenerlo en su fijación de comprar aquel lugar, el que fuera económicamente hablando muy rentable era un bono agregado.
— El abogado solo dice que es parte de una herencia y mientras no sea entregado a su legítimo heredero no puede ser comercializado — Explicaba Jaken con calma e internamente aterrado de ser el quien le diera aquellas noticias a su señor.
— ¿Quién es el heredero? — Preguntó Sesshomaru decidido a negociar directamente con el heredero.
— Eso es lo más curioso, el abogado no suelta prenda en ese tema, Hiroshito-sama se cierra en banda por completo en cuanto al nombre del beneficiario y según su secretaria ni ella misma lo sabe, dice que es un asunto de índole personal de Hiroshito y que ni aun a su padre lord Toga con sus repetidas amenazas e incluso sobornos le ha dicho o le dirá el nombre del beneficiario — Explicó Jaken mirándolo fijamente con sus ojos negros esperando su reacción.
— Puede que padre tampoco obtenga la información, aun así este Sesshomaru no está conforme… sigue investigando ve a los registros — Ordenó Sesshomaru secamente, sin ver a Jaken salir de la oficina como una bala casi dando gracias a Kami en voz alta por salir de allí en una pieza, conforme el tiempo pasaba su señor estaba más frustrado y el podía decir obsesionado con la compra de aquel edificio y la derrota simbólica de Toga.
Sesshomaru estaba frustrado él quería aquel edificio, ese lugar significaba su triunfo final sobre su padre a nivel empresarial, como Youkai lo había superado al alcanzar el rango de Daiyoukai años atrás, la publicitada celebración de la casa de la luna había sido una bofetada en el rostro de su padre y su concubina solo meses después del nacimiento del bastardo, él había permitido aquella fanfarrea publica a favor de su madre y de ver el rostro de su antigua prometida, quien había roto el compromiso apenas había sido desheredado por su padre, a él no le había importado, la hembra no significaba nada para él solo una alianza que su padre quería y el había estado dispuesto a aceptar aun en contra de los deseos de su madre, más su orgullo había sido herido con la acción deliberada de la tonta hembra y su familia, él no había sentido lastima alguna al destruirlos sistemáticamente desde dentro obligándolos a dejar la isla para siempre, huyendo casi en ruinas.
=== S S ===
— Vamos cachorro, ese edificio no vale lo que ofreces ni aun con los ladrillos de Onni Nara… déjale al viejo perro que lo tenga si tanto lo quiere — Decía Irasue con desdén mientras tomaba su coctel en la soirée de la casa del Sur donde como siempre habían sido invitados.
— No… este Sesshomaru se divierte viéndolo echar espuma por la boca cada vez que rechazan su oferta — Dijo Sesshomaru con aburrimiento mirando alrededor viendo quien estaba alrededor de ellos.
— Pero también rechazaron tu oferta querido — Señaló su madre con calma sonriendo ampliamente tras su copa cuando al llegar Toga junto a la concubina, los Youkai se aparataron de sus caminos dándoles la espalda en una abierta muestra de rechazo a la mujer, él no podría hablar de negocios ni de nada importante mientras ella estuviera colgando de su brazo, menos aun con Irasue y Sesshomaru en la misma soirée, el Hanyou como siempre no estaba con ellos, se rumoraba que estaba en una institución tratando de controlar a su bestia interna sin mucho éxito si las continuas donaciones que Toga pedía para la institución era una señal.
— Eventualmente aceptaran — Dijo Sesshomaru con confianza mirando la escena desplegarse ante ellos con fija atención, y cuando sus ojos chocaron con los de su padre, Sesshomaru solo enarco una ceja con un frio deje burlón a este, mientras la mujer decía algo y su padre se volvía a escuchar lo que decía, mientras los anfitriones se acercaban a su padre con obvia tensión e incomodidad. — ¿Cuánto crees que duren esta noche? — Preguntó Sesshomaru distraídamente sin volverse a ver a su madre y sintiendo en el aire la silenciosa risa que sabía que no estaba plasmada en el rostro de su madre y aun así estaba allí.
— Si tú lo dices querido — Respondió Irasue aceptando una nueva copa. — Unos cinco minutos con suerte tal vez quince, Momo-chan no soporta a la concubina mira querido — Contestó su madre señalando con su mirada el lugar donde la aludida señora del Sur ignoraba por completo los avances de la concubina, antes de cortarla en seco con los ojos rojos y decirle a Toga finalmente lo que pensaba de la mujer y aferrado el brazo de su compañero lo alejara de la abochornada mujer antes de advertirle secamente que los lobos se apareaban de por vida y solo una vez.
