~ Vampire Hell ~
XI. Cazando con: Nico y Kotori
El encuentro desafortunado en el palacio real del imperio japonés en Akihabara había pasado, las cosas parecían estar más tranquilas y serenas con la familia real Kousaka, la emperatriz Honoka estaba reunida nuevamente con su querida ninja del clan A – Rise con quien ya vivía en completa armonía junto a su guerrera más leal la samurái peli azul. Pero por otra parte en el palacio real en la ciudad inglesa de Norwich las cosas estaban muy tensas, era fácil romper la tensión con un alfiler ya que en una de las habitaciones del palacio de la reina de Inglaterra Erena Toudo yacía en cama en un estado completamente convaleciente y casi deplorable una joven pelirroja quien tenía la mirada apagada, conectada a unos sueros especiales que contenían sangre para poder parar el veneno que la bala que impacto hacia días en su pecho.
Ese veneno estaba acabando con su sistema inmunológico, sus torrentes sanguíneos como además de su fuerza vital. Si no encontraban un antídoto rápido ella podría morir o perder simplemente su inmortalidad que prácticamente terminaría en lo mismo, lentamente la menor pelinegra vestida con una traje blanco, con una boina en el cabello quien estaba a su lado mientras tomaba su mano, su mirada carmesí manejaba diferentes tipos de emociones: odio, tristeza, frustración en otros pero el verla dormir plácidamente aun así estuviera débil le causaba un poco de tranquila porque existía la esperanza de poder salvar su vida y haría todo lo posible para hacerlo, no le importaría en lo más mínimo asesinar, descuartizar o empalar a cuanto nazi se interpusiera en su camino porque disfrutaría plenamente el vengarse aunque sea de esa forma antes de llegar con aquella peli morada de coletas , con ella ya tenía un sinfín de torturas llenas de sadismo y brutalidad solamente era cuestión de tiempo para que ella lograra su cometido: Cortarle la cabeza y ponerla en una estaca.
Nico…. ¿Estás ahí? — Su princesa escarlata lentamente despertaba de su letargo mientras poco a poco mientras su amada reina le tomaba la diestra con ambas manos mirándole con una sonrisa ligeramente melancólica.
No te esfuerces demasiado… Recuerda que aun estas débil… mi princesa… — Deposito un beso en sus labios aguantando las malditas ganas de llorar de nuevo.
Porque ya se había encerrado durante 3 días y 3 noches, negándose a visitas, a comer sangre que le daban en pequeñas bolsas, no quería ver a nadie… no quería saber nada, solamente quería ver a su amada Maki bien, salvarle la vida como diera lugar, pero consumida por la rabia y la ira no lograría hacer tal cosa. La descargo durante esos 3 días y estaba con mejor ánimo, dispuesta a realizar una cacería furtiva y sin descanso alguno para encontrar a esas Nazis, moviendo cielo mar y tierra para lograrlo. Lentamente Maki con su mirada apagada sonrió correspondiendo su beso con amor y cariño tocando su mano diestra su mejilla apartándose después de unos segundos tornándose su mirada seria y con determinación pidiéndole algo a su amada que le pondría tan feliz en medio de tanta tristeza.
Mi amor… quiero… quiero que hagas algo por mi… ¿Podrás? — No supo Nico como era que conseguía convencerla, pero esos ojitos tiernos de gatito le hacían flaquear y ceder a sus caprichos con suma facilidad.
Usted diga mi princesa… sus deseos son órdenes para mi— Complaciente entrelazo su mano diestra a la suya mirándole con dulzura ensanchando la sonrisa en su mandíbula.
Quiero la cabeza… en charola… no mejor en una estaca… de esa tal Nozomi la primera oficial de Elichika… no importa como la mates, como la hagas sufrir, como la destroces miembro por miembro… pero su cabeza la quiero como trofeo en nuestra habitación ¿Ok? — Sus ojos violetas manifestaban tal deseo logrando hacer que la pelinegra sonríe de medio labio carcajeándose con demencia.