— Este, cree que menos — Dijo Sesshomaru viendo a su padre palidecer y luego sonrojarse de furia y vergüenza enfilando sus pasos hacia ellos con la mujer siguiéndolo dos pasos más atrás de él, con la cabeza gacha mientras los murmullos los seguían a sus pasos.
— Tú orquestaste toda esta ofensa hacia Izayoi, Irasue, has caído bajo — Dijo Toga mirándola de los pies a la cabeza, Irasue se mostraba ante ellos con la misma magnifica elegancia con la que se había caracterizado desde siempre, sensual sin ser vulgar y desbordando elegancia y buen gusto que ninguna de sus pares menos aun la mujer tras el podía imitar o igualar.
— Esta Irasue nada tiene que orquestar Toga, tu insistencia en presentar a tu concubina en eventos Youkai es la única ofensa que tú haces a tus pares, y quien la expone a eso eres tú y solo tu querido, esta Irasue no ha hecho nada de lo que tenga que avergonzarse, esta no ha caído, esta sigue firme y en pie Toga, tú en cambio mi querido y pobre general estas de rodillas y aun no lo vez, ahora retira a la concubina de la presencia de esta Irasue, u obligaras a esta a llamar al duelo de honor que esta ha estado posponiendo y la eliminará aquí y ahora, un buen espectáculo para cerrar esta Soirée, Momo-chan no se ofenderá. — Dijo Irasue irguiéndose cuan alta era en el elegante vestido de seda blanca con diamantes bordados entallado al escultural y atemporal cuerpo, dedicándole una fría mirada que prometía el infierno.
— Por esta no te detengas Sue-chan — Dijo la aludida señora del Sur a lo lejos, mientras los la mayoría de presentes reían por lo bajo, pero sin disimular para nada lo que pensaban de la concubina.
— Es mejor que se retiren, ambos — Señaló Sesshomaru deteniéndose junto a su madre tan alto como su padre mirándolos a ambos con engañoso aburrimiento.
— Toga-sama por favor, es mejor retirarnos — Dijo la mujer en voz muy baja, mas Irasue, Sesshomaru y todos de los que estaban cerca podían escucharla y detectar el genuino pánico en su voz.
— Haz algo por ella Toga, deja de llevarla a eventos Youkai entiende que ni aun tu puedes lograr que la acepten, los Youkai no tienen más de una compañera y ante ellos esta es la señora del Oeste y tu única compañera, no importa que tanto reprimas a tu bestia él sabe quién es su compañera elegida y no es la humana que calienta tu cama ahora — Dijo Irasue con sarcástica mofa, que solo los que la conocían podían detectar el timbre de lastima y compasión entre sus notas burlonas, Toga la miró en silencio y sus ojos se tiñeron de rojo un instante antes de apagarse nuevamente y Sesshomaru sosteniendo la mano de su madre y ella observaron como el resto a la controversial pareja salir del lugar de inmediato, el salino aroma de lágrimas de la mujer siguiendo a Toga impregnando el lugar.
— Sientes compasión por ella — Dijo Sesshomaru minutos después que el ambiente volvió a tomar su aire relajado y armonioso.
— Siento lastima por ella, lo que le queda de vida será un verdadero infierno para ella y para tu padre el no podrá atarla a él ella no es su legitima compañera, ahora el hanyou… su sufrimiento será mucho más largo, eso no quiere decir que me agrade pero… creo que hare como dice el antiguo proverbio… "Siéntate frente de tu casa y veras el funeral de tu enemigo pasar" aunque la mujer es demasiado débil para ser llamada "enemiga" de esta… más bien un patético incordio… Vamos mi señor, baila esta noche con tu madre — Dijo Irasue dejando libre una cínica carcajada, alrededor de ellos Youkai, Hanyou y humanos sonrieron también, mientras Sesshomaru cedía y cumplía el capricho de su madre, ambos sabiendo que la noticia de ellos bailando sin preocupación en la casa del Sur, mientras su padre regresaba a casa con su concubina con el rabo entre las patas llegaría a su padre y lo llenaría de negra furia.
=== S S ===
— De nuevo… el Hanyou se está convirtiendo en un problema y está afectando no solo al Oeste si no a nosotros… Sesshomaru creo que es hora de que el cachorro vaya a la isla, envíale una invitación a tu padre, a la concubina y a el cachorro para el té de las cinco, esta se asegurará de tener todo listo. — Dijo Irasue dejando de lado el sobre lacrado que acababa de terminar de leer con el último destrozo del joven Hanyou.
— ¿Crees que aceptaran? — Preguntó el secamente tomando delicadamente un sorbo de su té verde.
— La cuestión no es si aceptaran o no, es que están obligados a aceptar o a sacrificarlo. Tres casas de dos plantas en el distrito Este de Tokyo, dos Inu domésticos muertos, diez heridos y un oficial muerto y otro invalido con ambas piernas amputadas, Sesshomaru… esto tiene que acabar, esto ya no puede callarse con dinero e intimidación de parte de Toga y su meretriz, hay que ponerle una correa al cachorro para impedir más escándalos y muertes innecesarias o acabar con esto de raíz. — Sentencio Irasue con los labios rojos tensos en una fina línea.
Arreglar aquella reunión no había sido ningún problema, Jaken se había encargado de llevar el mensaje hasta el palacio del Oeste mientras los empleados domésticos del palacio de la luna se afanaban en sus quehaceres, para resaltar más que nunca el esplendor del lugar y restregárselo en la cara tanto a Toga, como a la concubina y su hijo.
— Inu no Taisho, concubina, hanyou — Saludo Irasue desde su trono.
— No le digas así a mi madre perra — Ladró Inuyasha furioso, antes de que un pesado Youki cayera sobre el poniéndolo de rodillas resoplando.
— Aprenderás modales hanyou de la mano de tus padres o de la mano de esta Irasue, cada cosa tiene su nombre y esta solo llama a las cosas por lo que son — Dijo Irasue con engañosa cordialidad — Estas en el palacio de esta Irasue y solo te dirigirás a mi como Lady Inukimi o Inukimi-sama y nada más.
— I.. Irasue-sama por favor — Dijo Izayoi suplicante mirando al joven Hanyou postrado ante la dama.
— Irasue — Gruñó Toga furioso por el tratamiento hacia Izayoi e Inuyasha.
— Silencio ustedes dos… el cachorro necesita educación, sentido del respeto, responsabilidad y control, sobretodo "control" ustedes le han permitido estar a sus anchas y eso ha significado, dinero, perdida de respeto, problemas con otras casas y esta puede seguir la amplia lista, sumada a la cantidad de vidas humanas, fauna doméstica y Youkai que se han perdido gracias a la falta de disciplina del cachorro, ahora cierren la boca y siéntense — Dijo Irasue secamente señalando la mesa baja que había hecho traer al salón de trono para aquella reunión en particular.
— No puedes ordenarme, soy tu alfa — Dijo Toga furioso.
— Error, eras el alfa de esta, Sesshomaru es el alfa de esta desde el momento en que traicionaste siglos de unión para revolcarte con tu concubina y embarazarla cuando aún estabas unido a esta Irasue, ahora calla y siéntate Toga, o discutiré esto solo con la concubina aunque nada de lo que ella diga cambiará el resultado en este asunto — Señaló Irasue con seca frialdad mirando a Toga sin un gramo de emoción que en el fondo aterrorizo al Inu mayor.
Su bestia no había vuelto a hablarle desde la partida de Irasue y cada día sentía la conexión entre ellos disolverse más y más.
— Siéntate con tus padres — Ordenó Sesshomaru al joven Hanyou cuando su madre lo liberó de su youki. — Y si vuelves a faltarle el respeto a la madre de este, te arrepentirás cachorro — Añadió mirándolo fijamente haciendo al cachorro palidecer y tragar saliva aterrado antes de escurrirse y sentarse en un lugar libre entre los asientos de invitados, mientras Sesshomaru guiaba a su madre hasta el haciendo que le correspondía y él tomaba el lugar de alfa, enervando a su padre a mas no poder.
— Tu orgullo Toga no tiene límites, has permitido al cachorro y a su madre sufrir su condición por no tener que bajar tu cabeza y solicitar la ayuda de esta — Señaló Irasue mientras preparaba con eficiente experticia una ceremonia de té impecable.
— Tú no habrías hecho nada por el — Respondió Toga sin poder dejar de ver la perfecta ejecución y disfrutando enormemente de algo que podía reconocer que había extrañado entre muchas cosas que había extrañado desde que Irasue su amiga, ya no estaba en su vida.