Sera un exquisito placer hacerlo… tendrá su cabeza como trofeo mi princesa tiene mi palabra —
Ambas se miraron con sonrisas en los labios, como si nada hubiera pasado quedándose así por varios minutos hasta que fueron interrumpidas por un soldado de la reina quien solicitaba su presencia en la oficina de la espía de cabellos grises quien tenía algo que decirle personalmente que podría gustarle, pero a la vez causarle una profunda molestia. Encaminándose al encuentro con ella dejo un último beso en los labios de su mujer caminando lentamente mirándole de reojo hasta que se retiró de esa habitación caminando por los grandes pasillos del palacio llegando a una puerta donde estaba Kotori viendo en una mesa un mapa de Europa donde tenía ciertos lugares encerrados en un círculo. Nico se acercaría a ella para cruzarse de brazos llamando su atención, la otra solamente sonrió de momento para explicarle por qué la llamo.
Nico…. mis contactos me han informado que las tropas de Elichika se mueven por toda Europa sitiando ciudades, saqueándolas y tomando prisioneros a sus habitantes hace unas horas…. me informaron… que tropas de la primer oficial Nozomi Toujo tomaron la ciudad de Valaquia en el territorio de Rumania…. ¿Es tu hogar cierto? — Al ver la expresión en los ojos de la draculia el cómo tensaba los puños y chasqueaba los dientes, se lamentaba por haber hecho tal pregunta
Plăti -mi curva dracului— Fue lo único que dijo mientras concentrando su energía en su mano hizo aparecer su ametralladora con claras modificaciones, le había creado un lanzador de cohetes, un segundo cañón en el cual estacas de energía oscura saldrían disparadas, no necesitaba más que eso para hacerles pagar por su osadía.
Este timpul pentru o distracţie cazeria — La mirada siniestra de la señora de Valaquia era inmisericorde, sádica con un brillo intenso en su color carmesí de sus ojos.
Entendiendo el mensaje Kotori, entendía que el primer lugar al cual deberían ir era a su tierra natal y así lo harían, por lo que tomando las armas necesarias tomarían en pequeño avión que era un nuevo prototipo un Supermarine SPITFIRE el cual sería piloteado por la espía mientras Nico estaba afuera de este en la cola parada en perfecto equilibrio surcando los aires rápidamente tomándole solo algunas horas para llegar a tierras rumanas, siendo el amanecer la ventaja que tendrían en ese lugar es que siempre esta nublado, son contadas las veces que la luz del sol ilumina las tierras frías del reino que alguna vez fue llamado "El reino del terror Yazawa".
La ciudad estaba bajo ellas, la antigua regente de ese gran país no daba crédito a lo que observaba: edificios destruidos, algunos en llamas, las calles en ruinas y a la gente viviendo en extrema pobreza siendo oprima por tropas nazis que estaban por doquier. En la entrada de la ciudad había una reja vigilada por 2 torres laterales mientras que alrededor de la ciudad había una muralla fortificada que impedía a cualquiera poder escapar de la ciudad sin evitar las torres que había igual en las murallas y los alambres que estaban hasta arriba su amado pueblo estaba sumido bajo el yugo del dominio nazi, lentamente liberando su densa pero oscura energía creo un pequeño velo de oscuridad para implantarle unas ametralladoras en las alas de ese avión dándole órdenes a Kotori.
A ver pajarito…. has que esta águila vuele en pedazos esas torres…. mi pueblo… mi gente… no permitiré que la supriman… no dejare que experimenten con ella… — Su determinación era claramente movida por el odio y deseo de venganza.
¿Estas segura Nico? — Dudaba de que su plan tuviera éxito… habían lanza misiles en las calles y muchos tanques de guerra que podrían volarlas en pedazos.
Bueno… Tu encárgate por aire… y yo por tierra…. —
Dando un paso al costado salto cayendo en picada hacia tierras rumanas impactando a pocos metros de la entrada fortificada de su ciudad, los soldados nazis no se hicieron esperar apuntando hacia ella al verla armada hasta los dientes abrieron fuego a quema ropa dándole de lleno contra el pecho, la mirada sanguinaria de Nico daba a ver que eso no le haría daño, en respuesta a ello con solamente jalar el gatillo varias estacas de metal salieron disparadas matando a los soldados y un segundo disparo detono una explosión que abriría las rejas haciéndolas volar por los aires entrando a su ciudad mientras los ciudadanos civiles corrían a sus casas temerosos. Kotori en el avión habría fuego hacia las torres de vigilancia con su ametralladora haciéndolas explotar porque los lanza misiles se sobrecalentaban con los disparos hacia estos dejando un caos en todo el lugar.