— Por supuesto que no, pero si habría hecho algo por el Oeste — Respondió ella sirviendo la primera taza a Sesshomaru, luego a ella seguida de Toga, el hanyou y de ultimo la concubina como el protocolo dictaba según el rango.
— ¿Entonces qué vas a hacer ahora Irasue? — Preguntó Toga aceptando la copa y tratando inútilmente de tocar la mano de la hembra, mas esta lo impidió expeliendo su Youki sobre la tersa piel de sus manos creando efectivamente una barrera que impedía todo tipo de contacto.
— ¿Qué edad tienes cachorro? — Preguntó Irasue solo por sádica diversión, ella sabía muy bien qué edad tenía el fruto vivo de la traición de Toga.
— Catorce años… — Contestó Inuyasha altanero — Inukimi-sama — Añadió apretando los dientes cuando el pesado y corrosivo Youki de su hermano mayor cayó sobre el dolorosamente.
— Catorce… creo que es suficiente edad, esto tenía que haberse hecho hace cuatro años Toga y no lo hiciste ni aun por el bien del cachorro. — Señaló Irasue dándole un sorbo al te.
— ¿De qué hablas? — Preguntó Toga confundido y si era sincero consigo mismo aterrado, el había cometido el error táctico de olvidar que la hembra era poderosa por derecho propio y el la había visto realizar hazañas increíbles antes y no estaba seguro de lo que ella podía estar planeando hacer ahora.
— Inuyasha partirá hoy a la isla de la media luna, allí terminara su educación formal y aprenderá a controlar a su bestia hasta que pueda volver a la sociedad, sin representar un peligro para el o el resto del mundo — Dijo Irasue dejando caer la bomba, de inmediato tanto Toga como la mujer junto a él empezaron a negarse.
— Entonces este Sesshomaru tendrá que matarlo — Dijo Sesshomaru secamente y con genuina calma mirándolos fijamente hasta que ambos cerraron la boca con un chasquido.
— ¿Por qué te importa mi educación? — Preguntó Inuyasha temblando de los pies a la cabeza, mirando a la poderosa hembra junto a su hermano mayor.
— Bastardo o no, eres un hijo del Oeste, lo que hagas se refleja en el Oeste y por asociación a la casa de la luna y eso… esta Irasue no va a tolerarlo cachorro, o vas a la isla te educas y aprendes a controlarte o esta te entregará al consejo Youkai que deben de estar próximos a hacer la petición formal si mis espías están en lo correcto, de exigir tu ingreso en la isla o tu muerte — Señaló Irasue con calma respondiendo la pregunta al joven Hanyou.
— Pero es mi bebe, es mi hijo y no puedes quitármelo — Dijo la mujer patéticamente mirando a Toga buscando su apoyo, mas sus hombros caídos contaban otra historia.
— Ilusa concubina… ¿No lo sabias? Cualquier hijo que le des al compañero de esta Irasue no te pertenece, le pertenece a esta Irasue, legalmente él está bajo la custodia de esta Irasue, solo lo dejé contigo hasta que fuera lo suficientemente independiente para poder seguir su educación y tú no tienes ni voz ni voto en esto, estas aquí esta tarde solo por… cortesía no por que tengas derecho de opinar. — Dijo Irasue con calma.
— Yo, no lo sabía Toga nunca me dijiste eso — Dijo la mujer con un borde de acusación y desesperación evidente.
— Yo quiero quedarme con mi madre — Dijo Inuyasha tercamente.
— Tu madre no puede ayudarte a controlar a tu bestia, si elijes quedarte con ella en menos de quince días morirás ante sus ojos cachorro — Dijo Sesshomaru con seca calma.
— Dijiste que no era tu hermano — Dijo Inuyasha dirigiéndose a él por primera vez en años.
— Y no lo eres, solo eres medio hermano de este — Respondió Sesshomaru sin alterase.
— Oh — Respondió el cachorro mirándose las manos llenas de garras con confusión.
— ¿Estas segura de que esa es la resolución del consejo? — Preguntó Toga en voz baja.
— Si lo deseas puedes esperar quince días Toga y ver si las palabras de esta son ciertas o no — Dijo Irasue con calma. — ¿Trajiste a Tessaiga y Tenssaiga? — Añadió con calma.