La draculia caminaba por las calles de su querida Valaquia mientras soldados le impedían su camino disparándole con diferentes armas de varios calibres, lanzándole granadas y cohetes que impactaban por todos lados en su cuerpo, pero no sufría ningún daño ni su paso se veía obstaculizado por los ataques constantes
Wir dürfen nicht zulassen, dass ihr Schritt fortfahren— Exclamaba un oficial mientras se cubría con su escuadrón en una barricada, en los edificios por las ventanas más soldados disparaban a matar a su objetivo que no demostraba sentirse intimidada es más parecía estar alegre por tal recibimiento.
¿Eso es todo lo que tienen? — Como si la hubieran escuchado por una esquina salía un tanque de guerra que la apuntaba directamente al pecho escuchándose un estruendo de una detonación proveniente del tanque causando un violento impacto que levanto una nube de humo con llamas alrededor del lugar donde estaba la pelinegra cegando a los soldados alemanes quienes creían que la habían detenido al no haber movimientos por varios segundos.
¿Dies tot? — Una pregunta demasiado ingenua ya que un misil salió de entre las llamas y la nube de humo golpeando el tanque mandándolo por los aires con fuerza estrellándolo contra un edificio explotando este en el trayecto siguiendo su camino Nico disparando hacia los soldados a sus pies haciendo que se rindieran.
Kotori en el avión había inutilizado las torres de vigilancia y los cañones en esta derribando gran parte de la muralla que rodeaba la ciudad, descendiendo en un parque abandonado corrió lo más rápido que pudo encontrándose con una multitud rodeando la plaza de Sibiu aclamando con algarabía y con felicidad a alguien que seguramente sería su compañera Nico quien como buena líder ordenaba a las personas que atacaran a los soldados nazis quitándoles sus armas e incluso usurpando sus tanques acabando con ellos en tan solo cuestión de 3 horas, incluso ambas chicas colaboraron en el ataque capturando a los soldados que dejaban vivos poniéndolos en fila india en la plaza mientras la gente gritaba cosas como: "!Mátenlos!", "!Empalalenlos como lo hacía la reina Nico!", "!Córtenlos la cabeza y pongals en las torres del castillo de la antigua reina"!. Teles muestras de respeto de su gente sin que ellos supieran que la reina había regresado a casa hacían que el ego se le fuera a las nubes alzando la mano llamando la atención de su pueblo.
Pueblo de Valaquia… Ya tendrán que temer al yugo del ejército Nazi… Esta chica a mi lado es una espía del reino de Inglaterra quien está en contra de los Nazis… yo soy una compatriota suya… Soy la antigua reina de Valaquia Nico Yazawa… ¿Cómo es que sigo viva?, las leyendas y mitos que han escuchado de mi… son ciertas… soy un engendro que vendió su alma al diablo por amor… por mi devoción a mi amada princesa, su princesa Maki Nishikino ¡Es momento de levantarse! ¡Es momento de que el ejército nazi conozca a las fuerzas oscuras del reino de Valaquia! ¡¿Quién está conmigo?! —
La respuesta no se hizo esperar de su pueblo que alzo las armas lanzando tiros al aire, en señal de aceptación gritando el nombre de ella con completa aceptación ante tales palabras, encontrando en ella la esperanza de que su pueblo, de que ese país volviera a ser tan prospero como lo fue en sus tiempos como Reina. La gente celebraba y alzaban a la pelinegra en sus hombros mientras celebraban con euforia tal triunfo acercándose unas jóvenes entre la multitud estando a pocos metros de la reina mientras se arrodillaban en señal de respeto bajando la cabeza, pidiendo una audiencia con ella.
Mi señora… pero ¿qué hacemos con ellos? — Mirando a los nazis una pequeña de ojos celestes y cabellos peli jengibre mostrando un gesto lleno de resentimiento ante sus presos.
No debemos dejarlos vivos… debemos vengar el abuso contra nuestro pueblo — Dijo ahora la joven de cabellos vino y ojos color marrón cerrando los puños
Deben morir… — una chica castaña dijo entre dientes mirando hacia la pelinegra con un gesto disgustado en sus ojos color azul oscuro —
Tranquila pediría Nico que la bajaran de los hombros acercándose a esas chicas quienes estaban arrodilladas en señal de respeto hacia ella poniéndose en cunclillas sonriendo de oreja a oreja de manera diabólica tomando la mejilla de una respondiendo a su petición con suma tranquilidad.
¿Quieren darles un castigo? Bien… pero primero… díganme sus nombres — Sonriente sonando autoritaria.
Hideko —
Fumiko —
Mika —
Bueno… Tengo la manera, pero… ¿Están dispuestas a hacer un pequeño sacrificio para hacerlo? — Dejando ver sus colmillos sobresaliendo de sus labios sus ojos brillaban deseosos de sangre.
La respuesta de estas chicas fue afirmativa, entonces Nico como todo una depredadora salvaje se abalanzo hacia ellas mordiendo su cuello con brutalidad derramando la sangre que salía de la comisura de sus labios hacia el suelo dejándolas en u inconscientes en el suelo, su pueblo estaba estupefacto, confundido y sin entender porque ella había hecho tal cosa. Pero él porque era demasiado sencillo, ella no podría proteger todo el tiempo a su natal Valaquia, aún tenía otras ciudades que liberar del dominio alemán por lo que las dejaría a ellas como sus protectoras volviéndolas como ella, haciéndolas sus hijas prácticamente.
Abruptamente las chicas que estaban sin vida se convulsionaban en el suelo gritando de dolor mientras se transformaban en vampiresas como Nico, levantándose de manera casi robótica con los ojos ahora completamente rojos mirando hacia todos lados como cazadores ansiosos de atrapar a su presa.
El hambre que sienten ahora es demasiado fuerte, sus sentidos se han hecho mayores y más agudos, sus emociones ahora vuelan a mil por hora quieren comer, bien… ahí tienen su platillo, ¡Bon apetit! — Señalando a los nazis que estaban amarrados y a la merced de esas bestias sus miradas estaban llenas de pánico.
La gente se emocionaba al saber que tendrían protección, de las "hijas" de la reina, las 3 ahora neo natas estaban hambrientas, desesperadas y ansiosas por beber sangre que no les tomo ni medio segundo lanzarse como hienas oliendo sangre contra los soldados matándolos de manera atroz y sanguinaria derramando su sangre, arrancándoles los miembros para beber su sangre y bañarse en ella. Tranquilamente se alejó del lugar Nico caminando hacia Kotori que estaba sorprendida por lo que había presenciado.
El reino del terror… vaya…. nunca pensé que pudieras llegar a tales extremos… Nico — Terror sentía en su interior, sensaciones de asco por tanta sangre.
Hubieras visto cuando estaba en su apogeo…. había cabezas en cada esquina y cuerpos mutilados jejeje — Para la pelinegra era de lo más normal esas cosas lentamente le tomo del hombro para encaminarla hacia el avión para ir al siguiente punto. — Vamos Julieta… tenemos trabajo que hacer… y quizás muy pronto te reencuentres con tu romeo
De manera burlesca se llevaba a una Kotori confundida y algo ruborizada por lo que había dicho, por alguna extraña razón estaba pensando en cierta peli azul, vestida como todo un príncipe francés, tomando su mano y dándole unas rosas, esa imagen de la comandante Umi era demasiado reveladora para ella que estaba muerta de la pena haciendo un puchero en sus labios.
¡Nico eres cruel! —
Continuara….
Nota del autor: Pues a como lo pedía el público, querían sangre derramada por Nico… pues ahí está su sangre, querían una Nico sádica, pues ahí la tienen… jajajaja XD, saludos para quienes sigue esta historia que es la que mas visto bueno tiene de sutedes lectores en especial a la usuaria (corrígeme si me equivoco) Niccochi17, Nicomaki.S2, Kaede Kitajima, caher1998, a mi hermosa tomboy Rizza (se parece a Nan – chan :v), Kitsune – Alfa, Lumber – Cat y Rei – CM.
De ante mano gracias por seguir mi historia, sus reviews y su apoyo :D un saludo desde Veracruz, México.