— Jaken tiene ambas espadas, dijo que ordenaste dejarlas fuera — Contestó Toga con calma sorbiendo su té mientras la mujer junto a él sollozaba en silencio tratando inútilmente de ganar su atención.
— Querida, las lágrimas no funcionan con él así que cesa ya este drama — Dijo Irasue con un claro deje de irritación y aburrimiento antes de volverse hacia Sesshomaru. — Querido, llama a tu sirviente. — Pidió con calma mientras Sesshomaru dejaba ir su Youki un par de veces y de inmediato Izayoi dejó de sollozar mientras Jaken aparecía con las espadas en una bandeja con otros utensilios.
— ¿Qué piensas hacer Irasue? — Preguntó Toga preocupado.
— Hacer lo que tú y tu concubina no han podido, salvar a tu hanyou de sí mismo y al Oeste y la casa de la Luna de más escándalos y vergüenza, puede que él sea el resultado vivo de tu traición hacia esta, pero… él no tienen la culpa de haber sido engendrado y haber nacido como resultado de tus devaneos — Contestó secamente Irasue con sus ojos dorados estallando en rojo durante un instante. — Ven aquí kappa — Ordenó Irasue con calma tomando a Tessaiga en sus manos durante un instante y frunciendo el ceño ligeramente, antes de abrir un diminuto cuenco de concha de nácar y oro y sacar de él una diminuta perla negra — Por ahora esto servirá, hasta encontrar una miko lo suficientemente fuerte para completar este sello, por ahora una descarga de Reiki de vez en cuando mantendrá este sello en su lugar — Dijo Irasue mas para sí misma que para los presentes.
— ¿Qué vas a hacerle a mi hijo? — Soltó Izayoi aterrada, ella realmente tenia terror de la hembra frente a ella y sabía que ella y su hijo podían matarla justo donde estaba sin que nadie pudiera hacer nada para evitarlo, ellos eran demasiado poderosos y ella no había tenido eso en cuenta, ni lo había entendido antes.
— Voy a evitar que lo sacrifiquen como un animal salvaje, Toga aparta a tu concubina ahora o ve a tu hanyou morir ante tus traicioneros ojos — Ordenó Irasue sin dignarse a mirarlo. — Tu cachorro, si quieres vivir harás lo que esta te diga sin discutir ¿Esta fue clara? — Dijo Irasue con mortal seriedad mientras Toga sostenía a Izayoi impidiéndole que interfiriera, él sabía bien que Sesshomaru o Irasue serían capaces de matarla si se interponía en lo que fueran a hacer, el no temía por la vida del cachorro con sus palabras Irasue y Sesshomaru habían reclamado al cachorro como manada, hasta cierto punto ellos no le harían daño real a Inuyasha, mas no podía decir lo mismo de él o de Izayoi.
— H...Hai Inukimi-sama — Respondió Inuyasha aterrorizado, sintiendo como su temor le hacía perder poco a poco el débil control que tenia de su conciencia.
— Sesshomaru, sostenlo firmemente — Pidió Irasue mientras Sesshomaru envolvía de los pies al cuello al Hanyou con su Mokomoko y sostenía su cabeza firmemente entre sus grandes manos justo cuando sus ojos se volvían rojos y un par de líneas toscas aparecían en sus mejillas evidencia de que había perdido por completo el control de su bestia interna, presionando con fuerza e impidiéndole todo movimiento.
Entonces Irasue tomó la perla antes de desenvainar Tenssaiga y cortar la palma de su mano con ella vertiendo así su sangre en la hoja y extender la hoja de la espada hacia Sesshomaru quien repitió la acción de su madre y la vio dejar caer la perla en el suelo y presionar la punta de la espada en esta, que destello y la espada pulso un par de veces antes de desaparecer con un ligero estallido de luz.
— ¿A dónde se fue la espada? — Preguntó Toga perplejo.
— No es tu asunto — Respondió Irasue tomando la perla que se había elevado hasta la altura de sus ojos y acercándose a Inuyasha completamente fuera de sí mismo. — Sométete a esta Irasue cachorro o muere — Gruñó la hembra presionando su poderoso Youki sobre él, Inuyasha combatió contra ella durante varios minutos antes de descubrir su cuello.
— Alfa — Gruño el joven Hanyou fuera de control, mientras Izayoi miraba aquello horrorizada y espantada.
— Sométete a este Sesshomaru— Gruñó Sesshomaru secamente dejando caer todo el peso de su Youki sobre él, el joven Hanyou lo miró con los ojos inyectados en sangre y descubrió su cuello de inmediato.
— Alfa— Gruñó nuevamente, entonces las garras de Irasue se iluminaron con una incandescente luz amarillenta envolviendo la perla que empezó a fundirse en el ojo izquierdo de Inuyasha, mientras este rugía de dolor todo lo que sus pulmones daban y luchaba en vano por liberarse del agarre de acero de Sesshomaru y cuando la perla se fundió por completo con su pupila el joven Hanyou cayó desmayado y agotado en el regazo de Sesshomaru que lo observó impasiblemente.
— Todo listo — Dijo Irasue como si acabara de sembrar petunias nuevas, tomando a Tenssaiga y entregándosela a Sesshomaru ante los atónitos ojos de Toga e Izayoi — Ambos podrán esperar hasta que el cachorro despierte, Myoga llevará a Inuyasha hasta la isla y será su guía y tutor hasta que pueda unirse a la sociedad sin suponer un peligro para sí mismo y para otros. — Dijo Irasue con calma sentándose nuevamente en su lugar tomando un sorbo de su taza de té como si nada especial hubiera sucedido. — Sapo… asegúrate que Myoga esté listo y confirma con el Oeste de haber empacado y enviado solo lo básico del cachorro, a la isla. — Añadió con aburrida calma.
— ¿Qué hiciste, donde esta Tessaiga y por qué le das Tenssaiga a Sesshomaru? — Preguntó Toga dejando ir a Izayoi que se lanzó prácticamente sobre Inuyasha retrocediendo cuando Sesshomaru le gruñó amenazadoramente cuando estuvo cerca de tocarlo, él podía aprender a tolerar al cachorro, como su madre decía él no tenía la culpa de haber nacido, pero la mujer era otra historia.
— Esta colocó un sello sobre su bestia de esa forma no se saldrá de control nuevamente, Tessaiga forma parte del cuerpo del Hanyou ahora, nos ahorra el riesgo de que pueda perder accidentalmente la espada o la perla, así que ni su muerte te hará recuperara a Tessaiga. Y Tensaiga pertenece a Sesshomaru, ya que la espada fue creada con el colmillo de esta, mi regalo de apareamiento y le corresponde a el hijo de esta Irasue — Contestó ella sin alterarse.
— Pero si esta sellado en su cuerpo el podría quedarse y…
— Silencio concubina… no has hecho nada por criar debidamente a este cachorro, es mal educado, rudo, problemático, ofensivo, descontrolado, no siente ningún respeto por nada ni por nadie, no tiene disciplina y se comporta como un verdadero animal salvaje, no hiciste tu trabajo y obligaste a esta Irasue a tomar cartas en el asunto, esta te recordará: tu opinión no cuenta, el cachorro es de esta desde ahora, para hacer de él lo que ninguno de ustedes pueden, esta dijo que irá a la isla y él irá a la isla y regresará hecho un hanyou útil y no el cachorro malcriado e inútil que estaban malcriando ambos, y es la última palabra que esta dice sobre el tema, si fuerzas mi mano mujer, te iras de este lugar sin despedirte de el — Dijo Irasue secamente, viendo a Sesshomaru entregarle al cachorro a su padre evitando tocarlo.
— ¿De verdad vas a quitárnoslo? — Dijo Toga sorprendido por la sangre fría de Irasue y de Sesshomaru.
— El consejo ya vino a esta Irasue, Toga y esta fue la única alternativa que esta pudo negociar con ellos, aun con el sellado de su bestia el necesita una educación adecuada, disciplina y control o igual no vivirá mucho, ¿Acaso crees que otro Youkai le dejara pasar por alto sus insultos y malas formas solo por ser tu hijo? Vaya que eres engreído mi querido Toga… no juegues la poca compasión de esta y no dudes que nada le gustaría mas a esta que bañarse en la sangre de tu querida concubina, el cachorro… no tiene la culpa pero tú y ella… sí que la tienen — Dijo Irasue lanzando una fría y terrorífica carcajada cargada de amargura que les puso los pelos de puntas a todos menos a Sesshomaru, el conocía esa amargura, parte de ella le pertenecía estaba también corroyendo como el veneno que corría por sus venas.
=== S S ===
Los reportes semanales del progreso de Inuyasha al inicio dejaban mucho que desear y le había valido a Irasue un viaje a la isla donde tras un aleccionador escarmiento el joven Hanyou había empezado lentamente a mostrar progreso, aun con el orgullo y el trasero herido, desde entonces habían pasado seis años y los reportes aun con sus detalles no podían ser mejores, una semana al año el Hanyou compartía con sus padres e incluso presentaba sus respetos a ella y a Sesshomaru, la semana acababa de terminar y todos estaban atareados con sus diferentes deberes.
— ¿Todavía crees que te venderán? — Preguntó Irasue entrando a la amplia oficina de Sesshomaru aquella mañana.
— Finalmente este Sesshomaru tiene un nombre — Dijo Sesshomaru sin contestarle directamente a su madre, una vez más Hiroshito se había negado en nombre de su cliente a vender, y solo aquel día le había dicho el nombre de la beneficiaria una joven mujer llamada "Kagome Higurashi Takeda" era la única que se interponía entre su triunfo total sobre su padre y el y estaba dispuesto a pagarle una fortuna por aquel edificio, solo para restregárselo en el rostro a su padre.
— Si "Kagome Higurashi Takeda" un nombre bastante común si dejas de lado el "Higurashi" que tiene su historia entre los nuestros — Dijo la hembra sonriéndole con mofa sentada frente a el enarcándole una ceja. — ¿Te sorprende que tu madre ya lo supiera? — Dijo con calma.
— Nunca lo dijiste — Señaló el frustrado.
— Nunca preguntaste cachorro — Dijo Irasue con sarcástica mofa. — Ahora a lo que esta vino, Miroku-kun llega hoy así que vamos al aeropuerto a recibirlo querido.
— Entiendo… vamos entonces madre — Dijo Sesshomaru tomando lo que necesitaría, sabiendo que con Miroku de regreso aquel día, no regresaría a la oficina. — Jaken encárgate de cancelar las cita de hoy encuéntrales espacio para otro día — Dijo mientras salía con su madre del brazo.
Al llegar al aeropuerto como siempre alguna cámara estaba lista para tomarles una foto a él y a su madre o algún reportero audaz se atrevía a lanzarles alguna pregunta, aquella ocasión no fue distinta y cuando finalmente Miroku hizo su entrada triunfal con un traje Armani de tres piezas negro él estaba deseoso de salir de aquel lugar.
Durante unos días Miroku estaría en el apartamento de Sesshomaru mientras arreglaba nuevamente su propio apartamento un piso abajo del de su platinado primo, y eso incluía la adquisición de un auto propio.
=== S S ===
— Entonces no pudiste encontrarla — Dijo Miroku aquella tarde mirando sin ver la boquilla de la cerveza medio vacía en sus manos.
— El humo, agua y los químicos hicieron imposible su rastreo, este lo percibió en el borde del bosque, pero el humo impregnaba todo el lugar y este no volvió a detectarlo, este Sesshomaru se disculpa — Respondió Sesshomaru frustrado y muy avergonzado de fallarle a su primo.
— Ella era perfecta, su aroma era esquisto compatible con el mío, ella era fuerte, poderosa por sí misma, no entiendo que hacía una niña en ese lugar del infierno Sessh pero ella estaba allí y estaba luchando por salir de ese maldito lugar, lo único que pude hacer por ella entonces fue sentarme en la silla bajo la que se esforzaba por ocultarse y usar mis dones para oscurecerla y confundirla con las sombras y ordenarles a todos aquellos malnacidos que salieran del lugar al que ya le habíamos prendido fuego… era asqueroso algunos no les importaba montar a un cadáver incluso por el orificio de alguna bala… no fueron una perdida lamentable, pero ella… — Decía Miroku alicaído.
— La volverás a encontrar en otra vida para ella, siendo Youkai tienes tiempo de sobra para esperar por ella — Dijo Sesshomaru en un vano intento de consolarlo.
— Si, lamentablemente Hiro no dejara de atormentarme hasta que ella vuelva a reencarnar — Respondió Miroku. — Ahora dime de nuevo lo que necesitas, puedo llamar a unos contactos de confianza y darte la información de esta hembra en menos de cinco minutos. — Añadió intentando apartar su mente de aquella fatídica noche en que estuvo tan cerca de su joven compañera y tuvo que dejarla ir o ambos terminarían muertos.
Owarii…
N.A: Agradecería mucho que se tomaran el tiempo en dejar un review con su opinión, pensando en el tiempo que me he tomado en tejer esta historia que comparto con ustedes.
Atte.
Yo.
